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‘Territorio Lovecraft’: breve crónica de una fantástica parodia  

'Territorio Lovecraft' ('Lovecraft Country') es una serie que se basa en el imaginario del escritor HP Lovecraft

Cuando HBO anunció el estreno de una ficción basada en las obras de H.P. Lovecraft llamada Territorio Lovecraft, todos los amantes del género del horror y la obra del escritor saltamos de nuestros asientos y nos preparamos para recibir la ansiada llegada de los entes, misterios y artilugios de aquel universo fantástico. Aquello despertó grandes expectativas en muchos. Expectativas, y televidentes que luego del fin de la temporada, o se quedaron felices, o masticando disconformidad. 

Primero que nada, despejemos la pista. Pues el espectáculo, no es realmente un relato de Howard. Territorio Lovecraft está basada en el libro homónimo de Matt Ruff, publicado en 2016. Quien, como muchos otros seguidores del maestro, creó un imaginario con variadas referencias a la obra del escritor, haciendo una reinterpretación libre de aquella mitología. En su novela, utiliza algunos matices lovecraftianos para generar una mezcla de variados elementos y temas de la ciencia ficción y el horror, en un tono pulp, un poco gore y aventurero, el que transcurre en el  Chicago de 1956, época en donde el racismo es como un látigo que castiga a la gente de color.

De esta manera, agregando ciertos matices sociales e ideológicos, transcurre la historia de Atticus (Jonathan Majors, When Why Rise) un ex veterano de la Guerra de Corea, amante de la literatura, quien regresa al hogar a reencontrarse con los suyos y que inesperadamente  se verá  envuelto en un misterio relacionado con su origen. Una vez sorprendido por el destino, emprenderá un viaje fantástico junto al tío George (Courtney B. Vance,  American Crime Story) y Leticia  (Jurnee Smollett-Bell, Aves de Presa) en busca de respuestas. A ellos, se unirán después Ruby (Wumbi Musaku, I am Slave), hermana de la chica,  Hippolyta (Aunjuane Ellis, When They See Us ) y  Montrose (Michael K. Williams, The Night Of, Boardwalk Empire), todos miembros del clan familiar. Luego de un primer encuentro con lo desconocido, conoceremos  a la enigmática Christina (Abbey Lee Kershaw, Elizabeth Harvest), la última heredera  de la magia sectaria de un grupo de místicos rubios como el sol.

La ausencia de una trama clara es parte del encanto o la desgracia de 'Territorio Lovecraft'

Luego de un piloto bastante prometedor, la serie deambulará en una acuarela de subtramas bastante alocadas, utilizando una especie de relato coral que lucha por encajar piezas que no siempre ajustan como debieran. Saltando de un género a otro, es a ratos aventurera, a ratos misteriosa, y a ratos una droga alucinógena, con escenas entre bizarras y graciosas que parecen disimuladas parodias. El apartado técnico no es malo, sin embargo, me parece irregular. Hay aspectos destacados en la creación de los escenarios y cuidado en la fotografía, pero a ratos abusa de los CGI de manera evidente y hace que se vea demasiado artificial. No obstante, no es esa su mayor cojera, sino lo que sucede con la historia que subyace en el fondo. Carente de una mitología  o idea nuclear, de unas raíces sólidas en la narración, olvida aquel primer piso argumental que le otorgue coherencia a su universo, lo que da pie a que los capítulos se transformen en momentos, diálogos y secuencias gratuitas, actos huérfanos de consecuencias lógicas dentro de su propia anatomía. Situaciones sin una causa y efecto resultante, en un guion enrevesado que sólo se limita a colocar más y más elementos en un ritmo frenético, con varios momentos de incongruencia.

La historia, es una madeja de la cual pierdes el hilo con facilidad, complaciente consigo misma hasta el hartazgo, como si fuese un espectáculo de fuegos artificiales en donde las chispas y colores salen disparadas hacia cualquier lado, sólo con el fin de encandilar y entretener a un público sonriente. Al final, no sabes bien de lo que trata, ni lo que quiso decir. En ese afán de soltarse y explotar, como si fuese un corredor de los 100 metros lisos tras el disparo, los conceptos y la presentación de los temas que pretenden ser más serios se convierten en bosquejos, anillos de humo que no consiguen asentarse. El problema racial, la discriminación, la diversidad sexual, la liberación de la mujer, son tratados tibiamente, perdiendo la oportunidad de ser utilizados de mejor manera, inmersos en aquellas tramas psicodélicas que te sacan y transportan a un terreno circense, en donde acaban hundidos como piedras en el  río

Difícil de calificar, algunos encontrarán en la serie un justo premio a las extenuantes horas de trabajo, que son recompensadas luego en la comodidad de un sillón, disfrutando de una historia ligera y entretenida. Sin embargo, para aquellos odiosos como yo, que gustan no sólo de despejar la cabeza, sino también de expandir un poco más el conocimiento seriéfilo con historias bien contadas, sean estas humorísticas, dramáticas, tristes o felices, pero, bien contadas, seguramente vas a enojarte o asombrarte. Incluso soltar alguna buena carcajada con las aventuras y desventuras de este grupete de locos, que hablan de magia, hechizos, demonios, dioses y viajes en el tiempo como si estuviesen comprando los víveres en el supermercado. Total, esas cosas pasan a diario y no hay por qué sorprenderse. 

Imagen de 'Territorio Lovecraft', de HBO

Porque, Territorio Lovecraft, es lo que es. Indescifrable, como los soberanos cósmicos que duermen en el espacio infinito, inenarrables, susurrando en las obras del delgaducho y enfermizo Philips. Y  como se dice en alguna parte, leída por casualidad en la selva virtual de Google: lo más importante en una historia, no son los monstruos, sino la atmósfera. La ficción es real, dentro de su propia realidad. Sin aquello, el escenario comienza a tambalear. Puede haber naves en el cielo, planetas raros, transformaciones y tentáculos dispersos, pero pasarán como pasan las sombras que vemos, hermosas por un rato, para luego difuminarse tras la caída del sol.

Territorio Lovecraft está disponible completa bajo demanda en HBO España.

‘El tercer día’, un verano con paranoia y confusión

Jude Law protagoniza 'Verano', los tres primeros episodios de 'El tercer día'

El Tercer Día es la esperada miniserie del creador de la reconocida y particular ficción británica Utopía, Dennis Kelly. Esta vez, nos sitúa en la enigmática Isla de Osea, un paraje rural y perdido en el cual transcurren diversos eventos divididos en capítulos. El primero, Verano, tiene como protagonista a Jude Law (The New Pope) en el personaje de Sam, un hombre atormentado por el pasado, que llega de manera aparentemente fortuita a esta especie de villa, luego de sorprender a la joven Epona (Freya Allan, The Witcher), en un bosque aledaño. Anclado y sin poder salir, decidirá quedarse y verse envuelto en el extraño modo de vida de sus habitantes, quienes se encuentran preparando una celebración folklórica y mística. 

Mr. Martin ( Paddy Considine, El Visitante) y Mrs. Martin (Emily Watson, Chernobyl), serán los anfitriones que acogerán a Sam, quien se hospedará en el bar dirigido por ambos. Allí, conocerá a Jess (Katherine Waterston, Animales Fantásticos), una mujer complicada por la custodia de sus hijas y las dificultades de un frustrado matrimonio.  

Podría decirse que la historia de El tercer día está centrada en la pérdida, el proceso que conlleva el duelo y la forma en que aplacamos aquel dolor, de manera consciente, o no. Un evento devastador, ha dejado profundas heridas en Sam, quien presa de ciertos momentos de poca claridad mental, caerá fácilmente en la red tejida por la gente de Osea, desconociendo su destino, el cual parece inevitable. 

El guion tiene la medida de un thriller psicológico, motivo que se evidencia en los traumas y conflictos de los personajes, así como en las creencias religiosas que profesan. Una polarización distorsionada del cristianismo, jugando con elementos que corresponden a tradiciones paganas, dioses y sacrificios, todo esto en pos de la riqueza y la buena fortuna de los habitantes de la isla. 

'El tercer día' es la nueva serie de Dennis Kelly, el creador de 'Utopía'

A partir de este núcleo, diversas subtramas reforzarán la idea de esta malsana teología; no obstante, aún siendo pertinentes, algunas son difusas o poco desarrolladas. Da la impresión de querer utilizar demasiados elementos para contarnos algo que podría haber funcionado de otra manera. Al final, los diálogos pueden parecer demasiado explicativos, a pesar de la abundante simbología que presenta la historia. En cuanto a los personajes, los que se llevan el peso son los protagonistas, sólidos y bien interpretados, a diferencia de los secundarios, muchos de ellos anodinos, individuos que son guiados sólo por los impulsos, o que simplemente no son relevantes en absoluto. Esto con la clara intención de mostrar cierta enajenación y locura en ellos, recurso que nos desvela la identidad distorsionada de los seres humanos que conviven en esta especie de secta. 

Es el deseo del creador, claro está, exponer estas fisuras y jugar con el tono de la realidad, dando vida a un remolino de confusión. Sin embargo, ciertas situaciones un tanto gratuitas, hacen que la historia se vuelva a ratos predecible.  Este efecto, es el resultado de una ficción que bebe de muchas otras, lo que hace difícil no compararla con obras similares. En un viaje a ratos alucinante, nos toparemos con un abanico de tonalidades, flashbacks y efectos de cámara, que serán parte de una atmósfera nebulosa, intensificando los momentos al son de un buen fondo musical y representaciones alegóricas que brotan permanentemente ( el bosque, el mar, los insectos, etc). Esto, sumado a la impecable performance de los actores más avezados, hacen que la serie consiga flotar, tapando la irregularidad de su guion, creando momentos de misterio y alcanzando algunos puntos de horror psicológico bastante logrados.

En resumen esta primera parte de El tercer día, Verano, siendo un tanto confusa y un poco obvia, logra imponer las condiciones necesarias para crear una trama interesante, instaurando la mitología del pueblo de Osea y sus particulares habitantes. Dolor, muerte, redención, perdón y olvido, yacen en esta bruma que se dispersa como el mar, dejando abierto el camino hacia la isla, un camino serpenteante que decides cruzar, o no. Allí, estarán esperando sus misterios, entre algunas sombras y pantanos, árboles, grillos anaranjados, claroscuros e imágenes oníricas al borde de la paranoia y la realidad.

‘Podría destruirte’ podría ser lo que buscas

'Podría destruirte' ('I May Destroy You'), creada y protagonizada por Michaela Coel

La vida moderna, la identidad y la importancia del género, la cotidianidad y el devenir dentro de la urbe contemporánea en donde las parejas son casuales y las noches fugaces. Todo esto de la mano de personajes frescos, naturales, cuyas acciones son espontáneas y en gran medida guiados por sus instintos salvajes. Es parte de lo que consigue, I May Destroy You, Podría Destruirte, serie dirigida y protagonizada por Michaela Coel.

Luego de ser violada por un desconocido, Arabella (Michaela Coel), una joven escritora, intentará reconstruir aquel traumático momento no sólo desde los hechos, sino también a través de la exploración de su propia identidad y el mundo que la rodea. La historia da comienzo luego de un acto violento, sin embargo, no es para nada una tragedia. Más bien, se ramifica en diferentes temas con un tono ligero y agradable. El histrionismo de nuestra heroína salpica la pantalla sin freno a través de una fresca sexualidad, la que sirve como catalizador de variadas emociones.

En esta travesía, será acompañada por Terry (Weruche Opia), amiga incondicional de la infancia que sueña con ser actriz, Kwame (Paapa Essiedu), un chico homosexual cuya búsqueda de sensaciones lo llevan a experimentar una y otra vez con desconocidos, y por Viaggio (Marouane Zotti), traficante de drogas y pareja ocasional de la protagonista al inicio de la historia. Estos personajes, constituirán la base de los enredos y subtramas que fluirán llenos de humor negro e ironías .

La violencia ejercida sobre Arabella la conducirá a buscar explicaciones luego de verse confundida y no recordar lo acontecido. La responsabilidad de sus actos, el ritmo de vida que ha llevado y el consumo de alcohol y drogas, serán parte del conflicto. Desde entonces, afrontará el abuso elaborando un potente discurso en contra del machismo y el consentimiento de las relaciones, mediante actos espontáneos y honestos a lo largo de la trama. Las vivencias y experiencias que ha tenido como mujer serán el camino a la reconciliación consigo misma, afrontando lo sucedido para dejarlo atrás, objetivo clave para su evolución.

Podría destruirte desarrolla una narración que no se reprime o busca elaborar un catálogo de moralidad, juzgando las acciones de sus protagonistas, colocándolos en la palestra, sino que procura mostrarlos en sus relaciones y acciones sin tapujos, para entregar una mirada limpia de la urbanidad actual y la influencia de los medios, las redes sociales y los movimientos de reivindicación en ella.

Paapa Essiedu, Michaela Coel y Weruche Opia son los protagonistas de 'Podría destruirte', en HBO

La inmediatez de las relaciones humanas, en donde basta una página de Internet para establecer vínculos, la viralización del entorno, la identidad virtual de quienes viven inmersos en comunidades de internet, flashbacks íntimos, diálogos divertidos y la espontaneidad de un guion que corre sin pausa, equilibran a la perfección los momentos grises y los humorísticos, siendo una serie que seduce y atrapa. La poderosa narrativa literaria de Podría destruirte no se esconde, sino que se expone y presenta como un juego carente de amarras y transparente, lo que termina por regalar momentos freak y novelescos, agridulces y graciosos.

En resumen, lo que hace y lo que pretende, lo ejecuta con eficacia. La complacencia, la  búsqueda de la identidad, el límite del consentimiento en las relaciones, lo correcto e incorrecto, las drogas y lazos de amistad, se conjugan para crear un escenario que fluye como olas de mar, con toques de inocente morbosidad y naturalidad que se agradecen hasta el final.

Podría destruirte está disponible completa bajo demanda en HBO

‘La conjura contra América’: David Simon como… ¿siempre?

David Simon se atreve con el clásico 'La conjura contra América' de Philip Roth

¿Quién no conoce hoy en día a David Simon? Pues todavía hay quien no lo conoce. Es un tipo que no respira nada a comercial pero que es tremendamente efectivo por antonomasia. Su casa es HBO, santo y seña de la plataforma con la que trabaja desde hace años, sus trabajos han marcado diferencia convirtiéndose en series de culto sin llegar a ser un gafapasta, como se dice hoy en día para menospreciar. Ahora estrena La conjura contra América, de la que hablamos a continuación.

El método con el que trabaja siempre ha sido utilizar conflictos sin historias personales, buscando la evolución como dogma de fe en cada capítulo, cociendo a fuego lento, siempre le ha gustado mostrar sin decir más de lo necesario. Su frase más emblemática en sus propias palabras “que se joda el espectador medio”, es toda una declaración de intenciones. Probablemente sea el guionista que mejor sabe acabar historias, ya lo ha demostrado en mas de una ocasión, cosa que parece muy fácil a priori y tan difícil de lograr. Tocado por esa magia que tanto le caracteriza en sus relatos, es alguien que sabe utilizar muy bien el metraje, por supuesto, esta no iba a ser menos constatándolo de nuevo con tan solo seis capítulos, ¿para qué perder el tiempo?

 Partiendo de la base que la historia de La conjura contra América no es suya (y cómo se nota), algo que ya plasmo con Show me a Hero, donde consiguió hacerlo muchísimo mejor y desmarcarse de su sello. Con esto no quiero decir que The Plot agaisnt America sea mala , pero quizá se aleja más a lo que nos tenia acostumbrados. En plena efervescencia de Adolf Hitler en la Segunda Guerra Mundial, en una hipotética ficción, Roosvelt es derrotado en las elecciones y gana Charles Lindbergh, un aviador antisemita y xenófobo. ¿Hasta dónde llegarán tales acontecimientos? ¿Qué pasará con la comunidad judía?

El casting de 'La conjura contra América está lleno de aciertos, uno de ellos es Zoe Kazan, que repite con David Simon tras 'The Deuce'

En La conjura contra América, su elenco de actores están mas que bien elegidos, desde una Winona Ryder desconocida, por fin no tan histriónica como nos tiene acostumbrados, hasta un John Turturro haciendo de rabino e inyectando su pausada naturalidad interpretativa. Pero si algo destaca entre este reparto para un servidor es la más desconocida Zoe Kazan (ya la ficho para The Deuce), en su papel de ama de casa, con una mirada silenciosa, tímida y diferente de todo lo que acontece.

En este caso, entrelaza de manera sórdida imágenes reales de la Segunda Guerra Mundial con la historia que nos somete. En mitad de todo esto, nos encontramos a los Levin, una familia judía con diferentes tesituras de un mismo frente abierto, buscando una manera de salir airosos ante tanta presión social. Desde luego, los derroteros por donde nos está llevando la actualidad americana, pueden o tienen cierto aire a La conjura contra América con una sociedad divida, donde la prensa no es tan libre como pensamos, donde cada vez hay mas extremismos, menos parcialidad en los medios y con un presidente capitán de la involución.

Por cierto y cambiando de tema, empece a ver una serie gracias a Cultura Seriéfila… Bueno, casi mejor os lo cuento otro día.

La conjura contra América está disponible completa bajo demanda en HBO España

 

‘Foodie Love’: comida y amor según Isabel Coixet

Isabel Coixet explora las relaciones amorosas con comida de por medio en 'Foodie Love'

Mucho tiempo llevábamos esperando la primera serie de HBO en España. Primero se nos prometió Patria, que sigue retrasándose, y después llegó El Pionero, que era documental. Mañana 4 de diciembre, llega Foodie Love, una serie cocinada (así reza en el subtítulo) por Isabel Coixet. Por cortesía de HBO España ya hemos podido saborear sus primeros episodios y, aunque sacia, se necesita más.

Gracias a ‘Foodie Love’, una aplicación para encontrar pareja entre amantes de la gastronomía, un chico y una chica empiezan a quedar para conocerse mejor. Durante las primeras citas, ambos intentarán adivinar los ingredientes de los que está hecho el otro y comprobar si son compatibles, más allá de su gusto por el yuzu japonés, o por su odio por el postureo foodie. La serie está compuesta por ocho episodios de media hora y se ha rodado entre Barcelona, sur de Francia, Roma y Tokio. Además, recientemente los Premios Feroz la han nominado como Mejor serie dramática y Mejor actriz protagonista a Laia Costa.

Laia Costa y Guillermo Pfening dan vida a unos personajes muy creíbles en Foodie Love, que se puede ver en HBO España

Por los actores protagonistas me gustaría empezar a desgranar la serie, ya que la comida es parte esencial de Foodie Love, pero sus personajes, y más bien sus intérpretes me parecen lo mejor de lo que llevo visto hasta ahora. Guillermo Pfening y sobre todo Laia Costa, hacen un trabajo espectacular. Guapísimos ambos, los dos aguantan a la perfección los primeros planos, llegando a enamorar a la cámara. No es fácil lograrlo, pero sus gestos, la forma de hablar y, por supuesto, la forma de comer, como menciona precisamente él en el segundo episodio, nos van seduciendo cada vez más. Tampoco están mal los personajes secundarios que, encarnados por actores más o menos conocidos, consiguen contarnos historias que tocan el corazón. Mención especial merece Yolanda Ramos en el segundo episodio.

El sello de Isabel Coixet se nota en cada bocado de Foodie Love, pero la Coixet más amable, divertida y ligera. No es que no trate temas tristes como la soledad, por poner un ejemplo, pero están tratado desde una perspectiva positiva. En cada diálogo, en cada opinión que sus personajes emiten, podrías estar viendo a la creadora en una entrevista. Y se convierte en una serie profundamente personal. Sus personajes están solos, pero tienen una mochila y esconden cosas detrás de esos personajes que ellos mismos se crean con tal de gustarle al otro. Dichos diálogos, sean banales o no, me han parecido muy inteligentes y cargados de sentimiento.

Por la estructura de la serie, que básicamente es gente hablando mientras come o bebe, se podría pensar que la realización puede ser monótona y llena de contraplanos, que sí, que obviamente los tiene, pero cada uno de ellos está lleno de contenido porque los actores y sus frases los llenan. Pero Isabel Coixet, y ahí llega la cineasta, la de oficio, y nos hace la narración más amena gracias a esos bocadillos en los que escribe los pensamientos de los personajes, que complementan los diálogos, o insertos de dibujos animados siempre destinados a transmitir. Por supuesto, no pueden faltar los primeros planos de comida o bebida y así vemos al barista rematando un café o a un ‘barman’ preparando un cóctel. Sí, para ver Foodie Love hay que venir comido, porque da hambre.

La fotografía, la música, cualquier escena está cuidada al detalle por Isabel Coixet en Foodie Love

HBO ha acertado en producir Foodie Love con Isabel Coixet, una serie de autora, amable, ligera y cargada de ingredientes para hacer pasar un buen rato sin perder de vista un enfoque intelectual que le confiere valor más allá del gastronómico, que también.

Los ocho epsiodios de Foodie Love están disponibles a partir del 4 de diciembre en HBO España.

‘El cuento de la Criada’: Gilead está Que arde

‘Counterpart’: Las realidades paralelas pueden ser muy peligrosas

La serie de J.K Simmons, original de Starz y emitida en España en HBO

Hoy hablaremos de una serie, en donde el espionaje, al mejor estilo de la Guerra Fría, marcará la vida de los habitantes de dos mundos paralelos. Nuestro pequeño secreto, se llama Counterpart, una serie que tímidamente se ganó la atención de muchos espectadores sibaritas, que con sus destacables actuaciones y una historia, que a lo largo de dos temporadas, nos mantuvo elucubrando teorías sobre esos dos universos tan semejantes y a la vez alterados. Pero desgraciadamente la cadena Starz ha decidido no renovarla para una tercera temporada, aunque ha tenido un cierre de página digno, quedando la posibilidad que alguna plataforma se haga con el proyecto.

La historia, se desarrolla en Alemania, por un lado, tenemos a Howard Silk (J.K. Simmons), un hombre, resignado que acepta su vida familia sin cuestionar ningún aspecto, trabaja en la oficina de inteligencia de las Naciones Unidas. Además, tiene que cuidar a su esposa Emily (Olivia Williams), que ha sufrido un atropello y esta en coma. Pero un día, se presenta ante él, Howard, una persona aparentemente igual, y que proviene de una realidad paralela y que su gobierno ha estado encubriendo ese «mundo espejo», controlando el paso ente ambos, por supuesto, con todo lo que acarrea: mentiras, traiciones, espionaje, conspiraciones y contrabando. También, está el personal gubernamental y de contraespionaje, entre los que tenemos Alexander Pope (Stephen Rea), una persona que trabaja y compra información de ambos lados; Peter Quale (Harry Lloyd), director de la Agencia, puesto en el cargo por su suegro y director de diplomacia Ronald Fancher (Richard Schiff), casado con Claire (Nazanin Boniadi) con una vida casi perfecta. Y, por último, un personaje enigmático, la letal asesina Baldwin (Sara Serraiocco) que a lo largo de la serie logra que amemos su lado más oscuro.

Espectacular doble interpretación de J.K. Simmons en Counterpart

De las cosas que más me ha gustado de la serie es que los personajes pasan de ser héroes a villanos, pero aún así logran que empaticemos con ellos. Los actores tienen sus escenas de lucimiento, sobre todo J.K. Simmons, que con su doble actuación, donde cada Howard tiene una actitud distinta, nos hace un derroche de histrionismo y podemos identificarles con una mirada, un gesto o como camina, sin necesidad de usar maquillajes o el truco ridículo de con y sin gafas. Otras veces nos hacen contener la respiración el resto del elenco de actores y actrices logra realizar un excelente trabajo, con el punto justo para mantenernos en vilo con la trama de las conspiraciones terroristas. Un punto a favor, que me gustaría resaltar, es la forma que tiene la serie de reflejar el mundo de espionaje, que nos recuerda a las novelas de Le Carré.

En Counterpart, vemos el efecto mariposa de la decisión de una persona, llegando a producir diferentes consecuencias en ambos mundos. La envidia, los celos, el ansia de poder y la venganza, es algo que está implícito en ambos lados. Y tú, qué harías si conocieras a tu contraparte?

Counterpart fue emitida por el canal Starz, desde el 10 de Diciembre de 2017 al 17 de febrero de 2019. En España, hemos podido verla a través de HBO.

Hablando un poco del ‘Arrowverso’ y sus ‘crossovers’

A poco mas de un mes para el estreno de las series del Arrowverso, creo que es hora de hacer un repaso de como han ido las cuatro series del anterior Arrowverso antes de ponernos con la siguiente temporada. Puede contener spoilers.

Arrow

La verdad es que esta última no ha sido ni mucho menos de las mejores en términos de trama, mucho baile de caras en el equipo con la salida/entrada constante de miembros, que hizo que Arrow tuviera que volver a sus orígenes, en los cuales Oliver patrullaba la ciudad con la única ayuda de Centinela, caracterizada por Emily Bett Richards (Flicka: Country Pride). A continuación podemos destacar también al villano de esta última temporada, Ricardo Diaz interpretado por Kirk Acevedo también conocido por sus papeles destacados en series de ciencia ficción tales como 12 Monos o Fringe. Acevedo interpreta a un jefe de una organización criminal recién salido de la cárcel por crímenes que nunca cometió, que en mi opinión parece mas un narco de tres al cuarto que un villano a la altura. Como punto positivo aunque ya se da por hecho, podemos destacar la cantidad de acción y peleas a las que ‘Arrow‘ nos tiene acostumbrados, algo que prometen todos los años y que cumplen a la perfección. Si nos tenemos que quedar con la actuación de alguien, sin duda alguna elegiría a Willa Holland (The O.C) que interpreta a Thea Queen, la hermana de Oliver.

Flash

Pero nuestro intrépido velocista no se ha quedado atrás esta última temporada, ha estado a un paso de convertirse en una de las  peores del universo Arrow pero con mucha diferencia, diálogos largos y aburridos, capítulos carentes de chicha alguna, escenas de acción que no tienen ningún sentido, etc. No tengo muy claro si hay algo que la serie haya aportado en su última temporada. Lo único que quiero destacar es la incorporación al equipo del ‘Hombre Elástico‘ interpretado por Hartley Sawyer (The young and the Restless), que sin duda le puede dar mucho juego al equipo.

Supergirl

De la ‘chica de acero’ sin embargo son todo cosas muy buenas, de lejos podemos decir que la mejor temporada de las cuatro series del Arrowverso, magnífica la mires por donde la mires, una Supergirl a la altura de las expectativas y muy por encima de lo que inicialmente nos esperábamos todos antes del inicio de la temporada, una trama muy lograda con unas actuaciones maravillosas y un final digno de una serie de este calibre. Personalmente, estoy ansioso por ver la próxima temporada que si está a la altura de esta última, creo que vamos a ver sin ninguna duda a Kara Zor-El de nuevo triunfando. Una de las mejores actuaciones ha sido a mi parecer sin ninguna duda la de la actriz Kathie McGrath interpretando a Lena Luthor, hermana del famoso Lex Luthor. El único pero que se le pondría  poner es el comienzo lento de temporada que tiene, por lo demás de 10.

Leyendas del Mañana

Y por ultimo pero no menos importante, nuestras Leyendas del Mañana, una serie muy diferente a las otras tres, es la menos conocida pero una de mis preferidas, ya que soy muy fan de las series de viajes en el tiempo, de esta serie podemos observar que es una de las que menos presupuesto tiene por lo que los efectos especiales a veces están poco logrados, pero que pese a ello la calidad de todos los capítulos apenas baja, los dialogo son acertados y la trama solida en su mayoría, además la serie tiene ese punto de humor absurdo del cual carecen las otras tres y con referencias a otras series destacadas como Prison Break. Estas cuatro series forman todos los años un crossover conjunto en el cual un capítulo de cada temporada de cada serie está dedicado única y exclusivamente a la trama del crossover, saliéndose por completo de las respectivas tramas de cada serie.

Por ello el crossover de Arrow es siempre una cita fija con la pequeña pantalla para cada uno de los fans del Arrowverso, cada año esperamos con ansias el mes de octubre para ver las aventuras que nos tienen preparadas el Team Arrow con Oliver Queen interpretado por Stephen Amell (Hung) a la cabeza , el Team Flash capitaneado por Grant Gustin (A mother’s Nightmare) que da vida a Barry Allen/Flash, Supergirl caracterizada por Melissa Benoist (Bands of Robbers) en el DEO y las Leyendas del Mañana comandadas por Sarah Lance interpretada por Caity Lotz (The pact) en su nave espacio/temporal llamada La  Waverider

. En el anterior crossover pudimos ver como los héroes del Arrowverso se enfrentaban en la famosa Tierra X (uno de los múltiples mundos paralelos del universo Flash) contra una sección nazi liderada por un equipo de las SS con los dobles de Oliver Queen, Supergirl, Tommy Merlin y la ayuda de Eobard Thorne (el doctor Wells en la primera temporada de Flash). Pudimos ver como nuestros queridos héroes aunaban fuerzas contra las potencia nazi en pos de salvar Tierra X y ayudar a las fuerzas de la resistencia para derrocarlos de dicho mundo paralelo. Para ello lxs chicxs del Arrowverso tuvieron que tomar decisiones muy duras y muy difíciles, no solo para salvar Tierra X y a sus amigos sino también a si mismos.

Creo sin ninguna de las dudas que este último crossover es sin duda el mejor del Arrowverso hasta la fecha, ya que toda serie de ciencia ficción que se precie tiene que tener algún episodio con referencias a los nazis. También decir que ha sido el ultimo crossover en el que participan las Leyendas del Mañana. «The Legends realmente se diferenciaron del resto de Arrowverse. Somos muy diferentes y no somos del mismo tipo que los demás, así que no encajamos también«, dijo Caity Lotz en la San Diego Comic-Con de este último año. Es sin duda un jarro de agua fría para los fans de dicha serie ya que no vamos a poder disfrutar de nuestras Leyendas durante el crossover.

Pero no todo iban a ser malas noticias ya que ‘Batwoman se une al crossover en el lugar que ocupaban las leyendas. En principio la chica murciélago aparecerá solo en el crossover aunque está confirmada ya su primera temporada completa, temporada en la que Batwoman será interpretada por la actriz Ruby Rose (Megalodón). La actriz ya ha declarado que es un orgullo por lo que significará este papel para ella y para el colectivo LGTB.

‘Liar’, el thriller británico comprometido está de moda

La miniserie de ITV es Liar, protagonizada por Joanne Froggatt

Esta semana ha terminado una de las miniseries más destacadas de lo que llevamos de otoño. Liar se lo ha ganado por mérito propio, pues aúna todo lo bueno de la ficción británica y, aunque tiene sus defectos, ha conseguido evitar descarrilar al final, donde otras muchas fallaron. Además, pone el tema de la violación sobre la mesa, controvertido en los tiempos que corren, y lo hace con tino, eludiendo meterse en el fango, pero contentando a la mayoría, lo cual también es muy difícil.

Liar es un drama de la cadena británica ITV, aunque en España la hemos podido ver en HBO. Ha sido creada por Harry y Jack Williams, hermanos que están también detrás de otra de las series británicas de este otoño, Rellik y otras célebres como The Missing, la que los catapultó como dos de los creadores más destacados del panorama británico. Su protagonista es otra ilustre, Joanne Froggatt, conocida sobre todo por Downton Abbeyque la convirtió en una de las favoritas de la industria. Junto a ella, Ioan Gruffudd (UnReal, Forever) y Shelley Conn (Heartbeat, Mistresses). Se trata de una miniserie de seis episodios, aunque se especula con la posibilidad de que pueda renovar para una segunda temporada.

Laura es una maestra que acaba de romper con su novio, con quien mantuvo una larga relación. Tras una cita con Andrew, un reputado cirujano, ella lo acusa de haberla violado. Empieza entonces una guerra entre ambos en la que no sabemos quién miente y quién dice la verdad, y que acabará afectando a sus familias. Sin abandonar el thriller, la serie va cambiando de subgénero a medida que van surgiendo las revelaciones, lo cual le da un plus de interés, pues sus giros son resueltos con templanza y poco efectismo.

Joanne Froggatt es Laura, la protagonista de Liar

No sigas leyendo si no has visto la serie. Spoilers a partir de aquí.

Hemos dicho anteriormente que Liar aborda un tema tan complejo en la actualidad como son las violaciones. Y lo hace desde el punto de vista más actual si cabe, que es la culpabilización de la victima, a la que nadie parece creer en un principio. No es que la serie «sospeche» que Laura miente, de hecho es al contrario, desde el principio nos ponemos de su parte a pesar de que nos planten semillas que indican que podría mentir. De ahí al juego inicial de la serie, y digo inicial porque hacia la mitad ya sabemos que Andrew es un depredador sexual, ahí donde la trama se convierte en un juego para intentar cazar al culpable, que sigue actuando impunemente. Donde antes veíamos a una mujer desequilibrada, ahora vemos a una mujer impotente porque nosotros sí sabemos la verdad. Es ahí donde nos planteamos cuántos casos reales siguen sin tomarse en serio. La segunda mitad, sin embargo, comienza su declive a medida que se vuelve menos reivindicativa y se centra más en ofrecer al espectador una resolución más dramática. El final, que pudo ser previsible para muchos de nosotros, me parece digno, satisfactorio, pues nos compensa el sufrimiento de quienes pensábamos que todo se encaminaba hacia un escenario en el que Andrew no pagara por sus crímenes. Lo pagó con su vida, ahí ganó, porque a todos nos hubiera encantado verlo esposado por la policía.

Como siempre cuando hablamos de ficción británica, hay que mencionar la atmósfera que se consigue crear llevando la acción a una pequeña ciudad costera en lugar de llevarla a la gran ciudad. El espectador puede sentir el frío y la humedad del ambiente, con un paisaje siempre muy cubierto de nubes y nebuloso cuando se acercaba al mar. El desasosiego también está muy bien introducido en los planos cortos sobre los protagonistas o en esos planos en los que éstos parecen estar siendo observados en la distancia, cosa que ocurría en algunos de ellos. Liar tiene la impronta de la ficción británica, un país que se nos quiere hacer creer que funciona como un reloj, tanto su aparato administrativo como por la actitud leal hacia las normas de la gente de a pie. Es decir, en el Reino Unido todos parecen ser personas modélicas, y eso no nos lo creemos.

Ioan Gruffudd es Andrew, el cirujano en Liar

En definitiva, Liar me ha parecido una serie muy interesante por tratar un tema con mucho respeto y acierto sin ser gran cosa en realidad, pero tratándose de una serie británica siempre es conveniente echarle un ojo porque su forma de narrar tan natural es digna de elogio. Y muy diferente a lo que Estados Unidos nos ofrece.

Juego de Tronos ya no es perfecta pero sigue siendo increíble

Los caminantes han tenido mucho protagonismo en la séptima temporada de Juego de Tronos

Ya era hora de que hablásemos por aquí de séptima temporada de Juego de Tronos. La ficción creada por George R.R. Martin, David Benioff y D.B. Weiss va llegando a su final y se ha notado muchísimo. Cada vez se va volviendo más previsible, no mueren protagonistas como antes y los fans acertamos con nuestras teorías con una facilidad inusitada anteriormente. También hemos detectado algunas trampas impropias de la serie de HBO aunque algunas de ellas eran necesarias para poder mover las tramas de forma ágil teniendo en cuenta que eran siete y no diez episodios. Aún así, nos sigue encantando y nos mantiene en vilo de principio a fin.

Paradójicamente, el invierno llegó en el mes de julio después de siete años esperando. Y lo hizo con tres episodios menos de lo habitual, un claro indicativo de que necesitaban más dinero para efectos visuales y recreaciones de grandes batallas. La serie tenía fecha caducidad y sólo trece episodios (siete este año) para contarnos lo que nos quería contar: quién consigue sentarse al fin en el trono de hierro y qué demonios ocurrirá cuando el Señor de la Noche atraviese el Muro. Quizás este recorte de metraje haya sido un lastre para toda la tela que queda por cortar en Juego de Tronos. En mi opinión ha jugado claramente en su contra, y ha pecado de justo lo contrario que casi todas las series, encogimiento de las tramas.

El desembarco en Poniente le ha deparado muchas sorpresas a Daenerys en la séptima temporada de Juego de Tronos

La ausencia de esos tres episodios ha provocado que las tramas fluyeran a un ritmo impropio del drama de HBO. Así, los personajes se han desplazado por Poniente a una velocidad que no habíamos visto antes, algo que no es tan dramático como quieren hacernos creer, pero sí es verdad que en los viajes podrían haber ocurrido más cosas que justificaran las decisiones que toman, y les dieran más profundidad. Las únicas tramas que han mantenido la esencia han sido las de Invernalia y Desembarco del Rey, pero cuando Juego de Tronos se mete en el terreno de la fantasía es cuando empiezan las discordancias. Nunca he ocultado que es la parte que menos me interesa y quizás por eso no pueda ser objetivo.

Tradicionalmente, las narraciones fantásticas requieren un esfuerzo por parte del espectador para que resulte creíble. Uno de los puntos fuertes de este drama era precisamente el realismo con el que afrontaba la historia. Era mágica sí, pero tenía toda la dureza de la Historia, que no dulcifica nada. Por eso resulta chocante ver cómo situaciones que antes se resolvían con sobriedad y rigor, ahora se resuelve con un deux ex machina, que no ha habido tantos como dicen y quizás hay una confusión con respecto al término, como bien dice Marina Such en el podcast de Fuera de Series del sexto episodio. Este año hemos tenido que hacer un esfuerzo extra, sin más.

¿Ha sido decepcionante la séptima temporada de Juego de Tronos? Para nada. La serie me sigue pareciendo brillante, posiblemente la mejor en emisión con permiso de Twin Peaks. La maestría a la hora de dar giros en la trama aunque sean un poco más previsibles fruto de que estamos llegando al cuello de botella de las tramas, algo que provoca que acertemos un poco más en las teorías. Aunque el nivel de sorpresa esté siendo menor no podemos evitar estar al borde del sofá y esta temporada prácticamente hemos visto la serie desde ahí. El nivel visual y técnico ha alcanzado al cine y las batallas han sido espectaculares, desde la increíble derrota de los Lannister contra los dragones y dothrakis de Daenerys, la de los siete suicidas más allá del muro o la sorprendente batalla naval del segundo episodio, cuando el espectador es partícipe de la confusión que también sienten los personajes, como ocurrió en la batalla de los bastardos. Y ahí reside el mérito de sus directores, la planificación en primera persona es terrorífica, agobiante por momentos.

La Reina Cersei ha conseguido mantenerse en el trono toda la séptima temporada de Juego de Tronos

En definitiva, como fiel fan de la serie que soy, pero también de los que intentan ser objetivos con lo que están viendo, he tenido que resaltar esos pequeños fallos que me han molestado de estos siete episodios, que me han hecho disfrutar un poco menos. Pero Juego de Tronos me sigue fascinando, el choque entre el mundo medieval histórico con la magia y el fantástico sigue estando muy bien integrado y eso es algo muy difícil de conseguir. Ahora toca esperar de nuevo.