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‘Andor’: por qué es una de las mejores series políticas de los últimos años

Este artículo acompaña al análisis en vídeo de Cultura Seriéfila, que puedes ver incrustado más abajo.

Cuando pensamos en Star Wars, solemos pensar en aventuras, mitología, héroes claros y villanos definidos. Lo político siempre ha estado ahí, pero casi como un decorado. Por eso resulta tan sorprendente que una de las series políticas más potentes de los últimos años se encuentre precisamente dentro de este universo.

Andor no solo amplía la franquicia: la redefine. Y lo hace desde un lugar incómodo, adulto y profundamente humano.

Ficha técnica y sinopsis

Andor es una precuela de Rogue One, que a su vez lo es de Star Wars: Episodio IV. La serie está protagonizada por Diego Luna, acompañado por un reparto de enorme nivel en el que destacan Stellan Skarsgård, además de numerosos secundarios de peso.

El creador y showrunner es Tony Gilroy, guionista de Rogue One, que aquí dispone de un margen creativo mucho mayor. La serie cuenta con dos temporadas de 12 episodios, estructuradas en arcos narrativos de tres capítulos, una decisión clave para su ritmo y desarrollo dramático.

La serie sigue a Cassian Andor cinco años antes de los acontecimientos de Rogue One, mostrando su transformación de ladrón cínico y superviviente a pieza clave de la Alianza Rebelde. En paralelo, la historia explora el nacimiento de la rebelión, los mecanismos del Imperio y las complejas decisiones morales que deben afrontar tanto los oprimidos como los opresores.

Un cambio radical de enfoque dentro de Star Wars

Muchas de las ideas que plantea Andor no son nuevas en la saga: el individuo que acaba liderando una causa mayor, los sacrificios necesarios para lograr el bien común o las primeras pinceladas políticas. Lo hemos visto antes en personajes como Han Solo o Lando Calrissian.

La diferencia está en el enfoque. En Andor, la política deja de ser un telón de fondo para convertirse en el verdadero tema central. Y lo hace desde un prisma mucho más realista, adulto y humano.

Tony Gilroy toma una decisión clave: humanizar absolutamente a todos los personajes. Aquí no hay héroes impolutos ni villanos caricaturescos. Los rebeldes manipulan, mienten y sacrifican personas. Los imperiales no son malos “porque sí”: tienen rutinas, turnos, días libres y una vida fuera del trabajo.

Esto cambia por completo la experiencia del espectador. Cuando llega la acción, ya conocemos las motivaciones de cada bando. Sabemos por qué hacen lo que hacen.

Los héroes y lo villanos se mueven en terrenos grises en 'Andor'

Nadie sale limpio: moralidad y supervivencia

Personajes como Luthen Rael encarnan a la perfección esta ambigüedad moral. Es consciente de que está condenado: para luchar contra el Imperio ha tenido que traicionar, delatar y utilizar a otros como piezas sacrificables.

Cassian Andor tampoco es un héroe clásico. Toma decisiones egoístas, actúa muchas veces por pura supervivencia y no por convicción ideológica. La rebelión no nace del idealismo, sino de la necesidad. Aquí, hacer el bien es una consecuencia, no un objetivo inicial.

Andor plantea una idea incómoda pero honesta: toda revolución tiene un coste, y ese coste rara vez lo pagan quienes toman las decisiones desde arriba.

Realismo político y paralelismos inquietantes

El Imperio siempre ha sido una metáfora de los regímenes autoritarios, pero Andor lleva esta idea mucho más lejos. En la serie vemos represión sistemática, exterminio de poblaciones, expolio de recursos, prisiones políticas y trabajos forzados.

Sin embargo, uno de los aspectos más interesantes es su control del relato. Por primera vez, el Imperio no solo gobierna con violencia, sino también con desinformación y propaganda. El caso de Ghorman es especialmente revelador: manipular a una población hasta lograr sus objetivos y, además, hacerlo parecer legítimo.

Aquí Andor conecta directamente con nuestro presente y convierte la ciencia ficción en un espejo incómodamente reconocible.

Un nivel técnico de primer nivel cinematográfico

Disney+ apostó fuerte por Andor, y se nota. El presupuesto está en pantalla en cada apartado técnico: desde el reparto, pasando por la recreación de planetas inéditos, el uso del CGI o la puesta en escena de las secuencias más espectaculares.

Pero lo verdaderamente importante es que todo ese despliegue visual está al servicio del guion, no al revés. La serie podría funcionar incluso con menos artificio, porque la base dramática es sólida.

No es un producto pensado para todos los públicos ni para todas las edades, como The Mandalorian. Es una serie exigente, reflexiva y política, que busca ir más allá del entretenimiento inmediato y enfrentarnos al mundo en el que vivimos.

Conclusión: una anomalía necesaria

Andor ha devuelto la fe en una franquicia que parecía atrapada en la repetición y el miedo al riesgo. No es una serie perfecta: puede dar pereza empezar, algunos arcos funcionan mejor que otros y exige paciencia.

Pero precisamente por eso es tan valiosa. En un panorama audiovisual conservador, Andor es casi un milagro creativo.

Para mí, sin duda, es una de las mejores series de 2025 y un ejemplo de cómo las grandes franquicias todavía pueden contar historias adultas, incómodas y relevantes.

En ese sentido, Andor dialoga muy bien con otras ficciones recientes que analizan el poder, la política y la fragilidad de los sistemas democráticos desde una puesta en escena cinematográfica. Un buen ejemplo es Anatomía de un instante, la miniserie de Movistar Plus+ dirigida por Alberto Rodríguez, que aborda el 23-F no como una lección de historia, sino como un thriller político sobre decisiones morales en momentos límite.

Ambas series, desde universos radicalmente distintos, comparten una misma mirada: mostrar que la política no es abstracta, sino que se construye a partir de personas imperfectas tomando decisiones irreversibles bajo una presión extrema.

Ahora te toca a ti: ¿qué opinas de Andor? ¿Crees que otras sagas deberían atreverse con propuestas similares?

Si te interesa este tipo de análisis, en el podcast Cultura Seriéfila hablamos de estrenos, tendencias y series desde una mirada crítica y cinematográfica. Disponible en iVoox, Spotify y Apple Podcasts. De hecho, te dejo aquí abajo el episodio en el que mencionamos las mejores series de 2025.

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