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Estrenos de series en marzo 2026: Riot Women, DTF St. Louis y más | Podcast

Nuevo podcast de Cultura Seriéfila, en la que comentamos estrenos de series marzo 2026 como Riot Women, DTF St. Louis, Rooster, Scarpetta y muchas

Los estrenos de series de marzo 2026 llegan cargados de novedades en todas las plataformas, y en Cultura Seriéfila analizamos las más destacadas en nuestro episodio 9×20. Desde apuestas potentes como Riot Women, DTF St. Louis, Rooster o Empatía, hasta títulos como El joven Sherlock, Scarpetta o Marshals, repasamos todo lo que tienes que ver este mes.

Mejores estrenos de series de marzo 2026

A diferencia de quincenas anteriores, los primeros quince días de marzo han llegado repletos de buenos estrenos. O al menos atractivos a priori. Además, el número ha sido prácticamente inabarcable, por lo que hemos intentado echarle un ojo a casi todo. También hemos tenido grandes nombres de la interpretación y la dirección en muchos de los productos que analizamos en este podcast: Nicole Kidman, Steve Carell, Jason Bateman, Rachel Weisz…

El programa mantiene su estructura habitual, dividiendo los contenidos por plataformas para facilitar el seguimiento:

Netflix

Abrimos con Netflix, donde encontramos propuestas como Vladimir, Los dinosaurios, El asesino del TikTok o Esa noche, títulos que reflejan la variedad de géneros que maneja la plataforma.

Prime Video

En Prime Video destacan especialmente El joven Sherlock y Scarpetta, dos apuestas muy diferentes pero con potencial para enganchar al público.

HBO Max

Uno de los bloques más potentes del programa llega con HBO Max, donde analizamos DTF St. Louis y Rooster, dos series que no dejan indiferente. Vaya año el de la plataforma de Warner.

Movistar Plus+

Especial atención merece Movistar Plus+ con Riot Women y Empatía, dos de los títulos más destacados del episodio. Otra que lo está haciendo fenomenal con sus compras y sus producciones originales.

Otras plataformas

El repaso se completa con estrenos en Apple TV, SkyShowtime y Filmin, ampliando el abanico de recomendaciones.

Mucho más que un repaso

Más allá de enumerar estrenos, el equipo de Cultura Seriéfila aporta contexto, opinión y análisis, ayudando a los oyentes a decidir qué ver en un momento en el que la oferta es más amplia que nunca.

Si buscas nuevas series o quieres estar al día de lo más relevante del mes, este episodio es una escucha imprescindible.

Por último, como es habitual, te dejo el reproductor justo aquí abajo para que lo escuches desde ya.

Crítica de ‘Más que rivales’: La serie de Movistar Plus+ rompe tabúes

Heated Rivalry o Más que rivales está disponible en Movistar Plus+

Se esperaba con mucho entusiasmo esta serie original de la cadena Crave en Canadá, que ha causado furor en Estados Unidos. Su llegada a España a través de Movistar Plus+ no ha hecho más que confirmar que Más que rivales (Heated Rivalry) es una serie sensacional. Simple, pero efectiva, divertida a la vez que comprometida. Una serie que te hace sentir bien y al mismo tiempo te hace reflexionar.

Sinopsis: Rivales en el hielo, amantes en secreto

Vamos a ponernos en contexto con la sinopsis oficial: Rivales en la pista, amantes en secreto. Shane e Ilya son jóvenes, brillantes, ambiciosos y enemigos declarados sobre el hielo. A pesar de la intensa competencia y la animosidad pública entre sus equipos, ambos sienten una innegable y abrumadora atracción mutua que los lleva a vivir una relación oculta durante años. La serie explora cómo esta conexión prohibida evoluciona a lo largo de siete años, poniendo a prueba su lealtad, sus carreras profesionales y sus corazones.

Más que rivales (Heated Rivalry) se basa en la serie de libros escritos por Rachel Reid, Game Changers, en el que cada uno de ellos se basa en una pareja diferente siempre dentro del mundo del deporte profesional. En este caso ha tocado esta pareja de orígenes tan distintos dentro de un deporte tan canadiense como el hockey sobre hielo.

El hockey sobre hielo: la masculinidad tóxica

La homosexualidad ha conseguido ganar mucho terreno en los últimos años. Las artes escénicas, la música e incluso cualquier trabajo de oficina o de servicios cuentan con personas del colectivo LGTBIQ+. Es cierto que muchas siguen teniendo problemas de aceptación y que según qué trabajos muy masculinizados todavía es tabú. Pero el hockey sobre hielo, ese deporte donde los hombres chocan constantemente los unos con los otros, donde incluso se generan peleas esporádicas y la testosterona está suelta sin control, la visibilidad por parte de los que están dentro de la pista y en las gradas está lejos de ser aceptada.

Hudson Williams y Connor Storrie son los protagonistas de Más que rivales (Heated Rivalry), disponible en Movistar Plus+

Lo que plantea Más que rivales es una fantasía que en el deporte masculino profesional está muy lejos de cumplirse. Obviamente que existe como existe en cualquier rincón de la sociedad, pero el miedo entra en escena. A pesar de lo abiertos que nos creemos que somos, las marcas son las primeras en retirar apoyos si alguien sale del armario y dicha marca piensa que sus potenciales compradores no aceptarían algo así. De ahí radica el miedo a perder poder adquisitivo, a fallarle a gente que dependen de ti, a crear mal ambiente en el equipo o en tu propia afición. En el mundo civilizado, ya no es delito ser gay, ni temes por tu vida pero los miedos pasar a ser otros.

Shane e Ilya: Dos caras de la misma moneda

En este contexto, tenemos a Shane Hollander, una estrella en ciernes, el yerno que todas las madres desearían tener, el jugador por el que se pelean todas las marcas, el que tiene que aparentar ser el chico perfecto. Y también el más hombre. Por el otro lado tenemos a Ilya Rozanov, de nacionalidad rusa (ojo que en ese país sí siguen teniendo problemas los homosexuales), un villano díscolo que cae mal y, por tanto, otro exponente máximo de masculinidad.

Un «Caballo de Troya» en formato serie

Más que rivales no es una serie excelsa, no es ninguna obra maestra. Es entretenida a más no poder, llega a un espectro de público muy amplio no solo en gustos sino también en edad. Pero es que no lo necesita, para denunciar un problema no hace falta crear un dramón en el que los protagonistas sufren sin parar el rechazo que los rodea. La serie se centra en la relación de amor entre ambos, con sus altibajos, sí, en su clandestinidad, pero no se centra en los obstáculos que tienen por delante. Eso es lo que nos hace disfrutar, vivir su historia de amor junto a ellos.

Dicho esto, gran parte del éxito de Más que rivales viene gracias a la química entre sus protagonistas. Es imposible ver una conversación entre ellos sin una media sonrisa en la boca. Es ese tipo de series en la que quieres que les vaya todo lo bien que merecen. En este sentido Hudson Williams y Connor Storrie se salen. Es verdad que la serie utiliza un tono deliberadamente ligero en el que las escenas de sexo están presentes constantemente y de forma bastante explícita, aunque con rodadas con un buen gusto extraordinario.

La intensa historia de amor es el motor de Heated Rivalry (Más que rivales), de Movistar Plus+

Conclusión: Mucho más que «salseo»

En definitiva, Más que rivales actúa como un «caballo de Troya» que nos atrae en un primer instante por el morbo, el salseo y una bonita historia de amor con idas y venidas, pero una vez terminada nos deja esa puerta abierta a la reflexión. ¿Por qué en 2026 una historia como esta tiene que seguir siendo una fantasía? Una muy buena pregunta con una respuesta difícil e incómoda. 

¿Qué te ha parecido Más que rivales? ¿Has disfrutado más con el salseo de la historia de amor y las escenas tórridas o con la reflexión que la serie nos lanza? Te leo en comentarios.

Las 10 mejores series de 2025 según los oyentes de Cultura Seriéfila

He aquí las mejores series 2025 elegidas por nuestra audiencia

Se acabó el 2025 y, como es tradición en esta casa, nos toca mirar por el retrovisor. Pero este año el ranking tiene un sabor especial. No es mi lista, ni la del equipo del podcast; es la vuestra. Tras semanas de intensos debates en nuestro grupo de Telegram y de recibir vuestros votos a través de nuestra tradicional encuesta, hoy publicamos las 10 series que han definido el año para la comunidad de Cultura Seriéfila.

Un año marcado por la ambición técnica (esos planos secuencia que nos han dejado sin aliento), el regreso de géneros clásicos con una vuelta de tuerca y, sobre todo, la confirmación de que el espectador busca historias con alma, independientemente del presupuesto.

Aquí tenéis vuestro Top 10.

10. ‘The Last of Us’ – Temporada 2 (HBO Max)

The Last of Us Teamporada 2 Bella Ramsey Pedro Pascal

Había miedo. Adaptar la parte más divisiva de la obra de Neil Druckmann era un reto suicida, pero Craig Mazin ha vuelto a demostrar que es uno de los mejores cirujanos de guiones de la industria. Los oyentes habéis destacado la capacidad de la serie para hacernos empatizar con lo «injustificable». Bella Ramsey se ha echado la serie a la espalda, y la entrada de Kaitlyn Dever como Abby ha sido, sencillamente, un terremoto emocional. Una temporada casi a la altura de la primera.

9. ‘Separación’ – Temporada 2 (Apple TV)

La segunda temporada de Separación (Severance) ha sido excepcional en Apple TV

La serie de Dan Erickson y Ben Stiller se ha hecho de rogar, pero el regreso a Lumon Industries ha valido cada segundo de espera. Habéis premiado esa capacidad única de Apple para mantener el misterio sin caer en el vacío narrativo. Una segunda temporada que ha expandido el mundo exterior de los «Innies» con una estética clínica que sigue siendo la más fascinante de la televisión actual. Una temporada que ha acabado ofreciendo más respuestas de lo esperado y que nos tiene en tensa espera para la tercera.

8. ‘Pluribus’ (Apple TV+)

Rhea Seehorn protagoniza Pluribus, la nueva serie de Vince Gilligan en Apple TV

No hay año sin que Apple nos regale una «Sci-Fi de prestigio» y esta vez vuestro voto ha ido para Pluribus. Esta distopía sobre la gobernanza global y la identidad digital ha calado por su inteligencia y su puesta en escena. Una serie que no da respuestas masticadas y que nos ha tenido horas analizando cada detalle. Ya sabemos quién es su creador, Vince Gilligan, uno de los showrunners infalibles de la industria de Hollywood, que cuenta prácticamente sus series como éxitos asegurados. Mención especial para Rhea Seehorn, actriz para la que se escribió el papel, y vaya si estaba justificado.

7. ‘Anatomía de un instante’ (Movistar Plus+)

Alberto Rodríguez se une a Álvaro Morte, Eduard Fernández y Manolo Solo en 'Anatomía de un instante' una brillante disección sobre el 23-F

La sorpresa nacional del año. Ver a Alberto Rodríguez contenido, preciso y obsesionado con el detalle histórico para adaptar a Javier Cercas ha sido un regalo. Habéis valorado especialmente cómo ha logrado transmitir la tensión de un momento que todos conocemos, convirtiendo los pasillos del Congreso en el escenario de un thriller de espionaje político de primer nivel. El director sevillano ha bordado un retrato psicológico colectivo personificado en los tres hombres que se mantuvieron en pie ante los disparos de Tejero. Suárez, Carrillo y Gutiérrez Mellado, además, son interpretados con brillantez por Álvaro Morte, Eduard Fernández y Manolo Solo respectivamente. Por último, recordaos que tenéis vídeo en YouTube y artículo en este blog.

6. ‘The Studio’ (Apple TV+)

Seth Rogen es el creador de The Studio, en Apple TV

La sátira necesaria. Seth Rogen y Evan Goldberg se han llevado el sexto puesto con este dardo envenenado al corazón de Hollywood. Los oyentes de Cultura Seriéfila, que amáis los entresijos de la industria, habéis disfrutado con esta mirada cínica a la guerra del streaming, los egos de los actores y la absurda burocracia de los grandes estudios. Ácida, inteligente y muy autoconsciente. Y, por si fuera poco, técnicamente perfecta.

5. ‘The Pitt’ (Max)

The Pitt, la serie de médicos de HBO Max, con Noah Wyle y Scott R. Gemmill, que trabajaron en Urgencias.

El regreso del drama médico con mayúsculas. Noah Wyle vuelve a casa, pero no para hacer un ejercicio de nostalgia, sino para retratar la cruda realidad de un hospital de Pittsburgh. Bajo la batuta de R. Scott Gemmill, la serie ha conquistado a nuestra audiencia por su realismo sucio y su ritmo frenético, alejándose del culebrón para centrarse en la ética y el colapso del sistema sanitario. Además, el formato de una hora real por episodio y un turno de 15 horas, le han sentado muy bien, aportando ese frenetismo y realismo que necesitaba la serie.

4. ‘Pubertat’ (Max)

Pubertat, miniserie de Leticia Dolera en HBO Max

Leticia Dolera ha firmado en Max su obra más madura y necesaria. Abordar una agresión sexual en un entorno adolescente sin caer en el juicio fácil ni en el amarillismo es una proeza. La comunidad ha destacado la valentía de la propuesta y esa sensibilidad tan propia de Dolera para narrar lo invisible. Es una serie que duele, que incomoda y que, precisamente por eso, no se puede dejar de ver.

3. ‘Task’ (Max)

Task, la serie de HBO Max, creada por Brad Ingelsby y protagonizada por Mark Ruffalo

La medalla de bronce es para uno de los creadores más interesantes del drama criminal estadounidense: Brad Ingelsby. Tras Mare of Easttown, el showrunner nos lleva de nuevo a la Pensilvania profunda con un Mark Ruffalo que huele a Emmy. Task es la esencia de lo que nos gusta en este blog: personajes rotos, investigaciones que avanzan al ritmo del corazón de sus protagonistas y una atmósfera que puedes cortar con un cuchillo. Televisión gourmet.

2. ‘Tierra de mafiosos’ (‘Mobland’) (SkyShowtime)

La medalla de plata ha sido para la adrenalina pura. Ronan Bennett, creador de Top Boy y Chacal, desembarca en SkyShowtime con su sello inconfundible: montaje rítmico, diálogos afilados y una violencia con estilo, aderezado además con la dirección y producción de Guy Ritche. Pero la clave del éxito entre nuestros oyentes ha sido la presencia de Tom Hardy, que encaja como un guante en este universo de criminales y códigos de honor. Un neo-western de acción que ha sido el «guilty pleasure» (y no tan guilty) de la temporada.

1. ‘Adolescencia’ (Netflix)

Y llegamos a lo más alto. No ha habido discusión: Adolescencia (Adolescence) es la serie del año para los oyentes de Cultura Seriéfila. La proeza técnica de Philip Barantini rodando en plano secuencia cada episodio no es un simple truco visual; es una herramienta para atraparnos en la angustia de ese padre (Stephen Graham) y ese hijo acusados de lo peor. El guion de Jack Thorne es una clase magistral de drama social británico. Una obra maestra que nos ha recordado por qué amamos las series.

¿Qué os parece el ranking definitivo de la audiencia? ¿Se ha quedado vuestra favorita fuera del podio? Nos leemos en los comentarios y, como siempre, nos escuchamos en el podcast para analizar cada uno de estos títulos al detalle.

Por último, os dejo por aquí el podcast de Mejores Series de 2025, en el que se publicó este ranking que vosotros, oyentes de Cultura Seriéfila, habéis elegido.

¿Por qué ‘Anatomía de un instante’ no es otra serie aburrida sobre el 23‑F?

Alberto Rodríguez se une a Álvaro Morte, Eduard Fernández y Manolo Solo en 'Anatomía de un instante' una brillante disección sobre el 23-F

Durante años parecía imposible acercarse al 23‑F sin caer en el tono académico, didáctico o directamente escolar. Todos conocemos el desenlace: Tejero entra, dispara al techo, los diputados se tiran al suelo, el Rey aparece en televisión y el golpe fracasa. Caso cerrado. Y, sin embargo, Movistar Plus+ y Alberto Rodríguez han conseguido algo poco habitual: convertir uno de los episodios más analizados de nuestra historia reciente en un thriller político de primer nivel. Anatomía de un instante no quiere que aprendas nada nuevo: quiere que lo sientas.

La serie adapta el ensayo homónimo de Javier Cercas, publicado en 2009. Un texto complejo, reflexivo y sin diálogos que parecía, a priori, poco agradecido para la ficción. El reto no era pequeño. Para afrontarlo, Alberto Rodríguez vuelve a apoyarse en su equipo habitual: Rafael Cobos al guion y Fran Araújo en producción, con la experiencia previa de proyectos como La Peste.

El reparto es uno de los grandes logros de la serie. Aquí no se buscaba el parecido físico exacto, sino actores capaces de sostener el peso dramático de la historia:

  • Álvaro Morte como Adolfo Suárez, en una transformación apabullante.
  • Eduard Fernández como Santiago Carrillo, sobrio y magnético.
  • Manolo Solo como Gutiérrez Mellado, irreconocible.
  • Junto a ellos, David Lorente (Tejero), Óscar de la Fuente (Milans del Bosch) y Miki Esparbé (Juan Carlos I).

El resultado es un casting al servicio del drama, no del mimetismo.

El sello Alberto Rodríguez: atmósfera y tensión

Si conoces La isla mínima o El hombre de las mil caras, sabes que Alberto Rodríguez domina como pocos la creación de atmósferas opresivas. Anatomía de un instante es una continuación natural de ese estilo.

Una España que se puede oler

El Congreso, La Moncloa o el piso desde el que Carrillo planea su regreso se sienten cerrados, cargados y asfixiantes. El humo del tabaco, el sudor en los rostros, la iluminación ocre… Todo construye un realismo sucio, muy lejos de la épica limpia de los libros de texto. No es la historia explicada: es la historia vivida desde dentro, cuando realmente no llegaba la camisa al cuerpo.

Ritmo de thriller sin tiros

Rodríguez demuestra, una vez más, su talento para convertir conversaciones de despacho en escenas de alto voltaje. Un intercambio de miradas o el gesto mecánico de encender un cigarrillo resulta más tenso que un tiroteo. Aquí no hay persecuciones: hay decisiones. Y pesan como toneladas.

ANATOMIA DE UN INSTANTE Serie de Movistar+ Temporada 1, director Alberto Rodríguez, Actores : Álvaro Morte, Manolo Solo ; Eduard Fernández; David Lorente

La dignidad en el instante decisivo

El corazón temático de la serie está en una pregunta que atraviesa todo el relato:

¿Por qué no se agacharon?

Suárez, Carrillo y Gutiérrez Mellado representan ideologías enfrentadas, pero en ese momento forman el único cuerpo de la democracia. Los tres son, a su manera, traidores:

  • Un militar que ayudó a desmontar el régimen que lo formó.
  • Un falangista que abrió la puerta a la democracia.
  • Un comunista que aceptó pactar con quienes lo habrían ejecutado años atrás.

Permanecer sentados no es solo un acto de valentía individual. Es un gesto político que redefine el futuro del país. La serie consigue transmitir la fragilidad de la libertad con una potencia poco habitual en la ficción española.

Del ensayo a la ficción: el riesgo del guion

Adaptar un ensayo supone tomar decisiones arriesgadas. Aquí se han tenido que imaginar diálogos y situaciones privadas para convertir la reflexión de Cercas en acción dramática.

¿Funciona? Sí, porque la serie no pretende ser una enciclopedia. Es una radiografía del poder. Los planos cenitales, marca de la casa del director, refuerzan esa idea de piezas moviéndose sobre un tablero a punto de estallar.

El sonido como arma narrativa

Uno de los aspectos técnicos más brillantes es el diseño de sonido. El silencio del hemiciclo tras los disparos pesa más que cualquier partitura épica.

Pasos, crujidos, respiraciones… La amenaza se construye desde lo cotidiano. Una lección clásica de cine: a veces da más miedo lo que no se oye.

Veredicto final

Anatomía de un instante no es una serie para memorizar fechas. Es una experiencia para comprender la tensión de un país al borde del abismo.

Con una factura técnica impecable, interpretaciones soberbias y una dirección que entiende el suspense como pocos, estamos ante una de las series españolas más ambiciosas del año.

¿Y tú qué opinas? ¿Te atrapa su estilo visual o te resulta asfixiante? Te leo en comentarios.

Y si quieres seguir profundizando en series desde una mirada crítica y cinematográfica, te espero en el podcast Cultura Seriéfila, disponible en Spotify, iVoox y Apple Podcasts. De hecho, aquí te dejo el enlace con el programa en el que hablamos de Anatomía de un instante. Espero que lo disfrutes.