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The Walking Dead, ¿síntomas de agotamiento?

Foto promocional de The Walking Dead

Este artículo contiene spoilers hasta el 6×08 de The Walking Dead. Si no lo habéis visto, leedlo después de hacerlo.

Ayer finalizó en España la primera mitad de la sexta temporada de The Walking Dead, la celebérrima serie de zombies se despidió hasta febrero con un episodio un poco soso, sin grandes sorpresas ni muertes dolorosas. De hecho, lo más destacado de Start to Finish es ese final que se nos presenta de oídas Negan, uno de los villanos más esperados por los fans de los cómics de Robert Kirkman.

En general, la sexta temporada de The Walking Dead ha sido muy buena. Tras un comienzo tan abrumador como inesperado el ritmo ha seguido siendo muy alto en casi todos los capítulos, y los que han sido más reposados han estado a muy buen nivel, sobre todo el cuarto Here’s Not Here, centrado en Morgan y que es un duelo interpretativo enorme entre dos actorazos como Lennie James y John Carroll Lynch. La acción ha centrado gran parte del metraje, y eso no es malo, pero se ha descuidado el gran drama de personajes que es la serie de AMC y la introspección de personajes ha sido muy escasa y cuando lo han intentado, ha quedado muy difusa y superficial en parte por su elenco tan numeroso y el hecho de tener que repartir minutos y frases entre todos.

Morgan ha tenido un papel destacado en la sexta temporada de The Walking Dead

Siempre hay que tener en cuenta que The Walking Dead es una gran serie (lo ha sido casi siempre) que nos tiene en tensión durante todo el tiempo, un desasosiego que no consigue ninguna otra, bueno, The Leftovers sí, de la que ya hablamos. El propio género postapocalíptico ya nos mantiene en tensión por su propia naturaleza pero Kirkman, Gimple y compañía han creado una historia muy creíble y unos personajes carismáticos y psicológicamente complejos que siguen unas pautas que parecen realistas sobre lo que nos ocurriría a nosotros en una situación así. Si la quinta temporada fue más filosófica, en la sexta ha primado la trama sobre cualquier otra cosa. Quizás ese exceso de trama más que de drama haya provocado que la serie sea más divertida para el gran público pero ha descuidado ciertos aspectos que la convertían en una mejor serie.

Muerto no significa muerto

Sin duda, el hecho que ha marcado esta tanda de ocho episodios es la no muerte de Glenn, un cliffhanger que se prolongó durante cuatro episodios en los que no dejó de haber conjeturas sobre uno de los personajes favoritos de la audiencia. No me ha gustado la forma en que AMC llevó este asunto como ya dije en este artículo, porque entre otras cosas, The Walking Dead es una serie demasiado exitosa como para que sus productores anden mendigando audiencias y ruido social. Ya sé que se basa precisamente en el juego de la vida y la muerte de sus protagonistas como Juego de Tronos, pero creo que lo que importa es lo que ocurre dentro de la ficción y no se debería dar tanta relevancia a circunstancias externas.

Fallos frecuentes

En más de una ocasión nos han llamado la atención lo poco logrados que están los efectos digitales de The Walking Dead, algo imperdonable en una serie postapocalíptica pero sobre todo imperdonable para una serie con más de 15 millones de espectadores por semana, algo que se debería notar en su presupuesto y no, recordemos las explosiones de la cantera en el primer episodio de la temporada. El apartado técnico debería considerarse mucho más pero el que no puede descuidarse ni un ápice es el de la historia, en la que los personajes actúan algunas veces como sacados de una película de terror adolescente. Véase el ejemplo de este episodio octavo, cuando Rosita quiere disparar para abrir una cerradura cuando el pueblo está acechado por zombies.

Los grandes protagonistas de The Walking Dead

La segunda parte de la sexta temporada de The Walking Dead promete seguir en la misma línea, sin darnos un minuto de tregua sobre todo ahora que se acerca Negan y sus secuaces, pero me encantaría volver a ver episodios en los que los personajes vuelvan a sufrir como antes, vuelvan a tener conflictos morales y vuelvan las famosas muertes que tanta chispa le dan a la serie. No quiero decir que sea mejor que vuelvan a dar vueltas por el bosque pero sí debe buscar un equilibrio para seguir siendo una de las ficciones más destacadas del momento.

¿Qué te han parecido los primeros ocho episodios de la sexta temporada? Crees que The Walking Dead empieza a dar síntomas de agotamiento?

El cine y las series de televisión son mi pasión, aunque la Edad de Oro de la pequeña pantalla me tiene conquistado del todo. En Cultura Seriéfila analizo toda ficción que lo merezca con una dosis muy alta de opinión. También me podéis leer en tvspoileralert.com. Y no olvidéis seguirme en las redes sociales.

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