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‘La monja guerrera’, la nueva serie juvenil de Netflix es una sorpresa

'La monja guerrera es la nueva serie juvenil fantástica de Netflix

Hoy día 2 de julio, Netflix estrena su nueva serie de acción sobrenatural de corte más o menos adolescente tras el acierto de The Umbrella Academy y el traspiés de La facción Octubre. La suerte que le depara a La monja guerrera solo podremos saberla en los próximos días, pero habiendo visto la serie casi en su totalidad, vamos a hacer de pitonisos improvisados.

Ante todo quiero ser sincero. Cuando vi que Netflix anunciaba una serie que se llamaba Warrior Nun (La monja guerrera) una parte dentro de mí esperaba una mierda incalificable, pero otra parte gritaba de alegría porque me gustan un poco estas mierdas. Pero el caso está claro, lo que esperaba era un producto de muy bajo nivel solo para rellenar catálogo.

Pues bien, Netflix nos adelanta la serie, veamos si acabo el primer capítulo. Está doblada al castellano pero prefiero verlo en versión original. La serie empieza, coño, esos trajes no se ven mal. Joder, la fotografía está bastante bien. ¡Está ambientada en Málaga! La imagen no es la de una serie barata, tiene un look muy cinematográfico. Hostias, ¿y esos efectos especiales? ¡Pero si están de puta madre! Pues sí, señoras y señores, la serie esta muy bien hecha, no es un producto de tercera división para rellenar catálogo. Aquí hay presupuesto aunque el presupuesto no lo sea todo. Sigamos viendo. Joder, los actores están bien ¿eh? Anda, ¿ese no es Tristán Ulloa? Qué bien habla inglés. Buah, esto se esta poniendo muy interesante. ¿Que? ¿Los créditos? ¿Ya ha pasado una hora? Vamos a ver otro. Y esta es mi crónica viendo el primer capítulo.

Alba Baptista encabeza el reparto de 'La monja guerrera', que también cuenta con Tristán Ulloa al ser rodada en España

Warrior Nun o La monja Guerrera está basada en un cómic de los años 90 escrito y dibujado por Ben Dunn, donde nos mostraba a una orden de monjas vestidas de cuero y muy ligeras de ropa luchando con escopetas y katanas contra demonios en un frenesí de sangre. La serie se aleja un poco de esto a pesar de que Dunn está implicado en ella y suaviza bastante el tono si bien la idea se mantiene. Ahora las monjas son novicias y a pesar de ir de cuero negro, ya no es tan ajustado y tan poco protector como en el cómic. Pero el mayor cambio, es que la serie tiene un aire mucho más adolescente.

En esta La monja guerrera, Ava es una joven adolescente que ha muerto en misteriosas circunstancias, que por azares del destino, obtiene un tremendo poder que le devuelve la vida. Confusa, no sabe de dónde vienen estos poderes o qué hacer con ellos, solo sabe que ahora es capaz de hacer cosas que antes no podía y ver cosas que antes no sabía que estaban ahí. Si bien la serie podría haber ido por el lado de Ava descubriendo sus poderes y sobreviviendo a hordas de demonios que buscan arrebatárselos, ella no quiere saber nada de esto y solo quiere hacer una vida normal de adolescente, irse de fiesta y encontrar el amor. Esto podría haber sido un chasco enorme si no fuera en parte por la actriz que interpreta a Ava, Alba Baptista, una joven actriz portuguesa que a este que os escribe ha encandilado por su frescura y naturalidad, además de por una voz en off con sus pensamientos que puede ser bastante graciosa. Por suerte, esta idílica vida de Ava siendo una adolescente normal no puede durar mucho, y las espadas, la sangre y los demonios llegaran.

En definitiva, La monja guerrera no viene para convertirse en la mejor serie de Netflix, ni siquiera en una de las más aplaudidas, pero sí para ser un excelente divertimento si las historias de fantasía sobrenatural y los adolescentes no te dan urticaria. Por mi parte, estoy deseando saber más de estos personajes y seria muy feliz si hubiera una renovación.

La monja guerrera está disponible completa bajo demanda en Netflix

‘Bright Minds’, elemental, querida Raphaelle

COSMO estrena 'Bright Minds', la nueva serie de investigación franco-belga protagonizada por dos mujeres muy diferentes

Este verano el canal COSMO quiere teñir de rojo sangre las pantallas de nuestra televisiones. A los estrenos de la novena temporada de Crimen en el paraíso y de la primera temporada de la nueva serie policíaca En el lugar del crimen, se le suma Bright Minds. Se trata de una producción franco-belga de enorme éxito que en su episodio piloto, de una hora y media de duración juntó a más de cuatro millones de espectadores. Estas cifras animaron a los productores a hacer una temporada de ocho capítulos de 50 minutos de duración. COSMO emitirá los nueve cada jueves a las 23:00h.

Bright Minds parte de un concepto ya visto en el género policíaco pero no por ello menos interesante. Dos personas antagonistas están abocadas a entenderse para llevar a buen puerto distintas investigaciones. El ejemplo que se nos viene a la cabeza es el de Sherlock y Watson, podríamos decir que tiene ese aire pero afrancesado y femenino. También utiliza un elemento que está funcionando muy bien en la ficción introducir en la trama un personaje distinto o «raro «para la sociedad como hemos podido ver en The Good Doctor, Atypical, Homeland y un largo etcétera.

En ésta ocasión tenemos a Astrid y Raphaelle, dos mujeres que aúnan sus fuerzas para resolver crímenes. Las dos son muy diferentes pero si se adaptan la una a la otra se complementarán a la perfección haciendo un trabajo más que sobresaliente. Astrid es un personaje muy atractivo por sí solo pero la interpretación de Sara Mortensen lo convierte en fascinante. Ella trabaja en la sección de archivos de la policía, es ordenada hasta decir basta y muy educada. Tiene muchos problemas para interactuar con los demás y le obsesionan los puzzles llegando a ser irritante lo metódica y organizada que es. Pero todo ésto tiene una razón de ser, Astrid es autista, y Raphaelle se da cuenta que todos estos elementos bien encauzados serían perfectos para una investigadora. Ella, interpretada por Lola Dewaere, por el contrario, es una comandante de policía con un hijo espontánea, desordenada y sin pelos en la lengua. Le cuesta mucho centrarse, pero tiene una experiencia en el trabajo de campo envidiable y la rutina de ambas cambiará cuando se encuentren. Raphaelle conseguirá que sus jefes dejen a Astrid intervenir en los casos.

Dos actrices interesantes protagonizan 'Bright Minds' en COSMO

El primer capítulo de Bright Minds, que es el que he podido ver, a pesar de su incomprensible duración no se hace largo y nos muestra una perfecta presentación de personajes dejando a un lado un poco el caso que investigan, resuelto al final de forma un poco precipitada, pero sirve para conocer a la perfección a estos personajes. Poco a poco iremos adentrándonos en sus inquietudes y dificultades (sobre todo las de Astrid) mediante flashbacks que nos van narrando cómo ha lidiado la protagonista con el autismo que le ha tocado vivir. También las vamos conociendo mediante la investigación, así vemos cómo la química crece entre ellas llegando a momentos entrañables .

La serie no descubre nada nuevo tampoco sobresale técnicamente, pero con estos dos personajes tan potentes, y los compañeros de terapia de Astrid, que nos acercaran a distintos trastornos mentales, le dan el empaque suficiente para seguir queriendo conocer a estas dos mujeres, augurando grandes situaciones y buenos crímenes en los siguientes capítulos. Creo que puede ser una muy buena opción este verano para los amantes del crimen y las investigaciones, solo por conocer a Raphaelle y Astrid merece la pena darle una oportunidad.

‘The Great’, la inclasificable serie sobre Catalina La Grande

'The Great' es la nueva serie de StarzPlay original de Hulu, basada en la vida de Catalina La Grande

Catalina La Grande ha sido una de esas grandes monarcas que han pasado a la Historia. Su figura merece todas y cada una de las adaptaciones que se hayan producido porque su vida está llena de elementos narrativos muy jugosos: conspiraciones, asesinatos, infidelidades, ilustración , absolutismo… La última fue la miniserie coproducida por HBO y Sky protagonizada por Helen Mirren, que voló más bajo que las expectativas que teníamos con ella. Al contrario que su predecesora, The Great (que se estrena hoy en StarzPlay), no tiene su rigor histórico pero desde luego consigue ser más entretenida y dar un aire fresco a las series o películas de época, que desde luego, lo necesitaban.

The Great nos sitúa justo a la llegada de Catalina a la corte rusa, sonde se casará con Pedro. Al inicio de la serie, él ya reina cuando se casa, algo que tardó en ocurrir varios años. Ella, que tenía una concepción muy ilustrada y algo inocente de la vida, se lleva un chasco cuando se encuentra con una corte depravada, cruel y nada influida por las ideas que llegaban de la Europa Occidental. Harta de los malos tratos, y un poco de la estupidez de su marido, decide urdir un golpe de Estado con la ayuda de Orlov y su doncella.

La serie está protagonizada de forma majestuosa por Elle Fanning (Maléfica, The Neon Demon), que aporta la dosis justa de inocencia y que se erige en una superviviente en una corte en la que no es tarea fácil si no gozas del favor del zar. Pedro está interpretado por Nicholas Hoult (X Men), y también destaca con un papel de monarca niñato y caprichoso que provoca risas y asco a partes iguales. Bueno, más bien lo segundo. El principal apoyo de Catalina en su golpe de estado es Marial, su doncella, interpretada por Phoebe Fox (Curfew: Toque de queda) y su infiltrado en el gobierno será Orlov está encarnado por Sacha Dhawan (Dr. Who, Iron Fist). Una de las cosas que nos vamos a encontrar en esta producción, al hilo de Orlov precisamente, es que dentro de la corte veremos actores negros o de ascendencia hindú como es su propio caso. Una declaración de intenciones de que sus creadores no buscan rigor histórico. Y por eso no resulta llamativo para nada.

Hay que decir que The Great está escrita por Tony McNamara, guionista nominado a un Oscar por La favorita, la última película de Yorgos Lanthimos. Precisamente La favorita es la obra con la que mejor se puede comparar esta serie inclasificable en cuanto a su género. Y otra vez con otra mujer como reina, aunque en aquel caso fue una que pasó sin pena ni gloria. Catalina, en cambio, es muy útil, no sólo porque en su vida hay elementos de sobra para armar una buena historia como dije unas líneas más arriba, sino porque simboliza a la perfección los valores del empoderamiento femenino. Un personaje muy atractivo para revisitar en estos tiempos.

Elle Fanning protagoniza 'The Great', la serie de Hulu que vemos en StarzPlay

Si su ejemplo más cercano en cuanto a género lo encontramos en el cine, en televisión lo más parecido que hemos visto recientemente ha sido Dickinson. La serie de Apple es mucho más anacrónica que The Great, su protagonista actuaba totalmente como una persona de este siglo, tanto en lenguaje como en gesticulaciones. El personaje interpretado por Elle Fanning, sin embargo, mantiene las formas y el lenguaje de la época aunque claramente su forma de ver la vida no es la misma que se tenía en el siglo XVIII. Aunque lo que le importa a sus creadores es que Catalina llegue del punto A al B y darse más libertad en el camino.

A pesar de la primera escena en la que coinciden Catalina y Pedro, en la que cualquier espectador sacaría la conclusión cristalina de estar ante una comedia pura. The Great sí, se mueve en estos términos, pero es mucho más. Como comedia satírica y ácida que es, alterna momentos hilarantes con otros sumamente crueles hacia Catalina por parte de su marido como hacia animales u otros miembros de la corte. En cada episodio hay uno o dos momentos en los que hay que mirar hacia otro lado. Otros, en cambio, vivimos el drama que sufre Catalina. Al principio solo es decepción ante una vida que no esperaba, pero poco a poco se torna más oscura.

La producción de 'The Great', que se estrena en StarzPlay, está esctrita por el nominado a un Oscar, Tony McNamara

Otra cosa que me gustaría destacar es el nivel de producción de The Great. El nivel de detalle en los palacios y la ornamentación están por encima de muchas de las producciones de época «serias». Su iluminación y la composición de los planos la convierte en una serie muy atractiva de ver (como podemos ver en la imagen), aparte de lo atraídos que nos sintamos por la temática. A nivel artístico, todo desprende luminosidad gracias a una fotografía colorista que en ningún momento nos deja a oscuras como muchas de las producciones actuales. Y el vestuario merece un artículo aparte porque, aparte de añadir belleza a la serie, cuenta una historia en sí mismo.

Después de ver varios episodios, no queda lugar a dudas de que estamos ante una serie especial y diferente. Obviamente, no gustará a todo el mundo porque tiene una lenguaje que se mueve entre varios géneros y la falta de rigor histórico puede irritar a más de un fan de las series de época. Pero a cambio, The Great nos ofrece una comedia escrita con toda la acidez y el sarcasmo del mundo que busca ser una sátira, una crítica a lo que fue la monarquía europea y su reflejo en la sociedad actual, celebrando sus avances y apuntando a lo que todavía nos queda por mejorar.

The Great está disponible completa bajo demanda en StarzPlay 

‘Space Force’: Steve Carell a la conquista la Luna

Netflix estrena 'Space Force', la serie creada por Greg Daniels y Steve Carell

La actualidad a menudo es la mejor fuente de inspiración para conseguir ideas para una serie. En Estados Unidos tienen la «suerte» de tener un presidente que hace la mitad del trabajo de un guionista de comedia. Con la realidad deformada por el propio Trump y canalizando un poco la indignación hacia la sorna, pueden salir cosas como Space Force. En efecto, Greg Daniels y Steve Carell (que figura también como creador) toman la palabra a la idea de Donald Trump de crear una nueva rama del ejército que se encargaría de colonizar la Luna.

El general Mark Naird (Steve Carell) es designado para dirigir la nueva división de el ejército de los Estados Unidos, llamada Space Force, con el objeto de colonizar la Luna y militarizarla. Junto a él tiene a su número dos, el científico Adrian Mallory (John Malkovich) y su jefe de medios (Ben Schwartz), entre una fauna de científicos y militares incompetentes. Junto a ellos, el General tendrá que lidiar con todos los problemas de una misión tan complicada como absurda. Pero Naird también tiene una mujer, Maggie (Lisa Kudrow) y una hija, Erin, interpretada por Diana Silvers, que le enredan la vida un poco más si cabe.

‘Incompetencia’ es una palabra que viene como anillo al dedo a Space Force, pues (casi) todos los personajes lo son en mayor o menor medida. El General Naird es un experimentado militar que sin duda merecía dirigir una sección del ejército, pero se ve completamente sobrepasado. La misión que se le ha encomendado nunca la ha hecho nadie y en el fondo sabe que todo esto es una idea absurda. Al fin y al cabo, es un militar y su función es cumplir órdenes de forma estoica aunque en el fondo sepa que son absurdas. A partir de ahí, sí le podemos considerar como incompetente pero, ¿quién lo es?

El reparto de 'Space Force' es espectacular, con Steve Carell, Lisa Kudrow y JOhn Malkovich entre muchos otros

Space Force es una sátira de la administración Trump, señalando constantemente sus particularidades como la forma de comunicarse que tiene a través de tuits. Nunca se refieren a su persona, sino a las siglas POTUS (President of The United States). Pero también critica en cierto modo la forma de funcionar de las fuerzas armadas, el ninguneo al que son sometidos los científicos por los que tienen que tomar decisiones, el sometimiento a las redes sociales que afecta a incluso instituciones tan importantes, o incluso el espionaje internacional. Por supuesto, también es un decálogo sobre cómo los incompetentes copan los puestos más importantes de un país. Pero también es una sitcom sobre un espacio de trabajo en el que se cruzan multitud de personas con diferentes formas de ver el mundo. No es algo nuevo para Greg Daniels, uno de los creadores de The Office, y Steve Carell, el actor que la protagonizaba. Space Force tiene un tono completamente distinto aunque conserve el tipo de humor en algunos chistes.

Entrando en valoraciones personales , creo que la serie no consigue ser mordaz ni lo suficientemente sarcástica como para que la podamos considerar como una crítica certera contra la administración Trump. Se queda muy corta en eso. Como comedia de espacio de trabajo funciona mejor aunque veo que siempre le falta algo, incluso en sus momentos más brillantes. No sé si es el ritmo de los chistes, que deberían ser un poco más rápidos (esta no es la típica comedia en el que los personajes hablan a toda velocidad). Hay situaciones en las que lo absurdo no hace gracia, otras que sí. Por el contrario, y paradójicamente, Space Force funciona mejor en los momentos dramáticos, entrañables o incluso tristes. No se pierdan la secuencia con un mono en el segundo episodio.

Steve Carell junto a John Malkovich y Ben Schwartz en 'Space Force', la nueva comedia de Gregs Daniels en Netflix

Por último, en Space Force huye de escenas en interiores con decorados de cartón piedra. Aquí hay dinero y se nota por todas partes. Los exteriores nos transportan directamente a una base militar real, o lo parece. Todo luce espectacular. Por esto y todo lo anterior, creo que es una buena opción de maratón para este fin de semana, una serie corta de diez episodios de media hora que se presta a ello. Sobre todo si eres fan de algunos de los grandes nombres que forman parte de ella, algo que no es complicado.

Space Force se estrena hoy viernes 29 de mayo completa en Netflix.

‘Snowpiercer: Rompenieves’, asesinato en el tren de los mil y un vagones

La esperada adaptación del cómic y posterior película de 'Snowpiercer Rompenieves ha llegado a Netflix

La cultura popular sigue empeñada en reflejar mundos alternativos, distópicos y post apocalípticos. En unos ha ocurrido catástrofes naturales, en otros son virus zombies, totalitarismos, guerras, etc. En Snowpiercer: Rompenieves, son los científicos los que provocan una glaciación al intentar bajar la temperatura del planeta para frenar el cambio climático. De esta forma se actualiza con respecto al material original que adapta, la novela gráfica francesa escrita en 1982 por Jacques Lob y Jean-Marc Rochette. En aquel caso, como no, era un desastre natural el que llevaba al ser humano al borde de la extinción.

Para tratar de sobrevivir, un millonario llamado Wilford construyó un tren con mil y un vagones (literal), que funciona como una especie de arca de Noé. No por conservar la fauna y la flora sino por proveer de comida a los viajeros mientras dure el trayecto, o eternamente. El tren está estructurado en diferentes clases según lo que pagaron por entrar en el tren o invirtieron en su construcción, y en la cola encontramos un grupo de personas que entraron como polizones buscando la supervivencia. Éstos, llamados los colistas, viven en condiciones infrahumanas y reprimidas por la policía del tren. Ahí encontramos a Andre Layton, un ex detective de homicidios que es llamado por el Señor Wilford para resolver un asesinato que se ha producido en los primeros vagones. Layton, además, lidera a los colistas, que constantemente están planeando rebeliones con el fin de apoderarse de la máquina del tren y vivir con las comodidades con las que vivían antes de la glaciación.

No hace falta rascar mucho para darse cuenta de que en Snowpiercer se nos muestra una sociedad condensada en mil y un vagones y que conserva todas sus bondades y defectos, sobre todo estos últimos. A diferencia de la película dirigida por Bong Joon Ho, donde se nos contaba una revolución muy concreta, la serie tiene tiempo para dispersarse en varias tramas, ampliando así el interesante universo que nos presenta la historia. Y en el que la película, por falta de tiempo, se queda muy corta. Aunque la lucha de clases sigue siendo el eje que lo fundamenta todo, y no podría ser de otra forma, pues el objetivo principal de los mandos es mantener el equilibrio.

Aún no lo hemos mencionado, pero además del personaje de Layton, interpretado por Daveed Diggs, nos encontramos con el nombre más sobresaliente del reparto, Jennifer Connelly, que interpreta a Melanie Cavill, el brazo ejecutor de Señor Wilford, siendo la única que tiene línea directa con él. También nos encontramos con Alison Wright (nuestra querida Martha en The Americans), otra cruel «azafata». A Layton además le asignarán a una compañera para tratar de encontrar al asesino, intepretada por Mickey Summer. Y por terminar con los personajes principales, Sheila Vand interpreta a Zarah, que tiene una relación previa con Layton.

Jennifer Connelly es el rostro más conocido de esta adaptación de 'Snowpiercer Rompenieves', que se emite en Netflix

La primera impresión que deja el comienzo de Snowpiercer, tras la presentación de la historia en forma de animación, es de ser de un nivel bajo, un nivel muy SyFy, para que nos entendamos. Poco presupuesto y producción justita. Además, cuando se nos presenta la cola del tren y sus ocupantes, parece que estamos en una de esas películas futuristas en las que la gente lleva peinados estrafalarios y viste ropa raída y hortera. A medida que abandonamos a los colistas y vemos el resto del tren, vamos abandonando esa sensación, que no se disipa del todo ni cuando vemos a Jennifer Connelly. Una impresión personal, lógicamente, porque a lo largo de los cinco episodios que he podido ver, sí que hay escenas de un nivel de producción alto.

Hemos comentado que la trama difiere en casi todo con respecto a la película protagonizada por Chris Evans, aunque coinciden en lo básico, que es la lucha de clases. Pero en la serie, más que ser de género de acción, trata de ser un thriller con trasfondo de conciencia de clases. Y es efectiva en eso, pues las tramas se queman relativamente rápido y es muy entretenida porque se centra en resolver los conflictos que va creando y no es para nada contemplativa ni intimista. Es un producto de entretenimiento puro como pudo ser Altered Carbon por ejemplo.

En líneas generales, y rompiendo un poco esos prejuicios iniciales que tenía, Snowpiercer me ha parecido un producto decente, muy entretenido, y que puede gustar a todo tipo de público, en especial al amante de la ciencia ficción. Y la buena noticia para los temerosos es que está renovada para la segunda temporada, por lo que os podéis acercar a ella sin miedo a la cancelación. Aunque los amantes del atracón seriéfilo que propone Netflix tendrán que esperar para dárselo, porque esta serie viene hoy 25 de mayo con dos episodios y cada semana uno nuevo porque siguen el ritmo de emisión de TNT en Estados Unidos.

‘Desde otro lugar’, camino hacia la utopía

AMC España nos trae 'Desde otro lugar' ('Dispatches From Elsewhere')

El mundo seriéfilo se ha visto, como el resto del planeta, lleno de malas noticias a raíz del Covid-19. Pero alguna buena siempre hay y ésta ha sido el adelanto del estreno de Desde otro lugar. Su estreno estaba previsto en AMC para más tarde este año, pero el retraso de The Walking Dead: World Beyond ha adelantado la llegada de la serie protagonizada y creada por Jason Segel, conocido por su papel en Cómo conocí a vuestra madre. Este articulo está escrito después de ver siete de los diez episodios que componen la primera temporada, que estrena AMC hoy 13 de abril.

La historia trata sobre cuatro personas hastiadas y cansadas de sus rutinarias vidas. Pero estas aburridas o frustrantes realidades están a punto de cambiar cuando «se cruzan por casualidad» en un juego de acción real. El juego está inmerso en su día a día como una especie de rompecabezas en el cual tendrán que ir descubriendo pistas que les llevarán a una misteriosa realidad plagada de incógnitas sobre la vida que llevan y lo que les rodea .

El relato de Desde otro lugar está contando por un narrador el cual hace participé en primera persona al espectador. Un narrador del cual no sabemos si nos podemos fiar y es el que nos guía por la serie. Los personajes se presentan cada uno en un capítulo, lo cuál hace que te sumerjas en su personalidad y que empatices con sus decisiones y dudas. Cada final de episodio cuenta con un elaborado cliffhanger que hace mantener el interés por la serie en todo momento y que hará que el espectador que lo vea no pueda evitar ver el capítulo siguiente. Además de tener una premisa bastante original la serie cuenta con una ambientación muy lograda, que hace sentir incomodo e inseguro. Todo esto invita a reflexionar y va planteando dudas de distinto índole entre las que se incluyen sobretodo las existenciales.

Este trío formado por Jason Segel, Sally Field y Eve Lindley protagonizan 'Desde otro lugar', junto con André Benjamin

A mi me ha recordado en distintos aspectos a varias de mis series favoritas. Una de ellas es Utopía por la utilización de preguntas e incógnitas que te va planteando, como no te podías quitar de la cabeza ese «¿Dónde está Jessica Hyde?». A Black Mirror por esa sensación constante de que alguien superior o una gran corporación te esta manipulando. Y la ambientación oscura y asfixiante que consiguen series como Channel Zero o Room 104. Pero que nadie se asuste, no es una serie de terror o un dramón, tiene un punto de humor que le viene bien y un mensaje de independencia y esperanza que suaviza el tono.

Seguramente a mucha gente todo esto que para mi es positivo le parezca una ida de olla considerable. Pero debido a la enorme cantidad de estrenos, en su mayoría mediocres, es un gusto encontrarte con algo que sale de lo normal. Desde otro lugar supone un reto al no dar todo mascado desde el inicio y a mi eso me enganchó desde la primera escena, por su planteamiento, mensaje y ambientación. Sin duda alguna es una de las series que más he disfrutado de lo que he podido ver este año. El final de temporada la definirá como gran serie o un estupendo viaje con un mal destino.

Desde otro lugar (Dispatches From Elsewhere) se estrena en AMC España hoy 13 de abril a las 22:10h. Y un nuevo episodio todos los lunes.

‘Pure’, cuando las obsesiones controlan nuestras vidas

Filmin estrena una interesante propuesta, 'Pure', una serie sobre las obsesiones sexuales

El boom de las series tiene muchas cosas positivas y otras negativas, una de las cosas negativas es la proliferación de series con el mismo nombre y del mismo género y temática. Y está Pure, que estrena hoy Filmin, adolece de ambas, ya que hace poco se estreno otra serie con el mismo nombre en COSMO y últimamente se estrena mucha serie intimista con protagonista femenina que nos cuenta sus traumas.

Pure se trata de una serie británica de formato corto, seis capítulos de una media hora de duración, lo cual hace que se vea sin mucho esfuerzo. En ella se narra la historia de Marnie (Charly Clive), una joven que lleva muchos años sufriendo en silencio el acoso de unos pensamientos intrusivos de naturaleza sexual que no puede quitarse de la cabeza. Creyendo tener una obsesión por el sexo, viaja a Londres buscando encontrar respuesta a sus problemas. Esta basada en un libro autobiográfico llamado Rose Cartwright y fue muy bien recibida tanto por el público como por la crítica en su estreno en Channel 4.

Charly Clive sorprende interpretando a Marnie en 'Pure', la nueva serie de Filmin

La serie arranca con un tono de humor un poco absurdo. Esta obsesión que se nos muestra parece un poco banal y la serie parece que irá por un tono de humor un poco zafio ya que en un principio no se empatiza nada con el problema que tiene, que le vienen a la cabeza escenas de índole sexual, imaginando que quien le rodea teniendo relaciones sexuales allí donde estén: en el metro , en la oficina o donde le pille. Como ella misma dice: «soy como el niño de El sexto sentido pero en vez de ver muertos, veo gente desnuda». 

A partir de la mitad de la temporada el tono de Pure se convierte en más dramático y empezamos a sentir el agobio de tener ese tipo de pensamientos que bloquean las relaciones personales de Marnie. Y eso consigue un final con un buen mensaje y el suficiente empaque para decir que la serie merece la pena ser vista. Puede ser que no sea imprescindible o que en unos meses no te acuerdes de ella, pero os aseguro que dejara un buen poso dentro de vosotros al terminarla.

Pure se estrena hoy 7 de abril completa en Filmin.

‘The Wall’, el ‘arctic noir’ canadiense de COSMO

COSMO estrena 'The Wall' un thriller canadiense

Esta noche a las 22:00, COSMO estrena The Wall, The Faille en su título original. Se trata de un thriller de investigación criminal made in Canadá, pero en su parte francoparlante y consta de ocho episodios. Lo que la hace especial es que el crimen se produce en un muro de veinte metros que divide al pueblo minero de Fermont, en la parte más septentrional del país. Por eso, la podríamos englobar dentro del subgénero del arctic noir. Ya hemos podido ver el primer episodio por gentileza de la cadena y pasamos a desgranar lo que hemos visto y lo que os vais a encontrar.

La detective Céline Trudeau (Isabel Richer), recibe el encargo de investigar un extraño asesinato cometido en una pequeña población minera llamada Fermont. La particularidad que tiene el pueblo es una enorme estructura donde se encuentras las casas y los comercios de sus habitantes, para protegerlos del viento del ártico, que puede provocar temperaturas de 60 grados bajo cero. Dentro de este muro, aparece el cadáver de Justine Fournier, una bailarina de striptease, desnuda y con una máscara china cubriendo su rostro. La pregunta es: ¿quién es el asesino y por qué ha utilizado esta careta?

Isabel Richer es la inspectora Trudeau, la gran protagonista de 'The Wall', que se emite en COSMO

Como en muchas ficciones de este tipo, el personaje principal de The Wall tiene un carácter que les hace especial ante este tipo de situaciones. Celine Trudeau también lo es, su personalidad fuerte, su carisma y sus métodos poco ortodoxos la hacen una protagonista muy atractiva. Éste carácter chocará con la forma de ver la vida de los vecinos de Fermont, como por ejemplo el que será su compañero en esta aventura, Alexandre Théberge (Alexandre Landry). Como es habitual también, la vida privada de Trudeau también enlazará con el caso de una forma que prefiero no contar para que descubráis por vosotros mismos.

Tras ver el primer episodio, The Wall da lo que promete. Una investigación de asesinato con un crimen muy llamativo, en un entorno hostil que lo complica todo y con un abanico de personajes encabezados por Trudeau. No es que aporte nada nuevo al género, como ya hicieron Ártico Atrapados (Trapped), pero tiene buenos mimbres para entretener con una historia potente a los amantes del género. Además, ya está renovada para la segunda temporada.

The Wall se empieza a emitir esta noche, lunes 16 de marzo a las 22:00h en COSMO

‘Esta mierda me supera’: problemas de adolescentes con poderes

El creador de 'The End of The Fucking World' nos trae 'Esta mierda me supera', que la podéis ver en Netflix

Después de ver completa Esta mierda me supera (I Am Not Okay With This), que se estrena hoy miércoles 26 a modo completo en Netflix, voy a intentar dar mi opinión de la esperadisíma colaboración entre los responsables de Stranger Things (Shawn Levy) y The End of The Fucking World.. Tiene siete episodios de 20 minutos de duración y en ella se nos cuenta la historia de Sydney, una adolescente marcada por los problemas familiares que desahoga sus frustraciones en un diario que nos sirve de narrador, ya que la historia está contada con voz en off .

La protagonista, interpretada por Sophia Lillis, a la que vimos en Heridas abiertas, tiene los típicos problemas  de adolescente y familiares. A eso hay que sumar una rabia que no sabe de dónde le viene y que no puede expresar a través de su diario. Pronto se dará cuenta de que la rabia incontrolable no es otra cosa que superpoderes, los cuales tendrá que ocultar y aprender a manejarlos.

Basada en la novela gráfica de Charles Forman (The End of The Fucking World), la serie comienza con la protagonista corriendo por una calle está empapada en sangre en un claro homenaje a la película Carrie. Durante la temporada esa voz en off nos guiara y contará que le ha llevado hasta ahí. Esta mierda me supera tiene un toque oscuro pero tarda en arrancar y mostrarnos realmente esa oscuridad. Los cuatro primeros capítulos sirven de introducción y solo se vislumbra un poquito de los anteriomente mencionados superpoderes, casi siempre a modo de clilffhanger final para enganchar al espectador. Además, me costó empatizar con los problemas de esta adolescente, no con los personajes en sí, que están bien escritos, si no con unos traumas que quitando alguno no son lo suficientemente horrendos para pensar que esta mierda nos tiene que superar en exceso.

Sophia Lillis en un plano de 'Esta mierda me supera', que recuerda mucho a 'Carrie'.

A partir del cuarto capítulo, la parte sobrenatural empieza a ganar más protagonismo, lo cual le da más interés y oscuridad a la trama. Los personajes, carismáticos, y lo suficientemente atractivos como para llamar nuestra atención empiezan hacer suya la serie y la llevan a un buen final. Lo mejor en mi opinión son los dos últimos episodios, que se vuelven algo más adultos y abren una buena puerta para la segunda temporada.

Las comparativas de Esta mierda me supera con The End of The Fucking World son lógicas ya que, a parte de compartir parte del equipo y estar basada en una novela gráfica del mismo autor, la estructura de la serie es muy parecida pero para mi bastante por debajo en todos los aspectos. Cuenta con la misma narración de voz en off, un uso de la música parecido, incluso una pareja protagonista adolescente, sólo por mencionar unos pocos ejemplos. Además, no te deja de abandonar la sensación de que está temporada es un capítulo que han cortado en 7 partes y que lo racionan para estirar el producto .

En resumidas cuentas, Esta mierda me supera, una serie de corte adolescente (abstenerse haters de este género), entretenida que debido a su formato corto no supone un gran esfuerzo y vista completa deja una buena sensación  sin llegar a ser lo rompedora que fue The End of The Fucking World. Pero que si te gustan los elementos expuestos te hará pasar un buen rato. Por último, advertir que la versión doblada al castellano deja mucho que desear con lo cual recomiendo verla en versión original.

‘Esta mierda me supera’ ya está disponible completa en Netflix

‘El último gran robo’, cuando el delito no tiene edad

Unos señores mayores perpetran uno de los mayores atracos del Reino Unido, en El último gran robo

Hoy 25 de febrero, Filmin ha estrenado El último gran robo, una mini serie de cuatro capítulos de unos 45 minutos de duración. Esta serie, cuyo título original es Hatton Garden, nos cuenta el célebre atraco que se perpetró en el depósito de seguridad del mismo nombre en Londres en el año 2015. Allí, unos ladrones consiguieron un botín de unos catorce millones de libras. Lo más curioso de éste caso es que es uno de los robos más afamados del Reino Unido ya que la media de edad de esta banda era de 62 años de edad.

El último gran robo, como se ha llamado en España, se trata de un thriller de atracos que va directo al grano y cuyo formato de mini serie con pocos capítulos y metraje le hace evitarnos florituras o giros raros e innecesarios de guión. Es cierto que algunas situaciones y personajes han sido inventados para la serie, ésta rezuma realismo apoyándose en un ritmo y actuaciones muy conseguidas y, sobre todo, en el realismo en el que se muestra el robo de forma austera y sin locuras técnicas.

En los dos primeros capítulos, El último gran robo se nos cuenta el atraco y se nos presenta un poco a los personajes sin entrar en mucho detalle, sólo lo suficiente para conocer su pasado y las motivaciones para hacer este atraco. Después nos narrar el reparto del botín, las consecuencias, los miedos, avaricia y las ganas de venganza de los personajes, con lo cual esta muy correctamente estructurada.

Matthew Goode entre el elenco de 'El último gran robo' ('Hatton Garden')

La parte técnica esta muy bien aunque no hay mucho sobresaliente. Sí es destacable el uso de la música y una ambientación oscura que imprime este punto de tensión y miedo a que pillen a los protagonistas. Mucho más cuando se nos van mostrando los achaques típicos de la edad: ataques de azúcar, uso de pastillas para la tensión, baja forma física, lo que nos hace empatizar con esta banda de abuelos .

En el reparto está liderado por Timothy Spall, premiado en el año 2014 en el festival de Cannes por Mr. Turner. Todas las actuaciones, tanto la de él como el resto del elenco están muy conseguidas, cosa muy de agradecer en una serie que no se basa en explosiones ni en excesivas escenas de acción impactantes. En conclusión, El último gran robo es un buen thriller de atracos que hará disfrutar a los amantes del género, que quizás le falta profundidad de personajes e historia, pero que es evidente que no es lo que nos quieren mostrar si no el contar uno de los casos mas curiosos de la historia del crimen organizado en el reino unido . Esta serie demuestra que tanto el crimen como el amor no tiene edad.