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‘Space Force’: Steve Carell a la conquista la Luna

Netflix estrena 'Space Force', la serie creada por Greg Daniels y Steve Carell

La actualidad a menudo es la mejor fuente de inspiración para conseguir ideas para una serie. En Estados Unidos tienen la «suerte» de tener un presidente que hace la mitad del trabajo de un guionista de comedia. Con la realidad deformada por el propio Trump y canalizando un poco la indignación hacia la sorna, pueden salir cosas como Space Force. En efecto, Greg Daniels y Steve Carell (que figura también como creador) toman la palabra a la idea de Donald Trump de crear una nueva rama del ejército que se encargaría de colonizar la Luna.

El general Mark Naird (Steve Carell) es designado para dirigir la nueva división de el ejército de los Estados Unidos, llamada Space Force, con el objeto de colonizar la Luna y militarizarla. Junto a él tiene a su número dos, el científico Adrian Mallory (John Malkovich) y su jefe de medios (Ben Schwartz), entre una fauna de científicos y militares incompetentes. Junto a ellos, el General tendrá que lidiar con todos los problemas de una misión tan complicada como absurda. Pero Naird también tiene una mujer, Maggie (Lisa Kudrow) y una hija, Erin, interpretada por Diana Silvers, que le enredan la vida un poco más si cabe.

‘Incompetencia’ es una palabra que viene como anillo al dedo a Space Force, pues (casi) todos los personajes lo son en mayor o menor medida. El General Naird es un experimentado militar que sin duda merecía dirigir una sección del ejército, pero se ve completamente sobrepasado. La misión que se le ha encomendado nunca la ha hecho nadie y en el fondo sabe que todo esto es una idea absurda. Al fin y al cabo, es un militar y su función es cumplir órdenes de forma estoica aunque en el fondo sepa que son absurdas. A partir de ahí, sí le podemos considerar como incompetente pero, ¿quién lo es?

El reparto de 'Space Force' es espectacular, con Steve Carell, Lisa Kudrow y JOhn Malkovich entre muchos otros

Space Force es una sátira de la administración Trump, señalando constantemente sus particularidades como la forma de comunicarse que tiene a través de tuits. Nunca se refieren a su persona, sino a las siglas POTUS (President of The United States). Pero también critica en cierto modo la forma de funcionar de las fuerzas armadas, el ninguneo al que son sometidos los científicos por los que tienen que tomar decisiones, el sometimiento a las redes sociales que afecta a incluso instituciones tan importantes, o incluso el espionaje internacional. Por supuesto, también es un decálogo sobre cómo los incompetentes copan los puestos más importantes de un país. Pero también es una sitcom sobre un espacio de trabajo en el que se cruzan multitud de personas con diferentes formas de ver el mundo. No es algo nuevo para Greg Daniels, uno de los creadores de The Office, y Steve Carell, el actor que la protagonizaba. Space Force tiene un tono completamente distinto aunque conserve el tipo de humor en algunos chistes.

Entrando en valoraciones personales , creo que la serie no consigue ser mordaz ni lo suficientemente sarcástica como para que la podamos considerar como una crítica certera contra la administración Trump. Se queda muy corta en eso. Como comedia de espacio de trabajo funciona mejor aunque veo que siempre le falta algo, incluso en sus momentos más brillantes. No sé si es el ritmo de los chistes, que deberían ser un poco más rápidos (esta no es la típica comedia en el que los personajes hablan a toda velocidad). Hay situaciones en las que lo absurdo no hace gracia, otras que sí. Por el contrario, y paradójicamente, Space Force funciona mejor en los momentos dramáticos, entrañables o incluso tristes. No se pierdan la secuencia con un mono en el segundo episodio.

Steve Carell junto a John Malkovich y Ben Schwartz en 'Space Force', la nueva comedia de Gregs Daniels en Netflix

Por último, en Space Force huye de escenas en interiores con decorados de cartón piedra. Aquí hay dinero y se nota por todas partes. Los exteriores nos transportan directamente a una base militar real, o lo parece. Todo luce espectacular. Por esto y todo lo anterior, creo que es una buena opción de maratón para este fin de semana, una serie corta de diez episodios de media hora que se presta a ello. Sobre todo si eres fan de algunos de los grandes nombres que forman parte de ella, algo que no es complicado.

Space Force se estrena hoy viernes 29 de mayo completa en Netflix.

‘Snowpiercer: Rompenieves’, asesinato en el tren de los mil y un vagones

La esperada adaptación del cómic y posterior película de 'Snowpiercer Rompenieves ha llegado a Netflix

La cultura popular sigue empeñada en reflejar mundos alternativos, distópicos y post apocalípticos. En unos ha ocurrido catástrofes naturales, en otros son virus zombies, totalitarismos, guerras, etc. En Snowpiercer: Rompenieves, son los científicos los que provocan una glaciación al intentar bajar la temperatura del planeta para frenar el cambio climático. De esta forma se actualiza con respecto al material original que adapta, la novela gráfica francesa escrita en 1982 por Jacques Lob y Jean-Marc Rochette. En aquel caso, como no, era un desastre natural el que llevaba al ser humano al borde de la extinción.

Para tratar de sobrevivir, un millonario llamado Wilford construyó un tren con mil y un vagones (literal), que funciona como una especie de arca de Noé. No por conservar la fauna y la flora sino por proveer de comida a los viajeros mientras dure el trayecto, o eternamente. El tren está estructurado en diferentes clases según lo que pagaron por entrar en el tren o invirtieron en su construcción, y en la cola encontramos un grupo de personas que entraron como polizones buscando la supervivencia. Éstos, llamados los colistas, viven en condiciones infrahumanas y reprimidas por la policía del tren. Ahí encontramos a Andre Layton, un ex detective de homicidios que es llamado por el Señor Wilford para resolver un asesinato que se ha producido en los primeros vagones. Layton, además, lidera a los colistas, que constantemente están planeando rebeliones con el fin de apoderarse de la máquina del tren y vivir con las comodidades con las que vivían antes de la glaciación.

No hace falta rascar mucho para darse cuenta de que en Snowpiercer se nos muestra una sociedad condensada en mil y un vagones y que conserva todas sus bondades y defectos, sobre todo estos últimos. A diferencia de la película dirigida por Bong Joon Ho, donde se nos contaba una revolución muy concreta, la serie tiene tiempo para dispersarse en varias tramas, ampliando así el interesante universo que nos presenta la historia. Y en el que la película, por falta de tiempo, se queda muy corta. Aunque la lucha de clases sigue siendo el eje que lo fundamenta todo, y no podría ser de otra forma, pues el objetivo principal de los mandos es mantener el equilibrio.

Aún no lo hemos mencionado, pero además del personaje de Layton, interpretado por Daveed Diggs, nos encontramos con el nombre más sobresaliente del reparto, Jennifer Connelly, que interpreta a Melanie Cavill, el brazo ejecutor de Señor Wilford, siendo la única que tiene línea directa con él. También nos encontramos con Alison Wright (nuestra querida Martha en The Americans), otra cruel «azafata». A Layton además le asignarán a una compañera para tratar de encontrar al asesino, intepretada por Mickey Summer. Y por terminar con los personajes principales, Sheila Vand interpreta a Zarah, que tiene una relación previa con Layton.

Jennifer Connelly es el rostro más conocido de esta adaptación de 'Snowpiercer Rompenieves', que se emite en Netflix

La primera impresión que deja el comienzo de Snowpiercer, tras la presentación de la historia en forma de animación, es de ser de un nivel bajo, un nivel muy SyFy, para que nos entendamos. Poco presupuesto y producción justita. Además, cuando se nos presenta la cola del tren y sus ocupantes, parece que estamos en una de esas películas futuristas en las que la gente lleva peinados estrafalarios y viste ropa raída y hortera. A medida que abandonamos a los colistas y vemos el resto del tren, vamos abandonando esa sensación, que no se disipa del todo ni cuando vemos a Jennifer Connelly. Una impresión personal, lógicamente, porque a lo largo de los cinco episodios que he podido ver, sí que hay escenas de un nivel de producción alto.

Hemos comentado que la trama difiere en casi todo con respecto a la película protagonizada por Chris Evans, aunque coinciden en lo básico, que es la lucha de clases. Pero en la serie, más que ser de género de acción, trata de ser un thriller con trasfondo de conciencia de clases. Y es efectiva en eso, pues las tramas se queman relativamente rápido y es muy entretenida porque se centra en resolver los conflictos que va creando y no es para nada contemplativa ni intimista. Es un producto de entretenimiento puro como pudo ser Altered Carbon por ejemplo.

En líneas generales, y rompiendo un poco esos prejuicios iniciales que tenía, Snowpiercer me ha parecido un producto decente, muy entretenido, y que puede gustar a todo tipo de público, en especial al amante de la ciencia ficción. Y la buena noticia para los temerosos es que está renovada para la segunda temporada, por lo que os podéis acercar a ella sin miedo a la cancelación. Aunque los amantes del atracón seriéfilo que propone Netflix tendrán que esperar para dárselo, porque esta serie viene hoy 25 de mayo con dos episodios y cada semana uno nuevo porque siguen el ritmo de emisión de TNT en Estados Unidos.

La segunda temporada de ‘Homecoming’ sobrevive a pesar de ser innecesaria

Las expectativas estaban por los suelos tras la marcha de Sam Esmail y Julia Roberts de 'Homecoming'

En esto del show business hay proyectos de todo tipo. Algunos son pequeños y resultan ser grandes sorpresas de crítica y público, y dan a conocer a actores, actrices, showrunners y directores. Otros, simplemente utilizan estos nombres para atraer a una audiencia cautiva de éstos nombres. Por supuesto, Homecoming pertenece al segundo grupo, porque tenía a la superestrella y tenía al director y showrunner de moda, Sam Esmail (Mr. Robot). Muchos fans de «la novia de América» pudieron sentirse estafados tras comprobar que no, no era una comedia romántica, o que era un producto demasiado raro para ella. Otra parte del público, más atraído por ficciones que les estimulen intelectualmente, entró rápidamente en el juego. Pero lo que ni unos ni otros se planteaban es que para la segunda temporada de la serie, ambos, director/showrunner y estrella estuvieran fuera del proyecto en su siguiente entrega.

Fuera en lo que respecta a sus puestos de la primera temporada, porque tanto uno como otra, siguen en labores de producción ejecutiva. Esta vez, al mando de los guiones están los creadores del podcast en el que se basaba Homecoming, Eli Horowitz y Micah Bloomberg, y la dirección ha corrido a cargo de Kyle Patrick Álvarez. La nueva protagonista es la cantante Janelle Monáe, quien ha demostrado, al menos, valentía para ocupar el lugar que ocupaba Julia Roberts. Volvemos a ver a Hong Chau (Audrey Temple), Alex Karpovsky como Craig y a Stephan James como Walter Cruz y Bobby Cannavale como Colin Belfast. Además, se suman al elenco Joan Cusack y Chris Cooper, que da vida al fundador de la empresa, Leonard Geist. Pero, ¿qué nos cuenta la segunda temporada si la historia parecía bien cerrada?

Una chica llamada Jackie se despierta en una barca sin saber quién es y cómo ha llegado hasta allí, a lo lejos ve un hombre que huye al ver que ha sido descubierto. Poco a poco la chica se va haciendo a la idea de quién puede ser pero no de por qué llegó perdió la memoria. Al mismo tiempo, en Geist vamos viendo las consecuencias del golpe de efecto de Audrey en su reunión con Colin. Por otro lado, el soldado Walter Cruz parece empezar a recordar algo.

Jackie (Janelle Monáe) va descubriendo poco a poco quien es en 'Homecoming'

El final de la primera temporada de Homecoming, que nos había dejado más o menos satisfechos, nos obliga a hacernos la pregunta de si esta temporada es necesaria o no. La respuesta es ‘no’, pues los cabos que quedaron sueltos formaban parte de la narrativa atrevida que nos propuso Esmail. Ahora bien, con la serie renovada y obligados a continuar, no creo que el resultado haya sido malo ni mucho menos. Lógicamente, hemos perdido el factor sorpresa y la narrativa se antoja continuista, siempre teniendo en cuenta que sigue arriesgando más que el 80% de las series. Nos intriga ver quién es el personaje de Janelle Monáe y qué lugar ocupa en el tablero, pero no consiguen crear el grado de compromiso que teníamos en la anterior entrega.

Quizás lo más llamativo de Homecoming era su propuesta formal, que al que escribe fascinó hace ya dos años. La marcha de Esmail no ha supuesto ningún cambio en la forma de dirigir y planificar la estética tan especial que tiene. Kyle Patrick Álvarez conserva casi todos los elementos tales como la pantalla partida, la música inquietante constante y a un volumen más alto de lo normal, los movimientos de cámara, los planos secuencias (hay uno espectacular en el segundo episodio), y esos títulos de crédito donde continuaba la acción en segundo plano. Pero pierde dos cosas que creo importantes, una es la relación de aspecto de la pantalla, que se volvía cuadrada en los flashforwards o los audios que anclaban la serie al podcast y que, desde luego, demostraba la procedencia de la serie. Ambas cosas se echan de menos, pero si lo que te gustaba era la propuesta formal, te gustará también la segunda temporada.

Stephan James y Janelle Monáe en la segunda temporada de 'Homecoming'

Personalmente, me gustó muchísimo la primera temporada de Homecoming, acabó muy arriba en mi lista de mejores series de 2018. Su final me parecía abierto pero lo suficiente como para dejarlo ahí, sobre todo tras la fuga de Roberts y Esmail. Pero tras ver más de la mitad de la serie, me ha gratificado volver a esta forma de contar historias tan original. Es verdad que no tiene nada nuevo que ofrecer, ni temática ni formalmente pero creo que puede ser un gran plan de fin de semana, teniendo en cuenta que sus episodios duran media hora y se han visto reducidos de diez a siete. Por tanto, si la ves, puedes ganar más de lo que pierdes.

La segunda temporada de Homecoming se estrena hoy 22 de mayo completa en Amazon Prime Video

‘Little Fires Everywhere’, pequeños fuegos provocan revoluciones

Amazon Prime Video ha conseguido los derechos de 'Little Fires Everywhere', de estreno el día 22 de mayo

Siguiendo la estela de mi artículo anterior sobre El incendio (Deadwater Fell), en el cual comentaba las ganas de saber quién la estrenaría en España, otra de las series que estábamos esperando en el mundo seriéfilo español nos tenia expectantes por saber que plataforma la traería a nuestro país, Little Fires Everywhere y mañana 22 de mayo, Amazon Prime Video estrena de forma completa en su plataforma esta serie original de Hulu.

Esta serie es una de las que más he disfrutado este año por su gran guión, se nota que tiene un gran libro detrás repleto de dobles lecturas, aristas y dobles sentidos. Parece que no te va a contar una historia muy atractiva con unos personajes que quizás no sean cercanos a ti, pero que según fui descubriendo quedé absolutamente enamorado ya que te hace empatizar con cada uno de los personajes en alguna ocasión. Las actuaciones están muy bien definidas tanto la de los niños como las de Kerry Washington y Reese Witherspoon que protagonizan y producen esta serie que adapta la novela Pequeños fuegos por todas partes de Celeste NG, libro de enorme éxito que estuvo entre los más vendidos.

La historia nos cuenta las vivencias de dos mujeres y sus familias. Por una parte tenemos a Elena (Whiterspoon), una periodista que abandonó su carrera para hacerse cargo de la familia y que paga sus frustraciones intentando crear la familia perfecta. Y por otro lado Mia Warren (Washington), fotógrafa, mujer rebelde y madre de una niña que cambia de domicilio constantemente y que trae con ella un misterio que se hará latente al mudarse al barrio acomodado en el que vive Elena. Allí sus vidas e historias se cruzan para que la trama explore lo que se esconde detrás de las puertas de las casa de familias de clase media alta en Estados Unidos, un poquito parecido lo que pudimos ver en Big Little Lies.

Gran duelo interpretativo entre Reese Witherspoon y Kerry Washington en 'Little Fires Everywhere', de estreno en Amazon Prime Video

Pero no solo el guión y las actuaciones están bien en Little Fires Everywhere, la fotografía es excepcional y la banda sonora te va adentrando poco a poco en una tela de araña que hace una crítica a los prejuicios, la educación y sobretodo a la importancia y los retos que supone la maternidad. La serie no se centra solo en esas madres también tiene mucha importancia la relación con sus hijos, en esta ocasión, a diferencia de Big Little Lies, son adolescentes. Ésto le imprime mayor interés ya que no sólo explora temas como el bullying sino también la búsqueda de identidad sexual o los miles de problemas que los jóvenes sufren. También se adentra en las consecuencias que conlleva el guardar las apariencias y ser la hija o la madre perfecta, esa frustración que lleva a la rebeldía extrema que no tiene vuelta atrás .

Por ponerle algún pero tiene alguna laguna en cuanto a ritmo en su parte central, pero es tan interesante lo que nos cuenta que una vez finalizada esto pasa a un segundo plano. Pero para mí es una serie excelente con una crítica social incendiaria y lo que es mejor, envuelta en la cotidianidad. Además, cuenta con un final sencillamente perfecto, en el cual se demuestra que los pequeños incendios son los que hacen grandes cambios o revoluciones , y si son interiores pueden ser aún más peligrosos para la sociedad consumista en la cual vivimos y los miembros que la componen. Un buen mensaje para una excelente serie.

‘La conjura contra América’: David Simon como… ¿siempre?

David Simon se atreve con el clásico 'La conjura contra América' de Philip Roth

¿Quién no conoce hoy en día a David Simon? Pues todavía hay quien no lo conoce. Es un tipo que no respira nada a comercial pero que es tremendamente efectivo por antonomasia. Su casa es HBO, santo y seña de la plataforma con la que trabaja desde hace años, sus trabajos han marcado diferencia convirtiéndose en series de culto sin llegar a ser un gafapasta, como se dice hoy en día para menospreciar. Ahora estrena La conjura contra América, de la que hablamos a continuación.

El método con el que trabaja siempre ha sido utilizar conflictos sin historias personales, buscando la evolución como dogma de fe en cada capítulo, cociendo a fuego lento, siempre le ha gustado mostrar sin decir más de lo necesario. Su frase más emblemática en sus propias palabras “que se joda el espectador medio”, es toda una declaración de intenciones. Probablemente sea el guionista que mejor sabe acabar historias, ya lo ha demostrado en mas de una ocasión, cosa que parece muy fácil a priori y tan difícil de lograr. Tocado por esa magia que tanto le caracteriza en sus relatos, es alguien que sabe utilizar muy bien el metraje, por supuesto, esta no iba a ser menos constatándolo de nuevo con tan solo seis capítulos, ¿para qué perder el tiempo?

 Partiendo de la base que la historia de La conjura contra América no es suya (y cómo se nota), algo que ya plasmo con Show me a Hero, donde consiguió hacerlo muchísimo mejor y desmarcarse de su sello. Con esto no quiero decir que The Plot agaisnt America sea mala , pero quizá se aleja más a lo que nos tenia acostumbrados. En plena efervescencia de Adolf Hitler en la Segunda Guerra Mundial, en una hipotética ficción, Roosvelt es derrotado en las elecciones y gana Charles Lindbergh, un aviador antisemita y xenófobo. ¿Hasta dónde llegarán tales acontecimientos? ¿Qué pasará con la comunidad judía?

El casting de 'La conjura contra América está lleno de aciertos, uno de ellos es Zoe Kazan, que repite con David Simon tras 'The Deuce'

En La conjura contra América, su elenco de actores están mas que bien elegidos, desde una Winona Ryder desconocida, por fin no tan histriónica como nos tiene acostumbrados, hasta un John Turturro haciendo de rabino e inyectando su pausada naturalidad interpretativa. Pero si algo destaca entre este reparto para un servidor es la más desconocida Zoe Kazan (ya la ficho para The Deuce), en su papel de ama de casa, con una mirada silenciosa, tímida y diferente de todo lo que acontece.

En este caso, entrelaza de manera sórdida imágenes reales de la Segunda Guerra Mundial con la historia que nos somete. En mitad de todo esto, nos encontramos a los Levin, una familia judía con diferentes tesituras de un mismo frente abierto, buscando una manera de salir airosos ante tanta presión social. Desde luego, los derroteros por donde nos está llevando la actualidad americana, pueden o tienen cierto aire a La conjura contra América con una sociedad divida, donde la prensa no es tan libre como pensamos, donde cada vez hay mas extremismos, menos parcialidad en los medios y con un presidente capitán de la involución.

Por cierto y cambiando de tema, empece a ver una serie gracias a Cultura Seriéfila… Bueno, casi mejor os lo cuento otro día.

La conjura contra América está disponible completa bajo demanda en HBO España

 

‘Desde otro lugar’, camino hacia la utopía

AMC España nos trae 'Desde otro lugar' ('Dispatches From Elsewhere')

El mundo seriéfilo se ha visto, como el resto del planeta, lleno de malas noticias a raíz del Covid-19. Pero alguna buena siempre hay y ésta ha sido el adelanto del estreno de Desde otro lugar. Su estreno estaba previsto en AMC para más tarde este año, pero el retraso de The Walking Dead: World Beyond ha adelantado la llegada de la serie protagonizada y creada por Jason Segel, conocido por su papel en Cómo conocí a vuestra madre. Este articulo está escrito después de ver siete de los diez episodios que componen la primera temporada, que estrena AMC hoy 13 de abril.

La historia trata sobre cuatro personas hastiadas y cansadas de sus rutinarias vidas. Pero estas aburridas o frustrantes realidades están a punto de cambiar cuando «se cruzan por casualidad» en un juego de acción real. El juego está inmerso en su día a día como una especie de rompecabezas en el cual tendrán que ir descubriendo pistas que les llevarán a una misteriosa realidad plagada de incógnitas sobre la vida que llevan y lo que les rodea .

El relato de Desde otro lugar está contando por un narrador el cual hace participé en primera persona al espectador. Un narrador del cual no sabemos si nos podemos fiar y es el que nos guía por la serie. Los personajes se presentan cada uno en un capítulo, lo cuál hace que te sumerjas en su personalidad y que empatices con sus decisiones y dudas. Cada final de episodio cuenta con un elaborado cliffhanger que hace mantener el interés por la serie en todo momento y que hará que el espectador que lo vea no pueda evitar ver el capítulo siguiente. Además de tener una premisa bastante original la serie cuenta con una ambientación muy lograda, que hace sentir incomodo e inseguro. Todo esto invita a reflexionar y va planteando dudas de distinto índole entre las que se incluyen sobretodo las existenciales.

Este trío formado por Jason Segel, Sally Field y Eve Lindley protagonizan 'Desde otro lugar', junto con André Benjamin

A mi me ha recordado en distintos aspectos a varias de mis series favoritas. Una de ellas es Utopía por la utilización de preguntas e incógnitas que te va planteando, como no te podías quitar de la cabeza ese «¿Dónde está Jessica Hyde?». A Black Mirror por esa sensación constante de que alguien superior o una gran corporación te esta manipulando. Y la ambientación oscura y asfixiante que consiguen series como Channel Zero o Room 104. Pero que nadie se asuste, no es una serie de terror o un dramón, tiene un punto de humor que le viene bien y un mensaje de independencia y esperanza que suaviza el tono.

Seguramente a mucha gente todo esto que para mi es positivo le parezca una ida de olla considerable. Pero debido a la enorme cantidad de estrenos, en su mayoría mediocres, es un gusto encontrarte con algo que sale de lo normal. Desde otro lugar supone un reto al no dar todo mascado desde el inicio y a mi eso me enganchó desde la primera escena, por su planteamiento, mensaje y ambientación. Sin duda alguna es una de las series que más he disfrutado de lo que he podido ver este año. El final de temporada la definirá como gran serie o un estupendo viaje con un mal destino.

Desde otro lugar (Dispatches From Elsewhere) se estrena en AMC España hoy 13 de abril a las 22:10h. Y un nuevo episodio todos los lunes.

‘Esta mierda me supera’: problemas de adolescentes con poderes

El creador de 'The End of The Fucking World' nos trae 'Esta mierda me supera', que la podéis ver en Netflix

Después de ver completa Esta mierda me supera (I Am Not Okay With This), que se estrena hoy miércoles 26 a modo completo en Netflix, voy a intentar dar mi opinión de la esperadisíma colaboración entre los responsables de Stranger Things (Shawn Levy) y The End of The Fucking World.. Tiene siete episodios de 20 minutos de duración y en ella se nos cuenta la historia de Sydney, una adolescente marcada por los problemas familiares que desahoga sus frustraciones en un diario que nos sirve de narrador, ya que la historia está contada con voz en off .

La protagonista, interpretada por Sophia Lillis, a la que vimos en Heridas abiertas, tiene los típicos problemas  de adolescente y familiares. A eso hay que sumar una rabia que no sabe de dónde le viene y que no puede expresar a través de su diario. Pronto se dará cuenta de que la rabia incontrolable no es otra cosa que superpoderes, los cuales tendrá que ocultar y aprender a manejarlos.

Basada en la novela gráfica de Charles Forman (The End of The Fucking World), la serie comienza con la protagonista corriendo por una calle está empapada en sangre en un claro homenaje a la película Carrie. Durante la temporada esa voz en off nos guiara y contará que le ha llevado hasta ahí. Esta mierda me supera tiene un toque oscuro pero tarda en arrancar y mostrarnos realmente esa oscuridad. Los cuatro primeros capítulos sirven de introducción y solo se vislumbra un poquito de los anteriomente mencionados superpoderes, casi siempre a modo de clilffhanger final para enganchar al espectador. Además, me costó empatizar con los problemas de esta adolescente, no con los personajes en sí, que están bien escritos, si no con unos traumas que quitando alguno no son lo suficientemente horrendos para pensar que esta mierda nos tiene que superar en exceso.

Sophia Lillis en un plano de 'Esta mierda me supera', que recuerda mucho a 'Carrie'.

A partir del cuarto capítulo, la parte sobrenatural empieza a ganar más protagonismo, lo cual le da más interés y oscuridad a la trama. Los personajes, carismáticos, y lo suficientemente atractivos como para llamar nuestra atención empiezan hacer suya la serie y la llevan a un buen final. Lo mejor en mi opinión son los dos últimos episodios, que se vuelven algo más adultos y abren una buena puerta para la segunda temporada.

Las comparativas de Esta mierda me supera con The End of The Fucking World son lógicas ya que, a parte de compartir parte del equipo y estar basada en una novela gráfica del mismo autor, la estructura de la serie es muy parecida pero para mi bastante por debajo en todos los aspectos. Cuenta con la misma narración de voz en off, un uso de la música parecido, incluso una pareja protagonista adolescente, sólo por mencionar unos pocos ejemplos. Además, no te deja de abandonar la sensación de que está temporada es un capítulo que han cortado en 7 partes y que lo racionan para estirar el producto .

En resumidas cuentas, Esta mierda me supera, una serie de corte adolescente (abstenerse haters de este género), entretenida que debido a su formato corto no supone un gran esfuerzo y vista completa deja una buena sensación  sin llegar a ser lo rompedora que fue The End of The Fucking World. Pero que si te gustan los elementos expuestos te hará pasar un buen rato. Por último, advertir que la versión doblada al castellano deja mucho que desear con lo cual recomiendo verla en versión original.

‘Esta mierda me supera’ ya está disponible completa en Netflix

‘Locke & Key’, consigue el equilibrio que debe tener una serie familiar

El próximo gran éxito de Netflix será 'Locke & Key', la adaptación de la novela gráfica de Joe Hill

Netflix sigue empeñada en sacar partido a las historias de fantasía provenientes de cómics. Ahora le llega el turno a Locke & Key, que se estrena hoy 7 de febrero a nivel global en la plataforma roja. Una serie que ya hemos podido ver completa y, aunque sigue la tendencia de buscar productos de fantasía para toda la familia, mantiene el equilibrio perfecto para que ninguno de sus miembros se aburra.

Como hemos dicho, Locke & Key es una adaptación de una novela gráfica de la editora IDW, que también es dueña de otras dos que han conseguido serie en Netflix, La facción octubre V Wars. En este caso, son Carlton Cuse (Lost) y Meredith Averill (La maldición de Hill House) los showrunners junto con el autor del cómic, Joe Hill, que recordemos es el autor de la novela NOS4A2, que también tuvo serie en AMC. Además, curioso este dato, es el hijo de Stephen King.

Tras la muerte del padre de familia, los Locke se mudan a la mansión familiar pensando en que el cambio les haga superarlo cuanto antes. Pero la casa, llamada Keyhouse, encierra un misterio que se va desvelando a medida que los tres hijos, Tyler, Kinsey y Bode van encontrando llaves que abren puertas mágicas. Gracias a las cuales va conociendo capítulos del pasado de su difunto padre.

Los hermanos Locke deben ir encontrando todas las llaves de la mansión Keyhouse, en 'Locke & Key'

Efectivamente, el argumento de Locke & Key da pie a pensar que estamos antes una serie familiar al uso, con todo lo que ello conlleva. Una parte buena en la que sabemos que se nos contará una historia entretenida que disfrutaremos a poco que nos interese la fantasía. Pero por otro, el espectador adulto corre el riesgo de encontrarse con un producto demasiado «para todos los públicos» como para que pueda contar algo de su interés. En ese sentido, la serie no defrauda porque encuentra un equilibrio que consigue mantener pegados a la televisión a pequeños y mayores. Nos encontramos con clichés y con ciertas concesiones, sobre todo en el personaje de Bode (el niño), que pueden llegar a irritar un poco pero ni él, interpretado por Jackson Roberts Scott, ni sus hermanos mayores, Tyler (Connor Jessup) y Kinsey (Emilia Jones), nos sacan de quicio en ningún momento.

Unos de los espejos más claros en los que sus creadores se han basado es Stranger Things, en cuanto a intentar conseguir llegar a un público amplio, sin perder oscuridad. En este sentido es destacable el mérito que tiene Locke & Key, porque carece de la poderosa arma que tiene la serie de los Duffer, la nostalgia ochentera. Otro de sus referentes, y la presencia de una de sus productoras ejecutivas lo justifica, es La maldición de Hill House. Aunque en este caso, despojada del el drama que la caracterizaba, tiene el mismo sentimiento de duelo pero no ahonda en los traumas de los personajes, porque no es su objetivo. Y después podemos encontrar referentes más evidentes (incluso) como pueden ser Harry Potter o Las Crónicas de Narnia.

La familia Locke también arrastra una tragedia familiar, en Locke & Key

A nivel técnico, Netlfix no ha escatimado en gastos para conseguir unos efectos digitales espectaculares. En ese sentido luce mucho mejor que The Witcher, por nombrar otra de las series que estaban llamadas a ser un éxito de la plataforma. No sólo han invertido dinero, sino también talento. El guión y los personajes están muy bien escritos y todo está muy bien explicado. En la dirección, debemos destacar que los dos últimos episodios han sido dirigidos por Vicenzo Natali, un director con una narrativa visual muy llamativa como ya pudimos ver, por ejemplo, en Hannibal o en la película de culto Cube. Tampoco se queda atrás la banda sonora, una mezcla entre temas pop bastante atractiva y una música original que consigue el efecto que necesita la serie en cada momento.

En líneas generales, y sin ser yo un apasionado de las series de fantasía y aventuras, creo que estamos ante un buen producto de entretenimiento que, si bien no es la gran maravilla, sí puede lograr ser uno de esos éxitos de Netflix que duren más de dos semanas en el candelero y no se consuman rápidamente como suele pasar con otras. Esperamos vuestras opiniones.

Locke & Key se estrena hoy viernes 7 de febrero completa en Netflix.

‘The Witcher’, tu próxima serie favorita llega a Netflix

Hoy se estrena 'The Witcher', la gran apuesta para ser la nueva 'Juego de Tronos', de Netflix

Hoy, 20 de diciembre de 2019, The Witcher por fin llega a Netflix, el último gran estreno de la plataforma del año…y de la década. No creo que sea casualidad que hayan programado esta fecha, puesto que con esta serie, Netflix pretende tener su propio Juego de Tronos, si lo conseguirá o no, esta por ver, pero conozcamos un poco más esta obra

Las novelas

The Witcher se basa en la saga literaria Geralt de Rivia, Geralt con T, como ya nos dicen en una de las primeras tomas de contacto con la serie. Esta saga está escrita por Andrzej Sapkowski, un escritor polaco que hasta hace no mucho nadie conocía pero de un tiempo a esta parte se ha hecho tremendamente famoso debido a su singular prosa. Éstos libros comenzaron a publicarse en 1993 en Polonia aunque no fue hasta 2002 que se publicó en nuestro país.

Así pues, no hablamos de un escritor neófito, si no de una saga con más de 25 años a sus espaldas. Sapkowski la comenzó como una parodia de El Señor de los Anillos, con elfos discriminados, enanos puteros y toda esa negrura que le faltaba a la obra de Tolkien. Desde un enfoque de humor negro, parodia y mucho realismo, nos va mostrando historias cortas, cuentos autoconclusivos, protagonizados por Geralt de Rivia y sus compañeros de aventuras, Yennefer, una maga con la cual tiene un romance y Jaskier, un barbo y su único amigo. No fue hasta el tercer libro cuando se abandonó esta fórmula de cuentos o historias cortas y se optó por convertirlo en una novela. Es importante saber esto pues lo vemos muy marcado en la serie de Netflix.

Imagen de las novelas de 'The Witcher', ahora en Netflix

En 2007, una desconocida compañía de videojuegos, CD Project, compra los derechos de la obra por un precio irrisorio, que en su momento a Sapkowski le pareció una fortuna para hacer un spin off de la novela en forma de videojuego. Así nació The Witcher, el título más famoso de la saga, como un videojuego que transcurria varios años después de las novelas usando los mismos personajes y ampliando su lore.

Pero llegó 2015 y fue The Witcher 3, el tercer juego de la saga, el que acaparó todas las miradas a nivel mundial. Con multitud de premios, entre ellos el de mejor videojuego de 2015 y unas ventas de 25 millones de unidades, todo el mundo empezó a oír hablar de esta saga de novelas. Saltaron a las listas de más vendidas en todo el mundo, la gente quería saber de dónde venían los personajes del juego que les había encandilado, y así es como Netflix vio la oportunidad de adaptarla en formato serie y así poder tener su propio Juego de Tronos.

La serie

La serie se olvida, al menos en parte, de los videojuegos de CD Projekt, y adapta página a página la saga literaria, desde el primer libro. Debido a esto, se ha optado por contarlo en tres líneas temporales. La más antigua es la de Yennefer, la maga que huele a lilas y grosellas, y nos muestran toda su historia desde que era una deforme humana hasta convertirse en una hermosa maga. Luego tenemos la línea de Geralt, nuestro protagonista, brutalmente encarnado por Henry Cavill, que va adaptando capítulo a capítulo las historias del primer libro de una forma absolutamente fiel, con diálogos sacados letra a letra de las páginas de la novela. Por último tenemos la línea de Ciri, o Cirilla, la que podemos considerar como “el presente” y se sitúa en el tercer libro, cuando ya se convirtió en novela. Es de esperar que en algún punto, estas tres historias confluyan en una sola, pero vamos a dejar que seáis vosotros los que descubráis cuando.

Henry Cavill luce genial como Geralt de Rivia en 'The Witcher'

La factura técnica de la serie está fuera de toda duda. Netflix sabía a lo que se exponía, una saga con millones de fans. Y desde luego ha hecho los deberes. Todo es muy fiel, desde las personalidades hasta la caracterización (un tirón de orejas por la caracterización de Triss, el único agujero negro de la serie en cuanto a fidelidad) y además el presupuesto es enorme: grandes batallas, monstruos, paisajes de cortar la respiración, nos esperan en los ocho capítulos de una hora que acaban de estrenar. Quizás hay algún croma que se nota un poco, pero no es grave ni mucho menos. Es de aplaudir el que no se haya tenido obsesión por llenar nuestras pantallas de efectos CGI y que el maquillaje triunfe sobre los efectos digitales.

La banda sonora está claramente inspirada en la tercera entrega de los videojuegos, lo cual es un acierto pues esta ha ganado multitud de premios, y desde luego la de la serie no se queda atrás. Baladas tristes, temas épicos llenos de coros acompañan a la acción a las mil maravillas y no serán pocas las veces en que te veas pensando, que pasada de música.

Pero no todo iba a ser factura técnica, la serie esta muy bien dirigida y muy bien narrada. El uso de las distintas líneas temporales está llevado de una manera muy sutil, y son pequeñas pildoritas lo que te dan la pista de saber cuándo estás. Además los actores lo hacen muy bien. El que escribe estas líneas no solo es fan de los libros y juegos, si no que era tremendamente crítico con el casting. He soltado bilis, sapos y culebras a cada nueva imagen promocional que veía, pero me han callado la boca. Yennefer borda el papel y te la crees, y Geralt bueno…digamos que interpretar a un personaje que carece de emociones es complicado, pero Henry Cavill sale muy bien del paso.

Ciri, Yennefer y Geralt son los protagonistas de 'The Witcher'

Así que, dejad de leer esto, y corred a poner Netflix, por que sin duda, esta serie va a dar que hablar y se va a convertir en una de las primeras espadas de la plataforma de streaming.

The Witcher ya está disponible completa en Netflix

‘Cristal Oscuro, La Era de la Resistencia’: volvemos al Reino de Thra

La precuela de Cristal Oscuro, llamada La Era de la Resistencia, de estreno en Netflix

Hoy hablaremos de una serie que revive el espíritu del arte de las marionetas de Jim Henson, y es gracias a Netflix. Aunque parezca un producto más de tributo a los ochenta, hemos disfrutado muchísimo con la producción y ha superado nuestras expectativas. Se trata de Cristal Oscuro: La Era de la Resistencia, una precuela de la película de 1981.

Como era de esperar, cuenta con una constelación de famosos del showbiz, que prestan sus voces, tenemos a Taron Edgerton (Rian), Helena Bohan Carter (All Maudra), Jason Isaacs (Skesso, el Emperador), Benedict Wong (Skevar, el general), Adam Samberg (Skekgra), Alicia Vikander (Mira), Natalie Dormer (Erica) y Mark Strong (Ordon), por mencionar los personajes principales, pero recomiendo visitar la ficha de IMDB, y os llevareis una sorpresa, por supuesto, también es imperativo ver la serie en versión original. El proyecto ha sido dirigido, por Louis Terrier, director de películas como Transporter y Ahora me ves.

En esta serie se conjugan el lado mas corrupto de la sociedad y podemos ver que la ambición no tiene límites, a pesar de la lucha y la búsqueda de la esperanza. Aunque siempre hay héroes y heroínas que enfrentarán a los tiranos. Con Cristal Oscuro: La Era de la Resistencia, me ha invadido la nostalgia y los recuerdos que tenía sobre la primera vez que vi la película. Por un lado, experimenté la añoranza de volver a disfrutar con unos personajes, que fueron parte de mi infancia, también, lloré y reí. Y pude reafirmar mi odio a los Skeksis, seres malvados, sin escrúpulos, que quieren el poder del cristal de la verdad, y me recuerda a cómo ciertos círculos de poder manejan los hilos del mundo.

Cristal Oscuro demuestra que las marionetas y las nuevas tecnologías son compatibles

La precuela de Cristal Oscuro es un canto a la igualdad, la verdad y a la protección de unos a otros, que al final forman una familia, sin importar de donde vengan. Hay que resaltar el gran trabajo en los efectos especiales, en lo que se refiere a la parte de animatrónica. En lo personal no he sentido ningún rechazo, aunque a diferencia de otros recursos, como el CGI, daría más realismo a las escenas y el uso de marionetas quedan limitados ciertos movimientos, por lo que pueden parecer algo anticuado para los más jóvenes. Esperamos que este proyecto continúe, ya que queremos disfrutar más del mundo de Thra.

Cristal Oscuro: La Era de la Resistencia está disponible bajo demanda en Netflix.