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‘Allen vs. Farrow’: un final ‘made in Hollywood’ (o no)

Mia Farrow y su hija Dylan exponen el caso 'Allen vs. Farrow', en HBO España

Cuando los documentales apelan al sensacionalismo, pueden resultar en adictivas historias a pesar de sus falencias, o caer en la mediocridad siendo pálidas expresiones de los acontecimientos. Allen vs. Farrow, es un poco de aquello. Trozos dispersos que buscan sobrecoger, generar rabia o empatía pero que acaban convertidos en una antojadiza representación.

Kirby Dick y Amy Ziering nos remontan al año 1992. Woody Allen, galardonado director, es acusado por Mia Farrow, su novia y actriz, de abuso sexual. La víctima, su hija adoptiva, Dylan, de cinco años de edad. Los tabloides, privilegiados testigos de aquella época, fueron espectadores activos de este melodrama judicial, una sórdida historia de acusaciones y demandas entre reconocidas y exitosas estrellas de Hollywood. El también escritor, hacía pública entonces su inaudita relación con otra de las niñas adoptadas por Mia, Soon Yi-Previn, lo que terminaría por colocar toneladas de carbón en el fuego incandescente. Finalmente, Allen sería exonerado y declarado inocente del cargo imputado. Luego, en un juicio posterior terminaría perdiendo la custodia de sus hijos, la que había reclamado acusando a Farrow de incapaz y de manipular a su retoño para que inventase lo del abuso.

Un par de décadas han pasado en un mundo sobresaltado y dominado por Internet. En un afán correctivo, hombres y mujeres han abandonado el conformismo para pavonearse en las calles con el fin de censurar, clausurar y cancelar todo acto considerado incorrecto o extremista. Aquel clamor popular ha sido liberador y más que necesario. Sin embargo, hijos míos: a veces las cenizas huelen como las hogueras encendidas en Salem. Existen grises en el mundo. Y no todo justiciero es un hombre venerable. Extrapolando esto a la televisión, este fenómeno se instala y se expande como la gripe, cuestionando los hábitos de la poderosa industria del entretenimiento. Secretos y conspiraciones, vicios y crímenes encubiertos por señores de cuello y corbata, son platillos cotidianos. 

Ronan, Mia y Dylan Farrow en una imagen de 'Allen vs. Farrow'

En Allen vs. Farrow, esta fórmula constituye el meollo del asunto. Establece el poder, personificado en un ente todopoderoso y brutal que se encarga de tapar oscuros asuntos, protegiendo a los suyos. El documental actualiza (o pretende actualizar) lo que ya conocemos. Las versiones del hecho se vuelven a explicar entre testimonios y charlas. Sin embargo, desde el principio tropezamos con una premisa evidente. Allen, no existe. Existe Farrow. Las amigas de Farrow y los testimonios de los Farrow. No hay nuevos aportes. Tampoco revelaciones. Sólo la palabra del clan involucrado. Aquella exclusión de uno de los intervinientes, genera molestia pues la exposición de los acontecimientos se vuelve unilateral. 

Los dos primeros episodios son un crisol de declaraciones que pretenden argumentar y dar claridad a los hechos, los que terminan en especulaciones a pesar de que se esfuerzan en dar vívida credibilidad. Especial atención merecen las asociaciones realizadas por escritoras o cronistas de espectáculo que han seguido y estudiado la obra de Allen, los que establecen un nexo entre la obra del autor y la vida real (¿?) pasando por alto, sin arrugar una ceja, que la literatura es ficción, que se constituye de la imitación y la verosimilitud con nuestro mundo pero que no representa una prueba criminal o es suficiente para diagnosticar algún tipo de trastorno o inclinación. Curioso, en verdad. No hay duda de que tenemos a un adulto atípico y extraño. Su carácter y personalidad siempre han sido particulares. Pero, si vamos a catalogar a la gente por sus actitudes, los Farrow tampoco son un modelo de normalidad. Conforman una especie de aldea sectaria, llena de hijos adoptados que viven como hippies en un mundo feliz. También hay tela que cortar en la atalaya de la actriz. Y aquí no se habla de los aspectos turbios de la familia, también conocidos a través de la prensa. Las razones del quiebre que termina con Soon-Yi (actual esposa de Woody) desvinculada de su madre, carecen de versiones actualizadas de la contraparte. Tanto ella como Allen, se han negado a participar. Tampoco hay mucho de Moses (Moses Farrow), uno más de los niños distanciados de Mia quien sigue apoyando tajantemente a su padre alegando maltrato y golpes en el hogar. Tampoco se mencionan los hechos que llevaron al lamentable suicidio de otros dos hijos adoptados. Y podríamos seguir aludiendo a diversas historias y notas. Como vemos, hay mucha nebulosa en torno a los protagonistas. Demasiada, a mi parecer. 

Foto familiar de Woody Allen y Mia Farrow con sus hijos

Los episodios finales, especialmente el tercero, se empeñan en estructurar un piso firme y contundente, sin conseguirlo. Evidencian la pobreza del material utilizado. Sólo hay audios entrecortados, grabaciones que podrían ser o no modificadas y algunas notas pequeñas que parecen irónicas por lo breve que son, en una obra que se construye sobre la única visión de las víctimas (supuestas) de esta tórrida historia. Acaba siendo un melodrama cruel de la realidad, porque no logra convencer y se vuelve una guerra de todos contra Allen. Finalmente, con encuadres tristes y melancólicos, vemos a Dylan reviviendo el abuso de antaño. Su relato es reflexivo, ajeno a datos escabrosos y solidario en su retórica. La joven, opta por establecer un nexo con el mundo para convertirse en referente de otras mujeres violentadas. Hay rabia, trauma y dolor. Pero, todo controlado, para no pecar de amarillismo. Es casi conciliadora, protegida por el hogar y  los brazos de su cónyuge. Esta joven, manipulada por su madre, imaginando lo sucedido o narrando la verdad, plantea una pregunta difícil de responder. Todo apela a nuestra percepción, enteramente subjetiva. 

Desde mi océano de expectativas, visto el total de la serie, se torna insuficiente. Algo evita que puedas empatizar con el relato. Posiblemente, la intención. La forma de construir y mostrar las evidencias. Los testimonios. Las teorías. Se siente como caminar dos horas sobre la arena. Para terminar fastidiada y con los tenis llenos de piedras. 

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Allen vs. Farrow, se olvida de la rigurosidad. Se viste de bondad para manipular  las emociones y la percepción del espectador. Es unilateral, desbalanceada, capciosa y especulativa, repitiendo la premisa de algunas predecesoras pero sin dar en el clavo. Peca de exacerbar presunciones y comentarios empujando el carro hacia un lado, sin un ápice de culpa. Y lo hace a propósito, porque así lo decide. Lo que es indiscutible, es la cortina que se niega a desaparecer con los años en donde cada contrincante ha permanecido inalterable, a costa de estropear la vida de unos niños que han crecido bajo la sombra de la  lucha y el resentimiento. Hay destrucción por donde se mire. Seguramente, traiciones. Venganza. Desamor. El colapso de un idílico sueño hollywoodense. Y, como cita el documental, seguramente jamás sabremos lo que ocurrió. Bueno o malo, juzgue usted por su cuenta. Podríamos debatir sobre la obra y el artista. Sobre la moral y la rectitud. Sobre lo que amamos de nuestros ídolos y lo que podemos perdonar. Nos cuesta cuestionar o ir en contra de lo que admiramos. Por eso existe la ley. Para iluminarnos, supongo. En este caso, puedes optar y resolver el problema por tu cuenta. Bucear en lo profundo para terminar con el misterio. 

Allen vs. Farrow está disponible completo bajo demanda en HBO España

Cultura Seriéfila Podcast 4×13: ‘Superman and Lois’, las series de Disney+ Star y recomendaciones de los oyentes

Cultura Seriéfila Podcast 4x13

Bienvenidos y bienvenidas a Cultura Seriéfila. En el programa número 13 de la cuarta temporada, Miguel Romero, Alberto Wikiseries, Swanilda y Stakado repasan los estrenos de la segunda quincena de febrero. También elegimos los premios a la mejor y peor serie del mes, las renovaciones y cancelaciones, etc. Y en El Bar, en lugar de recomendar series, son los oyentes los que nos recomiendan a todos. Os dejamos el timing del programa por si queréis escuchar algo en concreto:

Estrenos (7:46)

Netflix (8:15)

  • Tribus de Europa (8:20)
  • Ginny y Georgia (13:32)
  • Invasión de altura (23:59)
  • Tiger and Bunny (28:12)

Disney (33:04)

  • Con amor, Víctor (33:17)
  • Big Sky (40:34)
  • Helstrom (50:48)
  • Solar Opposites (58:00)

Filmin (1:04:47)

  • Stanley: retrato de un criminal (1:04:55)
  • MaPa (1:11:30)

HBO (1:18:02)

  • Allen vs. Farrow (1:18:22)
  • Superman & Lois (1:28:17)
  • Fantasmas (Movistar+)(1:38:19)
  • Pandora (Orange TV)(1:45:21)
  • La cocinera de Castamar (Atresplayer Premium)(1:48:18)

Renovaciones y cancelaciones (2:04:16)

El Bar: Recomendaciones de los oyentes (2:18:51)

Comentarios (2:51:48)


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Por último, os dejamos nuestro contacto.

Las series de marzo: estrenos y regresos más destacados

Una de las series de marzo será 'The Falcon and The Winter Soldier' en Disney+

Después de un mes de febrero más bien flojo en cuanto a estrenos y regresos, las series de marzo sí parecen tener, sobre el papel, un perfil más alto. Desde el relevo de Bruja escarlata y Visión por parte de Marvel en Disney+, hasta el regreso de los incansables zombies de The Walking DeadPor otro lado, las series españolas de este mes apuntan muy alto y están causando mucha expectación en los días previos a sus respectivos estrenos, por lo que no podemos perderles la pista. Empecemos el repaso:

Estrenos

‘Sky Rojo’ (Netflix)

'Sky Rojo' puede ser una de las series de marzo en Netflix

El nombre de Álex Pina genera mucho respeto en las plantas nobles de las oficinas de Netflix, su fichaje por la plataforma pasó a la historia como el primero acuerdo exclusivo con un creador español. El éxito de La casa de papel ha propiciado que Pina y su productora sigan trabajando con libertad para crear series como Sky Rojo, que llega el próximo 19 de marzo. Sus ocho episodios nos cuentan la historia de Coral, Wendy y Gina, tres prostitutas que huyen de su chulo. Su carrera frenética les lleva a afrontar multitud de peligros mientras dan esquinazo a Moisés y Christian. El reparto tiene caras tan conocidas como las de Verónica Sánchez y Miguel Ángel Silvestre.

‘The Falcon and The Winter Soldier’ (Disney+)

Tras el rotundo éxito de la primera serie de Marvel el Disney+, Bruja Escarlata y Visión, llega Falcon y Soldado de Invierno, que será una de las series de marzo, y probablemente abril y mayo. Eso sí, parece mucho más convencional que su predecesora. En ella, Sam Wilson y Bucky Barnes tendrán que lidiar con el legado del Capitán América para ocupar su lugar tras los acontecimientos de Vengadores: Endgame. Anthony Mackie y Sebastian Stan protagonizan la mini serie que se estrena el 19 de marzo semana a semana, y que también contará con viejos conocidos de la franquicia como Emily VanCamp y Daniel Brühl.

‘La templanza’ (Amazon Prime Video)

Puede que 'La templanza' no llegue a ser de las mejores series de marzo, pero sí genera mucha expectación Tras el éxito de El tiempo entre costuras, María Dueñas escribió otro best-seller que también consigue adaptación para la televisión. En este caso será Prime Video la que estrenará el 26 de marzo esta serie de diez episodios protagonizada por Leonor WatlingLa templanza es una historia de amor ambientada en 1860 en diferentes lugares del mundo: Londres, México, Cuba y España. Mauro y Soledad construyen un imperio que pueden perder en un día y luchan contra las adversidades para encontrar su lugar en el mundo.

‘Libertad’ (Movistar+)

Una de las series de marzo será 'Libertad', la nueva serie de Enrique Urbizu para Movistar+

Enrique Urbizu cosechó un enorme éxito en Movistar+ con su anterior serie, Gigantes, y ahora vuelve con una de bandoleros, Libertad. Esta nueva ficción, que será también una película que se estrenará en cines al mismo tiempo, está ambientada en el siglo XIX y se centra en Lucía la Llanera, que ha estado en prisión durante 17 años y es indultada justo cuando iba a ser ejecutada. Junto a su hijo, que no conoce a su padre ni el mundo exterior, intentará vivir la libertad que no ha tenido, mientras son perseguidos por un grupo de bandoleros y escopeteros. Encabeza el reparto Bebe, junto con Isak Férriz y nombres conocidos como Pedro Casablanc o Luis Callejo. Se estrena el 26 de marzo completa bajo demanda.

Regresos

‘The Walking Dead’ T10C (FOX)

Después de este convulso 2020, en el que las producciones se detuvieron por culpa del Covid, The Walking Dead tuvo que dejar sin emitir el último episodio de la décima temporada. Este cambio de planes provocó la decisión de poner fin a la serie en 2022, pero primero la décima temporada tendría ocho episodios extra y la undécima también contaría con 24. Podemos considerar este regreso como el principio del fin, aunque éste aún se atisbe lejano. Comienza el 1 de marzo en FOX España.

Bendita paciencia T2 (HBO España)

La comedia 'Bendita paciencia' ('Breeders') promete ser una de las series de marzo

Una de las buenas comedias que nos dejó el 2020 fue Bendita paciencia, una serie sobre la paternidad contada a través de dos grandes actores como son Martin Freeman y Daisy Haggard (Back To Life). La serie original del canal FX vuelve el 23 de marzo a HBO España y su emisión será de forma semanal. 

‘The Stand’: el profético fin la humanidad

Starzplay estrenó 'The Stand', la adaptación de la novela 'Apocalipsis', de Stephen King

Este artículo ha sido escrito después de ver la temporada completa de The Stand y contiene spoilers.

Stephen King ha establecido un universo que ya conocemos bastante, siendo reinterpretado con buenos y malos resultados, tanto en el cine como en la televisión dejando bondades y sin sabores, tan variados como las opiniones de sus acérrimos fans. En esta oportunidad le ha tocado el turno a The Stand, novela del chico de las lentes bohemias, publicada en el año 1978, cuya primera adaptación vio la luz en el 94, dirigida por Mick Harris en formato de miniserie. Ahora, con Josh Boone a la cabeza, el apocalipsis y sus demonios errantes, regresan con una atmósfera que palpita surrealismo y una poética malvada, en un viaje de heroísmo, esperanza y sobrevivencia. 

Cuando un virus experimental, creado por el gobierno se sale de control, una brutal epidemia amenaza con destruir a toda la humanidad. Esta fuerza letal, la super gripe conocida como Capitán Trotamundos se esparce como abejas asesinas en cada continente, matando a millones. Los pocos sobrevivientes, aquellos inmunes a la enfermedad, serán elegidos y acudirán al llamado de una centenaria mujer. La anciana Madre Abigail (Whoopi Goldberg) aparece en los sueños de estos atípicos apóstoles, con el objetivo de construir un último bastión, un pueblo recóndito que habrá de levantarse para perpetuar la  humanidad. 

La señora de los dreadlocks, ha hecho lo necesario. Sin embargo, no es la única con la habilidad de reclutar misioneros. Una maligna entidad, seductora y carismática, se ocupará de los egoístas, maleables y disconformes, enajenados que se unirán a este falso mesías prometeico en la ciudad de Las Vegas. De este modo, Randall Flagg, El Hombre Oscuro (Alexander Skarsgard) se valdrá de sus almas, proporcionándoles un falso paraíso de recompensas, placeres y libertad. 

Alexander Skarsgard y Whoopi Goldberg encabezan el reparto de 'The Stand', disponible en Starzplay

Entre los aliados del brujo, Lloyd Henreid (Nat Wolff, Bajo la misma estrella) será  su mano derecha, un delincuente de poca monta sediento de ambición. Nadine Cross (Amber Heard, La Liga de la Justicia) será la amante secreta,  la mujer que  jugará un papel clave en la narración tras ser seducida por Flagg. Y Harold Lauder (Owen Teague, Bloodline, It) un muchacho vengativo, lleno de rencor y desilusión, serán parte de un plan para acabar con la  congregación de la Madre Abigail.

Ante el inminente peligro, Stu Redman (James Marsden, Westworld), Frannie Goldsmith (Odessa Young), Glen Bateman (Greg Kinnear, Little Miss Sunshine), Larry Underwood (Jovan Adepo, Watchmen), Ray Bretner (Irene Bedard, El Nuevo mundo) y Nick Andros (Henry Saga, The New Mutants) serán advertidos formando un equipo para proteger a la comunidad.  Más tarde, cuatro miembros de la misma, serán enviados hacia el núcleo radioactivo del mal. Allí, Tom Cullen (Brad William Henke, Fragmentado) servirá como espía, siendo clave al colarse y pasar desapercibido en la Sodoma y Gomorra post apocalíptica.

The Stand, pudiera pasar como una serie desestimada. La estructura de su relato puede estar falta de ritmo, sobre todo al inicio. Se toma su tiempo estableciendo las premisas que encenderán la narrativa. Es un acto coral, en donde cada personaje debe encajar. Algunos, serán relevantes y de perfiles elaborados. Otros, serán pasajeros y servirán como desencadenantes de otras situaciones. No obstante, todos cumplen un rol, como en un juego de ajedrez. Es un punto a destacar, pues las relaciones y consecuencias que resultan de ellos, no son fáciles de manejar  y la serie lo consigue dejando pocos vacíos. 

Las actuaciones, avaladas por un grupo de muy buenos actores, no decaen. Un sólido elenco da vida al espectáculo, moldeando un universo de tenebrosa ficción que simula una agreste y apocalíptica eventualidad, una pesadilla posible, que consigue transmitir desesperación y desolación. La escenografía, destructiva y derruida, está presente en las ciudades olvidadas y solitarias, en las carreteras eternas atestadas de cadáveres y vehículos abandonados, en los sueños proféticos y las oscuras quebradas en medio de los parajes. Como antítesis de aquello, un infierno terrenal ubicado en Las Vegas, reproduce la figura del hombre que camina en carteles publicitarios. Una tierra prometida levantada por el hechicero, es iluminada por hipnóticas luces de neón sirviendo de hogar a todos  los desesperados, aquellos que aspiran a un nuevo orden caótico en donde ninguna regla los encadene.

The Stand es el onírico enfrentamiento del bien contra el mal. En aquella guerra sectaria, tanto justos como pecadores le seguirán el paso a la muerte. Algunos escaparán. Y otros serán condenados. ¿Qué hará el hombre en el momento en que todo se derrumbe? ¿Ha de optar por la libertad? ¿Elegirá el buen camino o perderá la esperanza? El demonio, haciendo sus cosas de demonio, se valdrá de trampas y encanto para tentar a los elegidos. Con alegorías cristianas a la orden del día, los protagonistas experimentarán tanto el engaño como la fidelidad, el odio y la hermandad. 

En esta lucha y redención, la victoria radica en una sola alegoría: la fe ciega en la verdad. Aquella, está representada en el versículo que repiten los personajes: «A pesar de caminar por un valle de sombras, no he de Temer. Tengo a Dios de mi lado». Aquel bíblico cantar actuará como escudo bajo lanzas oscuras. De esta manera, Randall Flagg, a pesar de las hordas de cobardes que le acompañan, no será capaz de responder ante el puñetazo celestial.  Las Vegas, emulando la caída de la antigua Babilonia, vestida como Lot, quien termina convertida en una estatua de sal, acabará devastada a causa de la ambición. La salida del laberinto, será desvelada por la Madre Abigail. El epílogo final, escrito por King para esta nueva versión, establece la premisa de gran parte de su universo: «el que cae una vez, se debe volver a levantar». Es aquello lo que prevalece. No hay otra manera. El mal, es propio de la vida. No te puedes esconder. Sólo te queda pelear.

 

Este literario Armageddon, vestido de New Age, tiene el sello de su autor. Aquello se palpita en cada toma y fotografía, tonalidades y brumas. Si te atrapa el misterio y la obra de King, The Stand, te gustará. Si no quieres que la mollera te de vueltas y vueltas, desentrañando un guion repleto de personajes, conexiones y preguntas, será difícil que te enganches. Como amante del género, de todos modos la recomiendo. No obstante, mis opiniones, no son para nada directrices. A mi me agradan las leyendas y los seres maquiavélicos. Es que soy una oscura chica seriéfila y me encanta vivir en permanente sobresalto. Que venga luego la plaga, que no me asusta la virulencia. Es más, la disfruto. Con todo el corazón.

The Stand está disponible completa bajo demanda en Starzplay.

Cultura Seriéfila Podcast 4×12: ‘El Internado Las Cumbres’, ‘Hierro’, ‘La infamia’, ‘Devils’ y más estrenos de febrero

Nuevo programa de Cultura Seriéfila Podcast

Bienvenidos y bienvenidas a Cultura Seriéfila Podcast. En este programa número 12 de la cuarta temporada, Miguel Romero, Alberto Wikiseries, Swanilda y Stakado repasan los estrenos de la primera quincena de febrero, con especial atención a La infamia, Devils, Escena del crimen: Desaparición en el Hotel Cecil, etc. En El Bar, nos adentramos en series de la siguiente quincena como son la segunda temporada de Hierro, El Internado Las Cumbres, Detrás de sus ojos y el videojuego (y futura serie) The Last of Us.

Estrenos (11:04)

Netflix (11:35)

  • Ciudad invisible (11:41)
  • El baile de las luciérnagas (15:17)
  • Capitani (20:56)
  • Escena del crimen: Desaparición en el Hotel Cecil (27:04)
  • El amor es la meta (44:55)
  • En los boxes (47:20)

HBO (52:34)

  • The Lady and The Dale (52:44)
  • Vitals: una historia humana (1:01:00)

Filmin (1:06:27)

  • La infamia (1:06:34)
  • El infiltrado (1:15:44)

Movistar+ (1:23:36)

  • Devils (1:23:43)
  • Los crímenes de Pembrokeshire (1:32:11)

Little Birds (Starzplay) (1:38:59)

Cadenas de pago

  • Miss Fisher Modern Murder Mysteries (FOX Life)(1:45:34)
  • Mirage (AMC)(1:49:06)
  • Nudes (Sundance TV)(1:52:33)
  • Resident Alien (SyFy)(1:59:10)

Renovaciones y cancelaciones (2:06:32)

El Bar (2:16:32)

  • El Internado Las Cumbres (2:17:53)
  • Hierro T2 (2:31:27)
  • Detrás de sus ojos (2:39:52)
  • The Last of Us (2:48:56)

Comentarios (3:01:16)

Os dejamos también los enlaces a los últimos artículos del blog:

Por último, os dejamos el reproductor de Ivoox para escuchar el último programa de Cultura Seriéfila Podcast desde aquí. Pero, recuerda, también estamos disponibles en Spotify, Apple Podcasts, Podimo, Google Podcasts y en los principales reproductores de podcasts.

‘Supongamos que Nueva York es una ciudad’: Fran Lebowitz por Fran Lebowitz

'Supongamos que Nueva York es una ciudad' es una serie documental sobre Fran Lebowitz disponible en Netflix

Netflix es una caja de sorpresas. Últimamente no para de utilizar la nula promoción de sus productos como estrategia para, precisamente para promocionarlos. A través del boca a boca, lo usuarios de la plataforma nos vamos contando qué merece la pena ver en ese mar de títulos. Incluso para alguien como nosotros, que escribimos sobre series y tenemos controlados los estrenos de todos los meses, hay cosas tan maravillosas como Supongamos que Nueva York es una ciudad, que se nos escapan de vez en cuando.

Pretend It’s a City, Supongamos que Nueva York es una ciudad en España, es una serie documental que sigue a Fran Lebowitz, la famosa escritora, contadora de anécdotas y cómica que comparte sus fascinantes historias sobre la ciudad de Nueva York junto a una persona tan especial como es el director Martin Scorsese. En cada episodio, Lebowitz da rienda suelta a sus divagaciones sobre cosas como las distracciones mortales, los inconvenientes del metro, el terror en Times Square, los riesgos de ser escritora, la alegría del sonido Motown o de aquella vez en la que Charles Mingus la persiguió por la calle.

Como decía, fueron las referencias de gente a la que sigo por las diferentes redes sociales las que, de alguna manera, me crearon la necesidad de acercarme a este documental. Pero amando Nueva York como la amo y estando detrás mi querido Martin Scorsese, me decidí a verlo. La serie trata sobre conversaciones que Lebowitz y Scorsese han tenido a lo largo de los años, como conferencias que han ido dando juntos o escenas grabadas para este documental como algunas que transcurren en un bar. 

Para quien no conozca a Fran Lebowitz, decir que es una escritora, humorista y contadora de anécdotas, sobre todo. En esta faceta es en la que más destaca junto en la de dar sus opiniones sobre todo lo que le molesta, que como buena neoyorkina, es casi todo. Pero lo mejor es que todo lo cuenta con una gracia tremenda, con humor inteligente y a veces con una lógica tan aplastante que es imposible no estar de acuerdo con ella. Tiene la capacidad de hablar de figuras históricas o artistas mundialmente conocidos como si fueran vecinos de un pueblo en el que se conoce todo el mundo. 

Scorsese y Lebowitz son los protagonistas y responsables de 'Supongamos que Nueva York es una ciudad'

Fran Lebowitz, y esto es alucinante, porque lleva viviendo en Nueva York desde los años 70 hasta ahora, conoce a todos los artistas y gente famosa e importante de la ciudad, desde Andy Warhol al propio Scorsese como a Sinatra o las principales estrellas del jazz. Ha estado en todas las fiestas de la gran manzana en los últimos 50 años. Tiene anécdotas inagotables y una forma de ver la vida un tanto especial. A todo el que le guste Nueva York y se divierta con las historias de una snob que odia a la gente a cada paso que da, se la recomiendo encarecidamente.

Supongamos que Nueva York es una ciudad consta de siete episodios de media hora que no merecen la pena ser contados (por mí), sino disfrutados en su conjunto y en los que, no sólo aprendemos sobre la figura de esta mujer, sino también sobre la historia de esta ciudad y su gente. También una visión específica sobre una infinidad de temas de la mano de una persona audaz, que a ratos te hace sentir inteligente a ti también, pero que la mayoría del tiempo te hace sentirte tonto, para que no despegues los pies del suelo.

Supongamos que Nueva York es una ciudad está disponible completo bajo demanda, en Netflix

Especiales de ‘Euphoria’: un viaje al corazón de las antiheroínas del glitter

'Euphoria' regresó con dos episodios especiales que sirven como puente hacia la segunda temporada

¿Qué es lo que viene luego de la ruptura? Pues la calma. La pesadumbre. Aquello que se posa como una mosca en la sopa. Y en el intermedio de aquel drama, para no quedarnos con el amargo sabor de la despedida, Euphoria regresa, a modo de aperitivo, con dos episodios de regalo, en un formato íntimo e introspectivo, ofreciendo un atisbo de lo sucedido con sus protagonistas, luego del devastador y llorado quiebre en la estación, allí donde los trenes vienen y se van. La poderosa narrativa de la ficción, se ha dedicado a bucear en la psique de sus personajes, dimensión que a momentos está llena de teatralidad y poderosos cuadros sobre la sexualidad, el amor y la marginalidad. Para esto, Sam Levinson, utiliza recursos entre poéticos y cotidianos, para organizar dos escenarios que se complementan y refuerzan, uno con el  otro. 

La primera entrega, bajo el título de Las rayadas no son eternas, transcurre en vísperas de Navidad. En un escenario urbano y melancólico,  Rue (Zendaya , ganadora del Emmy 2020) retorna triste y agotada acompañada de Ali (Colman Domingo) el compañero rehabilitado quien la enfrenta en un rol casi paternal, hablando de la vida, las drogas y sus demonios. La secuencia es un largo cara a cara en donde se exponen las debilidades y las fortalezas de ambos, en una acuarela de emociones donde hay pausas y reflexiones, con enfoques hermosos y filmados con sobria elegancia y equilibrio. Ambos, se potencian en aquella escenografía nocturna, ejecutada a la perfección. El tono de la charla bordea el secretismo, la fraternidad y la revelación y nos lanza hacia el vacío que aflige a la protagonista , la que a ratos parece desear la redención, del mismo modo que la condena. 

Las heridas de Rue son pesadas cadenas. Y su adicción, la sentencia, que parece eterna e irreversible. En aquella tragedia ha perdido la integridad. Es alguien diferente, un fantasma que deambula junto a un cuerpo desconectado de toda realidad. La ética y la moral, son puestas a prueba. La expiación se convierte en un proceso caótico y nudoso, en un acto de valor que involucra regresar a la cruda humanidad, dejando atrás a la marioneta, a la fuerza que maneja los hilos del cuerpo a través de las drogas. 

La tragedia de Rue, es como un cable que la sostiene. Y se debate entre morir, en un acto pseudo heroico, o luchar contra los demonios, dejándolos atrás. Sociedad, desigualdad, falta de oportunidades. En una arquitectura de hostilidad, en donde la violencia y la discriminación son actos habituales, sólo queda aferrarse, apelar al amor, aquel humano contacto que hace llevadera la vida. Todo esto, te romperá el corazón, de todas maneras. Euphoria, no es un relato agradable. Pero lo vale en su poética, en la figura delgada y absorta de su protagonista, que sobrecoge y fascina junto un partner perfecto, que funciona como conductor y reverso de la página, para concluir un episodio redondo en su narrativa, al compás de la música que se repite nostálgica mientras se difumina la imagen, dejando un halo de destrucción, belleza y ensoñación. 

Rue (Zendaya) y Ali (Colman Domingo) protagonizan el primer episodio especial de 'Euphoria', en HBO España

El siguiente especial de esta Euphoria, empapado en cuadros surrealistas, se abre luego con Jules (Hunter Schafer) en el episodio titulado Que se Joda cualquiera que no sea una gota de mar (F*ck Anyone Who’s Not A Sea Blob) onírica presentación que utiliza, nuevamente, el recurso de la conversación, ahora en la sala de la terapista de la joven. En este espacio de sobriedad que funciona como detonador ideal para las revelaciones, los traumas subterráneos aparecen al bucear en lo profundo del mar, recuperando recuerdos en busca de respuestas.  Acertados flashbacks y escenarios de la niñez, nos remontan a la familia. Una madre acongojada, ha pretendido ocultar la naturaleza transexual descubierta  en su retoño. Tiempo después, acabará arruinada por la adicción, perdida y ausente, con las consecuencias que conlleva la separación de una hija. Aquella novel fractura, dejará marcas en Jules. Más tarde, deslumbrada por el amor, buscará convertirse en el salvavidas de Rue, la única persona que la conoce de verdad. De manera indirecta, se ha condenado en un juicio que no ha merecido. 

Un remolino pasional habita en la chica como la brillantina en su rostro. En aquella selva exultante, el sexo y la promiscuidad, son los pilares de su identidad. Busca la aceptación. Como mujer e individuo. En busca de agradar y aferrarse a la feminidad, transforma este concepto en una especie de ídolo que parece inaccesible. Este ángel de alas rotas ha creado ante el mundo una personificación de sí misma, cuyo fin es gustar, ser objeto de deseo y anhelo de los hombres. Se ha olvidado de encontrarse. Sin tanto artificio. La rubia es la mariposa metida en la crisálida, la gota de agua en el océano. Sus fantasías y delirios  en forma de sueños de posesión, húmedos y violentos, la muestran siempre entregada a una satisfacción que la hiere y empodera a la vez, en una dualidad nebulosa. Al final del relato, queda un rayo de luz, que se desvanece como la neblina ante el primer atisbo de sol. 

Jules (Hunter Schafer) protagoniza el segundo episodio especial de 'Euphoria', en HBO España

A ratos surrealista, como dije al principio, a ratos efectista, Euphoria puede pecar de caer en lugares comunes o abusar de una especie de glorificación de la tristeza, ofreciendo al espectador un crisol de pesadumbre. Sin embargo, su lírica depresión no se siente forzada y funciona como un puente que sirve para entrelazar los nudos argumentales, los de Rue y los de Jules, potenciando la trama. 

Euphoria,  es aquello. Emociones al desnudo. Al borde del precipicio. Sus protagonistas, inmersas en procesos que parecen inconmensurables, seguirán tropezando, embriagadas de juventud, juntando lágrimas con sonrisas, así como muchas apasionadas en el mundo. Por mi parte, perfecto. Me agradan la tragedia y el romanticismo novelesco. Anti heroínas modernas. Destruidas y reconstruidas. Románticas y mártires.  

‘Yellowstone’: vuelven los cowboys

'Yellowstone' por fin llega a España de la mano de Paramount Network y Pluto TV

Yellowstone es una de esas series que incomprensiblemente todavía nadie se había dignado a traer a este país. Hasta ahora llevan tres temporadas pero, visto el nivel, auguro unas cuantas más o al menos, albergo esa esperanza. Se ha podido ver en Paramount Network, en abierto, desde el 18 de enero, pero a partir de hoy se podrá ver en Pluto TV bajo demanda, plataforma gratuita también.

La familia con el rancho más grande de los Estados Unidos tiene que luchar contra viento y marea para que nadie les quite ni un ápice de sus extensos terrenos; aunque se les ofrezca todo el oro del mundo. Aquí, lo que vale son las tradiciones al más puro estilo redneckcowboy y punto. Ellos no vendrán jamás a por ti, siempre y cuando no les toques tú a ellos. Luchan en múltiples frentes: con los indios autóctonos del lugar, el gobierno federal americano o cualquier mafioso que se les acerque para ofrecer, presionar o coaccionar para que vendan.

El boss es el genuino Kevin Costner (John Dutton), un tipo hirsuto como una piedra, implacable cuando lo ve necesario e incapaz de arrugarse ante nada ni por nadie. Sus progenie son el alma de la fiesta; por ello, cada cual con un rol muy específico. Antagónicos entre ellos pero con un único nexo de unión, su adorado padre. Son uno para todos y todos para uno… ¿no os suena?

Kelly Reilly es Beth Dutton, la hija de Kevin Costner en 'Yellowstone'

Desde luego cada personaje de Yellowstone es digno de estudiar en esta serie, una especie de Succession a los Hijos de la Anarquía, adictiva y envolvente. Pero… ¡qué puñetas! Pasemos a lo serio: mi rendición absoluta con el personaje con más testosterona que he visto en televisión, la inconmensurable reina-diva y emperatriz Kelly Reilly (Beth Dutton). Es decir, la única hija, absolutamente magistral. La auténtica joya de la corona… ¡menuda interpretación se marca aquí! Digna de cualquier premio; a eso, le sumas la mano derecha del patriarca, el amigo Rip, una especie a extinguir, parco en palabras, híspido de pro y con una fuerza poderosa en pantalla en todo los sentidos. Vamos, como dirían de una prestigiosa película de Tarantino, el Señor Lobo con dotes rudas. Pues bien, aquí tienes el combo perfecto con una magnitud que echa rayos cuál Vengadores 3.0, así son los cowboys modernos.

Como handicap diré que tiene, en según qué momentos, ese aroma a telenovela, sin pretender ser pedante al respecto; por ende, funciona como una auténtica máquina engrasada que te atrapa y no te suelta. Esta serie desde luego no necesita ningún efecto especial ni lo utiliza pero no nos engañemos. No en vano hay detrás una auténtica producción de lujo, con un creador Taylor Sheridan ,que viendo sus anteriores participaciones, entiendes todo. Y, para más bemoles, ¡menudo cliffhanger se han marcado esta última temporada! No puede ser, quiero, deseo, cowboys por doquier…En definitiva, larga vida a Yellowstone y no confundir con Bubú y su secuaz.

Ah!! Cambiando de tema, ayer empecé a ver otra serie que…bueno casi os lo explico otro día que voy a escuchar Cultura Seriéfila.

’22 de julio’: errores humanos en el mejor país del mundo

'22 de julio' nos cuenta desde varios puntos de vista los atentados de Oslo y Utoya en 2011

«Noruega es el mejor país del mundo»

Con esta frase que puede parecer pretenciosa, y lo es, comienza 22 de julio. Que Noruega sea el mejor país del mundo o no realmente no importa tanto en el desarrollo de esta miniserie que analiza a una sociedad que no sabe reaccionar ante un atentado, una masacre de semejantes características. Es posible que ningún país esté preparado todas las mañanas para algo así, pero las expectativas pueden estar muy altas con el denominado «mejor país del mundo», ¿no creéis? Con este enfoque, Sara Johnsen y Pål Sletaune someten a Noruega a un examen a posteriori sobre los errores puntuales y como sociedad se pueden haber dado para que se respondiera de la forma en que se hizo, sino cómo se pudo crear un caldo de cultivo para que este asesino llegara a actuar.

Como decimos, 22 de julio nos cuenta la historia previa, durante y después de los atentados de Oslo y Utoya de 2011, que le costó la vida a 77 personas, perpetrado por el ultraderechista Anders Behring Breivik. Y lo hace tomando como testigos a varios personajes (inventados para la causa, como nos recuerdan en cada inicio de episodio), que representan a cada uno de los colectivos elegidos para hacer esa radiografía de la sociedad noruega. El periodismo, la educación, el servicio de urgencias de un hospital, la policía, un bloguero de extrema derecha y unas pinceladas de esa sociedad inmigrante tan denostada por estos grupos de fanáticos, son los colectivos elegidos para que sirvan de motor de la historia.

Como en todas las sociedades modernas, el problema de los recortes de gastos y esa creencia engañosa de que los servicios públicos deben ser rentables, también se deja notar en Noruega. La primera historia que me gustaría resaltar es la de la doctora Helga, que ve amenazado su puesto de trabajo y la planta de urgencias del hospital por motivos exclusivamente económicos. Las constantes visitas de los consultores y la falta de medios tienen a este servicio al borde del colapso, más aún con lo que está por llegar con el atentado. Su lucha, tanto profesional como personal es una de las tramas más conmovedoras, aunque no exenta de fallos, como ya veremos.

'22 de julio', la miniserie sobre los atentados de Oslo y Utoya de 2011. Disponible en Filmin

Asímismo, la historia del policía Eivind retrata los fallos de la policía, no sólo en lo referente a los atentados, sino también en cuanto a la ayuda de los necesitados como es el caso del niño que se cae por el balcón. Y vemos que el error no es sólo de este hombre sino que se trata de una cadena de errores propiciados por el propio sistema y sus imperfecciones. Otro de los retratos más significativos de 22 de julio es el trato exquisito que dan a la educación, que vemos que se resiente cuando un niño necesita más ayuda de lo normal, aunque también evidencia que los países nórdicos nos llevan una vida de adelanto en este asunto, sobre todo.

Quizás el acercamiento que más me ha gustado de la serie ha sido el del periodismo, porque primero es que el catalizador que mueve la historia. Anine y su compañero Harald representan el papel de la profesión en esos días tan complicados. Nos enseña lo difícil que es trabajar bajo toda esa presión y la necesidad de que, en un suceso de tal magnitud, los medios tienen que servir de ayuda al mismo tiempo que se necesita que sea incómoda en su afán de buscar la verdad. A ellos les toca investigar el perfil del terrorista, buscar esos fallos del sistema en la policía y el ejército en el caso de que los hubiera y también homenajear a las víctimas.

22 de julio es muy dura, tiene momentos en lo que las lágrimas está a punto de salir, otros de pura indignación, pero al mismo tiempo hay que reconocer el mérito que tienen sus creadores al no recrearse en escenas violentas. Pero el trabajo tan meticuloso que hacen con los personajes consigue que empaticemos como si hubiéramos estado en la zona cero del desastre. Todo está contado con agilidad, sin tramas insustanciales, al estilo que los noruegos nos están acostumbrando últimamente como es el caso de Home Ground, Nobel Caza de brujas

El papel del periodismo es muy importante en '22 de julio'

22 de julio es una de esas joyitas del catálogo de Filmin que nadie debería perderse, más que por diversión, diría que por aprender. Aprender de las barbaridades hasta las que los extremismos son capaces de llegar, a conocer a una sociedad que no estamos acostumbrados a ver en pantalla. Y aprender también a contar historias tan vastas como esta, que podría tener ramificaciones casi infinitas, en tan sólo seis episodios. Muy recomendable esta miniserie, no os la perdáis, por favor.

Series de febrero: estrenos y regresos más destacados

El reboot de 'El Internado' es una de las series de febrero más atractivas

Bienvenidos a esta sección mensual en la que vamos a tratar de arrojar luz a la difícil tarea a la que la mayoría de espectadores nos enfrentamos cuando, mando a distancia en mano, intentamos decidir qué ver. Empezando por las series de febrero, mensualmente nos vamos a dedicar a facilitar esa tarea, destacando varios títulos que, a priori, despiertan más expectación o curiosidad. Unas veces será por los nombres delante o detrás de las cámaras, otras será por las expectativas que tenemos en ellas o que las propias cadenas nos intentan vender. Unas veces con acierto, otras veces, no. No intentaremos ser gurús, nos podremos equivocar, por no hablar de las series que puedan descubrirse como sorpresas una vez se hayan estrenado.

Presentado este bloque de artículos, vamos a ver qué puede dar de sí el mes de febrero. Un mes más corto y en el que los efectos de la pandemia se dejan notar, más que en el número de estrenos, que sigue habiendo muchos, en el tipo de series que nos llegan, donde el documental y las series de animación van ganando terreno al ser más fácil de producir.

Estrenos

Devils (Movistar+)

Patrick Dempsey protagoniza 'Devils', una de las series de febrero

Se trata de una serie original de Sky, coproducida por Francia, Italia y Gran Bretaña. El principal atractivo de la serie es el regreso a la pequeña pantalla de Patrick Dempsey, el Doctor macizo de Anatomía de Grey (ya veremos que nos será el único regreso de una de sus estrellas). Dempsey interpreta a un CEO de un banco americano y uno de los hombres más poderosos del mundo de las finanzas. Tras la llegada de su fichaje estrella, interpretado por Alessandro Borghi (Suburra), sus secretos más ocultos empezarán a salir a la luz, creando una crisis financiera internacional.

La infamia (Filmin)

'La infamia', miniserie británica de temática social y criminal que puede convertirse en una de las series de febrero Nunca perderemos de vista a Filmin en esta sección, porque sus series son siempre, cuanto menos, interesantes de ver, cuanto más, imprescindibles. La infamia, que se estrena el 2 de febrero, está basada en la historia de tres chicas jóvenes que fueron abusadas sexualmente y traficadas por hombres pakistaníes británicos en Rochdale, y del posterior fracaso de las autoridades para hacer algo al respecto. En este caso, se trata de una aclamada miniserie ganadora de un BAFTA basada en hechos reales que conmocionaron a Inglaterra. La policía fue acusada de no actuar antes por temor a parecer racistas. Tres episodios que a priori la deben convertir en una de las series de febrero.

Escena del crimen: Desaparición en el hotel Cecil (Netflix)

Se trata de la primera temporada de una nueva docuserie que deconstruye la mitología y misterios de lugares funestos relacionados con crímenes actuales. Esta primera entrega está dirigida por Joe Berlinger (Las cintas de Ted Bundy) y nos cuenta la misteriosa desaparición de Elisa Lam, que se alojaba en el mítico Hotel Cecil de Los Ángeles cuando se desvaneció sin dejar rastro en 2013. La desaparición de Elisa ofrece una visión escalofriante de un lugar perturbador famoso por sus sucesos y alojar asesinos en serie como Richard Ramírez. Se estrena el 10 de febrero.

El baile de las luciérnagas (Netflix)

Sarah Chalke y Katherine Heigl protagonizan 'El baile de las luciérnagas' en Netflix

Otra estrella de Anatomía de Grey que vuelve a la televisión después de sus sonados fracasos es Katherine Heigl, que protagoniza esta serie basada en un best seller de título original Firefly Lane. La novela, y la serie, nos contará la historia de dos amigas inseparables y su difícil y tumultuosa relación a lo largo de cuatro décadas. Maggie Friedman es la showrunner del proyecto y Katherine Heigl, además de protagonizar la serie junto a la gran Sarah Chalke (Scrubs) la produce. Llega el día 3 de febrero.

El Internado: Las Cumbres (Amazon Prime Video)

Curiosidad es el sentimiento que más despierta el reboot de una de las series que más éxito tuvo en España en la primera década de los 2000, seguido de desconfianza, claro está. El Internado: Las Cumbres transcurrirá en un internado ubicado junto a un antiguo monasterio, situado en un lugar inaccesible entre las montañas, aislado completamente del mundo. Los alumnos son chavales rebeldes y problemáticos que vivirán bajo la estricta y severa disciplina impuesta por el centro que les prepara para la reinserción en la sociedad. El bosque circundante alberga antiguas leyendas, amenazas que siguen vigentes y que les sumergirán en aventuras trepidantes y terroríficas. Como vemos, una premisa algo diferente a la de la serie de Antena 3, pero que conserva su esencia, ya veremos por dónde sale. Se estrena el día 19 y al menos para los españoles, seguro que será una de las series de febrero, sin duda.

Love, Victor (Disney+)

'Love Victor' llega a España de la mano de Dsney+ Star y promete ser una de las series de febrero

El próximo 23 de febrero hace su debut Star en Disney+, la submarca que traerá todo el contenido adulto que faltaba en la plataforma y que muchos usuarios echábamos en falta. Tal es así que ya podremos ver algunos títulos de Hulu o FX que no habían llegado a España todavía. Es el caso de Love, Victor, una serie de la que se ha hablado muy bien en Estados Unidos y que parece que Disney se guardó para su futuro desembarco a nivel internacional. Love, Victor es una adaptación de la película Love, Simon, y nos cuenta la historia de Victor, un nuevo estudiante de Creekwood High School en su propio viaje de autodescubrimiento, enfrentando desafíos en casa, adaptándose a una nueva ciudad y luchando con su orientación sexual. Cuando todo parece demasiado, se acerca a Simon para que lo ayude a navegar por los altibajos de la escuela secundaria.

Big Sky (Disney+)

'Big Sky' es una de las series más esperadas de Disney+ Star y puede ser una de las series de febrero

Otra de las series de febrero destacadas de Disney+ Star es esta Big Sky, original del canal ABC, que también es propiedad de la casa de Mickey Mouse. Su principal atractivo no está delante, sino detrás de las cámaras, pues es la nueva serie del creador de Big Little Lies y The Undoing entre otras muchas, David E. Kelley. Nos cuenta la historia de Cassie Dewell (Kylie Bunbury), una detective privada que se une a un ex policía para intentar encontrar a dos hermanas secuestradas por un camionero en una carretera de Montana. Pronto averiguan que las dos chicas no son las únicas víctimas y empieza una carrera contrarreloj para intentar que no acabe con más vidas. Actores y actrices de la talla de Ryan Philippe (El tirador), Katheryn Winnick (Lagherta en Vikings) o John Carroll Lynch (American Horror Story) completan un buen reparto.

Regresos

Hache T2 (Netflix)

'Hache' vuelve a Netflix y será una de las series de febreroLa serie protagonizada por Adriana Ugarte vuelve a Netflix el 5 de febrero, que nos situará un año después de la primera temporada, ya con Hache siendo la jefa de la heroína de Barcelona, llegando a negociar con el mismísimo Lucky Luciano. La ficción creada por Verónica Fernández no tuvo una gran repercusión mediática pero consiguió los números necesarios para que Netflix le haya concedido una segunda entrega, sean los que sean.

Hierro T2 (Movistar+)

Hierro se despide con su segunda temporada, por lo que será una de las series de febrero

La segunda temporada de la serie protagonizada por Candela Peña y Darío Grandinetti será la última, así que no sólo nos despediremos de la lucha entre estos dos personajes sino también de los hermosos paisajes de la preciosa isla canaria. En esta segunda entrega, la jueza Montes tendrá que seguir ocupándose de los asuntos de su juzgado al mismo tiempo que un nuevo caso le lleva a relacionarse otra vez con el empresario Díaz.


Estas son las series de febrero que hemos considerado que son las más atractivas de cara a un mes que se presenta flojo en cuanto a estrenos de gran relevancia. ¿Qué serie habrías incluido en esta lista? Déjanos tu comentario aquí debajo o comenta en nuestras redes sociales.