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Categoría: Críticas

Bajo Sospecha, otro pequeño paso adelante para la ficción española

Yon González, Blanca Romero, Lluis Homar

No lo ha tenido fácil Bajo Sospecha desde su estreno, pues ha sido víctima de la contraprogramación, tanto de la competencia como de la que ha practicado su propia cadena, Antena 3, que no ha dudado en usarla como arma arrojadiza. Afortunadamente, la serie ha aguantado los cambios de día y ha retenido a una audiencia que se ha mantenido fiel a pesar de tener enfrente a El Ministerio del Tiempo, Los Nuestros o La Voz. Sus 3,7 millones de espectadores y su 20,4% de share deberían garantizar su renovación pero aún nadie ha confirmado nada.

No hay dudas de que Bajo Sospecha ha supuesto un paso adelante, pequeño eso sí, pero importante. Al igual que El Ministerio del Tiempo, se ha atrevido a encuadrarse en un género, aunque sea en uno que gusta a todos, como es el thriller. Bambú viene haciendo las cosas muy bien durante años y cada serie que producen es mejor, aunque este aumento de calidad se está dando poco a poco, bien porque quieren hacer productos más exitosos o bien porque las cadenas imponen muchas cortapisas como para poder trabajar con más libertad. El estilo visual de la serie es definitorio y la música aporta el tono que necesita aunque podríamos echar en falta una atmósfera más característica del suspense. La fotografía es impecable y técnicamente le podemos poner pocas pegas.

Ejecutar un guión con tantos giros y tantos posibles sospechosos como el de Bajo Sospecha es casi imposible sin cometer ciertos errores. En primer lugar, hay que achacarle que no haya sabido explorar más detenidamente a los dos protagonistas, de los que apenas sabemos nada, dos o tres pinceladas, y a los que les ha faltado interactuar más entre ellos, profundizar más en su relación. En cambio, Víctor y Laura han sido en muchas ocasiones un pivote sobre el que han girado las tramas, unos meros espectadores ante todo lo que pasaba ante ellos y da la sensación que al final no aportan casi nada a la investigación del caso. Por otro lado tenemos a la familia Vega, en la que el exceso de miembros juega en contra del desarrollo de muchos de ellos que hubieran dado mucho de sí, tan solo el personaje de Alicia Borrachero, apoyado por su enorme trabajo, ha resultado tener más aristas, el resto, muy planos.

Alicia Borrachero y Pedro Alonso

Alerta de posibles spoilers, si aún no habéis visto Bajo Sospecha y tienes intención de verla no sigáis leyendo.

Por otro lado, el buen hacer de Bajo Sospecha se ve empañado por ciertos errores en detalles, como esas persecuciones tan descaradas, las constantes miradas desde las ventanas de los dos protagonistas, la fácil limpieza de huellas y sangre de un arma homicida solo con agua, la fuerza que un niño puede tener con una linterna en la mano y el hecho de que no esté toda la familia al final entre rejas por diferentes delitos como encubrimiento, ocultación de pruebas, obstrucción a la justicia… Licencias aceptables en algunos casos pero que, sumándolas, son suficientes para que sean un punto débil de la serie.

Por el contrario, Bajo Sospecha nos ha deleitado con giros verdaderamente sorprendentes y no se ha escondido a la hora de tratar temas delicados como la pedofilia en el último episodio o los secuestros y asesinatos de niños, tratados sin pudor y con toda su dureza. Además, la resolución del caso da una vuelta de tuerca siendo culpables al final los propios niños del secuestro de Alicia y su hermano responsable de la muerte de Nuria. Eso sí, el final es totalmente anticlimático cuando descubren la verdad y el resumen de todos los hechos me parece demasiado largo, sobre todo porque nos muestran imágenes que ya hemos visto. Si hubiera ido más al grano hubiera resultado más efectivo.

Mis conclusiones son muy positivas, creo que Bajo Sospecha tiene muchos pequeños errores, pero en términos generales me parece una serie interesante y adictiva, que es justo lo que necesita la ficción española, productos que consigan que el espectador se identifique con ellos y realmente les guste. Antena 3 y Bambú poco a poco lo están consiguiendo, pero espero que logren ir mucho más allá en el futuro, desde luego talento e ideas no faltan.

The Fall: crimen, atmósfera y feminismo

The Fall BBC Two

A pesar de que el subgénero de los asesinos en serie está demasiado trillado tanto en el cine como en la televisión, es cierto que siempre tiene su público y si además consigue un buen guión y unos personajes atractivos, es muy probable que se conviertan en una obra para tomar en consideración. Exactamente eso le pasa a The Fall, que suma una forma de narrar muy inteligente a esta ecuación, lo que la convierten en una de esas series que tenéis que amar si os gusta el género policiaco, pero los que no también podéis disfrutar gracias a la multitud de virtudes de las que hace gala.

La detective superintendente Stella Gibson viaja hasta Belfast para investigar el asesinato de la nuera de un Ministro que la policía norirlandesa tiene en punto muerto, pero pronto se da cuenta de que está tras los pasos de un asesino en serie, Paul Spector, un hombre de familia que desaparece por las noches para estrangular mujeres jóvenes profesionales de alta cualificación. Ella tendrá que cazarlo mientras él sigue dando caza a sus víctimas, de ahí a su nombre The Fall (La Caza). Esta doble persecución sacará a la luz el trasfondo del entorno en que se desarrolla, una ciudad en la que el conflicto sigue latente a pesar de que oficialmente vive en paz. El tono de la serie también tiene una importancia y un atractivo especial, pues lejos de los cliffhangers y giros argumentales propios del género, sus creadores optan por un ritmo lento, más reposado y cargado de silencios, que ayudan a meternos de lleno en la psicología de los personajes.

Jamie Dornan en The Fall

Es precisamente Belfast uno de los elementos diferenciales de The Fall. Ya estamos acostumbrados a ver en la ficción británica esas ciudades tan frías y oscuras que la piedra de las fachadas nunca se seca, pero es en la capital de Irlanda del Norte donde nos encontramos una realidad distinta al resto de Reino Unido. El conflicto religioso entre católicos y protestantes se puede palpar en muchos momentos de la primera temporada. Nada más aterrizar el jefe de policía alerta a Stella de que allí todo es diferente, a lo que ella responde: “¿Todo eso de que mi Jesús es mejor que el tuyo?” Ese y otro momentos clave como la investigación de uno de los asesinatos en la parte sur de la ciudad hablan por sí solos de que la situación sigue latente, lo que aporta un contexto muy interesante para entender muchas de las cosas que pasan allí, y de la forma de actuar de muchos de los personajes.

Precisamente los personajes son otro de los puntos fuertes de The Fall, los dos protagonistas situados a ambos extremos de la ley mantienen una conversación constante a lo largo de los cinco episodios a pesar de que no se conocen. Paul Spector es un monstruo terrible que prepara las escenas del crimen con una minusciosidad asombrosa, desde la elección de sus víctimas hasta la ejecución y su posterior ceremonia fetichista, hasta que se vuelve descuidado. Por su parte, Stella Gibson no tarda en elaborar un perfil bastante preciso de Spector y a medida que nosotros vamos conociéndolo, ella también, con su visión tan profesional como feminista de la vida. Porque Stella es uno de esos personajes femeninos modernos, que rompen clichés y sitúan a su género en el lugar que les corresponde en la sociedad, siendo especialmente la televisión un lugar donde han estado tan menospreciadas. Esta es otra de las bondades que nos ofrece la industria audiovisual británica.

El papel de la mujer en The Fall

Si hablamos de personajes, también tenemos que hablar de actores. Spector es interpretado por uno de los hombres de moda en todo el mundo, Jamie Dornan, lanzado al estrellato recientemente por 50 Sombras de Grey. En The Fall, da vida a un asesino en serie que poco tiene que ver en la práctica con Christian Grey pero que comparte ciertos rasgos fetichistas. En el lado opuesto está Stella, interpretada por Gillian Anderson, (también de moda en los últimos días por el reboot de Expediente X) que, a pesar de ser de Chicago, consigue un acento de inglesa pija muy marcado, lo que sin duda potencia su trabajo y a su personaje. No sólo ellos, el resto del casting cumple a la perfección el tópico de que los actores británicos son buenísimos. No podemos olvidarnos de Archie Panjabi, que presenta un personaje bien distinto al de Kalinda en The Good Wife y eso hay que agradecerlo.

Tengo que admitir que uno de mis puntos débiles como seriéfilo es la ficción británica. Con series como The Fall corro el riesgo de volverme en un adicto. Sólo he visto la primera temporada y me ha sorprendido bastante por todos los motivos anteriormente expuestos pero su tono, atmósfera y su forma tan cruda de retratar la sociedad y la realidad han terminado por enamorarme del todo. Por supuesto, volveré a hablar sobre la segunda temporada dentro de un tiempo.

The Fall se puede ver en España bajo el nombre de La Caza en el canal de pago AXN, que ha emitido ya sus dos temporadas.

Powers, otra interesante apuesta del montón

La llegada de los superhéroes a la televisión era una cuestión de tiempo tras su abrumador éxito en el cine. Con este boom seriéfilo que hemos vivido, productoras como DC o Marvel ya han aterrizado en la pequeña pantalla, aunque aún su presencia es algo tímida y testimonial, pero ya hay muchos títulos en producción y en breve van a inundar las pantallas de millones de hogares. La serie que hoy presentamos es Powers, que además es la primera incursión de Playstation en este tipo de material audiovisual.

Powers, la primera serie de PlayStation

Powers nos presenta una sociedad donde los superpoderes existen y llegan a una cantidad de personas relativamente grande, manifestándose en algún momento de sus vidas, aunque es más común en la adolescencia. El protagonista es Christian Walker (Sharlto Cooper, District 9), un ex ‘power’ (así llaman a la gente con poderes) que trabaja ahora como detective en una división específica de la policía que se dedica a perseguir a este tipo de criminales. Diamond, que así se llamaba su alter ego, es un hombre frustrado por haber perdido lo que le hacía especial y útil, algo que el guión y la interpretación del actor consiguen transmitir. Un personaje muy interesante que esperamos que crezca a medida que avanzan los episodios. Él es lo mejor del reparto a falta de conocer todavía a unos cuantos más, pues los que se nos han presentado hasta ahora les veo un poco faltos de chispa.

Además de dibujarnos una realidad utópica y fantástica, Powers se ancla a nuestra sociedad actual real, recreando con acierto nuestras particularidades, como las referencias a los ninis, la cultura de no esforzarse o los propios youtubers. En ese aspecto, me recuerda mucho a True Blood, por su forma de ser creíble integrando a series fantásticos a la realidad, aunque también en ciertos gags cómicos y el característico movimiento acelerado de sus personajes. Por lo demás, la serie sigue recurriendo a los mismos tópicos presentes en las películas de superhéroes: el bien, el mal o la justicia, vistos siempre desde un tono grandilocuente. Quizá uno de sus aciertos sea mezclarlo con el género policiaco procedimental, aunque la trama principal tendrá su peso específico. A pesar de estar dirigida principalmente a un público juvenil, es de agradecer que no escatimen a la hora de mostrar la violencia o el sexo, aunque no esperemos tampoco que sea como Spartacus.

Protagonista de Powers

Powers me parece una apuesta bastante interesante para los amantes del género y un público joven que busca un punto más que lo que puede encontrar en las típicas ficciones de las networks, más dulcificadas y con personajes más planos. Ahora bien, la superpoblación de series a la que estamos siendo sometidos hace que sea sólo una más en el montón, eso sí con multitud de products placements de Sony, lo que nos recuerda claramente la vocación de branded content del gigante japonés. Sin ser un producto de baja calidad, Powers tampoco sobresale en nada y eso en estos tiempos sabe a poco.

En España, Powers se emite en Movistar Series, con un capítulo de estreno cada semana.

The Returned, su piloto no resiste ante Les Revenants

Remake americano de Les Revenants

La pasada semana se estrenaba en el canal de cable A&E The Returned, el remake de una de las series más impactantes de los últimos años, la francesa Les Revenants. Como siempre ante este tipo de revisiones, la curiosidad y la expectación son máximas, pues siempre se espera lo mejor de los norteamericanos, que creen que gracias a la fortaleza y liderazgo mundial de su industria, serán capaces de vender mejor si lo producen ellos mismos, con sus escritores, sus actores y su idioma.

Y muchas veces tienen la razón. Hemos visto muchos remakes que han sido auténticos éxitos mundiales de audiencia, otros que han aportado un valor añadido que el original no tenía o que han sabido trasladar el relato original a la idiosincrasia estadounidense con acierto. en cambio, la mayoría de las veces debemos hablar de meras adaptaciones plano a plano, shot by shot que dicen ellos. En este segundo grupo se ubica The Returned, una serie que no se esconde a la hora de presentarse como copia más que como adaptación, en la que el guión es una mera traducción del francés, muchos nombres de personajes se repiten y artísticamente, aunque lo intenten, no son capaces de extrapolar los aspectos más importantes de Les Revenants.

La serie francesa tiene muchos puntos fuertes, como son la ambientación, el guión que no da muchas pistas, la música y la dirección. Todos ellos contribuyen a crear una atmósfera desasosegante propia de las películas de terror sin que podamos encuadrarla realmente como obra de terror, más bien como un drama íntimo con momentos de suspense. Muchos hemos notado ciertas similitudes con Twin Peaks, sobre todo en el dibujo del pueblo, en el ambiente que respiramos, la iluminación y el lenguaje audiovisual cargado de simbolismos, aunque las referencias no se quedan ahí sino que van mucho más allá, dotándola de un poso filosófico importante, e incluso antropológico, que la elevan a serie de culto, por encima de lo que entendemos como una buena serie.

Actriz norteamericana y francesa respectivamente

Ni rastro de todo eso podemos encontrar en The Returned. La ambientación es extraordinaria, pero las referencias a Twin Peaks se quedan en el paisaje de bosque de coníferas, pues ni por asomo consigue transmitirnos el mismo desasosiego. Si Les Revenants es una obra maestra, The Returned no pasaría de telefilme. Ni por guión, pues calcarlo no es suficiente para captar toda su esencia, ni por fotografía, imágenes bonitas no es suficiente para hacer arte, ni por dirección, pues la elección de los planos, a pesar de haber plagiado el guión técnico tampoco es la misma, ni por supuesto el equipo artístico brilla como la francesa, pues si ésta es un drama fantástico con tono intimista, la serie de A&E tiene tono de culebrón fantástico. Por si fuera poco, en el apartado de efectos visuales, donde los americanos podrían tener una clara ventaja, también pierden. Véase la chapucera caída del autobús.

Juzgando sólo sus pilotos, las comparaciones sólo se sostienen en lo superficial, pero The Returned no resiste cuando se analiza de forma más profunda. La dirección, las interpretaciones y la intención marcan la diferencia. Mientras The Revenants tiene una vocación artística y filosófica, su versión americana sólo pretende entretener y ahí está su error, porque ya hemos visto muchas historias de resurrecciones, como para que una copia plano a plano funcione bien.

Nota: Movistar Series ofrecerá Les Revenants a partir de mayo. La segunda entrega está en camino, pero estaba prevista para 2014 y todavía no tenemos noticias de ella. En cuanto a The Returned, no tenemos noticias de la adquisición de sus derechos en España.