Portada » Wayward Pines: el regreso innecesario de una serie muy adictiva

Wayward Pines: el regreso innecesario de una serie muy adictiva

Wayward Pines regresa desde donde lo dejó

Esta noche a las 21.30h se estrena en FOX la segunda temporada de Wayward Pines, producida por M. Night Shymalan pensada para tener una sola temporada y que fue salvada de la quema meses después de haber sido cancelada oficialmente. Aunque su final fue satisfactorio, dentro de lo cabe, la cadena ha decidido continuar con ella a pesar de que parece del todo agotada.

La primera generación ha tomado el control de Wayward Pines tras el sacrificio de Ethan Burke (Matt Dillon), que salvó al pueblo in extremis de ser totalmente arrasado por los abbies. Su hijo Ben (Charlie Tahan) encabeza una sublevación que intenta democratizar en cierto modo el sistema de gobierno del pueblo, que se ha convertido en una dictadura. Con este caldo de cultivo, el Doctor Theodore Yedlin (Jason Patric, Jóvenes Ocultos) ha sido despertado para salvar la vida de Kate Hewson (Carla Gugino) y para recoger el testigo de Burke como protagonista de la serie. El médico será esencial para el pueblo pero no se quedará con los brazos cruzados y luchará por cambiar las cosas.

La segunda temporada de Wayward Pines nos presenta una continuación de la historia por donde se quedó, aunque pronto empieza a romper los lazos que la ataban con la anterior entrega, principalmente matando personajes a diestro y siniestro. Está bien hecho, porque ofrece una especie de epílogo mientras vamos conociendo a todos los nuevos, aunque también es cierto que da la sensación de estar cambiando piezas por otras exactamente iguales, lo que provoca que la trama permanezca inmóvil. Tenemos al héroe recién llegado que tendrá que descubrirlo todo y luchar contra las injusticias de un poder que entiende la supervivencia de un modo diferente al que tenemos en la actualidad.

Nuevo protagonista para la segunda temporada de Wayward Pines

En esta nueva entrega, sin embargo, vamos conociendo mejor a la llamada primera generación y a su autoproclamado líder Jason (Tom Stevens, Cedar Cove). Son los primeros que han crecido en Wayward Pines y en esta ocasión sí consiguen que empaticemos en cierto modo con ellos. Los chicos no conocen nada parecido a la democracia ni a la civilización sino que han sido educados con la doctrina del fundador Pilcher, quien cree que mantener el orden de forma coercitiva es lo mejor para la supervivencia. Explotar esa encrucijada entre entender que el mundo ha cambiado e intentar recuperar los valores que hicieron desaparecer la especie sería el movimiento más inteligente para la serie pero apuesto a que no profundizará en el tema. Por el contrario, esperamos muchos giros en el guión y una gran cantidad de muertes que importarán muy poco para acabar con un clímax similar al del año pasado.

En efecto, la segunda temporada de Wayward Pines era totalmente innecesaria y debería haberse quedado en miniserie ya que, sin gran parte de su notable reparto y despojados de todo el misterio que rodeó los primeros episodios, se convierte en algo prescindible. Para FOX puede ser un producto rentable porque incluso en verano consigue mantener unos índices de audiencia más que aceptables. Y para el espectador, una serie sin fundamento pero muy adictiva para las noches estivales. 

El cine y las series de televisión son mi pasión, aunque la Edad de Oro de la pequeña pantalla me tiene conquistado del todo. En Cultura Seriéfila analizo toda ficción que lo merezca con una dosis muy alta de opinión. También me podéis leer en tvspoileralert.com. Y no olvidéis seguirme en las redes sociales.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.