Portada » Archivos por Miguel Romero

Autor: Miguel Romero

El cine y las series de televisión son mi pasión, aunque la Edad de Oro de la pequeña pantalla me conquistó sobre todas las cosas. En Cultura Seriéfila analizo toda ficción que lo merezca con una dosis muy alta de opinión. También me podéis escuchar en el podcast de Cultura Seriéfila y eventualmente en La Jungla Radio.

‘El desorden que dejas’ es tan adictiva que no te durará hasta el domingo

La nueva serie del creador de 'Élite', Carlos Montero, es 'El desorden que dejas', en Netflix

Si el modelo Netflix basado en los atracones tuvo éxito desde el primer momento fue desde luego gracias a series que se prestaban a ello. Ficciones, originales o compradas que una vez estrenadas, los suscriptores consumían compulsivamente hasta que acababan la temporada y empezaban a preguntar por más. Algunas series españolas sirvieron al modelo, y la plataforma roja los convirtió en éxitos mundiales, caso de La casa de papel. Pero otras fueron creadas exclusivamente para la plataforma con una receta mágica que los creadores españoles han aprendido con resultados excelentes, como el caso de Carlos Montero (y Darío Madrona) y su ÉlitePor tanto, no es una sorpresa que El desorden que dejas siga la misma línea y se convierta en otra de esas series llenas de sexo, giros locos y gente muerta que consigue mantenernos frente a la pantalla sin remedio.

El desorden que dejas está basada en una novela del propio Carlos Montero, que también adapta y ejerce de showrunner de la miniserie. Para ello ha contado con un reparto de lujo encabezado por Inma Cuesta (Arde Madrid) y Bárbara Lennie (El incidente, Águila Roja). Además, cuenta con Arón Piper (Élite), Roberto Enríquez (Vis a vis, El embarcadero), Tamar Novas (Alta Mar), Roque Ruíz e Isabel Garrido.

La historia se centra en Raquel, una profesora que consigue una plaza en un instituto de un pueblo de Galicia, de donde es natural su marido Germán. El comienzo con sus nuevos y conflictivos alumnos no será fácil, ya que extrañan a su anterior profesora de literatura, Viruca, que murió en extrañas circunstancias. A partir de ahí, Raquel se obsesiona con su predecesora y cree que saber más cosas sobre su vida le puede ayudar a lidiar con sus problemas, ya que se va dando cuenta que sus historias tienen puntos en común.

Vamos a empezar con sus puntos fuertes, que tiene muchos. El más importante es que El desorden que dejas es completamente adictiva y no vas a querer dosificarla. Su duración se presta a ello también, olvidemos los 55 minutos, pues nos encontramos con capítulos de unos 45 minutos y alguno hasta de 35, lo que hará el maratón más inevitable si cabe. Aparte del misterio, la propia narrativa de la miniserie, contada en dos tiempos no hace sino alimentar las ganas de seguir viendo uno tras otro. Además, los finales acabados en cliffhanger terminan de hacer el trabajo sucio.

Gran duelo interpretativo entre Inma Cuesta y Bárbara Lennie en 'El desorden que dejas', de Netflix

Como dije un poco más arriba, la narrativa contando las dos historias de forma paralela me parece muy interesante, va desgranando el misterio en la primera persona de Viruca y se pueden observar los paralelismos y también las diferencias con respecto a los problemas de Raquel. Ambas son víctimas, pero ninguna es una santa, pues tienen un bagaje previo de infidelidades, enfermedades mentales, drogas o algún que otro comportamiento inadecuadoEl desorden que dejas trata también temas muy interesantes como son el miedo, las inseguridades, el duelo o la tristeza. Algo para lo que el paisaje gallego, con tantas nubes y lluvia, es perfecto para contar esta historia de vidas grises. No podemos decir que sea un personaje más, como sí pasa en la reciente Néboa, pero sí que es un ingrediente que aporta dramatismo y tristeza al conjunto.

Con dos actrices de semejante nivel al frente del reparto, podríamos pensar que se llevarían todo el mérito. Es cierto que no es para menos, porque bordan cada uno de los aspectos de su trabajo, incluidos los acentos, algo complicado de manejar y que puede causar el efecto contrario al pretendido. Me ha sorprendido Inma Cuesta sobre todo en este apartado. Ya sabíamos que Arón Piper podía hacer un gran trabajo, pero sus dos compañeros de clase, los debutantes Roque Ruíz e Isabel Garrido han sido un soplo de aire fresco, con personajes que no son del todo agradecidos y que resuelven bastante bien. Aunque en realidad, no podemos decir que ningún actor o actriz desentone en la serie. 

Arón Piper y Bárbara Lennie en 'El desorden que dejas', la nueva miniserie de Netflix

También hay aspectos negativos. Su carácter adictivo y de consumo rápido puede hacer que El desorden que dejas se olvide pronto, sobre todo al ser una miniserie. Tampoco ofrece a nivel temático o narrativo nada que no hayamos visto antes y tampoco profundiza en exceso en los personajes, cosa que imagino que la novela sí hace por la lógica de la extensión. Hay apartados de los personajes de Raquel y Viruca que podrían haber sido más explotados, o mejor explicados, al menos. También da la sensación de ir de más a menos, porque los primeros episodios son de comerse las uñas, y después va perdiendo fuerza. Pero asumo que es un problema propio de las ficciones que viven de sus premisas, y que a medida que se va desvelando el misterio pierden un poco de gracia.

A pesar de estos puntos negativos, El desorden que dejas es una serie muy recomendable, va a gustar al gran público y nunca quedará la sensación de haber perdido el tiempo, todo lo contrario. Las historias de estas dos mujeres y de este pequeño pueblo merecían ser contadas, y el duelo interpretativo entre ambas bien merece la pena.

El desorden que dejas está disponible en Netflix completa bajo demanda.

Cultura Seriéfila Podcast 4×05: ‘Los favoritos de Midas’, ‘Amor y anarquía’, ‘Interrogation’, ‘Soulmates’ y más estrenos de noviembre.

'Los favoritos de Midas ocupan la portada de del quinto programa de la cuarta temporada de Cultura Seriéfila Podcast

Bienvenidos y bienvenidas a Cultura Seriéfila Podcast. En este quinto programa de la cuarta temporada del podcast, Miguel Romero, Swanilda, Alberto Wikiseries y Stakado presentan las series de la primera mitad de noviembre. También comentan los regresos y las renovaciones y cancelaciones. En El Bar, hacemos lo que nos da la gana, recomendando una serie cada uno, e incluso un videojuego. Para terminar, leemos los comentarios y os emplazamos hasta dentro de quince días Os dejamos los tiempos del programa:

Estrenos (12:48)

Netflix (13:39)

  • Amor y Anarquía (13:49)
  • Paranormal (20:35)
  • Dash & Lily (26:05)
  • The Liberator (35:20)
  • Los favoritos de Midas (45:14)

HBO (59:28)

  • Romulus (59:32)
  • Industry (1:08:25)
  • A Teacher (1:12:52)
  • Valley of Tears (1:18:16)

Movistar+ (1:29:03)

  • Moonbase 8 (1:29:08)
  • Roadkill (1:34:41)

Filmin (1:40:59)

  • Todas las criaturas grandes y pequeñas (1:41:06)
  • Adult Material (1:45:24)

Otros canales y plataformas

  • ByAnaMilán (Atresplayer Premium)(1:52:51)
  • Next (FOX)(1:59:54)
  • Interrogation (Calle 13)(2:03:30)
  • Sospecha (Sundance TV)(2:11:14)
  • Soulmates (AMC)(2:12:20)
  • Darknet (DARK)(2:19:54)

Renovaciones y cancelaciones (2:22:11)

El Bar (2:30:21)

  • Please Like Me (2:31:02)
  • Visage (2:41:51)
  • Veneno (2:51:13)
  • The Americans (3:01:16)

Comentarios (3:17:29)

Os dejamos también los enlaces a los últimos artículos del blog:

Por último, os dejamos este podcast en el reproductor de Ivoox, pero como bien sabéis Cultura Seriéfila Podcast está disponible en casi todas las plataformas de podcast, ya sea Podimo, Apple Podcasts o Spotify.

COSMO estrena ‘Lo de aquella noche’, su nuevo corto contra la violencia de género y desde Cultura Seriéfila te invitamos a verlo

COSMO estrena 'Lo de aquella noche' para concienciar en la lucha contra la violencia de género

Ya viene siendo habitual año tras año que el canal COSMO prepare una programación especial para reivindicar la lucha contra la violencia de género, que se celebra el 25 de noviembre. Como colofón a dicha programación, el canal ha producido un cortometraje para concienciar contra esta lacra que sigue siendo uno de los problemas más graves de la sociedad. Lo de aquella noche. que así se llama, se centra en las violaciones dentro de la pareja y el maltrato psicológico.

Inés Pintor y Pablo Santidrián escriben y dirigen Lo de aquella noche, mientras que los protagonistas son Claudia Traisac, a la que hemos podido ver en Cuéntame, Vivir sin permiso Paquita Salas entre otras muchas series y películas. Junto a ella, Javier Morgade, que ha participado en El nudo, Alguien tiene que morir DesaparecidosEl corto nos presenta a una pareja en una noche de celebración, bañándose en una piscina de una casa enorme. Bajo el agua, oímos los pensamientos de ambos. El carácter posesivo, celoso y machista de Joel contrasta con los de Diana. Una discusión silenciosa donde él intenta manipularla para tener relaciones sexuales.

Lo que busca Lo de aquella noche es concienciar sobre una realidad que a menudo se obvia, que es la violencia sexual dentro de la pareja, una gran desconocida que a menudo se disocia de la violencia de género. Sin embargo, no todas estas agresiones y abusos sexuales ocurren en un callejón oscuro ni son perpetrados por un agresor desconocido. Muchas veces, éste duerme al lado de la víctima y puede llegar a ser tan sutil que ni él piense que está cometiendo una violación, ni ella consiga poner nombre a la sensación de malestar que sufre.

Cada siete horas, una mujer es violada en España y más de trescientas mil lo son en un año en el mundo. Y estos datos no recogen las denuncias no formuladas. En muchas ocasiones, la violencia sexual que las mujeres sufren por parte de sus parejas, familiares, amigos o conocidos es invisible: no se denuncia. Con motivo del Día Internacional contra la Violencia de Género (miércoles 25 de noviembre), COSMO y la productora La breve historia se unen de nuevo para abordar con rigor y a través de la producción de este cortometraje, Lo de aquella noche se estrenará hoy miércoles 25 de noviembre a las 22:00 horas en el canal, pero desde Cultura Seriéfila queremos que puedas verlo desde un poco antes.

Lo de aquella noche estará disponible en Cultura Seriéfila desde las 12 de la mañana.

 

Cultura Seriéfila Podcast 4×04: ‘Gambito de Dama’, ‘The Undoing’, ‘Gangs of London’, Nasdrovia y otros estrenos de octubre

Cuarto programa de la cuarta temporada de Cultura Seriéfila Podcast, protagonizado por series como 'Gangs of London', 'Gambito de Dama' o 'Nasdrovia'

Bienvenidos y bienvenidas al cuarto programa de la cuarta temporada de Cultura Seriéfila. En este podcast Miguel Romero, Alberto Wikiseries, Swanilda y Stakado hablan sobre los estrenos de la segunda quincena de octubre, destacando series como Gambito de Dama, The Undoing, La ley de Comey o Utopía. En El Bar, hacemos la previa de dos estrenos del mes de noviembre: Nasdrovia y Gangs of London. Aquí os dejamos los tiempos del programa bien detallados:

Estrenos (6:50)

Netflix (8:31)

  • La revolución (8:39)
  • Grand Army (15:05)
  • Alguien tiene que morir (20:05)
  • Gambito de Dama (30:09)
  • Un buen partido (43:00)
  • Bárbaros (45:37)

Amazon Prime Video (1:00:10)

  • Utopía (1:00:26)
  • Truth Seekers (1:10:26)
  • El desafío: ETA (1:16:39)

HBO (1:25:02)

  • Beartown (1:25:08)
  • The Undoing (1:31:41)
  • The Sister (1:42:40)

Movistar+ (1:49:33)

  • La Ley de Comey (1:49:39)
  • Muerte en Salisbury (2:02:44)

Otras plataformas y canales

  • El arte del engaño (Filmin)(2:09:27)
  • Creepshow (Atresplayer Premium)(2:15:30)
  • Awkwafina es Nora de Queens (Comedy Central)(2:18:22)
  • Bloom (Orange TV)(2:22:22)

Renovaciones y cancelaciones (2:35:42)

El Bar (2:46:34)

  • Nasdrovia (2:47:50)
  • Gangs of London (3:01:27)

Comentarios (3:21:14)

 

Os dejamos también los enlaces a los últimos artículos del blog:

Y, por supuesto, siempre podéis escuchar el podcast a través de la página web desde aquí mismo. Cultura Seriéfila está disponible en Ivoox, Apple Podcasts, Spotify, Podimo y todos los podcatchers del mercado.

‘Antidisturbios’: tensión, violencia y corrupción

Rodrigo Sorogoyen dirige la nueva serie de Movistar+, 'Antidisturbios'

Una de las series más esperadas de este otoño está siendo Antidisturbios, la nueva serie de Movistar+ dirigida por Rodrigo Sorogoyen. Como si el nombre del director y los que están delante de las cámaras no fueran suficientes, la gran acogida que tuvo en el pase del Festival de San Sebastián, la convierten en una de las grandes esperanzas de la ficción española del año. Gracias a Movistar+, he podido ver los seis episodios que la componen y lo puedo confirmar: Habemus seriote. 

La serie nos presenta a una unidad de antidisturbios que acude a ejecutar un desahucio en una corrala semi abandonada. La cosa se complica con trágico resultado, por el que serán acusados gravemente. La encargada de investigar a estos agentes es Laia Urquijo (Vicky Luengo), una cabezota y metódica policía de asuntos internos de esas que no se paran hasta que no han llegado al final de la investigación. El hilo le llevará a investigar un caso de corrupción política.

No suelo destacar en los artículos la parte técnica de las series en primer lugar. En Antidisturbios, la tensión viene en parte del magnífico guion escrito por por Isabel Peña, Eduardo Villanueva y el propio Sorogoyen, pero debe mucho a la maestría del director para meternos dentro del grupo de agentes que ejecuta el desahucio. Las difíciles decisiones tomadas en segundos, el estrés que causan este tipo de situaciones tan violentas encuentran su razón de ser en esa cámara al hombro que sabe hacia donde tiene que mirar en todo momento y al montaje tan frenético incluso cuando la acción se pausa un poco. Por supuesto, la música, compuesta por Oliver Arson, redondea el efecto que quiere crear la serie en nosotros. Y para entonces ya estamos enganchados.

La cámara al hombro de Sorogoyen aporta mucha tensión en 'Antidisturbios'

Porque Antidisturbios no deja de ser un thriller político y policial en su definición más amplia posible. Y se comporta como tal, con una investigación que destapando cosas más gordas a medida que avanza. Pero por el camino nos abre un abanico de temas muy de actualidad y que echa por tierra la teoría de que esta serie iba a ser para tíos. Sí, este grupo de la UIP rezuma testosterona por cada esquina de la furgoneta, pero la serie toma su distancia y nos la cuenta pero no forma parte de ella. No se trata de blanquear a los antidisturbios ni mucho menos, pero sí de poner el foco para que comprendamos que su trabajo lo tiene que hacer alguien por muy feo que sea. De hecho, esta furgona Puma 93 no sale bien parada a nivel personal, pues las vidas de cada uno de sus integrantes son un desastre. Se critica el corporativismo que hay dentro de la unidad, el taparse con el fin de salvar el culo, aunque sea a costa de esclarecer la muerte de una persona.

A medida que avanza nos adentramos en el mundo de las drogas, la depresión, los matrimonios fracasados, el nepotismo, la violencia de género o la masculinidad tóxica. Y por supuesto, la corrupción a nivel policial y político. De hecho, Antidisturbios se adentra incluso en las llamadas cloacas del Estado, con ex policías incluidos. En medio de todo este huracán, no olvidemos que la protagonista es una mujer, Laia, de esas que no se frena ante nada y que lleva el peso de la serie durante buena parte de ella.

Entramos ahora en el terreno de los actores, porque es de sus puntos fuertes. Empezando por Vicky Luengo, que me ha sorprendido gratamente, y continuando con el gran Raúl Arévalo, Roberto Álamo o Hovik Keuchkerian, que despliegan todo su talento. Pero también me he llevado alguna que otra sorpresa con Patrick Criado, Raúl Prieto e incluso con Álex García, que habíamos visto hace no mucho en la pésima El Continental. La buena dirección de actores y un casting bien escogido confirma el talento con el que contamos en España, a menudo muy denostado.

Los actores son un gran punto fuerte de 'Antidisturbios'

Pues sí, a mí también me ha encantado Antidisturbios, creo que si no es redonda, poco le falta, y confirma que Movistar sigue mejorando en su producción propia. Así que hacedme caso y disfrutad de una de las series del año sin lugar a dudas.

Los seis episodios de Antidisturbios se estrenan hoy en Movistar+

‘La maldición de Bly Manor’, una preciosa historia de fantasmas y dramas

Mike Flanagan adapta el libro de Henry James, 'Otra vuelta de tuerca' en 'La maldición de Bly Manor'

Una de las series más esperadas de este otoño es La maldición de Bly Manor, segunda parte de la antología de terror creada por Mike Flanagan. La primera temporada, La maldición de Hill House fue una sorpresa y un gran éxito de crítica y público. Su mezcla perfectamente elaborada y estudiada entre el terror clásico y el drama familiar la aupó a las primeras posiciones de los rankings de mejores series de 2018. Si para la primera temporada, Flanagan se inspiró en una novela de Shirley Jackson, en esta segunda recurre al clásico de Henry James, Otra vuelta de tuerca. Sobre una adaptación libre, reúne otra vez los mismos ingredientes para conseguir que ambas series tengan su impronta, es decir, que podamos identificarlas como parte de la misma antología.

La maldición de Bly Manor nos sitúa en una mansión inglesa en 1987, donde viven dos huérfanos que, además de haber perdido a sus padres, también han perdido a su anterior au pair. Dani Clayton (Victoria Pedretti) acepta el trabajo, a pesar de lo extraño de la oferta, con tal de huir de su pasado en Estados Unidos. Allí se encuentra con Miles (Benjamin Evan Ainsworth) y Flora (Amelie Bea Smith), dos niños adorables pero con un lado oscuro que inquieta a la protagonista. Al cuidado de la casa está Hannah Grose (T’Nia Miller), el cocinero Owen (Rahul Kohli) y a la jardinera Jamie (Amelia Eve). Dani pronto irá descubriendo los secretos de la casa y los misteriosos sucesos que ocurren en ella.

Victoria Pedretti como Dani en 'La maldición de Bly Manor

Gran parte del éxito de La maldición de Hill House fue conseguir una mezcla perfecta entre el trillado subgénero de las casas encantadas y el drama familiar. El primero estaba totalmente estancado desde hacía años y únicamente se valía del jumpscare para conseguir crear un efecto en el espectador. El segundo, ahora, es uno de los géneros de moda y, bueno, siempre ha funcionado bien en televisión. Con esta unión, consiguieron que nos uniéramos sentimentalmente a los personajes, que sufriéramos a su lado. Pero Flanagan también consiguió que el único terror del relato no fueran los fantasmas, sino las consecuencias en la familia Crain de haber vivido en una casa encantada.

Por tanto, Otra vuelta de tuerca era la novela perfecta para seguir esa senda. El sentimiento de pérdida de los hermanos Wingrave tras perder a sus padres y a su institutriz era el caldo de cultivo perfecto para continuar con la fórmula sin desgastarla, con un material sólido detrás. La obra de Henry James dejaba a la interpretación de cada lector si los fantasmas eran reales o estaban en la cabeza de Dani Clayton. Obviamente, La maldición de Bly Manor no se podía permitir eso, los fantasmas deben ser reales, pero aprovechan todo el bagaje de los personajes para crear esos sentimientos encontrados de terror y tristeza que tanto nos sobrecoge.

Esta segunda entrega no se mueve tan bien en el terreno del terror. Lo tenía difícil porque los fantasmas de la primera tenían peores intenciones y la casa a medio construir era mucho más terrorífica. Pero también es verdad que el drama de personajes era más plomizo, con un tono de mucha más gravedad y con traumas muy parecidos a los que vemos en otras muchas series, como la drogadicción. La reducción de personajes en La maldición de Bly Manor le viene mejor para contar esas historias pequeñitas que, al final de cuentas, son las que calan en el espectador. El sistema es prácticamente el mismo, centrarse en un personaje concreto en cada episodio. Una estructura que entiendo que pueda hacerse lenta para algunos pero si entras de lleno en su juego, no podrás ver otra serie hasta que la termines.

En esta tanda de nueve episodios, Flanagan también encuentra tiempo para recrearse. Si en Hill House nos abría la boca con ese plano secuencia espectacular, en Bly Manor nos deleita con dos episodios que destacan por encima del resto. El primero es el quinto, El altar de los muertos, que podía haber salido perfectamente de la mente de Christopher Nolan y que también se parece mucho al recordado octavo episodio de la primera temporada de Castle Rock. Una especie de sueño dentro de otro sueño, o no, que descoloca totalmente al espectador que gira en torno a la ama de llaves. El otro es La leyenda de ciertas ropas antiguasuna maravilla rodada en blanco y negro que nos cuenta la historia de todos los fantasmas de la casa, en parte magistral por la utilización de la voz en off de Carla Gugino, que narra toda la serie, y por el maravilloso texto que interpreta.

Los niños, interpretados por Benjamin Evan Ainsworth y Amelie Bea Smith son los grandes protagonistas de 'La maldición de Bly Manor'

Y ahora que menciono a Carla Gugino, una de las intérpretes que repite de la primera entrega, uno de los puntos fuertes es la dirección de actores. Mención especial deben recibir Benjamin Evan Ainsworth (Miles) y Amelie Bea Smith (Flora), los niños huérfanos protagonistas. Ambos dan mucho miedo, pero sobre todo él, que consigue crear muy mal rollo simplemente con sus expresiones faciales, sobrias como si fuera un adulto. Victoria Pedretti está más que correcta en su papel de protagonista, parece que ha nacido para ser perseguida por fantasmas. En realidad, todos los actores hacen un gran trabajo.

La maldición de Bly Manor no hace más que confirmar que la saga continúa con buena salud. Los dramas de los personajes siguen siendo efectivos y consigue que los fantasmas nos aterroricen más. Una buena serie que no va a permitirnos hacer otra cosa este fin de semana que no sea devorar estos nueve episodios.

La maldición de Bly Manor está disponible completa bajo demanda en Netflix

‘Quiz’, la historia detrás de un fraude millonario

Charles Ingram (McFadyen) y Chris Tarrant (Sheen) en 'Quiz'

El concurso televisivo es un género propio dentro de las parrillas televisivas, de hecho, a lo largo de la historia muchos han sido líderes de audiencias. A día de hoy, en una televisión en decadencia, sigue siendo un producto rentable, actualmente tenemos muy buenos ejemplos en España y en el mundo. ¿Quién quiere ser millonario? ha sido uno de los más atractivos de los últimos años y ha inspirado ficciones como Slumdog Millionaire. Quiz, que se estrena hoy en Movistar+, es la recreación de cómo un matrimonio y su cómplice consiguieron hacer trampas para ganar ni más ni menos que un millón de libras.

Esta miniserie de 3 episodios de unos 45 minutos se emitirá el lunes 28, martes 29 y miércoles 30 de septiembre en Movistar+, en emisión simultánea a su canal original, ITV. Dichos episodios han sido dirigidos por el cineasta británico Stephen Frears, que se está especializando en miniseries, recordemos que también dirigió A Very English Scandal o la serie corta State of The Union. Delante de las cámaras tenemos actores de reconocida solvencia como Matthew Macfadyen (Succession), Sian Clifford (Fleabag), Mark Bonnar (Catastrophe) y un excepcional Michael Sheen, que consigue una imitación espectacular del presentador del programa Chris Tarrant.

Los Ingram consiguieron un millón de libras en 'Quién quiere ser millonario', leit motiv de 'Quiz'

Las tres partes o episodios de las que consta Quiz están muy bien diferenciadas. En la primera asistimos al nacimiento del formato, que para quien no lo sepa es original de ITV a través de la productora Celador, de Paul Smith. Este hombre consiguió vender un formato que se haría tan popular como para estar presente en 105 países. Al mismo tiempo, conocemos a los Ingram y su afición por los quiz shows. Diana y su hermano Adrian Pollock se obsesionan hasta el punto de presentarse varias veces para concursar. Ambos lo hacen, sin demasiado éxito, dejando el lugar a Charles, el menos interesado.

En el segundo episodio, Quiz nos cuenta la participación de Charles Ingram en Quién quiere ser millonario casi en exclusiva, en el que para mí es el mejor de los tres. Y creo que lo es porque el nivel de representación del programa real es asombroso. Si en el primero ya habíamos gozado con la interpretación de Michael Sheen, en el segundo se magnifica, pero también Matthew Macfadyen, que consigue mimetizar los gestos y la forma de hablar del verdadero Charles Ingram. De hecho, os dejo un vídeo que contiene la participación completa real del concursante.

El tercer episodio se centra en exclusiva en el juicio. Un episodio en el que la abogada defensora, interpretada por Sarah Woodward consigue sembrarnos la duda razonable sobre si de verdad hicieron trampas o no. Al mismo tiempo, vamos viendo las consecuencias que para la familia ha tenido el desgraciado suceso, que incluyen insultos, agresiones y risas en torno a las toses que supusieron el fraude. De hecho, en el mismo juicio hay una escena cargada de humor al respecto.

La miniserie contiene toda la calidad que se le presupone a la ficción británica. La ambientación de finales de los 90 y principios de los 2000 es impecable, mención especial para la recreación del plató, la ropa, etc. Pero donde más brilla Quiz es en la labor de sus actores y actrices, que consiguen una mímesis asombrosa con los personajes reales, apostando más por los gestos, acentos y forma de hablar que en el propio parecido físico. También destaca la dirección de Stephen Frears, un director muy clásico, muy sobrio, pero que consigue sacar detalles originales en sus obras, así como crear situaciones humorísticas en medio de todo el drama. Una mezcla de géneros que no llega a ser tan acusada como en A Very English Scandal, pero que también se nota.

Charles y Diana Ingram en 'Quiz', que se emite en Movistar+

En definitiva, Quiz es muy recomendable tanto para el que supiera al dedillo esta historia de fraude millonario, como para el que no haya oído hablar de ella, como era mi caso. Comprobar después en YouTube la historia verdadera es otro ejercicio que recomiendo como guinda a esta entretenida miniserie.

‘Caza de brujas’, la adictiva serie noruega sobre la corrupción

Caza de brujas (Heksejakt), se estrena en Filmin

La ficción noruega no para de darnos alegrías, una industria pequeña de un país pequeño consigue darnos un buen puñado de series más que aceptables, cuando no excelentes. En esta ocasión, y de la mano de Filmin otra vez, llega Caza de brujas, Heksejakt en su título original. La plataforma nos ofrece desde hoy los ocho episodios de 45 minutos que la componen. Y el tema, los delitos económicos dentro de un bufete de abogados y la consecuente guerra que se desata entre los que quieren sacar la verdad a la luz y los que intentan proteger su statu quo.

Ida Waage (Ingrid Bolsø Berdal) es la directora financiera de uno de los bufetes de abogados más importantes de Oslo. Un día encuentra sobre su mesa una extraña factura de una empresa holandesa que le llama la atención. Cuando descubre la verdad que se esconde tras el documento, decide llevar el asunto al sistema. Las consecuencias serán importantes, tanto para ella como para varias personas muy influyentes de las élites noruegas. Ida es una mujer que quiere hacer bien su trabajo y ser feliz, como ella misma menciona, pero su sentido del deber le lleva a una vorágine en la que no quería estar metida. Así, empieza a ser víctima de acoso laboral, de amenazas y se la tacha incluso de racista. La soledad de Ida encuentra consuelo en un agente de delitos económicos y una periodista.

Caza de brujas (Heksejakt), gira en torno a los delitos económicos de un bufete de abogados

La ficción noruega, a diferencia de otras, no tiene miedo de mirar a la cara a la corrupción o de denunciar las injusticias e imperfecciones del sistema. En Caza de brujas, hasta la Ministra de Justicia es un personaje y nos muestra la decencia de sus políticos en su forma de actuar. La paradoja es que mientras denuncian las corruptelas y ponen en tela de juicio su sistema, nos enseñan la cruda realidad de la política en otros países occidentales como puede ser España. Una vez más, los que salen peor parados son los tiburones empresariales cuyo único interés se enfoca en el dinero, como bien vimos en la también noruega Exit.

Una de las curiosidades más interesantes de Caza de brujas, es que está creada por dos mujeres, Anna Bache-Wiig y Siv Rajendram Eliassen, que fueron guionistas de la película Utoya. 22 de julio, así como otras ficciones televisivas noruegas como El tiempo de la felicidad. Ya hemos visto que está protagonizada por una mujer pero también hay mujeres en la dirección, Eva Sørhaug. Este punto es clave para ofrecernos un un punto de vista femenino a problemas que siempre han sido muy masculinos. Y si además de mujeres, son noruegas, mejor si cabe.

La serie tiene dos puntos muy fuertes. El primero de ellos es la simpleza, la limpieza narrativa que suelen exhibir los noruegos, sobre todo, ya que otros países nórdicos sí caen en esas narrativas tan farragosas importadas sobre todo de Estados Unidos. Menos es más, ellos ya lo comprendieron hace mucho tiempo. La historia de Caza de brujas lleva un camino muy simple pero efectivo, lo que consigue que el metraje no sea excesivo y las tramas no nos parezcan pesadas. La otra gran cualidad que resalto de la serie es su capacidad adictiva, pues consigue engancharnos muy rápidamente con un tema que al gran público puede no parecerle nada estimulante, pero el ritmo endiablado y la sucesión continua de acontecimientos hacen de que te olvides de que no tienes ni idea de lo que están hablando.

Pero nada más lejos de la realidad, los delitos económicos, los bufetes de abogados, las intrigas políticas y los juegos de poder en las altas esferas contienen elementos del mejor thriller. No hace falta la violencia para crear tensión en el espectador, basta con una buena historia y giros sorprendentes. Ya lo vimos en la alemana Bad Banks, en la reciente Follow The Money o en dos series norteamericanas que hacen muy bien esto, Billions y Succession. Y esta temática da para muchos giros. Pero Caza de brujas, a pesar de que podría volverse muy loca, consigue mantener la sobriedad y la seriedad de los nórdicos. Y sí, también frialdad.

Para terminar, simplemente recomendar Caza de brujas, por su ritmo, su capacidad de adicción, su simpleza y porque es entretenimiento a la vez que te hace plantearte la eterna pregunta de si los poderosos 22siempre ganan o se les puede derrotar a pesar del sistema.

Caza de brujas está disponible completa bajo demanda en Filmin

 

‘La Línea, La sombra del narco’: lo mismo de siempre

'La Línea, la sombra del narco' es una miniserie documental sobre el narcotráfico en La Línea de la Concepción.

El siguiente artículo es muy diferente a otros que he escrito, lo escribo desde más adentro que el resto. Lo hago porque el tema de esta miniserie documental, La Línea, la sombra del narco me toca de cerca porque nací y resido en La Línea, que es la ciudad objeto del mismo. Por tanto, permitidme no ser tan objetivo como debiera.

Desde que tengo uso de razón, este rinconcito de la provincia de Cádiz siempre ha tenido mala fama. Cuando no ha sido el contrabando de tabaco ha sido el narcotráfico de hachís, fundamentalmente. Los medios de comunicación siempre han encontrado carnaza en nuestro amplio abanico de problemas. No es que crea que el problema del narcotráfico no sea suficientemente grave como para que salga en las noticias, de hecho es capital. Pero ha sido precisamente el amarillismo de ciertas cadenas el que enfada de cuando en cuando a los vecinos de La Línea.

Aquí es donde entra en juego este documental de Netflix, porque es de Netflix, una plataforma que genera cada mes unas cuantas series documentales de mucha calidad. Sin embargo, La Línea, la sombra del narco, chafa todas las expectativas de que esta vez se hiciera un estudio más a fondo del problema, analizando los porqués, y yendo al fondo del asunto. Pero no, nos encontramos con un documental de corte policial por encima de todo, que tira más a un reportaje que podemos ver un día cualquiera en Telecinco o La Sexta. De hecho, si nos ponemos estrictos, hasta se habla de otras localidades cercanas, por lo que hasta el nombre del documental es inexacto y malintencionado. El equipo de La Línea, la sombra del narco ha realizado 81 entrevistas y ha grabado 336 horas. La miniserie está producida por Cuerdos de Atar y Mediaset, lo cual ya nos podía dar una idea de por dónde podría moverse el documental.

El Peñón de Gibraltar en una bella fotografía de 'La Línea, la sombra del narco'.

Más allá del enfoque que le hayan querido dar, algunos datos son inexactos, malinterpretados o utilizados a conveniencia. Por ejemplo, justo al principio, nos dice que La Línea es la principal puerta de entrada de droga de Europa, lo cual no es cierto. Se puede comprobar la actividad de cualquier puerto de España, si al menos hubieran utilizado la palabra hachís, todavía nos lo podríamos creer. Un policía afirma que en la ciudad, el 60% de la población vive del narcotráfico, que también es mentira. Datos vagos y falta de expertos, historiadores o sociólogos. Si nos volvemos a poner estrictos, no podemos casi ni llamarlo documental porque, al menos en los dos primeros episodios que nos ha cedido Netflix, de los cuatro que consta, esto se queda en reportaje.

Un reportaje que técnicamente está muy bien, han conseguido un material policial de primera mano, han rodado con ellos en los vehículos, hay persecuciones en directo y tiene una intro muy destacable. De hecho, la docuserie es entretenida y curiosa de ver, pero se queda muy corta en muchos aspectos, sobre todo, como dije más arriba, en explicar el contexto, que es algo que suelen hacer bien este tipo de productos. La Línea, la sombra del narco, no.

La Línea, la sombra del narco está disponible completa en Netflix.

‘Away’: Hilary Swank lidera la misión a Marte

Ahora que la carrera a Marte parece algo cercano y probable, la ficción comienza a construir relatos en torno a ese probable hito que muchos viviremos todavía no se sabe cuando. Away no es la primera en entrar en este terreno, ya hemos visto Marte y algunas otras donde la ciencia ficción deja paso a la especulación de cómo será la vida allí, qué haremos al llegar o cuánto tardaremos.

La nueva serie de Netflix, que llega a nuestras pantallas el próximo día 4 de septiembre, nos mete de lleno en la nave que lleva a una tripulación internacional al planeta rojo. Sin embargo, esto no es una space opera u otra obra de ciencia ficción. Away órbita entre el drama familiar y la clásica película del espacio. En los cuatro episodios que hemos podido ver, consigue mezclar ambos casi al 50%. Una fortaleza para contentar a una gran parte del público pero una debilidad para los seguidores de las películas o series espaciales más acérrimos.

La protagonista absoluta es Emma Green, interpretada por Hillary Swank, que está en su línea: muy bien. Junto a ella está su marido, Matt Logan, interpretado por Josh Charles, que será junto a su hija Alexis (Talitha Eliana Bateman) su ancla con la Tierra, y con el drama. Pero no nos quedamos en la familia Green, porque en cada episodio vamos conociendo a cada uno de los cinco miembros de la expedición. Lo que dejan en tierra y lo que se llevan a Marte, hablando a nivel emocional. Por supuesto, en la nave de Away también hay rivalidades y se cuestiona el liderazgo, lo normal cuando una americana está por encima de un ruso, Misha Popov (Mark Ivanir), una china, Lu Wang (Vivian Wu), un iraní, Ram Arya (Ray Panthaki) y un británico ghanés, Kwesi Weisberg-Adebayo (Ato Essandoh).

Hilary Swank y Josh Charles encabezan el reparto de 'Away', la nueva serie de Netflix

Como he resaltado más arriba, lo mejor de Away es la facilidad con la que pasa de la espectacularidad del espacio y las misiones que tienen que ir desarrollando, con toda la tensión con la que acostumbran en este tipo de ficciones, al drama de personajes, que se van desarrollando a medida que avanzan los episodios y algunos de ellos no tienen nada que ver con lo que parecen ser. Hay tópicos, no sólo espaciales sino también ideas preconcebidas de cómo son las personas según su origen pero si aceptamos el tipo de serie que Away quiere ser, podemos pasarlos por alto sin más problema.

De hecho estamos ante una serie que en ningún momento se hace muy pesada como otras producciones grandilocuentes de Netflix. A eso ayuda su tono y su duración. Salvo el primero, ninguno de los otros tres llega a los 50 minutos. Creo que septiembre empieza bien para la plataforma con un estreno que sabe lo que quiere ser, sin ser mediocre como otras muchas. Una buena opción de entretenimiento, que os durará muy poco si contáis con el tiempo necesario.

Away se estrena el próximo día 4 de septiembre completa bajo demanda en Netflix y doblada al castellano.