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Categoría: Opinión

Predicciones para los Emmys 2015: Drama

Nominaciones a los Emmys 2015

Esta noche saldremos de dudas y veremos si nuestras predicciones para los Emmys 2015 fueron acertadas o no. Para terminar con nuestra labor, hoy toca repasar lo que puede suceder en (digamos) la categoría reina, la que más igualada está y en la que cualquier cosa podría suceder, podría, pero no va a suceder. Todas las nominadas tienen calidad como para ganar pero en esto de los premios siempre hay preferencias y tendencias que siempre apuntan en una dirección y rara vez se equivocan.

Mejor Serie de Drama

Va a ser difícil ignorar el hecho de que el final de Mad Men, una de las series más importantes de los últimos años, influirá en los votantes que por otra parte, y eso lo comprobamos año tras año, suele ignorar a otras ficciones o actores y actrices que se despiden. En esta categoría, sin embargo, se rindió pleitesía a Breaking Bad incluso un año después de su final, por lo que es probable que ocurra lo mismo. Su principal competidora será Juego de Tronos, que arrasó en los Creative Emmys pero eso no le da ninguna ventaja. Y no olvidemos a la debutante Better Call Saul, que puede seguir la estela de Breaking Bad, aunque cuenta con menos opciones. Así pues, nuestra predicción y nuestro deseo es que Mad Men consiga el que será su último Emmy.

Mejor Actor

Jon Hamm parte como favorito también para ganar su primer Emmy como Don Draper, un premio que se le ha negado las anteriores siete veces y que por justicia debería conseguir. Ahora bien, que levante la mano quien considere que hay piedad y compasión en los académicos. Ya hemos visto en otras ocasiones como desfilan actores en las alfombras rojas que se van de vacío año tras año, ya sean siete o veinte, por lo que Hamm no tiene garantías de nada. Al otro lado de la balanza está Bob Odenkirk, primera nominación por Better Call Saul y pretende que la inercia de  Breaking Bad le otorgue el galardón, aunque este año será complicado. No olvidemos tampoco a Kevin Spacey y Jeff Daniels, que son nombres importantes que a los organizadores siempre le interesa ver en el escenario. Menos opciones, grandes trabajos para Liev Schreiber y Kyle Chandler. Nosotros apostamos por Draper.

Mejor Actriz

Cada categoría va a ser calcada a la anterior cuando hablemos de las nominaciones de Mad Men en estos Emmys 2015. Casi todo el mundo quiere que por fin se reconozca el trabajo de Elisabeth Moss como la legendaria Peggy Olson pero en esta ocasión lo va a tener muy complicado. Enfrente se va a encontrar con el ‘black power’ representados por dos grandes actrices y, sobre todo, dos grandes personajes que han tenido una gran acogida por parte del público, como son Taraji P. Henson, su Cookie Lion de Empire perdurará en el tiempo, y Viola Davis, como representante del shondismo con How To Get Away With Murder (Cómo defender a un asesino), que será la más probable vencedora en estos Emmys 2015. Claire Danes se presenta este año con la piel de cordero a pesar de que nunca ha perdido cuando ha estado nominada por Homeland. Robin Wright ya ha ganado como la malvada Claire Underwood, por lo que sus opciones se reducen. Y por último, Tatiana Maslany ha conseguido colarse entre las nominadas, algo que ya es un logro en sí pero no nos pasemos.

Mejor Actor Secundario

El sexteto de candidatos en esta categoría es impresionante, pues acapara actores que se han ganado su fama y respeto por hacer precisamente de secundarios, un registro en el que parecen sentirse como pez en el agua. Todas las miradas apuntan hacia Jonathan Banks, cuyo personaje en Better Call Saul se ganó la simpatía de todos ya en Breaking Bad, pero un solo episodio ha bastado para situarle en primera línea de las quinielas, pero qué episodio. Sin embargo, me gustaría que se premiara el excelente trabajo de Ben Mendelsohn en Bloodline, quizás por tener más presencia en la trama principal de su serie, con la que podría haber competido como protagonista. Muy destacada ha sido también la temporada de Michael Kelly en House of Cards pero otro año más se irá a casa de vacío. Menos opciones para Peter Dinklage, Jim Carter y Alan Cumming, víctima de el derrumbe de The Good Wife.

Mejor Actriz Secundaria

Si ignoráramos el hecho de que en estos Emmys 2015 se despide para siempre Mad Men no creo que el favoritismo fuera tan claro para Christina Hendricks, principalmente porque Lena Heady ha hecho una gran temporada en Juego de Tronos, con una secuencia en el último episodio para quitarse el sombrero, a pesar de lo del cuerpo. Pero lo cierto es que como homenaje, no sólo a la actriz y a la serie, sino al propio personaje de Joan Holloway (y todo lo que representa), sería muy bonito ver a Hendricks dando el discurso de agradecimiento que tanto se le resiste. En cuanto a las demás, no creo que Emilia Clarke tenga demasiadas opciones y su nominación parece un tanto aleatoria. A Uzo Aduba le puede pesar el hecho de que su personaje, uno de los más cómicos de Orange Is The New Black, sea candidato en drama. Christine Baranski se ha salvado un poco del desastre pero con pocas opciones de éxito. Joan Froggatt…

Predicciones para los Emmys 2015: Miniserie o TV Movie

Nominaciones a los Emmy 2015 en categoría de miniserie y película para televisión

Desde hace unos años las miniseries han logrado una notoriedad abrumadora, no sólo por su calidad sino también por su número. Hace unos años eran tan pocas que se podían contar con los dedos de una mano y mucho menos encontrar cinco candidatas medianamente aceptables como para hacerles categoría propia. Una de las grandes novedades de los Emmys 2015 es la separación, al menos en el premio principal, de las miniseries y las películas para televisión. Un acierto que no hace más que acrecentar el número de nominados y posibilidades de nuestras (mini)series preferidas de lograr un galardón. Estas son nuestras predicciones.

Mejor Miniserie

El nivel en la categoría en estos Emmys 2015 es enorme si exceptuamos a American Horror Story: Freakshow, la peor entrega de la serie de Ryan Murphy, muy pasada de rosca y viva únicamente para el lucimiento de los actores y del propio autor, pero muy lejos de la maravilla que fue Asylum. Hablemos pues de ganadores. Las cuatro restantes serían dignas vencedoras pero aquí las preferencias también están bastante claras. La pelea será a muerte entre American Crime y la favorita, Olive Kitteridge, de HBO, que acaparó todos los elogios de la prensa en la primera mitad del año. Creemos que será la segunda la que consiga el premio, aunque no descartemos a su oponente, una historia sobre los grandes problemas de la sociedad americana dura y realista, aunque mucho más difícil de premiar. Ni Wolf Hall ni The Honourable Woman parecen capaces de competir al mismo nivel en cuanto a premios.

Mejor Actor de Miniserie o TV Movie

En las categorías interpretativas ya hay representantes de ambos géneros, por lo que la elección se complica aún más. Claramente parten con ventaja Timothy Hutton (American Crime), Richard Jenkins (Olive Kitteridge) y David Oyelowo (Nightingale). Nuestro corazón está con el segundo, excelente en su papel de hombre normal que pocos son capaces de interpretar como él, aunque todas las apuestas indican a que finalmente será David Oyelowo quien se haga con el premio.

Mejor Actriz de Miniserie o TV Movie

Aunque Maggie Gyllenhaal se sale en su papel de The Honourable Woman y ganaría en otras ediciones con los ojos cerrados, la cosa parece estar entre otras dos monstruas de la interpretación: Felicity Huffman, que compone un personaje odiable desde cualquier perspectiva y Frances McDormand, que interpreta a una mujer adorable en muchos sentidos aunque de difícil carácter. Ambas hacen un trabajo espectacular aunque nuestro corazón, y también las quinielas, están con McDormand como vencedora en estos Emmys 2015.

Mejor Actor Secundario de Miniserie o TV Movie

Siempre es complicada la labor de predecir quién ganará en las categorías de secundarios pero este año parece haber un favorito claro, Bill Murray por Olive Kitteridge, gracias a un trabajo escueto pero muy premiable que no creo que debiera obtener tanto reconocimiento. Nuestro preferido es Richard Cabral, aunque cualquiera de los demás ha hecho méritos como para dar la sorpresa, no olvidemos que la Academia adora a Damian Lewis y Michael Kenneth Williams. Menos opciones veo para los dos nominados por American Horror Story: Freakshow.

Mejor Actriz Secundaria de Miniserie o TV Movie

Hasta tres nominadas ha colocado American Horror Story: Freakshow en esta categoría, algo que se está convirtiendo en habitual, aunque sólo una, Sarah Paulson, goza del favoritismo suficiente como para ganar el premio. Es difícil superar un papel doble interpretando además a una mujer con dos cabezas. La única que parece tener posibilidades reales de arrebatárselo es Mo’nique, que hace un papel brillante en Bessie y, no lo olvidemos, también es adorada por los premios.

Predicciones para los Emmys 2015: Comedia

Emmys 2015 Nomincaciones en Comedia

Los Emmys 2015 están a la vuelta de la esquina y es hora de hacer predicciones, ya veréis que no seremos los únicos. Con el fin de no saturar demasiado vuestros cerebros, voy a dividirlas en los tres bloques principales: comedia, miniseries, y drama. Basta con mirar el título para adivinar que empezaremos por el primero, una categoría que ha sufrido cambios este año debido a la nueva regla que dice que todas las competidoras deben ser de media hora por episodio, quedando fuera, por ejemplo, Orange Is The New Black, que pasa a ser drama de la noche a la mañana.

Mejor Serie de Comedia

A pesar de su ausencia, las siete que compiten son grandes series y casi todas merecen el premio. Desde Cultura Seriéfila, nuestra favorita es Transparent, la serie de Amazon no es una comedia al uso sino lo que se viene a denominar una dramedia, pero el año pasado nos sorprendió a todos con una historia de una familia disfuncional muy peculiar con unos guiones casi perfectos y unos personajes carismáticos. Todas las quinielas la señalan como la derrocadora de Modern Family, a la cuál no podemos descartar nunca porque se ha alzado con el Emmy en las cinco anteriores ocasiones. Personalmente, creo que es una serie amortizada desde hace ya algunos años, por lo que su presencia debe ser testimonial hasta su desaparición como ha ocurrido con The Big Bang Theory o Girls.

Mejor Actor de Comedia

Tres debutantes, Anthony Anderson, Will Forte y Jeffrey Tambor, contra cuatro actores que están más que acostumbrados a figurar en las nominaciones año tras año, Matt Leblanc, William H. Macy, Louis C.K y Don Cheadle, a los que difícilmente veremos recoger el galardón mientras dure el periplo de sus series pero cuyos trabajo son dignos de sus merecidas menciones. Nuestro favorito y el favorito de todo el mundo Jeffrey Tambor, el protagonista de Transparent ha sido una de las sensaciones del año gracias a su soberbio Mort/Maura, un personaje carismático que sin duda alguna quedará para el recuerdo.

Mejor Actriz de Comedia

Esta categoría, al igual que ocurre con Modern Family, tiene una reina desde que su serie se estrenara allá por 2012, y tres galardones a sus espaldas por interpretar a la genial Selina Meyer. No es otra que Julia Louis Dreyfus, que compone año tras año un personaje hilarante en Veep, del que no parece que nos vayamos a cansar a medio plazo. Nuestra predicción es que que volverá a coronarse pero ojo con Amy Schumer, la nueva obsesión de América, que viene pisando fuerte. A su favor, que las votaciones para los premios se suelen mover por oleadas y modas, y ahora mismo está en la cresta de la ola. En su contra quizás, que sea más complicado premiarla por un programa de sketches que por una serie de ficción propiamente dicha. Edie Falco y Amy Poehler despiden sus comedias con una nominación que no irá a mayores.

Mejor Actor Secundario de Comedia

Las categorías de secundarios siempre son las más complicadas de adivinar y este año más aún porque no hay ningún actor que haya sobresalido especialmente. Nuestro favorito es Adam Driver, aunque sabemos que no ganará por el ninguneo cada vez más acusado que está sufriendo la maravillosa Girls, pero creemos que es un actor de un talento aún por descubrir que resulta imprescindible para entender la serie de Lena Dunham. Nuestra predicción es que ganará Tituss Burgess por Unbreakable Kimmy Schmidt gracias a un personaje que ha caído en gracia a todo el que ha visto la comedia de Netflix. Eso sí, nos arriesgamos con lo que sería una de las sorpresas de la noche.

Mejor Actriz Secundaria de Comedia

Los electores no han conseguido ponerse de acuerdo y son ocho las mujeres nominadas este año en la categoría de Mejor Actriz Secundaria. Varias actrices están envejeciendo mientras acumulan candidaturas por sus respectivas series, como Julie Bowen, Anna Chlumsky, Jane Krakowsky, Mayim Bialik, Kate McKinnon o Alison Janney, ganadora el año pasado por partida doble y clara favorita para hacerse con la victoria por Mom. Si las veteranas tienen poco que hacer, las debutantes Niecy Nash y Gaby Hoffman menos aún, aunque sus grandes trabajos les hacen seguir en la brecha.

Netflix y sus problemas con la estructura narrativa

Narcos, la última gran serie de Netflix

Netflix aún no ha llegado a España pero ya hemos visto sus series, cuya indiscutible calidad le ha valido multitud de elogios, pero también ha generado varios tópicos que hemos aceptado sin pestañear. Tras ver muchos de sus productos de este 2015, tengo que contradecir uno de ellos, el que dice que las series de Netflix son para maratonearlas.

Generalmente, las series de televisión están concebidas como historias independientes, que forman parte de un gran todo, incluso en la ficción seriada. En este caso, todo el conjunto funciona como una historia clásica: planteamiento, desarrollo y desenlace. Las primeras series originales de Netflix, siguen siendo las mejores todavía, House of Cards y Orange Is The New Black seguían este esquema hasta este año. La primera no puedo juzgarla porque aún no la he visto, pero la segunda está siendo una auténtica tortura seguirla. Esto se debe a que los creadores de las series de Netflix han decidido modificar la forma de contar las historias, siendo concebidas como algo parecido a una película larga de doce horas.

He aquí donde reside el principal problema. Una serie con una estructura clásica tiene los episodios igualmente estructurados en planteamiento, desarrollo y desenlace, de ahí a que al final siempre intentaban engancharnos para ver el siguiente. Si en Netflix esto desaparece, el binge watching no sirve para nada. Mencionaba en mi crítica de Bloodline que había tardado varios meses en acabarla porque los episodios era muy largos y el ritmo e intensidad eran insoportables para verlos en forma de maratón. Considero que ver una serie como esta así es una auténtica locura que sólo se explicaría de dos formas, o te ha conquistado de verdad, o lo haces por puro postureo. Más bien la segunda.

Esta forma de estructurar las series puede venir bien en comedias de media hora como Unbreakable Kimmy Schmidt o Grace & Frankie, pero jamás en dramas tan densos como los que propone Netflix. Ese sería otro de sus problemas, su predilección por productos de autor que en ocasiones carecen de todo ritmo. Las series de televisión tienen un lenguaje propio y el interés de la plataforma en modificarlo en su beneficio creo que es una mala decisión. No creo que ninguna de sus series originales tengan la cantidad de espectadores en binge watching que puede tener, por ejemplo, The Good Wife o Lost, cuyos episodios son más cortos y adictivos.

Insisto en que Netflix lleva un tiempo sorprendiéndonos a todos con series francamente buenas. Narcos es la última, también podemos decir lo mismo de Sense 8 o Daredevil, pero sinceramente la concepción tradicional de la estructura narrativa es lo que seguirá haciendo crecer a la plataforma, cuyos experimentos siempre son bienvenidos pero también susceptibles de críticas como esta. ¿Y vosotros qué pensais al respecto?

¿Tan horrible es la segunda temporada de True Detective?

Segunda temporada de True Detective

La segunda temporada de True Detective está a punto de terminar y parece unánime el sentimiento de decepción extendido entre sus seguidores y detractores. Son éstos últimos los que se están haciendo oír con más fuerza, con críticas exacerbadas que reducen a la serie de HBO poco menos que al nivel de una de MTV o peor. La obcecación está llegando a unos niveles insospechados y lo curioso es que ya se sabía de antemano.

No penséis que a mí esta segunda temporada me está pareciendo brillante, ni mucho menos, pero hay que tener cierta perspectiva para reconocer que estamos ante una serie muy superior a la media de lo que solemos ver a lo largo del año y de las que, durante esta temporada recién acabada, hemos leído críticas muy positivas a pesar de ser mucho peores en todos los aspectos. Si el baremo para medir la calidad de True Detective está en su maravillosa primera entrega, puedo estar medio de acuerdo con la mayoría de críticas, pero calificarla de horrible, de actuaciones desastrosas, arremeter contra el montaje o la fotografía, me parece excesivo.

La segunda temporada de True Detective tiene muchos puntos débiles, no voy a negarlo, y voy a empezar exponiéndolos uno a uno. Para empezar, la historia de Nic Pizzolatto no está a la altura de las circunstancias. La decisión de crear cuatro personajes no ha sido una buena idea, sobre todo porque se podrían haber fusionado en dos sin ningún problema. Todos ellos adolecen de traumas parecidos y sobrecargan al espectador al tener que multiplicarse por cuatro, quitándole tiempo a una trama que no es nada del otro mundo y ya hemos podido verla en multitud de ocasiones desde el cine negro clásico de los años 40. El problema de casting es en lo que más hincapié se ha hecho desde casi que se conocieron los nombres, y ahí estoy totalmente de acuerdo pues ni Vince Vaughn ni Kelly Reilly consiguen transmitir a la perfección lo que sus personajes, arquetípicos o no, le están pidiendo. Con respecto a Taylor Kitsch, no critico tanto su elección como a su rol, totalmente prescindible. Nos quedan Colin Farrell, que está bastante correcto, y Rachel McAdams, a la que le ha tocado la mejor parte pero también es la que mejor lo ha resuelto.

Vince Vaughn, Colin Farrell, Taylor Kitsch y Rachel McAdams

Estoy de acuerdo con criticar todos estos puntos, pero con cierta perspectiva. La primera temporada de True Detective era mucho mejor pero eso no convierte a ésta segunda en una mala serie, para nada. Y si lo es, es que no tendré ni idea de esto, pero al llegar el lunes prefiero verla antes que UnReal, por poner un ejemplo de serie que se está llevando elogios por un tubo. Uno de los puntos débiles de esta entrega ha sido la falta de Cary Fukunaga, ya decíamos que la dirección de todos los episodios por su parte era una forma de darles cohesión, y unidad narrativa y estética. Y todo esto se echa en falta este año. Me niego a admitir, por otro lado, que la fotografía sea mala sólo porque no nos haga del todo gracia, o que el montaje sea pésimo, porque no es así. En todo caso, se puede echar de menos que proporciona Luisiana, un lugar que tiene mucho encanto, un pasado oscuro y unas costumbres que la acercan a lo paranormal. En cambio, Los Ángeles es una ciudad muy prosaica, superficial y realmente poco atractiva para ambientar una historia de estas características. A pesar de sus problemas, True Detective nos ha regalado secuencias muy interesantes, como el paseo drogada de Ani Bezzerides por la fiesta o el tiroteo del cuarto episodio, muy bien rodado.

Como vemos, está claro que la segunda temporada de True Detective está teniendo luces y muchas sombras, pero creo que muchos críticos se están ensañando injustamente con ella. Algunos lo harán desde el convencimiento, y lo comprendo, pero otros lo hacen por llevar la contraria o por tendencia, y esto me parece despreciable. Casi al final de la primera entrega, cuando la serie se volvió demasiado mainstream lo novedoso fue volverse en su contra, como si todo lo anterior no valiera por un final que no colmó las expectativas de muchos. A mí desde luego no me ha cogido por sorpresa, esta temporada ya era un fracaso desde el tráiler, y sólo un milagro podría haber hecho cambiar de opinión a un sector hater y hipstérico que lo último que quieren es bajarse de su burro.

La segunda temporada de True Detective se emite, simultáneamente con su estreno en Estados Unidos (03:00h), en Canal+ Series, y los lunes a las 22:30h

¿Nos ha contado Wayward Pines toda la verdad?

Quinto capítulo de Wayward Pines, The Truth

Una de las grandes revelaciones de esta temporada de primavera-verano está siendo Wayward Pines, que incluimos en la lista de los mejores estrenos de mayo y de la que no esperaba mucho ya que últimamente nadie parece manejar con solvencia los misterios en las series en general y ciencia ficción en particular. Sobre todo esta producción de FOX, tan llena de referencias y referentes tan manidos como Lost y Twin Peaks y con un director de capa caída ejerciendo como productor ejecutivo como M. Night Shymalan. A partir de aquí hay spoilers hasta el quinto episodio The Truth.

Las premisas del piloto indicaban que estábamos ante un complejo drama conspirativo en el que nuestro protagonista Ethan Burke iba a tener que luchar contra viento y marea para sacar la verdad a la luz. De hecho, me parece increíble que el piloto y el quinto episodio pertenezcan a la misma serie. Esa atmósfera terrorífica, esa sensación de que nadie dice la verdad, los misterios inexplicables como la diferente sensación del paso del tiempo en unas personas y otras. Y, sobre todo, ese sheriff interpretado por Terrence Howard juntos con sus absurdas reglas queda tan fuera de lugar en estos momentos.Tal ha sido el giro argumental que nos han dado una semana de parón para que lo asimilemos.

La estructura del capítulo es sobresaliente pues nos cuenta y nos muestra al mismo tiempo. La explicación de la profesora, que en un principio parecía que se trataba de un lavado de cerebro mediante hipnosis se complementa perfectamente con la aventura de Ethan en la montaña cuando se topa con esos seres que suponen la evolución natural del ser humano hasta el año 4028. El buen montaje paralelo no sólo le da una coherencia narrativa y estética sino que acaba de un plumazo con las dudas que pudiera tener el espectador de que lo que se cuenta sea una sofisticada mentira. Por último está el arco argumental de Theresa y su debut en el mercado inmobiliario que también sirve como contraste a las otras dos largas secuencias del episodio. La señora Burke sigue dando palos de ciego como su marido y otros dieron antes que ella, al mismo tiempo que nos presenta a un personaje muy enigmático que forma parte de la vieja Wayward Pines.

Quinto episodio de Wayward Pines

Manejar toda esta información puede ser muy peligroso para los guionistas, si no saben manejar bien el universo que se abre ante nosotros pueden cargarse la serie. Varias preguntas que teníamos ante nosotros se unen a otras nuevas. Por ejemplo: ¿cuánto tiempo lleva Wayward Pines funcionando? Suponemos que el momento en que despiertan a los habitantes varía como podemos comprobar en el caso de Kate, quien aparenta más edad que cuando desapareció, por tanto siempre ha tenido que haber alguien trabajando en el pueblo para conseguir mantenerlo intacto y parece que tampoco ha sido el científico Pilcher, pues no ha podido vivir durante todos estos años supervisando un proyecto que sin supervisión habría sido pasto de los aberrantes.

También es discutible que la raza humana devenga en unos seres salvajes y, al parecer, sin ningún tipo de raciocinio. Los millones de años que ha tardado el homo sapiens en convertirse en lo que es en hoy, evoluciona, o involuciona mejor dicho, en un ser descerebrado y salvaje en tan sólo 2014 años. Muy buena debe ser la explicación para que guarde coherencia, pero me resisto a pensar que lo que veamos a partir de ahora sea simplemente una lucha por salvar al último reducto de la humanidad. En Wayward Pines hay gato encerrado y todavía no nos han contado todo. Si es una elaborada mentira, desde luego han conseguido engañarnos a todos. Sinceramente, me importa poco hacia dónde nos estén llevando, mientras lo hagan como hasta ahora, me creo lo que haga falta.

La tecnología, la realidad y Netflix

Netflix llegará a España en otoño

Como ya todos a estas alturas sabréis, la plataforma de contenido online Netflix aterrizará por fin en España en algún momento del próximo otoño. También sabréis que su precio rondará los ocho euros y que no tendrá todo el contenido habido y por haber, incluso ni House of Cards ni Orange Is The New Black, sus mejores series cuyos derechos mantiene Canal+. Por tanto este no es otro artículo destacando sus bondades y avisando de sus limitaciones. Me gustaría enfocarlo sobre la tecnología frente a la realidad.

Aún así, vamos a hacer un breve resumen de lo que vamos a encontrarnos en el catálogo de Netflix. Lo más importante de la plataforma es, desde hace algún tiempo, las series de producción propia aunque ya hemos visto que vendrá con dos bajas sensibles y con una posición en el mercado no dominante en cuanto a derechos sobre títulos cinematográficos y televisivos, cosa que empezará a cambiar paulatinamente porque sí dominará en cuanto a marca con sólo poner los pies en nuestro país. Casi todos conocemos Netflix pero no Wuaki o Filmin y ese es un trabajo que ya tienen hecho. Con Yomvi y Movistar Series competirá en igualdad de condiciones y será apasionante ver cómo acaba esta lucha.

Hace años esta progresión del contenido online mediante streaming era prácticamente ciencia ficción que hoy han hecho posible los avances tecnológicos en redes wifi y en conectividad en general. Pero la tecnología se ha dado de bruces con la realidad, pues aunque podemos hacer cosas alucinantes con nuestros televisores, ordenadores, tabletas y teléfonos móviles, el visionado de contenidos parece estar sufriendo constantes zancadillas por parte de las propias plataformas como por parte de la terrible obsolescencia programada. ¿Podrá mejorar Netflix la experiencia de sus competidores?

Aún observo con estupor y mucha indignación que la nueva versión de Yomvi (pongo sólo un ejemplo, el que conozco) no puede funcionar en una Smart TV de 2013, las limitaciones según el sistema operativo que tengas en tus dispositivos o las trabas que el usuario encuentra para verlos en un PC, ya sea a través de su inestable aplicación o del navegador de turno. Prácticamente me están obligando a suscribirme al Digital+ tradicional. Obviamente no todo es culpa de la plataforma en sí, también intervienen otros agentes como los desarrolladores de software, los plugins que se emplean y mil incompatibilidades que se dan entre sistemas. También es probable que muchos de estos problemas sean culpa de mis dispositivos pero ¿cuánto me durará la compatibilidad si hago una fuerte inversión para renovar mis gadgets?

En este entorno va a llegar Netflix, cuya experiencia se puede ver perjudicada si la tecnología no encuentra una ayuda total de nuestras conexiones y nuestros dispositivos. Gastarse ocho euros al mes no es nada, te los gastas en un gintonic, pero 1300 pavos en un televisor de última generación, un ordenador de 600 mínimo, más otros tantos para un smartphone tope de gama y una conexión a Internet más cara que la media europea, no es un gasto que cualquiera se pueda permitir cada dos o tres años. Si desarrolladores, plataformas y fabricantes no se ponen de acuerdo, más que experiencia vamos a vivir un trauma de los gordos.

Tramas continuas en procedimentales, ¿para qué?

Stana Katic pierde a su prometido

Sinceramente, no suelo ver procedimentales porque me aburren, y lo más importante, me hacen perder un tiempo realmente precioso que podría utilizar en ver alguna de las decenas de grandes series que tengo pendiente, sobre todo viviendo en un momento como el actual en el que abundan ficciones realmente sobresalientes. Es cierto que su intención es entretener sin más a un público que no se quiere comprometer con una historia serializada que no creen que vayan a poder seguir semanalmente, o no quieren.

De entre todos los procedimentales criminales, Castle es el único que veo ocasionalmente porque siempre me ha llamado la atención su protagonista, la originalidad de sus casos y su tono cómico. Tras el cliffhanger del final de la sexta temporada se podría esperar que la trama se resolviera de forma coherente sobre la desaparición del escritor, pero no. Ésta fue completamente olvidada hasta que casi al final de la actual entrega se dio una rocambolesca explicación de primero de guión. No me extraña que la serie cambie de showrunner cada dos por tres, o se van aburridos o los echan por indolentes.

Que sí, que un cliffhanger en un procedimental es una herramienta muy útil para que el espectador tenga ganas de volver después del verano pero creo que las cosas se pueden hacer de otra forma. Lo que más me sorprende es que los guionistas de procedimentales americanos los últimos tiempos se han caracterizado por crear unos casos muy trabajados a nivel de suspense y misterio, a menudo impredecibles. Quizás por eso me resulte tan indignante. Y no digo que este tipo de series deban tener tramas concienzudas ni que nos enganche como otras pero al menos que guarde un poco de sentido común y no pierda el respeto a sus millones de seguidores.

Por eso me pregunto si es realmente útil para un procedimental puro dar cierta profundidad a los personajes principales. En el caso de Castle me resulta interesante porque el protagonista es media serie, pero deja de tener sentido cuando en los principios y finales de temporada somos testigos de semejantes despropósitos. ¿Para qué usar tramas continuas si después las malgastan de forma cutre? 

Los regresos innecesarios, no gracias

El último regreso inesperado

Hace poco comentábamos la noticia de que Expediente X volverá en 2016 como miniserie que aún no sabemos si cerrará su trama o no. Tampoco sabremos nunca si el final de cualquier serie es el definitivo pues ya no hay quien esté a salvo de la resurrección forzada. La última en la lista es digna de mención, Padres Forzosos (Full House), básicamente porque a nadie le importa que vuelva, era una comedia del montón y todos la habríamos olvidado totalmente si no fuera por los escándalos de las tróspidas gemelas Olsen. Sorprende que precisamente haya sido Netflix, una cadena, si se puede llamar así, que nos está mal acostumbrando a base de buenas series.

Me pregunto entonces cuál es el baremo para traer de vuelta a las series. Una buena base de fans parece ser un requisito imprescindible, pero en este caso creo que ni son tantos ni de tanta calidad. Ser una obra de culto debería serlo también por arriesgado que parezca, que se lo digan a David Lynch y su Twin Peaks, pero Padres Forzosos no lo es que yo sepa. Por último, se me ocurre que una buena razón para el regreso de una serie sería pensar que lo que ha generado grandes audiencias hace veinte años, podrá volver a movilizar a millones de personas. En este caso casi puedo llegar a comprenderlo aunque habría que echarle un vistazo al guión, pues la fórmula de las sitcom de los 90 es arcaica y sólo una temática fresca puede hacerla medianamente visible.

Traslademos esta ola de regresos innecesarios a España. ¿Qué serie os gustaría que volviera? Si lo piensas detenidamente, ninguna. Todas y cada una de ellas nos han dejado saciado para siglos. Nuestras cadenas se han encargado de extenuarnos con tanto relleno y alargamientos absurdos que no creo que haya nadie en su sano juicio que pida la vuelta de El Barco, Periodistas o Un Paso Adelanteaunque quizás no le haría ascos a Farmacia de Guardia Los ladrones van a La Oficina si algunas de sus estrellas no hubieran muerto ya. Estaría también interesante ver Médico de Familia en el siglo XXI, pero sus desayunos ya están demasiado desfasados y el personaje de Juani sería reprobado por la audiencia andaluza, pero el doctor Nacho Martín podría ser un antihéroe de los que tanto abundan hoy o el típico padre fracasado que vemos en las dramedias.

Todo esto resulta demasiado loco para una mente equilibrada, algo que no tenemos ni nosotros ni los directivos de las cadenas. Si un hipotético regreso de Médico de Familia nos daría vergüenza ajena, el de Padres Forzosos también. No se va a salvar por venir del otro lado del Atlántico. Que alguien pare esto de una vez.

La polémica en torno a Twin Peaks, ¿estrategia publicitaria?

La clave de Twin Peaks

Los que me conocen saben que soy fan de Twin Peaks desde hace muchos años, por eso llevo unos días algo desconcertado con las noticias que llegan desde Showtime por un lado y David Lynch por otro, que apuntan a la salida del cineasta del proyecto por discrepancias económicas sin quedar muy claro si son de presupuesto o de salario. Desde entonces estoy reflexionando al respecto y he sacado mis primeras conclusiones.

Para poneros en situación conviene explicar quién es David Lynch, pues su figura dista mucho del clásico cineasta y hay que entenderlo como un artista multidisciplinar. Era pintor hasta que empezó a usar vídeo en sus instalaciones y eso le llevó a plantearse crear películas. Su primer proyecto de largometraje fue Eraserhead (Cabeza Borradora), que le costó cinco años de rodaje y todo tipo de problemas económicos y personales, el resultado fue un filme totalmente experimental en el que ya podemos atisbar el universo Lynch que tanto impregnará a Twin Peaks.

Tras el éxito de El Hombre Elefante, fue contratado para realizar la adaptación cinematográfica de Dune, de Frank Herbert, que resultó ser una pesadilla pues su rodaje en México fue un infierno y tuvo que ver cómo los productores despojaron a la película de su esencia. Desde entonces Lynch siempre puso como condición tener el control total, desde la preproducción hasta el montaje y eso ya se puede empezar a ver desde Blue Velvet (Terciopelo Azul) hasta la actualidad. En la última década, el creador de Twin Peaks ha rodado una película, Inland Empire en 2006, centrando su carrera en otras disciplinas artísticas como la música, así que ni siquiera por afán recaudatorio le vemos a menudo tras las cámaras.

Precursora de Twin Peaks

Estos dos párrafos sirven como introducción para exponer mi punto de vista sobre la situación. Seguramente trabajar con David Lynch deber ser muy complicado pues, aparte de director de cine es un artista y ya se sabe que todos tienen un carácter fuerte y son muy celosos con su obra, pero siempre ha sabido hacer sacrificios económicos en favor de su trabajo aunque fuera a su propia costa. Por un lado, tiene personalidad suficiente para expresar su malestar en Twitter, pero no creo que sus retribuciones estén detrás de su decisión como se ha manifestado desde Showtime. En ese caso me inclinaría más hacia una falta de compromiso presupuestario para llevar a cabo este reboot de Twin Peaks que a otra cosa.

Entonces no tiene sentido que hace unos meses se anunciara a bombo y platillo el regreso de la serie si no se tenían solucionados todo estos asuntos con el control presupuestario que se suele llevar a cabo en la industria del entretenimiento. Lo primero que me vino a la cabeza cuando Lynch dijo que Twin Peaks peligraba es que estaba forzando la situación con la cadena, haciendo pública la negociación, pero tras el jarro de agua fría del pasado domingo por la noche, empecé a asimilar que estaba fuera del proyecto. Desde entonces, se han creado una fan page en Facebook, una canal de YouTube, una cuenta en Twitter y su respectivo hashtag con el título #SaveTwinPeaks y hasta una petición en change.org pidiendo a Showtime que recapacite. Además, casi todos los actores se han puesto de parte del director y se han grabado bajo la premisa “Twin Peaks sin David Lynch es como…”. Aquí tenéis el vídeo.

 

Tras ver este vídeo tengo bastante claro que todo este jaleo se puede deber a una maniobra publicitaria orquestada desde la cadena. Dejando de lado el genio de David Lynch, muchos de estos actores no tienen una carrera consolidada y ninguno se ha convertido en estrella, un poco Kyle MacLachlan, por lo que salir en esta secuela de Twin Peaks puede suponer una oportunidad para volver al mercado y ponerla en peligro les supondría volver al ostracismo. Vemos que todo esto no tiene sentido a no ser que estemos ante una de esas nuevas estrategias que ponen en marcha productores y cadenas para que nunca se deje de hablar de la serie, véanse los casos de American Horror Story, que lanza noticias de fichajes y detalles de su nueva temporada con cuentagotas durante todo el año, o el célebre baile de nombres candidatos a protagonizar la segunda temporada de True Detective, que acabó por cansarnos a todos.

No creo, por tanto, que la secuela de Twin Peaks esté en peligro. Primero porque Lynch y Frost ya tenían los nueve guiones escritos y elaborar un presupuesto sobre algo tangible es mucho más fácil que sobre una idea. También me cuesta creer lo de su salario y que Mark Frost siga en el barco tras bajarse su compañero, y que ni él ni Kyle Maclachlan se hayan pronunciado al respecto. O tengo muchas ganas de que el reboot siga adelante y nubla mi juicio, o realmente estoy en lo cierto. Tiempo al tiempo.