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Categoría: Críticas

‘Fernando Torres: el último símbolo’, valores exportados desde Fuenlabrada al mundo

Amazon Prime Video estrena el documental 'Fernando Torres: el último símbolo'

El pasado martes día 15 tuvimos la oportunidad de acudir a la rueda de prensa virtual organizada por Amazon en la que se presentaba el documental deportivo Fernando Torres: El último símbolo. En ella pudimos hacerle preguntas al jugador y jefes de contenidos de Amazon y también tuvimos acceso en exclusiva al documental. Se trata de una película documental de una hora y 47 minutos de duración que se estrena hoy viernes 18 de septiembre en Amazon Prime Video, en España y el Reino unido, países que fueron en los que pasó la mayoría de su trayectoria deportiva.

Fernando Torres: El último símbolo repasa desde los inicios de su carrera hasta su retirada el año pasado en Japón la cuál se cuenta en tiempo real, centrándose en su vida deportiva y no entrando casi nada en su vida personal . Aunque sí que esta muy destacado el esfuerzo de su familia para que llegará a lo más alto, dando muchísima importancia a los valores de trabajo y esfuerzo que le inculcaron, Así vemos los escenarios más importantes e icónicos de su carrera deportiva como Anfield, el Calderón y un sinfín de estadios y lugares que marcaron su carrera como profesional. Pero no solo los grandes campos, también vemos en imágenes del archivo familiar esos primeros partidos en los campos de Fuenlabrada .

El documental presenta a algunas de las personas más importantes de su carrera, como Iniesta, Gerrard, Mourinho, Benítez, Simeone, Peter Čech, Pepe Reina o su propia abuela. El documental en sí está bien aunque no aporta nada que no hayamos visto antes, pero servirá para que muchos Atléticos y amantes del fútbol recuerden el porqué está serie se llama el último símbolo (título acertadísimo). Todos los que hemos vivido su carrera deportiva estamos de acuerdo en que Fernando demostró ser uno de los últimos jugadores leales a las distintas camisetas que ha llevado, y que su profesionalidad, trabajo y lealtad le han llevado a ser respetado por todas las aficiones y aficionados al fútbol.

'Fernando Torres: el último símbolo' repasa la carrera del futbolista

Con este documental, contado en primera persona, muchos entenderán las decisiones que ha ido tomando a lo largo de su carrera deportiva, ya que Fernando Torres cuenta las verdaderas razones por cuáles fue tomando las decisiones más polémicas, y vistas en retrospectiva, están completamente justificadas. Tampoco se olvida este documental de la figura de Luis Aragonés, no solo por hecho de enseñarle cómo jugar, sino también a prepararse para todo lo que rodea al fútbol: criticas, medios de comunicación, etc. Y se da lugar a su paso por la selección española, y aquel gol en la Eurocopa que marcó y que nos dio nuestro primer título a nivel de selecciones en color y puso a Fernando en el lugar de la historia futbolística que merecía.

En definitiva, un buen documental, sobre todo para exportar al extranjero. Amazon ha visto muy inteligentemente un vacío en este tipo de productos en nuestro país, y ha aprovechado para llenarlo, ya que muchos televidentes lo reclamaban. Además ha elegido bien resaltando a Torres, el chaval de Fuenlabrada que nunca dejo de tener los pies en el suelo y que llegó a lo más alto proyectando buenos valores a las generaciones venideras y que en la rueda de prensa a la que acudimos volvió a hacer gala de ellos. 

‘Ratched’: los monstruos, ¿nacen o se hacen?

Sarah Paulson es la protagonista absoluta de 'Ratched' la nueva serie de Ryan Murphy para Netflix

El nuevo y esperadísimo trabajo de Ryan Murphy, Ratched, llega el viernes 18 a modo completo a Netflix. De todos es sabido que el productor y su equipo nunca fallan en cuanto a marketing y difusión de sus trabajos, los cuales dan mucho que hablar gracias a sus promos originales o bien por tratar sus series temas polémicos o revisiones de otras obras. Esta vez, de forma muy acertada, el que para mí es el mejor contador de historias en formato audiovisual de la actualidad, saca al personaje que representa la represión y la autoridad en un clásico cinematográfico, Alguien voló sobre el nido del cuco, para aportarle una historia y no solo una historia, un universo nuevo a su alrededor. Este hecho ha dado pie a numerosas especulaciones como si estará al nivel de la película y generará miles de debates una vez vista, cosa que es lo que pretende Murphy con toda seguridad.

En el elenco protagonista nos encontramos a Sarah Paulson, musa de Murphy y que en esta ocasión también forma parte de la producción (entre los que destacan nombres llamativos como el de Michael Douglas). Junto a ella, ilustres como Sharon Stone, Judy Davis, Finn Witcrock o Vincent D’Onofrio entre otros muchos que bordan su papel a la perfección.

Ratched se aleja de la historia que vimos en Alguien voló sobre el nido del cuco. Murphy nos traslada al año 1947, mucho antes de lo que sucede en la película protagonizada por Jack Nicholson. En ella, la enfermera Mildred Ratched llega al norte de California con la intención de trabajar en un hospital psiquiátrico en el que se están haciendo experimentos cuanto menos dudosos sobre la mente humana. Ella se siente atraída por un nuevo enfermo ingresado que cometió un acto atroz contra un grupo de curas que ha escandalizado a la opinión pública. Mildred, con unas intenciones desconocidas, se irá adentrando y subiendo en el escalafón de este hospital mostrando siempre una cara amable y colaboradora, pero según vaya avanzando la trama descubriremos la verdadera razón que trajo a la enfermera a este psiquiátrico cargado de estímulos e intereses muy oscuros.

Sarah Paulson será la enfermera 'Ratched' en la nueva serie de Ryan Murphy

La serie te mete de lleno en el nuevo universo creado alrededor de este personaje en un viaje lleno de sorpresas y sangre. Poco a poco iremos conociendo los orígenes de esta aparentemente noble enfermera a través de las vivencias que la llevaron al status que tiene en la película, creando así todo un imaginario nuevo pero conectado con el filme. Ratched nos muestra que a veces los monstruos o desequilibrados no nacen si no que se convierten debido a sus experiencias.

Para construir este mundo, Murphy utiliza muchos de los elementos utilizados en su obra y podremos reconocer momentos de terror que recuerdan a su American Horror Story o una fotografía colorista que hemos visto en distintas ocasiones como en The Politician, o ese puntito irónico y gore de Scream Queens. Aunque en esta ocasión va un paso más allá utilizando la iluminación para mostrarnos los distintos estados de ánimo de los personajes. Con una fotografía preciosista, un vestuario de escándalo y un guion asombroso plagado diálogos de muy alto nivel, aunque a veces exagerado y con personajes que toman decisiones absurdas como partes negativas. Pero Murphy consigue meterte de lleno en una nueva realidad y dejarte absorto de principio a fin, trasladando al espectador directamente a un mundo de fantasía. Qué te guste o no su estilo, se tiene que reconocer que muy pocos lo consiguen y Murphy lo hace una y otra vez para disfrute de sus fans entre los que me encuentro. 

Ratched se estrena el próximo viernes 18 de septiembre, completa bajo demanda en Netflix

‘Flack’, vuelve la Anna Paquin más gamberra

Anna Paquin es la protagonista absoluta de 'Flack'

Hoy vuelve a COSMO Flack, una de las series que más éxito ha tenido en el canal en el último año. Su principal reclamo es Anna Paquin, quien fuera protagonista de True Blood. Esta segunda temporada consta de seis episodios de 40 minutos que se emitirán semanalmente a partir de hoy jueves. La primera temporada está disponible en Movistar+.

Flack es una serie que va sobre mujeres actuales, complejas e independientes. Gira en torno a una agencia de comunicación y al equipo que lo integra, esta agencia se dedica a salvaguardar la reputación de sus clientes en su mayoría famosos o multimillonarios, digamos que son los que se inventan cosas para relanzar la carrera de un personaje o a tapar los problemas que van generando. A lo Ray Donovan, vamos, pero sin violencia.

Así durante los capítulos nos encontramos con un caso o varios que tiene que resolver estas cuatro mujeres a las que la búsqueda de la conciliación entre trabajo y vida personal les lleva a un sinfín de traumas, adicciones y también veremos como esto les afecta e intentan salir de ellas. Flack es bastante gamberra y no se corta con los diálogos y con las escenas de sexo y drogas, pero lo suficientemente light para que no escandalice en demasía y pueda llegar a un gran público. Esto consigue que sea un producto de entretenimiento muy adictivo al ver la evolución y o involución de éstos personajes.

De la segunda temporada que se estrena hoy he podido ver el primer capítulo por adelanto de COSMO y sigue en la misma línea. Nos sitúa seis semanas después del final de la primera temporada, en las que a Robyn, interpretada por la guapísima Anna Paquin, se le han acumulado los problemas personales y tendrá que lidiar con ellos mientras intenta dejar la bebida, las drogas y el sexo descontrolado. Para esta entrega, que recordemos que fue cancelada en su canal de origen, Pop TV, y posteriormente rescatada por Amazon, se incorporan Sam Neill (que ya trabajó con Paquin en El Piano), Daniel Dae Kim (Perdidos) y Martha Plimpton (The Good Wife).

Flack no es una serie muy conocida, que es cortita y que según entras en su mundo, sin ser una genialidad, te va atrapando y es extremadamente entretenida que es lo que buscamos a fin de cuentas cuando encendemos nuestro televisor.

 

‘La Línea, La sombra del narco’: lo mismo de siempre

'La Línea, la sombra del narco' es una miniserie documental sobre el narcotráfico en La Línea de la Concepción.

El siguiente artículo es muy diferente a otros que he escrito, lo escribo desde más adentro que el resto. Lo hago porque el tema de esta miniserie documental, La Línea, la sombra del narco me toca de cerca porque nací y resido en La Línea, que es la ciudad objeto del mismo. Por tanto, permitidme no ser tan objetivo como debiera.

Desde que tengo uso de razón, este rinconcito de la provincia de Cádiz siempre ha tenido mala fama. Cuando no ha sido el contrabando de tabaco ha sido el narcotráfico de hachís, fundamentalmente. Los medios de comunicación siempre han encontrado carnaza en nuestro amplio abanico de problemas. No es que crea que el problema del narcotráfico no sea suficientemente grave como para que salga en las noticias, de hecho es capital. Pero ha sido precisamente el amarillismo de ciertas cadenas el que enfada de cuando en cuando a los vecinos de La Línea.

Aquí es donde entra en juego este documental de Netflix, porque es de Netflix, una plataforma que genera cada mes unas cuantas series documentales de mucha calidad. Sin embargo, La Línea, la sombra del narco, chafa todas las expectativas de que esta vez se hiciera un estudio más a fondo del problema, analizando los porqués, y yendo al fondo del asunto. Pero no, nos encontramos con un documental de corte policial por encima de todo, que tira más a un reportaje que podemos ver un día cualquiera en Telecinco o La Sexta. De hecho, si nos ponemos estrictos, hasta se habla de otras localidades cercanas, por lo que hasta el nombre del documental es inexacto y malintencionado. El equipo de La Línea, la sombra del narco ha realizado 81 entrevistas y ha grabado 336 horas. La miniserie está producida por Cuerdos de Atar y Mediaset, lo cual ya nos podía dar una idea de por dónde podría moverse el documental.

El Peñón de Gibraltar en una bella fotografía de 'La Línea, la sombra del narco'.

Más allá del enfoque que le hayan querido dar, algunos datos son inexactos, malinterpretados o utilizados a conveniencia. Por ejemplo, justo al principio, nos dice que La Línea es la principal puerta de entrada de droga de Europa, lo cual no es cierto. Se puede comprobar la actividad de cualquier puerto de España, si al menos hubieran utilizado la palabra hachís, todavía nos lo podríamos creer. Un policía afirma que en la ciudad, el 60% de la población vive del narcotráfico, que también es mentira. Datos vagos y falta de expertos, historiadores o sociólogos. Si nos volvemos a poner estrictos, no podemos casi ni llamarlo documental porque, al menos en los dos primeros episodios que nos ha cedido Netflix, de los cuatro que consta, esto se queda en reportaje.

Un reportaje que técnicamente está muy bien, han conseguido un material policial de primera mano, han rodado con ellos en los vehículos, hay persecuciones en directo y tiene una intro muy destacable. De hecho, la docuserie es entretenida y curiosa de ver, pero se queda muy corta en muchos aspectos, sobre todo, como dije más arriba, en explicar el contexto, que es algo que suelen hacer bien este tipo de productos. La Línea, la sombra del narco, no.

La Línea, la sombra del narco está disponible completa en Netflix.

‘Away’: Hilary Swank lidera la misión a Marte

Ahora que la carrera a Marte parece algo cercano y probable, la ficción comienza a construir relatos en torno a ese probable hito que muchos viviremos todavía no se sabe cuando. Away no es la primera en entrar en este terreno, ya hemos visto Marte y algunas otras donde la ciencia ficción deja paso a la especulación de cómo será la vida allí, qué haremos al llegar o cuánto tardaremos.

La nueva serie de Netflix, que llega a nuestras pantallas el próximo día 4 de septiembre, nos mete de lleno en la nave que lleva a una tripulación internacional al planeta rojo. Sin embargo, esto no es una space opera u otra obra de ciencia ficción. Away órbita entre el drama familiar y la clásica película del espacio. En los cuatro episodios que hemos podido ver, consigue mezclar ambos casi al 50%. Una fortaleza para contentar a una gran parte del público pero una debilidad para los seguidores de las películas o series espaciales más acérrimos.

La protagonista absoluta es Emma Green, interpretada por Hillary Swank, que está en su línea: muy bien. Junto a ella está su marido, Matt Logan, interpretado por Josh Charles, que será junto a su hija Alexis (Talitha Eliana Bateman) su ancla con la Tierra, y con el drama. Pero no nos quedamos en la familia Green, porque en cada episodio vamos conociendo a cada uno de los cinco miembros de la expedición. Lo que dejan en tierra y lo que se llevan a Marte, hablando a nivel emocional. Por supuesto, en la nave de Away también hay rivalidades y se cuestiona el liderazgo, lo normal cuando una americana está por encima de un ruso, Misha Popov (Mark Ivanir), una china, Lu Wang (Vivian Wu), un iraní, Ram Arya (Ray Panthaki) y un británico ghanés, Kwesi Weisberg-Adebayo (Ato Essandoh).

Hilary Swank y Josh Charles encabezan el reparto de 'Away', la nueva serie de Netflix

Como he resaltado más arriba, lo mejor de Away es la facilidad con la que pasa de la espectacularidad del espacio y las misiones que tienen que ir desarrollando, con toda la tensión con la que acostumbran en este tipo de ficciones, al drama de personajes, que se van desarrollando a medida que avanzan los episodios y algunos de ellos no tienen nada que ver con lo que parecen ser. Hay tópicos, no sólo espaciales sino también ideas preconcebidas de cómo son las personas según su origen pero si aceptamos el tipo de serie que Away quiere ser, podemos pasarlos por alto sin más problema.

De hecho estamos ante una serie que en ningún momento se hace muy pesada como otras producciones grandilocuentes de Netflix. A eso ayuda su tono y su duración. Salvo el primero, ninguno de los otros tres llega a los 50 minutos. Creo que septiembre empieza bien para la plataforma con un estreno que sabe lo que quiere ser, sin ser mediocre como otras muchas. Una buena opción de entretenimiento, que os durará muy poco si contáis con el tiempo necesario.

Away se estrena el próximo día 4 de septiembre completa bajo demanda en Netflix y doblada al castellano.

‘The Umbrella Academy’: apocalipsis por todas partes en su segunda temporada

Netflix estrena la sefunda temporada de 'The Umbrella Academy'

El año pasado Netflix nos sorprendió con el estreno de The Umbrella Academy, una serie de superhéroes no tan supers. La idea no es nueva, no solo por estar basada en un cómic, sino por que las series de superhéroes más mundanos han sido una constante últimamente. Eso sí, la serie del gigante rojo consiguió diferenciarse por su humor e irreverencia, así como por una producción muy cuidada.

Si bien en sus primeros compases no engatusó a todo el mundo debido a un ritmo algo irregular y a tratar quizás en demasía los demonios internos de estos siete “hermanos”. A medida que la serie avanzaba iba ganando más y más empaque, llegando a una recta final realmente buena y que nos dejó con un gran sabor de boca, en parte por su pedazo de cliffhanger. Hoy Netflix estrena la segunda temporada y ya la hemos podido ver al completo, así que allá van unas palabras sobre lo que podéis esperar, totalmente libre de spoilers.

La segunda temporada es una continuación directa de la primera, comienza con la escena final de ésta, lo cual se agradece. Lo primero que nos llama la atención es una cosa, si el nivel de producción y efectos especiales en la primera temporada era alto, ahora es apabullante, digno de una superproducción de Hollywood. Netflix sabe que tiene algo importante y con una gran base de fans entre manos y lo ha mimado, vaya si lo ha hecho. Tras esta primera e impactante escena comienza la serie como tal, nos presentan poco a poco a los nuevos personajes (mención especial a los suecos, la contrapartida a los geniales Cha Cha y Hazel en la primera temporada, que sin mediar palabra, derrochan carisma) y la situación actual de los personajes que conocemos.

Aidan Gallagher es Número 5 en imagen correspondiente a la segunda temporada de 'The Umbrella Academy'

Una de las grandes mejoras en esta temporada es no llenar minutos con diálogos o escenas intrascendentes. Ya conoces a los integrantes de la Academia Umbrella y sabes cuales son sus motivaciones, pues ahora solo tiene tramas que les afectan pero que tienen un ritmo muy orgánico. Antes he dicho que no iba a haber spoilers pero me veo en la obligación de hacer uno muy menor, ya que uno de los personajes más importantes depende de ello. Número 5 por error, traslada a todos los personajes a la década de los 60, y esto, esta década, esta época, es de por si un personaje en sí mismo. Las ropas, la música, la gente, la política, todo lo que rodea a 1963 está cuidado al detalle y es una gozada verlo con tanto mimo. Incluso la manera de hablar está muy conseguida. Pues en esta tesitura, nuestros héroes deberán impedir, otra vez, el apocalipsis. ¿Alguien dijo gafes?

La acción está a la orden del día, ya sea en peleas, tiroteos o persecuciones. No hay un solo capítulo donde no haya una o varias escenas de acción, muy muy bien filmadas y sobre todo, con una banda sonora de auténtico lujo. Porque amigos, la música en esta temporada de The Umbrella Academy es super importante, y no solo por acompañar a la época, sino por acompañar a la acción. Ver a dos supers dándose mamporros al ritmo de canciones míticas de grupos modernos no tiene precio, pero si además lo combinas con unas coreografías magistrales, el resultado es caviar para la vista. A nivel visual no solo depende de los efectos visuales, la fotografía está muy bien dirigida, dejándonos unas estampas que más de uno querrá capturar y ponerlas de fondo de pantalla, tanto por los encuadres como por el perfecto juego de luces y colores.

Los protagonistas tendrán que hacer frente a un nuevo apocalípsis en la segunda temporada de 'The Umbrella Academy'

Pero hay una cosa que he querido dejar para el final y para mi ha supuesto una mejora enorme respecto a la primera temporada. Hemos pasado de capítulos de una hora, a capítulos de 45 a 50 minutos. Esto hace que la acción sea muchísimo más directa, ya no hay relleno, todo lo que te cuentan importa. Y vaya si cuentan cosas, veremos tanto personajes nuevos como caras conocidas, alguna que incluso no esperamos pero deseábamos ver, el guión es sorprendentemente bueno, e incluso, tenemos varias tramas románticas, que lejos de entorpecer el transcurso de la historia, suman. Tenemos más humor, mucho más humor, podría decirse que The Umbrella Academy encontró su lugar al final de la primera temporada y aquí lo ha confirmado, dejando escenas que nos pueden recordar a Preacher o Doom Patrol.

Resumiendo, esta segunda temporada mejora en absolutamente todo a la primera, y pasa de ser una serie muy recomendable, a una serie imprescindible. Para mi, junto a The Boys, lo mejor en la temática de superhéroes que hay en emisión.

La segunda temporada de The Umbrella Academy está disponible en Netflix completa bajo demanda.

‘Hightown’: el paraíso de las drogas, la juerga y el crimen

'Hightown' es un drama policial creado por Rebecca Cutter y protagonizado por Monica Raymund y James Badge Dale

La cadena Starz sigue haciendo las cosas muy bien con sus últimas producciones originales. Una de las más gratas sorpresas de este horrible 2020 es la irrupción de Hightown, una serie que puede parecer muy convencional a simple vista, pero los matices de los personajes, el lugar donde se ubica y una cabecera genial la elevan por encima de otras series de temática similar. Después de ver los ocho episodios que componen su primera temporada, siento la necesidad de escribirle este artículo.

La agente del servicio nacional de pesca, Jackie Quiñones (Monica Raymund), encuentra accidentalmente un cadáver en una playa. A partir de ese momento se obsesiona con el caso que quiere resolver a toda costa como forma de mantener sus adicciones alejadas y como forma de redención. A pesar de no ser su jurisdicción, contará con la ayuda del Sargento Ray Abruzzo (James Badge Dale) de la Policía Estatal de Massachussets, que investiga a un capo de la droga de Cape Cod, Frankie Cuevas (Amaury Nolasco), quién sospechan que está detrás de esta muerte. Por el camino, Jackie tiene que aprender a dejar a un lado sus adicciones para conservar su trabajo y conseguir avanzar en el caso, para lo que cuenta con la ayuda de su amigo Junior McCarthy (Shane Harper), un pescador y ex compañero de juergas. Por su parte, Ray tiene que superar la muerte de la que era su informante y buscar otra para estrechar el cerco sobre Frankie Cuevas. Y quién mejor que su esposa, la stripper Renée Segna (Riley Voelkel).

Hightown es Provincetown

La serie de Starz, como otras muchas últimamente, huye de las grandes urbes para contarnos historias más pequeñas aunque de un corte muy parecido. En este caso nos traslada a un pequeño pueblo llamado Provincetown, que está en Cape Cod (Cabo Bacalao). Se trata de un pequeño pueblo costero que de dedica principalmente a la pesca y, sobre todo, al turismo de juerga. No en vano, la zona se ha convertido en un reclamo para el turismo LGTBIQ+, que rebosa de gente durante la celebración de su carnaval. Este es el contexto en el que Jackie encuentra el cadáver.

Monica Raymund sorprende con el trabajo en 'HIghtown', donde interpreta a una policía lesbiana y adicta a las drogas

Donde hay juergas, hay drogas y, por consiguiente, hay narcotraficantes. Así, vemos como la vida del pueblo se ve salpicada de una u otra forma, por las drogas. La propia Jackie no tiene límites, lo mismo se mete coca que al rato prueba una pastilla, todo ello aderezado con chupitos. De hecho, las consecuencias de tanta juerga se dejan sentir bastante en la zona, quien no es adicto tiene un familiar o amigo adicto. El propio Junior McCarthy ha conseguido desintoxicarse para poder estar con su novia y su bebé. Pero también vemos el otro lado, el de los vendedores de droga y sus proveedores. El personaje de Frankie Cuevas maneja todos los hilos desde la cárcel, desde el negocio en sí hasta tomar las decisiones para callar a cualquiera que pueda hablar y le pueda perjudicar para el juicio, para lo que tiene a su brazo ejecutor, Osito (Atkins Estimond). Como vemos, un montón de ramificaciones

Personajes autodestructivos con matices

En efecto, Hightown está protagonizada por dos antihéroes, personajes muy parecidos a los que podíamos ver en la década pasada. Pero hay matices, el personaje de Ray, habría sido el protagonista de la serie sin lugar a dudas y el peso habría recaído en él. Pero aunque lo tiene y mucho, el verdadero motor de la historia es Jackie Quiñones, que nos muestra a una mujer lesbiana latina, adicta y despreocupada que es feliz hasta que su alcoholismo empieza a ser un problema y claro está, hasta que encuentra un cadáver. Como pudimos ver cuando hablamos de P-Valley, el punto de vista puede transformar una serie. En este caso, la showrunner es una mujer, Rebecca Cutter, y también la vicepresidenta de programación original de Starz, y lo que a muchos les puede parecer una tontería o cuotas, es precisamente lo que consigue que la serie luzca diferente. Cuando empecé a ver Hightown se me vino a la cabeza otra serie de temática similar pero contada como siempre que se llama City On A Hill. A pesar de que me gusta la temática, se veía antigua. Ahí está la diferencia, el matiz.

Gran trabajo el que consiguen Monica Raymund y James Badge Dale en 'Hightown'

Ténicamente, Hightown está llena de imágenes bonitas del lugar en el que se ubica pero al mismo tiempo, muestra toda la sordidez que envuelve al mundo de las drogas y el crimen. No rehuye en ningún momento de la violencia, el uso explícito de las drogas, o las recurrentes escenas de sexo marca de la casa Starz. El ritmo es bastante bueno, los acontecimientos se van sucediendo de forma rápida, lo cual va bien para los que huyen de «lo lento». Pero si una cosa hay que destacar a nivel técnico es la música, su selección de temas es como para hacerse una lista en Spotify. En especial su cabecera, una impecable sucesión de imágenes que van desde lo idílico de un lugar de vacaciones hasta los excesos y consecuencias de las drogas, que refleja a la perfección qué nos va a querer contar la serie. El tema corre a cargo de Textones y se llama Vacation, y se trata de una versión (mejorada) de una canción de un grupo de los 80 llamado Go-Go’s. Aquí os lo dejo.

Sólo queda recomendaros Hightown, que he disfrutado muchísimo durante las ocho semanas que duró y a la que volveré el año que viene porque ha conseguido la renovación para la segunda temporada. A simple vista es la misma historia de policías, drogas y asesinatos, aunque contada de una forma diferente, donde los personajes se quedan contigo y tú te quedas en Provincetown, con sus luces y sus sombras.

Hightown está disponible en Starzplay completa bajo demanda

‘Maldita’: la maldición de Netflix continúa

'Maldita', una reinvención de la leyenda del Rey Arturo, se estrena hoy en Netflix

Que Netflix prima la cantidad sobre la calidad es algo que a estas alturas ya no nos sorprende en absoluto. Las decenas de estrenos al mes que nos trae la plataforma así lo atestigua, y además, eso no es condicionante para que de vez en cuando salga un producto de gran calidad. Pero me temo, que en el caso que nos ocupa, esto no se cumple. No nos engañemos, Maldita no es una serie horrible, ni siquiera es mala, pero si es muy mediocre, lo que no quita que sea disfrutable en cierto sentido, pero vamos al meollo.

Maldita adapta el cómic de Frank Miller y Thomas Wheeler, que a su vez hacen de productores de la serie. Frank Miller como productor no tiene el mejor curriculum de la historia precisamente, ya que bajo su tutela nos llegaron productos deleznables como The Spirit. Este cómic es una adaptación muy libre de la leyenda artúrica. La base no es mala, a pesar de no ser uno de los trabajos más conocidos de Miller el material es interesante, con Excalibur, Merlín, hadas, vikingos y demás. Netflix lo tenía bastante fácil para hacer un buen producto, pero no ha puesto el esmero esperado.

Más fácil aún lo tenía con dos grandes reclamos en el reparto, por un lado, y como protagonista tenemos a Katherine Langford, la archiconocida Hannah Baker en su papel de Por trece razones, que interpreta a Nimue, una joven con un poder oculto que recibe una pesada carga. Siguiendo con las caras conocidas tenemos a Gustaf Skarsgard, conocido por interpretar a Floki en Vikings, que en esta ocasión da vida al mago Merlín, en un papel casi calcado al que hace en Vikings, y acabando con el trío protagonista, Devon Terrell como Arturo.

Gustav Skarsgard es Merlín en 'Maldita', esta adaptación de la leyenda del Rey Arturo

Como digo sobre el papel la cosa debería funcionar, los ingredientes están sobre la mesa y son apetecibles, pero algo falla en la receta hacia el éxito. Para empezar, la producción es mediocre. Los efectos especiales en sí no son malos, pero la sensación de que todo lo que vemos es de cartón piedra es constante, desde las ropas, iluminación, escenarios, no da sensación de credibilidad, de sucio. Nos muestran escenas muy duras, crudas, pero la sangre digital no ayuda a que sean creíbles, y los esqueletos de mentira tampoco.  Las coreografías de peleas o la dirección de escenas de acción no mejoran la cosa. Ver a alguien huyendo por su vida a un paso ligero mientras su perseguidor hace aspavientos con una espada de plástico sobre su cabeza es bochornoso, mientras otras dos personas pelean al fondo moviéndose muy despacio.

El guión tampoco ayuda: tópicos, escenas super trilladas (no falta la escena cuando la pareja se ve al fin sin ropa y se ponen a comparar cicatrices), frases grandilocuentes que parecen sacadas de una obra adolescente. Y para colmo, la actuación de algunos personajes secundarios es para echarse las manos a la cabeza, digno de mención el actor que hace de Uther Pendragon.

La música tampoco se salva. La banda sonora te puede salvar momentos en que la producción no acompaña, como vimos hace unos meses en The Witcher, pero en esta ocasión está muy poco inspirada. Es genérica, olvidable y no toma protagonismo ni cuando la acción lo requiere. Tampoco ha acabado de entusiasmarme el recurso de pasar de escena a escena usando dibujos que parecen sacados del cómic. La primera vez es curioso, pero acaba rompiendo el ritmo y no aclara mucho.

Pero no todo es malo, a pesar de lo que he escrito, la serie se deja ver, y estoy seguro de que será un éxito de público, deseoso de aventuras, pero el espectador más crítico tendrá muy pocas razones para verla.

Los diez episodios de Maldita se estrena hoy viernes 17 de julio en Netflix, doblada al español y ene V.O.S.

‘Normal People’, la mirada melancólica hacia el primer amor

'Normal People' se estrena en Starzplay avalada por la crítica

El complejo mundo de las relaciones y sus sentimientos es uno de los objetos más recurrentes de la literatura. Pero pocas veces se da en el centro de la diana como lo hace Normal People. La serie original de Hulu llega este jueves a Starzplay precedida por una locura colectiva de la crítica anglosajona, que visto el resultado final, no es para menos.

Normal People está basada en la novela homónima de Sally Rooney, que adapta su propia obra junto a Alice Birch y Mark O’Rowe. La serie nos cuenta en doce episodios de 30 minutos, la relación a través del tiempo de Marianne y Connell desde el final de sus días escolares en un pequeño pueblo en el oeste de Irlanda y hasta sus años de Universidad en el Trinity College. Connell es un joven querido y popular, mientras que Marianne es más bien solitaria, orgullosa e intimidante. Pero cuando llegan a Dublín, las tornas se cambian y Marianne parece haber encontrado su sitio mientras que afloran las inseguridades en Connell.

Marianne y Connell han encontrado sus respectivas encarnaciones en Daisy Edgar-Jones y Paul Mescal en 'Normal People'

La serie consigue, al igual que la novela, recrear a la perfección el primer amor de dos personas, con las luces y las sombras que suele conllevar. Mirándote ala espejo de uno de los dos, o de los dos, como es mi caso Normal People consigue llevarte a ese momento de tu vida tan importante a la edad de diecisiete y que miras con desdén cuando tienes un puñado de años más. Y en algunas fases de los siete episodios que he podido ver, incluso ha sido un poco doloroso verte reflejado en algunos comportamientos propios de la edad. Después de todo, la serie va de eso, de crecer. A través de la relación de los protagonistas, asistimos al proceso de maduración de dos personas en la que también nos vemos reflejados totalmente. Supongo que fue por eso por lo que la novela de Sally Rooney ha conseguido escalar en la lista de los best sellers del New York Times, porque habla nuestro idioma y refleja a la perfección esa colección de sentimientos contradictorios que sufrimos a esa edad.

Para trasladar una historia simple pero que podía caer en el tedio por su carácter intimista, la dirección recayó en Lenny Abrahamson (La habitación) y Hettie MacDonald. Ambos dirigen seis episodios y con el guión en la mano consiguen transmitir todas y cada uno de los sentimientos que quiere reflejar la escritora. Su tono melancólico y sus bellas y sugerentes planos, hacen que la experiencia inmersiva que supone rememorar esos años de tu vida sea tremendamente real. Si a esto le añades una banda sonora maravillosas repleta de canciones tristes, sí, pero también temas más alegres, incluso alguno clásico, la mezcla no puede ser más perfecta. A eso hay que añadir el buen gusto con el que están rodadas las escenas de sexo, son preciosas y no están metidas a la fuerza, sino que tienen significado en la historia. Además, tenemos paridad en cuanto a desnudos.

Los personajes de 'Normal People', Connell y Marianne nos atrapan desde el principio

Si destacamos el papel de la escritora, los guionistas y los directores, son los protagonistas los que llevan a Normal People hasta el sobresaliente. El trabajo de Daisy Edgar-Jones como Marianne Sheridan y Paul Mescal como Connell es impecable, brillante. Y posiblemente les catapulte al estrellato. Además en el caso de Mescal, es su debut televisivo, ni más ni menos. La química que desprenden ambos actores es el caldo de cultivo perfecto para desarrollar la historia y los sentimientos de los personajes.

En definitiva, Normal People es una de las sorpresas del año. Por mi parte solo queda recomendarla, pues a veces este ejercicio de mirar por una lente cómo éramos en otros tiempos es muy sano. Pero su carácter intimista e indie no le hace perder de vista el entretenimiento. A mí me ha parecido una serie bastante adictiva y entretenida. Un producto sobre gente normal para gente normal.

Normal People ya está disponible completa bajo demanda en Starzplay, por el momento solo en versión original.

‘El colapso’: el fin del mundo, en plano secuencia

'El colapso' es la nueva serie de Filmin, creada por Les Parasites para Canal+ Francia

Hoy 14 de julio, llega a Filmin a modo completo la miniserie Francesa El Colapso o L’effondrement en su idioma original. Se trata de una pequeña gran serie apocalíptica que nos demuestra que no hace falta una catástrofe natural o un virus para que la sociedad tal y como la conocemos se vaya al traste y nos veamos indefensos. Tan real y actual que no podrás resistirte a verla en maratón.

Dirigida por Les Parasites, un colectivo formando por antiguos alumnos de a Escuela Internacional de Creación y Dirección Audiovisual, que se ha dedicado hacer cortometrajes y distribuirlos gratuitamente, con los que han ganado varios premios. Se le suma la producción de Canal + Francia. Está protagonizada por varias caras conocidas del cine y televisión francesa, como Lubna Azabal a la que ya habíamos podido ver en Nox y La chica del tambor, Thibault de Montalembert de Call my Agent o The Tunnel. También vemos a Bellamine Abdelmale, que lo habíamos visto en aquella serie de terror Marianne y próximamente le veremos también en Hippocrates, junto a más caras conocidas.

Imagen del episodio de 'El colapso', serie francesa que estrena Filmin

¿Qué pasaría con el planeta y con nuestra sociedad, si el sistema colapsara mañana? ¿Qué principios regirían la nueva normalidad: la solidaridad, la igualdad o la supervivencia? Con esta premisa, durante ocho episodios de unos frenéticos veinte minutos de duración, El colapso nos sumerge en cada historia casi en primera persona, ya que está rodada en un maravilloso plano secuencia, que te hace partícipe de la narración. Al principio de cada episodio nos sitúa en el tiempo, diciéndonos los días que han transcurrido desde el colapso. A partir de ahí, veremos como a nuestro alrededor, se van acabando los recursos básicos como la comida en los supermercados, o el racionamiento y especulación con el combustible. La serie también juega mucho con la controversia moral a la que se enfrentan los protagonistas, teniendo que elegir entre lo que les dicta su instinto de supervivencia y «su egoísmo», o lo que es éticamente correcto y seguir trabajando cuando dependen vidas de ello. Como en el episodio de la central nuclear o en el de la residencia de ancianos. Como no podía ser de otra manera, también veremos a la élite de la sociedad, intentando ponerse a salvo con todos los recursos a su alcance, pisoteando cualquier obstáculo en su camino, sin importarles lo que dejan atrás. Todo confluye en un episodio final, que al contrario de los demás, transcurre días antes, y que será el colofón de esta magnífica historia.

Lo mejor de El colapso es que al ser tan real y cercana te hace pensar en un futuro factible a corto plazo, bastante pesimista e inquietante para la humanidad. Las actitudes de los personajes nos hacen recordar en todo momento lo que hemos vividos estos últimos meses haciéndola todavía más aterradora. Esto, junto a buenas actuaciones, y un ritmo frenético es lo que en su conjunto la hacen tan atractiva y adictiva, sin duda es una de las series europeas más originales de lo que llevamos de año.

El colapso está disponible en Filmin completa bajo demanda