Hoy hablaremos de una serie de mujeres, en la que su realidad, a veces puede no sólo superar a la nuestra, sino que hemos sentido que vamos en ese camino, aunque ya en otros sitios, ese ya es su día a día. Se trata de The Handmaid’s Tale (El Cuento de La Criada), cuya tercera temporada se estrenó el 5 de junio, y que ha sido renovada por una cuarta temporada que será emitida en 2020.
Para aquellos que no estén seducidos por este universo distópica, está basada en la novela Margaret Atwood, nos plantea la República de Gilead, territorio de lo que fue Estados Unidos de América, que ahora, por un golpe de estado, se ha impuesto un régimen teocrático totalitario y extremadamente machista, donde la sociedad se divide en estratos, parecidos a castas, donde los comandantes dirigen la vida del resto de ciudadanos, y por supuesto, las mujeres son las más oprimidas. En este escenario es donde conocemos al grupo de mujeres destinadas a procrear los hijos para las familias de los comandantes y que, por diversos motivos, la infertilidad dificulta los nacimientos de niños. Este grupo de mujeres vestidas de rojo, son las criadas y es a donde pertenece nuestra protagonista: June Osborne (Elisabeth Moss), o llamada, Defred, Dejoseph, o a quien “pertenezca” esta temporada.
Con lo que no contaba el régimen de Gilead, fue con la unión de las criadas y Marthas (servicio doméstico de los hogares de alto rango) y que esta tercera temporada se han organizado para la tan ansiada revolución. Aunque, a decir verdad, nos esperábamos una resistencia más potente y nos dieron a cuenta gotas los pocos focos rebeldes que pudimos disfrutar.
A partir de ahora, hablaré sobre detalles de la temporada 3, por lo que si no la has visto, no sigas leyendo.
También podemos hacer un recuento de los momentos más emocionales de esta temporada, como lo fue la llegada de Emily y el bebé de June a Canadá, la ayuda del Comandante Lawrence (Bradley Whitford) y Eleanor (Julie Dretzin) a la resistencia, la detención de Fred Waterford (Joseph Fiennes) por la traición de Serena (Yvonne Strahovski) y el “avión de la libertad” repleto de niños de Gilead hacia Canadá, colocando a June como la auténtica heroína de la serie.
Independientemente de los momentos algo tibios que nos dejó la temporada, como fue el episodio de la vida anterior de Tía Lydia y el controvertido episodio del hospital, que a pesar de la mala crítica, a nosotros nos ha encantado ya que fue el “despertar” de June y dejó su egoísmo atrás y comenzar un verdadero cambio. Otra de las cosas que nos tenía nerviosos era el inestable comportamiento de Serena, que en un episodio parecía estar de lado de las mujeres y al siguiente volvía a apoyar a los comandantes.
En esta tercera temporada de El cuento de la Criada, la historia tarda en arrancar, haciendo ver que muchas tramas que nos plantearon, no concluyeron en nada relevante para la historia, ocasionando que tres o cuatro episodios dando la sensación de estar de relleno, e incluso, ciertas situaciones se resolvían de forma azarosa. Aunque como siempre lo decimos: todos queremos la suerte de June de salir de todas y toparse siempre con gente dispuesta a ayudarle, a pesar de las consecuencias. Lo decimos por el episodio en Jezabel y el cuerpo del Comandante Wislow. Y hablando de castigos, aumentamos la lista de maneras de imponer justicia en Gilead, con las particicuciones y salvamentos, haciendo partícipes a las Criadas.
Mientras tanto, este otoño sale el nuevo libro de Margaret Atwood, que continúa la saga de Gilead: Testamentos, que esperamos con ansías, a ver si nos da un poco de rumbo a esta historia. Finalmente, nos deja un sabor agridulce, ya que seguimos preguntándonos: ¿Dónde está Nick? (Max Minguella). Lo resolveremos en la temporada cuatro y…. que el Señor permita que madure.
El cuento de la criada está disponible bajo demanda en HBO España.
Soy una persona inquieta con muchos sueños. presento los podcasts de Monográficos Mockingbird, El Desván de doc y sus critidoc, Eventos Mockingbird, Series Mockingbird y sus reviews y soy corresponsal en series reality.




