The CW sigue progresando adecuadamente pero paso a paso. Todos sus estrenos están muy bien pensados y sigue estrenando pocas series pero casi todas triunfan entre el público joven. Aunque es cierto que va a terminar siendo una sucursal de DC Comics. Estos son los Upfronts 2017 The CW:
Black Lightning
Cress Williams (Código Negro) interpreta a un superhéroe retirado que se vuelve a enfundar su traje después de que su hija tenga problemas con la justicia y un estudiante esté a punto de unirse a una peligrosa banda. Inicialmente se iba a emitir en FOX, pero fue descartada y Greg Berlanti la rescató para llevarla a The CW. Será la quinta serie de DC en The CW y todas producidas por él.
Dynasty
Remake del famoso culebrón de los 80, con los Carrington y los Colby, dos de las familias más poderosas de Estados Unidos, enfrentadas hasta las últimas consecuencias. Estará producida por los creadores de Gossip Girl, por lo que saben dónde se meten. Es más, le pueden dar un toque modernizado que le puede sentar muy bien
Valor
Drama militar basado en una fuerza especial de conductores de helicópteros que cumplen misiones secretas tanto en el extranjero como en casa. La historia en presente se alterna con flashbacks de una misión fallida. Si me preguntara alguien cuál de las cuatro Upfronts 2017 The CW va a ser cancelado, diría que ésta sin dudarlo un segundo.
Life Sentence
Poco ha tardado Lucy Hale en ser parte de la familia The CW tras el final de Pretty Little Liars. Como una de las favoritas de los adolescentes es su sitio natural. En esta dramedia interpreta a una enferma terminal de cáncer que finalmente no se muere y tiene que afrontar todas las decisiones que ha tomado mientras pensaba que se iba a morir. Produce Bill Lawrence, así que hay que estar atentos.
El cine y las series de televisión son mi pasión, aunque la Edad de Oro de la pequeña pantalla me conquistó sobre todas las cosas. En Cultura Seriéfila analizo toda ficción que lo merezca con una dosis muy alta de opinión. También me podéis escuchar en el podcast de Cultura Seriéfila y eventualmente en La Jungla Radio.
Hoy se han presentado los Upfronts 2017 CBS. La cadena del ojo ha presentado ocho nuevas series. Cuatro dramas, Instinct, S.W.A.T, Seals Team y Wisdom of The Crowd. Y cuatro comedias: 9JKL, Me, Myself & I, By The Book y Young Sheldon. Aunque algunas de ellas cuentan con un reparto interesante, parece que CBS no va a cambiar su habitual política, hacer series para veteranos de guerra.
Instinct
Alan Cumming vuelve a CBS tras The Good Wife. Hay que sacarle partido a este gran actor pero creo que Instinct no está hecho para él, a priori. Interpreta a un agente de la CIA felizmente retirado que tendrá que volver a la acción para intentar detener a un asesino en serie. Tendrá de compañera a una mujer que trata de superar la muerte de su prometido.
Seal Team
Poco se sabe de esta serie sobre unos soldados de los que veremos desde sus entrenamientos hasta las misiones que lleven a cabo. Sólo que está protagonizada por David Boreanaz, al que no le va a matar la inactividad desde el final de Bones, precisamente.
The world’s most elite, special ops force embarks on high-stakes missions in this new drama. Preview #SEALTeam, coming to @CBS this fall. pic.twitter.com/c7Qy6lXyu6
Inspirada en la película del mismo nombre (ya decía que me sonaba de algo). Se centrará en un sargento que se debate entre ser leal a las calles o hacia su deber y sus compañeros al encabezar una unidad especial dedicada a detener a los criminales más peligrosos de Los Angeles.
Jeremy Piven (El Séquito) encabeza el reparto de este drama tecnológico. En él, su personaje inventa un software de localización de personas de alta tecnología para intentar resolver el asesinato de su hija. Completa el reparto Monica Potter (Parenthood) y nuestra Natalia Tena (Juego de Tronos, Refugiados), entre otros. Está basado en una serie homónima israelí.
Precuela de The Big Bang Theory que narra la infancia de Sheldon Cooper en su Texas natal. Está producida por Chuck Lorre y Jim Parsons, quien además narra la serie con voz en off. El piloto está dirigido por Jon Favreau, que se ha puesto las botas en esta pilot season. No queráis saber qué opino de esta comedia, ni tampoco de Big Bang, ni de Sheldon Cooper.
Meet #YoungSheldon: Scientific genius, high school student, nine-year-old boy. Watch a preview of the new comedy coming to CBS this fall! pic.twitter.com/ToFe8B7pNU
Comedia que narra la vida de un hombre durante tres periodos de su vida. Adolescente en 1991, adulto en la actualidad y maduro en 2042. De aquí puede salir algo interesante si está bien hecho y los guiones entre las épocas están mínimamente cohesionados.
Mark Feuerstein produce y protagoniza una comedia semi autobiográfica que cuenta cómo vivía en el edificio en el que creció, entre sus padres y la familia de su hermano. Y sus intentos de establecer límites con su intrusiva y bien intencionada familia. Sale Elliott Gould (Friends, Ray Donovan).
Personal boundaries mean nothing to this family! Here’s your first look at the new comedy #9JKL, coming to @CBS this fall. pic.twitter.com/IoQJLeAcAu
Basada en el libro de no ficción The Year Of Living Biblically, de AJ Jacobs. Está producida por Johnny Galecki (The Big Bang Theory) y protagonizada por Jay R. Ferguson (Mad Men). Lo que viene a contar es cómo un hombre normal, en un momento de su vida, decide seguir las enseñanzas de la Biblia al pie de la letra.
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ABC ha cancelado muchas series esta temporada, por lo que obviamente, tiene que estrenar muchas el próximo curso para rellenar su parrilla. Siete dramas y cuatro comedias, casi nada. Lo más destacado es la fe ciega que sigue teniendo la cadena del alfabeto hacia Shondaland, a pesar de haber sufrido su primera cancelación. Y en comedia, dos regresos, la mítica Roseanne y el de Zach Braff con Alex, Inc. de la que él mismo es showrunner.
Deception
Se trata de un drama de magos creado por Greg Berlanti que nos presenta a un ilusionista que empieza a ayudar al FBI a resolver crímenes cuyas explicaciones van más allá de la razón. Con una brillante carrera destrozada por otro ilusionista, se dará cuenta de que también le tendrá enfrente en su nuevo trabajo. Pez fuera del agua, listillo que sabe más que los torpes agentes del FBI, así veo yo esta serie cuyo tono es más relajado y los efectos especiales dignos de cine. Que funcione o no ya es otra cosa.
The Gospel of Kevin
Una enviada de Dios aparece de la nada para encargar la misión de salvar el mundo a Kevin (Jason Ritter), aunque primero tendrá que salvarle a él de su egoísmo y su indolencia. En efecto, parece muy absurda esta sinopsis y el tráiler no lo es menos pero dependerá de las situaciones que sean capaces de generar y, sobre todo, del carisma del protagonista. Si algo de esto falla, se irá al garete pronto.
For The People
No podía faltar Shondaland a su cita anual en los Upfronts. Tras sufrir su primera cancelación, Shonda se pasa al drama legal, con un reparto de gente guapísima, como es habitual, y todos los ingredientes que la han convertido en una de las jefas de la televisión americana. Seis nuevos abogados comienzan sus carreras profesionales en un ambiente muy competitivo en la corte de Nueva York. Recuerda un poco a Anatomía de Grey, ¿no? Alerta, sale Hope Davis, posible cancelación a la vista.
The Crossing
En los Upfronts 2017 ABC nos ha sorprendido con una serie un tanto improbable. The Crossing narra la historia de 500 refugiados que llegan a una playa. Lo realmente misterioso es su procedencia, vienen del futuro huyendo de una guerra. No he leído nada en ningún sitio de que sea un remake pero el plot tiene demasiadas coincidencias con la hispano británica Refugiados.
Ten Days In The Valley
Vuelve Kyra Sedwick (The Closer) a la televisión con Ten Days In The Valley, donde interpreta a una guionista de televisión que pierde a su hija durante la noche, cumpliéndose la trama de un guión que estaba escribiendo para su serie. En medio de un divorcio y un trabajo estresante, tendrá que descubrir quién está detrás de todo. No tiene mala pinta el tráiler para nada, entre otras cosas porque sale Mr. Eko y Emily Kinney (Beth en The Walking Dead).
The Good Doctor
Este nuevo drama médico de ABC sigue al joven doctor Shaun Murphy, autista pero con una memoria fotográfica prodigiosa. Debido a sus problemas para socializar, su validez se pondrá en duda hasta que haga meritos suficientes para quedarse en la plantilla. En teoría, es bonito pensar en la integración de cualquier persona a esos niveles, que la serie merezca la pena es algo que ya no se puede asegurar. Está protagonizada por Freddie Highmore (Bates Motel) y está creada por David Shore (House) y Daniel Dae Kim (Lost).
Inhumans
Marvel vuelve a ABC con esta serie basada en un cómic de Stan Lee y Jack Kirby de 1965, que nos cuenta la historia de la familia real de los Inhumanos, encabezada por Black Bolt, con el poder de destruir una ciudad con sólo un susurro. Veremos algunas caras conocidas como Ken Leung y Henry Ian Cusick (Lost), y por supuesto, Iwan Rheon (Juego de Tronos).
Alex, Inc.
Empezamos con las comedias. Para mí que soy fan de Zach Braff, la mejor noticia es su regreso a la televisión. En Alex, Inc. interpreta a un locutor de radio que funda su propia empresa de podcasts para contar las historias que le interesen de verdad. Pronto descubrirá que emprender es mucho más duro de lo que pensaba. Braff produce, dirige y protagoniza esta comedia a una cámara que espero de corazón que le salga bien. Porque el mundo le necesita.
The Mayor
Un indolente rapero se presenta a las elecciones a alcalde de su pequeña ciudad en California como plataforma para dar a conocer su música. Pero sus planes salen al revés y acaba ganando, por lo que ahora tendrá que trabajar para mejorar la vida de sus vecinos, con la ayuda de su madre, interpretada por Yvette Nicole Brown (La extraña pareja) y su asesora Valentina (Lea Michele, Glee). Aún es pronto para saberlo, pero corremos el riesgo de estar ante otra comedia llena de tópicos sobre los negros.
Spliting Up Together
Separarse y seguir viviendo juntos en la misma casa es el concepto de esta comedia protagonizada por Jenna Fisher (The Office) y Oliver Hudson (Scream Queens, Nashville). Aunque el tráiler no pinta mal, siempre es complicado acertar con una comedia. Un par de episodios tibios y malos chistes te abocan directamente a la cancelación. Y ABC no se anda con chiquitas.
Roseanne
Como adelanta el vídeo, Roseanne volverá en 2018, treinta años después de su inicio. Además, lo hace con el reparto original: Roseanne Barr, John Goodman, Laurie Metcalf, etc. Si no recuerdo mal, esta sitcom no tuvo la fuerza en España que sí tuvieron otras pero será interesante ver cómo han pasado los años para todos, incluyendo los guionistas.
El cine y las series de televisión son mi pasión, aunque la Edad de Oro de la pequeña pantalla me conquistó sobre todas las cosas. En Cultura Seriéfila analizo toda ficción que lo merezca con una dosis muy alta de opinión. También me podéis escuchar en el podcast de Cultura Seriéfila y eventualmente en La Jungla Radio.
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La cadena del pavo ha sido la primera en desfilar por los Upfronts 2017 y nos ha presentado ocho novedades: cinco dramas y tres comedias. Amas de casa, soldados que luchan por la libertad, crímenes imperfectos, más dramedias de corte sentimental y hasta regresos sonados es lo que ofrece para la 2017-2018. Pero vamos a entrar en detalle, éstas son las novedades de los Upfronts NBC:
Good Girls
El primero de los dramas que trae NBC para el curso que viene es Good Girls, en el que tres amas de casa deciden darle un giro radical a sus vidas atracando a mano armada un banco. Como es lógico, la cosa no acaba bien y tendrán que cambiar radicalmente de vida. Como vemos, un punto de partida demencial sobre el papel, pero la verdad es que casi todas las series de los Upfronts suelen parecerlo. Por supuesto, después depende de cómo se aborde el tema. Habrá que esperar. Está creada por Jenna Bans, guionista de la escuela Shondaland, trabajó en Anatomía de Grey y Scandal. Además, las amas de casa no son nada nuevo para ella, pues también escribió en Mujeres desesperadas.
The Brave
Una de valientes soldados americanos, que narra los sacrificios que los héroes de la patria hacen mientras cumplen las misiones más peligrosas tras las líneas enemigas. Protagoniza Anne Heche. Si el título os parece una americanada, el que tenía provisional lo era aún más, For God and Country (Por Dios y por nuestro país). Poco más que añadir, simplemente que viene a engrosar la lista de series bélicas, patrióticas, espías y giros argumentales locos.
Rise
Josh Radnor (Cómo conocí a vuestra madre) es un apasionado profesor de interpretación de un instituto de clase obrera consigue comprometer, no sólo a sus alumnos, sino también al pueblo entero. Por esta breve sinopsis imaginamos que esta es la forma en que los Upfronts NBC de este año nos van a tocar la fibra sensible intentando reeditar el gran éxito de This Is Us.
Law & Order True Crime
Ya nos hemos dado cuenta de que el true crime está de moda, tanto en documentales (The Jinx, Making A Murderer) como en ficción (American Crime Story). Pero ésta última es el espejo en que se mira claramente, tiene hasta su propia Marcia. En estos Upfronts NBC ha decidido unirlo a una de sus franquicias, por lo que puede salirle bien. Además, Dick Wolf y compañía han elegido a una actriz top, Edie Falco. Esta primera temporada se subtitula The Menendez Brothers, juzgados por asesinar a sus padres en Beverly Hills.
Reverie
Una ex detective experta en comportamiento humano intenta ayudar a usuarios de un programa de realidad virtual muy avanzado que ha tenido consecuencias terribles e inesperadas. Está protagonizada por Sara Shani (Person of Interest), Dennis Haysbert (24), Kathryn Morris (Caso abierto) y Sendhil Ramamurthy (Heroes). Detective atormentada con pasado doloroso que es muy buena en su trabajo, nada que no hayamos visto ya, sea procedimental o no. Está creada por Mickey Fisher (Extant) y el piloto está dirigido por Jaume Collet-Serra.
Will & Grace
Uno de los regresos televisivos de la temporada que viene será Will & Grace, aquella sitcom con la que nos desternillamos hace más de una década. Tras varios fracasos de Sean Hayes, Eric McCormack y Debra Messing, la comedia puede suponer un salvavidas para sus carreras, o acabar de hundirlas por completo. Aunque la base de fans es tan importante que me parece más probable lo primero.
A.P. Bio
Un profesor de filosofía con pocas ganas de trabajar consigue un puesto de profesor de biología. Pronto se da cuenta de que puede usar a sus alumnos para devolvérsela a todos aquellos que lo explotaron en el pasado. Típica comedia que no se sabe por dónde puede salir, dependerá de la gracia del guión y de la suerte que tenga. Pero por lo pronto huele muy mal.
Champions
El dueño de un gimnasio con pocas aspiraciones en la vida que vive con su hermano recibe la visita de su ex del instituto, quien deja a su cargo al hijo de ambos que él no sabía que existía. Produce el equipo de The Mindy Project. Por cierto, ¿a nadie más le suena el argumento? ¿Dos hombres y medio?
NOTA: Artículo en constante actualización. Aquí puedes consultar todos los artículos de los Upfronts 2017, así como las cancelaciones.
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Semana de Upfronts 2017, semana de pasión para muchos seriéfilos, que ven con terror la cancelación de algunas de sus series favoritas. Éstas a su vez son reemplazadas por otras que conquistarán el corazón de muchos espectadores, aunque la mayoría sea carne de cancelación, ya sea inmediatamente o al finalizar la temporada. Las networks, que antes marcaban el paso de las series americanas, ha cedido su trono a las cadenas de cable y a las plataformas digitales, que son las que trabajan en favor de la calidad y no de las cifras de audiencia. A continuación detallamos las cancelaciones previas a los Upfronts 2017:
ABC
La cadena propiedad de Disney ha sacado el hacha (como prácticamente todos los años) y ha dejado su parrilla cercenada. De los nuevos títulos que presentaron hace un año, siete han sido cancelados si contamos Uncle Buck. Junto a ella, Dr. Ken, Imaginary Mary, The Real O’Neals, Conviction, Notorious y Time After Time. Ni las comedias familiares ni los thrillers les han salido bien a la cadena. A ellas se unen Last Man Standing, Secrets & Liesy Mistresses. Mención especial merecen The Catch, la primera cancelación para Shondaland y American Crime, sin duda la mejor serie de la cadena que, aunque aportaba prestigio y premios, éstos no han podido inclinar la balanza una cuarta vez. Donde se ponga el dinero…
NBC
A la cadena del pavo le ha ido bastante mejor y, a falta de alguna sorpresa, ha cancelado cinco series. A pesar de haber renovado Blacklist, uno de sus estandartes, su spin off no parece haber cumplido las expectativas y Blacklist: Redemption no pasará de la primera temporada. Tampoco lo hará Emerald City, aquella serie que se empeñaron en venderla como una maravilla pero que había retrasado su estreno durante ni más ni menos que dos años. La comedia de superhéroes tampoco ha tenido la acogida esperada, por lo que Powerlessno tendrá más episodios. Junto a ellas se unen Grimm, que finaliza esta temporada y Aquarius, que ya fue cancelada hace tiempo. Destaca la curiosa no cancelación de Timeless, la serie de viajes en el tiempo con la que El Ministerio del Tiempo mantiene un litigio sobre plagio. El movimiento de los fans ha provocado que NBC diera marcha atrás y acabara renovándola.
CBS
La cancelación más llamativa de la cadena del ojo fue la de Doubt, el enésimo fracaso de Katherine Heigl, que duró bien poco en la parrilla. Con ella se acaban también dos comedias dispares, The Great Indoors, con sólo una temporada y Dos chicas sin blanca (2 Broke Girls), que ha durado seis. Junto a ellas caen también American Gothic y Criminal Minds: Beyond Borders. La más dolorosa de todas, por su enorme calidad ha sido Braindead, la serie de los King se queda con una temporada. CBS todavía tiene pendientes Training Day, The Odd Couple y Pure Genius, aunque se da por seguro que las tres acabarán canceladas.
FOX
La cadena FOX ha cancelado hasta ahora seis series y tiene tres pendientes de veredicto. Éstas son 24: Legacyy Wayward Pines. En cuanto a las canceladas, de las que hay que excluir a Bones, que termina tras un periplo de doce años, se encuentran A.P.B., Pitch, Rosewood, Sleepy Hollow, Son of Zorny Making History. Ésta última completa el tremendo fiasco de las series de viajes en el tiempo, de las que se ha salvado in extremisTimeless, aunque eso no le asegura una gran longevidad.
(ACTUALIZACIÓN) Scream Queens ha sido cancelada tras su segunda temporada.
The CW
La cadena dedicada al público adolescente es precisamente la que toma sus decisiones como adultos. Tiene pocas series pero éstas van poco a poco mejorando en calidad sin perder nunca su objetivo. De las nuevas sólo ha triunfado Riverdale, pero qué triunfo. Se van a mejor vidaNo Tomorrowy Frequency. Además, terminan tres series de cierta longevidad: Reign, La Bella y la Bestiay The Vampire Diaries.
No os vayáis muy lejos porque esta semana analizaremos al detalle todas las novedades de los Upfronts 2017.
El cine y las series de televisión son mi pasión, aunque la Edad de Oro de la pequeña pantalla me conquistó sobre todas las cosas. En Cultura Seriéfila analizo toda ficción que lo merezca con una dosis muy alta de opinión. También me podéis escuchar en el podcast de Cultura Seriéfila y eventualmente en La Jungla Radio.
Un año y medio ha tardado Netflix en producir y estrenar su primera propuesta original hecha en España. Las chicas del cable, en colaboración con Bambú, sigue la línea de las últimas series de la productora, que han funcionado muy bien en la plataforma en todo el mundo. Un reparto con muchas caras conocidas, una fórmula de eficacia probada y la corrección de uno de los errores clásicos de la ficción española, la excesiva duración. ¿Veis como se puede? Ya he visto los primeros seis episodios y estas son mis primeras impresiones.
Las chicas del cable nos sitúa en la España de los años 20 del siglo XX, en pleno reinado de Alfonso XIII, cuando el teléfono empieza a despegar como medio de comunicación. El destino junta a cuatro mujeres con diferentes ambiciones pero con la meta común de ser independientes en una época en la que era algo casi imposible. Lidia (Blanca Suárez) se reencuentra con su novio de juventud, que ahora dirige la compañía, mientras intenta pagar una deuda. Ángeles (Maggie Civantos) lucha por liberarse de un marido adúltero y maltratador. Carlota (Ana Fernández) lucha por emanciparse de un padre autoritario y sueña con la liberación definitiva de la mujer. Y la inocente Marga (Nadia de Santiago), recién llegada desde su pueblo, tratará de hacerse hueco en una ciudad más adelantada que ella.
Romance y feminismo
Que nadie se engañe, estamos ante una serie de género eminentemente romántico. Y no pretende ser otra cosa. Su principal lastre es la eterna comparación con Velvet y Gran Hotel, pero si hacemos tabula rasa eliminando los precedentes nos queda una muy buena serie «de amor». Es decir, que puede funcionar muy bien a nivel mundial. Aunque está llena de tópicos del género (faltaría más, sin ellos no habría historia) como el triángulo amoroso, dos viejos amores que se reencuentran años después, falsas identidades o el pasado que siempre amenaza con salir a la luz, pero nunca lo hace, Las chicas del cable encuentra hueco para tratar otros temas muy interesantes e inherentes a la época que recrea.
Recordemos que Velvet fue muy criticada por obviar el franquismo y centrarse en una alta sociedad ajena a cualquier falta de libertad. Las chicas del cable, por el contrario sí indaga en los problemas de su tiempo, sobre todo el feminismo, tema recurrente en las series actuales que siempre es bienvenido, dicho sea de paso. Las dificultades de la mujer de la época marcan la serie, no sólo a nivel romántico sino también social, familiar y laboral. Además del feminismo propiamente dicho, introduce superficialmente otro tema de moda, el de las escuchas telefónicas, esta vez para prevenir golpes de estado contra Alfonso XIII. Parece que es algo que se lleva haciendo toda la vida. Estos son a grandes rasgos los temas que trata la serie, aunque echamos en falta algo más de profundidad, escarbar un poco más en ellos, lo que enriquecería mucho la narración. Quizá más adelante.
Técnica y artística
No es ningún secreto que Bambú lleva años mejorando el nivel de producción de las series españolas, tanto a nivel artístico como técnico. Con el empujón de Netflix, Las chicas del cable luce aún mejor. La ambientación es muy buena, sobre todo los decorados interiores, aunque en ningún momento se elude rodar escenas exteriores, con un resultado más que aceptable. El equipo de producción ha hecho un buen trabajo investigando la época y eligiendo localizaciones. Con respecto a la parte técnica, me ha gustado la fotografía en términos generales pero me gustaría hacer hincapié en los fondos de colores de las escenas con poca luz, que hay muchas, dando un contraluz que aporta mucho a la narración. No es que me moleste que se use música actual en las series de época, hay suficientes ejemplos que demuestran que suele funcionar, pero me incomoda que dentro de la serie también suene porque se carga la ambientación y los personajes tienen que bailar a otro ritmo. Con el paso de los episodios nos vamos olvidando y, de hecho, empezamos a disfrutar de su cabecera y la canción de los créditos al final.
A nivel artístico, Bambú y Netflix han hecho un buen casting, escogiendo actores muy conocidos en España, cualquiera podría decir que demasiado explotados, como Blanca Suárez, Yon González o Martiño Rivas, que han coincidido varias veces, o Maggie Civantos, protagonista de la gran Vis A Vis. Los combinan con actores y actrices jóvenes que serán estrellas televisivas de aquí a un tiempo como Nadia de Santiago, Ana Fernández, Borja Luna o Nico Romero. Por supuesto, no pueden faltar las viejas glorias como Concha Velasco, Tina Sainz, María Garralón, etc. El nivel interpretativo es bastante alto, así como la dirección de actores, salvo contadas excepciones. Como nota negativa tendríamos que destacar la voz en off de Blanca Suárez, creo que es demasiado descriptiva y entorpece a las imágenes, sobre todo en los inicios y finales de los episodios.
En líneas generales, creo que Las chicas del cable está por encima de la media de las series españolas, pero también de las de Netflix a nivel global. La plataforma sabía lo que quería tras el éxito de Velvet en Estados Unidos y ya lo tiene. Una serie romántica que tendrá buena acogida en todo el mundo aunque no profundice demasiado en otros temas que la harían ser mejor.
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Hoy se estrena la nueva comedia de Netflix, Girlboss, una adaptación libre del libro homónimo (pero con hashtag, #Girlboss) de Sophia Amoruso, fundadora de la marca de ropa Nasty Gal. Ya hemos podido ver los cuatro primeros episodios y, siendo honestos, si no hubiera visto el cuarto, esta sería una mala crítica. Tras verlo, creo que todavía hay esperanza para ella.
Girlboss nos sitúa en San Francisco en el año 2006, donde una joven y despreocupada Sophia (Britt Robertson) malvive de trabajo en trabajo buscando su verdadera vocación sin éxito. Su objetivo es encontrarla para no tener que volver a trabajar nunca más, como decía Steve Jobs. Tras hacerse con una ganga, decide venderla en una subasta de Ebay, donde consigue una gran suma de dinero. Sophia ha encontrado su vocación, ahora tendrá que hacerlo su modo de vida. La joven empresaria montó una gran marca tras haber empezado revendiendo ropa de segunda mano robada o encontrada en contenedores de basura. Nasty Gal llegó a facturar 100 millones de dólares y tenía 300 empleados. Una historia que bien merece ser contada.
El libro de Sophia Amoruso llegó a las manos de Charlize Theron y ésta decidió convertirla en serie de televisión con la ayuda de Kay Cannon, que ya había trabajado en otras importantes comedias como 30 Rock, New Girl o la saga cinematográfica Dando la nota. Todas sus obras se caracterizan por tener personajes femeninos protagonistas y esa visión le venía muy bien a Girlboss, por lo que fue perfecta para liderar el proyecto. Tras unos cuantos portazos de las principales networks, que querían hacer algunos cambios incluso en el título, Netflix apostó finalmente por ella, ávidos de nuevos títulos para engrosar su catálogo. Theron, Cannon y la propia Amoruso acabaron al frente de la producción ejecutiva.
Efectivamente, Girlboss es otra de esas historias que tanto el cine como la televisión americana nos ha contado en múltiples ocasiones. Por tanto, la serie de Netflix no nos va a aportar nada nuevo en cuanto a su temática. Una chica joven, excéntrica, despreocupada y casi delincuente habitual consigue dar el pelotazo en el país de las oportunidades, cumpliendo así su sueño americano. Sí es cierto que su narrativa es atractiva, no busca ser la clásica comedia de situación, sino que intenta ir un poco más allá (pero no mucho). Episodios contados en cuenta atrás, otros en flashbacks casi al completo y una recreación muy interesante del pasado reciente. Hay muchas series ambientadas en 2006 que parecen prácticamente la actualidad cambiando únicamente teléfonos móviles y ordenadores, sin embargo, con la excusa de la moda, Girlboss refleja a la perfección que ya han pasado más de diez años de aquello y que en los 2000 también se cometían algunos atentados a la hora de vestir.
El principal problema de la serie es su precisamente su personaje principal, Sophia, no por culpa de la actriz sino de las directrices que le habrán marcado los directores. Kay Cannon quería deformar aún más a la protagonista, hacerla más excéntrica de lo que ya era. En mi opinión, se han pasado de frenada. Britt Robertson está sobreactuada al menos en los tres primeros episodios, cuando más que excéntrica, estaba totalmente eufórica, fuera de control. Puede que la intención sea descolocar al espectador, y lo consiguen, pero a mí me sacaron de la narración a las primeras de cambio. Su hiperactividad te pone de los nervios hasta el cuarto episodio, cuando la historia se centra más en ver cómo trabaja Sophia que en describirla. Es ahí cuando el personaje se asienta y la comedia empieza a funcionar, teniendo detalles más que interesantes.
Girlboss sigue la línea de las últimas comedias de Netflix, que busca series para todos los gustos. Con esta, busca reforzar un segmento femenino por el que está haciendo mucho, con personajes fuertes, que realmente llevan el peso de la historia, lo cual sigue haciendo falta. No es que sea ninguna maravilla pero es entretenida y, puestos a ver series que aporten poco, prefiero quedarme con ella antes que con otras.
Girlboss se estrena hoy, viernes 21 de abril, en Netflix.
El cine y las series de televisión son mi pasión, aunque la Edad de Oro de la pequeña pantalla me conquistó sobre todas las cosas. En Cultura Seriéfila analizo toda ficción que lo merezca con una dosis muy alta de opinión. También me podéis escuchar en el podcast de Cultura Seriéfila y eventualmente en La Jungla Radio.
Hace unas semanas se despedía hasta octubre The Walking Dead, una de las series que más controversia está generando en la blogosfera y las redes sociales. El debate sobre su calidad está en boga ahora que sus defensores más acérrimos (entre los que me encuentro) también empiezan a cansarse de su lentitud, sus capítulos de relleno, personajes que no van a ningún sitio y una trama muy previsible. En algún punto del camino, la serie de AMC (FOX en España) se ha convertido en Smallville, es decir, sólo ocurren cosas en el primer y último episodio de la temporada. Ha llegado el momento de hacernos unas preguntas.
Nuestra percepción de The Walking Dead
Es posible que muchos de nosotros hayamos crecido viendo películas de zombies y en el momento en que llegó The Walking Dead nos fascinó la idea de trasvasar el género a la televisión. Después de un comienzo prometedor capitaneado por Frank Darabont, la serie entró en una dinámica en la que los personajes intentaban establecerse en un sitio seguro sin éxito. Se convirtieron así, temporada tras temporada en un grupo errante, nómadas exprimiendo todo lo que el terreno podía ofrecerles y marchándose a otro sitio en cuanto la cosa se ponía imposible.
Entonces, la psicología de los personajes y su adaptación a la nueva realidad del mundo fue lo que más me interesó de The Walking Dead, por encima de la acción, de los zombies y de los villanos de turno. Ese momento introspectivo se produjo desde la huida de la cárcel hasta la llegada a Alexandria. Muchos fans creen que éste momento es el más aburrido de la serie, más que nada porque hay poca acción y muertes. Yo discrepo porque es durante la sexta y la séptima temporada cuando la serie entra en tierra de nadie. Capítulos vacíos de contenido, tramas estiradas hasta el aburrimiento y personajes mal desarrollados.
Llegados a este punto, tras analizar por qué no me han gustado la sexta y la séptima temporada, he descubierto que tampoco hay tantas diferencias con las demás. Entonces me hago la pregunta que creo que todos debemos hacernos: ¿The Walking Dead siempre fue una serie mediocre, o es que me he cansado de ella y la veo de forma diferente? Claramente, la serie se está agotando a marchas forzadas, por más que sigan ocurriendo cosas interesantes o que la imaginación de Kirkman en el cómic siga ofreciendo ocurrentes formas de morir o algún que otro villano temible, su momento ya pasó y todo lo que queda a partir de ahora será una trayectoria descendente.
Negan y los cliffhangers
Negan tiene su parte de culpa en la depresión colectiva tras la séptima temporada. La aparición «estelar» del nuevo villano (a mí no me pareció nada interesante, como expresé tras el 6×16) no era suficiente como para supeditar toda la sexta entrega a su «inminente» aparición. Las altas expectativas que nos crearon jugó en contra de la ficción, que tenía un reloj en cuenta atrás que nunca llegaba a cero. Esperábamos la llegada de Negan desde que se nombró al actor que lo encarnaría, y nos chafaron la sorpresa porque sabíamos que todas esas victorias parciales de Rick y compañía nos llevaban hacia ser apaleados por Lucille.
Después está el tema de los cliffhangers. Los guionistas jugaron con nosotros para conseguir audiencia de forma poco ética. The Walking Dead saltó el tiburón en aquel 6×03, cuando Glenn se zafó de la horda de caminantes escondiéndose bajo el contenedor de basura y no resolvieron el asunto hasta casi el final de la midseason. Después, un disparo a Daryl en el 6×15 o la víctima indeterminada de Lucille en el 6×16, nos obligaba a maldecir a los guionistas. Como vimos en octubre, el 7×01 habría sido una excelente season finale.
Zombies inofensivos
Mucha de la fuerza de The Walking Dead siempre ha residido en la supervivencia ante una amenaza tan desconocida como los muertos vivientes y la escasez de víveres, un poco como en Perdidos, cuando buscar agua era el drama. Con el paso de las temporadas, los otros grupos de supervivientes se han convertido en el gran problema de los protagonistas. Algo lógico e interesante, por supuesto, pero se han olvidado de que los caminantes son letales, que un simple arañazo o entrar en contacto con sus fluidos te podían costar la muerte. Ahora, las refriegas con caminantes se resuelven fácilmente y los revolcones no tienen ninguna consecuencia. Se echa de menos que perdamos más personajes por el camino, lo cual ha convertido a la serie en predecible y sólo podemos esperar algo inesperado en los primeros y últimos episodios. Curioso concepto que lo resume todo: esperar lo inesperado.
La séptima temporada, siempre en mi opinión, se ha movido en tierra de nadie, mezclando episodios insulsos unipersonales, como aquel de Tara, los monólogos de Negan, la cara traumatizada de Rick y la aparición de un rey que tiene un tigre. Por supuesto, ha habido momentos muy interesantes, eso no lo va a perder The Walking Dead, y por eso seguimos viéndola. O quizá todo esté bien y sea nuestra percepción y entonces tengamos que hacernos la siguiente pregunta: ¿Eres tú o soy yo?
El cine y las series de televisión son mi pasión, aunque la Edad de Oro de la pequeña pantalla me conquistó sobre todas las cosas. En Cultura Seriéfila analizo toda ficción que lo merezca con una dosis muy alta de opinión. También me podéis escuchar en el podcast de Cultura Seriéfila y eventualmente en La Jungla Radio.
Hoy se estrena en Netflix Por Trece Razones, serie basada en la novela de Jay Asher, muy esperada por sus fans. Ya hemos visto los cuatro primeros episodios y podemos afirmar, sin duda, que estamos ante la nueva obsesión de los suscriptores de la plataforma. Antes de sumergirnos en ella, eso sí, debemos desprendernos de la idea de serie adolescente al uso, porque no lo es. Es una serie de adolescentes que puede ver todo tipo de público.
Por Trece Razones nos sitúa dos semanas después del suicidio de una chica llamada Hannah Baker, cuando un compañero de clase, Clay Jensen, recibe un paquete con unas cintas donde explica las razones que le han llevado a tomar la fatal decisión. En las grabaciones, señala a los compañeros y sus acciones que ella considera responsables, y a todo el que le llegan las cintas, lo es. Clay, walkman en mano, revisita todo el dolor de Hannah a lo largo de los trece episodios que componen la temporada. El juego narrativo que propone es muy interesante. Mientras Clay escucha las grabaciones, es Hannah la que va narrando y viviendo toda la historia a modo de flashback, y sus transiciones con el presente son meritorias.
Junto a ellos, el espectador se embarca en un viaje muy necesario de hacer. Por Trece Razones trata una gran cantidad de temas interesantes y da la sensación de que llega en el momento adecuado, aunque igual siempre es el momento adecuado. El acoso escolar es el primer gran tema que se nos viene a la cabeza cuando leemos la sinopsis. Efectivamente, el acoso va a ser el eje sobre el que gire toda la narración. Las razones que va dando Hannah coinciden con el inicio de algún tipo de bullying, aunque ningún hecho sea tan grave como para suicidarse, son granos de arena que se van acumulando. Y en una persona más sensible puede llegar a pesar como una losa hasta que la salida más fácil es la propia muerte. Por lo que he visto, Hannah no parece encajar en un perfil de víctima, al menos desde mi punto de vista. Que no se ofenda nadie, pero todos hemos vividos situaciones similares en el instituto.
Otro de los grandes temas de la serie es el acoso sexual, muy de moda en Estados Unidos principalmente, por la proliferación de las denuncias por violación en los campus universitarios. También por la concienciación feminista que poco a poco se va haciendo más relevante. Presentar las consecuencias, leves en apariencia, de que le agarren el culo a Hannah, puede derivar en algo más grave y envía un mensaje claro a los jóvenes en una secuencia genial. El efecto mariposa es un concepto recurrente en Por Trece Razones, hemos visto el aleteo de la mariposa y las consecuencias del huracán, pero nos queda por saber lo más interesante: cómo llegamos al huracán.
Para ello nos falta una tercera pata importatísima para entender el acoso escolar en la actualidad, las redes sociales. Por experiencia propia, veo que los adolescentes utilizan mal las redes sociales, lo hacen sin código ético y sin filtros. Publicación de fotos, difusión de rumores y humillación 2.0 es la clave de la alarma social que el bullying está generando hoy en día. La serie lo refleja muy bien, cómo ese aleteo de la mariposa se va convirtiendo en un huracán que arrasa con todo. En los primeros episodios, Hannah se enfrentará a las redes sociales en más de una ocasión.
Por Trece Razonesengancha desde el principio porque hay cabos sueltos, se va generando un misterio bien llevado por los guionistas que no nos puede despegar de nuestra pantalla. Clay, que va oyendo las cintas a su ritmo, se va dando cuenta de que sus compañeros saben más de lo que él cree. Ellos, además, ven las cosas de forma diferente a la joven y van sembrando la duda sobre lo que aparece en las grabaciones. Y después está la figura de su amigo Tony, el personaje más enigmático de todos, que parece un cómplice de Hannah y actúa como protector de la persona que tiene los cassettes.
Como siempre, creo que Netflix alarga demasiado los episodios de sus series y ese estiramiento juega un poco en su contra, pero no se nota tanto como en otros de sus productos, como Bloodline, por ejemplo. En líneas generales, la factura técnica es muy efectiva, componiendo imágenes con valor estético, acompañadas de una banda sonora con protagonismo de The Cure. Por Trece Razones lo tiene todo a favor para ser el próximo gran tema del que se hable en los próximos días, la serie que tendréis que ver para no quedaros atrás hasta que llegue la siguiente. Y esta vez con motivo, porque estamos ante una serie necesaria y, si además es adictiva, pues mejor.
El cine y las series de televisión son mi pasión, aunque la Edad de Oro de la pequeña pantalla me conquistó sobre todas las cosas. En Cultura Seriéfila analizo toda ficción que lo merezca con una dosis muy alta de opinión. También me podéis escuchar en el podcast de Cultura Seriéfila y eventualmente en La Jungla Radio.