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‘The Crown’, el biopic de manual de Netflix sobre la reina de Inglaterra

The Crown, biopic monárquico de Netflix

Antes de empezar el artículo me gustaría disculparme ante todos los lectores de este blog por el estado de semi abandono en el que se encuentra desde hace unos meses. Pero algo tan maravilloso como la paternidad resta tiempo para todo lo demás, como no podía ser de otra forma. Por tanto, si ver series se está convirtiendo en una labor difícil, imaginad lo que me supone pensar sobre ellas para poder escribir artículos de calidad. Aún así, esperamos recuperar en breve un ritmo de post por semana, al menos de momento. Mil disculpas y gracias por seguir ahí.

Hecho este inciso que consideraba necesario, entramos en materia de nuevo con la última serie de la que todo el mundo ha hablado desde que se estrenara hace unas semanas. The Crown se ha convertido en la nueva serie de moda y merece todos los elogios que está recibiendo. Bonita, preciosa, artística y cara son algunos de los adjetivos que mejor definen al biopic de la Reina Isabel II, casi nada.

Biopic en televisión

The Crown arranca en 1947, con la boda de Isabel con Felipe, el inicio del segundo mandato de Winston Churchill y la decadencia de su padre, que empieza a manifestar síntomas de la enfermedad que le matará cinco años después. En total, se han planificado seis temporadas que narrarán cada una diez de los más de sesenta años de reinado de la reina más famosa del mundo. En estos primeros episodios Isabel tendrá que lidiar con unas responsabilidades para las que no está preparada. Su relación con Churchill y con su marido, que asumirá el papel secundario que le ha tocado desempeñar para el resto de su vida.

Reparto de The Crown

La televisión no ha sabido explotar el biopic como debería. Teóricamente, es el medio ideal para hacerlo porque es posible estirar la historia durante muchas horas contando así más detalles del personaje en cuestión. Sin embargo, las familias reales son las que han protagonizado más series de este género. Isabel en España o Victoria en el Reino Unido, país que acumula un buen puñado de ejemplos más. Siempre buscando un tipo de público de edad avanzada y más conservador. Por eso resulta especialmente llamativo que Netflix haya conseguido crear un producto muy tradicional que, además de atraer nuevos nichos de mercado, ha gustado a su público más fiel, de un segmento de edad sensiblemente inferior.

Cueste lo que cueste

Netflix ha apostado una fortuna por esta serie, ni más ni menos que 100 millones de libras, en un producto fabricado por dos expertos en la materia: Peter Morgan, guionista de la película The Queen y voz autorizada para hablar sobre la monarquía más famosa del mundo. También cuenta con Stephen Daldry entre sus productores ejecutivos, un sobrio cineasta que también tiene experiencia con las biografías. Ya vemos que son nombres de primera fila para crear una serie estéticamente preciosa y escrita con rigor británico.

Claire Foy y Jared Harris encabezan el biopic de Neflix sobre la Reina Isabel II

Cuando hay mucho dinero en juego el resultado final ha de notarse sí o sí. Bien en el elenco de actores, aunque en este caso no hay una gran estrella de cine que se lleve la mayor parte del presupuesto. O bien a nivel técnico, donde The Crown se luce. Durante los primeros diez episodios asistimos a un esfuerzo titánico por mimetizar los escenarios reales. En el piloto encontramos uno de los ejemplos más ambiciosos en la reconstrucción de la boda de Isabel o las secuencias en Downing Street o el Palacio de Buckingham. El resultado es impresionante por su sobriedad y su fidelidad con respecto a las imágenes de archivo.

Con The Crown, Netflix incorpora otro subgénero más a su cada vez más amplio catálogo de series originales. La plataforma parece empeñada en seguir ampliando su público objetivo. Si con Stranger Things intentó atraer a los nostálgicos, con Easy a los amantes del cine independiente, la reina de Inglaterra y las monarquías en general puede servir para atraer a un tipo de público que hasta ahora no se suscribía. Después están los fanáticos de Netflix, que son capaces de poner de moda cualquier serie a pesar de que su único nexo de unión sea el canal por el que se emite. En muchos casos, tanto ruido me ha acabado por defraudar, pero The Crown sí merece realmente la pena. Es la nueva serie que hay que ver, hasta que llegue la próxima.

Robert Kirkman nos quiere acojonar con Outcast

La nueva serie de FOX España se llama Outcast

Las noches veraniegas de 2016 dan la bienvenida a Outcast, la nueva serie del creador de The Walking Dead, Robert Kirkman, que abandona los zombies momentáneamente para centrarse en las posesiones demoníacas pero sin perder sus señas de identidad. En Estados Unidos se estrena hoy en Cinemax, una cadena de cable que no hace ascos a la violencia explícita y escatólogica. En el piloto, la primera se pasa por el arco del triunfo la ley del menor, y la segunda nos hará volver la cara en más de una ocasión. En España, FOX será la encargada de emitirla a partir del próximo lunes 6 de junio.

Kyle Barnes (Patrick Fugit, Casi Famosos) es un hombre destrozado por un hecho traumático que le costó el matrimonio. Ahora vive confinado en su casa sin contacto con el exterior hasta que su hermana Megan (Wrenn Schmidt, The Americans) consigue sacarle de casa y se empieza a interesar por un chico que muestra claros síntomas de estar poseído por una fuerza oscura. Con la ayuda del reverendo Anderson (Philip Glenister, Life On Mars), intentará salvarlo y buscar respuestas.

Si hay una referencia clara en materia de posesiones está claro que es El Exorcista y, por tanto, Outcast está claramente influenciada por la película de William Friedkin pero, aunque se pudiera esperar una vuelta de tuerca viniendo de un escritor de cómics para adultos, me ha sorprendido que la respete tanto, casi la reverencia. Y puede ser porque Kirkman cree realmente que el diablo y las posesiones existen, por lo que su aproximación al tema no contiene nada de humor, aunque algunos puedan interpretar que haya cierta ironía en el relato.

Outcast está creada por Robert Kirkman y su universo se ve reflejado claramente en el episodio piloto

Viniendo del creador de The Walking Dead esperaba algo menos serio, con más acción y más comercial aunque esté programada en una cadena tan minoritaria como Cinemax. Por poner un ejemplo, esperaba que fuera la sucesora de Banshee, pero en Outcast la violencia no es gratuita y la trama se cuece más a fuego lento, no es tan literal, no lo cuenta todo, por lo que hay que estar muy atento a los detalles. Por otro lado, la serie consigue hacernos sentir terror del bueno, algo que no esperaba, y aunque vaya cumpliendo tópico tras tópico consigue sorprendernos gracias a la inagotable imaginación de Kirkman.

A nivel estético, el piloto de Outcast está muy bien dirigido por un experto en el cine de terror como es Adam Wingard. La iluminación en las escenas claves es extraordinaria, como en las que el niño está encerrado en su habitación a oscuras y los haces de luz entran entre las cortinas. La planificación en el terror suele dar un paso adelante, así como el montaje, pero además se puede observar cómo ciertos planos recuerdan a las viñetas de un cómic. Por último, como para crear ambiente todos los elementos son pocos, la música que funciona perfectamente con esos pequeños punteos pero también con los silencios ha sido obra de Atticus Ross.

Outcast tiene niños poseídos, sí.

El piloto presenta a los personajes de forma efectiva y sin contarnos demasiado sobre ninguno de ellos, sólo dejándonos ciertos detalles que van completando la historia de cada uno. En mi opinión, todo un acierto pues mantiene al espectador en constante incertidumbre y logra una mayor conexión, sobre todo con un protagonista al que no entendemos en la primera secuencia y, sin embargo, en la última ya nos tiene ganados a todos. La elección de Patrick Fugit me parece muy acertada, cumple en el primer episodio y el resto del reparto, aunque no tan conocido para el gran público, tienen mucho recorrido por delante sobre todo cuando empecemos a saber más de sus vidas.

En definitiva, Outcast ha empezado con muy buen pie y todo hace indicar que mejorará con su desarrollo. Por ahora, junto con Preacher puede ser lo más atractivo que se ha estrenado de cara a este verano, por ser series diferentes cuando las demás empiezan a repetirse demasiado. Al final va a ser más productivo inspirarse en el mundo del cómic que en el cine.

Preacher, primer vistazo a la nueva serie de AMC

La nueva serie de AMC está basada en otro cómic: Preacher

La adaptación televisiva o cinematográfica de Preacher empezaba a sonar a maldita. Desde hace dieciocho años se ha intentado crear la versión audiovisual de los cómics de Garth Ennis y Steve Dillon sin éxito debido a su extremo lenguaje, su extrema violencia y su extrema blasfemia constante. Ni siquiera HBO se atrevió hace diez años a pesar de ser una de las cadenas más libres en cuanto a mostrar violencia y sexo se refiere, pero en un país como Estados Unidos, la religión es un terreno vedado donde se puede perder más de lo que se puede ganar. Gracias a la evolución televisiva de los últimos años y del empeño de Seth Rogen, AMC ha creído conveniente dar luz verde a esta versión que pasamos a desgranar.

Jessie Custer (Dominic Cooper) es el predicador del pueblo tejano de Annville, donde llegó por una promesa hecha a su padre después de haber llevado una vida deshonrosa. Cuando está a punto de tirar la toalla por una crisis de fe, una extraña criatura fruto de la relación entre un demonio y un ángel le posee convirtiéndole en un ser tan poderoso que decide ir en busca de Dios para ajustar cuentas con él. Para tal empresa tendrá la ayuda de su ex, Tulip (Ruth Negga) y el vampiro Cassidy (Joseph Gilgun). Preacher no dejará sin tocar prácticamente ningún tema, ya sea divino o humano, con un gamberrismo extremo y sin ningún tipo de autocensura.

No voy a hacer una comparación entre serie y cómic, primero porque la serie no tiene el suficiente recorrido y segundo, y más importante, porque no he leído los cómics, que son muy explícitos en lenguaje, violencia y sexo; además de una temática demasiado controvertida, no sólo para el excesivo puritanismo religioso de Estados Unidos, sino para cualquier cristiano practicante. Mis primeras impresiones no van por ahí, al menos por el momento, porque el piloto no se ha mostrado demasiado irreverente, sólo lo justo. Sí hay violencia, sí hay tacos, pero no hay ni sexo ni demasiada controversia, pero no más de lo que vemos cualquier semana normal en cualquier cadena de cable. Pero ojo, que mis palabras no transmitan decepción porque Preacher tiene mucho potencial para darnos mucho entretenimiento puro, y estéticamente no está nada mal. Lo demás, vendrá después.

Dominic Cooper, Ruth Negga y Joseph Gilgun protagonizan Preacher

Lógicamente, la religión será el tema central de la trama tanto a nivel físico como metafísico. Después de la posesión de Jessie Custer se da por asumido que Dios existe (y todas las criaturas que conlleva), pero también incorpora otro tipo de personajes pertenecientes a otros universos, como los vampiros, por lo que no descartemos que más adelante veamos a otro tipo de criaturas. Para acabar con el pastiche, incorporamos los ingredientes habituales del noir, con toques de Tarantino, más sucio, parecido a Hap and Leonard, y unas peleas con coreografías similares a las de Banshee. Todo va a ser posible en Preacher.

Por tanto, los personajes también son de lo más variopintos, desde los terrenales a los sobrenaturales, los primeros explotando la idiosincrasia tejana y los segundos haciendo gala de los clásicos estereotipos de su especie. Los presentados por ahora son muy interesantes, sobre todo el vampiro Cassidy y Arseface (Caraculo), que tienen mucho potencial. Todos ellos, y son muchos, tienen particularidades que los hacen especiales y aportan cosas a la historia que hacen de Preacher algo relativamente nuevo, algo que consigue diferenciarla de los cientos de ficciones que podemos ver en televisión.

Uno de los originales e hilarantes personajes de Preacher

Desde el punto de vista estético, Preacher me ha parecido más atractiva de lo que pensaba en un primer momento. El inicio con la caída del meteorito, la presentación de los personajes, las transiciones de escenas tan abruptas y los rótulos gigantes son muy comiqueros, por lo que la base de fans de las historietas lo van a agradecer. La narración tiene un ritmo bastante alto y se agradece que las escenas de acción no ocupen gran parte del episodio, sino que se centre en dar protagonismo a los personajes.

En líneas generales, el piloto de Preacher, sin llegar a ser espectacular, cumple su función de forma notable, presentando a los personajes de forma atractiva y eficaz, estableciendo lo que va a ser la historia de forma clara y, sobre todo, enganchando desde el principio. La nueva serie de AMC no escandaliza como se esperaba pero, en cambio, muestra mucho potencial.

Preacher aún no tiene fecha de estreno en España. Os dejamos con el tráiler:

Hap and Leonard, el noir tejano

La nueva serie de AMC nos trae dos caras muy conocidas de otras series míticas de la televisión.

Hoy lunes llega a AMC España la última serie de Sundance Channel, Hap and Leonard, un drama ambientado en Texas en los años 80 que promete mucho en su piloto. El principal reclamo para ver sus seis episodios es la presencia en el trío protagonista de Christina Hendricks (Mad Men), Michael Kenneth Williams (The Wire, Boardwalk Empire) y James Purefoy (Roma, The Following).

Nos situamos en Texas en 1988. Hap Collins, un objetor de conciencia, y Leonard Pine son dos amigos de un pueblo de Texas que reciben una oferta de la ex mujer del primero para rescatar un millón de dólares del fondo de un río. Dos tipos duros que se codearán con un grupo de activistas de lo más variopinto y con unos asesinos que van tras ellos. En principio, parece que Hap and Leonard es una serie de acción pero con el paso de los minutos comprobamos que puede ser mucho más si explota las singularidades de todos los personajes y del escenario en que se desarrolla. La relación entre la pareja protagonista llevará todo el peso narrativo mezclando drama, acción y humor. La aparición de Trudy será la fuente de todos sus problemas pero también puede ser la solución.

El arranque del piloto no tiene nada de especial más allá de ponernos en situación y presentarnos a los personajes, su objetivo principal. A diferencia de otras series que le dedican muy poco tiempo, en Hap and Leonard, ocupa casi todo el episodio, algo de agradecer por un lado, pero que nos deja la sensación de no estar pasando nada. Hasta el último tercio, cuando conocemos a la pandilla con la que intentarán recuperar el dinero y la inesperada secuencia final. Por poner un pero, los diálogos pretenden ser rápidos e inteligentes pero me resultan muy superficiales y literarios, no habiendo sido bien adaptados al medio.

Christina Hendricks vuelve a la televisión con Hap and Leonard

La temática, a pesar de que puede dar pereza a priori, tiene mucho potencial si saben explotar bien todos los frentes que han abierto, como la homosexualidad, el racismo, las consecuencias de la guerra… Todos ellos serán temas adyacentes a la trama principal que estará marcada por la acción pero no cabe duda de que con personajes bien definidos Hap and Leonard será más interesante de lo que parece a simple vista. Como siempre sucede en las series ambientadas en el su de Estados Unidos, esperamos que la ambientación y la idiosincrasia de los locales juegue un papel fundamental para dar profundidad a las tramas y no se quede en la superficie, algo muy común en ficciones con la premisa de un atraco/golpe como gancho para el espectador.

No esperemos que Hap and Leonard esté en las listas de lo mejor del año pero si buscamos una serie entretenida pero con cierto fundamento muy alejada de los habituales desfases de las networks, deberías darle la oportunidad, son sólo seis episodios y tiene un trío protagonista que ya lo quisieran otros muchos dramas.

Hap and Leonard se estrena el lunes 23 de mayo a las 23:00h en el canal AMC.

Mr. Robot, nuestra democracia ha sido hackeada

La gran serie de USA Network, Mr. Robot, lleg a Canal+ Series

Nunca es tarde si la dicha es buena. Cuando pensábamos que Mr. Robot iba a ser una de esas grandes series que no llegan a verse en España, Canal+ Series, en plena crisis competitiva con Netflix y por la inminente llegada de HBO, ha decidido hacer un movimiento seguro aunque a sabiendas de que muchos espectadores ya la habrán visto por los canales tradicionales de Internet. Sea como sea, damos la bienvenida a una de las grandes sorpresas de 2015 y ganadora del Globo de Oro a Mejor Serie Dramática.

«Our democracy has been hacked» («Nuestra democracia ha sido hackeada«), así reza el valiente eslogan de Mr. Robot refiriéndose a cómo las altas esferas manejan el mundo al margen del propio sistema. Elliott Alderson (Rami Malek), un joven con problemas para relacionarse, trabaja protegiendo la información de esas grandes corporaciones a las que odia mientras por las noches se dedica a hackear perfiles de las redes sociales para desenmascarar delincuentes. Una especie de justiciero que tendrá en su mano pasar a un nivel superior cuando conoce a Mr. Robot (Christian Slater), líder de un grupo antisistema llamado fsociety que pretende derrotar al sistema capitalista.

Lo primero que llama la atención de la serie es la valentía con la que afronta su controvertida temática capaz de crear un dilema moral al espectador a través de su protagonista, que está en una posición relativamente cómoda con un trabajo estable aunque sus remordimientos por contribuir a la injusticia le impiden llevar una vida normal. Pasarse al otro lado puede ser una solución para hacer del mundo un lugar más justo, pero al mismo tiempo sabe que las consecuencias para él y para otros muchos pueden ser devastadoras. Mr. Robot nos invita a posicionarnos de un lado o de otro, ¿qué haríamos si fuéramos Elliott? ¿Es lícita la lucha de fsociety? Filosóficamente todos estamos de su parte pero la cuestión es qué estamos dispuestos a perder para conseguir derrocar al sistema, o si derrocando el sistema nosotros mismos también perderíamos, aunque sólo sea un poco. Situar al espectador ante estas cuestiones tiene mucho mérito, de ahí a la valentía de Sam Esmail y compañía.

Su papel en Mr. Robot le ha valido una merecida nominación a los Globos de Oro

El riesgo de Mr. Robot no sólo es temático, también narrativo, pues el método de contarnos la historia con la voz off del protagonista constantemente marcando las escenas puede ser muy invasiva para algunos que piensen que es mejor mostrar que contar. Pero tengo que decir que funciona perfectamente, sobre todo cuando Elliott puntualiza sobre un personaje concreto o dice lo contrario de lo que piensa. Gracias al ritmo, la voz en off parece menos literaria. Los productores han mencionado en alguna ocasión que la serie no sería lo mismo sin Rami Malek, y tienen toda la razón porque parece que ha nacido para este papel. Su cara, su cuerpo y su talento son perfectos para transmitir lo que necesita Elliott, un personaje controvertido pero muy especial.

Estéticamente, Mr. Robot también es una serie especial que tiene unos referentes muy marcados. El primero de ellos viene dada por el realizador del piloto, Niels Arden Oplev, que dirigió Millenium: Los hombres que no amaban a las mujeres, una película de temática similar. Los tonos azulados, la sensación de inquietud y la capacidad para sacar belleza de lo feo dan una personalidad nórdica e independiente a la serie, que también muestra un Nueva York más cutre que el que solemos ver por televisión. También podemos ver influencias de El Club de la Lucha, de David Fincher, donde las similitudes van más allá de la temática, o de V de Vendetta, escrita por las hermanas Wachowski.

Mr. Robot ha roto la maldición de Christian Slater

Aunque la trama vaya perdiendo la fuerza inicial con el paso de los capítulos, Mr. Robot es una de esas series cuyo visionado es obligatorio, ya sea por su arriesgada temática, por su estética, por sus actores, o simplemente porque ha ganado muchos premios. Y ahora que llega a España, no hay excusas.

La primera temporada de Mr. Robot se estrena completa en Canal+ Series hoy sábado 14 de mayo.

Heartbeat, primeras impresiones de la dramedia de Melissa George

La nueva serie de Melissa George en Cosmo

La semana pasada se estrenó en Estados Unidos Heartbeat, el nuevo drama médico de NBC que tiene a una favorita de la industria como protagonista, Melissa George, en lo que puede ser uno de los grandes éxitos de la midseason de 2016. Por lo pronto, su estreno tuvo más de seis millones de espectadores, sólo por detrás de NCIS: Nueva Orleans. Sin embargo, a nivel cualitativo ha dejado algunas dudas. En España, verá la luz el próximo 17 de abril en Cosmo con doble episodio.

Heartbeat está basada en la autobiografía de la Doctora Kathy Magliato, en la ficción llamada Alex Panttiere (Melissa George), una famosa cirujana torácica que se salta continuamente las reglas para beneficiar a sus pacientes y con una vida privada de lo más loca. A su ex marido gay y su novio, también médico (David Annable), hay que sumarle a la ecuación su mentor y amor platónico (Don Hany), que ha reaparecido en su vida y despierta viejos sentimientos que parecían olvidados. La serie se mueve entre la comedia y el drama pero acabará siendo un culebrón de manual, bebiendo de todos los referentes del subgénero, desde Anatomía de Grey a Urgencias con un humor mas loco pero también más ridículo.

Alex Panttiere, la protagonista de Heartbeat

Tras un breve periodo en el que las series de médicos clásicas han estado apartadas de las parrillas para darle un descanso a unos espectadores saturados, NBC ha decidido acabar con la tregua y apostar por un valor que cree seguro, no olvidemos que las memorias de Kathy Magliato ha sido un best seller en Estados Unidos y que Melissa George es una de las favoritas de la industria televisiva y una de las actrices feapas (pero muy fotogénica) que más gusta al gran público. Efectivamente, George luce espectacular y su trabajo es correcto a pesar de que su personaje no es más que un refrito que ya hemos visto muchas veces, no hay más que pueda hacer.

Como serie de médicos que es, Heartbeat tratará los mismos tópicos de siempre: la competitividad y la lucha de sexos en una carrera muy dura, el trato con los pacientes, el conflicto negocio-servicio público en la sanidad norteamericana y, por supuesto, la incompatibilidad de una profesión muy absorbente con una vida sentimental convencional. Tanto drama necesita un contrapeso para no convertirse en algo demasiado solemne, así que la serie ha optado por aligerar el tono creando una protagonista que lleva todo el peso cómico, aunque los chistes y el guión son casi sonrojantes y restan mucha fuerza al personaje, que no consigue contrarrestar los momentos melodramáticos que pretenden cambiar de tercio radicalmente.

El amor será otra piedra angular de Heartbeat

Heartbeat está hecha a la medida de su protagonista pero desperdicia la gran oportunidad de crear uno de esos personajes femeninos poderosos que nos estamos acostumbrando a ver últimamente y que tanto están refrescando la industria además de aportar cierta justicia hacia las mujeres. Alex Panttiere es una eminencia en su carrera pero desvirtúa esta faceta el hecho de que en realidad es un personaje más convencional de lo que parece, uno que ya hemos visto demasiadas veces.

The Catch: Shondaland, eficacia probada

The Catch, la nueva serie de ABC (Canal+ Series en España)
vía Movistar+

No sigo ninguna serie de Shondaland porque considero que hay productos mejores que merecen más mi tiempo e incluso en ocasiones ni siquiera puedo ver todas las que me propongo. Pero hay que reconocer que Shonda Rhimes se ha ganado con todas las de la ley que su nombre se escriba más veces que la serie de la que versan artículos como este. Y lo ha hecho gracias a una fórmula secreta que ella maneja como nadie, dando el protagonismo a mujeres, elevando la voz de las minorías (raciales o sexuales) y con unas premisas que enganchan desde el minuto uno. Ahora es el turno de The Catch, que Canal+ Series estrenó la pasada madrugada del Viernes Santo, a las 00.45h.

The Catch nos presenta a Alice Vaughan (Mireille Enos), una exitosa analista de fraudes experta en detener a ladrones de cuadros y otros timadores de guante blanco, que está siendo víctima del engaño de su propio prometido, Christopher Hall (Peter Krause), que trata de hacerse con todos los contactos de su empresa con el fin de estafar a uno de ellos. Empieza entonces una persecución en la que veremos muchos giros argumentales marca de la casa y que mantendrán a muchos pegados a la pantalla. De todos los productos de Shondaland, con el que más semejanzas guarda es Scandal.

El gato y el ratón en The Catch

Todos las características de los productos de Shonda Rhimes están presentes en The Catch, empezando por su protagonista, una mujer de éxito en su trabajo con una vida amorosa complicada. Para esta ocasión, han decidido contar con Mireille Enos, conocida por su papel en The Killing y Peter Krause, que alcanzó el estrellato participando en una de las mejores series de la historia, A dos metros bajo tierra. Una pareja con mucha química a la que se le notan los años, pero consiguen subsanarlo con su belleza y elegancia (y unas pestañas postizas imposibles). Alice cumple con lo que ya viene siendo un tópico en las series de la productora ejecutiva y que debería ser lo normal tanto en la televisión como en el cine, visibilizar a la mujer en todas las esferas profesionales, incluido el show businessdonde el protagonismo (y los sueldos) deben equipararse al de sus compañeros de reparto.

Otra de las características de Shondaland que también está presente en The Catch es la capacidad de enganchar al espectador con una premisa muy atractiva y un desarrollo que no deja un momento de respiro al espectador. Lo que en otras series de tramas ágiles acaba degenerando en un desastre (siempre me acuerdo de The Following), en todas las de la productora consiguen una longevidad insólita sin perder calidad ni espectadores.

Mireille Enos encabeza un reparto bellísimo.

Técnicamente, The Catch es correctísima. La fotografía luminosa resalta un diseño de producción en el que el lujo es el protagonista. Coches caros, vestidos bonitos y oficinas de diseño están a la orden del día en la serie, algo que siempre gusta al espectador. Me gustaría mencionar la rotulación, con esas líneas o hilos de los que se va tirando que se dejan ver desde el cartel promocional, lo cual enlaza con el montaje, un poco atropellado en un principio cuando la pantalla partida me pareció un poco excesiva.

The Catch no va a ser una de las mejores series del año, posiblemente sus actores no ganarán premios pero sí es muy digna y, para qué negarlo, te quedas con ganas de más. Por ahora sus audiencias han sido más que discretas, tan sólo 5.800.000 espectadores en Estados Unidos, pero hay que tener en cuenta que la primavera no es una buena época para estrenar nuevas series pues el consumo suele disminuir. La televisión en directo tampoco pasa por su mejor momento, por lo que habrá que ver cómo funciona el visionado online.

¿Qué te ha parecido el estreno de The Catch? ¿Crees que la nueva serie de Shondaland tendrá un largo recorrido? 

El Caso: periodismo y crimen en tiempos de la dictadura

La nueva serie de TVE

El pasado martes se estrenó la nueva apuesta de TVE, El Caso, un procedimental periodístico-criminal basado en el semanario de sucesos del mismo nombre, que causó furor en los años 60, una época en la que ejercer la profesión con libertad era casi una utopía. La cadena pública ha conseguido un crear un producto muy interesante en el que se mezclan los géneros con mucha habilidad y no se esconde a la hora de retratar muchos de los problemas de la dictadura.

El Caso es una serie modesta pero muy bien concebida. Recrear la redacción de un periódico y limitarse a investigar un crimen cada semana hubiera sido lo fácil dando algunas pinceladas de la época pero desde el piloto demuestra que temas como el machismo, la censura, las presiones políticas, la corrupción van a ser centrales de la trama. Una profundidad que da empaque al trabajo periodístico de los personajes pero no esperéis un producto denso y concienzudo, pues el humor sirve para desengrasar y convertirlo en un producto ligero, aunque demasiado largo.

Fernando Guillén Cuervo y Verónica Sánchez encabezan el reparto de El Caso. El primero es un experimentado periodista y, como ex policía, se las sabe todas, es arrogante y cómo no, también un machista. Ella es una joven periodista de carácter progresista que tiene el talento para investigar pero le falta la experiencia de su compañero. Una pareja muy interesante, polos opuestos y fuente de conflictos que sin embargo resulta ser explosiva cuando están del mismo lado. Junto a ellos un buen puñado de secundarios que parece que tendrán su cuota de protagonismo a lo largo de los trece episodios que conforman la primera temporada.

Protagonistas de El Caso

En el apartado técnico El Caso luce en todos los aspectos. La ambientación de los años 60 está muy lograda en la escenografía y el vestuario, este segundo muy acertado apostando por el color en los trajes de las mujeres aunque reflejando la austeridad del país, nada de la ostentación de Mad Men, por ejemplo. Pero la recreación de exteriores es sencillamente espectacular, sobre todo en cuanto a los automóviles, genial la secuencia de la persecución. La fotografía se impregna del humo de las redacciones, que no sólo refleja lo que era normal en la época sino que pretende crear aquel ambiente de cine negro que ayuda a que la narración sea más atractiva.

Antes de soslayo mencionábamos que la duración era excesiva, algo que en El Ministerio del Tiempo casi no se nota, en El Caso es un lastre importante. El piloto al menos se me hizo eterno aunque es posible que con el paso de los capítulos, las tramas personales y los casos se pueden volver más interesantes y así habrá menos relleno, pero no olvidemos que estamos ante un procedimental de manual y todo dependerá del crimen de turno.

En términos generales, estamos ante una serie muy interesante sobre el papel que cuenta historias inspiradas en la realidad de una época muy difícil para ejercer el periodismo. El Caso tiene una ambientación exquisita, una música muy bien elegida y grandes dosis de humor. Creo que le falta un punto para llegar a ser una ficción de referencia pero su punto de partida es halagüeño aunque en manos de una televisión pública que no sabe qué quiere ser todavía, su futuro siempre estará en el aire como sucede con otras de las series del ente.

El Caso se emite en La 1 de Televisión Española todos los martes a las 22.30h.

Vinyl: perfección audiovisual para el testimonio de Scorsese y Jagger

Vinyl: la nueva seriede HBO producida por Martin Scorsese y Mick Jagger

A mediados de febrero por fin ha llegado el primer drama de estreno a HBO, la esperada Vinyl, producida por Martin Scorsese, Mick Jagger y con Terence Winter (Boardwalk Empire) como showrunner. La cadena de cable no nos tiene acostumbrados a estas largas sequías pero parece que hemos de acostumbrarnos porque en el horizonte no se ven demasiados proyectos con visos de ser estrenados a corto plazo. Por otro lado, los datos de audiencias de Vinyl no han acompañado, tan sólo 764.000 espectadores vieron el piloto en directo aunque la cifra se maquillarán con los visionados en diferido. Sea como sea HBO le ha depositado su confianza y ya tiene la renovación en el bolsillo.

Con nombres como los que preceden a Vinyl es imposible no crear expectativas ante un estreno de esta magnitud con una duración de dos horas y dirigido por el maestro Scorsese como si fuera otra película más de su extensa filmografía. En efecto, la serie no decepciona en este aspecto porque el director nos regala una colección de planos bellos, unos movimientos de cámara fascinantes y demás virguerías marca de la casa. Tampoco decepciona en el plano musical, faltaría más teniendo como consultor musical a Mick Jagger, que inserta en el metraje grandes temas constantemente que favorecen al ritmo y a la estética de la serie. Desde mi punto de vista, el guión es virtuoso teniendo en cuenta todas las presentaciones y lo enrevesado que parece a simple vista, pero con la efectividad de unos grandes diálogos y la habitual maestría de Terence Winter (acompañado en esta ocasión por George Mastras). En todos los aspectos, la serie se acerca a la perfección.

Vinyl Bobby Cannavale y Olivia Wilde

Al igual que pasaba en Boardwalk Empire, todo en Vinyl es perfecto, tanto que su belleza puede llegar a abrumar pero al igual que en la serie ambientada en Atlantic City esa perfección puede no conectar con el espectador, parece demasiado fría, algo que en principio no esperábamos de un drama ambientado en Nueva York en los años 70 con todo lo que estaba ocurriendo en la ciudad. Es sólo una percepción mía pero creo que todo esto se irá arreglando con el paso de los episodios, cuando duren una sola hora. Precisamente la excesiva duración del piloto es su principal problema pues la introducción de todos los personajes, toda la historia de Richie Finestra y su sello discográfico es demasiado extensa y creo que el puzzle se podría haber ido completando poco a poco durante la primera temporada, aunque sospecho que las historias que nos quieren contar sus creadores son otras y esto sólo era una mera introducción.

La temática de Vinyl es otro de sus puntos fuertes para una parte del público aunque es comprensible que para otra la industria musical de los años 70 en Nueva York les interese bien poco. Para mí esta serie es una oportunidad para conocer de primera mano todo lo que se estaba cociendo en la ciudad que servía como epicentro de todos los cambios que se estaban produciendo a nivel mundial, que iba desde lo cultural hasta todo lo social, la política, etc. De ahí a que la presencia de Mick Jagger y Martin Scorsese resulte esencial pues fueron dos de los actores principales de la época y sus testimonios pueden convertir a la serie en casi un documental. ¿Estuvieron en un concierto cuyo edificio se vino abajo? ¿Estaba la industria discográfica controlada por la mafia? Vinyl mezclará realidad con ficción pero apuesto a que se va a acercar a la verdad más de lo que pensamos.

Scorsese y Jagger

En líneas generales, el estreno de Vinyl me ha parecido brillante. Su episodio piloto casi podría funcionar como una película y estaría bastante arriba en la filmografía del maestro Scorsese por su estética, su planificación, su ritmo y su lenguaje audiovisual. Además, la banda sonora es un compendio de grandes temas uno tras otro, y no sólo de Rock & Roll, que se volverá imprescindible a medida que la serie avance. ¿Qué os ha parecido el piloto de Vinyl? ¿Se os ha hecho largo? ¿Creéis que la serie refleja la realidad de la época con precisión?

The Magicians, la magia es carrera universitaria

La nueva serie de SyFy

El inicio de 2016 ha venido marcado por el estreno de varias series dirigidas al público juvenil destinadas a ser grandes éxitos. Primero fue Las Crónicas de Shannara, después la insuficiente Shadowhunters y ahora The Magicians, que estrenó la semana pasada el canal SyFy.

The Magicians nos presenta a Quentin Coldwater (Jason Ralph), un joven inadaptado que empieza a estudiar en una escuela universitaria de magia situada al norte de Manhattan, cumpliendo así un sueño infantil. Poco a poco se va dando cuenta de que el mundo imaginario que leía en su novela de fantasía favorita es real, aunque no tan idílico como pensaba. Mientras, su amiga Julia (Stella Maeve), no admitida en la escuela, busca seguir aprendiendo magia con un grupo de rebeldes.

Las comparaciones de The Magicians con Harry Potter y Las Crónicas de Narnia son obvias, pero más allá de los parecidos razonables lo que buscó Lev Grossman (autor de la novela) fue intentar repetir una fórmula que había sido un éxito unánime y ya de paso intentar convertirse en un nuevo referente para el público joven. Todos los elementos ambas están presentes: mundos imaginarios, escuelas de magia, profecías, una distinción severa entre el bien y mal, etc. Pero las diferencias de la serie de SyFy con las otras sagas también son determinantes porque no se trata meramente de un producto infantil y adolescente, en los que los personajes suelen ser bastante planos y hacen chistes sobre Instagram o Snapchat, sino algo un poco más serio donde sus protagonistas tienen problemas reales, luchas interiores y aún así persiguen su sueño hasta las últimas consecuencias, algo que también puede resultar muy útil a las nuevas generaciones como aprendizaje de que la vida no es una serie con una fotografía colorida.

Protagonista de The Magicians

A mí que la magia ni me va ni me viene, el estreno de The Magicians me causaba un gran escepticismo porque esperaba otro desastre como Shadowhunters, básicamente porque SyFy (la americana) suele producir series de muy baja calidad. Por eso me sorprendió primero el gran despliegue que han llevado a cabo con unos efectos digitales que cumplen a la perfección, clave para que una serie de magia funcione, si no lo hace tenemos un problema. Los personajes, sin ser nada del otro mundo, interesan y hasta ahora todos se antojan útiles, ya veremos con el paso de los capítulos. Eso sí, no me acaban de gustar los actores protagonistas, no sé si es problema mío pero parece que sus respectivos papeles les vienen grandes. En cuanto a la narrativa, el piloto está muy bien llevado, mostrando lo justo, presentando bien a los personajes y una escena final muy interesante para captar la atención del espectador.

Al contrario que ocurría en los otros dos ejemplos, The Magicians sí me parece una serie con vocación de agradar a todos los públicos, sin excluir a ningún segmento de edad a pesar de que los adolescentes las disfrutarán más. Además, la magia siempre es un género atractivo y en televisión había un hueco necesario de cubrir, por lo que no se decepcionarán los que le den una oportunidad pues su producción, sus personajes y su trama lo merecen.