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Categoría: Críticas

Outlander no es sólo para chicas

Basada en la saga literaria de Diana Gabaldón

Esta temporada 2014-2015 no se está caracterizando por ser especialmente brillante, prácticamente ninguna nueva serie se puede considerar como obra de arte, pero sí que ha habido algunos grandes éxitos como Empire, sobre todo de cifras, y otros más equilibrados como la nueva serie de Starz, Outlander.

Alguien debería haber dicho claramente que Outlander no era sólo una historia romántica de esas que se venden para el público femenino. No me gusta que a priori se clasifique una serie para uno u otro género, o cualquier nicho, sobre todo si como es el caso, es vendible para casi todo tipo de público (adulto). Que fuera del canal de cable que emite series tan masculinas como Spartacus o Black Sails me hizo tener cierto interés en ver el resultado de una adaptación de una saga literaria con una legión de fans y cuya expectación era enorme. Por supuesto, no se iban a cortar en desnudos pero pocos podríamos imaginar que iban a llevar a tal extremo la violencia, tanto física como psicológica y lo que ocurre en los dos últimos episodios de la primera temporada es una de las secuencias más horribles y dolorosas que recuerdo.

Y eso que mi relación con Outlander empezó con un piloto me dejó un poco frío a pesar de que contenía muchos detalles interesantes y de los que finalmente han sabido sacar provecho. Digo finalmente porque la primera parte de la temporada fue un poco floja, lenta y sin mucha acción hasta el final de midseason, cuando Claire tiene que casarse con Jaime evitar testificar para los ingleses. Nace a partir de aquí la historia de amor que nos prometieron y, lejos de ser un camino de rosas, ha sido un viaje que se torna más oscuro a medida que llegamos al final.

Caitriona Balfe y Sam Heughan

Por supuesto, Outlander no es sólo una historia de amor, es una incursión sobre la colonización británica de Escocia, un tema siempre muy delicado de tratar en las islas que Diana Gabaldon afronta con mucha valentía y, aunque se posiciona del lado del oprimido, los clanes se llevan su dosis de crítica aunque está claro que son los ingleses los que salen peor parados como es habitual en este tipo de historias, por algo será. La política, la guerra y la lucha de poder se desarrollan en un entorno espectacular como las Highlands, que seguro que ha disparado las reservas turísticas para este verano. Además, en una época en la que empiezan a brillar los personajes femeninos importantes, nos encontramos con Claire, una luchadora que no duda en sumarse a la causa escocesa aunque ello suponga renunciar a volver a 1945. Gracias a sus conocimientos sobre medicina y, lógicamente, historia de la época, se erige en cerebro de los escoceses sin sobresalir demasiado y en una mujer que se erige en heroína para rescatar a su amado. La propia filosofía de la serie ya denota feminismo en todas sus vertientes y en Outlander, los hombres son las víctimas de violaciones.

Hay que dejar claro que la serie de Starz es eminentemente de género romántico, aunque sus concesiones a la aventura, a la fantasía y a la política, la convierten en un producto muy completo y muy recomendable. La cadena ha dado un pequeño giro en cuanto a temática pero muy coherente con su habitual filosofía de crear series con grandes dosis de sexo y violencia. Outlander podría haber funcionado en cualquier cadena pero en el cable consigue ser totalmente fiel al material original pues no se corta en adaptar sin cortapisas sus escenas más escabrosas.

La primera temporada de Outlander está disponible en el catálogo de Movistar Series. 

Juego de Tronos nunca dejará de sorprendernos

Protagonista de los mejores momentos de Juego de Tronos

La quinta temporada de Juego de Tronos se cerró el pasado lunes con Mother’s Mercy (Misericordia), el décimo capítulo de la entrega que volvió a sacudir los cimientos de Internet, si es que existe tal cosa, y de la seriefilia. Los usuarios de las redes sociales han mostrado sus emociones al respecto de uno de los mejores capítulos de la serie, en la que más personajes principales murieron en una carnicería sin precedentes.

Todas estas muertes ya estaban en los libros de George R.R. Martin, concretamente en el último de la saga hasta el momento, Danza de Dragones. Este Mother’s Mercy pone a los lectores al mismo nivel que a los espectadores y a partir de ahora no hay spoilers que valgan, nadie sabe lo que va a pasar excepto el autor y los creadores de la serie D.B Weiss y David Benioff, que tendrán el gran reto de seguir ofreciendo un espectáculo de alta calidad pero sin un referente literario. Tampoco sabemos si las novelas serán fieles a la serie o tomarán un rumbo diferente, el mundo al revés. El caso es que las conjeturas sobre el futuro de varios protagonistas, que no queda del todo claro tras la finale, por fin pueden ser discutidas y/o consensuadas entre ambos bandos de seguidores de Juego de Tronos.

A partir de aquí empiezan los spoilers del décimo capítulo de la quinta temporada.

La temporada en términos generales es cierto que no ha estado al nivel de la cuarta, cuando la acción se dio en dosis más pequeñas pero con más continuidad a lo largo de los diez capítulos. Ésta quinta, sin embargo, ha tardado mucho en arrancar y algunas tramas de las que se podía haber sacado más jugo han quedado como historias residuales que, si bien ha servido para que algunos personajes sigan evolucionando, han detenido mucho el ritmo de la serie. Especialmente decepcionante ha sido lo acontecido en Dorne, el primer reino español de Juego de Tronos no ha lucido como esperábamos, aunque sí fue muy importante la brillante secuencia de la Plaza de Toros de Osuna. Tampoco ha brillado en exceso la trama de Arya encerrada en el templo de los sin rostro de Braavos y no ha brillado como nos tenía acostumbrados hasta el último episodio.

Todos los personajes se han ido dirigiendo lentamente hacia los tres últimos capítulos en los que ha estado centrada casi toda la acción. El octavo episodio, Hardhome (Casa Austera) es una obra maestra de la historia de la televisión, una hora en la que se consigue el perfecto equilibrio entre lo que son los dos Juegos de Tronos, el épico con Jon Nieve a la cabeza luchando junto a los salvajes contra los caminantes blancos en una secuencia de veinte minutos que nos dejan sin respiración, sobre todo dado el historial de impredictibilidad de la serie. Pero también la parte política, encabezada sobre todo por la casa Lannister y sus vicisitudes en la capital pero también en Meereen y su convulso clima social.

Juego de Tronos ha unido personajes en la quinta temporada

En efecto, empezar a juntar personajes nos da la sensación de que el final se está acercando. Primero Jon y Stannis han pasado mucho tiempo juntos en el Castillo Negro y han hecho mucha política aunque de nada les haya servido a ambos finalmente, aunque sus acciones sí tendrán consecuencias en el devenir de los acontecimientos. También esperadísimo era el encuentro entre dos de los personajes favoritos de la audiencia, Daenerys y Tyrion, que nos han regalado algunas grandes secuencias juntos, como aquel diálogo sobre política, aunque hayan durado poco juntos. Eso sí, verle gobernar Meereen junto a Gusano Gris, Missandei y, sobre todo, Lord Varys va a ser muy interesante debido al tenso clima imperante en la ciudad.

Pero Juego de Tronos es una serie de secuencias y algunas de esta temporada han sido historia de la televisión. El paseo de Cersei por las calles de Desembarco del Rey es tan brillante que deja esa sensación de estar siendo partícipe de un acontecimiento global, de algo histórico, en mi opinión equiparable a la escena del espejo de Taxi Driver o la del restaurante de El Padrino. La actuación de Lena Heady, que va cambiando el semblante a medida que avanza en su penitencia, sus planos subjetivos en los que la Fortaleza Roja cada vez se ve más lejos, el aumento de la tensión provocada sobre todo por la campanilla y el contínuo «shame» de la septa que la acompaña. Todo este despliegue junto con la sensación de que todo puede pasar convierten esta escena en una de las mejores de la serie.

Una de las mejores escenas de la quinta temporada de Juego de Tronos

Por supuesto, lo más importante de Juego de Tronos es que nadie está a salvo de la muerte, se llame como se llame. Si pensábamos que había personajes intocables como Daenerys, Tyrion o el propio Jon Nieve, estamos muy equivocados. Este es uno de los motivos que han elevado la obra de Martin al nivel de mítica y fue la excusa definitiva para que algunos como yo, que en un principio no me entusiasmaba, quedáramos casi obsesionados. Superar la muerte de un personaje como Jon no va a ser fácil, seguramente tendremos que echar mano de las famosas cinco fases de duelo y algunos encontrarán alivio en la medicación mientras dura la espera hasta la siguiente primavera.

1992, una honesta retrospectiva de la corrupción italiana

Serie italiana de los creadores de Gomorra

A medida que la oferta de plataformas y canales siguen creciendo, las cadenas tienen que intentar diferenciarse con productos que sigan ofreciendo un alto nivel aunque no vengan de Estados Unidos. Canal+ apuesta definitivamente por la ficción europea, que ha dado un salto de calidad tremendo en casi todos los países y en esta ocasión nos trae la serie italiana 1992 (Mille Novecento Novantadue), un drama político y social que ha sido una de las sensaciones de lo que llevamos de año.

A principios de los 90 estalló en Milán el famoso escándalo llamado Tangentópolis, que sacudió los cimientos de la política, la economía y la sociedad italiana, que además culminó con la creación de mani pulite (manos limpias), una organización judicial liderada por el juez Di Pietro que consiguió encarcelar a más de mil corruptos y provocó la huida del país del primer ministro Bettino Craxi. Con este poderoso telón de fondo, 1992 entrelaza diversas historias con personajes que proporcionan una óptica desde diferentes estamentos de la sociedad italiana de la época. Estas tramas son independientes aunque en el piloto ya se atisba que se acabarán cruzando de lleno.

La serie está creada por Alessandro Fabbri y Stefano Sardo (In Treatment) junto a Ludovica Rampoldi (Gomorra) y está dirigida por Giuseppe Gagliardi, sobre una idea del actor protagonista Stefano Accorsi, que interpreta a un publicista. Junto a él, Guido Caprino, un veterano de guerra que a su vuelta se ve envuelto en una carrera política inesperada, Domenico Niele, un joven policía enfermo de SIDA, Miriam Leone, que será la típica estrella televisiva italiana famosa en todo el país, Tomasso Ragno como un empresario farmacéutico corrupto y Tea Falco, su rebelde y conflictiva hija. Cierra el elenco Antonio Gerardi, que será el mencionado juez Di Pietro. Todos ellos dibujan un boceto de la realidad de la época. Al menos desde el punto de vista creativo, 1992 tiene unas credenciales suficientemente brillantes como para esperarnos lo mejor.

Vista de Milán en 1992

Y el piloto cumple con las expectativas gracias a su exquisita producción, su estética y su narrativa tan cercana al estilo de HBO, el espejo en el que todos quieren verse reflejados. También lo hacía Crematorio, otra ficción que guarda un gran parecido con 1992 pero en este caso, hay muchos más personajes y tramas que enriquecen más la narración y consigue que, aunque no conozcamos con detalle el caso ni la historia reciente italiana, nos hagamos una idea de lo que sucedió en los 90, en parte porque nos sentimos muy identificados por la oleada de corrupción que sacude a España en la actualidad.

En un año en el que no llevamos ningún bombazo superlativo, recordemos que el año pasado se había desatado la locura con True Detective y Fargo, 1992 se ha convertido en uno de los estrenos más destacados y de obligado visionado para todo seriéfilo que le gusten las series de autor, intensas, con sello propio y con una calidad cinematográfica. Además, tiene ese toque europeo que no se puede reproducir en Estados Unidos.

1992 se estrena hoy 28 de mayo en Canal+ Series en su versión dual. 

Mozart In The Jungle, la loca intrahistoria de la filarmónica de Nueva York

La comedia de Amazon que emite Canal+ Series

Anoche se estrenó en Canal+ Series la segunda incursión seria de Amazon Studios en la producción de ficción televisiva, tras el gran éxito de Transparent y anterior a su primer drama, Bosch. Mozart In The Jungle no ha causado el revuelo de la espléndida dramedia de Jill Solloway, de hecho ha tardado unos meses en llegar a nuestro país, pasando un poco desapercibida a pesar de su vocación de transgresora.

Mozart In The Jungle nos cuenta la historia de una oboísta, Hailey Rutledge (Lola Kirke, Perdida) que intenta hacerse un hueco en la exigente Filarmónica de Nueva York, que ha cambiado a su director de siempre, Thomas Pembridge (Malcolm McDowell, La Naranja Mecánica), debido a su desgaste por el paso de los años, por un joven y talentoso músico llamado Rodrigo (Gael García Bernal, Amores Perros), más preocupado por el arte que por los asuntos de despacho, lo cual provocará un enorme revuelo a su alrededor. Hailey tendrá como mentora a Cynthia (Saffron Burrows, Boston Legal), quien la ayudará a integrarse en la orquesta.

Protagonista de la serie de Amazon que emite Canal+ Series

La música clásica y las artes escénicas en general como subgénero a menudo nos presenta grandes dramones como Cisne Negro o la reciente Whiplash, donde la autoexigencia es máxima y lleva a los protagonistas al extremo. Mozart In The Jungle rebaja la intensidad y nos ofrece una comedia con unos personajes que cumplen con los mismos tópicos pero caricaturizados, lo cual es francamente divertido. La cutre vida de los aspirantes a músicos profesionales, el divismo imperante entre las estrellas del elenco, los juegos de poder en la administración de este tipo de orquestas y la difícil personalidad de los ególatras directores son temas que pueden funcionar igual de bien tanto en la comedia como en el drama.

Otro atractivo en Mozart In The Jungle es la presencia de actores como Gael García Bernal, muy divertido e histriónico como demanda el personaje de Rodrigo, o Malcolm McDowell, cuya presencia es un plus para cualquier serie. La relación entre ambos promete ser uno de los puntos fuertes de esta comedia. Otra relación, la de Hailey con Cynthia también será muy interesante. La primera toma como referencia a la primera para hacerse un hueco en el negocio y la segunda acepta el rol de mentora, al mismo tiempo que ejerce de uno de esos personajes bitch que puede conquistar a la audiencia.

Interpreta a Rodrigo en la serie de Amazon

Mozart In The Jungle ha pasado desapercibida tanto para las cadenas, hasta que Canal+ la compró, como para la blogosfera, que en ocasiones presta demasiada atención a ficciones pésimas típicas de networks americanas, y si hablamos de comedias, más aún. No es que estemos hablando de una gran maravilla, pero sí de una serie que tiene mucho más contenido que la mayoría y encima es muy entretenida. Es cierto que de Jason Schwartzman o Roman Coppola podíamos esperar un poco más pero en términos generales les ha quedado un producto muy coqueto y fácil de ver.

Mozart In The Jungle se emite todos los lunes en Canal+ Series a las 21:30 en capítulo doble.

Wayward Pines, referencias y más referencias

La nueva miniserie de M. Night Shymalan para FOX

Hace unos días se estrenaba la esperada miniserie de M. Night Shymalan para FOX, que se ha hecho esperar más de un año, algo que no suele ser buen presagio para un producto que con sus nombres se vendía solo. Pero la verdad es que tras ver el primer episodio lo que puedo decir es que no ha sido ningún desastre, y sus múltiples referencias, lejos de caricaturizar su ya de por sí caricaturizable obra, resultan interesantes para conseguir que Wayward Pines funcione.

El agente especial Ethan Burke (Matt Dillon) llega a un pequeño pueblo llamado Wayward Pines tras sufrir un accidente con su compañero. Tras varios intentos de contactar con su familia sin éxito, se da cuenta de que algo raro pasa en ese sitio de apariencia idílica pero que esconde secretos. Allí encuentra a una compañera del FBI desaparecida desde hace algunas semanas, aunque parece que para ella han pasado doce años. Junto a Ethan, nosotros como espectador iremos descubriendo qué es lo que pasa allí y por qué él ha sido uno de los elegidos para ser su nuevo habitante.

La miniserie de M. Night Shymalan para FOX

Las series que suelen utilizar referentes tan claros, lo hacen para tratar de reeditar el éxito de dicho referente, para copiar lo que funciona, y quizás por eso la mayoría fracasen. En Wayward Pines, Shymalan utiliza como base la forma de mantener el misterio de Lost, que utilizaba una gran cantidad de giros para complicar más las tramas sin desvelar los misterios anteriores. La serie de Abrams es quizá la guía sobre la que se construye la narración. Por tanto, el director toma ciertos elementos pero no se puede decir que copie porque consigue dotarla de entidad independiente.

Lost no es el único referente que utiliza Wayward Pines, sino muchos más. Se ha hablado mucho de su parecido con Twin Peaks, pero la verdad es que salvo algunos detalles no me parece tan relevante. Sus parecidos razonables los podemos encontrar en que Matt Dillon es un agente especial, los planos de entrada al pueblo y el general de la comisaría son clavados a los que utilizaba Lynch. Quizás su atmósfera y el hecho de estar ambientada en un pueblo rodeado de bosque ayuda a crear la ilusión.

Algo más que un guiño a Twin Peaks

Sin embargo, le veo mucho más de El Show de Truman. El comportamiento de los vecinos, que sí saben lo que pasa en el pueblo y fingen para que el protagonista acabe dándose por vencido, por no hablar de la constante vigilancia a la que son sometidos en todo momento. Los primeros momentos en el hospital y el comportamiento de la enfermera y el médico me recuerdan muchísimo a Shutter Island de Martin Scorsese, que también estaba ambientada en un lugar donde no había escapatoria y todos los personajes formaban parte del engaño.

Todas estas múltiples referencias enriquecen muchísimo a Wayward Pines, pues incluso resulta divertido descubrir nuevos guiños como el que hace a Kill Bill cuando la enfermera silba por los pasillos. Pero en algún momento la serie tendrá que echar a volar por sí misma y tener entidad propia. Por lo pronto su piloto nos deja con ganas más, presenta personajes interesantes y su atmósfera es muy atractiva, pero su mayor reto va a ser mantener el nivel de intriga del piloto y eso no es nada fácil. Espero que el segundo capítulo y sucesivos resistan y podamos ver una buena miniserie. Ya veremos.

Wayward Pines se emite en FOX España todos los jueves a las 23:05h, al mismo ritmo que en Estados Unidos. 

El final de Mad Men, Don Draper siempre vuelve

Don Draper medita para volver

Este artículo contiene spoilers sobre el final de Mad Men, si no lo has visto aún y sigues leyendo será bajo tu responsabilidad.

Los finales nunca dejan a todo el mundo satisfecho, creo que es una verdad asumida desde hace algún tiempo. Durante la semana pasada, ante el inminente final de Mad Men, se debatió mucho sobre el tema. Todos hemos teorizado un poco sobre cómo sería el cierre que Matthew Weiner nos tenía preparado pero los que veíamos la serie desde una perspectiva realista sabíamos que no sería catárquico ni sorprendente, pero sí coherente con su filosofía y la historia que quería contar.

Weiner nos ha engañado a todos haciéndonos pensar que Mad Men nos contaba la caída de Don Draper como hombre y como concepto, y que el final, redenciones aparte, nos los mostraría en su punto más bajo. Pero esa última sonrisa nos recuerda que todo lo que se ha dicho sobre él era cierto y que Don siempre vuelve. En ese momento recordamos que todas sus crisis existenciales han acabado de la misma forma, volviendo a ser quien era, un publicista, un mujeriego y un alcohólico. Don Draper nunca cambia, y eso es muy coherente con la idiosincrasia de la serie.

Esa sonrisa, ese anuncio de Coca Cola nos indica también que las despedidas que hemos visto previamente no son tales, pues Don volverá a Nueva York a trabajar junto a Peggy, verá a su hija o, al menos, hablará con ella por teléfono como siempre hace y, seguramente, despedirá a Betty como se merece. La conversación con su ex mujer es la más emotiva por razones obvias, sobre todo cuando deja de luchar y accede a respetar sus últimos deseos. Quien no está dispuesta es Sally, que vuelve a casa para cuidar de sus hermanos como su madre hizo cuando era pequeña. Otra vez se cierra el círculo. Personalmente me entristece que Sally no vuele más alto, la chica se merecía mucho más, quizás el viaje a Madrid hubiera sido un buen final para ella. Sólo espero que acabe casándose con Glenn cuando vuelva de la guerra.

Buen final para las mujeres de Mad Men

Dejando de lado a los Draper es hora de hablar de uno de los mejores personajes de Mad Men, Peggy Olson. Su final me resulta un poco inconsistente, pero lo acepto. Me había planteado un final en el que al fin encontrara a su media naranja, pero de la forma en que ocurre, aunque fue emotiva, es atropellada. A pesar de lo que digan por ahí, la tensión sexual y la química entre ella y Stan sí que ha existido pero empezó a ser tan obvia que parecía que este momento no llegaría nunca y su relación se convirtió en fraternal. Quizás debieron empezar a mostrarlo algunos capítulos antes. También es muy tierna su despedida de Pete Campbell, que parece haber encontrado la felicidad lejos de Manhattan y junto a Trudy.

Celebro, en contraposición, la ambición de Joan al renunciar a la cómoda vida que estaba dispuesta a emprender a cambio de un nuevo negocio. Está claro que mujeres como ella fueron las que empezaron a cambiar las cosas y a mí particularmente me emociona que haya acabado eligiendo su propio destino. También me pareció un magnífico cierre el que tuvo con Roger Sterling, que le dejó la herencia a su hijo, cerrando la brillante evolución de esta pareja a lo largo de toda la serie. Él, por su parte, acaba casado con una mujer madura, quién lo diría, cerrando la historia de un personaje genial.

Mad Men no termina con este Person to Person, termina la historia que Weiner nos ha querido contar. Los personajes seguirán viviendo sus vidas. Don volverá a irse algún día a reencontrarse a sí mismo, engañará a su próxima esposa, beberá, fumará y creará exitosas campañas publicitarias. Peggy volverá a obsesionarse con el trabajo y puede que lo suyo con Stan no salga bien. O puede que Sally sí consiga venir a España después de todo. Hay gente que no concibe una serie sin un final cerrado con sus personajes viviendo felices para siempre, pero esto es lo que hay, la mayoría de las veces las historias de ficción nos cuentan una parte de sus vidas. Recordemos que el cómo y el por qué son mucho más importantes que el qué. Y el final de Mad Men es casi perfecto.

Refugiados, el futuro llama a la puerta

La nueva serie de atresmedia y BBC

La ficción española sigue dando pasos en la buena dirección y este 2015 se puede considerar como la confirmación definitiva de que las reglas del juego han cambiado y podemos mirar de frente a otros países sin tener que agachar la cabeza. Refugiados es una coproducción con la BBC y se nota su toque pero eso no la hace mejor ni peor, pues se podría haber hecho algo similar sin su ayuda.

Refugiados está rodada en inglés para buscar una mayor proyección internacional, por lo que recomiendo que la veáis en versión original, pues he visto las promos dobladas y no hace justicia a las voces de los actores originales, sobre todo la de Natalia Tena, que no se parece en nada. A pesar del idioma, la serie está ambientada en España y choca un poco ver carteles y matrículas escritos en español. Puestos a rodar en versión original, deberían haber cuidado un poco más este apartado.

La premisa de la nueva serie de laSexta es cuanto menos interesante. Miles de millones de personas viajan desde el futuro para salvarse de una catástrofe que acabará por extinguir la especie humana. Ese masivo éxodo empezará a causar problemas a los habitantes del presente, que se verán completamente desbordados ante la repentina multiplicación de la población mundial, con todo lo que ello conlleva. En los dos primeros episodios hemos conocido a los Cruz, una familia de un pueblo rural que recibe la visita de uno de estos viajeros temporales, al que acogen en su casa.

Protagonista de Refugiados

El piloto me ha dejado un poco frío. La presentación de los personajes me ha parecido un poco lenta, con secuencias innecesarias que han restado tiempo para avanzar un poco más en la historia, introducir nuevos personajes o dar más relevancia a algunos de los que menos tiempo han tenido en pantalla, como Felix, Hugo o el alcalde, que me ha parecido muy interesante, o haber conocido a Mónica antes de ser raptada por la policía del futuro. Dicho esto, cuando Alex ya se identifica, y empezamos a saber un poco más de los refugiados, la trama gana enteros hasta el final del segundo episodio, que termina con una impresionante secuencia repleta de tensión y atmósfera, la misma que no había conseguido transmitir previamente.

Sin embargo, espero muchísimo de los capítulos restantes, sobre todo si empiezan a indagar en el conflicto entre refugiados y habitantes del presente. Será muy interesante ver cómo se explotan temas de xenofobia temporal o discriminación, de los que hasta ahora no hemos visto más que unas pincelada, pero que a buen seguro tendrán una importancia capital a la hora de dar empaque al producto. En el apartado técnico, Refugiados es brillante, desde la fotografía hasta la planificación, más británica de lo que estamos acostumbrados a ver. En cuanto a los actores, todos están muy bien pero Natalia Tena sobresale del resto con un personaje enigmático desde el primer minuto. Ella, la atmósfera y el tono son hasta ahora lo mejor de Refugiados, pues por momentos recuerda a la obra maestra francesa Les Revenants, cuyo principal rasgo distintivo era ese halo misterioso que rezumaba y lo que en realidad la eleva a serie de culto. Captar eso no es sencillo, no lo ha conseguido ni siquiera su remake norteamericano. Por tanto, punto a favor de Ramón Campos y compañía.

En definitiva, salvo el arranque, un tanto lento, Refugiados me parece un producto muy digno con visos de convertirse en una gran serie si explota el enorme potencial temático que tiene más allá de su interesante premisa futurista. Tiene calidad técnica, unos buenos actores y unas posibilidades casi infinitas como para perderla de vista. Desde luego, yo sigo con ella.

Better Call Saul: de rodillas en el desierto

Spin off de Breaking BadEl escepticismo era probablemente el sentimiento generalizado ante un spin off de Breaking Bad protagonizado por Saul Goodman, que en principio iba a ser una comedia pero durante el desarrollo Vince Gilligan y Peter Gould se dieron cuenta de que tenían entre manos mimbres para un drama similar a su obra madre. Y no se equivocaron, Better Call Saul le hace justicia.

Como ya sabréis, la serie es una precuela de Breaking Bad y nos sitúa varios años antes de toda la trama de Walter White y compañía, cuando Saul Goodman era Jimmy McGill, un abogado recién licenciado que busca su hueco en la profesión tras ser rechazado en el bufete de su hermano. Better Call Saul nos presenta a un personaje que dista mucho del que veremos en el futuro, salvo en su extrema cutrez, que busca hacer el bien como buenamente puede. Su llegada a Alburquerque era un segundo comienzo en su vida tras haber ejercido de estafador en Chicago. Como le ocurría a Walter, Jimmy se ve atrapado en una telaraña de la que no puede salir pero en la que cada vez se encuentra más cómodo.

Las premisas de Better Call Saul son similares a las de Breaking Bad y su ejecución también. Gilligan y Gould aciertan en el tono de la serie y se agradece que al final apostaran por el drama, la verdad es que después de ver el resultado se haría difícil de prescindir de ella tal y como es y una comedia está claro que no era lo más adecuado. Además, los showrunners ya se puede decir que tengan un sello propio: la música y la fotografía siguen siendo iguales de desérticas, la primera con sus clásicos acordes y una selección muy buena de temas y la segunda con esos tonos amarillentos que tanta sensación de calor transmiten. La iluminación también es muy destacada y los claroscuros están muy presentes ante la multitud de zonas en penumbra como la casa de su hermano, el garaje del bufete o su despacho situado en un establecimiento chino de pedicura. Con respecto a los planos, volvemos a encontrar esos planos imposibles, aberrantes y contrapicados. Por supuesto, la atención al detalle es máxima y son habituales los guiños a Breaking Bad, ya sea en cuanto a personajes o lugares y que son difíciles de detectar si no eres un fanático pero que aportan mucho valor si los descubres.

Protagonista de Better Call Saul

La primera temporada de Better Call Saul tiene momentos brillantes y algunos capítulos redondos, como en el que conocemos el pasado de Mike o el segundo, que ya pone a los personajes en las típicas situaciones tan extremas que nos servía Breaking Bad. De rodillas y en el desierto. Los cambios de ritmo son una constante en la serie, yendo desde momentos muy lentos que recuerdan mucho a las películas de los hermanos Coen, de los que también bebe a la hora de usar el humor negro, a ritmos muy rápidos en los que las acciones se precipitan con el habitual macarrismo de Tarantino. El equilibrio entre ambos parece ser la clave del éxito del lenguaje de sus creadores.

Aunque funcione perfectamente de forma autónoma, Better Call Saul siempre queda un poco ensombrecida por Breaking Bad, de ahí a que salga perdiendo en muchas comparaciones. Es muy importante verla con la suficiente perspectiva y asimilar que son dos series diferentes aunque a veces sea realmente complicado y éste sin duda es punto más débil. La serie también adolece de falta de personajes, pues realmente salvo la trama de Mike y los asuntos del bufete, las demás son tangenciales y tienen muy poco peso. El arco de su hermano Chuck y sus problemas con la tecnología es la más floja de todas y me cansa por momentos. Aunque el final de la temporada nos deja abierta la puerta a muchos cambios en la serie y esperamos que así sea.

En definitiva, Better Call Saul es un excelente complemento para los fanáticos de Breaking Bad pues está lleno de referencias, huevos de pascua y personajes familiares para todos. Como serie independiente también funciona bien y los temores de que Bob Odenkirk no pudiera aguantar tanto protagonismo han quedado en nada pues su trabajo es sencillamente espectacular. Además, la fiesta no ha hecho más que comenzar así que auguramos muchos éxitos a esta serie de AMC.

Recordamos que Better Call Saul se ha visto en España de la mano de Movistar Series, que aún la conserva en su catálogo. 

Vis a Vis: la oscuridad por fin llega a nuestra ficción

Momento tenso del piloto de Vis a Vis

El escepticismo y la pereza nos invadieron cuando empezamos a ver las primeras imágenes promocionales de Vis A Vis, cuyo parecido más que razonable con Orange Is The New Black nos hacía temer lo peor en forma de remake castizo. Pero tras la intensa promoción para desmarcarse de la serie de Netflix y ver el primer episodio, creo que todos hemos quedado muy sorprendidos con el resultado. Nada de dramedia, la nueva producción de Globomedia es un thriller carcelario muy oscuro que vuelve a confirmar que nuestra ficción va por el buen camino.

Llevamos una midseason gloriosa en nuestro país. Tras unos años en que la inversión ha sido escasa debido a la crisis y las pocas series que se producían arriesgaban poco y nos aburrían con fórmulas repetitivas, parece que era verdad que Atresmedia iba a apostar por la ficción televisiva como seña de identidad. Bajo Sospecha, Sin Identidad, Velvet o incluso Allí Abajo han dado pasos adelante en el buen camino y Vis a Vis, no sólo confirma la tendencia sino que vas incluso más allá tanto en el apartado técnico como en la temática. Estas series pueden parecer remakes de éxitos extranjeros pero en realidad son un simple punto de partida para contar historias significativamente diferentes y, como en este caso, casi opuestas.

Vis a Vis nos cuenta la historia de Macarena, una ejecutiva que entra en prisión por delitos económicos tras ser engañada por su amante. Su vida se desmorona al entrar en el penal y conocer a sus compañeras, que no le pondrán nada fácil su adaptación. Las similitudes con Orange Is The New Black son obvias pero el tono, la ambientación y el género son totalmente opuestos. La mayoría de las reclusas no tienen esa parte tierna como las de la serie de Jenji Kohan, y las que parecen tenerla en realidad esconden muchísima oscuridad. Algunos echan en falta un poco de más humor para descargar la tensión acumulada, curiosamente los mismos que reclaman más realismo y géneros más definidos en nuestra ficción, pero creo que esa crudeza es la que le da a la serie más valor. No es fácil encontrar en nuestras parrillas algo parecido, ni ahora ni nunca. Y Bajo Sospecha ya dio un paso adelante en este sentido, pero no es comparable.

Maggie Civantos es Macarena

Vis a Vis, contra pronóstico, apuesta por muchas caras nuevas. Para empezar su protagonista, Maggie Civantos, que hace un buen trabajo con un papel que no es nada fácil. Junto a ella, un extenso elenco de secundarios entre los que destaca Najwa Nimri, que interpreta a Zulema, la antagonista psicópata que previsiblemente será una pesadilla para Macarena. Fuera de la cárcel, Carlos Hipólito hace las veces de un padre que hará lo que haga falta para sacar a su hija de allí. En definitiva, un reparto del que no se espera mucho pero que lo tiene todo para sorprendernos y ya de paso aportar más frescura al panorama televisivo, un poco cansado de ver siempre a los mismos.

En el apartado técnico, Vis a Vis también es renovadora. La fotografía y su oscurísima iluminación en particular es algo que no estamos acostumbrados a ver en nuestra ficción y ayuda a meternos de lleno en la trama con toda su dureza y en un entorno muy hostil, consigue crear en el espectador un desasosiego constante, a lo que ayuda también su música, menos presente que en otros productos pero precisamente por eso más notable. Por último, me gustaría destacar su diseño de producción, un decorado creado para la ocasión al que no le falta detalle y que es la guinda para crear una atmósfera opresora y claustrofóbica.

Viniendo de Globomedia, una productora que siempre se ha decantado por lo comercial sin arriesgar demasiado, es incluso más sorprendente la calidad de una serie que no dulcifica ningún elemento y que sería imposible ver en una network americana, ya sabemos que están libres de tacos y desnudos y que buscan productos más blancos. El piloto de Vis a Vis es brillante y engancha desde el principio, ya no puedo esperar para ver qué pasa con Macarena Ferreiro.

¿Qué os ha parecido el estreno de Vis A Vis? ¿Qué opináis del giro de Globomedia y de la ficción española en general?

El Ministerio del Tiempo: calidad, entretenimiento y cultura

Rodolfo Sancho, Aura Garrido y Nacho Fresneda

La primera temporada de El Ministerio del Tiempo finalizó el pasado lunes con un final que deja todo muy abierto, menos mal que el sentido común imperó por fin en el ente público y escuchó las súplicas de los ministéricos, que pedíamos la renovación a gritos y a golpe de hashtag. Y aciertan de pleno porque tienen entre manos una serie que, además de ser una gran serie, es el ejemplo de servicio público que debería ofrecer toda televisión gubernamental.

Calificar a El Ministerio del Tiempo como una serie quizás sea un poco genérico y el término se queda muy corto. Ha sido un fenómeno transmedia pues su presencia en Twitter gracias a su gloriosa cuenta oficial y a otras que han creado los fans, como la de los personajes y hasta un podcast no oficial, han conseguido crear una telaraña que trasciende más allá de la pantalla. Por supuesto, las colaboraciones de la productora, de Javier Olivares, Marc Vigil y los actores han sido fundamental en la creación del fenómeno fandom, facilitando entrevistas por doquier incluso a medios más humildes como pequeños blogs y podcasts. Y han sido muy inteligentes porque sabían que su producto era buenísimo pero también que tenían que ir más allá para conseguir una relevancia que seguro que habrá superado sus expectativas.

Que las audiencias no sean importantes para TVE es algo relativo porque es un termómetro para medir el alcance que ha tenido un producto. El Ministerio del Tiempo no se puede calificar de bombazo en cuanto a número de espectadores pero sí a la calidad de los mismos. Todavía los directivos de las cadenas, quizás por culpa del método de medición, no se han dado cuenta de que lo que importa es tener un público de calidad, que es el que realmente consume. Esto no es nuevo, es algo que Estados Unidos se dieron cuenta hace cuarenta años y ha sido el motor que ha hecho evolucionar a la ficción. Si esto no fuera así, series como Hannibal o The Good Wife no tendrían cabida en NBC y CBS respectivamente. Hablando de los fríos números, El Ministerio del Tiempo tuvo en su season finale un 10,8% de share y 2.245.000 espectadores, pero fieles y devotos. Nunca lo tuvo fácil en la noche del lunes con Bajo Sospecha, Los Nuestros o La Voz pero ha recuperado a un público que había perdido la fe en la ficción español y que ha vuelto a creer.

Efectos de El Ministerio del Tiempo

Técnicamente, El Ministerio del Tiempo es impecable. Javier Olivares ha sabido entender el papel de showrunner como nadie lo ha hecho hasta ahora en España, puesto que ha llevado el control total de su creación con muchísima libertad, algo que hay que agradecer a la cadena, no está de más reconocerlo, que se la concedió. Para llevar a cabo su idea y la de su hermano Pablo, se rodeó de los mejores. Nombró a Marc Vigil director de la serie y no ha defraudado para nada, pues ha conseguido dar cohesión e identidad a todos los episodios como si fuera uno sólo y eso se nota a pesar de que no firmar cada uno de ellos, pero sí supo dar con el tono adecuado y crear un concepto. La fotografía, la música y los efectos especiales también han resultado esenciales y han conseguido dotarla de identidad visual, ambientación adecuada y credibilidad, respectivamente.

Pero lo mejor de El Ministerio del Tiempo es que ha creado su propio universo y lo ha hecho tomando un tema muy atractivo a nivel global como los viajes en el tiempo pero desarrollado con los localismos propios. Por eso funciona a la perfección, porque parte de la improbable premisa de que es nuestro país el que posee una arma tan poderosa, con toda la correspondiente mofa que conlleva. Esto ayuda a crear un entorno propicio para todo tipo de gags relacionados con la idiosincrasia de España. Se puede decir que la serie mezcla muchos géneros diferentes y que todos ellos se pueden cantar en cada episodio pues hay drama, comedia, historia y aventura. Todos funcionan gracias al tono y a los diálogos, más frescos y realistas de lo que estamos acostumbrados, y ayudan a facilitar la labor de unos actores que parecen más naturales y mejor interpretados. Es cierto que el casting de El Ministerio del Tiempo es otro de sus aciertos pero éstos no son los únicos actores buenos de nuestro país, lo que ha cambiado es que el libreto que interpretan es brillante, creíble y con gancho, y que tras las cámaras hay gente que realmente los saben dirigir, por no hablar del buen ambiente que hay entre todo el equipo, que se deja sentir en el resultado final.

Tras ver los ocho capítulos que componen la primera temporada, no he conseguido encontrar a mi personaje favorito ni tampoco al que odie. A pesar de que son tres protagonistas, tres principales y un buen puñado de secundarios y episódicos, todos cumplen a la perfección con su cometido. Me gustaría mencionar a los últimos en primer lugar porque se han ganado al espectador a pesar del poco tiempo en pantalla del que han dispuesto, gracias a que en cierta manera, ya los conocemos de antes, entre otros Velázquez, Lope de Vega, Hitler, Franco, Torquemada, Picasso, Dalí, Buñuel y el maravilloso Federico García Lorca. Lo que han hecho con el poeta ha sido muy muy grande. Los tres personajes protagonistas funcionan desde el principio gracias a los anacronismos entre ellos, más acentuados en el caso de Alonso, que provoca situaciones hilarantes, o las referencias a la cultura popular que sus compañeros no están ni cerca de entender, un guiño al espectador. Y Amelia Folch es uno de los personajes más interesantes de los últimos años en la ficción española, es la que aporta la cordura, la inteligencia y el equilibrio. Pero no podíamos dejar de comentar a un personaje que ha desatado la locura, Irene Larra (Cayetana Guillén Cuervo), un personaje de los llamados bitch que ha generado todo un movimiento en Twitter, el de los Cayetaners. También se ha llevado una catarata de elogios Juan Gea, cuyo Ernesto es un personaje sobrio pero de la misma forma entrañable.

Cayetana Guillén Cuervo y Juan Gea

Por último, me gustaría destacar la labor educativa que ha llevado a cabo El Ministerio del Tiempo. Estoy seguro de que muchos padres y maestros tienen que estar dando las gracias porque al fin los jóvenes se están interesando por los clásicos. Muchos de ellos han sido trending topic en Twitter y estoy seguro que a más de uno le han entrado ganas de descubrir sus obras. Esta serie es un caramelo en manos de la televisión pública pues está ofreciendo una ficción espectacular en cuanto a entretenimiento y, al mismo tiempo, una poderosísima herramienta cultural libre de adoctrinamientos. TVE no podía dejarla escapar, menos mal que al final se ha impuesto la cordura. Larga vida al Ministerio.