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‘La monja guerrera’, la nueva serie juvenil de Netflix es una sorpresa

'La monja guerrera es la nueva serie juvenil fantástica de Netflix

Hoy día 2 de julio, Netflix estrena su nueva serie de acción sobrenatural de corte más o menos adolescente tras el acierto de The Umbrella Academy y el traspiés de La facción Octubre. La suerte que le depara a La monja guerrera solo podremos saberla en los próximos días, pero habiendo visto la serie casi en su totalidad, vamos a hacer de pitonisos improvisados.

Ante todo quiero ser sincero. Cuando vi que Netflix anunciaba una serie que se llamaba Warrior Nun (La monja guerrera) una parte dentro de mí esperaba una mierda incalificable, pero otra parte gritaba de alegría porque me gustan un poco estas mierdas. Pero el caso está claro, lo que esperaba era un producto de muy bajo nivel solo para rellenar catálogo.

Pues bien, Netflix nos adelanta la serie, veamos si acabo el primer capítulo. Está doblada al castellano pero prefiero verlo en versión original. La serie empieza, coño, esos trajes no se ven mal. Joder, la fotografía está bastante bien. ¡Está ambientada en Málaga! La imagen no es la de una serie barata, tiene un look muy cinematográfico. Hostias, ¿y esos efectos especiales? ¡Pero si están de puta madre! Pues sí, señoras y señores, la serie esta muy bien hecha, no es un producto de tercera división para rellenar catálogo. Aquí hay presupuesto aunque el presupuesto no lo sea todo. Sigamos viendo. Joder, los actores están bien ¿eh? Anda, ¿ese no es Tristán Ulloa? Qué bien habla inglés. Buah, esto se esta poniendo muy interesante. ¿Que? ¿Los créditos? ¿Ya ha pasado una hora? Vamos a ver otro. Y esta es mi crónica viendo el primer capítulo.

Alba Baptista encabeza el reparto de 'La monja guerrera', que también cuenta con Tristán Ulloa al ser rodada en España

Warrior Nun o La monja Guerrera está basada en un cómic de los años 90 escrito y dibujado por Ben Dunn, donde nos mostraba a una orden de monjas vestidas de cuero y muy ligeras de ropa luchando con escopetas y katanas contra demonios en un frenesí de sangre. La serie se aleja un poco de esto a pesar de que Dunn está implicado en ella y suaviza bastante el tono si bien la idea se mantiene. Ahora las monjas son novicias y a pesar de ir de cuero negro, ya no es tan ajustado y tan poco protector como en el cómic. Pero el mayor cambio, es que la serie tiene un aire mucho más adolescente.

En esta La monja guerrera, Ava es una joven adolescente que ha muerto en misteriosas circunstancias, que por azares del destino, obtiene un tremendo poder que le devuelve la vida. Confusa, no sabe de dónde vienen estos poderes o qué hacer con ellos, solo sabe que ahora es capaz de hacer cosas que antes no podía y ver cosas que antes no sabía que estaban ahí. Si bien la serie podría haber ido por el lado de Ava descubriendo sus poderes y sobreviviendo a hordas de demonios que buscan arrebatárselos, ella no quiere saber nada de esto y solo quiere hacer una vida normal de adolescente, irse de fiesta y encontrar el amor. Esto podría haber sido un chasco enorme si no fuera en parte por la actriz que interpreta a Ava, Alba Baptista, una joven actriz portuguesa que a este que os escribe ha encandilado por su frescura y naturalidad, además de por una voz en off con sus pensamientos que puede ser bastante graciosa. Por suerte, esta idílica vida de Ava siendo una adolescente normal no puede durar mucho, y las espadas, la sangre y los demonios llegaran.

En definitiva, La monja guerrera no viene para convertirse en la mejor serie de Netflix, ni siquiera en una de las más aplaudidas, pero sí para ser un excelente divertimento si las historias de fantasía sobrenatural y los adolescentes no te dan urticaria. Por mi parte, estoy deseando saber más de estos personajes y seria muy feliz si hubiera una renovación.

La monja guerrera está disponible completa bajo demanda en Netflix

‘The Sinner’ temporada 3: lo importante sigue siendo el por qué

Matt Bomer y Bill Pullman protagonizan la tercera temporada de 'The Sinner', que por fin llega a Netflix

Hoy se estrena a modo completo la tercera temporada de The Sinner, que arrancaba en 2017 como miniserie y debido a su éxito se convirtió en una serie de temporadas antológicas. La primera entrega, que estaba protagonizada por Jessica Biel y Bill Pullman, contaba con una escena inicial impactante. En ella se nos mostraba a una madre que apuñalaba de repente y de forma muy violenta a un hombre ante las atónitas miradas de un montón de testigos, que pasaban el día tranquilos.

Esto precisamente fue lo que la hizo especial, ya que dejamos de un lado la estructura de series de crímenes, que hasta la fecha se centraban en saber quién era el asesino. Aquí sabemos desde el minuto uno quién es el brazo ejecutor y realmente lo importante en el desarrollo de cada historia son las motivaciones que llevan a los distintos personajes a llegar a hacer actos tan extremos.

Después de un éxito inesperado se anunció una segunda temporada que nos hacía temer lo peor, pero para sorpresa de todos el resultado fue más que notable. En ella, un niño es el sospechoso de matar a adultos sin aparentemente ningún remordimiento. Historia muy interesante en la cual se nos presentaba de forma definitiva al investigador interpretado una vez más por Bill pullman, que hace de hilo conductor en las tres temporadas, y que para mi es uno de los personajes más atractivos y mejor interpretados en este género en los últimos años.

Duelo interpretativo entre los dos protagonistas de la tercera temporada de 'The Sinner', Matt Bomer y Bill Pullman, que llega hoy a Netflix

La tercera temporada de The Sinner, que he podido ver de forma completa, parte de un accidente que sufre el personaje interpretado por Matt Bomer. Un hombre que aparentemente tiene una vida perfecta: casado, guapo, profesor de universidad y a la espera de un bebé. En dicho accidente fallece un «amigo» suyo, hecho que hace detonar todas las inseguridades y problemas anímicos y mentales de este personaje. A partir de ahí intentará engañarnos en todo momento para salir indemne, cosa que se irá complicando según su pasado y sus remordimientos le vayan afectando.

Para mi esta temporada aúna lo mejor de las dos anteriores y lo más destacable es la lucha interpretativa que tienen Bill Pullman como investigador y Matt Bomer como sospechoso. El segundo, además, con una interpretación  magistral te atrapa en su red de justificaciones y excusas. A esto se le suma que esta temporada sigue la misma estructura de las anteriores, en la cual sabemos qué es lo que ha hecho el personaje interpretado por Bomer, pero no sabemos las  motivaciones que  le llevaron a meterse en semejante lío. Esto consigue hacernos dudar incluso empatizar con él y justificar en muchas ocasiones los actos que comete. También ahondamos más en las preocupaciones de este detective que se ha convertido en uno de los investigadores más cercanos y atractivos que tenemos en pantalla actualmente .

Para muchos The Sinner es una serie lenta o la forma como utilizan la narrativa puede no gustar, pero para mí utiliza los distintos elementos de forma perfecta y consigue un equilibrio sobresaliente entre el misterio y la psicología de los personajes. Y esto la hace diferente al resto de series que solemos ver, sólo por disfrutar de este  Bomer vs. Pullman merece la pena ser vista.

La tercera temporada de The Sinner (y las dos anteriores) está disponible completa bajo demanda en Netflix.

‘The Great’, la inclasificable serie sobre Catalina La Grande

'The Great' es la nueva serie de StarzPlay original de Hulu, basada en la vida de Catalina La Grande

Catalina La Grande ha sido una de esas grandes monarcas que han pasado a la Historia. Su figura merece todas y cada una de las adaptaciones que se hayan producido porque su vida está llena de elementos narrativos muy jugosos: conspiraciones, asesinatos, infidelidades, ilustración , absolutismo… La última fue la miniserie coproducida por HBO y Sky protagonizada por Helen Mirren, que voló más bajo que las expectativas que teníamos con ella. Al contrario que su predecesora, The Great (que se estrena hoy en StarzPlay), no tiene su rigor histórico pero desde luego consigue ser más entretenida y dar un aire fresco a las series o películas de época, que desde luego, lo necesitaban.

The Great nos sitúa justo a la llegada de Catalina a la corte rusa, sonde se casará con Pedro. Al inicio de la serie, él ya reina cuando se casa, algo que tardó en ocurrir varios años. Ella, que tenía una concepción muy ilustrada y algo inocente de la vida, se lleva un chasco cuando se encuentra con una corte depravada, cruel y nada influida por las ideas que llegaban de la Europa Occidental. Harta de los malos tratos, y un poco de la estupidez de su marido, decide urdir un golpe de Estado con la ayuda de Orlov y su doncella.

La serie está protagonizada de forma majestuosa por Elle Fanning (Maléfica, The Neon Demon), que aporta la dosis justa de inocencia y que se erige en una superviviente en una corte en la que no es tarea fácil si no gozas del favor del zar. Pedro está interpretado por Nicholas Hoult (X Men), y también destaca con un papel de monarca niñato y caprichoso que provoca risas y asco a partes iguales. Bueno, más bien lo segundo. El principal apoyo de Catalina en su golpe de estado es Marial, su doncella, interpretada por Phoebe Fox (Curfew: Toque de queda) y su infiltrado en el gobierno será Orlov está encarnado por Sacha Dhawan (Dr. Who, Iron Fist). Una de las cosas que nos vamos a encontrar en esta producción, al hilo de Orlov precisamente, es que dentro de la corte veremos actores negros o de ascendencia hindú como es su propio caso. Una declaración de intenciones de que sus creadores no buscan rigor histórico. Y por eso no resulta llamativo para nada.

Hay que decir que The Great está escrita por Tony McNamara, guionista nominado a un Oscar por La favorita, la última película de Yorgos Lanthimos. Precisamente La favorita es la obra con la que mejor se puede comparar esta serie inclasificable en cuanto a su género. Y otra vez con otra mujer como reina, aunque en aquel caso fue una que pasó sin pena ni gloria. Catalina, en cambio, es muy útil, no sólo porque en su vida hay elementos de sobra para armar una buena historia como dije unas líneas más arriba, sino porque simboliza a la perfección los valores del empoderamiento femenino. Un personaje muy atractivo para revisitar en estos tiempos.

Elle Fanning protagoniza 'The Great', la serie de Hulu que vemos en StarzPlay

Si su ejemplo más cercano en cuanto a género lo encontramos en el cine, en televisión lo más parecido que hemos visto recientemente ha sido Dickinson. La serie de Apple es mucho más anacrónica que The Great, su protagonista actuaba totalmente como una persona de este siglo, tanto en lenguaje como en gesticulaciones. El personaje interpretado por Elle Fanning, sin embargo, mantiene las formas y el lenguaje de la época aunque claramente su forma de ver la vida no es la misma que se tenía en el siglo XVIII. Aunque lo que le importa a sus creadores es que Catalina llegue del punto A al B y darse más libertad en el camino.

A pesar de la primera escena en la que coinciden Catalina y Pedro, en la que cualquier espectador sacaría la conclusión cristalina de estar ante una comedia pura. The Great sí, se mueve en estos términos, pero es mucho más. Como comedia satírica y ácida que es, alterna momentos hilarantes con otros sumamente crueles hacia Catalina por parte de su marido como hacia animales u otros miembros de la corte. En cada episodio hay uno o dos momentos en los que hay que mirar hacia otro lado. Otros, en cambio, vivimos el drama que sufre Catalina. Al principio solo es decepción ante una vida que no esperaba, pero poco a poco se torna más oscura.

La producción de 'The Great', que se estrena en StarzPlay, está esctrita por el nominado a un Oscar, Tony McNamara

Otra cosa que me gustaría destacar es el nivel de producción de The Great. El nivel de detalle en los palacios y la ornamentación están por encima de muchas de las producciones de época «serias». Su iluminación y la composición de los planos la convierte en una serie muy atractiva de ver (como podemos ver en la imagen), aparte de lo atraídos que nos sintamos por la temática. A nivel artístico, todo desprende luminosidad gracias a una fotografía colorista que en ningún momento nos deja a oscuras como muchas de las producciones actuales. Y el vestuario merece un artículo aparte porque, aparte de añadir belleza a la serie, cuenta una historia en sí mismo.

Después de ver varios episodios, no queda lugar a dudas de que estamos ante una serie especial y diferente. Obviamente, no gustará a todo el mundo porque tiene una lenguaje que se mueve entre varios géneros y la falta de rigor histórico puede irritar a más de un fan de las series de época. Pero a cambio, The Great nos ofrece una comedia escrita con toda la acidez y el sarcasmo del mundo que busca ser una sátira, una crítica a lo que fue la monarquía europea y su reflejo en la sociedad actual, celebrando sus avances y apuntando a lo que todavía nos queda por mejorar.

The Great está disponible completa bajo demanda en StarzPlay 

‘Space Force’: Steve Carell a la conquista la Luna

Netflix estrena 'Space Force', la serie creada por Greg Daniels y Steve Carell

La actualidad a menudo es la mejor fuente de inspiración para conseguir ideas para una serie. En Estados Unidos tienen la «suerte» de tener un presidente que hace la mitad del trabajo de un guionista de comedia. Con la realidad deformada por el propio Trump y canalizando un poco la indignación hacia la sorna, pueden salir cosas como Space Force. En efecto, Greg Daniels y Steve Carell (que figura también como creador) toman la palabra a la idea de Donald Trump de crear una nueva rama del ejército que se encargaría de colonizar la Luna.

El general Mark Naird (Steve Carell) es designado para dirigir la nueva división de el ejército de los Estados Unidos, llamada Space Force, con el objeto de colonizar la Luna y militarizarla. Junto a él tiene a su número dos, el científico Adrian Mallory (John Malkovich) y su jefe de medios (Ben Schwartz), entre una fauna de científicos y militares incompetentes. Junto a ellos, el General tendrá que lidiar con todos los problemas de una misión tan complicada como absurda. Pero Naird también tiene una mujer, Maggie (Lisa Kudrow) y una hija, Erin, interpretada por Diana Silvers, que le enredan la vida un poco más si cabe.

‘Incompetencia’ es una palabra que viene como anillo al dedo a Space Force, pues (casi) todos los personajes lo son en mayor o menor medida. El General Naird es un experimentado militar que sin duda merecía dirigir una sección del ejército, pero se ve completamente sobrepasado. La misión que se le ha encomendado nunca la ha hecho nadie y en el fondo sabe que todo esto es una idea absurda. Al fin y al cabo, es un militar y su función es cumplir órdenes de forma estoica aunque en el fondo sepa que son absurdas. A partir de ahí, sí le podemos considerar como incompetente pero, ¿quién lo es?

El reparto de 'Space Force' es espectacular, con Steve Carell, Lisa Kudrow y JOhn Malkovich entre muchos otros

Space Force es una sátira de la administración Trump, señalando constantemente sus particularidades como la forma de comunicarse que tiene a través de tuits. Nunca se refieren a su persona, sino a las siglas POTUS (President of The United States). Pero también critica en cierto modo la forma de funcionar de las fuerzas armadas, el ninguneo al que son sometidos los científicos por los que tienen que tomar decisiones, el sometimiento a las redes sociales que afecta a incluso instituciones tan importantes, o incluso el espionaje internacional. Por supuesto, también es un decálogo sobre cómo los incompetentes copan los puestos más importantes de un país. Pero también es una sitcom sobre un espacio de trabajo en el que se cruzan multitud de personas con diferentes formas de ver el mundo. No es algo nuevo para Greg Daniels, uno de los creadores de The Office, y Steve Carell, el actor que la protagonizaba. Space Force tiene un tono completamente distinto aunque conserve el tipo de humor en algunos chistes.

Entrando en valoraciones personales , creo que la serie no consigue ser mordaz ni lo suficientemente sarcástica como para que la podamos considerar como una crítica certera contra la administración Trump. Se queda muy corta en eso. Como comedia de espacio de trabajo funciona mejor aunque veo que siempre le falta algo, incluso en sus momentos más brillantes. No sé si es el ritmo de los chistes, que deberían ser un poco más rápidos (esta no es la típica comedia en el que los personajes hablan a toda velocidad). Hay situaciones en las que lo absurdo no hace gracia, otras que sí. Por el contrario, y paradójicamente, Space Force funciona mejor en los momentos dramáticos, entrañables o incluso tristes. No se pierdan la secuencia con un mono en el segundo episodio.

Steve Carell junto a John Malkovich y Ben Schwartz en 'Space Force', la nueva comedia de Gregs Daniels en Netflix

Por último, en Space Force huye de escenas en interiores con decorados de cartón piedra. Aquí hay dinero y se nota por todas partes. Los exteriores nos transportan directamente a una base militar real, o lo parece. Todo luce espectacular. Por esto y todo lo anterior, creo que es una buena opción de maratón para este fin de semana, una serie corta de diez episodios de media hora que se presta a ello. Sobre todo si eres fan de algunos de los grandes nombres que forman parte de ella, algo que no es complicado.

Space Force se estrena hoy viernes 29 de mayo completa en Netflix.

‘Snowpiercer: Rompenieves’, asesinato en el tren de los mil y un vagones

La esperada adaptación del cómic y posterior película de 'Snowpiercer Rompenieves ha llegado a Netflix

La cultura popular sigue empeñada en reflejar mundos alternativos, distópicos y post apocalípticos. En unos ha ocurrido catástrofes naturales, en otros son virus zombies, totalitarismos, guerras, etc. En Snowpiercer: Rompenieves, son los científicos los que provocan una glaciación al intentar bajar la temperatura del planeta para frenar el cambio climático. De esta forma se actualiza con respecto al material original que adapta, la novela gráfica francesa escrita en 1982 por Jacques Lob y Jean-Marc Rochette. En aquel caso, como no, era un desastre natural el que llevaba al ser humano al borde de la extinción.

Para tratar de sobrevivir, un millonario llamado Wilford construyó un tren con mil y un vagones (literal), que funciona como una especie de arca de Noé. No por conservar la fauna y la flora sino por proveer de comida a los viajeros mientras dure el trayecto, o eternamente. El tren está estructurado en diferentes clases según lo que pagaron por entrar en el tren o invirtieron en su construcción, y en la cola encontramos un grupo de personas que entraron como polizones buscando la supervivencia. Éstos, llamados los colistas, viven en condiciones infrahumanas y reprimidas por la policía del tren. Ahí encontramos a Andre Layton, un ex detective de homicidios que es llamado por el Señor Wilford para resolver un asesinato que se ha producido en los primeros vagones. Layton, además, lidera a los colistas, que constantemente están planeando rebeliones con el fin de apoderarse de la máquina del tren y vivir con las comodidades con las que vivían antes de la glaciación.

No hace falta rascar mucho para darse cuenta de que en Snowpiercer se nos muestra una sociedad condensada en mil y un vagones y que conserva todas sus bondades y defectos, sobre todo estos últimos. A diferencia de la película dirigida por Bong Joon Ho, donde se nos contaba una revolución muy concreta, la serie tiene tiempo para dispersarse en varias tramas, ampliando así el interesante universo que nos presenta la historia. Y en el que la película, por falta de tiempo, se queda muy corta. Aunque la lucha de clases sigue siendo el eje que lo fundamenta todo, y no podría ser de otra forma, pues el objetivo principal de los mandos es mantener el equilibrio.

Aún no lo hemos mencionado, pero además del personaje de Layton, interpretado por Daveed Diggs, nos encontramos con el nombre más sobresaliente del reparto, Jennifer Connelly, que interpreta a Melanie Cavill, el brazo ejecutor de Señor Wilford, siendo la única que tiene línea directa con él. También nos encontramos con Alison Wright (nuestra querida Martha en The Americans), otra cruel «azafata». A Layton además le asignarán a una compañera para tratar de encontrar al asesino, intepretada por Mickey Summer. Y por terminar con los personajes principales, Sheila Vand interpreta a Zarah, que tiene una relación previa con Layton.

Jennifer Connelly es el rostro más conocido de esta adaptación de 'Snowpiercer Rompenieves', que se emite en Netflix

La primera impresión que deja el comienzo de Snowpiercer, tras la presentación de la historia en forma de animación, es de ser de un nivel bajo, un nivel muy SyFy, para que nos entendamos. Poco presupuesto y producción justita. Además, cuando se nos presenta la cola del tren y sus ocupantes, parece que estamos en una de esas películas futuristas en las que la gente lleva peinados estrafalarios y viste ropa raída y hortera. A medida que abandonamos a los colistas y vemos el resto del tren, vamos abandonando esa sensación, que no se disipa del todo ni cuando vemos a Jennifer Connelly. Una impresión personal, lógicamente, porque a lo largo de los cinco episodios que he podido ver, sí que hay escenas de un nivel de producción alto.

Hemos comentado que la trama difiere en casi todo con respecto a la película protagonizada por Chris Evans, aunque coinciden en lo básico, que es la lucha de clases. Pero en la serie, más que ser de género de acción, trata de ser un thriller con trasfondo de conciencia de clases. Y es efectiva en eso, pues las tramas se queman relativamente rápido y es muy entretenida porque se centra en resolver los conflictos que va creando y no es para nada contemplativa ni intimista. Es un producto de entretenimiento puro como pudo ser Altered Carbon por ejemplo.

En líneas generales, y rompiendo un poco esos prejuicios iniciales que tenía, Snowpiercer me ha parecido un producto decente, muy entretenido, y que puede gustar a todo tipo de público, en especial al amante de la ciencia ficción. Y la buena noticia para los temerosos es que está renovada para la segunda temporada, por lo que os podéis acercar a ella sin miedo a la cancelación. Aunque los amantes del atracón seriéfilo que propone Netflix tendrán que esperar para dárselo, porque esta serie viene hoy 25 de mayo con dos episodios y cada semana uno nuevo porque siguen el ritmo de emisión de TNT en Estados Unidos.

La segunda temporada de ‘Homecoming’ sobrevive a pesar de ser innecesaria

Las expectativas estaban por los suelos tras la marcha de Sam Esmail y Julia Roberts de 'Homecoming'

En esto del show business hay proyectos de todo tipo. Algunos son pequeños y resultan ser grandes sorpresas de crítica y público, y dan a conocer a actores, actrices, showrunners y directores. Otros, simplemente utilizan estos nombres para atraer a una audiencia cautiva de éstos nombres. Por supuesto, Homecoming pertenece al segundo grupo, porque tenía a la superestrella y tenía al director y showrunner de moda, Sam Esmail (Mr. Robot). Muchos fans de «la novia de América» pudieron sentirse estafados tras comprobar que no, no era una comedia romántica, o que era un producto demasiado raro para ella. Otra parte del público, más atraído por ficciones que les estimulen intelectualmente, entró rápidamente en el juego. Pero lo que ni unos ni otros se planteaban es que para la segunda temporada de la serie, ambos, director/showrunner y estrella estuvieran fuera del proyecto en su siguiente entrega.

Fuera en lo que respecta a sus puestos de la primera temporada, porque tanto uno como otra, siguen en labores de producción ejecutiva. Esta vez, al mando de los guiones están los creadores del podcast en el que se basaba Homecoming, Eli Horowitz y Micah Bloomberg, y la dirección ha corrido a cargo de Kyle Patrick Álvarez. La nueva protagonista es la cantante Janelle Monáe, quien ha demostrado, al menos, valentía para ocupar el lugar que ocupaba Julia Roberts. Volvemos a ver a Hong Chau (Audrey Temple), Alex Karpovsky como Craig y a Stephan James como Walter Cruz y Bobby Cannavale como Colin Belfast. Además, se suman al elenco Joan Cusack y Chris Cooper, que da vida al fundador de la empresa, Leonard Geist. Pero, ¿qué nos cuenta la segunda temporada si la historia parecía bien cerrada?

Una chica llamada Jackie se despierta en una barca sin saber quién es y cómo ha llegado hasta allí, a lo lejos ve un hombre que huye al ver que ha sido descubierto. Poco a poco la chica se va haciendo a la idea de quién puede ser pero no de por qué llegó perdió la memoria. Al mismo tiempo, en Geist vamos viendo las consecuencias del golpe de efecto de Audrey en su reunión con Colin. Por otro lado, el soldado Walter Cruz parece empezar a recordar algo.

Jackie (Janelle Monáe) va descubriendo poco a poco quien es en 'Homecoming'

El final de la primera temporada de Homecoming, que nos había dejado más o menos satisfechos, nos obliga a hacernos la pregunta de si esta temporada es necesaria o no. La respuesta es ‘no’, pues los cabos que quedaron sueltos formaban parte de la narrativa atrevida que nos propuso Esmail. Ahora bien, con la serie renovada y obligados a continuar, no creo que el resultado haya sido malo ni mucho menos. Lógicamente, hemos perdido el factor sorpresa y la narrativa se antoja continuista, siempre teniendo en cuenta que sigue arriesgando más que el 80% de las series. Nos intriga ver quién es el personaje de Janelle Monáe y qué lugar ocupa en el tablero, pero no consiguen crear el grado de compromiso que teníamos en la anterior entrega.

Quizás lo más llamativo de Homecoming era su propuesta formal, que al que escribe fascinó hace ya dos años. La marcha de Esmail no ha supuesto ningún cambio en la forma de dirigir y planificar la estética tan especial que tiene. Kyle Patrick Álvarez conserva casi todos los elementos tales como la pantalla partida, la música inquietante constante y a un volumen más alto de lo normal, los movimientos de cámara, los planos secuencias (hay uno espectacular en el segundo episodio), y esos títulos de crédito donde continuaba la acción en segundo plano. Pero pierde dos cosas que creo importantes, una es la relación de aspecto de la pantalla, que se volvía cuadrada en los flashforwards o los audios que anclaban la serie al podcast y que, desde luego, demostraba la procedencia de la serie. Ambas cosas se echan de menos, pero si lo que te gustaba era la propuesta formal, te gustará también la segunda temporada.

Stephan James y Janelle Monáe en la segunda temporada de 'Homecoming'

Personalmente, me gustó muchísimo la primera temporada de Homecoming, acabó muy arriba en mi lista de mejores series de 2018. Su final me parecía abierto pero lo suficiente como para dejarlo ahí, sobre todo tras la fuga de Roberts y Esmail. Pero tras ver más de la mitad de la serie, me ha gratificado volver a esta forma de contar historias tan original. Es verdad que no tiene nada nuevo que ofrecer, ni temática ni formalmente pero creo que puede ser un gran plan de fin de semana, teniendo en cuenta que sus episodios duran media hora y se han visto reducidos de diez a siete. Por tanto, si la ves, puedes ganar más de lo que pierdes.

La segunda temporada de Homecoming se estrena hoy 22 de mayo completa en Amazon Prime Video

‘Little Fires Everywhere’, pequeños fuegos provocan revoluciones

Amazon Prime Video ha conseguido los derechos de 'Little Fires Everywhere', de estreno el día 22 de mayo

Siguiendo la estela de mi artículo anterior sobre El incendio (Deadwater Fell), en el cual comentaba las ganas de saber quién la estrenaría en España, otra de las series que estábamos esperando en el mundo seriéfilo español nos tenia expectantes por saber que plataforma la traería a nuestro país, Little Fires Everywhere y mañana 22 de mayo, Amazon Prime Video estrena de forma completa en su plataforma esta serie original de Hulu.

Esta serie es una de las que más he disfrutado este año por su gran guión, se nota que tiene un gran libro detrás repleto de dobles lecturas, aristas y dobles sentidos. Parece que no te va a contar una historia muy atractiva con unos personajes que quizás no sean cercanos a ti, pero que según fui descubriendo quedé absolutamente enamorado ya que te hace empatizar con cada uno de los personajes en alguna ocasión. Las actuaciones están muy bien definidas tanto la de los niños como las de Kerry Washington y Reese Witherspoon que protagonizan y producen esta serie que adapta la novela Pequeños fuegos por todas partes de Celeste NG, libro de enorme éxito que estuvo entre los más vendidos.

La historia nos cuenta las vivencias de dos mujeres y sus familias. Por una parte tenemos a Elena (Whiterspoon), una periodista que abandonó su carrera para hacerse cargo de la familia y que paga sus frustraciones intentando crear la familia perfecta. Y por otro lado Mia Warren (Washington), fotógrafa, mujer rebelde y madre de una niña que cambia de domicilio constantemente y que trae con ella un misterio que se hará latente al mudarse al barrio acomodado en el que vive Elena. Allí sus vidas e historias se cruzan para que la trama explore lo que se esconde detrás de las puertas de las casa de familias de clase media alta en Estados Unidos, un poquito parecido lo que pudimos ver en Big Little Lies.

Gran duelo interpretativo entre Reese Witherspoon y Kerry Washington en 'Little Fires Everywhere', de estreno en Amazon Prime Video

Pero no solo el guión y las actuaciones están bien en Little Fires Everywhere, la fotografía es excepcional y la banda sonora te va adentrando poco a poco en una tela de araña que hace una crítica a los prejuicios, la educación y sobretodo a la importancia y los retos que supone la maternidad. La serie no se centra solo en esas madres también tiene mucha importancia la relación con sus hijos, en esta ocasión, a diferencia de Big Little Lies, son adolescentes. Ésto le imprime mayor interés ya que no sólo explora temas como el bullying sino también la búsqueda de identidad sexual o los miles de problemas que los jóvenes sufren. También se adentra en las consecuencias que conlleva el guardar las apariencias y ser la hija o la madre perfecta, esa frustración que lleva a la rebeldía extrema que no tiene vuelta atrás .

Por ponerle algún pero tiene alguna laguna en cuanto a ritmo en su parte central, pero es tan interesante lo que nos cuenta que una vez finalizada esto pasa a un segundo plano. Pero para mí es una serie excelente con una crítica social incendiaria y lo que es mejor, envuelta en la cotidianidad. Además, cuenta con un final sencillamente perfecto, en el cual se demuestra que los pequeños incendios son los que hacen grandes cambios o revoluciones , y si son interiores pueden ser aún más peligrosos para la sociedad consumista en la cual vivimos y los miembros que la componen. Un buen mensaje para una excelente serie.

‘La conjura contra América’: David Simon como… ¿siempre?

David Simon se atreve con el clásico 'La conjura contra América' de Philip Roth

¿Quién no conoce hoy en día a David Simon? Pues todavía hay quien no lo conoce. Es un tipo que no respira nada a comercial pero que es tremendamente efectivo por antonomasia. Su casa es HBO, santo y seña de la plataforma con la que trabaja desde hace años, sus trabajos han marcado diferencia convirtiéndose en series de culto sin llegar a ser un gafapasta, como se dice hoy en día para menospreciar. Ahora estrena La conjura contra América, de la que hablamos a continuación.

El método con el que trabaja siempre ha sido utilizar conflictos sin historias personales, buscando la evolución como dogma de fe en cada capítulo, cociendo a fuego lento, siempre le ha gustado mostrar sin decir más de lo necesario. Su frase más emblemática en sus propias palabras “que se joda el espectador medio”, es toda una declaración de intenciones. Probablemente sea el guionista que mejor sabe acabar historias, ya lo ha demostrado en mas de una ocasión, cosa que parece muy fácil a priori y tan difícil de lograr. Tocado por esa magia que tanto le caracteriza en sus relatos, es alguien que sabe utilizar muy bien el metraje, por supuesto, esta no iba a ser menos constatándolo de nuevo con tan solo seis capítulos, ¿para qué perder el tiempo?

 Partiendo de la base que la historia de La conjura contra América no es suya (y cómo se nota), algo que ya plasmo con Show me a Hero, donde consiguió hacerlo muchísimo mejor y desmarcarse de su sello. Con esto no quiero decir que The Plot agaisnt America sea mala , pero quizá se aleja más a lo que nos tenia acostumbrados. En plena efervescencia de Adolf Hitler en la Segunda Guerra Mundial, en una hipotética ficción, Roosvelt es derrotado en las elecciones y gana Charles Lindbergh, un aviador antisemita y xenófobo. ¿Hasta dónde llegarán tales acontecimientos? ¿Qué pasará con la comunidad judía?

El casting de 'La conjura contra América está lleno de aciertos, uno de ellos es Zoe Kazan, que repite con David Simon tras 'The Deuce'

En La conjura contra América, su elenco de actores están mas que bien elegidos, desde una Winona Ryder desconocida, por fin no tan histriónica como nos tiene acostumbrados, hasta un John Turturro haciendo de rabino e inyectando su pausada naturalidad interpretativa. Pero si algo destaca entre este reparto para un servidor es la más desconocida Zoe Kazan (ya la ficho para The Deuce), en su papel de ama de casa, con una mirada silenciosa, tímida y diferente de todo lo que acontece.

En este caso, entrelaza de manera sórdida imágenes reales de la Segunda Guerra Mundial con la historia que nos somete. En mitad de todo esto, nos encontramos a los Levin, una familia judía con diferentes tesituras de un mismo frente abierto, buscando una manera de salir airosos ante tanta presión social. Desde luego, los derroteros por donde nos está llevando la actualidad americana, pueden o tienen cierto aire a La conjura contra América con una sociedad divida, donde la prensa no es tan libre como pensamos, donde cada vez hay mas extremismos, menos parcialidad en los medios y con un presidente capitán de la involución.

Por cierto y cambiando de tema, empece a ver una serie gracias a Cultura Seriéfila… Bueno, casi mejor os lo cuento otro día.

La conjura contra América está disponible completa bajo demanda en HBO España

 

‘Desde otro lugar’, camino hacia la utopía

AMC España nos trae 'Desde otro lugar' ('Dispatches From Elsewhere')

El mundo seriéfilo se ha visto, como el resto del planeta, lleno de malas noticias a raíz del Covid-19. Pero alguna buena siempre hay y ésta ha sido el adelanto del estreno de Desde otro lugar. Su estreno estaba previsto en AMC para más tarde este año, pero el retraso de The Walking Dead: World Beyond ha adelantado la llegada de la serie protagonizada y creada por Jason Segel, conocido por su papel en Cómo conocí a vuestra madre. Este articulo está escrito después de ver siete de los diez episodios que componen la primera temporada, que estrena AMC hoy 13 de abril.

La historia trata sobre cuatro personas hastiadas y cansadas de sus rutinarias vidas. Pero estas aburridas o frustrantes realidades están a punto de cambiar cuando «se cruzan por casualidad» en un juego de acción real. El juego está inmerso en su día a día como una especie de rompecabezas en el cual tendrán que ir descubriendo pistas que les llevarán a una misteriosa realidad plagada de incógnitas sobre la vida que llevan y lo que les rodea .

El relato de Desde otro lugar está contando por un narrador el cual hace participé en primera persona al espectador. Un narrador del cual no sabemos si nos podemos fiar y es el que nos guía por la serie. Los personajes se presentan cada uno en un capítulo, lo cuál hace que te sumerjas en su personalidad y que empatices con sus decisiones y dudas. Cada final de episodio cuenta con un elaborado cliffhanger que hace mantener el interés por la serie en todo momento y que hará que el espectador que lo vea no pueda evitar ver el capítulo siguiente. Además de tener una premisa bastante original la serie cuenta con una ambientación muy lograda, que hace sentir incomodo e inseguro. Todo esto invita a reflexionar y va planteando dudas de distinto índole entre las que se incluyen sobretodo las existenciales.

Este trío formado por Jason Segel, Sally Field y Eve Lindley protagonizan 'Desde otro lugar', junto con André Benjamin

A mi me ha recordado en distintos aspectos a varias de mis series favoritas. Una de ellas es Utopía por la utilización de preguntas e incógnitas que te va planteando, como no te podías quitar de la cabeza ese «¿Dónde está Jessica Hyde?». A Black Mirror por esa sensación constante de que alguien superior o una gran corporación te esta manipulando. Y la ambientación oscura y asfixiante que consiguen series como Channel Zero o Room 104. Pero que nadie se asuste, no es una serie de terror o un dramón, tiene un punto de humor que le viene bien y un mensaje de independencia y esperanza que suaviza el tono.

Seguramente a mucha gente todo esto que para mi es positivo le parezca una ida de olla considerable. Pero debido a la enorme cantidad de estrenos, en su mayoría mediocres, es un gusto encontrarte con algo que sale de lo normal. Desde otro lugar supone un reto al no dar todo mascado desde el inicio y a mi eso me enganchó desde la primera escena, por su planteamiento, mensaje y ambientación. Sin duda alguna es una de las series que más he disfrutado de lo que he podido ver este año. El final de temporada la definirá como gran serie o un estupendo viaje con un mal destino.

Desde otro lugar (Dispatches From Elsewhere) se estrena en AMC España hoy 13 de abril a las 22:10h. Y un nuevo episodio todos los lunes.

‘Esta mierda me supera’: problemas de adolescentes con poderes

El creador de 'The End of The Fucking World' nos trae 'Esta mierda me supera', que la podéis ver en Netflix

Después de ver completa Esta mierda me supera (I Am Not Okay With This), que se estrena hoy miércoles 26 a modo completo en Netflix, voy a intentar dar mi opinión de la esperadisíma colaboración entre los responsables de Stranger Things (Shawn Levy) y The End of The Fucking World.. Tiene siete episodios de 20 minutos de duración y en ella se nos cuenta la historia de Sydney, una adolescente marcada por los problemas familiares que desahoga sus frustraciones en un diario que nos sirve de narrador, ya que la historia está contada con voz en off .

La protagonista, interpretada por Sophia Lillis, a la que vimos en Heridas abiertas, tiene los típicos problemas  de adolescente y familiares. A eso hay que sumar una rabia que no sabe de dónde le viene y que no puede expresar a través de su diario. Pronto se dará cuenta de que la rabia incontrolable no es otra cosa que superpoderes, los cuales tendrá que ocultar y aprender a manejarlos.

Basada en la novela gráfica de Charles Forman (The End of The Fucking World), la serie comienza con la protagonista corriendo por una calle está empapada en sangre en un claro homenaje a la película Carrie. Durante la temporada esa voz en off nos guiara y contará que le ha llevado hasta ahí. Esta mierda me supera tiene un toque oscuro pero tarda en arrancar y mostrarnos realmente esa oscuridad. Los cuatro primeros capítulos sirven de introducción y solo se vislumbra un poquito de los anteriomente mencionados superpoderes, casi siempre a modo de clilffhanger final para enganchar al espectador. Además, me costó empatizar con los problemas de esta adolescente, no con los personajes en sí, que están bien escritos, si no con unos traumas que quitando alguno no son lo suficientemente horrendos para pensar que esta mierda nos tiene que superar en exceso.

Sophia Lillis en un plano de 'Esta mierda me supera', que recuerda mucho a 'Carrie'.

A partir del cuarto capítulo, la parte sobrenatural empieza a ganar más protagonismo, lo cual le da más interés y oscuridad a la trama. Los personajes, carismáticos, y lo suficientemente atractivos como para llamar nuestra atención empiezan hacer suya la serie y la llevan a un buen final. Lo mejor en mi opinión son los dos últimos episodios, que se vuelven algo más adultos y abren una buena puerta para la segunda temporada.

Las comparativas de Esta mierda me supera con The End of The Fucking World son lógicas ya que, a parte de compartir parte del equipo y estar basada en una novela gráfica del mismo autor, la estructura de la serie es muy parecida pero para mi bastante por debajo en todos los aspectos. Cuenta con la misma narración de voz en off, un uso de la música parecido, incluso una pareja protagonista adolescente, sólo por mencionar unos pocos ejemplos. Además, no te deja de abandonar la sensación de que está temporada es un capítulo que han cortado en 7 partes y que lo racionan para estirar el producto .

En resumidas cuentas, Esta mierda me supera, una serie de corte adolescente (abstenerse haters de este género), entretenida que debido a su formato corto no supone un gran esfuerzo y vista completa deja una buena sensación  sin llegar a ser lo rompedora que fue The End of The Fucking World. Pero que si te gustan los elementos expuestos te hará pasar un buen rato. Por último, advertir que la versión doblada al castellano deja mucho que desear con lo cual recomiendo verla en versión original.

‘Esta mierda me supera’ ya está disponible completa en Netflix