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‘Podría destruirte’ podría ser lo que buscas

'Podría destruirte' ('I May Destroy You'), creada y protagonizada por Michaela Coel

La vida moderna, la identidad y la importancia del género, la cotidianidad y el devenir dentro de la urbe contemporánea en donde las parejas son casuales y las noches fugaces. Todo esto de la mano de personajes frescos, naturales, cuyas acciones son espontáneas y en gran medida guiados por sus instintos salvajes. Es parte de lo que consigue, I May Destroy You, Podría Destruirte, serie dirigida y protagonizada por Michaela Coel.

Luego de ser violada por un desconocido, Arabella (Michaela Coel), una joven escritora, intentará reconstruir aquel traumático momento no sólo desde los hechos, sino también a través de la exploración de su propia identidad y el mundo que la rodea. La historia da comienzo luego de un acto violento, sin embargo, no es para nada una tragedia. Más bien, se ramifica en diferentes temas con un tono ligero y agradable. El histrionismo de nuestra heroína salpica la pantalla sin freno a través de una fresca sexualidad, la que sirve como catalizador de variadas emociones.

En esta travesía, será acompañada por Terry (Weruche Opia), amiga incondicional de la infancia que sueña con ser actriz, Kwame (Paapa Essiedu), un chico homosexual cuya búsqueda de sensaciones lo llevan a experimentar una y otra vez con desconocidos, y por Viaggio (Marouane Zotti), traficante de drogas y pareja ocasional de la protagonista al inicio de la historia. Estos personajes, constituirán la base de los enredos y subtramas que fluirán llenos de humor negro e ironías .

La violencia ejercida sobre Arabella la conducirá a buscar explicaciones luego de verse confundida y no recordar lo acontecido. La responsabilidad de sus actos, el ritmo de vida que ha llevado y el consumo de alcohol y drogas, serán parte del conflicto. Desde entonces, afrontará el abuso elaborando un potente discurso en contra del machismo y el consentimiento de las relaciones, mediante actos espontáneos y honestos a lo largo de la trama. Las vivencias y experiencias que ha tenido como mujer serán el camino a la reconciliación consigo misma, afrontando lo sucedido para dejarlo atrás, objetivo clave para su evolución.

Podría destruirte desarrolla una narración que no se reprime o busca elaborar un catálogo de moralidad, juzgando las acciones de sus protagonistas, colocándolos en la palestra, sino que procura mostrarlos en sus relaciones y acciones sin tapujos, para entregar una mirada limpia de la urbanidad actual y la influencia de los medios, las redes sociales y los movimientos de reivindicación en ella.

Paapa Essiedu, Michaela Coel y Weruche Opia son los protagonistas de 'Podría destruirte', en HBO

La inmediatez de las relaciones humanas, en donde basta una página de Internet para establecer vínculos, la viralización del entorno, la identidad virtual de quienes viven inmersos en comunidades de internet, flashbacks íntimos, diálogos divertidos y la espontaneidad de un guion que corre sin pausa, equilibran a la perfección los momentos grises y los humorísticos, siendo una serie que seduce y atrapa. La poderosa narrativa literaria de Podría destruirte no se esconde, sino que se expone y presenta como un juego carente de amarras y transparente, lo que termina por regalar momentos freak y novelescos, agridulces y graciosos.

En resumen, lo que hace y lo que pretende, lo ejecuta con eficacia. La complacencia, la  búsqueda de la identidad, el límite del consentimiento en las relaciones, lo correcto e incorrecto, las drogas y lazos de amistad, se conjugan para crear un escenario que fluye como olas de mar, con toques de inocente morbosidad y naturalidad que se agradecen hasta el final.

Podría destruirte está disponible completa bajo demanda en HBO

‘Ratched’: los monstruos, ¿nacen o se hacen?

Sarah Paulson es la protagonista absoluta de 'Ratched' la nueva serie de Ryan Murphy para Netflix

El nuevo y esperadísimo trabajo de Ryan Murphy, Ratched, llega el viernes 18 a modo completo a Netflix. De todos es sabido que el productor y su equipo nunca fallan en cuanto a marketing y difusión de sus trabajos, los cuales dan mucho que hablar gracias a sus promos originales o bien por tratar sus series temas polémicos o revisiones de otras obras. Esta vez, de forma muy acertada, el que para mí es el mejor contador de historias en formato audiovisual de la actualidad, saca al personaje que representa la represión y la autoridad en un clásico cinematográfico, Alguien voló sobre el nido del cuco, para aportarle una historia y no solo una historia, un universo nuevo a su alrededor. Este hecho ha dado pie a numerosas especulaciones como si estará al nivel de la película y generará miles de debates una vez vista, cosa que es lo que pretende Murphy con toda seguridad.

En el elenco protagonista nos encontramos a Sarah Paulson, musa de Murphy y que en esta ocasión también forma parte de la producción (entre los que destacan nombres llamativos como el de Michael Douglas). Junto a ella, ilustres como Sharon Stone, Judy Davis, Finn Witcrock o Vincent D’Onofrio entre otros muchos que bordan su papel a la perfección.

Ratched se aleja de la historia que vimos en Alguien voló sobre el nido del cuco. Murphy nos traslada al año 1947, mucho antes de lo que sucede en la película protagonizada por Jack Nicholson. En ella, la enfermera Mildred Ratched llega al norte de California con la intención de trabajar en un hospital psiquiátrico en el que se están haciendo experimentos cuanto menos dudosos sobre la mente humana. Ella se siente atraída por un nuevo enfermo ingresado que cometió un acto atroz contra un grupo de curas que ha escandalizado a la opinión pública. Mildred, con unas intenciones desconocidas, se irá adentrando y subiendo en el escalafón de este hospital mostrando siempre una cara amable y colaboradora, pero según vaya avanzando la trama descubriremos la verdadera razón que trajo a la enfermera a este psiquiátrico cargado de estímulos e intereses muy oscuros.

Sarah Paulson será la enfermera 'Ratched' en la nueva serie de Ryan Murphy

La serie te mete de lleno en el nuevo universo creado alrededor de este personaje en un viaje lleno de sorpresas y sangre. Poco a poco iremos conociendo los orígenes de esta aparentemente noble enfermera a través de las vivencias que la llevaron al status que tiene en la película, creando así todo un imaginario nuevo pero conectado con el filme. Ratched nos muestra que a veces los monstruos o desequilibrados no nacen si no que se convierten debido a sus experiencias.

Para construir este mundo, Murphy utiliza muchos de los elementos utilizados en su obra y podremos reconocer momentos de terror que recuerdan a su American Horror Story o una fotografía colorista que hemos visto en distintas ocasiones como en The Politician, o ese puntito irónico y gore de Scream Queens. Aunque en esta ocasión va un paso más allá utilizando la iluminación para mostrarnos los distintos estados de ánimo de los personajes. Con una fotografía preciosista, un vestuario de escándalo y un guion asombroso plagado diálogos de muy alto nivel, aunque a veces exagerado y con personajes que toman decisiones absurdas como partes negativas. Pero Murphy consigue meterte de lleno en una nueva realidad y dejarte absorto de principio a fin, trasladando al espectador directamente a un mundo de fantasía. Qué te guste o no su estilo, se tiene que reconocer que muy pocos lo consiguen y Murphy lo hace una y otra vez para disfrute de sus fans entre los que me encuentro. 

Ratched se estrena el próximo viernes 18 de septiembre, completa bajo demanda en Netflix

‘Away’: Hilary Swank lidera la misión a Marte

Ahora que la carrera a Marte parece algo cercano y probable, la ficción comienza a construir relatos en torno a ese probable hito que muchos viviremos todavía no se sabe cuando. Away no es la primera en entrar en este terreno, ya hemos visto Marte y algunas otras donde la ciencia ficción deja paso a la especulación de cómo será la vida allí, qué haremos al llegar o cuánto tardaremos.

La nueva serie de Netflix, que llega a nuestras pantallas el próximo día 4 de septiembre, nos mete de lleno en la nave que lleva a una tripulación internacional al planeta rojo. Sin embargo, esto no es una space opera u otra obra de ciencia ficción. Away órbita entre el drama familiar y la clásica película del espacio. En los cuatro episodios que hemos podido ver, consigue mezclar ambos casi al 50%. Una fortaleza para contentar a una gran parte del público pero una debilidad para los seguidores de las películas o series espaciales más acérrimos.

La protagonista absoluta es Emma Green, interpretada por Hillary Swank, que está en su línea: muy bien. Junto a ella está su marido, Matt Logan, interpretado por Josh Charles, que será junto a su hija Alexis (Talitha Eliana Bateman) su ancla con la Tierra, y con el drama. Pero no nos quedamos en la familia Green, porque en cada episodio vamos conociendo a cada uno de los cinco miembros de la expedición. Lo que dejan en tierra y lo que se llevan a Marte, hablando a nivel emocional. Por supuesto, en la nave de Away también hay rivalidades y se cuestiona el liderazgo, lo normal cuando una americana está por encima de un ruso, Misha Popov (Mark Ivanir), una china, Lu Wang (Vivian Wu), un iraní, Ram Arya (Ray Panthaki) y un británico ghanés, Kwesi Weisberg-Adebayo (Ato Essandoh).

Hilary Swank y Josh Charles encabezan el reparto de 'Away', la nueva serie de Netflix

Como he resaltado más arriba, lo mejor de Away es la facilidad con la que pasa de la espectacularidad del espacio y las misiones que tienen que ir desarrollando, con toda la tensión con la que acostumbran en este tipo de ficciones, al drama de personajes, que se van desarrollando a medida que avanzan los episodios y algunos de ellos no tienen nada que ver con lo que parecen ser. Hay tópicos, no sólo espaciales sino también ideas preconcebidas de cómo son las personas según su origen pero si aceptamos el tipo de serie que Away quiere ser, podemos pasarlos por alto sin más problema.

De hecho estamos ante una serie que en ningún momento se hace muy pesada como otras producciones grandilocuentes de Netflix. A eso ayuda su tono y su duración. Salvo el primero, ninguno de los otros tres llega a los 50 minutos. Creo que septiembre empieza bien para la plataforma con un estreno que sabe lo que quiere ser, sin ser mediocre como otras muchas. Una buena opción de entretenimiento, que os durará muy poco si contáis con el tiempo necesario.

Away se estrena el próximo día 4 de septiembre completa bajo demanda en Netflix y doblada al castellano.

‘Hightown’: el paraíso de las drogas, la juerga y el crimen

'Hightown' es un drama policial creado por Rebecca Cutter y protagonizado por Monica Raymund y James Badge Dale

La cadena Starz sigue haciendo las cosas muy bien con sus últimas producciones originales. Una de las más gratas sorpresas de este horrible 2020 es la irrupción de Hightown, una serie que puede parecer muy convencional a simple vista, pero los matices de los personajes, el lugar donde se ubica y una cabecera genial la elevan por encima de otras series de temática similar. Después de ver los ocho episodios que componen su primera temporada, siento la necesidad de escribirle este artículo.

La agente del servicio nacional de pesca, Jackie Quiñones (Monica Raymund), encuentra accidentalmente un cadáver en una playa. A partir de ese momento se obsesiona con el caso que quiere resolver a toda costa como forma de mantener sus adicciones alejadas y como forma de redención. A pesar de no ser su jurisdicción, contará con la ayuda del Sargento Ray Abruzzo (James Badge Dale) de la Policía Estatal de Massachussets, que investiga a un capo de la droga de Cape Cod, Frankie Cuevas (Amaury Nolasco), quién sospechan que está detrás de esta muerte. Por el camino, Jackie tiene que aprender a dejar a un lado sus adicciones para conservar su trabajo y conseguir avanzar en el caso, para lo que cuenta con la ayuda de su amigo Junior McCarthy (Shane Harper), un pescador y ex compañero de juergas. Por su parte, Ray tiene que superar la muerte de la que era su informante y buscar otra para estrechar el cerco sobre Frankie Cuevas. Y quién mejor que su esposa, la stripper Renée Segna (Riley Voelkel).

Hightown es Provincetown

La serie de Starz, como otras muchas últimamente, huye de las grandes urbes para contarnos historias más pequeñas aunque de un corte muy parecido. En este caso nos traslada a un pequeño pueblo llamado Provincetown, que está en Cape Cod (Cabo Bacalao). Se trata de un pequeño pueblo costero que de dedica principalmente a la pesca y, sobre todo, al turismo de juerga. No en vano, la zona se ha convertido en un reclamo para el turismo LGTBIQ+, que rebosa de gente durante la celebración de su carnaval. Este es el contexto en el que Jackie encuentra el cadáver.

Monica Raymund sorprende con el trabajo en 'HIghtown', donde interpreta a una policía lesbiana y adicta a las drogas

Donde hay juergas, hay drogas y, por consiguiente, hay narcotraficantes. Así, vemos como la vida del pueblo se ve salpicada de una u otra forma, por las drogas. La propia Jackie no tiene límites, lo mismo se mete coca que al rato prueba una pastilla, todo ello aderezado con chupitos. De hecho, las consecuencias de tanta juerga se dejan sentir bastante en la zona, quien no es adicto tiene un familiar o amigo adicto. El propio Junior McCarthy ha conseguido desintoxicarse para poder estar con su novia y su bebé. Pero también vemos el otro lado, el de los vendedores de droga y sus proveedores. El personaje de Frankie Cuevas maneja todos los hilos desde la cárcel, desde el negocio en sí hasta tomar las decisiones para callar a cualquiera que pueda hablar y le pueda perjudicar para el juicio, para lo que tiene a su brazo ejecutor, Osito (Atkins Estimond). Como vemos, un montón de ramificaciones

Personajes autodestructivos con matices

En efecto, Hightown está protagonizada por dos antihéroes, personajes muy parecidos a los que podíamos ver en la década pasada. Pero hay matices, el personaje de Ray, habría sido el protagonista de la serie sin lugar a dudas y el peso habría recaído en él. Pero aunque lo tiene y mucho, el verdadero motor de la historia es Jackie Quiñones, que nos muestra a una mujer lesbiana latina, adicta y despreocupada que es feliz hasta que su alcoholismo empieza a ser un problema y claro está, hasta que encuentra un cadáver. Como pudimos ver cuando hablamos de P-Valley, el punto de vista puede transformar una serie. En este caso, la showrunner es una mujer, Rebecca Cutter, y también la vicepresidenta de programación original de Starz, y lo que a muchos les puede parecer una tontería o cuotas, es precisamente lo que consigue que la serie luzca diferente. Cuando empecé a ver Hightown se me vino a la cabeza otra serie de temática similar pero contada como siempre que se llama City On A Hill. A pesar de que me gusta la temática, se veía antigua. Ahí está la diferencia, el matiz.

Gran trabajo el que consiguen Monica Raymund y James Badge Dale en 'Hightown'

Ténicamente, Hightown está llena de imágenes bonitas del lugar en el que se ubica pero al mismo tiempo, muestra toda la sordidez que envuelve al mundo de las drogas y el crimen. No rehuye en ningún momento de la violencia, el uso explícito de las drogas, o las recurrentes escenas de sexo marca de la casa Starz. El ritmo es bastante bueno, los acontecimientos se van sucediendo de forma rápida, lo cual va bien para los que huyen de «lo lento». Pero si una cosa hay que destacar a nivel técnico es la música, su selección de temas es como para hacerse una lista en Spotify. En especial su cabecera, una impecable sucesión de imágenes que van desde lo idílico de un lugar de vacaciones hasta los excesos y consecuencias de las drogas, que refleja a la perfección qué nos va a querer contar la serie. El tema corre a cargo de Textones y se llama Vacation, y se trata de una versión (mejorada) de una canción de un grupo de los 80 llamado Go-Go’s. Aquí os lo dejo.

Sólo queda recomendaros Hightown, que he disfrutado muchísimo durante las ocho semanas que duró y a la que volveré el año que viene porque ha conseguido la renovación para la segunda temporada. A simple vista es la misma historia de policías, drogas y asesinatos, aunque contada de una forma diferente, donde los personajes se quedan contigo y tú te quedas en Provincetown, con sus luces y sus sombras.

Hightown está disponible en Starzplay completa bajo demanda

‘Maldita’: la maldición de Netflix continúa

'Maldita', una reinvención de la leyenda del Rey Arturo, se estrena hoy en Netflix

Que Netflix prima la cantidad sobre la calidad es algo que a estas alturas ya no nos sorprende en absoluto. Las decenas de estrenos al mes que nos trae la plataforma así lo atestigua, y además, eso no es condicionante para que de vez en cuando salga un producto de gran calidad. Pero me temo, que en el caso que nos ocupa, esto no se cumple. No nos engañemos, Maldita no es una serie horrible, ni siquiera es mala, pero si es muy mediocre, lo que no quita que sea disfrutable en cierto sentido, pero vamos al meollo.

Maldita adapta el cómic de Frank Miller y Thomas Wheeler, que a su vez hacen de productores de la serie. Frank Miller como productor no tiene el mejor curriculum de la historia precisamente, ya que bajo su tutela nos llegaron productos deleznables como The Spirit. Este cómic es una adaptación muy libre de la leyenda artúrica. La base no es mala, a pesar de no ser uno de los trabajos más conocidos de Miller el material es interesante, con Excalibur, Merlín, hadas, vikingos y demás. Netflix lo tenía bastante fácil para hacer un buen producto, pero no ha puesto el esmero esperado.

Más fácil aún lo tenía con dos grandes reclamos en el reparto, por un lado, y como protagonista tenemos a Katherine Langford, la archiconocida Hannah Baker en su papel de Por trece razones, que interpreta a Nimue, una joven con un poder oculto que recibe una pesada carga. Siguiendo con las caras conocidas tenemos a Gustaf Skarsgard, conocido por interpretar a Floki en Vikings, que en esta ocasión da vida al mago Merlín, en un papel casi calcado al que hace en Vikings, y acabando con el trío protagonista, Devon Terrell como Arturo.

Gustav Skarsgard es Merlín en 'Maldita', esta adaptación de la leyenda del Rey Arturo

Como digo sobre el papel la cosa debería funcionar, los ingredientes están sobre la mesa y son apetecibles, pero algo falla en la receta hacia el éxito. Para empezar, la producción es mediocre. Los efectos especiales en sí no son malos, pero la sensación de que todo lo que vemos es de cartón piedra es constante, desde las ropas, iluminación, escenarios, no da sensación de credibilidad, de sucio. Nos muestran escenas muy duras, crudas, pero la sangre digital no ayuda a que sean creíbles, y los esqueletos de mentira tampoco.  Las coreografías de peleas o la dirección de escenas de acción no mejoran la cosa. Ver a alguien huyendo por su vida a un paso ligero mientras su perseguidor hace aspavientos con una espada de plástico sobre su cabeza es bochornoso, mientras otras dos personas pelean al fondo moviéndose muy despacio.

El guión tampoco ayuda: tópicos, escenas super trilladas (no falta la escena cuando la pareja se ve al fin sin ropa y se ponen a comparar cicatrices), frases grandilocuentes que parecen sacadas de una obra adolescente. Y para colmo, la actuación de algunos personajes secundarios es para echarse las manos a la cabeza, digno de mención el actor que hace de Uther Pendragon.

La música tampoco se salva. La banda sonora te puede salvar momentos en que la producción no acompaña, como vimos hace unos meses en The Witcher, pero en esta ocasión está muy poco inspirada. Es genérica, olvidable y no toma protagonismo ni cuando la acción lo requiere. Tampoco ha acabado de entusiasmarme el recurso de pasar de escena a escena usando dibujos que parecen sacados del cómic. La primera vez es curioso, pero acaba rompiendo el ritmo y no aclara mucho.

Pero no todo es malo, a pesar de lo que he escrito, la serie se deja ver, y estoy seguro de que será un éxito de público, deseoso de aventuras, pero el espectador más crítico tendrá muy pocas razones para verla.

Los diez episodios de Maldita se estrena hoy viernes 17 de julio en Netflix, doblada al español y ene V.O.S.

‘P-Valley’, el club de striptease desde el prisma femenino

Mercedes (Brandee Evans) y Autumn Night (Elarica Johnson) protagonizan 'P-Valley', en Starzplay

Hoy se estrena en Starzplay de forma simultánea a su emisión en Estados Unidos, P-Valley, su nueva serie original que pone el foco en las mujeres que trabajan en un club de striptease en el delta del Mississippi. Una serie en la que la representación delante y detrás de las cámaras demuestra que se pueden contar las historias de siempre desde un punto de vista diferente. 

Este drama sureño cuenta la historia de un pequeño club de striptease, el Pynk, un personaje en sí mismo, en el que conviven multitud de personas con distintas aspiraciones en la vida. Mercedes (Brandee Evans) es la bailarina de más éxito, la gallina de ese corral, que se ha puesto a sí misma fecha de caducidad para emprender un nuevo negocio. Miss Mississippi (Shannon Thornton), una instagrammer con mucho talento pero maltratada por su pareja y que además acaba de ser madre. El dueño del negocio es el protector tío Clifford (Nicco Annan), una buena persona, de género fluido que se parece mucho al personaje que interpretaba Nelsan Ellis en True BloodPero a quien realmente sigue la serie es a una chica que se hace llamar Autumn Night (Elarica Johnson), que abre la serie recogiendo una maleta en medio de una gran inundación y cambiando su identidad hasta llegar al club.

Por tanto, lo que veremos a lo largo de estos ocho episodios será un drama donde la verdadera identidad de Autumn será una de las claves. También lo será su relación con el resto del equipo del Pynk, en especial con Mercedes, con la que rivalizará por el favor del público y del tío Clifford. Las relaciones amorosas de éste y el futuro del club también tendrá su cuota de presencia, pues algo amenaza su estabilidad. Junto a todas estas tramas, llamémosle principales, se nos contarán múltiples historias sobre estas mujeres, sus vidas y también sobre el deprimido lugar en el que viven.

La serie está basada en la obra teatral que escribió Katori Hall, Pussy Valley, que también ejerce como showrunner y productora ejecutiva. Hall, oriunda del delta del Mississippi, pasó muchísimo tiempo documentándose para crear su obra y llegó a entrevistar a más de cuarenta bailarinas de striptease. Su conclusión: que es un trabajo como otro cualquiera y que éstas chicas trabajan muy duro día a día a nivel atlético y coreográfico para conseguir esos bailes que pueden parecer fáciles, pero para los que hace falta una cierta preparación física. Además, pudo comprobar que muchas de ellas también tenían proyectos ambiciosos de vida a pesar de que ganan más dinero que en cualquier otro trabajo al que puedan aspirar. Y desde ahí es donde trabaja P-Valley.

Constantemente usamos la manida expresión de «está todo inventado» o en su variante narrativa «todas las historias están contadas». Éstas frases tienen parte de razón, pero normalmente es porque todas las historias han sido contadas desde el mismo punto de vista y de la misma forma. Lo que consiguen series como P-Valley es contar las historias desde otro punto de pista. Mientras que en Los Soprano, las chicas del Bada Bing eran meros accesorios, Katori Hall pone en el foco en las mujeres que trabajan en estos clubes y no en sus clientes. Por si esto no fuera suficiente, la acción se coloca en una de las zonas más deprimidas de Estados Unidos, donde el racismo sigue a la orden del día hipersexualizando a la mujer negra. 

La serie sigue la estela de otras ficciones que abordaban el tema de la prostitución desde el punto de vista de las trabajadoras, como The Girlfriend ExperienceHarlots. Sin embargo, guarda más relación con esta última porque el equipo creativo está formado por mujeres en su mayoría, por no decir en su totalidad. P-Valley, además de estar creada por una mujer, cada episodio de los ocho que componen esta temporada está dirigido por una directora diferente, desde Karena Evans, pasando por Kimberly Peirce, Millicent Shelton, Tamra Davis, Geeta V. Patel, Tasha Smith, Sydney Freeland y Barbara Brown. Todo esto es posible porque hay mujeres que han llegado también a puestos ejecutivos, como es el caso de Susan Lewis, vicepresidenta de programación original de Starz, que dijo que no quería más series que usaran bailarinas como accesorios. Como vemos, la representación en todos los ámbitos, suma.

Autumn Night, Mercedes y Miss Mississippi, protagonistas de 'P-Valley'

Se suele pensar que el feminismo está en contra de la sexualización de la mujer, pero P-Valley también es muy sensual, contiene muchos desnudos y escenas de sexo marca de la casa. Starz se traicionaría a sí misma. Por tanto, fuera prejuicios acerca de que lo feminista no puede ser sexy o contener desnudos explícitos. La visión femenina sí que se nota en la forma de filmarlo, pues han contado con coordinadores de intimidad y en todo momento se ha consultado con las actrices sobre la escena que estaban a punto de grabar. Además la directora de fotografía de más de la mitad de los episodios, Nancy Schreiber, mandó volver a filmar una escena en la que una parte del cuerpo de una mujer se vio más de la cuenta. En los dos episodios que he podido ver, la fotografía juega un papel fundamental en la serie, porque normalmente, las partes más íntimas de las mujeres y los hombres se ocultan con sombras y claroscuros. Por tanto, gran trabajo en el aspecto formal. No sólo la dirección y la fotografía están bien, también la música, repleta de temas de trap y rap, consigue recrear muy bien la atmósfera nocturna que trata de recrear.

Como buena serie de Starz y de cable premium que es, P-Valley se cuece a fuego lento y se centra en descubrir las motivaciones de los personajes, de quién huyen o hacia dónde lo hace, más que intentar captar al espectador con mcguffins innecesarios. Además de enmarcarlo en un delata del Mississippi que es otro personaje en sí mismo. Para que os hagáis una idea, nos vamos a encontrar todos los elementos que suelen rodear a las series ambientadas en el sur de Estados Unidos. Quien entre en el juego de P-Valley, la va a disfrutar muchísimo, y para estos meses de verano, puede ser un visionado más que interesante.

P-Valley se estrena hoy en Starzplay de forma semanal.

‘En el lugar del crimen’: el crimen no tiene edad ni género

Alwara Höfels y Karin Hanczewski protagonizan 'En el lugar del crimen', que se estrena este domingo en COSMO

Este domingo comienza en COSMO los “Domingos en rojo” con el estreno de la novena temporada de Crimen en el paraíso a las 21:30h y el estreno de En el lugar del crimen a las 22:30h.

Nos vamos a centrar En el lugar del crimen (título original: Modern Murder: Pulse of Crime), otra producción que demuestra que las series de crímenes siguen estando de moda y que han ido evolucionado estos últimos años. Este tipo de creaciones ya no se basan exclusivamente en policías o investigadores masculinos, frustrados con algún trauma en la mochila, sino que este género ha ido evolucionando y nos encontramos con personajes femeninos igual de atractivos como protagonistas. Cosa que hemos visto precisamente en otra serie de COSMO, Bright Minds.

Para entender un poco mejor En el lugar del crimen debemos saber que está englobada en el universo Tatort. Esta ficción alemana, con más de 50 años en antena y más de 1.000 episodios a sus espaldas, sigue teniendo una gran audiencia y es la serie de crímenes de referencia en Alemania. Tatort es como una especie de C.S.I. alemán en el cuál cada región (Baviera, Hamburgo, Berlín…) cuenta con su propio equipo de investigadores y estrenan capítulos independientes. Aquí es donde entra la serie de la que estamos hablando ya que se trata de una nueva franquicia desde la Ciudad de Dresde. La novedad es que por primera vez en la historia de esta longeva serie, el equipo está formado por dos mujeres, y no había mejor canal que COSMO para traerla a nuestro país.

'En el lugar del crimen' sigue la franquicia 'Tatort', esta vez desde la ciudad de Dresde y con dos mujeres como protagonistas

La pareja de protagonistas son dos mujeres reales de las que te puedes encontrar por la calle. Este detalle para mi es destacable ya que se aleja del estereotipo de serie americana. Este dúo comparte sentido del humor y forman un gran equipo. Están interpretadas por Alwara Höfels y Karin Hanczewski, las cuales hacen una excelente actuación y desprenden una química excepcional que trasladan al espectador desde el minuto uno. Pero no están solas, las dos trabajan bajo la supervisión del inspector jefe Schnabel (Martin Brambach), representante de la vieja escuela con ideas sobre la mujer bastante machistas. Pese a sus ideas conservadoras, apoyará e intentará entender a su nuevo equipo de investigadoras.

El primer capítulo que nos adelantó COSMO tiene una estructura clásica en este tipo de producciones, en el cuál se nos presenta un crimen y el equipo a base de interrogatorios y pistas lo acaban resolviendo al final del capítulo. El  caso también es original puesto que nuestras protagonistas se ven envueltas en la investigación del asesinato de una estrella del folk alemán que aparece muerto durante los ensayos para participar en un programa de televisión. Los principales sospechosos son su representante, su pareja artística, y un fan. Este misterio se aleja, al igual que sus protagonistas, de lo tradicional y si además le sumas la química de los tres actores principales y ese tono de humor que le dan, hace una buena mezcla que convierte el visionado de la serie en un ejercicio divertido y entretenido de ver. Y puede ser el plan perfecto para el domingo noche si eres fan de los procedimentales policiales.

‘La monja guerrera’, la nueva serie juvenil de Netflix es una sorpresa

'La monja guerrera es la nueva serie juvenil fantástica de Netflix

Hoy día 2 de julio, Netflix estrena su nueva serie de acción sobrenatural de corte más o menos adolescente tras el acierto de The Umbrella Academy y el traspiés de La facción Octubre. La suerte que le depara a La monja guerrera solo podremos saberla en los próximos días, pero habiendo visto la serie casi en su totalidad, vamos a hacer de pitonisos improvisados.

Ante todo quiero ser sincero. Cuando vi que Netflix anunciaba una serie que se llamaba Warrior Nun (La monja guerrera) una parte dentro de mí esperaba una mierda incalificable, pero otra parte gritaba de alegría porque me gustan un poco estas mierdas. Pero el caso está claro, lo que esperaba era un producto de muy bajo nivel solo para rellenar catálogo.

Pues bien, Netflix nos adelanta la serie, veamos si acabo el primer capítulo. Está doblada al castellano pero prefiero verlo en versión original. La serie empieza, coño, esos trajes no se ven mal. Joder, la fotografía está bastante bien. ¡Está ambientada en Málaga! La imagen no es la de una serie barata, tiene un look muy cinematográfico. Hostias, ¿y esos efectos especiales? ¡Pero si están de puta madre! Pues sí, señoras y señores, la serie esta muy bien hecha, no es un producto de tercera división para rellenar catálogo. Aquí hay presupuesto aunque el presupuesto no lo sea todo. Sigamos viendo. Joder, los actores están bien ¿eh? Anda, ¿ese no es Tristán Ulloa? Qué bien habla inglés. Buah, esto se esta poniendo muy interesante. ¿Que? ¿Los créditos? ¿Ya ha pasado una hora? Vamos a ver otro. Y esta es mi crónica viendo el primer capítulo.

Alba Baptista encabeza el reparto de 'La monja guerrera', que también cuenta con Tristán Ulloa al ser rodada en España

Warrior Nun o La monja Guerrera está basada en un cómic de los años 90 escrito y dibujado por Ben Dunn, donde nos mostraba a una orden de monjas vestidas de cuero y muy ligeras de ropa luchando con escopetas y katanas contra demonios en un frenesí de sangre. La serie se aleja un poco de esto a pesar de que Dunn está implicado en ella y suaviza bastante el tono si bien la idea se mantiene. Ahora las monjas son novicias y a pesar de ir de cuero negro, ya no es tan ajustado y tan poco protector como en el cómic. Pero el mayor cambio, es que la serie tiene un aire mucho más adolescente.

En esta La monja guerrera, Ava es una joven adolescente que ha muerto en misteriosas circunstancias, que por azares del destino, obtiene un tremendo poder que le devuelve la vida. Confusa, no sabe de dónde vienen estos poderes o qué hacer con ellos, solo sabe que ahora es capaz de hacer cosas que antes no podía y ver cosas que antes no sabía que estaban ahí. Si bien la serie podría haber ido por el lado de Ava descubriendo sus poderes y sobreviviendo a hordas de demonios que buscan arrebatárselos, ella no quiere saber nada de esto y solo quiere hacer una vida normal de adolescente, irse de fiesta y encontrar el amor. Esto podría haber sido un chasco enorme si no fuera en parte por la actriz que interpreta a Ava, Alba Baptista, una joven actriz portuguesa que a este que os escribe ha encandilado por su frescura y naturalidad, además de por una voz en off con sus pensamientos que puede ser bastante graciosa. Por suerte, esta idílica vida de Ava siendo una adolescente normal no puede durar mucho, y las espadas, la sangre y los demonios llegaran.

En definitiva, La monja guerrera no viene para convertirse en la mejor serie de Netflix, ni siquiera en una de las más aplaudidas, pero sí para ser un excelente divertimento si las historias de fantasía sobrenatural y los adolescentes no te dan urticaria. Por mi parte, estoy deseando saber más de estos personajes y seria muy feliz si hubiera una renovación.

La monja guerrera está disponible completa bajo demanda en Netflix

‘Bright Minds’, elemental, querida Raphaelle

COSMO estrena 'Bright Minds', la nueva serie de investigación franco-belga protagonizada por dos mujeres muy diferentes

Este verano el canal COSMO quiere teñir de rojo sangre las pantallas de nuestra televisiones. A los estrenos de la novena temporada de Crimen en el paraíso y de la primera temporada de la nueva serie policíaca En el lugar del crimen, se le suma Bright Minds. Se trata de una producción franco-belga de enorme éxito que en su episodio piloto, de una hora y media de duración juntó a más de cuatro millones de espectadores. Estas cifras animaron a los productores a hacer una temporada de ocho capítulos de 50 minutos de duración. COSMO emitirá los nueve cada jueves a las 23:00h.

Bright Minds parte de un concepto ya visto en el género policíaco pero no por ello menos interesante. Dos personas antagonistas están abocadas a entenderse para llevar a buen puerto distintas investigaciones. El ejemplo que se nos viene a la cabeza es el de Sherlock y Watson, podríamos decir que tiene ese aire pero afrancesado y femenino. También utiliza un elemento que está funcionando muy bien en la ficción introducir en la trama un personaje distinto o «raro «para la sociedad como hemos podido ver en The Good Doctor, Atypical, Homeland y un largo etcétera.

En ésta ocasión tenemos a Astrid y Raphaelle, dos mujeres que aúnan sus fuerzas para resolver crímenes. Las dos son muy diferentes pero si se adaptan la una a la otra se complementarán a la perfección haciendo un trabajo más que sobresaliente. Astrid es un personaje muy atractivo por sí solo pero la interpretación de Sara Mortensen lo convierte en fascinante. Ella trabaja en la sección de archivos de la policía, es ordenada hasta decir basta y muy educada. Tiene muchos problemas para interactuar con los demás y le obsesionan los puzzles llegando a ser irritante lo metódica y organizada que es. Pero todo ésto tiene una razón de ser, Astrid es autista, y Raphaelle se da cuenta que todos estos elementos bien encauzados serían perfectos para una investigadora. Ella, interpretada por Lola Dewaere, por el contrario, es una comandante de policía con un hijo espontánea, desordenada y sin pelos en la lengua. Le cuesta mucho centrarse, pero tiene una experiencia en el trabajo de campo envidiable y la rutina de ambas cambiará cuando se encuentren. Raphaelle conseguirá que sus jefes dejen a Astrid intervenir en los casos.

Dos actrices interesantes protagonizan 'Bright Minds' en COSMO

El primer capítulo de Bright Minds, que es el que he podido ver, a pesar de su incomprensible duración no se hace largo y nos muestra una perfecta presentación de personajes dejando a un lado un poco el caso que investigan, resuelto al final de forma un poco precipitada, pero sirve para conocer a la perfección a estos personajes. Poco a poco iremos adentrándonos en sus inquietudes y dificultades (sobre todo las de Astrid) mediante flashbacks que nos van narrando cómo ha lidiado la protagonista con el autismo que le ha tocado vivir. También las vamos conociendo mediante la investigación, así vemos cómo la química crece entre ellas llegando a momentos entrañables .

La serie no descubre nada nuevo tampoco sobresale técnicamente, pero con estos dos personajes tan potentes, y los compañeros de terapia de Astrid, que nos acercaran a distintos trastornos mentales, le dan el empaque suficiente para seguir queriendo conocer a estas dos mujeres, augurando grandes situaciones y buenos crímenes en los siguientes capítulos. Creo que puede ser una muy buena opción este verano para los amantes del crimen y las investigaciones, solo por conocer a Raphaelle y Astrid merece la pena darle una oportunidad.

‘The Great’, la inclasificable serie sobre Catalina La Grande

'The Great' es la nueva serie de StarzPlay original de Hulu, basada en la vida de Catalina La Grande

Catalina La Grande ha sido una de esas grandes monarcas que han pasado a la Historia. Su figura merece todas y cada una de las adaptaciones que se hayan producido porque su vida está llena de elementos narrativos muy jugosos: conspiraciones, asesinatos, infidelidades, ilustración , absolutismo… La última fue la miniserie coproducida por HBO y Sky protagonizada por Helen Mirren, que voló más bajo que las expectativas que teníamos con ella. Al contrario que su predecesora, The Great (que se estrena hoy en StarzPlay), no tiene su rigor histórico pero desde luego consigue ser más entretenida y dar un aire fresco a las series o películas de época, que desde luego, lo necesitaban.

The Great nos sitúa justo a la llegada de Catalina a la corte rusa, sonde se casará con Pedro. Al inicio de la serie, él ya reina cuando se casa, algo que tardó en ocurrir varios años. Ella, que tenía una concepción muy ilustrada y algo inocente de la vida, se lleva un chasco cuando se encuentra con una corte depravada, cruel y nada influida por las ideas que llegaban de la Europa Occidental. Harta de los malos tratos, y un poco de la estupidez de su marido, decide urdir un golpe de Estado con la ayuda de Orlov y su doncella.

La serie está protagonizada de forma majestuosa por Elle Fanning (Maléfica, The Neon Demon), que aporta la dosis justa de inocencia y que se erige en una superviviente en una corte en la que no es tarea fácil si no gozas del favor del zar. Pedro está interpretado por Nicholas Hoult (X Men), y también destaca con un papel de monarca niñato y caprichoso que provoca risas y asco a partes iguales. Bueno, más bien lo segundo. El principal apoyo de Catalina en su golpe de estado es Marial, su doncella, interpretada por Phoebe Fox (Curfew: Toque de queda) y su infiltrado en el gobierno será Orlov está encarnado por Sacha Dhawan (Dr. Who, Iron Fist). Una de las cosas que nos vamos a encontrar en esta producción, al hilo de Orlov precisamente, es que dentro de la corte veremos actores negros o de ascendencia hindú como es su propio caso. Una declaración de intenciones de que sus creadores no buscan rigor histórico. Y por eso no resulta llamativo para nada.

Hay que decir que The Great está escrita por Tony McNamara, guionista nominado a un Oscar por La favorita, la última película de Yorgos Lanthimos. Precisamente La favorita es la obra con la que mejor se puede comparar esta serie inclasificable en cuanto a su género. Y otra vez con otra mujer como reina, aunque en aquel caso fue una que pasó sin pena ni gloria. Catalina, en cambio, es muy útil, no sólo porque en su vida hay elementos de sobra para armar una buena historia como dije unas líneas más arriba, sino porque simboliza a la perfección los valores del empoderamiento femenino. Un personaje muy atractivo para revisitar en estos tiempos.

Elle Fanning protagoniza 'The Great', la serie de Hulu que vemos en StarzPlay

Si su ejemplo más cercano en cuanto a género lo encontramos en el cine, en televisión lo más parecido que hemos visto recientemente ha sido Dickinson. La serie de Apple es mucho más anacrónica que The Great, su protagonista actuaba totalmente como una persona de este siglo, tanto en lenguaje como en gesticulaciones. El personaje interpretado por Elle Fanning, sin embargo, mantiene las formas y el lenguaje de la época aunque claramente su forma de ver la vida no es la misma que se tenía en el siglo XVIII. Aunque lo que le importa a sus creadores es que Catalina llegue del punto A al B y darse más libertad en el camino.

A pesar de la primera escena en la que coinciden Catalina y Pedro, en la que cualquier espectador sacaría la conclusión cristalina de estar ante una comedia pura. The Great sí, se mueve en estos términos, pero es mucho más. Como comedia satírica y ácida que es, alterna momentos hilarantes con otros sumamente crueles hacia Catalina por parte de su marido como hacia animales u otros miembros de la corte. En cada episodio hay uno o dos momentos en los que hay que mirar hacia otro lado. Otros, en cambio, vivimos el drama que sufre Catalina. Al principio solo es decepción ante una vida que no esperaba, pero poco a poco se torna más oscura.

La producción de 'The Great', que se estrena en StarzPlay, está esctrita por el nominado a un Oscar, Tony McNamara

Otra cosa que me gustaría destacar es el nivel de producción de The Great. El nivel de detalle en los palacios y la ornamentación están por encima de muchas de las producciones de época «serias». Su iluminación y la composición de los planos la convierte en una serie muy atractiva de ver (como podemos ver en la imagen), aparte de lo atraídos que nos sintamos por la temática. A nivel artístico, todo desprende luminosidad gracias a una fotografía colorista que en ningún momento nos deja a oscuras como muchas de las producciones actuales. Y el vestuario merece un artículo aparte porque, aparte de añadir belleza a la serie, cuenta una historia en sí mismo.

Después de ver varios episodios, no queda lugar a dudas de que estamos ante una serie especial y diferente. Obviamente, no gustará a todo el mundo porque tiene una lenguaje que se mueve entre varios géneros y la falta de rigor histórico puede irritar a más de un fan de las series de época. Pero a cambio, The Great nos ofrece una comedia escrita con toda la acidez y el sarcasmo del mundo que busca ser una sátira, una crítica a lo que fue la monarquía europea y su reflejo en la sociedad actual, celebrando sus avances y apuntando a lo que todavía nos queda por mejorar.

The Great está disponible completa bajo demanda en StarzPlay