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Categoría: Críticas

Guerra y Paz: BBC y las adaptaciones literarias

La enésima adaptación de la novela de Tolstói llega a Movistar #0

Tengo un serio problema con la ficción televisiva británica que intento corregir pero no hay manera. Todo lo que viene de las Islas me da muchísima pereza aunque siempre acabo rendido ante sus acentos, su narrativa y sus actores, pero cuando se trata de empezar otra, vuelve la pereza. Entenderéis entonces que si la próxima gran serie de la BBC es Guerra y Paz, la pereza hay que multiplicarla por 10. Está claro que nadie vende como los americanos.

Llegados a este punto hay que preguntarse si era necesaria otra adaptación de la novela de Leon Tolstói, una de las mejores obras de la historia de la literatura. Una película de King Vidor, una serie de la propia BBC en los años 70 y una belga de 2007 no parecen suficientes para seguir sacando jugo a las complejas tramas que planteaba el escritor ruso. En mi opinión no era necesaria porque sus referentes han acabado siendo buenos clásicos, porque creo que hay series de época por encima de nuestras posibilidades y porque el mundo de la literatura está repleto de grandes obras maestras esperando a ser adaptadas como para que siempre le demos vueltas a las mismas. Estos argumentos nos echarían la crítica abajo así que vamos a suponer que sí era necesaria esta adaptación un poco modernizada de Guerra y Paz.

Para ello, la BBC ha recurrido a Andrew Davies, guionista de la House of Cards británica y productor de la americana, y todo un experto en adaptaciones de obras literarias clásicas como Orgullo y Prejuicio, Sentido y Sensibilidad o Vanity Fair. Grandes nombres de otras ficciones inglesas también en la producción ejecutiva, entre los que destaca el de Harvey Weinstein, aclamado productor de Hollywood. Dirige todos los episodios Tom Harper, que ha trabajado en series tan célebres como Misfits o Peaky Blinders. Delante de las cámaras, Guerra y Paz nos ofrece equilibrio entre actores jóvenes pero con una carrera en pleno auge como Paul Dano (12 Años de Esclavitud), James Norton (Happy Valley) y Lily James (Cenicienta, Downton Abbey), y secundarios veteranos que son los que dan empaque al producto como Brian Cox (The Slap), Jim Broadbent (London Spy), Stephen Rea (The Honourable Woman) o Gillian Anderson (Expediente X).

Grandes nombres en la nueva revisión de Guerra y Paz, de la BBC

Como suele suceder con la BBC, un ejemplo en todos los ámbitos, no se han escatimado recursos en la producción y se han ido a rodar a San Petersburgo y Moscú, la ambientación está muy lograda, el vestuario es impresionante con esos uniformes militares imponentes, etc. Pero Guerra y Paz no puede disimular de dónde viene y en ocasiones no podemos situarnos en la Rusia del XIX pues el perfecto acento y la actitud tan estirada de los actores nos traslada directamente a la Inglaterra victoriana. Ya, los aristócratas es lo que tienen, que parecen todos lo mismo pero no hubiera estado de más algún rasgo inequívoco de que estamos en Rusia para los profanos. En cuanto a la adaptación, para los que no hemos leído la novela, me parece un poco atropellada al principio, la presentación de los personajes me parece confusa y no queda del todo claro las relaciones entre todos ellos aunque imagino que será algo que veremos en los próximos capítulos.

El trabajo de los actores me parece impecable al menos de momento aunque los secundarios están un punto por encima, que demuestran que tienen mucha experiencia en papeles similares. Además, no hay nada más creíble que un actor británico, incluida Gillian Anderson, que se ha ganado el pasaporte. A Paul Dano todavía le queda mucho camino. También hay que destacar de las escenas de guerra, tan importantes para la narración, que están muy bien rodadas, con mucho realismo y la sensación de terror muy bien transmitida, tanto que nos parece que estamos dentro de la batalla. La única que hay en el primer episodio me ha recordado mucho a la secuencia que abría Salvar al Soldado Ryan, palabras mayores.

Grandes actores en la nueva adaptación de Guerra y Paz

En conjunto, Guerra y Paz me parece un producto muy conseguido, capaz de atraer a un público que no conoce la novela de Tolstói pero también para los fanáticos de las historias de época, que no quedarán decepcionados. Su narración es ágil, sus actores están correctísimos y está muy bien ambientada. En su contra, que no todos los días estamos para ver series de época y ésta, por mucho que sea alta literatura, no deja de ser otra más.

Guerra y Paz se emite en Movistar #0 los domingos a las 21.35h.

El Infiltrado, la perfección británica

La nueva serie de AMC y BBC, El Infiltrado (The Night Manager)
El Infiltrado (The Night Manager) vía AMC

La BBC y la AMC americana se han unido para producir El Infiltrado (The Night Manager), una miniserie de seis episodios basada en la novela homónima de John Le Carré. La serie, que cuenta con un presupuesto de 30 millones de dólares y un reparto de lujo, está dirigida en su totalidad por la cineasta danesa Susanne Bier. Como no podía ser de otra forma, el resultado es espectacular y estamos sin suda ante uno de los productos más apetecibles de lo que llevamos de año.

El Infiltrado nos traslada a la Primavera Árabe de 2011 en Egipto, justo cuando el gobierno de Mubarak cae fruto de las protestas populares en la Plaza Tahrir, una diferencia crucial con respecto a la novela, que estaba localizada en Centroamérica y su problemática endémica, los sicarios y el narcotráfico. Muy hábilmente, el guionista David Farr ha actualizado la trama y prácticamente ha cambiado la serie de género, pues lo que podría haber sido más parecido a Narcos ha acabado siendo algo más Homeland, con todo lo que ello conlleva.

El Infiltrado es la decimosexta adaptación de una novela de John Le Carré, ya sea al cine o a la televisión, prueba obvia de que a sus obras les sienta muy bien el cambio de formato, que el género de espías y conspiraciones es muy atractivo para el gran público y que, por supuesto, son buenos trabajos. En este caso, David Farr le da visibilidad a un problema que está detrás de cada conflicto en el mundo, que es el contrabando (o simplemente, venta) de armas a regímenes que acabarán usándolas contra sus ciudadanos. El dilema que se plantea el protagonista, y el espectador, es si es ético e incluso legal que tu país venda armas a un régimen totalitario, y claro está, si se puede hacer algo por impedirlo. A partir del piloto, lo que esperamos es un drama de espías clásicos que, debido a su corta duración, promete ser de lo más intenso e ir directamente al grano de la cuestión con la honestidad y la libertad que suele hacerlo la BBC.

House en El Infiltrado (The Night Manager)
Vía AMC

La cadena británica y AMC han apostado muy fuerte por esta historia y se nota en los grandes nombres que hay detrás y delante de las cámaras. Para empezar, le han confiado la dirección de los seis episodios a Susanne Bier, la cineasta danesa me parece una elección acertada por su sensibilidad y su gusto por los paisajes e imágenes bellas, como así confirma el piloto de El Infiltrado, cuya fotografía es exquisita y su producción totalmente cinematográfica. Al otro lado de la cámara, los dos actores protagonistas le dan empaque y visibilidad al producto. Tom Hiddleston lo tiene todo para brillar en esta historia de espías, belleza, fotogenia, carisma… No es de extrañar que si acaba siendo James Bond, esta serie sea su prueba de fuego. Como antagonista tenemos a Hugh Laurie, un actor versátil al que el papel le viene muy bien para explotar el cinismo y la mala leche que tenía su personaje más célebre, el Doctor House.

Todos estos ingredientes contribuye a que El Infiltrado sea una de esas series perfectas británicas, tanto que pueden parecer un poco frías pero siempre logran encandilar a la crítica y meterse al público en el bolsillo. Y estando la BBC de por medio, siempre acaba planteando dilemas morales y siendo tema de conversación. 

El Infiltrado se emite todos los miércoles a las 22.10h en el canal AMC España.

El Ministerio del Tiempo se gusta más en su segunda temporada

Hugo Silva en la Segunda Temporada de El Ministerio del Tiempo

La primera temporada de El Ministerio del Tiempo fascinó a todos los seriéfilos al mismo tiempo que se reencontraba con un público que ya no creía en la ficción española, o que nunca ha creído, como un público joven que nunca ha tenido unos referentes patrios tan poderosos como los que ofrece la serie de Javier Olivares y compañía. La segunda entrega confirma todo lo que vimos el año pasado pero, quizás siendo conscientes de su éxito, ahora se gusta más, se atreve más y nos hace disfrutar de lo lindo.

Los dos episodios emitidos hasta el momento han sido muy diferentes entre sí pero totalmente coherentes con el tono de El Ministerio del Tiempo. El primero se preocupó de contarnos lo que pasó después de la season finale, sobre todo con Julián e Irene, que quedaron en una situación muy delicada. También se centró en explicar la salida de Rodolfo Sancho (esperemos que momentánea) y lo hizo con una trama fantástica que nos regaló el cameo de David Sainz, que sirvió como catalizador para su personaje. El Cid fue el protagonista histórico del episodio, muy bien interpretado por Sergio Peris Mencheta, junto con el gran Ramón Langa, que volvía como Spínola. De él nacieron la mayoría de guiños y referencias a la cultura popular. Un gozo que nos mantuvo a todos a la caza del huevo de pascua.

El Cid El Ministerio del Tiempo

El segundo, sin embargo, ha cambiado de tercio para presentarnos a Pacino, el personaje que viene a cubrir el lugar Julián en el equipo, interpretado por Hugo Silva. Se trata de un policía de los años 80 que se salta las reglas siempre que lo considera oportuno si con ello consigue impartir justicia. La trama histórica nos introduce a un asesino de mujeres a lo largo de la historia y la comedia que presidió el primer capítulo se torna en oscuridad en el segundo gracias al personaje interpretado por Andrés Gertrúdix, un tipo frío que sufrió un grave trauma infantil que le ha convertido en lo que es.

La mezcla de géneros es una constante en El Ministerio del Tiempo, la responsable de tenernos siempre a flor de piel. Se nota que la serie está muy bien trabajada desde el principio, desde el esqueleto del guión y la definición de unos personajes que ofrecen una gran cantidad de matices, pero no sólo los principales, sino los secundarios y los episódicos, muy importante para una ficción que es prácticamente procedimental. Éstos secundarios y episódicos son los grandes atractivos semana a semana porque nos descubre a buenos actores, olvidados algunos y desconocidos otros. Siempre han estado ahí pero ahora están bien dirigidos, otra prueba fehaciente de que se hacen muy bien las cosas en todas las fases de la producción.

Foto de El Ministerio del Tiempo

El contenido transmedia que genera El Ministerio del Tiempo sigue siendo espectacular. Las apariciones de Javier Olivares, Marc Vigil o los protagonistas no han bajado el ritmo de la primera temporada y siguen dejándose ver en programas de televisión y en las redes sociales. Por otro lado, la sólida base de fans siguen alimentando a ese monstruo que es la ministeria mediante dibujos, animaciones y demás creaciones que jamás pensábamos que veríamos en España. Además, la audiencia está respondiendo y en las dos semanas que lleva en emisión la segunda temporada ha sido líder en el prime time con una media de 2.600.000 espectadores, algo que se le resistió el año pasado, pero aún así los visionados en streaming subirán muchos sus datos. Y lo mejor de todo es que nos queda la sensación de que estamos presenciando un producto cultural de primer nivel. Puro servicio público en Televisión Española.

Vinyl: perfección audiovisual para el testimonio de Scorsese y Jagger

Vinyl: la nueva seriede HBO producida por Martin Scorsese y Mick Jagger

A mediados de febrero por fin ha llegado el primer drama de estreno a HBO, la esperada Vinyl, producida por Martin Scorsese, Mick Jagger y con Terence Winter (Boardwalk Empire) como showrunner. La cadena de cable no nos tiene acostumbrados a estas largas sequías pero parece que hemos de acostumbrarnos porque en el horizonte no se ven demasiados proyectos con visos de ser estrenados a corto plazo. Por otro lado, los datos de audiencias de Vinyl no han acompañado, tan sólo 764.000 espectadores vieron el piloto en directo aunque la cifra se maquillarán con los visionados en diferido. Sea como sea HBO le ha depositado su confianza y ya tiene la renovación en el bolsillo.

Con nombres como los que preceden a Vinyl es imposible no crear expectativas ante un estreno de esta magnitud con una duración de dos horas y dirigido por el maestro Scorsese como si fuera otra película más de su extensa filmografía. En efecto, la serie no decepciona en este aspecto porque el director nos regala una colección de planos bellos, unos movimientos de cámara fascinantes y demás virguerías marca de la casa. Tampoco decepciona en el plano musical, faltaría más teniendo como consultor musical a Mick Jagger, que inserta en el metraje grandes temas constantemente que favorecen al ritmo y a la estética de la serie. Desde mi punto de vista, el guión es virtuoso teniendo en cuenta todas las presentaciones y lo enrevesado que parece a simple vista, pero con la efectividad de unos grandes diálogos y la habitual maestría de Terence Winter (acompañado en esta ocasión por George Mastras). En todos los aspectos, la serie se acerca a la perfección.

Vinyl Bobby Cannavale y Olivia Wilde

Al igual que pasaba en Boardwalk Empire, todo en Vinyl es perfecto, tanto que su belleza puede llegar a abrumar pero al igual que en la serie ambientada en Atlantic City esa perfección puede no conectar con el espectador, parece demasiado fría, algo que en principio no esperábamos de un drama ambientado en Nueva York en los años 70 con todo lo que estaba ocurriendo en la ciudad. Es sólo una percepción mía pero creo que todo esto se irá arreglando con el paso de los episodios, cuando duren una sola hora. Precisamente la excesiva duración del piloto es su principal problema pues la introducción de todos los personajes, toda la historia de Richie Finestra y su sello discográfico es demasiado extensa y creo que el puzzle se podría haber ido completando poco a poco durante la primera temporada, aunque sospecho que las historias que nos quieren contar sus creadores son otras y esto sólo era una mera introducción.

La temática de Vinyl es otro de sus puntos fuertes para una parte del público aunque es comprensible que para otra la industria musical de los años 70 en Nueva York les interese bien poco. Para mí esta serie es una oportunidad para conocer de primera mano todo lo que se estaba cociendo en la ciudad que servía como epicentro de todos los cambios que se estaban produciendo a nivel mundial, que iba desde lo cultural hasta todo lo social, la política, etc. De ahí a que la presencia de Mick Jagger y Martin Scorsese resulte esencial pues fueron dos de los actores principales de la época y sus testimonios pueden convertir a la serie en casi un documental. ¿Estuvieron en un concierto cuyo edificio se vino abajo? ¿Estaba la industria discográfica controlada por la mafia? Vinyl mezclará realidad con ficción pero apuesto a que se va a acercar a la verdad más de lo que pensamos.

Scorsese y Jagger

En líneas generales, el estreno de Vinyl me ha parecido brillante. Su episodio piloto casi podría funcionar como una película y estaría bastante arriba en la filmografía del maestro Scorsese por su estética, su planificación, su ritmo y su lenguaje audiovisual. Además, la banda sonora es un compendio de grandes temas uno tras otro, y no sólo de Rock & Roll, que se volverá imprescindible a medida que la serie avance. ¿Qué os ha parecido el piloto de Vinyl? ¿Se os ha hecho largo? ¿Creéis que la serie refleja la realidad de la época con precisión?

The Magicians, la magia es carrera universitaria

La nueva serie de SyFy

El inicio de 2016 ha venido marcado por el estreno de varias series dirigidas al público juvenil destinadas a ser grandes éxitos. Primero fue Las Crónicas de Shannara, después la insuficiente Shadowhunters y ahora The Magicians, que estrenó la semana pasada el canal SyFy.

The Magicians nos presenta a Quentin Coldwater (Jason Ralph), un joven inadaptado que empieza a estudiar en una escuela universitaria de magia situada al norte de Manhattan, cumpliendo así un sueño infantil. Poco a poco se va dando cuenta de que el mundo imaginario que leía en su novela de fantasía favorita es real, aunque no tan idílico como pensaba. Mientras, su amiga Julia (Stella Maeve), no admitida en la escuela, busca seguir aprendiendo magia con un grupo de rebeldes.

Las comparaciones de The Magicians con Harry Potter y Las Crónicas de Narnia son obvias, pero más allá de los parecidos razonables lo que buscó Lev Grossman (autor de la novela) fue intentar repetir una fórmula que había sido un éxito unánime y ya de paso intentar convertirse en un nuevo referente para el público joven. Todos los elementos ambas están presentes: mundos imaginarios, escuelas de magia, profecías, una distinción severa entre el bien y mal, etc. Pero las diferencias de la serie de SyFy con las otras sagas también son determinantes porque no se trata meramente de un producto infantil y adolescente, en los que los personajes suelen ser bastante planos y hacen chistes sobre Instagram o Snapchat, sino algo un poco más serio donde sus protagonistas tienen problemas reales, luchas interiores y aún así persiguen su sueño hasta las últimas consecuencias, algo que también puede resultar muy útil a las nuevas generaciones como aprendizaje de que la vida no es una serie con una fotografía colorida.

Protagonista de The Magicians

A mí que la magia ni me va ni me viene, el estreno de The Magicians me causaba un gran escepticismo porque esperaba otro desastre como Shadowhunters, básicamente porque SyFy (la americana) suele producir series de muy baja calidad. Por eso me sorprendió primero el gran despliegue que han llevado a cabo con unos efectos digitales que cumplen a la perfección, clave para que una serie de magia funcione, si no lo hace tenemos un problema. Los personajes, sin ser nada del otro mundo, interesan y hasta ahora todos se antojan útiles, ya veremos con el paso de los capítulos. Eso sí, no me acaban de gustar los actores protagonistas, no sé si es problema mío pero parece que sus respectivos papeles les vienen grandes. En cuanto a la narrativa, el piloto está muy bien llevado, mostrando lo justo, presentando bien a los personajes y una escena final muy interesante para captar la atención del espectador.

Al contrario que ocurría en los otros dos ejemplos, The Magicians sí me parece una serie con vocación de agradar a todos los públicos, sin excluir a ningún segmento de edad a pesar de que los adolescentes las disfrutarán más. Además, la magia siempre es un género atractivo y en televisión había un hueco necesario de cubrir, por lo que no se decepcionarán los que le den una oportunidad pues su producción, sus personajes y su trama lo merecen.

American Crime Story: O.J Simpson por Ryan Murphy

La nueva serie de Ryan Murphy es American Crime Story

La historia de Estados Unidos no se puede entender sin sus crímenes. Esto es lo que deben pensar Ryan Murphy y Brad Falchuk, que han dedicado varios años y varias series a describir macabros y cada vez más locos crímenes en la ficción televisiva. Ahora, han decidido volverse «hiperrealistas» y recrear el juicio más mediático de toda la historia americana, el de O.J Simpson, con toda la fidelidad posible. Esto es American Crime Story, la nueva serie de FX, una antología de diez episodios que cada año recreará un caso archiconocido.

Desde los primeros segundos, con las imágenes de archivo del caso de Rodney King y sus posteriores disturbios, American Crime Story: People vs. O.J Simpson demuestra que sus creadores han buscado la rigurosidad y la fidelidad a la hora de recrear los hechos y los personajes. Parece claro, por tanto, que el objetivo no es esclarecer si el ex deportista es culpable sino analizar todo lo que aquel juicio conllevó, tanto a nivel mediático, por la cobertura que se le dio, y también cómo ha marcado y evolucionado la relación de la sociedad con los famosos, que no volvió a ser la misma desde entonces.

Una de las grandes estrellas de American Crime Story

El interés de Ryan Murphy y Brad Falchuk en el guión, que ya estaban escribiendo para FOX Scott Alexander y Larry Karaszewski, ha permitido que American Crime Story se haya hecho más grande, con más presupuesto y con un reparto de lujo. La caracterización de la mayoría de los personajes está muy lograda, Cuba Gooding Jr. es un convincente O.J y su parecido es incluso razonable, como el de Sarah Paulson como la fiscal Marcia Clark. No tanto el de David Schwimmer, aunque por lo poco que hemos visto hasta el momento puede ser que la decisión de ofrecerle el papel puede no ser tan mala como parecía. Por el contrario, apenas hay parecido entre John Travolta y Robert Shaphiro, y no pasaría nada por sacrificar similitudes por fichar una estrella pero es que el aspecto de Travolta deja mucho que desear, no parece él mismo, dicho esto, como buen actor que es seguro que su trabajo será muy importante en la serie.

El primer episodio de American Crime Story funciona desde el primer minuto gracias a un ritmo que nos deja ver los matices de los personajes y todo el trasfondo del caso, hasta en el nivel racial o el tratamiento de la fama, sin ser todo lo densa que se cabría esperar. Por tanto es admirable la capacidad de síntesis de los escritores y de Murphy como director, cuentan muchísimo en una hora y no da la sensación de ser un resumen desestructurado. La recreación de los años 90 es mimética y la fotografía evoca a los productos audiovisuales de la época.

John Travolta, David Schwimmer y Cuba Gooding Jr.

También admiro y agradezco la contención de Murphy a la hora de no llevarse a su terreno la serie, aunque hay que reconocer que en algunos momentos podemos observar guiños al público juvenil, como cuando Robert Kardashian le pide a O.J que no se suicide en el dormitorio de su hija Kimmy. Se ve que le interesa, aparte del caso criminal, analizar la raíz de lo que hoy es la familia más influyente para los adolescentes que, irónicamente, nació a partir del juicio.

A medida que avance American Crime Story me gustaría que fuera profundizando en el funcionamiento de la justicia americana, en el conflicto racial que Estados Unidos no ha podido resolver después de tantos años, en el tratamiento mediático de los juicios a celebridades o de la fama y sus consecuencias, pero creo que es mucho pedir y sólo veremos algunas pinceladas. Muchos de los espectadores seguirán expectantes por si ven a la pequeña Kimmy.

Les Revenants volvió tres años después para buscar respuestas

Segunda temporada de la gran serie francesa

Tres largos años han tenido que pasar para que veamos la continuación de Les Revenants, una de las series más enigmáticas, cautivadoras y personales de los últimos años. La ficción de Canal+ Francia no ha perdido un ápice de su esencia y además de ser hipnótica también ha buscado respuestas a la trama que nos presentó en su primera temporada.

Aquella primera entrega nos sorprendió con un relato muy personal aderezado con una música crucial para transmitir la vocación existencialista de su creador Fabrice Gobert. Entonces lo más importante no era el porqué del retorno de los fallecidos al pueblo, sino analizar el impacto del acontecimiento en sus familiares que, para bien o para mal, ya habían pasado página. La atmósfera de Les Revenants es su punto fuerte, sin ella la serie francesa sería menos original, como su remake norteamericano The Returned.

En la segunda temporada, su creador ha seguido la misma línea pero además, se ha decidido a dar respuesta sobre el acontecimiento que ocurrió seis meses antes. Los resucitados no se fueron muy lejos, simplemente se refugiaron en el lado inaccesible del pueblo a la espera de saber qué hacer. La narración se ve apoyada por la presentación de nuevos personajes, que estuvieron presentes en la inundación que ocurrió 35 años antes, algo muy esclarecedor para conocer el pasado de muchos ellos.

El drama de Canal+ Series busca respuestas

La desventaja de concentrarse en el «qué» más que en el «cómo» es la pérdida de su fuerza filosófica en favor de las explicaciones que han llevado a los muertos a volver a la vida, por supuesto siempre a la manera de su creador, un tanto críptica pero siempre terriblemente bella. Por supuesto, la evolución lógica de Les Revenants tenía que ser ésta porque no podía entrar en un bucle existencialista del que no podría reponerse porque ya necesitábamos algunas respuestas.

Desde que aparece el logo de Canal+ Francia la piel se nos pone de gallina y eso es algo que Les Revenants y Fabrice Gobert se han ganado a pulso y no podemos decir que nos haya decepcionado tras tres largos años de espera. La segunda temporada nos ha abierto un camino nuevo y ha sentado las bases para una tercera con un final abierto pero que funciona perfectamente como final de serie.

Las dos temporadas de Les Revenants están disponibles en el catálogo de Movistar+.

Amazon cumple con el remake de Mad Dogs

La serie de Amazon, remake de la homónima británica

La prolífica industria audiovisual americana a menudo necesita mirar a otros mercados en busca de ideas más frescas que las que tienen en casa, incluso Amazon, que tan bien está llevando su incursión en el mundo seriéfilo, ha decidido a apuntarse a la moda de los remakes. Ellos, los americanos, creen que pueden mejorar productos realizados en otros países gracias a sus inalcanzables presupuestos y su amplio star system. La mayoría de veces la originalidad se queda en el camino, pero Mad Dogs, quizás por ser un producto menos concienzudo y original, lo ha conseguido.

Mad Dogs es una comedia negra que se desarrolla en Belice, un destino paradisíaco para cuatro amigos de la universidad que acuden a la llamada de otro compañero que ha hecho fortuna en el país centroamericano gracias al negocio inmobiliario. Su estancia se convertirá en una pesadilla desde la primera noche, cuando el anfitrión es asesinado y se ven envueltos en una trama criminal que no pueden manejar, más aún cuando empiezan a aflorar viejas rencillas entre ellos, lo cual complica todo mucho más.

No soy partidario de que las series se clasifiquen las series por géneros porque realmente más que una clasificación, se trata de una imposición absurda que priva a unos de ver grandes obras simplemente porque no son el público objetivo al que va dirigido. Paradójicamente, Mad Dogs sí podría ser considerada como una serie para tíos por su exceso de testosterona y su ausencia total de un punto de vista femenino. Su perspectiva androcentrista puede irritar a muchas mujeres pero hay que valorar el producto por lo que es, una serie que es mero entretenimiento sin más pretensiones.

Misterioso personaje de Mad Dogs

A medida que avanza la temporada, Mad Dogs se va alejando de la comedia para convertirse en un thriller carente de humor por completo, punto en el que se vuelve más aburrida, en parte también porque odiamos a los personajes tanto como se odian entre ellos y eso es lo peor que le puede pasar a una serie, que el espectador no se sienta identificado con lo que ve en la pantalla. Sólo su espléndida producción, sus paisajes y su vocación de road movie que asoma de vez en cuando nos mantienen pegados a la pantalla. Bueno, eso y saber cómo demonios va a acabar todo.

La serie de Amazon tiene muchos problemas, como la falta de credibilidad y de ritmo en algunos episodios pero no podemos negar que es capaz de atraparnos gracias a su cuidada estética, quizás demasiado trabajada para un producto que es más simple de lo que parece aunque precisamente eso le salve de ser una serie totalmente olvidable. Aún así, Mad Dogs es recomendable al menos para echar un vistazo.

Mad Dogs está disponible en el catálogo de series de Movistar+ o en Canal+ Series.

Mozart In The Jungle: virtuosa en su segunda temporada

La serie de Amazon triunfó en los Globos de Oro

La pasada edición de los Globos de Oro dieron notoriedad a una comedia que hasta ahora no era considerada como las mejores del panorama televisivo americano, Mozart In The Jungle, que se hizo con los galardones a Mejor Serie de Comedia y Mejor Actor de Comedia para Gael García Bernal. En efecto, su primera temporada no tuvo el reconocimiento que debía y, mientras esperamos la creación de una categoría de dramedia que consiga encajar series como Transparent, digamos que se ha hecho algo de justicia.

Como comentábamos en la crítica de su primera temporada, Mozart In The Jungle recreaba con una aparente precisión los entresijos de una orquesta filarmónica tan exigente como la de Nueva York y aproximarnos a un mundo tan desconocido para el gran público fue una de sus grandes atracciones. En este segunda entrega ya conocemos a los personajes, sabemos cómo funciona la orquesta y sólo nos queda disfrutar con las vicisitudes de sus miembros. Ahora hay más rasgos de comedia clásica, chistes para todos los públicos y menos drogas y sexo, precisamente dos de sus reclamos iniciales.

La maquinaria parece mejor engrasada y todo funciona a la perfección. Gael García Bernal repite una gran actuación en la que su histrionismo parece haber menguado y convierte a Rodrigo en un personaje más puro y carismático. Su relación con Thomas y sobre todo con Hailey nos regalan algunos de los mejores momentos de la temporada, como la noche de revelaciones entre los maestros tras ingerir setas o el mágico viaje a México donde la serie prácticamente cambia de género y acabamos abrumados por el paisaje y la orquesta de niños.

Protagonistas de Mozart In The Jungle

Yo también pienso que Mozart In The Jungle es una serie bastante pretenciosa dirigida a un público hipster. Roman Coppola y Jason Schwartzman beben de muchas fuentes a la hora de componer el relato, pero no consiguen apropiarse de ellas y todo me parece impostado. Aún así, funciona porque la historia es ágil, los personajes son interesantes y la música clásica consigue crear un clima que tapa las carencias que pueda tener la serie en sí en el momento más adecuado.

Amazon sigue caminando con paso firme creando ficciones de una calidad superior que consigue triunfar entre la crítica y los premios, a pesar de que Netflix sea la que se lleva mayor atención mediática. Mozart In The Jungle, así como Transparent me parecen comedias mejor rematadas y con más vocación de arte que las de su competencia directa.

¿Qué os ha parecido la segunda temporada de Mozart In The Jungle? ¿Creéis que tanto la serie como Gael García Bernal merecían ganar los Globos de Oro?

Angie Tribeca, la comedia loca que estábamos esperando

La nueva serie de TNT España

Cuando la monotonía de la temporada seriéfila y sus insulsos estrenos se instalan, es reconfortante encontrar aún lugar para la sorpresa. Esperaba poco o nada de Angie Tribeca, otra comedia de TBS de esas que pasan si  pena ni gloria pero que contra pronóstico me ha hecho pasar muy buenos ratos gracias a un humor muy básico pero efectivo.

Angie Tribeca es Rashida Jones (The Office, Parks & Recreation), una detective de la policía de Los Angeles a la que le asignan un compañero, Jay Gails (Hayes McArthur, Go On), con el que tendrá que resolver casos muy locos de las formas más locas que nos podamos imaginar. Además, lleva la siempre venerada firma de Steve Carell, creador de la serie junto con su mujer, Nancy. La comedia de TBS bebe de las películas de 80 como Loca Academia de Policía, Hot Shots o Aterriza como puedas, es decir, un humor deformado y paródico que no es gran cosa pero que entretiene una barbaridad.

No esperéis que Angie Tribeca sea una maravilla, tampoco es eso, es una comedia estúpida en la que la estupidez es bienvenida. En este caso, los objetos de parodia son las series procedimentales de policías, por lo que se explotan adecuadamente tópicos como las persecuciones, los interrogatorios, los forenses o los detectives atormentados. Todo ello dando en el clavo con una imaginación sin límites aunque pensemos que ya está todo visto. Especialmente destacables son los gags en los que el perro policía está presente como un agente más y los rótulos de Ford cada vez hay un plano de coches exterior.

Angie Tribeca Perro

Personalmente para mí que no soy un asiduo de sus comedias anteriores ha sido un gran descubrimiento Rashida Jones (sí, lo sé), a quien el papel le va como anillo al dedo y ella cumple sin despeinarse de forma muy efectiva. Junto a los dos protagonistas y secundarios hay que destacar los cameos de actores muy famosos como Alfred Molina, James Franco, Lisa Kudrow, Jeff Dunham, Sarah Chalke, Keegan-Michael Key o Bill Murray entre otros, lo cual le hace ganar un poco más de interés. Se ve que en la producción hay mucha mano.

Angie Tribeca me parece una comedia muy recomendable para desengrasar la mandíbula sin más pretensión que pasar un buen rato. Es obvio que este tipo de humor no es para todo el mundo pero reto a quien sea a que vea el piloto sin soltar una carcajada. Ya me contaréis.

Angie Tribeca se estrenó el pasado domingo 17 de enero en TNT con una maratón de los diez episodios de su primera temporada. La segunda entrega se estrenará el próximo 25 de enero.