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Autor: Miguel Romero

El cine y las series de televisión son mi pasión, aunque la Edad de Oro de la pequeña pantalla me conquistó sobre todas las cosas. En Cultura Seriéfila analizo toda ficción que lo merezca con una dosis muy alta de opinión. También me podéis escuchar en el podcast de Cultura Seriéfila y eventualmente en La Jungla Radio.

‘Por Trece Razones’, acoso escolar en cintas de cassette

Por Trece Razones, la nueva serie de adolescentes de Netflix.

Hoy se estrena en Netflix Por Trece Razones, serie basada en la novela de Jay Asher, muy esperada por sus fans. Ya hemos visto los cuatro primeros episodios y podemos afirmar, sin duda, que estamos ante la nueva obsesión de los suscriptores de la plataforma. Antes de sumergirnos en ella, eso sí, debemos desprendernos de la idea de serie adolescente al uso, porque no lo es. Es una serie de adolescentes que puede ver todo tipo de público.

Por Trece Razones nos sitúa dos semanas después del suicidio de una chica llamada Hannah Baker, cuando un compañero de clase, Clay Jensen, recibe un paquete con unas cintas donde explica las razones que le han llevado a tomar la fatal decisión. En las grabaciones, señala a los compañeros y sus acciones que ella considera responsables, y a todo el que le llegan las cintas, lo es. Clay, walkman en mano, revisita todo el dolor de Hannah a lo largo de los trece episodios que componen la temporada. El juego narrativo que propone es muy interesante. Mientras Clay escucha las grabaciones, es Hannah la que va narrando y viviendo toda la historia a modo de flashback, y sus transiciones con el presente son meritorias.

Junto a ellos, el espectador se embarca en un viaje muy necesario de hacer. Por Trece Razones trata una gran cantidad de temas interesantes y da la sensación de que llega en el momento adecuado, aunque igual siempre es el momento adecuado. El acoso escolar es el primer gran tema que se nos viene a la cabeza cuando leemos la sinopsis. Efectivamente, el acoso va a ser el eje sobre el que gire toda la narración. Las razones que va dando Hannah coinciden con el inicio de algún tipo de bullying, aunque ningún hecho sea tan grave como para suicidarse, son granos de arena que se van acumulando. Y en una persona más sensible puede llegar a pesar como una losa hasta que la salida más fácil es la propia muerte. Por lo que he visto, Hannah no parece encajar en un perfil de víctima, al menos desde mi punto de vista. Que no se ofenda nadie, pero todos hemos vividos situaciones similares en el instituto.

Por Trece Razones, la nueva serie de Netflix

Otro de los grandes temas de la serie es el acoso sexual, muy de moda en Estados Unidos principalmente, por la proliferación de las denuncias por violación en los campus universitarios. También por la concienciación feminista que poco a poco se va haciendo más relevante. Presentar las consecuencias, leves en apariencia, de que le agarren el culo a Hannah, puede derivar en algo más grave y envía un mensaje claro a los jóvenes en una secuencia genial. El efecto mariposa es un concepto recurrente en Por Trece Razones, hemos visto el aleteo de la mariposa y las consecuencias del huracán, pero nos queda por saber lo más interesante: cómo llegamos al huracán.

Para ello nos falta una tercera pata importatísima para entender el acoso escolar en la actualidad, las redes sociales. Por experiencia propia, veo que los adolescentes utilizan mal las redes sociales, lo hacen sin código ético y sin filtros. Publicación de fotos, difusión de rumores y humillación 2.0 es la clave de la alarma social que el bullying está generando hoy en día. La serie lo refleja muy bien, cómo ese aleteo de la mariposa se va convirtiendo en un huracán que arrasa con todo. En los primeros episodios, Hannah se enfrentará a las redes sociales en más de una ocasión.

Hannah Baker (Katherine Langford) es la protagonista de Por Trece Razones, la nueva serie de Netflix

Por Trece Razones engancha desde el principio porque hay cabos sueltos, se va generando un misterio bien llevado por los guionistas que no nos puede despegar de nuestra pantalla. Clay, que va oyendo las cintas a su ritmo, se va dando cuenta de que sus compañeros saben más de lo que él cree. Ellos, además, ven las cosas de forma diferente a la joven y van sembrando la duda sobre lo que aparece en las grabaciones. Y después está la figura de su amigo Tony, el personaje más enigmático de todos, que parece un cómplice de Hannah y actúa como protector de la persona que tiene los cassettes.

Como siempre, creo que Netflix alarga demasiado los episodios de sus series y ese estiramiento juega un poco en su contra, pero no se nota tanto como en otros de sus productos, como Bloodline, por ejemplo. En líneas generales, la factura técnica es muy efectiva, componiendo imágenes con valor estético, acompañadas de una banda sonora con protagonismo de The CurePor Trece Razones lo tiene todo a favor para ser el próximo gran tema del que se hable en los próximos días, la serie que tendréis que ver para no quedaros atrás hasta que llegue la siguiente. Y esta vez con motivo, porque estamos ante una serie necesaria y, si además es adictiva, pues mejor.

‘El fin de la comedia’, Ignatius Farray y los límites de sí mismo

El Fin de la Comedia, producida por Comedy Central y Movistar+

Qué bien me lo he pasado con la segunda temporada de El fin de la Comedia. La serie protagonizada por Ignatius Farray y producida por Comedy Central han encontrado el apoyo de Movistar+. Tres años han pasado desde la primera y la espera ha merecido la pena. Saben a poco estos seis capítulos llenos de referencias, situaciones absurdas, colaboraciones y la particular visión de la vida de su protagonista. Necesitamos más series como estas en nuestro país.

En esta segunda temporada, Ignatius ha salido a flote y sus colaboraciones en televisión y radio son más habituales que sus actuaciones en bares. El diagnóstico de una enfermedad cardíaca le hace cambiar sus hábitos y su forma afrontar la vida, sin perder su cuota de egocentrismo ni su capacidad para crear situaciones incómodas por no callar a tiempo. Aquel tipo del «grito sordo» sin sentido del ridículo se ha convertido en Nacho, ya le conocemos, sabemos cuáles son sus gustos, aficiones, adicciones, etc. Se ha colado en nuestras vidas. En estos seis episodios conocemos a su madre, vuelve a su Canarias natal, busca nuevas vocaciones y él también se va descubriendo a sí mismo. Y nosotros le acompañamos en su viaje mientras nos desternillamos.

Ya lo hacía en la primera entrega, pero El fin de la comedia no hace ascos a ningún tema y si son controvertidos, menos aún. Ignatius explora los límites del humor constantemente, ya sea acompañando en la muerte a un anciano o sufriendo las consecuencias de un desafortunado comentario en la radio. El protagonista sigue haciendo hincapié en la masturbación, el porno y Richard Pryor como su figura divina a la que rezar cuando todo le sale mal. Un humor que puede incomodar a cierto tipo de público aunque no sea excesivamente subversivo ni escatológico, pero sí da que pensar al espectador.

Actores invitados

Ignatius está muy bien relacionado y lo demuestra la amplia nómina de cameos que consigue El fin de la comedia. La colaboración más importante es la de Joaquín Reyes en el segundo episodio, que goza de una trama propia divertidísima e inquietante a partes iguales. También hay que destacar los gags de Iñaki Gabilondo, Verónica Forqué y la aparición de una egocéntrica Natalia de Molina, que está brillante. Junto a ellos, también podemos ver a Buenafuente, David Broncano, Quequé, David Sainz, Ernesto Sevilla, Arkano o Juan Cavestany (quien prepara la serie Vergüenza en Movistar+) entre muchos otros.

El fin de la comedia, segunda temporada, en Movistar+ y Comedy Central

Referencias

El fin de la comedia se vuelve meta cuando se empieza a gestar El fin de la comedia dentro de la propia serie. Es muy divertido ver el rodaje de secuencias que vimos en la primera temporada sin saber que están rodando hasta que alguien dice ‘¡Corten!’. Además, como es habitual, son frecuentes las referencias a su alter ego «El loco de las coles» o a la canción «Hijo de puta», que interpretaba Ernesto Sevilla en La Hora Chanante. No sabemos hasta qué punto el Ignatius de la ficción se parece al real, pero si son la mitad de parecidos debe ser todo un personaje.

El fin de la comedia es una de las mejores series españolas en la actualidad. Su duración, temática o género la sitúan en un escalón superior a lo que se hace en nuestro país, tan acostumbrado a un prime time demencial y a intentar contentar a todos los públicos a la vez. El único punto negativo para la serie es que no es del todo original y es prácticamente un remake de Louie, pero lo subsana porque está muy bien hecha, algo que tampoco es fácil en absoluto. Mi recomendación está hecha: no os podéis perder esta serie.

El fin de la comedia está disponible bajo demanda en Movistar+, tanto la primera como la segunda temporada.

Tráilers de la semana: ‘The Leftovers’, ‘Veep’, ‘American Gods’…

El tráiler de la tercera temporada de The Leftovers protagonizan la sección Tráilers de la semana

Ha sido una semana interesante en cuanto a tráilers se refiere, ya que los estrenos y regresos del mes de abril son muy esperados. Esta semana traemos nuevas imágenes de American GodsThe LeftoversVeep y The Get Down. 

American Gods

La adaptación de la novela de Neil Gaiman sigue calentando motores, esta vez con su tráiler oficial. La esperadísima serie, que se estrena en la cadena Starz el próximo 30 de abril, llegará a España de la mano de Amazon Prime un día después. Recordemos que las noticias sobre el elenco de este drama han sido habituales durante los últimos meses, encontrando nombres tan destacados como Ian McShane, Ricky Wittle, Pablo Schreiber, Peter Stormare, Gillian Anderson, Crispin Glover, etc. Pero el nombre más atractivo para los seriéfilos se encuentra tras las cámaras, pues American Gods está creada por Bryan Fuller.

 

The Leftovers

Cómo se sufre con The Leftovers. La brillante serie de HBO vuelve el próximo 16 de abril y ya nos estamos mordiendo las uñas, porque la tercera será su última temporada. Después de todo lo que han sufrido los Garvey durante estos dos años, una profecía de grandes inundaciones amenaza con la desaparición de mucha más gente. ¿Cuál será el destino de los protagonistas? ¿Será Kevin el salvador de la humanidad? No lo sabemos, pero lo vamos a volver a pasar muy mal.

 

Veep

Vuelve Selina Meyer. Vuelve la mejor comedia en emisión (según los premios). Vuelve Veep a HBO y Movistar+ con su sexta temporada también el próximo 16 de abril. La ex Presidenta de Estados Unidos debe reconducir su vida después de salir de la Casa Blanca, y promete ser igual de divertido que siempre.

 

The Get Down

Hace un par de semanas os mostrábamos el vídeo en el que se anunciaba la nueva temporada de The Get Down, la serie musical de Netflix creada por el excesivo Baz Luhrmann. En la segunda temporada, que se estrena el 7 de abril al completo, Ezekiel y Mylene tienen que luchar por sus incipientes carreras y lidiar con los problemas que les acechaban desde la primera entrega.

 

‘Iron Fist’, aprobado raspado para lo nuevo de Marvel y Netflix

La cuarta serie de Marvel y Netflix es Iron Fist

Hoy llega a nuestras casas la primera temporada de Iron Fist, la cuarta colaboración de Marvel y Netflix. Después de ver los primeros seis episodios tengo sentimientos encontrados. Por un lado me parece un producto decente, entretenido, y por otro me parece que tiene muchos fallos y se queda corta en sus pretensiones. Todo esto teniendo en cuenta que no soy nada fan ni de Marvel, ni de los superhéroes en general. Vamos a verlo en profundidad.

Iron Fist nos cuenta la historia de Danny Rand, el hijo de un multimillonario al que se daba por muerto desde hacía quince años, cuando su avión se estrelló en el Himalaya. Desde entonces ha vivido con unos monjes que le han enseñado kung-fu. A su regreso a Nueva York intenta recuperar su nombre y su legado, aunque su verdadera motivación es acabar con el ente maligno llamado La Mano.

Los seis primeros episodios tienen dos partes bien diferenciadas: la primera dedicada a recuperar el imperio que le pertenece, y la segunda el inicio de su lucha contra La Mano. El primer problema que identificamos es que nuestro protagonista no parece tener un objetivo marcado desde el principio. Cuesta saber hacia dónde va a girar el guión y ante qué tipo de serie estamos. Durante los tres primeros episodios hay muy poca acción y la trama se sustenta en su lucha con la familia Meachum porque le reconozcan como Danny Rand. En los tres siguientes, el protagonista intenta averiguar su destino, ya vemos más escenas de acción, algunas de ellas muy interesantes, y poco más.

Danny Rand (Finn Jones), Ward y Joy Meachum (Tom Pelphrey y Jessica Stroup)

No tengo ningún problema con esa primera parte, sabemos que las series de Marvel-Netflix comienzan a construir sus historias lentamente y sus primeras temporadas son prácticamente un planteamiento. Es cierto que Danny es demasiado inocente, las tramas empresariales son demasiado básicas y los ejecutivos no tienen la «maldad» que estamos acostumbrados a ver últimamente. Estos episodios se resuelven muy rápido y de forma poco trabajada. Los personajes, aunque están bien definidos, no consiguen que nos identifiquemos con sus motivaciones. A partir del cuarto empezamos a intuir que Iron Fist es una serie de Marvel, cuando ya tenemos identificado a un enemigo aunque no esté personificado. A medida que Danny empieza a pelear notamos las reminiscencia del buen cine de artes marciales, el kung-fu es un arte muy bello. A partir de aquí los episodios están mejor estructurados y los finales tienen buenos cliffhangers que consiguen su propósito.

Todo ello sin muchos alardes, no olvidemos que estamos ante una serie de Marvel. En mi opinión, la productora/editora de cómics, por el público al que se dirige, se queda corta en su profundidad en los personajes, en la violencia de las escenas de acción y acaba siendo demasiado naif, más si cabe en una época en la que los productos cada vez son más atrevidos. Iron Fist es una ficción creada para los fans y un público juvenil, y como tal creo que funciona bien. No busquemos donde no hay que buscar.

Iron Fist, Marvel y Netflix. Todo héroe necesita ayuda. Rosario Dawson (Claire Temple) y Colleen Wing (Jessica Henwick)

Como veis, en ningún momento he comparado Iron Fist con sus predecesoras. Primero porque cada serie merece ser tratada con independencia, es decir, yo no la juzgo como parte de un grupo de series sino como una ficción independiente. Y segundo porque pierde en todas las comparaciones, sólo estando cerca de Luke Cage. Y lo es por un motivo ajeno a cualquier argumento válido para cualquier marveliano, y es que Daredevil Jessica Jones me parecen mucho más arriesgadas en su temática y adultas en la ejecución de su historia. Yo defiendo Iron Fist porque a pesar de sus fallos, que tiene un buen puñado, me ha resultado entretenida, que es lo mejor que se puede decir de una serie de sus características. Porque no pretende más.

 

Tráilers de la semana: ‘Ingobernable’, ‘Por Trece Razones’, ‘Grace & Frankie…

La nueva serie de Netflix y los otros tráilers de la semana

Segunda semana de nuestra sección de tráilers de la semana y Netflix vuelve a tener un papel protagonista, pues cuatro de los cinco avances son de la plataforma y tan sólo uno de HBO. Además, entre ellas hay dos nuevos dramas que pueden ser su próximo bombazo: Ingobernable Por Trece Razones.

  • Ingobernable (Netflix)

La polémica está servida. La nueva serie de Netflix Latinoamérica en asociación con la valiente productora Argos protagoniza los tráilers de la semana. Ingobernable lo tiene todo para que se hable de ella hasta la saciedad. Lo primero es la presencia de Kate del Castillo como protagonista después de su episodio con el narcotraficante ‘Chapo’ Guzmán. También porque se aproxima de forma ficticia al Presidente de México y a su esposa pero recuerdan demasiado a los reales, Enrique Peña Nieto y su mujer Angélica Rivera. Se estrena el próximo 24 de marzo.

 

  • Grace & Frankie 3T (Netflix)

Grace & Frankie se está convirtiendo en una de las mejores comedias de Netflix, consolidándose con su tercera temporada. Su magnífico reparto, encabezado por Jane Fonda y Lily Tomlin, ponen en alza a la madurez demostrando que nunca es tarde para reconducir unas vidas que se daban por hechas. Llegará a la plataforma el próximo 24 de marzo también.

 

  • Por Trece Razones (Netflix)

Igual es aventurarse un poco, pero Por Trece Razones tiene todo lo necesario para convertirse en la próxima obsesión de los adolescentes, y los no tan adolescentes. Y el próximo tema de conversación en redes sociales propiciado por un producto de Netflix. Es otra serie de instituto, sí, pero su premisa es muy interesante siempre y cuando no caiga en el culebrón. No parece que sea el caso. Tom McCarthy (Spotlight) dirige los dos primeros episodios.

 

  • La Guerra en Hollywood (Netflix)

Como vemos, Netflix no tiene límites a la hora de crear productos. En esta ocasión hablamos de una serie documental sobre cineastas contado por cineastas. Laurent Bouzereau dirige La Guerra en Hollywood (Five Came Back) sobre un libro de Mark Harris. Se trata de la historia de cinco directores que arriesgaron su vida para contarle a América la verdad de lo que estaba pasando: John Ford, William Wyler, John Huston, Frank Capra y George Stevens. En la serie participan con su testimonio: Francis Ford Coppola, Guillermo del Toro, Steven Spielberg, Lawrence Kasdan y Paul Greengrass. Y Meryl Streep como narradora. Se estrena el 31 de marzo.

 

  • Animals 2T (HBO)

La serie de animación de HBO sobre la fauna de Nueva York despide los tráilers de la semana. No es la comedia más exitosa de la cadena ni tampoco la mejor pero crea un fondo de armario para el gigante de cable y seguro que tiene un público fiel. Su segunda temporada se estrena el 17 de marzo.

 

Tráilers de la semana: ‘Iron Fist’, ‘The Get Down’, ‘Silicon Valley’…

Tráiler y vídeo promocional de ¿Qué fue de Jorge Sanz?

¡Estrenamos sección semanal! Cada sábado, siempre y cuando las circunstancias y el material lo permitan, os vamos a traer en un sólo artículo los tráilers más destacados de la semana para que no te tengas que marear buscando por las redes. Esta semana ha sido muy activa para los chicos de Netflix, que nos traen un tráiler y un anuncio. HBO calienta motores con lo nuevo de Silicon Valley y Movistar nos trae un vídeo divertido sobre el octavo capítulo de ¿Qué fue de Jorge Sanz?

  • Iron Fist (Netflix)

Netflix ha empezado la promoción de su cuarta colaboración con Marvel, Iron Fist, protagonizada por el ex actor de Juego de Tronos Finn Jones. En realidad no se trata de un tráiler propiamente dicho, sino un first look con declaraciones de los protagonistas. Os recuerdo que no falta nada para su estreno, el 17 de marzo estarán disponibles sus trece episodios.

  • The Get Down (Netflix)

Una de las sorpresas de la semana nos la hemos llevado con el anuncio de la segunda temporada de The Get Down. Tampoco es un tráiler oficial pero contiene nuevas imágenes y desvela la fecha del 7 de abril como día del estreno.

  • Silicon Valley

HBO ya ha empezado a promocionar una de sus comedias estrella. Silicon Valley ha ido ganando adeptos con el tiempo y, si bien no se ha convertido en una referencia intelectual como Girls, sí que le sale muy rentable a la cadena que la produce. Su cuarta temporada se estrena el 23 de abril, en HBO España y también en Movistar+.

  • ¿Qué fue de Jorge Sanz?

Por último, os traemos un divertido vídeo promocional del octavo episodio de la comedia de Movistar+, ¿Qué fue de Jorge Sanz? Cada cierto tiempo el actor, que ha sabido encajar con muchísimo humor los sinsabores del éxito, y el gran David Trueba, nos trae un nuevo capítulo que esperamos ver con más frecuencia. Éste, el octavo, se podrá ver en Movistar Series desde el día 4 de marzo.

El ‘prime time’ a las once de la noche no existe

Hace unos días, leyendo este artículo de Borja Terán, Pablo Motos, el amo del prime time (imprescindible como siempre sus reflexiones sobre la industria televisiva), se insistía en que Pablo Motos estaba coleccionando un buen número de minutos de oro. El último, el del jueves 16 de febrero, cuando reunió frente al televisor a 4.181.000 espectadores a las 22.36h, un 21,4% de cuota de pantalla. Teniendo en cuenta que se trata de un programa de access prime time es todo un éxito y, además, la confirmación de que el prime time a las once de la noche no existe, o no debería.

Las grandes cadenas generalistas siguen jugando a un juego peligroso para ellos mismos y para la industria televisiva en general. Ambos gigantes Mediaset y Atresmedia parecen empeñados en comprobar quién acaba antes con el otro. Y en medio estamos nosotros, los espectadores (los de siempre), que poco a poco vamos abandonando el consumo lineal en favor de las plataformas de contenido online o la televisión de pago. No hablemos ya de los adolescentes. Pese a nuestras quejas al respecto, ellos han respondido retrasando aún más el comienzo de programas o series que estamos esperando ver.

La gente en España, aunque haya muchos que no, trabajamos, comemos, dormimos, sentimos y nos gustan algunas series de las que Antena 3 y Telecinco emiten. Cuando empiezan Sé quien eres Pulsaciones yo ya no sé quien soy y mis pulsaciones son tan bajas que no puedo levantar los párpados. Así nos empujan hacia sus plataformas de contenido a ver los episodios sin tanto corte publicitario y cuando nosotros queremos. Es cierto que es una ventaja para nosotros pero no para ellos, porque allí sus productos no serán tan rentables como en la lineal. Imagino que, por tanto, otra solución para rentabilizarlas es venderlas a HBO España, caso de la primera, o al mercado exterior, caso de la segunda.

Hasta que los anunciantes no reaccionen no tenemos nada que hacer. A ellos les convienen que les vean el mayor número de gente posible, y no el mayor porcentaje posible. Sobre todo cuando ese porcentaje son cuatro gatos que probablemente ni estudien ni trabajen, o que no esté en la franja de edad de 18-49 años que en Estados Unidos tanto se busca. Desde nuestra humilde posición, creo que los periodistas, los blogueros y demás analistas televisivos deberíamos dejar de usar el lenguaje que ellos quieran. Llamemos a cada cosa por su nombre y prime time no empieza a las 23h, eso ya es late night. El prime time es cuando el señor Pablo Motos emite su programa. Y él es quien gana.

‘Santa Clarita Diet’, la comedia fallida de Netflix

La última serie de Netflix, Santa Clarita Diet, nos ha decepcionado mucho.

Hace justo una semana llegaba a Netflix su última serie, Santa Clarita Diet, una comedia con actores reconocibles y una premisa tan loca como interesante a priori. Como era de esperar, las expectativas superaron con creces a la realidad, pero no esperábamos que fuera tan grave como para darnos vergüenza ajena. No voy a perder demasiado tiempo con esta crítica, pero voy a tratar que sea constructiva y esté bien argumentada.

Sheila (Drew Barrymore) y Joel (Timothy Olyphant) son una pareja de agentes inmobiliarios que vive en un pequeño pueblo de Los Angeles llamado Santa Clarita. Un día, ella se convierte en una especie de zombie, aunque sin estar muerta del todo aparentemente. Sus dos características principales son que necesita saciar su hambre con carne humana y un incontrolable apetito sexual. Su marido y su hija se convierten en sus cómplices buscando malas personas a las que asesinar y almacenar en su congelador.

No entiendo Santa Clarita Diet. Hay muchas cosas que no entiendo y soy consciente de que es culpa mía. Pero en el caso de esta serie creo que no está bien definido qué quiere ser. Pretende ser una comedia familiar con grandes dosis de humor negro y una pizca de gore. Según lo que he visto, el exceso de vísceras es un punto que juega en su contra porque no aportan ninguna novedad, no hay tanta creatividad en el guión como suele haber en las películas del género o, por citar algo de televisión, la ingeniosa Ash vs. Evil Dead. Es verdad que no es fácil mezclar dos géneros tan opuestos, quizás por eso no deberían haberlo hecho. Sobre todo porque los chistes impostados, las interpretaciones forzadas son propias de comedias blancas para toda la familia. Dicho esto, si en Modern Family hubieran hecho algo parecido en un episodio le habría salido mucho mejor. principalmente porque los actores funcionan.

La pareja protagonista no da la talla en Santa Clarita Diet

Lo siento mucho por Olyphant, un actor que siempre me ha gustado, pero no vale para este tipo de comedias. Y a la buena de Drew Barrymore no le vamos a descubrir las carencias ahora. En este caso, ambos van cada uno por su lado y están tan forzados que a veces parece que necesitan ayuda de un apuntador. Pero no vamos a culpar a ellos de todo lo malo que hay en Santa Clarita Diet, si los guiones no dan la talla, si las situaciones son previsibles y los intérpretes no están bien dirigidos.

Los problemas con esta serie empiezan desde el momento en el que se da luz verde al proyecto. Netflix debe recibir miles de guiones que aspiran a convertirse en series, pero su volumen de producción es demasiado alto, por lo que creo que es normal que muchas veces se cuelen ficciones fallidas. Para mí, Santa Clarita Diet, lo es; para Netflix seguro que no. Necesita mucho contenido propio y parece tener un grupo de seguidores que le ríe las gracias con cualquier cosa que hagan, como es el caso. Me gustaría recomendar este artículo que enlazo, en el que se entiende muy bien cuáles son las motivaciones de la plataforma.

‘Riverdale’: la estética sí importa en el género teen

Movistar Series Xtra estrena Riverdale, la serie de The CW basada en los cómics de Archie

No es fácil para mí aceptar el reto de ver una serie de temática adolescente (hace tiempo que no soy su público objetivo) ya que cuando te sientas frente al televisor sabes lo que vas a encontrar. Un catálogo de lugares comunes, tramas previsibles y poca ambición por innovar. Riverdale, en cambio parece tener asumido lo que es y sabe que el espectador sabe lo que se va a encontrar. Por eso decide ofrecernos algo más, una estética posmoderna que nos retrotrae a los años 50, más por una cuestión artística que por parecido con el cómic, mucho más colorido y carente de la oscuridad que rezuma la serie. En España se emite en Movistar Series Xtra los viernes a las 23.10h, un día después que en Estados Unidos.

Como hemos señalado, Riverdale está basada en los célebres comics de Archie, que datan de 1942 y una serie de televisión de 1968. The CW, de la mano de Roberto Aguirre-Sacasa como showrunner y Greg Berlanti como productor ejecutivo, ha hecho una adaptación con muchísima libertad sobre el material original, que conserva a los personajes y poco más, está establecida en nuestros días (con todo lo que ello implica) y se ha vuelto más oscura. El colorido y el tono de los cómics no tiene nada que ver con la serie y es muy de agradecer el atrevimiento.

Riverdale, la nueva serie de The CW y Movistar Series Xtra, adapta los cómics de Archie con una estética que poco tiene que ver con el original.

Estética y atmósfera

No es que Riverdale sea Les Revenants, hay que relativizarlo un poco. Tampoco es Twin Peaks aunque Movistar nos la haya intentado vender como teen peaks. Pero sí hay que reconocer que sus creadores se han esforzado por dar un paso más allá en las series de instituto. Para empezar, en su fotografía hay una vocación por innovar con una estética más oscura que en los cómics, algo que se puede observar también en sus preciosos planos. Todo ello ayuda a crear una atmósfera que sirve como envoltorio para todas las tramas adolescentes a las que estamos acostumbrados. El trasfondo del asesinato, que en el piloto todavía es inexistente, será muy importante para poder decir si la serie se lanza definitivamente al suspense o se queda en un intento que agradeceremos.

Volviendo al instituto

Después del final de algunos de sus mayores exponentes de los últimos años, el género teen había quedado relegado a las series de corte fantástico y superhéroes. El instituto estaba en franca decadencia y algunos intentos de dar una vuelta al subgénero como Glee agotados también. Riverdale sólo podía estrenarse en The CW, auténticos maestros de este tipo de series inocentonas pero con unas ganas tremendas de innovar. Ahora, sus dramas y comedias le hablan a su público con un lenguaje más directo y lo más importante, ya no son tan inocentes. Como han demostrado últimamente con Jane The Virgin, Los 100 o Crazy Ex-Girlfriend, y por lo visto en Riverdale, parecen querer ir al grano y saltarse algunos pasos que el espectador ya tiene que tener asumidos.

Los protagonistas de Riverdale son K.J. Apa como Archie, Cole Sprouse como Jughead, Camila Mendes como Veronica Lodge y Lili Reinhart como Betty

Otra de las cosas que más llama la atención es su guión y sus diálogos. De forma muy inteligente, el personaje de Veronica Lodge le va explicando a los demás cómo funcionan las series de instituto, ahorrándonos en un episodio lo que en otras series ocuparían cuatro o cinco. Ese dinamismo puede ser uno de los puntos a favor para captar a un público juvenil tirando a adulto que quieran ver algo más ligero. Otro guiño a un público de más edad son las referencias, algunas de ellas muy divertidas, a otras series de televisión principalmente del cable y hasta una mención a los domingos de HBO. Sin duda, el público seriéfilo ya queda conquistado. Incluso la participación de Luke Perry (Sensación de vivir) y Madchen Amick (Twin Peaks) son otra referencia al universo seriéfilo y al género teen en particular.

Por lo visto hasta ahora, Riverdale tiene muchas papeletas para convertirse en uno de los éxitos de la midseason. Su casting me parece muy acertado, los protagonistas son guapísimos, algo que resulta importantísimo en este tipo de series. Su agilidad, su estética y su guión invitan a seguir con ella. ¿Has visto el piloto de Riverdale? ¿Seguirás con ella? ¿Qué te ha parecido su estética?

La tercera temporada de ‘The Affair’ sigue abriendo puertas

Alison Bailey (Ruth Wilson) y Noah Solloway (Dominic West) en la tercera temporada de The Affair

La cantidad inasumible de series que se emiten en la actualidad a menudo nos hace olvidar cuáles son las realmente buenas y las sólo aceptables. El consumo desmedido de ficciones que tienen un buen nivel provoca que menospreciemos a otras que son muy superiores. La tercera temporada de The Affair nos recuerda por qué seguimos viendo series, por qué prestamos atención a muchas que ni siquiera la merecen y qué estamos haciendo con nuestro tiempo. Seguir Leyendo