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‘The End of The F***ing World’: el todo o nada de Alyssa y James

El exitazo de enero en Netflix, The End of The F***ing World

Que salga este artículo en marzo de una serie que se emitió en enero no es casual. Bueno, un poco sí, pero aprovecho la tesitura para reflexionar sobre esta bulimia cultural que provoca que nos olvidemos de ficciones que han hecho mucho ruido casi al instante, daños colaterales de lo que hemos venido a llamar Peak TV. El «marcar como visto» de TV Time se ha convertido en deporte nacional y eso nos impide reflexionar sobre lo que hay detrás de las historias que vemos a diario. The End of The F***ing World ha gustado mucho en general, pero no todo el mundo ha llegado a la raíz de lo que quería contar en realidad.

The End of The Fucking World (así, sin censura) nos cuenta la historia de dos adolescentes, James y Alyssa. James cree que es un psicópata y hasta ahora ha dado rienda suelta a su instinto matando animales, pero cree que ha llegado el momento de escoger una víctima humana, que donde entra ella. Alyssa es una chica una chica enfadada con el mundo a la que se le ha juntado la adolescencia con carencias afectivas graves. Juntos iniciarán un loco viaje en el que cada uno busca una cosa pero en el que encontrarán mucho más de lo que esperaban. Está basada en una novela gráfica escrita por Charles S. Forsman, adaptada por Charlie Covell, conocida como actriz de Marcella y escritora de un par de episodios de Banana. Los protagonistas son Jessica Barden (Penny Dreadful) y Alex Lawther (Black Mirror, Howard’s End).

Jessica Barden y Alex Lawther, protagonistas de El maldito fin del mundo (The End of The Fucking World)

Para mi gusto, El fin del maldito mundo es una serie fea, muy incómoda de ver. Y es curioso porque lo tiene todo para ser muy atractiva, incluso tiene el toque indie que tanto me gusta y otros criterios objetivos, bueno, los más objetivos posible. Tiene una fotografía y una realización muy arriesgadas, un ritmo muy interesante gracias a su montaje, una colección de temas musicales genial y una narrativa muy llamativa, que dista mucho de productos recientes de temática similar como Everything Sucks. Todo bien, excepto una cosa: los personajes. Durante los ocho episodios me he preguntado si el psicópata soy yo porque ambos me han parecido asesinables. Están escritos de forma muy extrema, tanto que me cuesta comprender sus motivaciones incluso después de haber vivido semejantes traumas que no voy a desvelar. Es decir, la vida no te puede hacer nada para que seas así de gilipollas, dicho con toda la frivolidad del mundo, lo sé.

Ahora bien, como metáfora funciona a las mil maravillas. La exposición de sus traumas y sus consecuencias sirven para contarnos cómo son los sentimientos a los que los adolescentes se enfrentan a menudo, como la falta de comprensión por parte de los adultos, los problemas de identidad o la falta de pertenencia. Pero no sólo ellos son extremos, sino también el mundo en el que se mueven y la gente con la que se van encontrando en su road trip particular. Y a pesar de todo lo anterior le vas cogiendo cariño a James y Alyssa, porque realmente lo que tienen alrededor está podrido y les está pudriendo por dentro, aunque por más que huyen no consiguen dejar atrás la putrefacción de la sociedad.

Jessica Barden y Alex Lawther hacen un gran trabajo en El maldito fin del mundo

Por eso, y porque te das cuenta de que los adultos son horribles y ellos al fin y al cabo son sólo niños, adolescentes a punto de cambiar su punto de vista sobre el mundo. Aunque parezca que Alyssa y James no tienen ni pizca de inocencia, el viaje que emprenden no es más que su salida del cascarón y comprobar lo duro que es el mundo por mucho que sus vidas ya sean una mierda. Eso les hará madurar definitivamente. O no. Ese es el valor de The End of The F***ing World, el trasfondo que tiene la historia, que ha sido contada de forma muy exagerada para llamar la atención de los jóvenes y no tan jóvenes, aunque puede que yo me esté haciendo viejo y no me guste nada la forma.

The End of The F***ing World (El maldito fin del mundo) está disponible en Netflix

‘Todo es una mierda’, los noventa eran cuquis

Todo es una mierda se ha convertido en una de las sopresas de este invierno en Netflix

A veces Netflix nos regala algunas series sorpresa de las que esperábamos poco o nada. Está claro que la plataforma no puede dar la misma publicidad a todas las ficciones que estrena pero es que además este handicap a priori lo convierte en una virtud. El factor sorpresa juega un papel muy importante para series como Everything Sucks, que son capaces de absorber la conversación en las redes, aunque sea durante muy poco tiempo. Y eso que se trata de un producto que tiene unos ingredientes que podríamos considerar como apuesta segura: adolescentes, nostalgia, identidad sexual, buena música, ternura…

Todo es una mierda está creada por Michael Mohan, que además dirige siete episodios, y Ben York Jones, que además interpreta al personaje de Mr. Stargrove. Ambos nacieron aproximadamente en la misma época que los protagonistas de la serie por lo que hablan desde el conocimiento y cuentan la historia desde sus ojos. Está protagonizada por adolescentes de primer año de institutos interpretados por Jahi Di’Allo Winston (Feed The Beast), Peyton Kennedy (Odd Squad), Elijah Stevenson (Captain Fantastic) y Sidney Sweeney, que veremos en este año ni más ni menos que en The Handmaid’s Tale y en Heridas abiertas (Sharp Objects), la serie de Amy Adams en HBO.

Todo es una mierda nos cuenta la historia de Luke, que junto a sus amigos Tyler y McQuaid, se apuntan al club de audiovisuales. Allí conocerá a una chica, Kate, de la que se enamora a primera vista y que además es la hija del director. Junto a los integrantes del club de teatro iniciarán el rodaje de una loca película de extraterrestres en la que descubrirán muchas cosas sobre sí mismos y sobre la vida en general. La serie contiene muchos toques de drama, personajes entrañables y mucho humor en los 25 minutos de duración de cada episodio de esta comedia.

La pareja protagonista de Todo es una mierda ha sido lo mejor de la serie

Nostalgia… Noventera

Reconozco que estoy hasta el último pelo de la nostalgia de los años 80 e incluso gente como yo hemos aborrecido la palabra «nostalgia» en sí misma. Hasta que nos toca la nuestra claro, porque a la generación de los treinta y tantos no nos pillan tan cerca los ochenta, que es más una cosa cosa de la infancia. Pero los 90 son nuestra época, la de la adolescencia, y estar en el mismo punto que los protagonistas de Todo es una mierda es un plus muy especial. Objetos como los Discman, las cintas VHS, el antiguo módem con el que navegábamos por la red, expresiones, la música… todos ellos son capaces de darle la vuelta a la serie.

Porque la serie no es gran cosa, no tiene nada de especial a simple vista. Una dramedia adolescente que en ocasiones busca la lágrima fácil, personajes odiables y otros entrañables interactuando en un happy place de manual. Sólo que a medida que avanzan los episodios no son tan happy como pensábamos, que los personajes sufren carencias afectivas, crisis de identidad y amores frustrados. Y además sufren como lo hacíamos nosotros, con una inocencia que no tienen los adolescentes de ahora, cuando las relaciones cara a cara eran más importantes que las que se establecen a través de la pantalla. Por eso funciona tan bien Esto es una mierda, porque consigue que los elementos noventeros no sean sólo accesorios, por mucho que puedan ser excesivos, sino que son una herramienta con la que contar la historia de siempre de la forma en que se hace ahora, añadiendo diversidad sexual racial y dando más poder a los personajes femeninos.

Los antagonistas de Todo es una mierda

Otra muestra más, por tanto, del valor de la serie, que pasa por ser de los noventa incluso en la forma de rodar y que sus referencias están mejor insertadas que en otras ficciones nostálgicas. Podríamos decir que Todo es una mierda hace lo mismo que Stranger Things, pero en otra época y con otro género. A pesar de todo, lo que mejor funciona es la música, capaz de mejorar algunos episodios mediocres, capaz de cambiar nuestra percepción sobre los personajes y algunas tramas realmente aburridas o ridículas, directamente.

No podemos sacar la vara de medir las grandes series, no sería justo, simplemente sentémonos en el sofá y dejemos que nos entretengan con un producto sin más pretensión que gustar a la generación que se hizo mayor en los noventa, y aportar elementos modernizados como parejas interraciales, protagonistas homosexuales o bisexuales, o que el clásico personaje graciosete sea un blanco esta vez. Todo esto, además de hacernos pasar un buen rato, sirve para echar una mano a los colectivos que lo necesitan. Y eso está muy bien.

Todo es una mierda está disponible en Netflix.

‘McMafia’: el crimen franquiciado

McMafia es una de las mejores series hasta el momento de 2018

McMafia es una de las mejores series de lo que llevamos de 2018. No es que hasta el momento esté siendo un gran año pero muchas de las ficciones estrenadas prometían más. Y entonces esta producción británica de la BBC, como casi todo lo que viene de las islas, llegó haciendo poco ruido excepto para los tres o cuatro que lo sigan todo demasiado al día. Quizás llamarla sorpresa parece excesivo, pero después de un inicio un poco titubeante, ha terminado por ganarme del todo.

Vamos a empezar por los nombres al frente de McMafia. Está dirigida, producida y escrita por James Watkins entre otros guionistas, basándose en un libro del mismo nombre escrito por Mischa Glenny hace diez años. Para hacer la serie sólo se han adaptado los episodios referentes a la mafia rusa y los personajes y situaciones están sacados de la realidad. El nombre hace referencia a cómo las bandas mafiosas franquician a bandas más pequeñas para que usen su nombre a cambio de un porcentaje, en una estrategia que recuerda mucho a la famosa marca de comida rápida McDonald’s.

McMafia nos sitúa en Londres, donde vive la familia Godman, expatriados de Rusia. El padre, Dmitri, se dedicaba a negocios ilícitos hasta que decidió retirarse y criar a sus hijos en la alta sociedad británica. Ahí entran en juego Katya, la oveja negra de la familia, niña mimada enganchada al alcohol y la juerga, y Alex, el hijo perfecto que estudió en Harvard y dirige un fondo de inversión que respeta la legalidad y la ética profesional. Pero las circunstancias provocan que se vea en el ojo del huracán y tenga que tomar decisiones para saldar deudas con un mafioso ruso.

Buenas interpretaciones y gran reparto el de McMafia

La serie está protagonizada por James Norton, un actor muy prolífico de la ficción británica, al que hemos podido ver en Happy Valley, Grantchester Guerra y Paz. Pero además de Norton como protagonista absoluto, podemos ver a David Strathairn (Billions, The Blacklist) o Juliet Rylance (American Gothic, The Knick). Además de algunos actores rusos e incluso uno español, Fernando Cayo, que vimos recientemente en Mar de Plástico y otras como La Señora, Amar es para siempre, Punta Escarlata El Caso. Crónica de Sucesos.

En McMafia vamos a encontrar lo que esperamos de cualquier ficción de la BBC, una producción exquisita y una historia contada con la precisión de un reloj pero eso sí, sin muchos fuegos artificiales, que algunas veces es mejor prescindir de ellos pero otras pueden mejorar un producto soso o plano. Como es habitual en las producciones britanicas no sobra ni falta nada, pero a veces se echa de menos que se desaten como hacen las estadounidenses aunque la perfección nos embelese tanto. Tras un par de capítulos en los que la premisa resulta de lo más sugerente, la serie se va perdiendo entre aeropuertos y conversaciones de alto nivel sin saber qué función podía cumplir la trama de la familia de Alex, por poner un ejemplo. Sin embargo, en los últimos tres o cuatro episodios mete la directa hacia la historia que queríamos que nos contaran. No es nada novedosa, no esperemos nada del otro mundo, y además recuerda mucho a otras producciones recientes como El Infiltrado (The Night Manager) y otras que no voy a nombrar para no marcaros el camino del protagonista.

En cuanto a interpretaciones más o menos lo mismo. Norton compone a un Alex muy sobrio y contenido, reflejando a la perfección lo que los escritores buscaban del personaje, que contrasta con la tragedia y el histrionismo del resto de la familia Godman. Mención especial merece el villano de la historia, Vadim Kalyagin, interpretado por Merab Ninidze (Berlin Station) que se va humanizando a lo largo de los episodios mostrándonos su vida privada, al mismo tiempo que sus enemigos se van volviendo más villanos. Y al contrario, el personaje de David Strathairn, Semiyon Kleiman, que se ofrece en un principio como una cara amable, va mostrando su reverso más oscuro mientras mantiene su sonrisa.

Protagonistas de McMafia, de Amazon y BBC

Como otras tantas series británicas nos muestra en un principio cómo deberían ser las cosas, me refiero a banqueros éticos, y en lo que se puede convertir cuando se acumulan malas decisiones. Me gusta la cantidad de temas que se presentan en McMafia, desde explicarnos cómo funciona el movimiento de dinero hasta que se le pierde el rastro, en la serie ejemplificado en el narcotráfico aunque sospecho que nos quieren contar cómo lo hacen los ricos, futbolistas, políticos, etc. para evadir impuestos. Además, vemos cómo las redes secuestran chicas para la prostitución o cómo los narcotraficantes están avalados por las altas esferas. Todos temas actuales e interesantes.

En definitiva, McMafia es una serie muy recomendable para quien busque una serie británica que no se quede en la superficie, con el habitual rigor de la BBC. Ocho episodios que se dejan ver de forma ágil, sin hacerse pesada y que está disponible en Amazon Prime Video.

Pocas sorpresas en los Globos de Oro 2018 teñidos de negro

Ganadores de los Globos de Oro 2017

Hace sólo unas horas que se entregaron en el Hotel Beverly Hilton los Globos de Oro 2018. La ceremonia ha estado marcada claramente por las reivindicaciones de las mujeres (y algunos hombres) en contra del acoso sexual, para lo que eligieron el color negro para sus vestidos y dieron visibilidad a una campaña de recogida de fondos para ayudar a las víctimas, llamada ‘Time’s Up’.

Desde la presentación, Seth Meyers, estuvo muy duro con Harvey Weinstein, de quien profetizó que sería la primera persona abucheada en un In Memoriam. O con Kevin Spacey, de quien incluso puso en duda su talento al poner acento sureño. Continuaron las reivindicaciones con los discursos de las actrices o creadoras que iban subiendo al escenario a recoger sus premios. Muy emocionantes fueron los discursos de Laura Dern, Nicole Kidman, Elizabeth Moss, etc, que mezclaron el papel de las mujeres en sus respectivas series con el gran tema de la noche. Por último, no podía faltar el discurso de aceptación del premio Cecil B. DeMille de Oprah Winfrey, histórico por lo inspirador que puede resultar para las nuevas generaciones. Además, dicen que podría estar presentando su candidatura para ser Presidenta de Estados Unidos.

Nicole Kidman, Laura Dern, Elizabeth Moss y Rachel Brosnahan en los Globos de Oro 2018

Pasamos a hablar estrictamente de premios y premiados, que es de lo que se trata al fin y al cabo. En la categoría de mini serie o serie limitada, Big Litle Lies cumplió todas las previsiones y repitió la victoria de los pasados Emmy. La serie de HBO ganó en su categoría, Nicole Kidman ganó como actriz protagonista, Laura Dern como secundaria y Alexander Skarsgaard como mejor actor de reparto en cualquier tipo de serie. El premio a mejor actor protagonista fue a parar a Ewan McGregor por la tercera temporada de Fargo. La categoría de comedia estuvo más abierta a las sorpresas debido a que la mayoría de nominadas eran nuevas series. El galardón fue a parar a The Marvelous Mrs. Maisel (Amazon), su protagonista Rachel Brosnahan ganó como mejor actriz. Mientras, Aziz Ansari se hizo con el Globo de Oro al mejor actor por Master of None. Por último, The Handmaid’s Tale también ganó como mejor serie dramática y Elizabeth Moss como mejor actriz. El premio al mejor actor fue para Sterling K. Brown, por su papel en This Is Us.

Aziz Ansari, Ewan McGregor, Sterling K. Brown y Alexander Skarsgaard en los Globos de oro 2018

Esto fue todo en las categorías televisivas, enmarcadas dentro de una gala un poco extraña pero especialmente emocionante y en cierto modo un poco imprevisible por si alguien sacaba los pies del tiesto demasiado. Lo único que sí eché en falta fue un poco más de compromiso con la causa por parte de los hombres. Muchos de ellos actuaron como si no fuera con ellos, y esto sólo se consigue cambiar con el trabajo de todos y todas.

Cultura Seriéfila Podcast 5: Especial Mejores Series de 2017

Encuesta para decidir cuáles han sido las meiores series de 2017

Primer especial de Cultura Seriéfila Podcast, que está dedicado a las mejores series de 2017. Y último programa del año, el quinto de nuestra breve existencia que esperamos que disfrutéis como merecéis.Lo hemos pasado muy bien grabándolo e interactuando con nuestro público.

Junto a Alberto, Stakado y Miguel Romero descubriremos en primer lugar cuál ha sido el top 10 de la encuesta que lanzamos hace unas cuantas semanas, la cual ha tenido una gran aceptación por parte de los oyentes, mucha más de la que esperábamos. Y que, por tanto, agradecemos de corazón.

También tenemos que agradecer a nuestros amigos podcasters Miriam, Jess Enterragado, PJ Cleaner, de Series Reality Podcast y a Bárbara Shocka de Twin Peaks: Entre dos mundos su participación en este programa. Y por supuesto, a nuestros queridos oyentes que nos han mandado sus audios contándonos cuál o cuáles han sido sus mejores series de 2017, que sabemos que cuesta ponerse y valoramos vuestro esfuerzo.

Y por último, Alberto, Stakado y Miguel Romero desvelan sus listas de mejores series de 2017 personales e intransferibles y que, como veremos, tienen muchas sorpresas. Esperamos que disfrutéis el programa, un poquito más largo de lo habitual pero tratándose de las mejores series de 2017, la ocasión lo merece. No olvidéis que podéis escribirnos un comentario en este artículo o mediante cualquiera de nuestras vías de contacto para expresar vuestra opinión o proponernos vuestras propias listas.

Os deseamos una Feliz Navidad y un Próspero 2018 lleno de suerte, salud y buenas series. Hasta el año que viene.

‘Mindhunter’: un viaje a la mente del asesino en serie

Mindhunter se ha convertido en uno de los grandes aciertos de Netflix en 2017

Hemos tenido que esperar hasta octubre para ver una de las series más esperadas de este 2017. Mindhunter ha llegado tarde pero quizás gracias a eso estará en los primeros puestos de todas las listas de mejores ficciones del año, en detrimento de otras que pueden haber quedado más atrás en el tiempo. La propuesta de David Fincher y Joe Penhall, que no olvidemos que es el showrunner no ha decepcionado a nadie y lo mejor es que su progreso en los próximos años puede ser estratosférico.

Holden Ford (Jonathan Groff) es un agente del FBI que se dedica a formar a los futuros agentes en Quantico. Con el fin de formarlos mejor, intenta descifrar la mente de lo que entonces se conocían como «asesinos secuenciales». Para ello le asigna al agente Bill Tench (Holt McCallany), otro agente encargado de dar cursos a las policías locales de todo el país. Con la excusa de ayudarlo, Holden puede viajar a las prisiones donde están encerrados esos monstruos y así poder entrevistarlos. Más tarde reciben la ayuda de una profesora de universidad, Wendy Carr (Anna Torv), que dotará al equipo de un método científico y pondrá orden en el proyecto.

Lejos de ser un «whodunnit» («quienlohizo»), Mindhunter va mucho más allá de capturar asesinos y resolver crímenes. Los agentes Ford y Tench buscan hacer un perfil psicológico de los asesinos más famosos del país para elaborar así un patrón que les permita detectar y prevenir futuros asesinatos secuenciales. Por tanto, llama la atención la celeridad con la que sus protagonistas descubren a los culpables, porque ese no es el fin de la serie. Ésta tiene dos partes bien diferenciadas, la primera es estudiar, entrevistar a los psicópatas que ya están entre rejas, elaborar una serie de pautas; y la segunda es ponerlas en práctica en los casos que se van encontrando allá por donde viajan.

Holt McCallany y

Un aliciente al que hay que sumar un buen puñado más. Mindhunter tiene muchas aristas, y todas ellas interesantes por igual. La investigación en su doble vertiente es una de ellas. Los diálogos con los asesinos pueden hacerse tediosos si no se presta la debida atención. En ellos descubrimos multitud de detalles de la personalidad de éstos pero también de los protagonistas. El cambio en ambos a medida de que se dan cuenta de que el estudio funciona y también la forma en la que afecta las aberraciones que les están contando a sus vidas privadas. No es que éstas formen una parte esencial de la serie pero sí ayuda a configurar, a hacer un perfil de los personajes más completo, por lo que nos cuentan también una parte muy interesante de la historia. El contexto histórico nos hace comprender mucho de lo que ocurre, sobre todo dentro del FBI, donde consideran una pérdida de tiempo que dos agentes se dediquen a hurgar en las mentes criminales en lugar de entregar datos fehacientes, pruebas, que es lo que se suponía que debía hacer un policía.

Hay quien puede decir que Mindhunter tiene un ritmo muy lento, sobre todo al principio, pero éste es fruto de una presentación de la trama y de exposición inicial de sus intenciones, lo que puede parecer un poco pesado al principio. A mí tampoco me lo parece demasiado. Pero es a partir de la segunda mitad cuando se recogen los frutos, cuando la maquinaria ya ha echado a rodar, cuando todo empieza a encajar. A partir de ahí, cuando los protagonistas empiezan a aplicar, de forma un poco inconsciente todavía, lo que han estado aprendiendo. Sinceramente, la serie ha sido planificada al milímetro y el guión no tiene fisuras de ningún tipo.

Técnicamente, no podíamos esperar menos de David Fincher, que aunque no es el showrunner, sí dirige cuatro episodios y ha tenido voz y voto como productor ejecutivo que es. Los que dirige el maestro son todos sublimes en planificación, fotografía, ritmo, dirección de actores, sin desmerecer al resto, que han hecho un trabajo tremendo y me ha sorprendido bastante. La fotografía, que acentúa el color amarillento sepia propio de la evocación de épocas pasadas, es espectacular, bella y muy bien encuadrada. El montaje es otro de sus puntos fuertes, siempre hago referencia al rápido montaje de imágenes en el segundo episodio cuando Fincher busca contarnos la rutina de los viajes de Tench y Ford, una maravilla que recuerda a Scorsese o Guy Ritchie. Y no nos podemos ir de aquí sin comentar la maravillosa música de la serie, fruto, claro está, de la época en la que está ambientada, un repaso a grandes clásicos del rock y el glam de los 70.

Jonathan Groff y Anna Torv en Mindhunter, de Netflix

El resultado que nos queda después de todo lo que hemos comentado es una de las mejores series de 2017Mindhunter no decepcionó a los que esperábamos algo grande de Fincher y Netflix. Su renovación, que estaba cantada, ya ha sido confirmada y toca esperar para poder ver cómo sigue. Por último, recordar que ya hablamos de ella en nuestro podcast, que os dejo aquí abajo para quien quiera escucharlo.

 

Nominaciones a los Globos de Oro 2018

Nominaciones a los Globos de Oro 2017

Este mediodía (hora española) se han dado a conocer las candidaturas a los Globos de Oro 2018. En las categorías televisivas ha habido más de una sorpresa, no por que la calidad de las nominadas sea dudosa sino por la omisión de otros títulos e intérpretes que a todas luces estaban en las quinielas de todo seriéfilo. Pero la Asociación de la Prensa Extranjera en Hollywood ya nos tiene acostumbrado a este tipo de nominaciones. Alguien podría decir que los votantes no han visto ninguna serie. La gala se celebrará el próximo 7 de enero y estará presentada por Seth Meyers.

Mejor Serie Drama

Mejor Actor Drama

  • Jason Bateman, por ‘Ozark’
  • Sterling K. Brown, por ‘This Is Us’
  • Freddie Highmore, por ‘The Good Doctor’
  • Bob Odenkirk, por ‘Better Call Saul’
  • Liev Schreiber, por ‘Ray Donovan’

Mejor Actriz Drama

  • Claire Foy, por ‘The Crown’
  • Maggie Gyllenhaal, por ‘The Deuce’
  • Katherine Langford, por ‘Por Trece Razones’
  • Elisabeth Moss, por ‘The Handmaid’s Tale’
  • Caitriona Balfe, por ‘Outlander’

Mejor Serie Comedia o Musical

  • ‘Black-ish’ (NBC)
  • ‘The Marvelous Mrs. Maisel’ (Amazon)
  • ‘Master of None’ (Netflix)
  • ‘SMILF’ (Showtime)
  • ‘Will y Grace’ (NBC)

Mejor Actor Comedia o Musical

  • Anthony Anderson por ‘Black-ish’
  • Aziz Ansari por ‘Master of None’
  • Kevin Bacon por ‘I Love Dick’
  • William H. Macy por ‘Shameless’
  • Eric McCormack por ‘Will y Grace’

Mejor Actriz Comedia o Musical

  • Pamela Adlon por ‘Better Things’
  • Alison Brie por ‘Glow’
  • Rachel Brosnahan por ‘The Marvelous Mrs. Maisel’
  • Issa Rae por ‘Insecure’
  • Frankie Shaw por ‘SMILF’

Mejor TV Movie o Miniserie

  • ‘Big Little Lies’ (HBO)
  • ‘Fargo’ (FX)
  • ‘Feud’ (FX)
  • ‘The Sinner’ (USA Network)
  • ‘Top of the Lake: China Girl’ (Sundance)

Mejor Actor TV Movie o Miniserie

  • Robert De Niro por ‘The Wizard of Lies’
  • Jude Law por ‘The Young Pope’
  • Kyle MacLachlan por ‘Twin Peaks’
  • Ewan McGregor por ‘Fargo’
  • Geoffrey Rush por ‘Genius’

Mejor Actriz TV Movie o Miniserie

  • Jessica Biel por ‘The Sinner’
  • Nicole Kidman por ‘Big Little Lies’
  • Jessica Lange por ‘Feud’
  • Susan Sarandon por ‘Feud’
  • Reese Witherspoon por ‘Big Little Lies’

Mejor Actor de Reparto

  • David Harbour por ‘Stranger Things’
  • Alfred Molina por ‘Feud’
  • Christian Slater por ‘Mr. Robot’
  • Alexander Skarsgaard por ‘Big Little Lies’
  • David Thewlis por ‘Fargo’

Mejor Actriz de Reparto

  • Laura Dern por ‘Big Little Lies’
  • Ann Dowd por ‘The Handmaid’s Tale’
  • Chrissy Metz por ‘This Is Us’
  • Michelle Pfeiffer por ‘The Wizard of Lies’
  • Shailene Woodley por ‘Big Little Lies’

 

‘Dark’, así es la primera serie alemana producida por Netflix

Netflix debuta con su producción propia alemana con 'Dark'

Mañana viernes 1 de diciembre se estrena la primera serie alemana producida por Netflix, Dark. Se trata de una serie que mezcla terror con ciencia ficción y suspense, muy oscura como su propio nombre indica. Nosotros ya hemos visto los tres primeros episodios y podemos contaros cómo es y qué os vais a encontrar. Por supuesto, sin spoilers.

Dark nos sitúa en Winden, un pequeño pueblo alemán que alberga una central nuclear, en noviembre de 2019. Un adolescente lleva un par de semanas desaparecido y todos lo buscan con todos los medios a su alcance. Los más viejos del lugar ven muchas similitudes con un caso similar que ocurrió 33 años antes. Mientras estaba con su hermano y sus amigos en el bosque una noche, Mikkel, otro niño del pueblo, desparece en las mismas circunstancias, creándose una situación idéntica a la que ocurrió entonces.

La serie ha sido creada por el director y guionista Baran bo Odar, que dirige los diez episodios que componen esta primera temporada. Aunque la serie hace honor a su nombre, Dark, la oscuridad es un accesorio para crear ambiente en una historia que es básicamente el drama de varias familias que se ven afectadas por la desaparición de sus seres queridos, que han ido a parar a otras épocas aunque eso ellos no lo sepan. Eso es lo bueno, la construcción de unos personajes que han quedado marcados por la tragedia, pero a la vez el suspense que sus creadores inoculan en el espectador mediante una ambientación muy adecuada, ya sea sonido, fotografía o el guión. Si a todo esto le añades viajes temporales, queda un producto muy atractivo para diferentes segmentos de audiencia, que es lo que pretende Netflix con las producciones no americanas.

Dark no es Stranger Things

La serie Dark ha sido comparada con Stranger Things, aunque sólo son circunstanciales.

Seguramente habréis oído que Dark es la Stranger Things alemana. Nada más lejos de la realidad, no tienen nada que ver en lo importante, el tono. Mientras la serie de los Duffer hacía un ejercicio de nostalgia al tiempo que revisitaba los clásicos del cine de aventuras de los 80 de forma muy ligera, ésta es más adulta, más seria, y no tan dirigida a grandes masas. Obviamente, las similitudes son clarísimas y yo diría que algunas están forzadas. Podremos ver a niños desaparecidos y padres desesperados por encontrarlos, linternas en el bosque, instalación (en este caso una central nuclear) que oculta secretos en su interior y puede ser responsable de las desapariciones, rehenes encerrados en una habitación, referencias a los años 80, etc.

Aunque tiene una premisa muy interesante, Dark es muy confusa desde el comienzo con una escena inicial que en principio no sabemos si ocurre en realidad en ese momento o es un flashback es un flashforward. Después tenemos una presentación de personajes masiva, un poco atropellada. Muchos nombres y muchas caras que al no estar familiarizados con el idioma ni con los actores alemanes hacen que sea un poco difícil establecer las relaciones entre ellos. Una vez que se supere esa fase, que aviso que sigue pasando tras ver los tres primeros episodios, se disfrutará en toda su dimensión.

Dark tiene todos los ingredientes que no pueden faltar en una serie de terror: puertas que chirrían, música que puntualiza quizás demasiado, travellings de acercamiento, todo tipo de ruidos con eco, animales muertos, etc. Pero también juega muy bien con el suspense porque nos da muy poca información sobre lo que está pasando, algo esencial para mantener al espectador pegado a la pantalla. Me ha gustado que la poca que se nos da la recibimos principalmente a través de las imágenes y no de los diálogos, lo que da lugar a diferentes interpretaciones. La estética también ayuda sin ser nada novedoso, pues es muy oscura y húmeda pero suficiente para crear atmósfera.

Dark es la primera serie alemana de Netflix

Celebro que Netflix produzca allá donde se establece, creo que es un detalle que le hace ganar adeptos. Y sobre todo en casos como el de Dark, que me ha parecido una serie muy interesante en todos los aspectos. Además, la plataforma sabe que los suscriptores están buscando más allá de la ficción americana y de paso vamos descubriendo una forma de hacer diferente, más europea, que no hace sino enriquecer a la industria y al espectador. Así pues, queda hecha esta recomendación que podréis ver a partir de mañana día 1 de diciembre.

Ayúdanos a escoger las mejores series de 2017 (Encuesta)

Encuesta para decidir cuáles han sido las meiores series de 2017

Aprovechando que este año tenemos podcast, hemos decidido que nos ayudéis a escoger las 10 mejores series de 2017 mediante una encuesta bien fácil en el que sólo tenéis que marcar las diez series que vosotros penséis que han sido las mejores de este año que está por acabar.

Ha sido complicado confeccionar esta lista preliminar, aunque no lo parezca dado que ofrecemos cincuenta series para elegir, pues las audiencias están tan diversificadas que muchos podéis considerar que falta vuestra serie, para ello tenemos la opción «otra», en la que se puede añadir alguna que falte. Todas estas series se han emitido en su totalidad o parcialmente en 2017, y recordad que sólo valoramos la temporada emitida este año y no juzgamos la ficción en su totalidad.

La votación queda abierta desde ahora mismo, 27 de noviembre, y se cerrará el día 11 de diciembre a las 14 horas, con el fin de poder procesar los resultados para publicarlos en el programa especial que grabaremos a mediados del mes de diciembre. Esta encuesta no es la única forma de participar, también podéis mandar un audio de no más de dos minutos de duración, que será emitido en dicho programa especial, en el que podéis comentarnos una, dos o las tres series que habéis escogido y por qué. Lo podéis enviar a nuestra dirección de correo electrónico: miguel.romero@culturaseriefila.com. Por supuesto, en la sección de comentarios de este artículo también podéis argumentar vuestras opciones como mejores series de 2017, que también leeremos en el programa. Os agradecemos vuestra colaboración por adelantado.

Aquí debajo tenéis la encuesta para rellenar. Recordad que tenéis que marcar 10 opciones y darle al botón «Enviar»:

‘Tin Star’, demasiada sangre para la idílica Canadá

Tin Star es la nueva serie de Sky Atlantic con Tim Roth y Christina Hendricks

El pasado septiembre se estrenaba Tin Star, la serie de Sky Atlantic que en España ha emitido Movistar+. Normalmente no habría hecho mucho caso a un drama de este tipo pero dos nombres me atrayeron como si fueran imanes: Tim Roth, al que acababa de ver en Twin Peaks y necesitaba un poco más de él, y Christina Hendricks, a la que veré haga lo que haga. Diez episodios después hay que decir que me queda un poco la sensación de haber perdido el tiempo a pesar de que tiene muchas cosas interesantes que pasamos a desgranar.

El jefe de policía de un pequeño pueblo canadiense llamado Little Big Bear, Jim Worth, se topa con las aspiraciones de una multinacional del negocio del gas que empieza a instalar una nueva refinería. Este hecho vendrá a traer gente de fuera y empezarán a subir los niveles de delincuencia. Tras mostrar su disconformidad con el proyecto, su familia y él son víctimas de ataque con consecuencias. De ahí en adelante Jim buscará a los culpables pasando por encima de cualquiera que se le ponga por delante, ya sea la ley, sus compañeros y hasta su propia familia.

Tin Star tiene todos los ingredientes de un thriller británico pero trasvasado a Canadá y la idiosincrasia norteamericana. Más violenta al ser de una cadena de pago, recuerda mucho en su arranque a Banshee aunque salvando las distancias. Mientras la serie de Cinemax era una serie eminentemente de acción, la de Sky Atlantic pretende tirar más hacia el drama de personajes. Y digo pretende porque éstos no consiguen la profundidad que intentan sus guionistas, ni tampoco es que al espectador le importe mucho sus respectivos destinos.

Tim Roth y Genevieve O'Reilly comparten protagonismo en Tin Star

Efectivamente, la serie de Rowan Joffe (28 semanas después, El americano), va de más a menos cuesta abajo y sin frenos tras un primer episodio bastante interesante, contado in media res. Este estilo de narración, que consiste en empezar por en medio para después contar lo que ocurre antes y lo que ocurre después, es lo más destacado de muchos de los episodios porque de esta forma mantiene el interés por saber cómo hemos llegado a la situación que se plantea y cómo van a salir de ella. A medida que vamos llegando al final, el espectador se hace una idea muy clara de lo que pasa en aquel pueblo y de por qué los personajes son como son y están donde están, por lo que sólo queda por saber cómo se resolverá todo sin que haya lugar a mucha sorpresa, y que las que haya tampoco nos importen. La propuesta visual de Tin Star es muy atractiva gracias a los paisajes llenos de árboles tan típico de Canadá junto con una música a medio camino entre el country y la música indígena. No es la primera vez que hemos visto esta misma combinación y ni siquiera crea una atmósfera demasiado particular, pero lo cierto es que funciona bien.

Tanto en la narrativa como la estética han sido cuidadas por la producción de la serie pero le falta puntería a la hora de hacer más atractivo el «qué» nos cuentan. No queda para nada claro la motivación de muchos de los personajes y las acciones que llevan a cabo, que no tienen consecuencias para ellos, rompen el contrato con el espectador. Lo que nos queda es una historia difícilmente creíble y una resolución de la historia decepcionante después de los buenos mimbres que que había en su planteamiento.

La pelirroja de Mad Men hace un buen papel en Tin Star

Así pues, tras sendas propuestas estética y narrativa interesantes, la historia flojea en la segunda mitad de la temporada, importando bien poco su resolución. Ni la excesiva violencia ni las motivaciones de los personajes consiguen hacer el relato creíble, así que si falla en lo más visible para todos los públicos, nos queda bien poco.

Tin Star se puede ver en la plataforma VOD de Movistar+.