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Categoría: Series

The Affair: más perspectivas y más mentiras

Nuevos puntos de vista en The Affair

The Affair fue una de las series más comentadas del curso pasado por varios motivos, pero el más importante fue su novedosa narrativa que mostraba los dos puntos de vista de los protagonistas de una aventura amorosa. A pesar de este riesgo que tomó Showtime y sus creadores Hagai Levi y Sarah Treem, la serie no consiguió poner de su lado a toda la crítica y el público. En esta segunda temporada, además, da otra vuelta de tuerca que puede enriquecer el relato de personajes al mismo tiempo que trabar la propia historia.

La novedad que nos trae The Affair esta temporada es la incorporación de otros dos puntos de vista, los de los cónyuges traicionados, Helen y Cole, lo que puede ser un contraste bastante interesante con respecto a las versiones de Noah y Alison, que nos han contado una verdad muy sesgada siempre vista desde el punto de vista de dos personas cegadas por el deseo, la pasión y el enamoramiento. Además, y esto quizás sea lo más importante, nos dará una visión de ambos como hasta ahora no habíamos tenido, lo cual completará mucho más el puzzle y a los personajes, a los que conoceremos más en profundidad. Este siempre ha sido y sigue siendo el punto fuerte de The Affair, que demuestra el gran trabajo que sus creadores y actores han hecho con ellos.

Por supuesto, estas dos nuevas perspectivas pueden entorpecer mucho la narración de los hechos en sí que, si bien no es lo más importante en The Affair, sí que puede ralentizar demasiado el proceso ya que en los dos primeros episodios se desarrollan en el mismo día durante sus cuatro partes, y eso quizás sea demasiado. En cambio, al final de cada uno nos cuenta cómo va avanzando la trama policial que quiere dar con Noah en la cárcel por el asesinato de Scott Lockhart, la novedad es que parece que veremos un relato lineal y no piezas inconexas y discontinuas. Cada semana tendremos novedades del caso, solo falta saber lo que hay en medio.

Segunda temporada de The Affair

Una de las características más atractivas de The Affair es que lo personajes mienten constantemente, no sólo entre ellos sino también entre nosotros y yo diría que hasta a los guionistas, ya sea por voluntad propia o por omisión. Y es atractiva porque obliga al espectador a permanecer atentos a los detalles, no en aquellos como la longitud de una falda, sino en otros donde el propio subconsciente de los personajes va dibujando su personalidad y los que desean omitir en favor de sus intereses. Se nota que los creadores los han trabajado muy bien, han cobrado vida propia, pero también pueden caer en trampas fáciles voluntaria o involuntariamente, por lo que su labor es tan delicada como manejar explosivos.

Sin embargo, y sé que no soy el único al que le pasa, The Affair nunca ha conseguido atraparme de la forma que hacen otras series actuales como The Leftovers o Fargo. No son lo mismo aunque las tres tengan unos estándares de calidad muy elevados, pero la de Showtime no consigue atraparme del mismo modo. Me interesa todo lo que ocurre pero es más fácil desconectar que con las otras sobre todo por su ritmo y la repetición de escenas en las diferentes versiones, lo que provoca que los episodios se hagan demasiado largos. Eso sí, el inicio de temporada ha estado a un buen nivel, añadiendo el atractivo de las nuevas perspectivas, avanzando significativamente en el caso y, lo mejor de todo, es no se ha ido de las manos como la pasada season finale. Todavía no.

The Affair se emite en Canal+ Series en la madrugada del lunes al martes a las 00.25h, un día después de su estreno en Estados Unidos. 

La bipolaridad de los regresos de series ¿sí o no?

Regresos de series necesarios

La moda de los regresos de series está a la orden del día, y nunca mejor dicho porque todos los días nos despertamos con la noticia de un nuevo reboot de una serie mítica o de alguna que las cadenas piensan que se puede sacar tajada ahora que esto de la ficción televisiva se ha convertido en un chollo. La última ha sido Las Chicas Gilmore, que volverá de la mano de Netflix y acto seguido los usuarios de las redes sociales han explotado de felicidad, lo que me ha llevado a reflexionar sobre nuestra hipocresía para criticar los que no nos gustan y para gozar de felicidad con los que sí.

Yo mismo, firme defensor del contenido original, nuevo y honesto, me sorprendí dando saltos de alegría cuando conocí la noticia de la nueva Twin Peaks y maldiciendo a los que tomaron la decisión de traer de vuelta otras series que ya habíamos olvidado como Heroes o Padres Forzosos, aunque no me negaréis que llevaba mucha razón. Supongo que habrá gente que opine al contrario, otros que sean nostálgicos y todo le parezcan bien y otros a los que los regresos de series les parezcan una abominación porque los referentes deben ser intocables.

Siendo objetivos, lo cierto es que los regresos de series apestan a oportunidad de negocio, a explotar una gallina que una vez dio huevos de oro y que puede volver a darlos gracias a un caldo de cultivo seriéfilo más favorable del que había en el momento de su estreno original. Y lo son todos, por mucho que nos empeñemos, sólo que algunos tienen más sentido que otros, pero todos se están subiendo al carro de una burbuja que se va haciendo más grande a una velocidad que no pueden alcanzar los creadores de contenido original, al menos lo suficientemente bueno como para convertirse en una serie de éxito.

El último regreso inesperado

Desde un punto de vista subjetivo, es obvio que a nadie le amarga un dulce y no creo que ningún fan de Twin Peaks se esté quejando de que Lynch y Frost hayan escrito 19 nuevos episodios de la serie porque Cooper ya avisó que volvería en 25 años. Tampoco hay nadie quejándose de que Noah Hawley esté mancillando la maravillosa obra maestra de los Coen que es Fargo y desde luego todos estamos deseando ver cómo les ha ido a Lorelai y Rory desde que dejamos de seguir sus vidas. Pero ¿Heroes? ¿Padres Forzosos? Por favor…

Fargo: ritmo, estética y crimen

Patrick Wilson y Ted Danson en Fargo

La locura de los remakes y las adaptaciones de clásicos del cine parecía haber tocado hace poco más de un año a una de las grandes obras maestras de los hermanos Coen, Fargo, un clásico que temíamos que una versión televisiva acabaría por desmitificar. Ya pudimos comprobar que Noah Hawley supo extraer la esencia del filme y plasmarlo en una miniserie de diez episodios cuyo éxito le ha dado una merecida continuidad, pues bien, el arranque de la segunda temporada no sólo está al nivel de la primera sino que parece que conseguirá superarla.

La primera temporada de Fargo se trataba de una especie de adaptación extendida de la película de 1996, manteniendo una trama similar aunque añadiendo algunos personajes por razones obvias y dando un giro de tuerca a una historia ya de por sí bastante truculenta. Desviarse del original era una misión demasiado arriesgada, por lo que el material original sirvió como base sólida manteniendo todas las características del filme en particular y del universo Coen en general: el humor negro, el paisaje, los personajes rozando la caricatura, la música y hasta la fotografía. Éstos elementos sumados a un gran guión dieron como resultado una serie aclamada por la crítica, el público y hasta los académicos, que no dudaron en otorgarle el Emmy a la Mejor Miniserie.

Fargo Segunda Temporada Estreno

La segunda temporada no aporta tampoco demasiado en cuanto a la temática, de hecho esperamos que nunca lo haga porque Fargo se basa precisamente en el mismo punto de partida. Sólo que esta vez hemos retrocedido hasta los años setenta para revivir otro horrendo crimen en Minnesota, en concreto uno al que Lou Solverson, el padre de la maravillosa Molly, hace referencia en la primera temporada, la masacre de Sioux Falls. Aunque nos suene a indio las premisas son las mismas: un cobarde comete un crimen que se le va totalmente de las manos y acaba involucrando a otras personas en apariencia inocentes que se dejan llevar por la oleada de violencia, por supuesto siempre con asesinos profesionales al acecho que trabajan para la mafia local. Todavía nos quedan muchos datos por saber, pero seguro que habrá mucha sangre.

Pero donde la segunda temporada de Fargo ha dado un salto importante es en el apartado artístico. Desde el comienzo donde vemos el rodaje de una película western con un tal Ronald Reagan de estrella, ya vemos que la estética se ha amoldado claramente a la época que trata de reflejar, los años 70. El tratamiento del color, la planificación, los títulos de crédito y hasta la música han cambiado desde su primera entrega. Todo funciona a las mil maravillas y de forma deliciosa, tanto que hacía mucho tiempo que no disfrutaba tanto de un episodio de una serie a nivel visual. A este preciosismo estético ayuda el montaje, que consigue que las escenas y los diálogos fluyan a un ritmo vertiginoso y aquí es donde difiere de la primera temporada y de la película, que apostaban por planos y silencios larguísimos. De esta forma parece abrazar al cine de Tarantino, no sólo en el montaje o en la pantalla partida sino también en algunos diálogos.

Fargo Segunda Temporada

Por último, me gustaría resaltar la labor de Noah Hawley como showrunner de Fargo, que ha pasado de ser un desconocido a ser uno de los mejores de la televisión americana y se lo ha ganado a pulso. Su comparación con Nic Pizzolatto ha dejado de tener sentido después de ver los resultados de sendas segundas temporadas de sus series. Mientras True Detective se convirtió en un caos narrativo y la evidencia de que su autor tenía problemas para crear nuevos personajes, Fargo se ha desatado, se ha liberado de sus referentes y ha echado a volar como algo nuevo aunque parezca lo mismo, pero un lujo para los sentidos que recomiendo que no desaprovechen.

Fargo se emite todos los martes a las 22.30h en Canal+ Series Xtra en V.O.S.

The Walking Dead: un repaso a su gran regreso

The Walking Dead Sexta Temporada

Ya podemos decir que la temporada seriéfila ha dado comienzo pues todas las grandes series de otoño ya han regresado. La última que nos faltaba era The Walking Dead y anoche lo hizo con un episodio francamente espectacular, con más zombies de los que jamás hayamos visto y analizando por completo al protagonista Rick Grimes, cuya evolución a lo largo de estas seis temporadas es uno de los apartados más interesantes de la ficción de AMC.

Los desta tires de The Walking Dead siempre andan quejándose de la poca acción que ofrecen la mayoría de episodios, alegando que hay pocos zombies para ser una serie de zombies. Desde luego, Kirkman y Gimple parecen haber escuchado sus plegarias y le han dado lo que quieren, aunque no ha llegado al nivel de No Sanctuary, el capítulo que abrió la quinta temporada y catalogado por muchos como el mejor de la serie. Cierto es que este First Time Again ha sido algo más tranquilo porque nos ha ofrecido a modo de flashbacks lo que pasó después de dicha temporada, junto con un implecable análisis de Rick Grimes, sin lugar a dudas el personaje más interesante de la serie.

En mi opinión, y sé que no soy el único, cuando más me gusta The Walking Dead es cuando consigue el equilibrio perfecto entre acción y profundidad en los personajes. Ya hemos visto que hemos tenido buenas dosis de la primera pero sobre todo el episodio ha sido disfrutable desde el punto de vista del análisis de Rick, que ha conseguido hacerse con el control de Alexandria tras convencer a Leanna de que deben hacerse fuerte frente a las amenazas que puedan llegar desde el exterior, no sólo desde el mundo de los no muertos sino principalmente de los vivos. Su liderazgo levanta cierto recelo entre la comunidad, que no se fían de él después de lo que ocurrió al final de la quinta temporada, pero también tendrá que lidiar con Morgan tras su reencuentro, quien le recuerda quién es en realidad el hombre que conoció. El carácter de Rick y su instinto de supervivencia es una bomba a punto de estallar, no sólo entre los vecinos de Alexandria sino también entre su propio grupo.

Escena de acción en la sexta temporada de The Walking Dead

La factura del episodio desde el punto de vista de la dirección es impecable gracias al siempre excelente trabajo de Greg Nicotero, pero no se puede decir lo mismo de los efectos digitales, que han empañado una gran cantidad de planos que podrían haber quedado espectaculares, como el general de la cantera donde están los caminantes atrapados estropeado totalmente por el humo de las bengalas. Siempre me refiero a lo mismo, The Walking Dead debe mejorar mucho en este aspecto y no se pueden escudar en el presupuesto porque podrían tener el que quisieran teniendo en cuenta la enorme audiencia que congrega semana a semana, que además va en aumento.

Sorprende también el uso del blanco y negro en los flashbacks, pues es la primera vez que se atreven a usar dicho recurso. Esto se debe al montaje paralelo durante todo el episodio y las similitudes de los escenarios que podrían confundir al espectador, una decisión tomada por Scott Gimple y Robert Kirkman tras ver el resultado final y con la que Nicotero no ha quedado del todo contento, aunque los curiosos podrán satisfacer sus deseos en la edición en DVD, que contendrá todo el episodio en color. Una decisión que, tomada en posproducción, es discutible desde el punto de vista estético porque se debería haber rodado e iluminado pensando en el blanco y negro. En cualquier caso, el resultado final no ha quedado nada mal pues le da cierta estética al conjunto y centra el interés exclusivamente en lo que ocurre en la historia sin distracciones.

Flashbacks en The Walking Dead

Para finalizar, creo que The Walking Dead sigue en plena forma a pesar de haber empezado ya su sexto año y todavía tiene cierto recorrido. No me suele gustar que las series se alarguen innecesariamente pero la verdad es que no se percibe ningún síntoma de agotamiento hasta ahora. Por otro lado, me gustaría reivindicarla como serie de calidad porque en ocasiones se menosprecia injustamente por ser una serie de género fantástico y no estar ajustado a los cánones de lo que se considera buen gusto. Premiar a Juego de Tronos en los Emmy es un paso importante, esperemos que los académicos le pierdan el miedo a los zombies.

The Leftovers, hablemos del regreso del dramón de HBO

La segunda temporada empieza con mucha fuerza

El pasado verano de 2014 HBO estrenó The Leftovers, una serie cuya premisa de la repentina e inexplicable desaparición de millones de personas por todo el mundo era muy interesante hasta que el resultado final nos descolocó a muchos. Nos encontramos con un drama cuyo principal interés no era escalecer el perturbador suceso sino hablarnos sobre el dolor y el existencialismo de una sociedad destruida por la ausencia de sus seres queridos. Su ritmo lento y su intimismo le hizo perder muchos espectadores pero los que nos quedamos acabamos convencidos del todo. Ahora ha vuelto con una segunda temporada que ha empezado con un episodio francamente bueno.

Tras la brutal season finale en la que Mapleton acabó siendo pasto de las llamas, los Garvey huyen buscando un nuevo hogar que encuentran en la localidad de Jarden (Texas), que tiene la singularidad de que es la única del mundo que no sufrió ninguna pérdida. Ahora, como es comprensible, se ha convertido en un lugar de peregrinación y esperanza para muchos que intentan volver a la normalidad en un lugar aparentemente a salvo de lo inexplicable. Allí conocemos a una nueva familia que compartirá el peso de The Leftovers con los Garvey, los Murphy, que esconden secretos varios y que pronto conocerán el dolor en primera persona.

No podemos hablar de este primer episodio sin hablar de la potente secuencia inicial que cuenta la historia de una mujer prehistórica embarazada que sale de su cueva momentos antes de que quede sepultada debido a un temblor, teniendo que dar a luz a su hijo y vivir sola hasta su final. La escena, que recuerda mucho a El Árbol de la Vida pero con menos poesía, plantea nuevas dudas a un espectador que ya sabe que el misterio de The Leftovers nunca será resuelto. Sea como sea, la secuencia supone un arranque demoledor emocionalmente pero aún no sabemos qué significa esta nueva bella metáfora sobre la pérdida ni cómo extrapolarla a la serie, aunque por sí sola ya funciona de sobra.

Protagonistas de The Leftovers

El resto del episodio es igualmente brillante. La narración ha ganado muchísimo dinamismo, presentando una historia, una ciudad y unos personajes mostrando relativamente poco pero de forma muy certera. El espectador ya no necesita más preámbulos para empezar con el grueso de la trama, pues ya conocemos a los nuevos, el entorno y el contexto de esta nueva temporada. Por tanto, se espera que en la segunda temporada de The Leftovers sí haya una historia, un qué suficientemente interesante como para reenganchar a muchos pero con un fondo detrás igual de desgarrador que el del año pasado, cuando teníamos la sensación de que todo se nos contaba a medias y el único objetivo era la empatía. Para mí, este Axis Mundis (Eje del Mundo) ha sido uno de los mejores episodios de lo que llevamos de año, al menos uno de los más completos.

The Leftovers se emite en Canal+ Series todos en la madrugada del domingo al lunes a las 3.00h y los lunes a las 22.30h, ambas en V.O.S

Scream Queens: más allá del placer culpable

Una de las nuevas series de la temporada

Hace más de una semana del estreno en Estados Unidos de Scream Queens y todavía estoy intentando recuperarme del shock sufrido. La serie de Ryan Murphy y Brad Falchuk ha sido uno de los estrenos más esperados del otoño gracias (o por culpa) de la cansina promoción que ha durado demasiados meses y, claro, las consecuencias son unas expectativas muy elevadas del público y su posterior decepción al ver que no era lo que esperaban. De hecho, la noche de su puesta de largo no funcionó nada bien, aunque los visionados online posteriores han duplicado sus números. Yo sabía dónde me metía, no hacía falta más que ver alguna de las dos últimas temporadas de American Horror Story.

Scream Queens sigue la línea descendente iniciada por Coven y Freakshow, aunque en este caso sus creadores son perfectamente conscientes de lo que querían crear y separarla de su serie de terror aunque perfectamente hubiera funcionado como parte de ésta. FOX, sin embargo, le ha concedido a Murphy sus deseos a cambio de que llenara el vacío que dejó otra de sus ficciones, Glee, también orientada al público adolescente. La mezcla de terror y divismo trash de la primera se unen al colorido y la irreverencia de la segunda creando un monstruo que difícilmente podrá (y querrá) controlar.

Es difícil calificar cuál es el género de Scream Queens aunque tradicionalmente se podría encuadrar dentro de la «comedia de terror», si es que existe claro, un poco como Scary Movie pero parodiando al propio universo de Ryan Murphy en lugar de Scream. Analizando ambos géneros por separado se podría decir que es una comedia aunque en muchos momentos se pasa de graciosa y entra tan de lleno en lo grotesco que pierde toda la gracia, aunque hay que reconocerle ciertos gags realmente ingeniosos. Si en cambio la consideramos terror, se nos desmorona instantáneamente porque no tiene ninguna credibilidad, lo que provoca que las secuencias que deberían dar miedo en realidad dan risa y, en ocasiones, ni siquiera eso.

Scream Queens, uno de los estrenos más destacado de la temporada de otoño

Tampoco están nada bien muchos de los actores, víctimas de un guión esquizofrénico y del postureo trash al que son sometidos, principalmente Emma Roberts, cuyo trabajo en Coven y Freakshow le han valido ser la protagonista de Scream Queens, pero está demasiado excesiva y eso se nota. No es que lo haga mal, es que Murphy se lo pide. Y esto es lo que en mi opinión hace que se desaproveche un reparto muy interesante, empezando con Jamie Lee Curtis, la más contenida en toda esta locura, Niecy Nash, Keke Palmer o Lea Michele.

No se puede decir que Murphy no busque una gran variedad racial en sus series y en esta ocasión no iba a ser menos, incluyendo personajes de todas las razas, condición sexual y discapacitados pero mientras en Glee resultaba socialmente positivo y hasta entrañable, en Scream Queens se repiten estereotipos y chistes políticamente incorrectos más propios del pasado, lo cual habla de lo excesiva que es esta serie. Y ojo que a mí me gusta lo políticamente incorrecto, pero es que aquí no se libra nadie. El capricho de Ryan Murphy se le va totalmente de las manos buscando el beneplácito de un público adolescente que recibe lo que más le gusta, mucha acción, diálogos ágiles y personajes excesivamente superficiales (tanto o más que la serie). Definitivamente Scream Queens no es para mí, pero comprendo perfectamente que haya gente por ahí dispuesta a perder su tiempo con una serie que es mala y adictiva a partes iguales y que va muchísimo más allá del placer culpable.

Las 4 mejores series de estreno agosto 2015

La precuela de The Walking Dead, en AMC

Después de un mes de julio sonrojante en cuanto a series de estreno se refiere (de hecho no hicimos el artículo), agosto nos ha sorprendido con la llegada de algunas de las mejores de lo que llevamos de año o, al menos, algunas de las más esperadas. La cantidad de nuevos pilotos ha sido realmente abrumadora pero sinceramente, no todos son merecedores de entrar en nuestra lista mensual, así que allá vamos con las cuatro mejores:

4. Public Morals (TNT)

18 añazos llevaba dándole vueltas a esta idea el creador de Public Morals, Ed Burns, y por fin ha conseguido la recompensa de ver cómo su criatura al fin veía la luz. La pregunta que habría que hacerse es si merecía la pena seguir adelante con él o haber conseguido la financiación de otra cadena de cable que no fuera TNT. La producción no está nada mal pero creo que no está del todo conseguida, primero porque es difícil adivinar con exactitud la época o la ciudad en que se ubica. Segundo porque pienso que el ritmo frenético que imprime Burns a la serie no es el adecuado: escenas muy cortas, sin apenas transiciones y un montaje que da la sensación de que corta las escenas antes de tiempo. Ah sí, la historia nos traslada a los años 60 en Nueva York y se centra en una brigada antivicio que suelen sacar tajada haciendo la vista gorda a negocios ilícitos, lo que les acarreará problemas. Esperaba mucho más de Public Morals y de Burns. Si queréis profundizar más, podéis consultar mi crítica para TV Spoiler Alert.

3. Fear The Walking Dead (AMC)

Una de las series de estreno más esperadas del año, sin duda. La companion series de The Walking Dead ha arrancado con falta de acción, algo que no gusta a los puristas, pero perfectamente comprensible si los creadores quieren contar el origen del brote zombie como no pudieron contarlo en la serie madre. Los primeros cuatro episodios prometen ir en su misma senda, lo cual es muy buena señal. Fear The Walking Dead explora al ser humano como sociedad y cómo es capaz de contribuir a su extinción a base de malas decisiones fruto del miedo. Recordemos que la serie se emite en AMC España los lunes a 22.10h y no os perdáis la crítica que ya le hicimos aquí en Cultura Seriéfila.

2. Narcos (Netflix)

Esperábamos mucho de la nueva ficción original de Netflix y Narcos ha superado nuestras expectativas con un primer episodio ejemplar. Nos ha gustado por su forma de contar la historia, de un modo ágil y con saltos temporales, lo que le da un ritmo bastante alto, algo que no suele suceder con las series de la plataforma, que suele estructurar la narración de la temporada como un todo. No nos cuenta nada nuevo, «sólo» la vida y obra de Pablo Escobar, pero los que sepan bien poco de quién era y lo que hizo van a disfrutar de lo lindo. La nota negativa la pone precisamente el protagonista, un actor brasileño cuyo acento no es capaz de controlar.

1. Show Me A Hero (HBO)

Los fanáticos de David Simon estamos de enhorabuena con Show Me A Hero, una miniserie seis episodios de HBO en la que le hemos podido ver en plena forma. Lo mejor es que el autor se muestra un poco más accesible ayudado por el formato y quizás por la dirección de Paul Haggis, que ha hecho un trabajo excelente. Tampoco se queda atrás Oscar Isaac, que ha sorprendido a todos los que no lo conocíamos aún con su credibilidad y su enorme talento, un actor que hay que seguir muy de cerca porque será una estrella. En cuanto a la historia, muy en la línea de Simon, dibujando el mapa de Yonkers, desde las esferas de la política hasta los diferentes estratos de la sociedad. Por cierto, no os perdáis nuestra crítica. Show Me A Hero se pudo ver este verano en Canal+ Series y seguramente pronto estará disponible en Yomvi.

Heroes Reborn: reinvención satisfactoria

La saga Heroes es otra de las que ha resucitado, aunque con nuevos personajes

El canal temático SyFy estrenó anoche los dos primeros episodios de Heroes Reborn, la continuación de una de las sagas con más seguidores de la era post Perdidos. La primera parte sedujo a gran parte del público adolescente y juvenil hasta que todos, unos antes y otros después, le dimos la espalda por culpa de sus limitaciones en el guión y un soberano aburrimiento a partir de la segunda temporada. Traer de vuelta a Heroes ha sido un movimiento innecesario por parte de NBC, pues su sólida base de fans ya no lo son tanto y tampoco ha pasado el tiempo suficiente como para echarla de menos. Aún así, parece que Tim Kring ha tenido tiempo suficiente de reestructurar la historia y volver a sorprendernos, o quizás sólo interesarnos un poco, con esta secuela que en su planteamiento recuerda a la primera temporada de la serie original, algo que de entrada es algo muy positivo.

Heroes Reborn comienza cuatro años después del final de Heroes, aquel en el que Claire Bennett aireaba en televisión la existencia de los evolucionados, después de la que habían liado. Desde entonces, deducimos que vivieron en armonía con los humanos hasta que un atentado en la sede de Primatech en Odessa provocó la persecución de estos seres especiales por todo el mundo, mermando seriamente su población y obligándolos a vivir escondidos o huyendo. Un año después, Noah Bennett, superviviente de la catástrofe, cree que Claire está muerta e inicia una nueva vida, dejando todo aquello atrás, hasta que un tipo le convence para investigar qué pasó realmente el 13 de junio.

Heroes Reborn es uno de los estrenos más destacados de este otoño

Aunque el planteamiento es idéntico a la primera temporada de la serie, en la que se contaban historias independientes de todos los personajes que acabarían juntándose, todo huele a nuevo en Heroes Reborn. Las tramas de los nuevos «héroes» interesan mucho, queremos saber más de todos ellos y algunas de ellas son muy espectaculares. No soy de los que se deja impresionar fácilmente por los efectos especiales pero la historia de los dos japoneses es impresionante, desde el guión hasta la inserción de Miko dentro de un videojuego, pasando por la fotografía. Es una historia muy lograda. Tampoco está nada mal la del luchador mejicano justiciero y toda la conspiración que hay detrás. El nexo de unión entre ambas series es Noah Bennett (Jack Coleman), el único actor que repetirá como regular, aunque sí veremos diversos cameos como el de El Haitiano, Mohinder o Hiro Nakamura entre otros. No nos olvidemos de que el tiempo ha pasado y algunos personajes que era niños entonces, volverán más creciditos, como Molly Walker (interpretada por la hija de Clint Eastwood), que ya en los dos primeros episodios deja ver que será esencial en la trama.

Habrá que darle una oportunidad a Heroes Reborn, una serie por la que casi nadie daba un duro y que ha sorprendido gratamente a un servidor por varios motivos, entre los que os puedo asegurar que se encuentra la nostalgia. Sin embargo, tengo que admitir que Kring, que está claro que no puede con la presión durante mucho tiempo, ha conseguido crear una nueva e interesante historia muy bien producida que puede seguir atrayendo fans y recuperando a otros como yo que huyeron despavoridos después de la tercera temporada. Eso sí, por muy exitosa que pueda llegar a ser pedimos a sus responsables que se quede en una miniserie que conceda un final satisfactorio y no volvamos a marear la perdiz.

Heroes Reborn se emite en España por el canal SyFy los viernes a las 23.05h en V.O.S. tan sólo un día después que en Estados Unidos. La versión doblada se estrenará el 6 de octubre.

Crimen y drama social en el Mar de Plástico

La nueva serie de Antena 3 es Mar de Plástico

El salto cualitativo para la ficción española que supuso la aparición de varias series como El Ministerio del Tiempo o Vis a Vis a principios de año tenía que tener su continuidad en otoño. Una de las mayores esperanzas de la temporada es Mar de Plástico, también producida por Boomerang, que es un thriller ambientado en un entorno muy particular como son los invernaderos de la huerta almeriense. En efecto, la nueva ficción de Antena 3 aporta continuidad a sus predecesoras pero eso puede empezar a no ser suficiente en un futuro próximo, aunque la audiencia ha respondido bastante bien, pues la suma de todos los canales en que fue estrenada roza los 5 millones de espectadores, con un 29.2% de cuota de pantalla, superando a Olmos y Robles y Gran Hermano.

Héctor Tarancón (Rodolfo Sancho) acaba de llegar al ficticio pueblo de Campoamargo, donde se va a hacer cargo de la policía judicial tras haber estado presente en guerras como la de Afganistán. Su llegada no podría ser más oportuna, pues sin tiempo para establecerse, tiene que investigar la muerte de Aihnoa, una joven abogada que además es hija de la Alcaldesa. El primer sospechoso será Lucas (Jesús Castro), el novio de la víctima, pero no será el único pues el pueblo está plagado de potenciales sospechosos, entre los que se encuentra Juan Rueda (Pedro Casablanc), la persona más poderosa del pueblo.

Situar la ficción en la provincia de Almería me parece todo un acierto por parte de los creadores de Mar de Plástico. Desde luego, si buscaban una atmósfera opresora, rural y con una problemática muy particular en la línea de La Isla Mínima, lo han conseguido. El calor traspasa la pantalla gracias al ritmo, una fotografía muy cálida y las altas temperaturas reales que se encontró el equipo a la hora de rodar, algo que influye y se siente en el resultado final. Dejando de lado las sensaciones, esta parte del país se caracteriza por tener problemas propios muy arraigados frutos de la inmigración que acude hasta allí para trabajar en los invernaderos. No olvidemos los sucesos acaecidos en El Ejido hace quince años, con revueltas racistas y xenófobas tras, como en la serie, el asesinato de una mujer por parte de un magrebí. En el piloto, se nota que aquellos sucesos han inspirado a los guionistas.

La nueva serie de Antena 3 trata la inmigración desde el punto de vista de la explotación

De la inmigración ilegal deriva la explotación y la esclavitud, algo muy común en este tipo de historias. Por supuesto, si hay explotados, hay un explotador que se ha lucrado con el trabajo de personas que lo necesitaban. Juan Rueda se postula, pues, como el villano de Mar de Plástico, pero no será el único pues en un drama mediterráneo no puede faltar la corrupción política y los conflictos entre gitanos. Si se consigue sacar todo el jugo de este catálogo de problemas, la serie de Antena 3 puede ser más que interesante. Sin embargo, tenemos que darle tiempo porque el piloto no ha profundizado en ninguno de ellos.

Dicho piloto se ha centrado en presentar a los personajes de forma efectiva pero demasiado superficial sin apenas darle profundidad a ninguno de ellos, ni siquiera al protagonista, salvo algunas pistas. En cuanto a la forma de narrar me ha parecido muy convencional, no se atreve a ser nueva y creativamente ya no es suficiente a pesar de su buena factura. Creo que Mar de Plástico sigue adoleciendo de muchos de los males de la ficción española como la excesiva duración y una música que me sigue pareciendo demasiado intrusiva. En el otro lado de la balanza creo que es una serie bien dirigida, bien interpretada (salvo algunas excepciones) y sin ningún complejo a la hora de abordar temáticas más controvertidas y además lo hace sin complejos, sin concesiones al gran público y mostrando toda la sangre que haga falta. Me gusta también el casting, plagado de actores y actrices que no están quemados en televisión y además no lo hacen nada mal.

Por tanto, recomiendo Mar de Plástico porque es muy digna y superior a la media de las series de las networks americanas por las que perdemos tanto el tiempo. Es cierto que esperaba un poco más pero creo que el resultado es muy satisfactorio. Recordemos que se emite en Antena 3 todos los martes a las 22.30h. 

Las series de HBO arrasan en los Emmys 2015

Juego de Tronos Emmys 2015

Nadie podía sospechar que la calurosa tarde de ayer en Hollywood nos iba a dejar tan helados a base de sorpresas. Los seguidores de Mad Men esperábamos un homenaje por todo lo alto, al nivel de la gran serie que es, como ya tuvieron en su días Los Soprano o Breaking Bad. Al final se impuso el gran momento que vive Juego de Tronos, la serie más relevante de estos últimos años. Sin más preámbulos, vamos a repasar los nombres de los premiados.

Mejores Series

HBO cosechó un triunfo absoluto en todas las categorías de ficción, pues dejó escapar muy pocos Emmys. Ya sabemos que Juego de Tronos consiguió aguar la fiesta de Matthew Weiner y Mad Men, que se perfilaba como favorita el año de su despedida. En comedia, el reinado de Modern Family llegó a su fin tras cinco victorias consecutivas, aunque todos esperábamos que fuera Transparent quien ocupara su trono y no Veep como finalmente fue. La serie protagonizada por Julia Louis Dreyfus también lo merecía, por lo que no tenemos objeción. Pero quizás la lluvia de Emmys que cosechó Olive Kitteridge fue lo más destacado de la noche, la victoria más abrumadora. Por tanto, este año los directivos de la mastodóntica cadena de cable por excelencia se pueden ir contentos a la cama.

Mejores Actrices

Ganadora del Emmy a la Mejor Actriz de Drama por How To Get Away With Murder

Empezando por las miniseries, pocos esperábamos la victoria de Regina King, que desbancó a la teórica favorita Sarah Paulson, que sale derrotada por tercera vez precisamente el año en que todos pensábamos que su mujer bicéfala de American Horror Story: Freakshow la encumbraría. Quien no dio lugar a la sorpresa fue Frances McDormand, también productora de Olive Kitteridge, a pesar de que tenía competidoras de altura, como Maggie Gyllenhaal y Felicity Huffman. En comedia, Julia Louis Dreyfus confirmó su gran momento y ganó su cuarto Emmy consecutivo por Veep. La mejor actriz de reparto fue para otra de las grandes divas de la televisión actual, Alison Janney, que reeditó su victoria del año pasado con Mom. Por último, la secundaria en drama fue toda una sorpresa, pues fue Uzo Aduba por Orange Is The New Black. Se da el caso de que se convierte en la primera actriz en lograr un premio en comedia y en drama por el mismo personaje, la carismática Crazy Eyes. La fiesta afroamericana continuó cuando Viola Davis subió a recoger el primer Emmy de una mujer negra en la historia, reeditando el emotivo discurso que ya dio cuando recogió el Oscar, pero esta vez como protagonista de Cómo defender a un asesino.

Mejores Actores

Empezando por la comedia, Tony Hale ganó su segundo Emmy por Veep, dando vida al hilarante Gary Walsh. Pero el gran protagonista de la categoría fue Jeffrey Tambor, que ganó uno de los premios más esperados de la noche, su Mort/Maura ha sido uno de los personajes del año y ha servido para visibilizar aún más si cabe la causa del colectivo transexual, que ha dado pasos de gigante en este 2015. Su discurso, uno de los más emotivos de la noche. Bill Murray y Richard Jenkins lograron el Emmy a los mejores actores de miniseries o TV Movies por Olive Kitteridge, de reparto y protagonista respectivamente. Otra de las grandes sorpresas de la noche se produjo en la categoría de mejor actor de reparto en drama, que fue a parar a Peter Dinklage por Juego de Tronos cuando todos esperábamos que fuera para Jonathan Banks, de Better Call Saul, o a Michael Kelly al menos. Fuera quien fuera está bien, todos lo merecían. El gran momento de la noche estaba reservado para Jon Hamm, siete veces perdedor por interpretar a Don Draper en Mad Men, consiguió al fin su merecido Emmy por dar vida a uno de los personajes más importantes de los últimos años y uno de los que sin duda, quedará para la historia.

Por fin consiguió Jon Hamm su Emmy por su papel en Mad Men

Guión y Dirección

Por último hay que mencionar los galardones menos glamourosos pero tan importantes, o más, que los interpretativos, como son los de guiones y dirección. Juego de Tronos consiguió ambos en la categoría de drama por el episodio que sirve para finalizar la quinta temporada, Mother’s Mercy, personificados en David Benioff y D.B Weiss, el primero y David Nutter, el segundo. En comedia se repartieron el botín Armando Ianucci, Simon Blackwell y Tony Roche, por el guión de Veep, y Jill Solloway por la dirección del episodio de Transparent Best New Girl. Olive Kitteridge también acaparó los Emmys a dirección, para Lisa Cholodenko y guión, para Jane Anderson, en miniseries o TV Movies.

La Ceremonia

Solo nos queda valorar la gala de anoche, que fue especialmente dinámica gracias a la ingente cantidad de premios que se tienen que entregar, que nos libran de innecesarios números musicales y eternos y aburridos discursos, algo que se agradece desde el otro lado del Atlántico. En cuanto a Andy Samberg, hay que decir que no estuvo a la altura de las circunstancias, muchos de sus chistes no funcionaron y sus silencios se hicieron incómodos en algún que otro momento. Fue una suerte que tras el ya manido sketch en el que se metía en las series nominadas y el monólogo inicial su presencia fuera más bien escasa. Por último, me gustaría felicitar a Isabel Vázquez, Alberto Rey y a todo el equipo de Canal+ Series Xtra por la cobertura que hicieron del evento, que consiguieron mantenernos en pie hasta el final.