Portada » Archivos por Miguel Romero » Página 30

Autor: Miguel Romero

El cine y las series de televisión son mi pasión, aunque la Edad de Oro de la pequeña pantalla me conquistó sobre todas las cosas. En Cultura Seriéfila analizo toda ficción que lo merezca con una dosis muy alta de opinión. También me podéis escuchar en el podcast de Cultura Seriéfila y eventualmente en La Jungla Radio.

Better Call Saul: de rodillas en el desierto

Spin off de Breaking BadEl escepticismo era probablemente el sentimiento generalizado ante un spin off de Breaking Bad protagonizado por Saul Goodman, que en principio iba a ser una comedia pero durante el desarrollo Vince Gilligan y Peter Gould se dieron cuenta de que tenían entre manos mimbres para un drama similar a su obra madre. Y no se equivocaron, Better Call Saul le hace justicia.

Como ya sabréis, la serie es una precuela de Breaking Bad y nos sitúa varios años antes de toda la trama de Walter White y compañía, cuando Saul Goodman era Jimmy McGill, un abogado recién licenciado que busca su hueco en la profesión tras ser rechazado en el bufete de su hermano. Better Call Saul nos presenta a un personaje que dista mucho del que veremos en el futuro, salvo en su extrema cutrez, que busca hacer el bien como buenamente puede. Su llegada a Alburquerque era un segundo comienzo en su vida tras haber ejercido de estafador en Chicago. Como le ocurría a Walter, Jimmy se ve atrapado en una telaraña de la que no puede salir pero en la que cada vez se encuentra más cómodo.

Las premisas de Better Call Saul son similares a las de Breaking Bad y su ejecución también. Gilligan y Gould aciertan en el tono de la serie y se agradece que al final apostaran por el drama, la verdad es que después de ver el resultado se haría difícil de prescindir de ella tal y como es y una comedia está claro que no era lo más adecuado. Además, los showrunners ya se puede decir que tengan un sello propio: la música y la fotografía siguen siendo iguales de desérticas, la primera con sus clásicos acordes y una selección muy buena de temas y la segunda con esos tonos amarillentos que tanta sensación de calor transmiten. La iluminación también es muy destacada y los claroscuros están muy presentes ante la multitud de zonas en penumbra como la casa de su hermano, el garaje del bufete o su despacho situado en un establecimiento chino de pedicura. Con respecto a los planos, volvemos a encontrar esos planos imposibles, aberrantes y contrapicados. Por supuesto, la atención al detalle es máxima y son habituales los guiños a Breaking Bad, ya sea en cuanto a personajes o lugares y que son difíciles de detectar si no eres un fanático pero que aportan mucho valor si los descubres.

Protagonista de Better Call Saul

La primera temporada de Better Call Saul tiene momentos brillantes y algunos capítulos redondos, como en el que conocemos el pasado de Mike o el segundo, que ya pone a los personajes en las típicas situaciones tan extremas que nos servía Breaking Bad. De rodillas y en el desierto. Los cambios de ritmo son una constante en la serie, yendo desde momentos muy lentos que recuerdan mucho a las películas de los hermanos Coen, de los que también bebe a la hora de usar el humor negro, a ritmos muy rápidos en los que las acciones se precipitan con el habitual macarrismo de Tarantino. El equilibrio entre ambos parece ser la clave del éxito del lenguaje de sus creadores.

Aunque funcione perfectamente de forma autónoma, Better Call Saul siempre queda un poco ensombrecida por Breaking Bad, de ahí a que salga perdiendo en muchas comparaciones. Es muy importante verla con la suficiente perspectiva y asimilar que son dos series diferentes aunque a veces sea realmente complicado y éste sin duda es punto más débil. La serie también adolece de falta de personajes, pues realmente salvo la trama de Mike y los asuntos del bufete, las demás son tangenciales y tienen muy poco peso. El arco de su hermano Chuck y sus problemas con la tecnología es la más floja de todas y me cansa por momentos. Aunque el final de la temporada nos deja abierta la puerta a muchos cambios en la serie y esperamos que así sea.

En definitiva, Better Call Saul es un excelente complemento para los fanáticos de Breaking Bad pues está lleno de referencias, huevos de pascua y personajes familiares para todos. Como serie independiente también funciona bien y los temores de que Bob Odenkirk no pudiera aguantar tanto protagonismo han quedado en nada pues su trabajo es sencillamente espectacular. Además, la fiesta no ha hecho más que comenzar así que auguramos muchos éxitos a esta serie de AMC.

Recordamos que Better Call Saul se ha visto en España de la mano de Movistar Series, que aún la conserva en su catálogo. 

Vis a Vis: la oscuridad por fin llega a nuestra ficción

Momento tenso del piloto de Vis a Vis

El escepticismo y la pereza nos invadieron cuando empezamos a ver las primeras imágenes promocionales de Vis A Vis, cuyo parecido más que razonable con Orange Is The New Black nos hacía temer lo peor en forma de remake castizo. Pero tras la intensa promoción para desmarcarse de la serie de Netflix y ver el primer episodio, creo que todos hemos quedado muy sorprendidos con el resultado. Nada de dramedia, la nueva producción de Globomedia es un thriller carcelario muy oscuro que vuelve a confirmar que nuestra ficción va por el buen camino.

Llevamos una midseason gloriosa en nuestro país. Tras unos años en que la inversión ha sido escasa debido a la crisis y las pocas series que se producían arriesgaban poco y nos aburrían con fórmulas repetitivas, parece que era verdad que Atresmedia iba a apostar por la ficción televisiva como seña de identidad. Bajo Sospecha, Sin Identidad, Velvet o incluso Allí Abajo han dado pasos adelante en el buen camino y Vis a Vis, no sólo confirma la tendencia sino que vas incluso más allá tanto en el apartado técnico como en la temática. Estas series pueden parecer remakes de éxitos extranjeros pero en realidad son un simple punto de partida para contar historias significativamente diferentes y, como en este caso, casi opuestas.

Vis a Vis nos cuenta la historia de Macarena, una ejecutiva que entra en prisión por delitos económicos tras ser engañada por su amante. Su vida se desmorona al entrar en el penal y conocer a sus compañeras, que no le pondrán nada fácil su adaptación. Las similitudes con Orange Is The New Black son obvias pero el tono, la ambientación y el género son totalmente opuestos. La mayoría de las reclusas no tienen esa parte tierna como las de la serie de Jenji Kohan, y las que parecen tenerla en realidad esconden muchísima oscuridad. Algunos echan en falta un poco de más humor para descargar la tensión acumulada, curiosamente los mismos que reclaman más realismo y géneros más definidos en nuestra ficción, pero creo que esa crudeza es la que le da a la serie más valor. No es fácil encontrar en nuestras parrillas algo parecido, ni ahora ni nunca. Y Bajo Sospecha ya dio un paso adelante en este sentido, pero no es comparable.

Maggie Civantos es Macarena

Vis a Vis, contra pronóstico, apuesta por muchas caras nuevas. Para empezar su protagonista, Maggie Civantos, que hace un buen trabajo con un papel que no es nada fácil. Junto a ella, un extenso elenco de secundarios entre los que destaca Najwa Nimri, que interpreta a Zulema, la antagonista psicópata que previsiblemente será una pesadilla para Macarena. Fuera de la cárcel, Carlos Hipólito hace las veces de un padre que hará lo que haga falta para sacar a su hija de allí. En definitiva, un reparto del que no se espera mucho pero que lo tiene todo para sorprendernos y ya de paso aportar más frescura al panorama televisivo, un poco cansado de ver siempre a los mismos.

En el apartado técnico, Vis a Vis también es renovadora. La fotografía y su oscurísima iluminación en particular es algo que no estamos acostumbrados a ver en nuestra ficción y ayuda a meternos de lleno en la trama con toda su dureza y en un entorno muy hostil, consigue crear en el espectador un desasosiego constante, a lo que ayuda también su música, menos presente que en otros productos pero precisamente por eso más notable. Por último, me gustaría destacar su diseño de producción, un decorado creado para la ocasión al que no le falta detalle y que es la guinda para crear una atmósfera opresora y claustrofóbica.

Viniendo de Globomedia, una productora que siempre se ha decantado por lo comercial sin arriesgar demasiado, es incluso más sorprendente la calidad de una serie que no dulcifica ningún elemento y que sería imposible ver en una network americana, ya sabemos que están libres de tacos y desnudos y que buscan productos más blancos. El piloto de Vis a Vis es brillante y engancha desde el principio, ya no puedo esperar para ver qué pasa con Macarena Ferreiro.

¿Qué os ha parecido el estreno de Vis A Vis? ¿Qué opináis del giro de Globomedia y de la ficción española en general?

El Ministerio del Tiempo: calidad, entretenimiento y cultura

Rodolfo Sancho, Aura Garrido y Nacho Fresneda

La primera temporada de El Ministerio del Tiempo finalizó el pasado lunes con un final que deja todo muy abierto, menos mal que el sentido común imperó por fin en el ente público y escuchó las súplicas de los ministéricos, que pedíamos la renovación a gritos y a golpe de hashtag. Y aciertan de pleno porque tienen entre manos una serie que, además de ser una gran serie, es el ejemplo de servicio público que debería ofrecer toda televisión gubernamental.

Calificar a El Ministerio del Tiempo como una serie quizás sea un poco genérico y el término se queda muy corto. Ha sido un fenómeno transmedia pues su presencia en Twitter gracias a su gloriosa cuenta oficial y a otras que han creado los fans, como la de los personajes y hasta un podcast no oficial, han conseguido crear una telaraña que trasciende más allá de la pantalla. Por supuesto, las colaboraciones de la productora, de Javier Olivares, Marc Vigil y los actores han sido fundamental en la creación del fenómeno fandom, facilitando entrevistas por doquier incluso a medios más humildes como pequeños blogs y podcasts. Y han sido muy inteligentes porque sabían que su producto era buenísimo pero también que tenían que ir más allá para conseguir una relevancia que seguro que habrá superado sus expectativas.

Que las audiencias no sean importantes para TVE es algo relativo porque es un termómetro para medir el alcance que ha tenido un producto. El Ministerio del Tiempo no se puede calificar de bombazo en cuanto a número de espectadores pero sí a la calidad de los mismos. Todavía los directivos de las cadenas, quizás por culpa del método de medición, no se han dado cuenta de que lo que importa es tener un público de calidad, que es el que realmente consume. Esto no es nuevo, es algo que Estados Unidos se dieron cuenta hace cuarenta años y ha sido el motor que ha hecho evolucionar a la ficción. Si esto no fuera así, series como Hannibal o The Good Wife no tendrían cabida en NBC y CBS respectivamente. Hablando de los fríos números, El Ministerio del Tiempo tuvo en su season finale un 10,8% de share y 2.245.000 espectadores, pero fieles y devotos. Nunca lo tuvo fácil en la noche del lunes con Bajo Sospecha, Los Nuestros o La Voz pero ha recuperado a un público que había perdido la fe en la ficción español y que ha vuelto a creer.

Efectos de El Ministerio del Tiempo

Técnicamente, El Ministerio del Tiempo es impecable. Javier Olivares ha sabido entender el papel de showrunner como nadie lo ha hecho hasta ahora en España, puesto que ha llevado el control total de su creación con muchísima libertad, algo que hay que agradecer a la cadena, no está de más reconocerlo, que se la concedió. Para llevar a cabo su idea y la de su hermano Pablo, se rodeó de los mejores. Nombró a Marc Vigil director de la serie y no ha defraudado para nada, pues ha conseguido dar cohesión e identidad a todos los episodios como si fuera uno sólo y eso se nota a pesar de que no firmar cada uno de ellos, pero sí supo dar con el tono adecuado y crear un concepto. La fotografía, la música y los efectos especiales también han resultado esenciales y han conseguido dotarla de identidad visual, ambientación adecuada y credibilidad, respectivamente.

Pero lo mejor de El Ministerio del Tiempo es que ha creado su propio universo y lo ha hecho tomando un tema muy atractivo a nivel global como los viajes en el tiempo pero desarrollado con los localismos propios. Por eso funciona a la perfección, porque parte de la improbable premisa de que es nuestro país el que posee una arma tan poderosa, con toda la correspondiente mofa que conlleva. Esto ayuda a crear un entorno propicio para todo tipo de gags relacionados con la idiosincrasia de España. Se puede decir que la serie mezcla muchos géneros diferentes y que todos ellos se pueden cantar en cada episodio pues hay drama, comedia, historia y aventura. Todos funcionan gracias al tono y a los diálogos, más frescos y realistas de lo que estamos acostumbrados, y ayudan a facilitar la labor de unos actores que parecen más naturales y mejor interpretados. Es cierto que el casting de El Ministerio del Tiempo es otro de sus aciertos pero éstos no son los únicos actores buenos de nuestro país, lo que ha cambiado es que el libreto que interpretan es brillante, creíble y con gancho, y que tras las cámaras hay gente que realmente los saben dirigir, por no hablar del buen ambiente que hay entre todo el equipo, que se deja sentir en el resultado final.

Tras ver los ocho capítulos que componen la primera temporada, no he conseguido encontrar a mi personaje favorito ni tampoco al que odie. A pesar de que son tres protagonistas, tres principales y un buen puñado de secundarios y episódicos, todos cumplen a la perfección con su cometido. Me gustaría mencionar a los últimos en primer lugar porque se han ganado al espectador a pesar del poco tiempo en pantalla del que han dispuesto, gracias a que en cierta manera, ya los conocemos de antes, entre otros Velázquez, Lope de Vega, Hitler, Franco, Torquemada, Picasso, Dalí, Buñuel y el maravilloso Federico García Lorca. Lo que han hecho con el poeta ha sido muy muy grande. Los tres personajes protagonistas funcionan desde el principio gracias a los anacronismos entre ellos, más acentuados en el caso de Alonso, que provoca situaciones hilarantes, o las referencias a la cultura popular que sus compañeros no están ni cerca de entender, un guiño al espectador. Y Amelia Folch es uno de los personajes más interesantes de los últimos años en la ficción española, es la que aporta la cordura, la inteligencia y el equilibrio. Pero no podíamos dejar de comentar a un personaje que ha desatado la locura, Irene Larra (Cayetana Guillén Cuervo), un personaje de los llamados bitch que ha generado todo un movimiento en Twitter, el de los Cayetaners. También se ha llevado una catarata de elogios Juan Gea, cuyo Ernesto es un personaje sobrio pero de la misma forma entrañable.

Cayetana Guillén Cuervo y Juan Gea

Por último, me gustaría destacar la labor educativa que ha llevado a cabo El Ministerio del Tiempo. Estoy seguro de que muchos padres y maestros tienen que estar dando las gracias porque al fin los jóvenes se están interesando por los clásicos. Muchos de ellos han sido trending topic en Twitter y estoy seguro que a más de uno le han entrado ganas de descubrir sus obras. Esta serie es un caramelo en manos de la televisión pública pues está ofreciendo una ficción espectacular en cuanto a entretenimiento y, al mismo tiempo, una poderosísima herramienta cultural libre de adoctrinamientos. TVE no podía dejarla escapar, menos mal que al final se ha impuesto la cordura. Larga vida al Ministerio.

Bajo Sospecha, otro pequeño paso adelante para la ficción española

Yon González, Blanca Romero, Lluis Homar

No lo ha tenido fácil Bajo Sospecha desde su estreno, pues ha sido víctima de la contraprogramación, tanto de la competencia como de la que ha practicado su propia cadena, Antena 3, que no ha dudado en usarla como arma arrojadiza. Afortunadamente, la serie ha aguantado los cambios de día y ha retenido a una audiencia que se ha mantenido fiel a pesar de tener enfrente a El Ministerio del Tiempo, Los Nuestros o La Voz. Sus 3,7 millones de espectadores y su 20,4% de share deberían garantizar su renovación pero aún nadie ha confirmado nada.

No hay dudas de que Bajo Sospecha ha supuesto un paso adelante, pequeño eso sí, pero importante. Al igual que El Ministerio del Tiempo, se ha atrevido a encuadrarse en un género, aunque sea en uno que gusta a todos, como es el thriller. Bambú viene haciendo las cosas muy bien durante años y cada serie que producen es mejor, aunque este aumento de calidad se está dando poco a poco, bien porque quieren hacer productos más exitosos o bien porque las cadenas imponen muchas cortapisas como para poder trabajar con más libertad. El estilo visual de la serie es definitorio y la música aporta el tono que necesita aunque podríamos echar en falta una atmósfera más característica del suspense. La fotografía es impecable y técnicamente le podemos poner pocas pegas.

Ejecutar un guión con tantos giros y tantos posibles sospechosos como el de Bajo Sospecha es casi imposible sin cometer ciertos errores. En primer lugar, hay que achacarle que no haya sabido explorar más detenidamente a los dos protagonistas, de los que apenas sabemos nada, dos o tres pinceladas, y a los que les ha faltado interactuar más entre ellos, profundizar más en su relación. En cambio, Víctor y Laura han sido en muchas ocasiones un pivote sobre el que han girado las tramas, unos meros espectadores ante todo lo que pasaba ante ellos y da la sensación que al final no aportan casi nada a la investigación del caso. Por otro lado tenemos a la familia Vega, en la que el exceso de miembros juega en contra del desarrollo de muchos de ellos que hubieran dado mucho de sí, tan solo el personaje de Alicia Borrachero, apoyado por su enorme trabajo, ha resultado tener más aristas, el resto, muy planos.

Alicia Borrachero y Pedro Alonso

Alerta de posibles spoilers, si aún no habéis visto Bajo Sospecha y tienes intención de verla no sigáis leyendo.

Por otro lado, el buen hacer de Bajo Sospecha se ve empañado por ciertos errores en detalles, como esas persecuciones tan descaradas, las constantes miradas desde las ventanas de los dos protagonistas, la fácil limpieza de huellas y sangre de un arma homicida solo con agua, la fuerza que un niño puede tener con una linterna en la mano y el hecho de que no esté toda la familia al final entre rejas por diferentes delitos como encubrimiento, ocultación de pruebas, obstrucción a la justicia… Licencias aceptables en algunos casos pero que, sumándolas, son suficientes para que sean un punto débil de la serie.

Por el contrario, Bajo Sospecha nos ha deleitado con giros verdaderamente sorprendentes y no se ha escondido a la hora de tratar temas delicados como la pedofilia en el último episodio o los secuestros y asesinatos de niños, tratados sin pudor y con toda su dureza. Además, la resolución del caso da una vuelta de tuerca siendo culpables al final los propios niños del secuestro de Alicia y su hermano responsable de la muerte de Nuria. Eso sí, el final es totalmente anticlimático cuando descubren la verdad y el resumen de todos los hechos me parece demasiado largo, sobre todo porque nos muestran imágenes que ya hemos visto. Si hubiera ido más al grano hubiera resultado más efectivo.

Mis conclusiones son muy positivas, creo que Bajo Sospecha tiene muchos pequeños errores, pero en términos generales me parece una serie interesante y adictiva, que es justo lo que necesita la ficción española, productos que consigan que el espectador se identifique con ellos y realmente les guste. Antena 3 y Bambú poco a poco lo están consiguiendo, pero espero que logren ir mucho más allá en el futuro, desde luego talento e ideas no faltan.

Asistimos al preestreno de Juego de Tronos en el Alcázar de Sevilla

Salón de Tapices

Gracias a Canal+, Cultura Seriéfila estuvo presente en Sevilla para asistir al preestreno de la quinta temporada de Juego de Tronos tan sólo unas horas antes de su emisión, que se produjo a las 3:00h de la pasada madrugada en un estreno a nivel mundial, algo sin precedentes en la televisión. 200 personas tuvimos el privilegio de ver el primer capítulo, The Wars to Come, en uno de los escenarios de la serie de HBO.

El evento

Desde que las puertas del Alcázar se abrieron a los medios, empezaron a desfilar caras conocidas del mundo de la televisión, aunque la verdad, nos esperábamos la presencia de algunos más, tanto en número como en relevancia. Jon Plazaola, protagonista de Allí Abajo, fue de los primeros en llegar, muy feliz por la buena acogida de la nueva serie de Antena 3. Tras él, dos de sus compañeros, Alfonso Sánchez y Alberto López, creadores de El mundo es nuestro y actores de Ocho apellidos vascos, que pusieron el toque dicharachero al acto previo. Por último posaron ante los medios el Director de Frescofilms Peter Welter, el Alcalde de Sevilla Juan Ignacio Zoido y del Director de Canal+, Miguel Salvat. El regidor se congratuló de las cifras que el rodaje de Juego de Tronos ha dejado en la provincia directa e indirectamente.

Director de Frescofilms, Alcalde de Sevilla y  Director de Canal+

Pocos después, fuimos conducidos al Salón de Tapices, un entorno maravilloso para desarrollar la proyección pero con una acústica inadecuada. Obviamente, nadie pensó en eso en el siglo XIV. Antes del capítulo Canal+ recopiló las promos que ha ido lanzando durante los últimos meses y el documental de producción propia El Reino Español de Juego de Tronos, que incluye entrevistas a los responsables de Frescofilms y miembros del reparto de la serie. Por último, antes de que se apagaran las luces, tuvimos breves discursos de Miguel Salvat y Juan Ignacio Zoido, que dejó la puerta abierta al regreso de la producción, algo que sucederá si el guión lo exige.

El episodio

The Wars to Come tiene todo lo imprescindible que se espera de un primer capítulo de temporada. No esperemos grandes giros ni muertes importantes, de lo que trata es de situarnos después de los acontecimientos que pudimos ver en la pasada season finale. La llegada de Tyrion junto a Lord Varys a Pentos, donde traman cuál será su siguiente paso y el entierro de Tywin Lannister y respectivo duelo de su hija Cersei, quien busca venganza contra su hermano, son algunas de las escenas que se han llevado a cabo en Desembarco del Rey.

The Wars To Come Juego de Tronos

Stannis Baratheon sigue planeando su asalto al trono y se fija como primer objetivo Invernalia, para ello espera contar con la ayuda de Jon Nieve tras su heroico papel en la batalla del Muro la temporada pasada. Su hermana Sansa y Petyr Baelish buscan un nuevo destino allí donde no puedan encontrarlos. Eso sí, los que teníamos ganas de ver a Arya nos quedamos con las ganas. Por su parte Daenerys sigue teniendo problemas de liderazgo como Reina de Mereem y como madre de dragones, algo que ya se pudo atisbar la temporada pasada.

Por tanto, un capítulo sin mucha acción que básicamente se dedica a poner las fichas sobre este nuevo tablero, un nuevo comienzo para una temporada de la que esperamos muchísimo como siempre, sobre todo porque Juego de Tronos sigue elevando el listón año tras año. Por último, como nota negativa, nos quedamos sin ver el Reino de Dorne, que tantas expectativas nos genera a los españoles y que todavía tendremos que esperar para disfrutar de sus paisajes.

Galería

Director de Frescofilms, Alcalde de Sevilla y Director de Canal+
Actores de 8 apellidos vascos , Allí abajo y creadores de El mundo es nuestro
Lugar por el que desfilaron todas las personalidades que asistieron al acto
Juego de Tronos 5
Entorno privilegiado para asistir al preestreno de Juego de Tronos
Salón de Tapices
Momentos antes de la proyección del 5x01 de Juego de Tronos

Orange Is The New Black: fecha de estreno y tráiler

Tercera temporada de Orange Is The New Black

Ayer fue el día de los tráilers. Un poco antes de la sorpresa que nos dio HBO con el lanzamiento del primer avance de True Detective, Netflix ya nos había alegrado el día con el de Orange Is The New Black, que además vino con la fecha de regreso fijada para el día 12 de junio.

Tras el loco final de la segunda temporada, las internas de la prisión de Litchfield vuelven con varias novedades. La primera es el esperado regreso de Laura Prepon como regular tras su escasa participación el año pasado cuando se la echó de menos, aunque su ausencia sirvió para desarrollar varios personajes secundarios que se han convertido en imprescindibles en Orange Is The New Black. La segunda novedad es una ausencia, la de Jason Biggs, que no estará para interpretar a Larry, el prometido de Piper. Y por último, dos fichajes, los de Lori Petty y Ruby Rose, la primera ya apareció en el arranque de la segunda temporada y la segunda será una nueva reclusa que pondrá sus ojos en la protagonista.

El resto del reparto se mantiene como hasta ahora, pues es su valor más importante. Es difícil encontrar un elenco tan extenso en una serie de televisión y darles a todos una cuota de protagonismo similar sin la sensación de que se estén abandonando personajes. El mérito es de Jenji Kohan, su showrunner, responsable de todo lo bueno que le está pasando a Orange Is The New Black, creadora de un guión consistente y unos personajes inolvidables.

Recordemos que el regreso está fijado para el 12 de junio y, a falta de confirmación oficial, vendrá un día después a Canal+ Series. Os dejo con el tráiler que sé que lo estáis deseando. No olvidéis dejarnos vuestras impresiones debajo en el apartado de los comentarios. 

¡El tráiler de la segunda temporada de True Detective ya está aquí!

Colin Farrell protagoniza True Detective

Ayer nos llevamos la gran sorpresa de lanzamiento del primer avance de la segunda temporada de True Detective, justo cuando habíamos empezado a olvidarnos de ella. Además, con fecha de estreno, que será el próximo 21 de junio, coincidiendo con la llegada del verano.

Si hay alguna serie que ha conseguido crear lo que hoy se llama hype, esa ha sido True Detective. La serie de HBO fue uno de los mejores estrenos de 2014 y todo un fenómeno de masas, por lo que las expectativas sobre su segunda temporada están por las nubes. Primero fue la incesante cascada de nombres que se estaban barajando para dar vida a los nuevos detectives, entre ellos Brad Pitt, Christian Bale, Jessica Chastain o Russell Crowe hasta que salieron los definitivos. Después se nos fue desgranando la trama y supimos que iba a estar ambientada esta vez en Los Angeles y que habría tres protagonistas. Nic Pizzolatto repetía como showrunner y escritor pero el director no iba a ser Cary Fukunaga sino Justin Lin, conocido por dirigir varias partes de la saga Fast & Furious.

Ahora HBO ha lanzado el primer tráiler, más bien podemos llamarlo teaser, que nos enseña un estilo visual en la línea de la primera temporada, al menos en eso no va diferir mucho y está bien que no lo haga, pues aunque la historia y los protagonistas sean diferentes, la serie debe tener cierta unidad, un sello True Detective. Con respecto a los actores, sigo viendo un poco raro a Vince Vaughn y la estética de Colin Farrell, pero tengo mucho interés en ver qué tal lo hacen Taylor Kitsch y Rachel McAdams.

Tengo que decir que mi primera reacción fue un poco fría pero tras verlo varias veces, tengo muchísimas ganas de que llegue ese 21 de junio. No sé vosotros, pero yo ya tengo el hype por las nubes. ¿Qué pensáis del tráiler? ¿Cómo creéis que estarán los actores este año? ¿Dan el perfil de buenos True Detective? Esperamos vuestros comentarios.

Hoy se estrena Daredevil, disfruta de su tráiler

El gran superhéroe ciego Daredevil

Los estrenos de Netflix, al igual que los de cine, llegan los viernes. La estrategia de la plataforma poniendo a disposición del usuario la temporada completa favorece el binge-watching, el maratón de toda la vida, esa forma tan moderna de ver series. Hoy le toca el turno a uno de los estrenos más esperados, Daredevil.

La versión televisiva del superhéroe ciego ha cosechado buenas críticas y algunas la colocan como la mejor del género hasta el momento. Daredevil consigue reflejar al fin la esencia del cómic, pues es mucho más oscuro y violento de lo que estamos acostumbrados a ver, con escenas francamente brutales, tanto por parte de los villanos como del propio superhéroe. Buenos efectos especiales, buenas interpretaciones y una producción excelente son sus mejores armas para conquistar a la audiencia, incluso si no eres un fan del género ni de los cómics de Marvel.

Matt Murdock ha encontrado en Charlie Cox (Boardwalk Empire) a un gran actor para darle vida. El inglés ha trabajado duramente su cuerpo y su acento para ofrecer la mejor versión de Daredevil. Está acompañado por Deborah Ann Wolf (True Blood), quien es una amante confesa de los cosplay además, su novio es también invidente y acudió a la premiere disfrazado del superhéroe. También aparecen actores de la talla de Rosario Dawson (Sin City) o Vincent D’Onofrio (La chaqueta metálica), que interpreta al villano Kingpin y, según cuentan, está espléndido.

En definitiva, Netflix y Marvel abren su colaboración con una serie realmente buena y confirma la progresión de ambas. La primera añade a su catálogo un producto de género fantástico y de calidad, algo que suele estar reñido, y la segunda encuentra acomodo en una plataforma que da mucha más libertad que las networks y que puede dar resultados excelentes. Los amantes de este superhéroe y de todos en general están de enhorabuena con Daredevil.

La polémica en torno a Twin Peaks, ¿estrategia publicitaria?

La clave de Twin Peaks

Los que me conocen saben que soy fan de Twin Peaks desde hace muchos años, por eso llevo unos días algo desconcertado con las noticias que llegan desde Showtime por un lado y David Lynch por otro, que apuntan a la salida del cineasta del proyecto por discrepancias económicas sin quedar muy claro si son de presupuesto o de salario. Desde entonces estoy reflexionando al respecto y he sacado mis primeras conclusiones.

Para poneros en situación conviene explicar quién es David Lynch, pues su figura dista mucho del clásico cineasta y hay que entenderlo como un artista multidisciplinar. Era pintor hasta que empezó a usar vídeo en sus instalaciones y eso le llevó a plantearse crear películas. Su primer proyecto de largometraje fue Eraserhead (Cabeza Borradora), que le costó cinco años de rodaje y todo tipo de problemas económicos y personales, el resultado fue un filme totalmente experimental en el que ya podemos atisbar el universo Lynch que tanto impregnará a Twin Peaks.

Tras el éxito de El Hombre Elefante, fue contratado para realizar la adaptación cinematográfica de Dune, de Frank Herbert, que resultó ser una pesadilla pues su rodaje en México fue un infierno y tuvo que ver cómo los productores despojaron a la película de su esencia. Desde entonces Lynch siempre puso como condición tener el control total, desde la preproducción hasta el montaje y eso ya se puede empezar a ver desde Blue Velvet (Terciopelo Azul) hasta la actualidad. En la última década, el creador de Twin Peaks ha rodado una película, Inland Empire en 2006, centrando su carrera en otras disciplinas artísticas como la música, así que ni siquiera por afán recaudatorio le vemos a menudo tras las cámaras.

Precursora de Twin Peaks

Estos dos párrafos sirven como introducción para exponer mi punto de vista sobre la situación. Seguramente trabajar con David Lynch deber ser muy complicado pues, aparte de director de cine es un artista y ya se sabe que todos tienen un carácter fuerte y son muy celosos con su obra, pero siempre ha sabido hacer sacrificios económicos en favor de su trabajo aunque fuera a su propia costa. Por un lado, tiene personalidad suficiente para expresar su malestar en Twitter, pero no creo que sus retribuciones estén detrás de su decisión como se ha manifestado desde Showtime. En ese caso me inclinaría más hacia una falta de compromiso presupuestario para llevar a cabo este reboot de Twin Peaks que a otra cosa.

Entonces no tiene sentido que hace unos meses se anunciara a bombo y platillo el regreso de la serie si no se tenían solucionados todo estos asuntos con el control presupuestario que se suele llevar a cabo en la industria del entretenimiento. Lo primero que me vino a la cabeza cuando Lynch dijo que Twin Peaks peligraba es que estaba forzando la situación con la cadena, haciendo pública la negociación, pero tras el jarro de agua fría del pasado domingo por la noche, empecé a asimilar que estaba fuera del proyecto. Desde entonces, se han creado una fan page en Facebook, una canal de YouTube, una cuenta en Twitter y su respectivo hashtag con el título #SaveTwinPeaks y hasta una petición en change.org pidiendo a Showtime que recapacite. Además, casi todos los actores se han puesto de parte del director y se han grabado bajo la premisa “Twin Peaks sin David Lynch es como…”. Aquí tenéis el vídeo.

 

Tras ver este vídeo tengo bastante claro que todo este jaleo se puede deber a una maniobra publicitaria orquestada desde la cadena. Dejando de lado el genio de David Lynch, muchos de estos actores no tienen una carrera consolidada y ninguno se ha convertido en estrella, un poco Kyle MacLachlan, por lo que salir en esta secuela de Twin Peaks puede suponer una oportunidad para volver al mercado y ponerla en peligro les supondría volver al ostracismo. Vemos que todo esto no tiene sentido a no ser que estemos ante una de esas nuevas estrategias que ponen en marcha productores y cadenas para que nunca se deje de hablar de la serie, véanse los casos de American Horror Story, que lanza noticias de fichajes y detalles de su nueva temporada con cuentagotas durante todo el año, o el célebre baile de nombres candidatos a protagonizar la segunda temporada de True Detective, que acabó por cansarnos a todos.

No creo, por tanto, que la secuela de Twin Peaks esté en peligro. Primero porque Lynch y Frost ya tenían los nueve guiones escritos y elaborar un presupuesto sobre algo tangible es mucho más fácil que sobre una idea. También me cuesta creer lo de su salario y que Mark Frost siga en el barco tras bajarse su compañero, y que ni él ni Kyle Maclachlan se hayan pronunciado al respecto. O tengo muchas ganas de que el reboot siga adelante y nubla mi juicio, o realmente estoy en lo cierto. Tiempo al tiempo.

5 características que demuestran que Mad Men es una obra de arte

Mad Men Temporada 7

Quedan pocas horas para que comience la última tanda de episodios de Mad Men y ya huele a final. Ya la estoy echando de menos, en realidad desde que se anunció su final siento nostalgia y desasosiego por perder de vista a estos publicistas de Madison Avenue y su loco estilo de vida. La serie de AMC se ha convertido en un referente histórico, estético, narrativo, feminista y que nos ha presentado a la figura del showrunner total. Estos aspectos son lo que convierten a Mad Men en una obra de arte.

Rigor histórico

Los libros de texto nos pueden explicar a grandes rasgos la historia de una determinada civilización o tiempo concreto pero Mad Men nos ha contado la vida, directamente en nuestros salones, de Estados Unidos en los años 60 centrándose en unos personajes que ejemplifican a la perfección el profundo cambio social que se produjo en esa década. El asesinato de Kennedy o Luther King, la revolución feminista, los disturbios raciales, la Guerra de Vietnam o la llegada del hombre a la luna contada con el rigor histórico de un documental pero ficcionado y entrando en las casas de los personajes y viviendo sus vidas de primera mano.

Narrativa

Ya lo vimos en otras obras maestras como Los Soprano, Matthew Weiner se mete en la cabeza de los protagonistas, en su psicología, creando personajes y situaciones verdaderamente complejas. A veces no comprendemos en primera instancia determinadas acciones, pero como un perfecto engranaje todo va encajando capítulo a capítulo. Los detractores de Mad Men dicen que nunca pasa nada, pero se equivocan totalmente pues pasan demasiadas cosas, pero son tan complejas y profundas que muchos no saben verlas. Lo que pasa en Mad Men es la vida.

Jon Hamm, protagonista de Mad Men

Estética

La estética es uno de los rasgos distintivos de Mad Men. El diseño de vestuario es espectacular, mientras la sobriedad en la indumentaria masculina representa la decadencia del hombre de los 50, el color en los vestidos de las mujeres representa el florecimiento de ellas, que a partir de este momento tomarán las riendas de su propio destino. También el diseño de producción es crucial para conseguir la unidad estética de la serie, los decorados y las (pocas) localizaciones que aparecen están muy conseguidos. Y, como no, la fotografía de la serie hace el resto, con sobriedad y mucho estilo nos presenta unas imágenes bellísimas.

Feminismo

Siempre se dice que Mad Men es una serie de mujeres aunque no lo parece. Los hombres empiezan teniendo el mando en el trabajo y la familia pero a lo largo de las siete temporadas han ido perdiendo el poder en favor de sus compañeras de trabajo o sus esposas sin darse cuenta de ello. La revolución feminista se deja sentir en cada minuto de la serie gracias a unos personajes femeninos muy fuertes y modernos, modernos incluso para esta época donde el papel de la mujer todavía está muy por debajo. Ya desde la sala de guionistas se puede sentir el cambio pues siete de los nueve guionistas principales son mujeres.

Showrunner total

Matthew Weiner ha trabajado en la creación de Mad Men desde 1999, por lo que podemos decir que es el trabajo de su vida. La figura del showrunner ha adquirido una nueva dimensión gracias a él. Se ocupa de los guiones, de la dirección y de todos los aspectos de la producción y da luz verde al trabajo de todos los profesionales del equipo. Muchos le han tachado de excesivamente controlador y probablemente sea difícil trabajar a su lado pero eso es algo que se agradece como espectador. La perfección que busca Weiner en todos los estratos del equipo se palpa en pantalla y, a pesar de que nada es perfecto, hay que reconocer que Mad Men lo parece demasiado.

El momento ha llegado. Esta noche, a partir de las 21:30 en Canal+ Series y en versión original subtitulada empezamos la cuenta atrás con el octavo capítulo, titulado Severance (Ruptura). Os dejamos unas fotos para abrir boca, cortesía de Canal+.

Fotos promocionales
Fotos promocionales
Fotos promocionales
Jon Hamm, protagonista de Mad Men
Fotos promocionales
Fotos promocionales
Fotos promocionales
Mad Men Temporada 7
Fotos promocionales