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‘Yellowstone’: vuelven los cowboys

'Yellowstone' por fin llega a España de la mano de Paramount Network y Pluto TV

Yellowstone es una de esas series que incomprensiblemente todavía nadie se había dignado a traer a este país. Hasta ahora llevan tres temporadas pero, visto el nivel, auguro unas cuantas más o al menos, albergo esa esperanza. Se ha podido ver en Paramount Network, en abierto, desde el 18 de enero, pero a partir de hoy se podrá ver en Pluto TV bajo demanda, plataforma gratuita también.

La familia con el rancho más grande de los Estados Unidos tiene que luchar contra viento y marea para que nadie les quite ni un ápice de sus extensos terrenos; aunque se les ofrezca todo el oro del mundo. Aquí, lo que vale son las tradiciones al más puro estilo redneckcowboy y punto. Ellos no vendrán jamás a por ti, siempre y cuando no les toques tú a ellos. Luchan en múltiples frentes: con los indios autóctonos del lugar, el gobierno federal americano o cualquier mafioso que se les acerque para ofrecer, presionar o coaccionar para que vendan.

El boss es el genuino Kevin Costner (John Dutton), un tipo hirsuto como una piedra, implacable cuando lo ve necesario e incapaz de arrugarse ante nada ni por nadie. Sus progenie son el alma de la fiesta; por ello, cada cual con un rol muy específico. Antagónicos entre ellos pero con un único nexo de unión, su adorado padre. Son uno para todos y todos para uno… ¿no os suena?

Kelly Reilly es Beth Dutton, la hija de Kevin Costner en 'Yellowstone'

Desde luego cada personaje de Yellowstone es digno de estudiar en esta serie, una especie de Succession a los Hijos de la Anarquía, adictiva y envolvente. Pero… ¡qué puñetas! Pasemos a lo serio: mi rendición absoluta con el personaje con más testosterona que he visto en televisión, la inconmensurable reina-diva y emperatriz Kelly Reilly (Beth Dutton). Es decir, la única hija, absolutamente magistral. La auténtica joya de la corona… ¡menuda interpretación se marca aquí! Digna de cualquier premio; a eso, le sumas la mano derecha del patriarca, el amigo Rip, una especie a extinguir, parco en palabras, híspido de pro y con una fuerza poderosa en pantalla en todo los sentidos. Vamos, como dirían de una prestigiosa película de Tarantino, el Señor Lobo con dotes rudas. Pues bien, aquí tienes el combo perfecto con una magnitud que echa rayos cuál Vengadores 3.0, así son los cowboys modernos.

Como handicap diré que tiene, en según qué momentos, ese aroma a telenovela, sin pretender ser pedante al respecto; por ende, funciona como una auténtica máquina engrasada que te atrapa y no te suelta. Esta serie desde luego no necesita ningún efecto especial ni lo utiliza pero no nos engañemos. No en vano hay detrás una auténtica producción de lujo, con un creador Taylor Sheridan ,que viendo sus anteriores participaciones, entiendes todo. Y, para más bemoles, ¡menudo cliffhanger se han marcado esta última temporada! No puede ser, quiero, deseo, cowboys por doquier…En definitiva, larga vida a Yellowstone y no confundir con Bubú y su secuaz.

Ah!! Cambiando de tema, ayer empecé a ver otra serie que…bueno casi os lo explico otro día que voy a escuchar Cultura Seriéfila.

‘Romulus’: El origen del héroe bajo la espada de la traición

 

'Romulus', la serie prerromana de HBO

Cuando la ambición comienza a carcomer el seso de la gente, no es posible regresar. No existen los hermanos, padres, madres, amigos o familiares. Es el principio de la barbarie y la caída de la moralidad. En este juego de poderes, que pretende ser conspiranoico y salvaje, Romulus es una lucha hacia la madurez, el destino y la aceptación.

La historia, nos sumerge en los orígenes del magno Imperio Romano, siglo VIII antes de Cristo, en una época tribal en donde diversos grupos están regidos por reyes, de los cuales el rey de Alba, Numitor (Yorgo Voyagis) es quien lleva la batuta siendo la cabeza de todos ellos. Éste será desterrado luego de que los dioses abandonen a los hombres, asolados por una prolongada sequía. Aquí, las oscuras intenciones de Amulius (Sergio Romano) comenzarán a manifestarse siendo estimulado por su codiciosa mujer, Gala (Ivana Lotito). El maquiavélico plan de ambos teñirá los campos de sangre y de muerte. Buscarán asesinar a los legítimos herederos del trono, Enitos (Giovanni Buselli) y Lemos (Andrea Arcangeli). Este último, conseguirá escapar y refugiarse en el bosque  donde conocerá a Wiros  (Francesco de Napoli), un ex esclavo con quien entablará una profunda relación de hermandad. Juntos, vivirán una aventura de supervivencia que terminará con los protagonistas siendo parte del temido culto de la diosa Rumia, cuyos súbditos y adoradores viven ocultos en cuevas y rindiendo tributo a la deidad pagana. Por otro lado, Ilia (Marianna Fontana), hija del traidor y antagonista del relato, abandonará el servicio de las vestales, luego de cometer una afrenta imperdonable. Tras esto, será enterrada en una oscura caverna, pretendiendo escapar sin conseguirlo. Ya en la agonía, será rescatada gracias a la obra del Dios Marte, quedando consagrada a su servicio y transformándose en guerrera. Una vez establecido el conflicto, dos bandos chocarán en una fiera persecución, unos en busca de mantener el  poder y otros sedientos de venganza y justicia. 

'Romulus' recompone el mito de Rómulo y Remo en la nueva serie de HBO

Romulus, sigue la tradición de las  épicas de origen, la narración de aventuras y el nacimiento del héroe, aludiendo a la tragedia griega y al destino del hombre en manos de los dioses. En ella, tenemos una reinterpretación del mito original, en donde dos niños son alimentados por una loba, en el amanecer del imperio. Hay elementos realistas, que buscan cierta historicidad, pero siempre en relación a una mítica atmósfera que logra conseguir un aspecto sucio y agreste, que corresponde perfectamente al modo de vida de antaño. Es rudimentaria en su estética, brutal y primitiva. Completamente hablada en latín, lengua madre de la antigüedad , aquella curiosa estrategia, consigue acentuar la visión de aquel mundo, una sociedad diferente, ajena a la nuestra. Es violenta y pasional, sin embargo, su ritmo pausado al inicio, tiene un  par de capítulos que podrían asustar. Hay lapsos en donde decae, para luego acelerar con poco diálogo y elementos convenientes para el guion. Aquello, le resulta efectivo, inyectando energía y  más equilibrio al entramado. De este modo, genera expectativa, sin la necesidad de adormilar al cómodo espectador con marañas filosóficas o elaboradas conspiraciones. 

Llena de personajes que han sido criados bajo la agreste visión de un mundo explosivo, áspero y peligroso, es un cuadro potente sobre las raíces de la civilización.  Noches de tiniebla, en donde los animales acechan, el peligro es invisible y la vida es efímera, como un corazón acelerado, en alerta permanente. En este crisol primigenio, la traición y las ambiciones humanas, afloran y se desatan en busca de poder, siguiendo las leyes de la estirpe y el linaje. Es entonces cuando el héroe, primogénito de la tragedia, deberá aceptar su destino, huyendo de la muerte para poder renacer. Será más fuerte y más justo con el fin de brindarles un nuevo hogar a los suyos. Será un esclavo en cautiverio, pasará hambre y humillaciones.  Y tendrá que asesinar siendo parte de un clan que le brindará confianza y hermandad. Abrazará las creencias de los  relegados como si fuesen las suyas, haciendo lo necesario para sobrevivir y vencer. 

Imagen de 'Romulus', disponible completa en HBO España

Al amparo de estas observaciones, hay que acotar que Romulus, a pesar de su rudeza, no es sólo una aventura brutal y despiadada. No es una amalgama sangrienta como pudiera esperarse, sino que matiza estos elementos con un abanico de tramas que exponen las emociones y debilidades humanas, sus fortalezas y culpas. Se vale de su naturaleza, salvaje y sudorosa, para entregar un mensaje sobre la hermandad y los lazos que nacen de la desgracia, la miseria y el abandono. Es, a la vez, una metáfora visceral que nos ilustra, una  fábula mitológica sobre la servidumbre de los pueblos bajo el dominio de dioses belicosos, imperfectos y castigadores, en una sociedad que se rige por sus caprichos y deseos. La mítica presencia de estos seres celestiales, marcará el destino de los hombres. En esta  encrucijada, el joven destinado a ser rey y gobernar, pasará por encima de aquellas creencias para abrazar otro dogma, un dogma que personifica la semilla de un imperio tan poderoso como el sol.

Testigos de los albores de un magnífico pasado, quedarán cortes y heridas grabadas en la piel. Sangre y suciedad. Miedo y valor. Tras la  reconstrucción fidedigna de aquella escenografía, algún vuelco inesperado, podría inyectar más acción al argumento. Sin embargo, la maqueta realista de la época, con su fotografía grisácea, sus atuendos y rostros curtidos por la desesperación, bastan para gustar. Romulus funciona sin fuegos artificiales, en sus idas y venidas. Hubiera deseado más cosas, para convertirla en una épica legendaria y visceral. Pero, aún queda conflicto. Ojalá con más trampas, atrevimiento y sorpresas. 

Romulus está disponible completa bajo demanda en HBO

’30 monedas’: Álex de la Iglesia en estado puro…

La esperada serie de Álex de la Iglesia, 30 monedas, se estrena el próximo domingo en HBO España

Este artículo se ha escrito después de ver la temporada completa y NO CONTIENE SPOILERS.

30 monedas es el esperadísimo trabajo para televisión de Álex de la iglesia junto a su guionista de cabecera Jorge Guerricaechevarría. Se estrenará el domingo 29 de noviembre en HBO y consta de ocho capítulos de una hora de duración y alguno supera la hora. La serie solo se podría definir de esta forma: Alex de la iglesia en estado puro. Si te gustaron sus anteriores trabajos disfrutarás de lo lindo, pero si por el contrario no eres fan del director no entrarás en el juego planteado .

La historia de 30 monedas nos acerca al padre Vergara, interpretado por Eduard Fernández, que es exorcista, boxeador y ex convicto que una vez exiliado del Vaticano da con sus huesos en una iglesia de un pueblo de Segovia. Junto a él viaja una moneda que supuestamente pertenece al grupo de treinta monedas que cobró Judas Iscariote por vender a Jesucristo. Desde su llegada a Pedraza, empiezan a ocurrir sucesos paranormales que implican a todo el pueblo y todo apunta a que dicho cura está relacionado con ellos. Paco, el Alcalde (Miguel Ángel Silvestre) y Elena, la veterinaria (Megan Montaner) intentan descubrir la relación del padre con estos fenómenos y el significado de dicha moneda y el porqué unas fuerzas sobrenaturales quieren apoderarse de ella.

Eduard Fernández se transforma en el padre Vergara en 30 monedas, de HBO

30 monedas aúna todo lo mejor de los anteriores trabajos de Álex de la iglesia como El día de la bestia o Las brujas de Zugarramurdi en su parte sobrenatural y con ese elenco coral que suelen hacer gala las películas del director como La comunidad o El bar. Pero además de guiños a sus trabajos podemos ver millones de referencias al universo cinematográfico más global como a La Pasión de Cristo por poner un ejemplo en una intro sencillamente impresionante con música escrita por Roque Baños.

El primer capítulo es espectacular y, con una hora y diecisiete minutos de duración, no deja lugar para el respiro. Si hubiera añadido un poquito más podría haber sido una película perfectamente. En éste y en los dos siguientes capítulos nos enfrentamos a un gran número de mezclas de género de terror, lo que convierte esta serie en lo que tenía que haber sido la fallida Territorio Lovecraft pero en versión cañí. Cambiamos los paletos americanos por unos más cercanos a nosotros, lo que le imprime un toque muy divertido y reconocible el que te hará reír a carcajadas a base de diálogos ácidos y divertidos que bien habría podido firmar el mismo Berlanga. No hay que olvidarse de las típicas escenas pasada de vueltas que en ocasiones rozan el gore marca de la casa.

Megan Montaner es Elena, la veterinaria, y Miguel Ángel Silvestre es Paco, el Alcalde, en 30 monedas, de HBO

En la parte negativa, quizás en la parte central, 30 monedas puede hacerse algo repetitiva y hacia el final como le suele pasar en otros trabajos se le va un poquito de las manos. Nada que no se salga de lo habitual de lo que nos tiene acostumbrados y que para mí, no hace que te aburras o disfrutes en ninguna parte del metraje que si bien puede ser algo excesivo se hace corto. Álex de la Iglesia vuelve a demostrar que, te guste o no, es uno de los creadores españoles más originales y con una marca propia que ha ido evolucionando trabajo tras trabajo. En definitiva, una serie divertida y terrorífica a partes iguales que he disfrutado de principio a fin. El propio Álex de la Iglesia ha confirmado que esta serie está ideada para tres temporadas, con lo cual si el público y HBO lo permite, tenemos monedas y diversión para rato.

30 monedas se estrena en HBO el próximo domingo 29 de noviembre y de forma semanal.

‘Back to Life’: de vuelta a la «normalidad»

'Back to Life' comparte productores con 'Fleabag' y ahora llega a Cosmo

En este último mes, el canal Cosmo nos ha traído grandes producciones con unas excelentes críticas tanto de público como de prensa. Primero estrenaron la mítica Fleabag y ahora nos acerca una serie de los mismos productores. Se trata de Back to Life, una maravillosa dramedia que fue estrenada en España por Filmin pero ahora podrá verla un público más amplio, ya que en este canal tendrá mucha mas difusión.

Esta serie, que hasta el momento consta de una temporada de seis capítulos de una media hora de duración, nos narra la historia de Miri, recién llegada a su pueblo después de haber pasado dieciocho años en la cárcel. Miri ronda la cuarentena y sin trabajo no puede hacer otra cosa que volver a casa de sus padres en un pueblo pequeño, en el cual todos juzgan y creen conocer los hechos que llevaron a nuestra maravillosa protagonista a dar con sus huesos en la cárcel. Todo esto le hace muy difícil reinsertarse en la sociedad, además la relación de sus padres no pasa por su mejor momento y la llegada de la protagonista no va a facilitar las cosas entre ellos .

El peso de Back to Life lo lleva Miri, interpretada de forma excepcional por Daisy Haggard, a la cual pudimos ver en Breeders (Bendita paciencia), una de las mejores comedias de este año. Pero Miri no está sola, el resto de personajes: familia y habitantes del pueblo también tienen sus propias historias que te hacen reír. Pero también indignarte, al ir descubriendo en cada capítulo los detalles del crimen por el cual el resto de la población la juzga sin importarles realmente el dolor que provoca o si realmente son ciertos los cotilleos que van soltando. Por si esto no fuera poco se le suman los intentos fallidos de volver con su amor de juventud, lo que lleva a Miri a una continua frustración.

'Back to Life' tiene una protagonista clara, Daisy Haggard, la protagonista de 'Bendita paciencia'

Esta serie nos habla de la reinserción y de las segundas oportunidades, con un tono muy irónico que bebe directamente de Fleabag, pero no esperéis una serie calcada a la de Phoebe Waller-Bridge, ya que tiene un toque más dramático. En mi opinión es una mezcla de Fleabag por su visión irónica, After Life, por ese tono más dramático y The Victim. Ésta última más desconocida, que nos hizo reflexionar sobre las segundas oportunidades y sobre cómo la opinión popular puede destruir la vida de una persona.

Aclamada por la crítica británica, Back to Life, esta serie es original de BBC3, te hace pensar y reír de una forma inteligente. Me congratula que un canal como Cosmo apueste por su emisión, ya que es una gran serie muy desconocida llena de historias personales que hará las delicias de los amantes de esas dramedias que tanto proliferan ahora . Además está renovada para la segunda temporada.

Back to life se estrena hoy jueves 22 de octubre a las 22:00h en COSMO. 

‘Territorio Lovecraft’: breve crónica de una fantástica parodia  

'Territorio Lovecraft' ('Lovecraft Country') es una serie que se basa en el imaginario del escritor HP Lovecraft

Cuando HBO anunció el estreno de una ficción basada en las obras de H.P. Lovecraft llamada Territorio Lovecraft, todos los amantes del género del horror y la obra del escritor saltamos de nuestros asientos y nos preparamos para recibir la ansiada llegada de los entes, misterios y artilugios de aquel universo fantástico. Aquello despertó grandes expectativas en muchos. Expectativas, y televidentes que luego del fin de la temporada, o se quedaron felices, o masticando disconformidad. 

Primero que nada, despejemos la pista. Pues el espectáculo, no es realmente un relato de Howard. Territorio Lovecraft está basada en el libro homónimo de Matt Ruff, publicado en 2016. Quien, como muchos otros seguidores del maestro, creó un imaginario con variadas referencias a la obra del escritor, haciendo una reinterpretación libre de aquella mitología. En su novela, utiliza algunos matices lovecraftianos para generar una mezcla de variados elementos y temas de la ciencia ficción y el horror, en un tono pulp, un poco gore y aventurero, el que transcurre en el  Chicago de 1956, época en donde el racismo es como un látigo que castiga a la gente de color.

De esta manera, agregando ciertos matices sociales e ideológicos, transcurre la historia de Atticus (Jonathan Majors, When Why Rise) un ex veterano de la Guerra de Corea, amante de la literatura, quien regresa al hogar a reencontrarse con los suyos y que inesperadamente  se verá  envuelto en un misterio relacionado con su origen. Una vez sorprendido por el destino, emprenderá un viaje fantástico junto al tío George (Courtney B. Vance,  American Crime Story) y Leticia  (Jurnee Smollett-Bell, Aves de Presa) en busca de respuestas. A ellos, se unirán después Ruby (Wumbi Musaku, I am Slave), hermana de la chica,  Hippolyta (Aunjuane Ellis, When They See Us ) y  Montrose (Michael K. Williams, The Night Of, Boardwalk Empire), todos miembros del clan familiar. Luego de un primer encuentro con lo desconocido, conoceremos  a la enigmática Christina (Abbey Lee Kershaw, Elizabeth Harvest), la última heredera  de la magia sectaria de un grupo de místicos rubios como el sol.

La ausencia de una trama clara es parte del encanto o la desgracia de 'Territorio Lovecraft'

Luego de un piloto bastante prometedor, la serie deambulará en una acuarela de subtramas bastante alocadas, utilizando una especie de relato coral que lucha por encajar piezas que no siempre ajustan como debieran. Saltando de un género a otro, es a ratos aventurera, a ratos misteriosa, y a ratos una droga alucinógena, con escenas entre bizarras y graciosas que parecen disimuladas parodias. El apartado técnico no es malo, sin embargo, me parece irregular. Hay aspectos destacados en la creación de los escenarios y cuidado en la fotografía, pero a ratos abusa de los CGI de manera evidente y hace que se vea demasiado artificial. No obstante, no es esa su mayor cojera, sino lo que sucede con la historia que subyace en el fondo. Carente de una mitología  o idea nuclear, de unas raíces sólidas en la narración, olvida aquel primer piso argumental que le otorgue coherencia a su universo, lo que da pie a que los capítulos se transformen en momentos, diálogos y secuencias gratuitas, actos huérfanos de consecuencias lógicas dentro de su propia anatomía. Situaciones sin una causa y efecto resultante, en un guion enrevesado que sólo se limita a colocar más y más elementos en un ritmo frenético, con varios momentos de incongruencia.

La historia, es una madeja de la cual pierdes el hilo con facilidad, complaciente consigo misma hasta el hartazgo, como si fuese un espectáculo de fuegos artificiales en donde las chispas y colores salen disparadas hacia cualquier lado, sólo con el fin de encandilar y entretener a un público sonriente. Al final, no sabes bien de lo que trata, ni lo que quiso decir. En ese afán de soltarse y explotar, como si fuese un corredor de los 100 metros lisos tras el disparo, los conceptos y la presentación de los temas que pretenden ser más serios se convierten en bosquejos, anillos de humo que no consiguen asentarse. El problema racial, la discriminación, la diversidad sexual, la liberación de la mujer, son tratados tibiamente, perdiendo la oportunidad de ser utilizados de mejor manera, inmersos en aquellas tramas psicodélicas que te sacan y transportan a un terreno circense, en donde acaban hundidos como piedras en el  río

Difícil de calificar, algunos encontrarán en la serie un justo premio a las extenuantes horas de trabajo, que son recompensadas luego en la comodidad de un sillón, disfrutando de una historia ligera y entretenida. Sin embargo, para aquellos odiosos como yo, que gustan no sólo de despejar la cabeza, sino también de expandir un poco más el conocimiento seriéfilo con historias bien contadas, sean estas humorísticas, dramáticas, tristes o felices, pero, bien contadas, seguramente vas a enojarte o asombrarte. Incluso soltar alguna buena carcajada con las aventuras y desventuras de este grupete de locos, que hablan de magia, hechizos, demonios, dioses y viajes en el tiempo como si estuviesen comprando los víveres en el supermercado. Total, esas cosas pasan a diario y no hay por qué sorprenderse. 

Imagen de 'Territorio Lovecraft', de HBO

Porque, Territorio Lovecraft, es lo que es. Indescifrable, como los soberanos cósmicos que duermen en el espacio infinito, inenarrables, susurrando en las obras del delgaducho y enfermizo Philips. Y  como se dice en alguna parte, leída por casualidad en la selva virtual de Google: lo más importante en una historia, no son los monstruos, sino la atmósfera. La ficción es real, dentro de su propia realidad. Sin aquello, el escenario comienza a tambalear. Puede haber naves en el cielo, planetas raros, transformaciones y tentáculos dispersos, pero pasarán como pasan las sombras que vemos, hermosas por un rato, para luego difuminarse tras la caída del sol.

Territorio Lovecraft está disponible completa bajo demanda en HBO España.

‘Raised by Wolves’: androides, fanatismo y aullidos

Foto promocional de Raised by Wolves, del canal TNT

Este artículo contiene spoilers de la primera temporada de Raised by Wolves

El futuro del planeta es incierto. Una devastadora guerra asola la Tierra mientras ateos y creyentes, contemplan la caída de las otrora magníficas ciudades. Aquellos que creen en Sol, único y omnipotente Dios, son dueños de la tecnología necesaria para crear un arma destructora inigualable: Los Nigromantes. Androides que planean sobre los escombros y los cuerpos humanos, aniquilando todo a su paso. Una de las máquinas es capturada por un solitario anarquista que decide convertirla en una protectora, la última esperanza de la humanidad. Luego de ser reprogramada, estará lista para llevar a cabo sus deseos. Madre (Amanda Collin, The Exeption) como es llamada por su creador, recorrerá el espacio junto a Padre (Abubakar Salim, Black Mirror, Informer) camino al exoplaneta Keppler 22b, llevando consigo 6 embriones humanos. La misión: forjar un nuevo mundo, una idealista civilización  atea y pacífica. 

Esta particular familia llevará durante años una ardua lucha por la supervivencia a costa de la pérdida de sus hijos. Finalmente, sólo serán acompañados por Campion  (Winta McGrath), el único de los niños que ha salvado de la muerte. Un día, la aparente soledad se verá quebrantada. Una gigantesca embarcación surcará los cielos de la comunidad,  amenazando la seguridad de los nuevos colonizadores. Marcus (Travis Fimmel, Vikings) y Sue (Niamh Algar, Pure), vendrán en ella junto a Paul (Felix Jamieson), uno de los pequeños sobrevivientes que han escapado de la tierra junto a cientos de creyentes, los que terminarán a la deriva en un paisaje desolador, emprendiendo una forzada travesía sobre las rocas, los huesos y el polvo de la inhóspita región. 

En una historia alucinante, que cosecha lo mejor de la ciencia ficción, Raised by Wolves, no descubre la pólvora, pero la utiliza no sólo para explorar los tópicos ya conocidos del género, sino para enriquecer las posibilidades del mismo. Producida por Ridley Scott, reconocido por trabajos anteriores como Alien y Prometheus, es también el encargado de dirigir los dos primeros episodios. Éstos nos devuelven lo mejor de las obras del director en una atmósfera que juega con el horror y la desolación, en donde inocencia y furia desatada, se funden para inundar la pantalla de momentos que van desde el gore a los diálogos teológicos, cuestionamientos sobre el sentido de la sociedad y el objetivo de la existencia. 

En esta línea, surgen dos brazos argumentales evidentes: La religión y el poder que emana de la fé, capaz de desatar un fanatismo extremista, y la finalidad de la existencia humana como clan, un nexo filial que involucra la defensa a toda prueba de los que forman este núcleo. Estos temas estarán presentes en una balanza cuyos extremos son equivalentes, enseñando un claroscuro en donde los personajes son grises y deambulan en permanente evolución.

Madre, interpretada por Amanda Collin, en una imagen de Raised by Wolves

La historia coloca en el horizonte a Madre y Padre, dos entidades de naturaleza mecánica que han sido rediseñados para generar un profundo nexo con los humanos,  defendiendo a los integrantes de esta familia adoptiva en todo momento. Madre, deambula entre la bondad y la violencia brutal, representando a una figura que es monstruosa y gentil a la vez, un híbrido que cautiva y espanta con aquella despiadada perfección. Por contrapartida, tenemos a Marcus y Sue, quienes cargan sobre sus hombros el peso de un crimen y la culpa de una mentira que no han podido eludir.  Esta elección los ha llevado a asumir el rol de progenitores, amando al pequeño Paul como si se tratara de su propio retoño. Sin ser padres biológicos, no dudarán en exponer sus vidas e incluso asesinar para mantenerse unidos como familia. 

¿Son las emociones y los actos, elecciones propias del individuo? ¿Son estas cualidades las que nos hacen humanos? Si un androide es capaz de imitar y experimentar actos y sensaciones: ¿lo  transforma aquello en uno de nosotros? Cuestionamientos similares han tenido referentes en la literatura y en el cine, en imaginarios como Blade Runner, Ghost in the Shell  y obras similares. El futuro distópico y las consecuencias del desarrollo de la inteligencia artificial, son vertientes exploradas y recurrentes en la ficción. Sin embargo, Raised By Wolves, no se estanca en aquello. Aquí, beberá de otras mitologías para elaborar una subtrama que dará pie a un multiverso de posibilidades. Y lo hará dando vida a una entidad indescifrable, que trae consigo confusión y consecuencias: el propio mundo de Keppler 22b

Este planeta exterior, seleccionado para albergar a la nueva humanidad, posee una génesis desconocida llena de interrogantes. Territorio de antiguas y legendarias serpientes gigantes, ha sido la cuna de una civilización que parece deteriorada por el paso del tiempo. Más allá del árido poblado, un ecuador tropical se extiende salvaje e inexplorado. El mundo nuevo no está desolado. Nativos desconocidos, oscuros humanoides rodeados de un manto de misterio aparecen y desaparecen durante la historia. Quizás, guardianes de una cultura mística y bizarra que permanece en las tinieblas. 

Y es que las creencias, como parte neural de las sociedades, son tema recurrente en Raised By Wolves. La serie, desarrolla claros paralelismos  con el relato bíblico de la creación y el Jardín del Edén, aludiendo al pecado original y los orígenes del cristianismo. La dualidad compuesta por  lo masculino y femenino, está presente de forma constante en  su narrativa. Y como si se tratara de un cuento profético, una voz que parece venir desde los cielos de Keppler asumirá la identidad de un eco divino, que removerá las conciencias de los personajes afectando y distorsionando  su percepción de la realidad. Todo esto, extrapolado por aquel fanatismo religioso en los humanos y por el deseo de conocimiento e imitación de las emociones de las máquinas. La locura y una serie de actos erráticos, terminarán con la huida y el sacrificio de los mismos, quienes acabarán cerrando aquel primer arco argumental para regresar al principio, al origen de las preguntas e incógnitas que se abren como abanicos. 

Travis Fimmel encarna a un ateo infiltrado en un transporte mitraico en Raised by Wolves

De esta manera Raised By Wolves, opta por crear este rompecabezas futurista con variados elementos de suspenso, aventuras y acción, matizados con diálogos sobre la moralidad, el destino de la humanidad y el determinismo, aquella rueda irreconciliable que no se detiene  presa de la naturaleza destructiva del hombre y sus ideologías. Quizás, ciertos  discursos pecarán de ser un poco tibios ante la posibilidad de llegar al hueso en alguna jugada más filosófica y reflexiva. Sin embargo, esto no afecta para nada a un equilibrado y sólido guión que seguramente retomará aquellas  ideas en una temporada posterior. 

En resumen, esta manada de colonizadores luchará por la supervivencia y la naturaleza de los clanes con un instinto arrollador, programado o no, artificial o natural, da lo mismo, pues es inherente a la existencia. Visceral a momentos, con sus tejidos y partes de cuerpos, órganos y fetos viscosos, viajes en animación suspendida y conciencias virtuales, este entramado de lobos engancha y transporta hacia los túneles inmensos de Keppler 22b, agujeros de pesadilla tallados por arcaicas criaturas legendarias. Si amas el género, estarás rendido y satisfecho, esperando a que regrese con sus paisajes prometeicos, sus naves de plata y sus fluidos alienantes.

Raised by Wolves se emite semanalmente en el canal SyFy, los jueves a las 22:05h

 

‘Podría destruirte’ podría ser lo que buscas

'Podría destruirte' ('I May Destroy You'), creada y protagonizada por Michaela Coel

La vida moderna, la identidad y la importancia del género, la cotidianidad y el devenir dentro de la urbe contemporánea en donde las parejas son casuales y las noches fugaces. Todo esto de la mano de personajes frescos, naturales, cuyas acciones son espontáneas y en gran medida guiados por sus instintos salvajes. Es parte de lo que consigue, I May Destroy You, Podría Destruirte, serie dirigida y protagonizada por Michaela Coel.

Luego de ser violada por un desconocido, Arabella (Michaela Coel), una joven escritora, intentará reconstruir aquel traumático momento no sólo desde los hechos, sino también a través de la exploración de su propia identidad y el mundo que la rodea. La historia da comienzo luego de un acto violento, sin embargo, no es para nada una tragedia. Más bien, se ramifica en diferentes temas con un tono ligero y agradable. El histrionismo de nuestra heroína salpica la pantalla sin freno a través de una fresca sexualidad, la que sirve como catalizador de variadas emociones.

En esta travesía, será acompañada por Terry (Weruche Opia), amiga incondicional de la infancia que sueña con ser actriz, Kwame (Paapa Essiedu), un chico homosexual cuya búsqueda de sensaciones lo llevan a experimentar una y otra vez con desconocidos, y por Viaggio (Marouane Zotti), traficante de drogas y pareja ocasional de la protagonista al inicio de la historia. Estos personajes, constituirán la base de los enredos y subtramas que fluirán llenos de humor negro e ironías .

La violencia ejercida sobre Arabella la conducirá a buscar explicaciones luego de verse confundida y no recordar lo acontecido. La responsabilidad de sus actos, el ritmo de vida que ha llevado y el consumo de alcohol y drogas, serán parte del conflicto. Desde entonces, afrontará el abuso elaborando un potente discurso en contra del machismo y el consentimiento de las relaciones, mediante actos espontáneos y honestos a lo largo de la trama. Las vivencias y experiencias que ha tenido como mujer serán el camino a la reconciliación consigo misma, afrontando lo sucedido para dejarlo atrás, objetivo clave para su evolución.

Podría destruirte desarrolla una narración que no se reprime o busca elaborar un catálogo de moralidad, juzgando las acciones de sus protagonistas, colocándolos en la palestra, sino que procura mostrarlos en sus relaciones y acciones sin tapujos, para entregar una mirada limpia de la urbanidad actual y la influencia de los medios, las redes sociales y los movimientos de reivindicación en ella.

Paapa Essiedu, Michaela Coel y Weruche Opia son los protagonistas de 'Podría destruirte', en HBO

La inmediatez de las relaciones humanas, en donde basta una página de Internet para establecer vínculos, la viralización del entorno, la identidad virtual de quienes viven inmersos en comunidades de internet, flashbacks íntimos, diálogos divertidos y la espontaneidad de un guion que corre sin pausa, equilibran a la perfección los momentos grises y los humorísticos, siendo una serie que seduce y atrapa. La poderosa narrativa literaria de Podría destruirte no se esconde, sino que se expone y presenta como un juego carente de amarras y transparente, lo que termina por regalar momentos freak y novelescos, agridulces y graciosos.

En resumen, lo que hace y lo que pretende, lo ejecuta con eficacia. La complacencia, la  búsqueda de la identidad, el límite del consentimiento en las relaciones, lo correcto e incorrecto, las drogas y lazos de amistad, se conjugan para crear un escenario que fluye como olas de mar, con toques de inocente morbosidad y naturalidad que se agradecen hasta el final.

Podría destruirte está disponible completa bajo demanda en HBO

‘Ratched’: los monstruos, ¿nacen o se hacen?

Sarah Paulson es la protagonista absoluta de 'Ratched' la nueva serie de Ryan Murphy para Netflix

El nuevo y esperadísimo trabajo de Ryan Murphy, Ratched, llega el viernes 18 a modo completo a Netflix. De todos es sabido que el productor y su equipo nunca fallan en cuanto a marketing y difusión de sus trabajos, los cuales dan mucho que hablar gracias a sus promos originales o bien por tratar sus series temas polémicos o revisiones de otras obras. Esta vez, de forma muy acertada, el que para mí es el mejor contador de historias en formato audiovisual de la actualidad, saca al personaje que representa la represión y la autoridad en un clásico cinematográfico, Alguien voló sobre el nido del cuco, para aportarle una historia y no solo una historia, un universo nuevo a su alrededor. Este hecho ha dado pie a numerosas especulaciones como si estará al nivel de la película y generará miles de debates una vez vista, cosa que es lo que pretende Murphy con toda seguridad.

En el elenco protagonista nos encontramos a Sarah Paulson, musa de Murphy y que en esta ocasión también forma parte de la producción (entre los que destacan nombres llamativos como el de Michael Douglas). Junto a ella, ilustres como Sharon Stone, Judy Davis, Finn Witcrock o Vincent D’Onofrio entre otros muchos que bordan su papel a la perfección.

Ratched se aleja de la historia que vimos en Alguien voló sobre el nido del cuco. Murphy nos traslada al año 1947, mucho antes de lo que sucede en la película protagonizada por Jack Nicholson. En ella, la enfermera Mildred Ratched llega al norte de California con la intención de trabajar en un hospital psiquiátrico en el que se están haciendo experimentos cuanto menos dudosos sobre la mente humana. Ella se siente atraída por un nuevo enfermo ingresado que cometió un acto atroz contra un grupo de curas que ha escandalizado a la opinión pública. Mildred, con unas intenciones desconocidas, se irá adentrando y subiendo en el escalafón de este hospital mostrando siempre una cara amable y colaboradora, pero según vaya avanzando la trama descubriremos la verdadera razón que trajo a la enfermera a este psiquiátrico cargado de estímulos e intereses muy oscuros.

Sarah Paulson será la enfermera 'Ratched' en la nueva serie de Ryan Murphy

La serie te mete de lleno en el nuevo universo creado alrededor de este personaje en un viaje lleno de sorpresas y sangre. Poco a poco iremos conociendo los orígenes de esta aparentemente noble enfermera a través de las vivencias que la llevaron al status que tiene en la película, creando así todo un imaginario nuevo pero conectado con el filme. Ratched nos muestra que a veces los monstruos o desequilibrados no nacen si no que se convierten debido a sus experiencias.

Para construir este mundo, Murphy utiliza muchos de los elementos utilizados en su obra y podremos reconocer momentos de terror que recuerdan a su American Horror Story o una fotografía colorista que hemos visto en distintas ocasiones como en The Politician, o ese puntito irónico y gore de Scream Queens. Aunque en esta ocasión va un paso más allá utilizando la iluminación para mostrarnos los distintos estados de ánimo de los personajes. Con una fotografía preciosista, un vestuario de escándalo y un guion asombroso plagado diálogos de muy alto nivel, aunque a veces exagerado y con personajes que toman decisiones absurdas como partes negativas. Pero Murphy consigue meterte de lleno en una nueva realidad y dejarte absorto de principio a fin, trasladando al espectador directamente a un mundo de fantasía. Qué te guste o no su estilo, se tiene que reconocer que muy pocos lo consiguen y Murphy lo hace una y otra vez para disfrute de sus fans entre los que me encuentro. 

Ratched se estrena el próximo viernes 18 de septiembre, completa bajo demanda en Netflix

‘Away’: Hilary Swank lidera la misión a Marte

Ahora que la carrera a Marte parece algo cercano y probable, la ficción comienza a construir relatos en torno a ese probable hito que muchos viviremos todavía no se sabe cuando. Away no es la primera en entrar en este terreno, ya hemos visto Marte y algunas otras donde la ciencia ficción deja paso a la especulación de cómo será la vida allí, qué haremos al llegar o cuánto tardaremos.

La nueva serie de Netflix, que llega a nuestras pantallas el próximo día 4 de septiembre, nos mete de lleno en la nave que lleva a una tripulación internacional al planeta rojo. Sin embargo, esto no es una space opera u otra obra de ciencia ficción. Away órbita entre el drama familiar y la clásica película del espacio. En los cuatro episodios que hemos podido ver, consigue mezclar ambos casi al 50%. Una fortaleza para contentar a una gran parte del público pero una debilidad para los seguidores de las películas o series espaciales más acérrimos.

La protagonista absoluta es Emma Green, interpretada por Hillary Swank, que está en su línea: muy bien. Junto a ella está su marido, Matt Logan, interpretado por Josh Charles, que será junto a su hija Alexis (Talitha Eliana Bateman) su ancla con la Tierra, y con el drama. Pero no nos quedamos en la familia Green, porque en cada episodio vamos conociendo a cada uno de los cinco miembros de la expedición. Lo que dejan en tierra y lo que se llevan a Marte, hablando a nivel emocional. Por supuesto, en la nave de Away también hay rivalidades y se cuestiona el liderazgo, lo normal cuando una americana está por encima de un ruso, Misha Popov (Mark Ivanir), una china, Lu Wang (Vivian Wu), un iraní, Ram Arya (Ray Panthaki) y un británico ghanés, Kwesi Weisberg-Adebayo (Ato Essandoh).

Hilary Swank y Josh Charles encabezan el reparto de 'Away', la nueva serie de Netflix

Como he resaltado más arriba, lo mejor de Away es la facilidad con la que pasa de la espectacularidad del espacio y las misiones que tienen que ir desarrollando, con toda la tensión con la que acostumbran en este tipo de ficciones, al drama de personajes, que se van desarrollando a medida que avanzan los episodios y algunos de ellos no tienen nada que ver con lo que parecen ser. Hay tópicos, no sólo espaciales sino también ideas preconcebidas de cómo son las personas según su origen pero si aceptamos el tipo de serie que Away quiere ser, podemos pasarlos por alto sin más problema.

De hecho estamos ante una serie que en ningún momento se hace muy pesada como otras producciones grandilocuentes de Netflix. A eso ayuda su tono y su duración. Salvo el primero, ninguno de los otros tres llega a los 50 minutos. Creo que septiembre empieza bien para la plataforma con un estreno que sabe lo que quiere ser, sin ser mediocre como otras muchas. Una buena opción de entretenimiento, que os durará muy poco si contáis con el tiempo necesario.

Away se estrena el próximo día 4 de septiembre completa bajo demanda en Netflix y doblada al castellano.

‘Hightown’: el paraíso de las drogas, la juerga y el crimen

'Hightown' es un drama policial creado por Rebecca Cutter y protagonizado por Monica Raymund y James Badge Dale

La cadena Starz sigue haciendo las cosas muy bien con sus últimas producciones originales. Una de las más gratas sorpresas de este horrible 2020 es la irrupción de Hightown, una serie que puede parecer muy convencional a simple vista, pero los matices de los personajes, el lugar donde se ubica y una cabecera genial la elevan por encima de otras series de temática similar. Después de ver los ocho episodios que componen su primera temporada, siento la necesidad de escribirle este artículo.

La agente del servicio nacional de pesca, Jackie Quiñones (Monica Raymund), encuentra accidentalmente un cadáver en una playa. A partir de ese momento se obsesiona con el caso que quiere resolver a toda costa como forma de mantener sus adicciones alejadas y como forma de redención. A pesar de no ser su jurisdicción, contará con la ayuda del Sargento Ray Abruzzo (James Badge Dale) de la Policía Estatal de Massachussets, que investiga a un capo de la droga de Cape Cod, Frankie Cuevas (Amaury Nolasco), quién sospechan que está detrás de esta muerte. Por el camino, Jackie tiene que aprender a dejar a un lado sus adicciones para conservar su trabajo y conseguir avanzar en el caso, para lo que cuenta con la ayuda de su amigo Junior McCarthy (Shane Harper), un pescador y ex compañero de juergas. Por su parte, Ray tiene que superar la muerte de la que era su informante y buscar otra para estrechar el cerco sobre Frankie Cuevas. Y quién mejor que su esposa, la stripper Renée Segna (Riley Voelkel).

Hightown es Provincetown

La serie de Starz, como otras muchas últimamente, huye de las grandes urbes para contarnos historias más pequeñas aunque de un corte muy parecido. En este caso nos traslada a un pequeño pueblo llamado Provincetown, que está en Cape Cod (Cabo Bacalao). Se trata de un pequeño pueblo costero que de dedica principalmente a la pesca y, sobre todo, al turismo de juerga. No en vano, la zona se ha convertido en un reclamo para el turismo LGTBIQ+, que rebosa de gente durante la celebración de su carnaval. Este es el contexto en el que Jackie encuentra el cadáver.

Monica Raymund sorprende con el trabajo en 'HIghtown', donde interpreta a una policía lesbiana y adicta a las drogas

Donde hay juergas, hay drogas y, por consiguiente, hay narcotraficantes. Así, vemos como la vida del pueblo se ve salpicada de una u otra forma, por las drogas. La propia Jackie no tiene límites, lo mismo se mete coca que al rato prueba una pastilla, todo ello aderezado con chupitos. De hecho, las consecuencias de tanta juerga se dejan sentir bastante en la zona, quien no es adicto tiene un familiar o amigo adicto. El propio Junior McCarthy ha conseguido desintoxicarse para poder estar con su novia y su bebé. Pero también vemos el otro lado, el de los vendedores de droga y sus proveedores. El personaje de Frankie Cuevas maneja todos los hilos desde la cárcel, desde el negocio en sí hasta tomar las decisiones para callar a cualquiera que pueda hablar y le pueda perjudicar para el juicio, para lo que tiene a su brazo ejecutor, Osito (Atkins Estimond). Como vemos, un montón de ramificaciones

Personajes autodestructivos con matices

En efecto, Hightown está protagonizada por dos antihéroes, personajes muy parecidos a los que podíamos ver en la década pasada. Pero hay matices, el personaje de Ray, habría sido el protagonista de la serie sin lugar a dudas y el peso habría recaído en él. Pero aunque lo tiene y mucho, el verdadero motor de la historia es Jackie Quiñones, que nos muestra a una mujer lesbiana latina, adicta y despreocupada que es feliz hasta que su alcoholismo empieza a ser un problema y claro está, hasta que encuentra un cadáver. Como pudimos ver cuando hablamos de P-Valley, el punto de vista puede transformar una serie. En este caso, la showrunner es una mujer, Rebecca Cutter, y también la vicepresidenta de programación original de Starz, y lo que a muchos les puede parecer una tontería o cuotas, es precisamente lo que consigue que la serie luzca diferente. Cuando empecé a ver Hightown se me vino a la cabeza otra serie de temática similar pero contada como siempre que se llama City On A Hill. A pesar de que me gusta la temática, se veía antigua. Ahí está la diferencia, el matiz.

Gran trabajo el que consiguen Monica Raymund y James Badge Dale en 'Hightown'

Ténicamente, Hightown está llena de imágenes bonitas del lugar en el que se ubica pero al mismo tiempo, muestra toda la sordidez que envuelve al mundo de las drogas y el crimen. No rehuye en ningún momento de la violencia, el uso explícito de las drogas, o las recurrentes escenas de sexo marca de la casa Starz. El ritmo es bastante bueno, los acontecimientos se van sucediendo de forma rápida, lo cual va bien para los que huyen de «lo lento». Pero si una cosa hay que destacar a nivel técnico es la música, su selección de temas es como para hacerse una lista en Spotify. En especial su cabecera, una impecable sucesión de imágenes que van desde lo idílico de un lugar de vacaciones hasta los excesos y consecuencias de las drogas, que refleja a la perfección qué nos va a querer contar la serie. El tema corre a cargo de Textones y se llama Vacation, y se trata de una versión (mejorada) de una canción de un grupo de los 80 llamado Go-Go’s. Aquí os lo dejo.

Sólo queda recomendaros Hightown, que he disfrutado muchísimo durante las ocho semanas que duró y a la que volveré el año que viene porque ha conseguido la renovación para la segunda temporada. A simple vista es la misma historia de policías, drogas y asesinatos, aunque contada de una forma diferente, donde los personajes se quedan contigo y tú te quedas en Provincetown, con sus luces y sus sombras.

Hightown está disponible en Starzplay completa bajo demanda