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Categoría: Críticas

Hap and Leonard, el noir tejano

La nueva serie de AMC nos trae dos caras muy conocidas de otras series míticas de la televisión.

Hoy lunes llega a AMC España la última serie de Sundance Channel, Hap and Leonard, un drama ambientado en Texas en los años 80 que promete mucho en su piloto. El principal reclamo para ver sus seis episodios es la presencia en el trío protagonista de Christina Hendricks (Mad Men), Michael Kenneth Williams (The Wire, Boardwalk Empire) y James Purefoy (Roma, The Following).

Nos situamos en Texas en 1988. Hap Collins, un objetor de conciencia, y Leonard Pine son dos amigos de un pueblo de Texas que reciben una oferta de la ex mujer del primero para rescatar un millón de dólares del fondo de un río. Dos tipos duros que se codearán con un grupo de activistas de lo más variopinto y con unos asesinos que van tras ellos. En principio, parece que Hap and Leonard es una serie de acción pero con el paso de los minutos comprobamos que puede ser mucho más si explota las singularidades de todos los personajes y del escenario en que se desarrolla. La relación entre la pareja protagonista llevará todo el peso narrativo mezclando drama, acción y humor. La aparición de Trudy será la fuente de todos sus problemas pero también puede ser la solución.

El arranque del piloto no tiene nada de especial más allá de ponernos en situación y presentarnos a los personajes, su objetivo principal. A diferencia de otras series que le dedican muy poco tiempo, en Hap and Leonard, ocupa casi todo el episodio, algo de agradecer por un lado, pero que nos deja la sensación de no estar pasando nada. Hasta el último tercio, cuando conocemos a la pandilla con la que intentarán recuperar el dinero y la inesperada secuencia final. Por poner un pero, los diálogos pretenden ser rápidos e inteligentes pero me resultan muy superficiales y literarios, no habiendo sido bien adaptados al medio.

Christina Hendricks vuelve a la televisión con Hap and Leonard

La temática, a pesar de que puede dar pereza a priori, tiene mucho potencial si saben explotar bien todos los frentes que han abierto, como la homosexualidad, el racismo, las consecuencias de la guerra… Todos ellos serán temas adyacentes a la trama principal que estará marcada por la acción pero no cabe duda de que con personajes bien definidos Hap and Leonard será más interesante de lo que parece a simple vista. Como siempre sucede en las series ambientadas en el su de Estados Unidos, esperamos que la ambientación y la idiosincrasia de los locales juegue un papel fundamental para dar profundidad a las tramas y no se quede en la superficie, algo muy común en ficciones con la premisa de un atraco/golpe como gancho para el espectador.

No esperemos que Hap and Leonard esté en las listas de lo mejor del año pero si buscamos una serie entretenida pero con cierto fundamento muy alejada de los habituales desfases de las networks, deberías darle la oportunidad, son sólo seis episodios y tiene un trío protagonista que ya lo quisieran otros muchos dramas.

Hap and Leonard se estrena el lunes 23 de mayo a las 23:00h en el canal AMC.

Mr. Robot, nuestra democracia ha sido hackeada

La gran serie de USA Network, Mr. Robot, lleg a Canal+ Series

Nunca es tarde si la dicha es buena. Cuando pensábamos que Mr. Robot iba a ser una de esas grandes series que no llegan a verse en España, Canal+ Series, en plena crisis competitiva con Netflix y por la inminente llegada de HBO, ha decidido hacer un movimiento seguro aunque a sabiendas de que muchos espectadores ya la habrán visto por los canales tradicionales de Internet. Sea como sea, damos la bienvenida a una de las grandes sorpresas de 2015 y ganadora del Globo de Oro a Mejor Serie Dramática.

«Our democracy has been hacked» («Nuestra democracia ha sido hackeada«), así reza el valiente eslogan de Mr. Robot refiriéndose a cómo las altas esferas manejan el mundo al margen del propio sistema. Elliott Alderson (Rami Malek), un joven con problemas para relacionarse, trabaja protegiendo la información de esas grandes corporaciones a las que odia mientras por las noches se dedica a hackear perfiles de las redes sociales para desenmascarar delincuentes. Una especie de justiciero que tendrá en su mano pasar a un nivel superior cuando conoce a Mr. Robot (Christian Slater), líder de un grupo antisistema llamado fsociety que pretende derrotar al sistema capitalista.

Lo primero que llama la atención de la serie es la valentía con la que afronta su controvertida temática capaz de crear un dilema moral al espectador a través de su protagonista, que está en una posición relativamente cómoda con un trabajo estable aunque sus remordimientos por contribuir a la injusticia le impiden llevar una vida normal. Pasarse al otro lado puede ser una solución para hacer del mundo un lugar más justo, pero al mismo tiempo sabe que las consecuencias para él y para otros muchos pueden ser devastadoras. Mr. Robot nos invita a posicionarnos de un lado o de otro, ¿qué haríamos si fuéramos Elliott? ¿Es lícita la lucha de fsociety? Filosóficamente todos estamos de su parte pero la cuestión es qué estamos dispuestos a perder para conseguir derrocar al sistema, o si derrocando el sistema nosotros mismos también perderíamos, aunque sólo sea un poco. Situar al espectador ante estas cuestiones tiene mucho mérito, de ahí a la valentía de Sam Esmail y compañía.

Su papel en Mr. Robot le ha valido una merecida nominación a los Globos de Oro

El riesgo de Mr. Robot no sólo es temático, también narrativo, pues el método de contarnos la historia con la voz off del protagonista constantemente marcando las escenas puede ser muy invasiva para algunos que piensen que es mejor mostrar que contar. Pero tengo que decir que funciona perfectamente, sobre todo cuando Elliott puntualiza sobre un personaje concreto o dice lo contrario de lo que piensa. Gracias al ritmo, la voz en off parece menos literaria. Los productores han mencionado en alguna ocasión que la serie no sería lo mismo sin Rami Malek, y tienen toda la razón porque parece que ha nacido para este papel. Su cara, su cuerpo y su talento son perfectos para transmitir lo que necesita Elliott, un personaje controvertido pero muy especial.

Estéticamente, Mr. Robot también es una serie especial que tiene unos referentes muy marcados. El primero de ellos viene dada por el realizador del piloto, Niels Arden Oplev, que dirigió Millenium: Los hombres que no amaban a las mujeres, una película de temática similar. Los tonos azulados, la sensación de inquietud y la capacidad para sacar belleza de lo feo dan una personalidad nórdica e independiente a la serie, que también muestra un Nueva York más cutre que el que solemos ver por televisión. También podemos ver influencias de El Club de la Lucha, de David Fincher, donde las similitudes van más allá de la temática, o de V de Vendetta, escrita por las hermanas Wachowski.

Mr. Robot ha roto la maldición de Christian Slater

Aunque la trama vaya perdiendo la fuerza inicial con el paso de los capítulos, Mr. Robot es una de esas series cuyo visionado es obligatorio, ya sea por su arriesgada temática, por su estética, por sus actores, o simplemente porque ha ganado muchos premios. Y ahora que llega a España, no hay excusas.

La primera temporada de Mr. Robot se estrena completa en Canal+ Series hoy sábado 14 de mayo.

El final de The Good Wife fue agridulce e insuficiente

Final de The Good Wife

El pasado domingo finalizó en Estados Unidos (anoche en FoxLife) una de las mejores series de los últimos años, The Good Wife. Como ocurre con la mayoría de finales, éste ha decepcionado a muchos y ha gustado a otros tantos. El drama legal de CBS ha sido un referente del feminismo en televisión pero también una lección magistral de guión, por eso este final nos deja un sabor agridulce.

A partir de aquí hay detalles del último episodio de The Good Wife.

Empecemos por las cosas buenas que nos ha dejado el final de The Good Wife, que han sido pocas pero muy importantes. Lo mejor ha sido el regreso de Will Gardner en forma de subconsciente de Alicia, a quien parece recurrir para obtener las respuestas que necesita para ganar el juicio o para elegir con quién quedarse. La secuencia del beso en la cocina es la más emotiva del episodio y una merecida despedida para el personaje de Josh Charles, que murió de forma abrupta en la quinta temporada. La escena final también me ha parecido correcta de forma visual y dramática, es decir, me ha gustado el qué y el cómo pero no me ha convencido el por qué hemos llegado a ella. Ambas secuencias resumen y empaquetan la serie de forma correcta, pero un recorrido de siete temporadas merecía una episodio completo de cierre y no sólo pinceladas.

Josh Charles volvió en el final de The Good Wife

Empecemos a desgranar por qué pienso que el final de The Good Wife ha sido insuficiente. La última temporada, y en especial esta segunda parte, se ha dedicado a intentar emparejar a Alicia, un personaje que tras la muerte de Will había enterrado su romanticismo y había aprendido a no necesitar amar y ser amada, y a tener relaciones esporádicas sin expectativas como con Finn Polmar o Johnny Elfman. Siempre ha planeado la posibilidad de emparejarse y divorciarse de Peter, pero siempre como catalizador para una mayor independencia de la protagonista. Por tanto, no me parece correcto que la trama de Jason haya llegado a ser prácticamente central en la recta final de la temporada y la serie, por consiguiente.

Y no me parece correcto porque The Good Wife ha marcado un hito creando personajes femeninos poderosos, capaces de ser el motor de un drama legal, tradicionalmente gobernadas por los hombres. La independencia económica y sentimental, el poder, la inteligencia, e incluso la mala leche ha estado en posesión de las mujeres. La ambición de Alicia ha sido el motor de la serie, su evolución de ama de casa a socia de bufete y, quién sabe, si una política importante; por eso la escena final se desvirtúa cuando la bofetada no es más que la versión pija de los tirones de pelos de las adolescentes cuando se pelean por los hombres. En mi opinión, es Diane la que sale peor parada del conflicto porque da prioridad a la reputación de su marido a pesar de que está retirado y no debe importarle lo más mínimo, a la libertad de un cliente, aunque es cierto que Alicia, a sabiendas de que necesitaba la absolución de Peter para librarse de él para siempre, utiliza la carta de la aventura de Kurt con su alumna para desacreditarlo. Una decisión moralmente reprobable tomada para beneficiar a un cliente, pero movida por razones sentimentales.

El juicio al marido de Alicia marcó el final de The Good Wife

Desde el punto de vista narrativo, el último episodio no me ha parecido digno de ser el final de The Good Wife, principalmente porque desde siempre ha sabido dar giros asombrosos a los casos y resoluciones dramáticas muy poderosas. La resolución del caso de Peter me parece muy pobre, con giros y revelaciones superfluas que no han hecho más que perder el tiempo. De hecho, ni siquiera parece un cierre de un drama, no hay apenas sentimientos, no hay tensión y a muchos personajes no se les da un cierre digno, algunos ni aparecen. El tratamiento que se le ha dado a Cary o Diane ha sido indigno de ellos, la primera reducida a la bofetada y la aportación de Cary, convertido en profesor, ha sido introducida sólo para que apareciera Matt Czuchry. El juicio en el penúltimo capítulo, así como el anterior con la fiesta en casa de los Florrick me parecen interesantes para dar carpetazo a muchos personajes y acabar con la materia judicial, pero el último se merecía algo más.

La conclusión tras el final de The Good Wife es la de siempre, lo que importa es el camino y el camino de esta serie ha sido brillante, nos ha dado televisión de altísima calidad durante al menos cinco temporadas y destellos en las dos últimas, nos tenemos que quedar con eso. Pero también es verdad que hasta el último segundo todo es serie y los creadores Robert y Michelle King, que han hecho un trabajo impresionante, debieron esforzarse un poco más en esta recta final para redondear esta maravilla (in my opinion).

Desaparecida: recordando esta joya de Televisión Española

Una de las primeras series de Bambú

Tras la emisión del primer episodio de El Caso: Crónica de Sucesos (cuya crítica puedes leer aquí), La 1 me sorprendió con la segunda reposición de Desaparecida, un drama que quería ver desde hace mucho tiempo. La miniserie creada por Ramón Campos y compañía, lo que en el futuro sería la exitosa Producciones Bambú, marca un poco la línea entre lo que era la ficción española de la década anterior y en lo que se ha convertido en los últimos años y, aunque se pueda decir que es un verso suelto podemos hacerla responsable de mucho de lo que está pasando ahora en nuestra televisión. Si no has visto la serie no sigas leyendo pues hay varios spoilers.

Las historias de desapariciones, aunque son atractivas en sí, suelen caer en tópicos y errores bastante frecuentes, en Desaparecida hay mucho de lo primero pero ni rastro de lo segundo. En efecto, se repiten pautas que hemos visto en series (americanas y españolas) pero en este caso la mayoría están justificadas. Como siempre digo, lo importante no es lo que se cuenta sino cómo se cuenta. La serie de Televisión Española decide contarnos todo el proceso de la desaparición de Patricia Marcos: aviso a la policía, búsqueda, pistas falsas, hallazgo del cuerpo y captura del culpable, dando especial protagonismo a la familia por encima de los policías, como ocurre en otros productos. Mientras, por ejemplo, Twin Peaks decide construir el personaje de Laura Palmer a través de la investigación, Desaparecida ya nos da una imagen previa que nos da nociones de cómo era aunque después se apoyen en flashbacks muy acertados.

Protagonistas de Desaparecida

Decíamos que la familia es la que soporta todo el peso dramático de la serie. Los padres de Patricia son Alfredo, interpretado por Carlos Hipólito y su habitual maestría en un personaje que recuerda muchísimo al que compone en Vis a Vis (salvando las distancias), y Lola, con una Luisa Martín excelsa demostrando la inmensa actriz que es con un sufrimiento desgarrador y tan real que estremeció a la audiencia. El dibujo de ambos personajes, y de los hermanos también, es totalmente acertado y muy aproximado a la realidad. Su psicología y sus acciones son totalmente coherentes a lo largo de los trece episodios de Desaparecida sin que tengan ninguna fisura, un hecho que aunque parezca normal, no se da con demasiada frecuencia en la ficción española, por desgracia. El trabajo en este apartado es sensacional.

La investigación policial también tiene una cuota de protagonismo muy alta. Aunque en el primer instante la tendencia del espectador es ver a la Guardia Civil como burócratas que no hacen lo suficiente, una visión construida desde el punto de vista de la familia, con el paso de los capítulos vamos descubriendo a dos personajes que se van comiendo la serie poco a poco, el Teniente Bruno Sierra y la Sargento Laura Andrún, que llevan el peso de la búsqueda de Patricia primero, y de su asesino, después. El carisma de Miguel Ángel Solá y su química con Esther Ortega, una tensión sexual no resuelta, les valió protagonizar un merecido spin-off, UCO, que fue cancelado por no obtener el resultado esperado. Tanto la investigación como los personajes estaban muy bien apuntalados, los detalles eran importantes y nunca se dejaba lugar al azar, a la trampa. Aunque el final fue enrevesado y los giros acabaron por marearnos un poco, la serie siempre fue coherente con la trama, por lo que el resultado fue más que satisfactorio.

Teniente Sierra

Desaparecida marcó las líneas maestras de lo que sería otra ficción exitosa de Bambú, en esta ocasión en Antena 3, Bajo Sospecha, que podríamos definir como su continuación añadiendo la infiltración de los policías, aunque no contó con el rigor de su predecesora y sí con algunas trampas en la resolución de sus casos. La miniserie de TVE es a día de hoy un ejemplo de cómo crear una historia coherente con personajes complejos, una realización de lujo y una ambientación basada en lugares comunes que podrían convertir a nuestro propio pueblo en el escenario de tal tragedia, lo que consigue un vínculo inigualable con el espectador. Desaparecida se mantuvo con una media de 3.5 millones de espectadores, una cifra aceptable teniendo en cuenta que hoy la audiencia está más fragmentada y la televisión pública estaba en un mejor momento que en la actualidad. Sin embargo, la historia de la desaparición y asesinato de Patricia Marcos sigue estremeciéndonos en nuestra memoria.

The Girlfriend Experience, la nueva serie de Starz llega a Canal+ Series Xtra

The Girlfriend Experience, la nueva serie de Starz y Canal+ Series Xtra

Hace unos meses incluíamos en nuestra lista de estrenos más destacados de esta primavera The Girlfriend Experience, producida por Steven Soderberg. La serie, que hoy estrena Canal+ Series Xtra tan sólo un día después de su emisión en Estados Unidos, está inspirada en la película homónima del director que protagonizó la ex actriz porno Sasha Grey en 2009. La cadena Starz se ha hecho cargo de un drama que se ajusta a la perfección en su catálogo, plagado de productos que no se cortan a la hora de mostrar, sexo, tacos y violencia.

Christine Reade es una ambiciosa estudiante de derecho que entra a trabajar de becaria en un prestigioso bufete de abogados, donde lucha por abrirse paso en un negocio despiadado y muy estresante, al tiempo que es introducida en el mundo de las chicas de compañía, conocido como The Girlfriend Experience, a través de una amiga. La protagonista pronto se siente poderosa gracias al dinero y al control sexual y emocional que ejerce sobre sus clientes, pero aunque parece que se mueve como pez en el agua pronto conocerá a personas más despiadadas y ambiciosas de lo que puede imaginar.

El mundo de las chicas de compañía es el tema central de The Girlfriend Experience

El mundo de las chicas de compañía no es nuevo pero desconocido para el gran público a pesar de la película de Soderberg, un telefilme de los de Antena 3 y muchos reportajes de cámara oculta. En The Girlfriend Experience la protagonista no es ninguna víctima, es una mujer ambiciosa dispuesta a todo para conseguir sus metas laborales, incluido sacrificar su propia vida personal, reducida a encuentros sexuales esporádicos como vemos en el piloto. Su libertad para vivir el sexo y sus ganas de prosperar son motivos suficientes para introducirse en un mundo que ella cree tener dominado. Christine, que no tiene ni un pelo de ingenua, se está metiendo en un juego que está por encima de ella.

La prostitución de lujo está en un plano totalmente opuesto a la trata de blancas, pero sus consecuencias pueden ser igual de devastadoras. Las chicas creen que tienen el control de la situación y el acercamiento a hombres poderosos les puede dar una sensación de libertad, ficticia, pues es muy difícil abandonar el negocio cuando quieren. Quienes requieren sus servicios no están acostumbrados a recibir un no por respuesta y son capaces de llegar muy lejos para salirse con la suya, como cualquier proxeneta pero con más dinero de por medio.

The Girlfriend Experience está protagonizada por la bellísima Riley Keough, nieta del mismísimo Elvis Presley, una actriz que se está labrando un futuro muy interesante dentro de la industria de Hollywood, donde su nombre le habrá ayudado a abrir algunas puertas pero sólo su talento la mantendrá dentro de este competitivo negocio. Steven Soderberg se vuelve a atrever en la producción ejecutiva tras la estupenda The Knick (donde también figura la hija de otro músico, Bono), aunque en esta ocasión los showrunners son Amy Seimetz y Lodge Kerrigan que escriben y se reparten la dirección de todos los capítulos.

Riley Keough protagoniza The Girlfriend Experience

A nivel narrativo, lo más destacable de The Girlfriend Experience es la duración de los episodios, de sólo treinta minutos, algo poco usual en los dramas y propio de la comedia. Y tengo que decir que no le sienta nada mal, pues va directa la grano, cuenta lo que debe sin rodeos ni rellenos y sabe a poco, lo cual es bueno para captar el interés del espectador, que a veces se siente empalagado con la duración e intensidad de algunos dramas. Antes mencionaba que la cadena Starz era la adecuada para contar una historia dura sin endulzar ni un sólo plano, pero hay que destacar que en los dos primeros capítulos el buen gusto predomina sobre todo lo demás, las escenas de sexo están muy bien rodadas y forman una parte esencial de la historia, aunque todo apunta a que todo irá a peor a partir de aquí.

The Girlfriend Experience es una serie que trata un tema duro aunque que todavía no se ha vuelto demasiado intensa, pero estoy seguro de que su primera temporada va a ser transgresora y Riley Keough, que lleva todo el peso de la serie a sus hombros, va a empezar a acaparar portadas a partir de este momento. Recuerda que se estrena esta noche 11 de abril a las 23:30h en Canal+ Series Xtra.

The Walking Dead: una temporada sacrificada por Negan

Protagonista absoluto de la sexta temporada de The Walking Dead

La sexta temporada de The Walking Dead echó el cierre anoche con un episodio impactante por su contenido, pero sobre todo por la presentación del villano que está destinado a cambiar el rumbo de una serie a la que le hacía muchísima falta un golpe de efecto. El camino hasta aquí ha sido muy largo y Kirkman y Gimple, como responsables directos, han descuidado las tramas de personajes durante demasiados episodios pensando en la última secuencia de la season finale. El fin no justifica los medios, es poderoso sí, pero hubiera sido mítico si hubieran trabajado más durante todo el año.

La aparición de Negan

Es el mejor momento de la sexta temporada de The Walking Dead, y probablemente de toda la serie. Esperado por los lectores del cómic, quienes ya conocen al villano más importante del drama postapocalíptico. Jeffrey Dean Morgan es un acierto total de casting, pues se necesitaba una cara conocida y carismática que consiguiera dar vida a un personaje diabólico y encantador al mismo tiempo. Su discurso elocuente nos introduce en qué va a consistir la séptima entrega y en qué posición quedarán los supervivientes tras la tremenda encerrona que han sufrido. Gran parte del peso de la aparición de Negan se lo llevan los protagonistas, sobre todo Andrew Lincoln, que nos muestra un rostro descompuesto que no habíamos visto hasta el momento, del que sabe que es el final y del que ha subestimado una amenaza que era enorme. Junto a él, todos los demás han estado muy convincentes, lo que le ha dado un plus a la secuencia.

Los problemas de la sexta temporada

La sexta temporada de The Walking Dead partía con una premisa muy atractiva, con el regreso de Morgan viendo cómo Rick ajusticia a Pete. El nacimiento de Alexandria como una nueva civilización controlada por los supervivientes tardó demasiado en materializarse, sobre todo después del desastre que supuso el plan de Rick de desviar a los caminantes. El primer capítulo con los flashbacks en blanco y negro y los tres siguientes me parecieron muy interesantes, sobre todo aquel con Morgan, Here’s Not Here, que funcionaría igual de bien como pieza separada. Pero después todo empezó a desmoronarse poco a poco, sobre todo por culpa de la no muerte de Glenn, ejemplo perfecto de lo que es un deux ex machina de manual.

Escena de acción en la sexta temporada de The Walking Dead

Los episodios de acción nos devolvían la tensión y la incertidumbre que sólo The Walking Dead sabe crear, pero siempre me daba la sensación de que faltaba algo, que los personajes actuaban de forma incoherente, olvidando en ocasiones lo que han aprendido en todo este tiempo, echando por tierra todo lo que se había cimentado con maestría en la segunda parte de la cuarta temporada y la quinta, donde los personajes lograron una profundidad tremenda y nos hicieron vivir algunos de los mejores momentos de la serie. Es posible que con los años The Grove se recuerde como el mejor episodio de The Walking Dead, y no hicieron falta fuegos artificiales.

Las decisiones equivocadas y el piloto automático en la sala de guionistas ha provocado que la secuencia de la aparición de Negan no fuera tan magistral como podría haber sido. Las excursiones al bosque mientras hay una amenaza latente, las idas y venidas de Carol y su cambio de actitud respecto a lo de matar gente para sobrevivir, las ganas de venganza de Daryl contra Dwight y la búsqueda que emprenden Michonne, Glenn y Rosita tras él se antojan injustificadas. Todo por llevar a todos ellos hasta el punto marcado por Negan.

Los malditos cliffhangers

Me encantan los cliffhangers, los considero un recurso muy valioso en las series de televisión para crear expectación semana a semana, pero esta sexta temporada de The Walking Dead será recordada como la de los cliffhangers criminales, tres tomaduras de pelo al espectador que no tienen precedentes. Primero la no muerte de Glenn, resuelta de aquella forma, el disparo que sufre Daryl en el penúltimo episodio, sin consecuencias narrativas visibles y, sobre todo, el apagón de la season finale sin que sepamos quién es la primera víctima de Negan. Como dije en la review que hice para TV Spoiler Alert (la podéis leer aquí), a los guionistas les parecerá poco cliffhanger la aparición de Negan y el giro que va a dar la serie, y cómo va a afectar al grupo la muerte de dicho personaje, como para que además nos oculten a la víctima. No estoy indignado por no saberlo, sino porque creo que narrativa y estéticamente han tirado a la basura la oportunidad de hacer algo mucho mejor.

Final de la sexta temporada de The Walking Dead

Por todos estos motivos, creo que la sexta temporada de The Walking Dead ha saltado el tiburón. Ha perdido el crédito que se había ganado con mucho esfuerzo, siendo aclamada por la crítica y adorada por sus seguidores. Sinceramente creo que pueden volver a hacerlo muy bien en el futuro, tampoco es tan difícil de corregir, pero parece que la productora ha desviado su rumbo hacia la parcela comercial en lugar de una obra más creativa. Cuando su companion series llegó, Fear The Walking Dead, muchos sospechábamos que iba a ser la versión más comercial de la franquicia pero creo que nos equivocamos y sea ésta la que explorará una faceta más intimista.

¿Qué te ha parecido la aparición estelar de Negan? ¿Qué opinas del cliffhanger final? ¿Te ha gustado la sexta temporada en términos generales?

Heartbeat, primeras impresiones de la dramedia de Melissa George

La nueva serie de Melissa George en Cosmo

La semana pasada se estrenó en Estados Unidos Heartbeat, el nuevo drama médico de NBC que tiene a una favorita de la industria como protagonista, Melissa George, en lo que puede ser uno de los grandes éxitos de la midseason de 2016. Por lo pronto, su estreno tuvo más de seis millones de espectadores, sólo por detrás de NCIS: Nueva Orleans. Sin embargo, a nivel cualitativo ha dejado algunas dudas. En España, verá la luz el próximo 17 de abril en Cosmo con doble episodio.

Heartbeat está basada en la autobiografía de la Doctora Kathy Magliato, en la ficción llamada Alex Panttiere (Melissa George), una famosa cirujana torácica que se salta continuamente las reglas para beneficiar a sus pacientes y con una vida privada de lo más loca. A su ex marido gay y su novio, también médico (David Annable), hay que sumarle a la ecuación su mentor y amor platónico (Don Hany), que ha reaparecido en su vida y despierta viejos sentimientos que parecían olvidados. La serie se mueve entre la comedia y el drama pero acabará siendo un culebrón de manual, bebiendo de todos los referentes del subgénero, desde Anatomía de Grey a Urgencias con un humor mas loco pero también más ridículo.

Alex Panttiere, la protagonista de Heartbeat

Tras un breve periodo en el que las series de médicos clásicas han estado apartadas de las parrillas para darle un descanso a unos espectadores saturados, NBC ha decidido acabar con la tregua y apostar por un valor que cree seguro, no olvidemos que las memorias de Kathy Magliato ha sido un best seller en Estados Unidos y que Melissa George es una de las favoritas de la industria televisiva y una de las actrices feapas (pero muy fotogénica) que más gusta al gran público. Efectivamente, George luce espectacular y su trabajo es correcto a pesar de que su personaje no es más que un refrito que ya hemos visto muchas veces, no hay más que pueda hacer.

Como serie de médicos que es, Heartbeat tratará los mismos tópicos de siempre: la competitividad y la lucha de sexos en una carrera muy dura, el trato con los pacientes, el conflicto negocio-servicio público en la sanidad norteamericana y, por supuesto, la incompatibilidad de una profesión muy absorbente con una vida sentimental convencional. Tanto drama necesita un contrapeso para no convertirse en algo demasiado solemne, así que la serie ha optado por aligerar el tono creando una protagonista que lleva todo el peso cómico, aunque los chistes y el guión son casi sonrojantes y restan mucha fuerza al personaje, que no consigue contrarrestar los momentos melodramáticos que pretenden cambiar de tercio radicalmente.

El amor será otra piedra angular de Heartbeat

Heartbeat está hecha a la medida de su protagonista pero desperdicia la gran oportunidad de crear uno de esos personajes femeninos poderosos que nos estamos acostumbrando a ver últimamente y que tanto están refrescando la industria además de aportar cierta justicia hacia las mujeres. Alex Panttiere es una eminencia en su carrera pero desvirtúa esta faceta el hecho de que en realidad es un personaje más convencional de lo que parece, uno que ya hemos visto demasiadas veces.

The Catch: Shondaland, eficacia probada

The Catch, la nueva serie de ABC (Canal+ Series en España)
vía Movistar+

No sigo ninguna serie de Shondaland porque considero que hay productos mejores que merecen más mi tiempo e incluso en ocasiones ni siquiera puedo ver todas las que me propongo. Pero hay que reconocer que Shonda Rhimes se ha ganado con todas las de la ley que su nombre se escriba más veces que la serie de la que versan artículos como este. Y lo ha hecho gracias a una fórmula secreta que ella maneja como nadie, dando el protagonismo a mujeres, elevando la voz de las minorías (raciales o sexuales) y con unas premisas que enganchan desde el minuto uno. Ahora es el turno de The Catch, que Canal+ Series estrenó la pasada madrugada del Viernes Santo, a las 00.45h.

The Catch nos presenta a Alice Vaughan (Mireille Enos), una exitosa analista de fraudes experta en detener a ladrones de cuadros y otros timadores de guante blanco, que está siendo víctima del engaño de su propio prometido, Christopher Hall (Peter Krause), que trata de hacerse con todos los contactos de su empresa con el fin de estafar a uno de ellos. Empieza entonces una persecución en la que veremos muchos giros argumentales marca de la casa y que mantendrán a muchos pegados a la pantalla. De todos los productos de Shondaland, con el que más semejanzas guarda es Scandal.

El gato y el ratón en The Catch

Todos las características de los productos de Shonda Rhimes están presentes en The Catch, empezando por su protagonista, una mujer de éxito en su trabajo con una vida amorosa complicada. Para esta ocasión, han decidido contar con Mireille Enos, conocida por su papel en The Killing y Peter Krause, que alcanzó el estrellato participando en una de las mejores series de la historia, A dos metros bajo tierra. Una pareja con mucha química a la que se le notan los años, pero consiguen subsanarlo con su belleza y elegancia (y unas pestañas postizas imposibles). Alice cumple con lo que ya viene siendo un tópico en las series de la productora ejecutiva y que debería ser lo normal tanto en la televisión como en el cine, visibilizar a la mujer en todas las esferas profesionales, incluido el show businessdonde el protagonismo (y los sueldos) deben equipararse al de sus compañeros de reparto.

Otra de las características de Shondaland que también está presente en The Catch es la capacidad de enganchar al espectador con una premisa muy atractiva y un desarrollo que no deja un momento de respiro al espectador. Lo que en otras series de tramas ágiles acaba degenerando en un desastre (siempre me acuerdo de The Following), en todas las de la productora consiguen una longevidad insólita sin perder calidad ni espectadores.

Mireille Enos encabeza un reparto bellísimo.

Técnicamente, The Catch es correctísima. La fotografía luminosa resalta un diseño de producción en el que el lujo es el protagonista. Coches caros, vestidos bonitos y oficinas de diseño están a la orden del día en la serie, algo que siempre gusta al espectador. Me gustaría mencionar la rotulación, con esas líneas o hilos de los que se va tirando que se dejan ver desde el cartel promocional, lo cual enlaza con el montaje, un poco atropellado en un principio cuando la pantalla partida me pareció un poco excesiva.

The Catch no va a ser una de las mejores series del año, posiblemente sus actores no ganarán premios pero sí es muy digna y, para qué negarlo, te quedas con ganas de más. Por ahora sus audiencias han sido más que discretas, tan sólo 5.800.000 espectadores en Estados Unidos, pero hay que tener en cuenta que la primavera no es una buena época para estrenar nuevas series pues el consumo suele disminuir. La televisión en directo tampoco pasa por su mejor momento, por lo que habrá que ver cómo funciona el visionado online.

¿Qué te ha parecido el estreno de The Catch? ¿Crees que la nueva serie de Shondaland tendrá un largo recorrido? 

The Americans, así ha comenzado la cuarta temporada

The Americans 4

La semana pasada comenzó la cuarta temporada de The Americans, una de las series dramáticas más interesantes de la actualidad para la crítica pero con escaso éxito de público a uno y otro lado del charco. La ficción de FX ha vuelto fiel a sí misma tras el giro definitivo de su último episodio, esto es, sin ningún cambio radical en la trama, que se sigue cociendo a fuego lento y sin artificios. Si no has visto el 4×01 no sigas leyendo, hay spoilers.

El juego de espías de The Americans siempre ha consistido en conseguir nuevos activos para sacarles información, cueste lo que cueste y casi siempre con consecuencias para personas inocentes. Una de éstas es Martha, que ya sabe quién es su marido y empieza a pensar que salvar su pellejo es más importante que hacer el bien aunque haya que pasar por encima de un compañero. La catarsis de su personaje, que se produzco al final de la tercera temporada, fue uno de los momentos más esperados y más importantes de la serie.

Otro de los mejores personajes de The Americans es Paige, la hija de Philip y Elizabeth ha perdido la inocencia y ya conoce de primera mano a qué se dedican sus padres. El giro que nos dejó a todos boquiabiertos fue que no soportó la verdad y confió en el Pastor Tim, quien espera conseguir más información de sus padres con el fin de delatarlos, imagino. El sacerdote está intentando ganarla como confidente pero es él mismo quien está en peligro cuando los Jennings se percaten de la revelación del secreto familiar.

La traa de Paige será central en la cuarta temporada de The Americans

Philip y Elizabeth son los protagonistas claros de The Americans, no olvidemos que fueron ellos los que entregaron su vida a la causa soviética y ello le ha causado multitud de taras emocionales. Durante las dos últimas temporadas, Weisberg y Fields se han centrado en mostrarnos el duro pasado de Elizabeth, pero en esta ocasión, será Philip el que se siente en el diván para recordar su infancia. Cuando la serie pone el foco en estos asuntos psicológicos y personales es cuando se vuelve mejor porque sabe conectar muy bien el apartado emocional con la trama de espías, tradicionalmente muy superficiales y poco introspectivas.

La guerrilla nicaragüense, los aviones invisibles y ahora las armas biológicas son los temas geopolíticos a los que The Americans ha metido mano con mucha verdad y cuestionando lo lejos que pueden llegar uno y otro bando con tal de ganar una guerra que nunca llegar a producirse. Esta temporada, después de lo que ha pasado con Martha, Paige y lo que puede pasar con Stan Beeman, un tema tan comprometido como extender virus letales en la población civil puede ser clave para poner a Philip y Elizabeth en una posición muy delicada, más sabiendo que el primero ha amagado con desertar anteriormente.

El agente Stan Beeman está más cerca de saber la verdad en la cuarta temporada de The Americans

Estas son la premisas principales de la cuarta temporada de The Americans según lo visto en el primer episodio. Recordemos que sus creadores han manifestado que entrará en el último acto tras estos episodios, encaminándose hacia un final que ahora se antoja impredecible. De momento seguiremos disfrutando de una serie que no hace cesiones al espectador, es dramáticamente devastadora y, claro está, es buenísima.

The Americans se emite en FOX Life todos los viernes a las 02.00h en V.O.S.E. La versión doblada comenzará el próximo martes 29 de marzo a las 21.40h.

El Caso: periodismo y crimen en tiempos de la dictadura

La nueva serie de TVE

El pasado martes se estrenó la nueva apuesta de TVE, El Caso, un procedimental periodístico-criminal basado en el semanario de sucesos del mismo nombre, que causó furor en los años 60, una época en la que ejercer la profesión con libertad era casi una utopía. La cadena pública ha conseguido un crear un producto muy interesante en el que se mezclan los géneros con mucha habilidad y no se esconde a la hora de retratar muchos de los problemas de la dictadura.

El Caso es una serie modesta pero muy bien concebida. Recrear la redacción de un periódico y limitarse a investigar un crimen cada semana hubiera sido lo fácil dando algunas pinceladas de la época pero desde el piloto demuestra que temas como el machismo, la censura, las presiones políticas, la corrupción van a ser centrales de la trama. Una profundidad que da empaque al trabajo periodístico de los personajes pero no esperéis un producto denso y concienzudo, pues el humor sirve para desengrasar y convertirlo en un producto ligero, aunque demasiado largo.

Fernando Guillén Cuervo y Verónica Sánchez encabezan el reparto de El Caso. El primero es un experimentado periodista y, como ex policía, se las sabe todas, es arrogante y cómo no, también un machista. Ella es una joven periodista de carácter progresista que tiene el talento para investigar pero le falta la experiencia de su compañero. Una pareja muy interesante, polos opuestos y fuente de conflictos que sin embargo resulta ser explosiva cuando están del mismo lado. Junto a ellos un buen puñado de secundarios que parece que tendrán su cuota de protagonismo a lo largo de los trece episodios que conforman la primera temporada.

Protagonistas de El Caso

En el apartado técnico El Caso luce en todos los aspectos. La ambientación de los años 60 está muy lograda en la escenografía y el vestuario, este segundo muy acertado apostando por el color en los trajes de las mujeres aunque reflejando la austeridad del país, nada de la ostentación de Mad Men, por ejemplo. Pero la recreación de exteriores es sencillamente espectacular, sobre todo en cuanto a los automóviles, genial la secuencia de la persecución. La fotografía se impregna del humo de las redacciones, que no sólo refleja lo que era normal en la época sino que pretende crear aquel ambiente de cine negro que ayuda a que la narración sea más atractiva.

Antes de soslayo mencionábamos que la duración era excesiva, algo que en El Ministerio del Tiempo casi no se nota, en El Caso es un lastre importante. El piloto al menos se me hizo eterno aunque es posible que con el paso de los capítulos, las tramas personales y los casos se pueden volver más interesantes y así habrá menos relleno, pero no olvidemos que estamos ante un procedimental de manual y todo dependerá del crimen de turno.

En términos generales, estamos ante una serie muy interesante sobre el papel que cuenta historias inspiradas en la realidad de una época muy difícil para ejercer el periodismo. El Caso tiene una ambientación exquisita, una música muy bien elegida y grandes dosis de humor. Creo que le falta un punto para llegar a ser una ficción de referencia pero su punto de partida es halagüeño aunque en manos de una televisión pública que no sabe qué quiere ser todavía, su futuro siempre estará en el aire como sucede con otras de las series del ente.

El Caso se emite en La 1 de Televisión Española todos los martes a las 22.30h.