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‘Timeless’, de cancelación en cancelación

Wyatt y Lucy en la segunda temporada de Timeless

El mundo seriéfilo nunca deja de sorprendernos, un claro ejemplo son las inexplicables resurrecciones de Timeless. La serie ha dado muchas vueltas desde su estreno en 2016 de la mano de la cadena NBC, creada por Eric Kripke, conocido también por ser el creador de una serie de ciencia ficción llamada Supernatural. La serie cuenta hasta el momento con dos temporadas, dos cancelaciones a sus espaldas, una resurrección, un mas que posible regreso y hasta una demanda por plagio. (PUEDE CONTENER SPOILERS)

La trama principal de Timeless se centra en un grupo de personas que viajan a través del tiempo para detener a un despiadado asesino, que ha robado una maquina del tiempo para hacer y deshacer los eventos temporales a su antojo. El equipo está formado por un brillante programador y piloto de la nave temporal llamado Rufus Carlin e interpretado por el actor Malcolm Barret (Preacher), Mat Lanter (90210) interpretando a un ex marine de los Estados Unidos llamado Wyatt Logan, que ha perdido a su mujer y una profesora de universidad llamada Lucy Preston que está interpretada por Abigail Spencer (Rectify). Todos ellos forman un grupo que viaja a través del tiempo en una nave apodada Bote Salvavidas.

El equipo de Timeless en los años 50

Temporada 1

Esta temporada de Timeless comienza viajando al pasado, al año 1937, instantes antes del desastre de Hindenburg, en el que murieron originalmente 35 personas. El equipo viaja hasta ese momento para detener a García Flynn interpretado por Goran Višnjić (Extant), un criminal que busca venganza sobre una organización secreta que controla los hilos del mundo, pero que acaba entre rejas al final de la temporada, dejando entrever que el autentico villano no es el, sino que es un aliado en su lucha personal sobre RittenHouse, que a su vez secuestra a Lucy.

Temporada 2

Con García Flynn en fuera de juego y Lucy en manos de RittenHouse, el resto del equipo de Timeless se aventura en un viaje hacia la Francia de la Primera Guerra Mundial para rescatar a Lucy. Tras el rescate el equipo vive aventuras tan dispares como las 500 millas de Darlington o los juicios de las brujas de Salem, todo en pos de salvar al mundo de los planes de RittenHouse, aventuras en las cuales se termina embarcando García Flynn tras la reaparición en la linea temporal de la mujer de Wyatt, que provoca que este deje el equipo durante un algunos capitulos.

Tras un tira y afloja entre RittenHouse y el equipo temporal, la malvada organización se ve obligada a golpear al equipo donde mas les duele, secuestrando a un miembro importante del entorno de Rufus, lo que provoca que el equipo viaje a San Francisco en el 1988 para recuperarlo.

El equipo Timeless en una de sus aventuras

¿Porque el cancelar y recuperar la serie tantas veces?

Tras la primera temporada de Timeless, nos quedó claro que esta serie era de clase b, lo que no quiere decir que sea mala, pero tiene algunos detalles que no la hacen especialmente agradable de ver, un ejemplo pueden ser los diálogos entre los personajes, ya que estos están muy poco trabajados y rozan en algunos momentos lo absurdo, pero no solo esto, la dirección deja mucho que desear y algunas escenas son hasta incomprensibles. Por ello tras la primera temporada Timeless fue cancelada.

A nadie le gusta que cancelen series sin un final medianamente decente, por lo que NBC, tras un giro brusco de los acontecimientos, decide darle una segunda temporada a la serie. Al parecer no fue buena idea ya que la segunda temporada fue un calco de la primera, lo que la audiencia no perdonó, NBC canceló el titulo por segunda vez.

Aquí se abre una puerta, ya que el creador de la serie, Eric Kripke, dejo caer la posibilidad de darle un final digno a la serie, rodando una película de 2 horas. Es un buen método para finalizar series, esto ya lo pudimos ver en su día con Sense8 y la verdad, les quedó muy bien, esperemos que NBC decida darle la oportunidad para que Timeless se quede completamente cerrada.

23 años, aspirante a contable y con un amor muy fuerte por las series, soy un apasionado de la ciencia ficción, de los videojuegos y de la música rock alemana. FREI UND WILD!

‘La Maldición de Hill House’: Tus peores pesadillas crecen contigo

La historia nos cuenta, en dos épocas distintas, la convivencia de una familia en un hogar peculiar, con las consecuencias y traumas que sufren habitando esta casa encantada. Entre los personajes, tenemos a: Hugh (Henry Thomas) y Olivia Crain (Carla Gugino), que se dedican a reformar casas antiguas; tienen cinco hijos: Shirley (Lulu Wilson) Theo (Mckenna Grace), Steven (Paxton Singleton), Luke (Julian Hilliard) y Nell (Violet McGraw). La casa es vigilada por el matrimonio Dudley (Robert Longstreet y Annabeth Gish).

Protagonistas de La maldición de Hill House

Por otro lado, vemos a la familia Crain años después de un incidente surgido en la familia. Hugh se ha convertido en un escritor de éxito, Shirley está al frente de una funeraria, Theo es una psicóloga especializada en transtornos infantiles y Luke es un chico enganchado a las drogas. Ellos se reunen en la funeraria por el velatorio de Nell, en el que tendrán que enfrentarse a los demonios de su pasado ¿Conseguirán vencer sus miedos?

Esta nueva serie de Netflix, nos ofrece un muy buen producto para los fans de las películas y novelas de misterio y terror, con toques dramáticos. La maldición de Hill House nos muestra la fragilidad de la familia y cómo, ante el más mínimo incidente, todo se puede resquebrajar.

Según los episodios que he visto, doy fe de haber disfrutado y creo que logra el punto terrorífico con una historia de fantasmas y de casas encantadas. Lo que más he disfrutado son los giros de la historia y la empatía que llegue a tener con los personajes. Con ganas de ver el resto de la temporada.

“La Maldición de Hill House” se estrena  el próximo 12 de octubre en Netflix

Soy una persona inquieta con muchos sueños. presento los podcasts de Monográficos Mockingbird, El Desván de doc y sus critidoc, Eventos Mockingbird, Series Mockingbird y sus reviews  y  soy corresponsal en series reality.

‘Élite’: el precio de ser joven sin límites

Élite es la segunda serie original española de Netflix

Netflix ha decidido ampliar su nicho de mercado para ofrecer productos para el segmento juvenil, ya lo ha intentado con películas y ahora con un nuevo producto: una serie en español. ¿Y cuál es la fórmula? Jóvenes que disfrutan con las juergas, el sexo y el cachondeo, en una comunidad rodeada de lujo y de dinero. Por lo que la plataforma ha decidido doblar la apuesta y estrenar Élite.

Esta serie, escrita y dirigida por Carlos Moreno y Dario Madrona y co dirigido por Ramón Salazar, (escritor de éxitos como A Tres Metros Sobre El Cielo y su secuela Tengo Ganas De Ti) y Dani de la Torre (creador del taquillazo El Mejor Verano De Mi Vida). Entre el plantel de actores, podemos destacar a: Jaime Lorente, Miguel Herrán y Maria Pedraza, que les pudimos ver en La Casa de Papel. Ahora vamos a centrarnos en esta serie, en la que los excesos y el lujo, aderezados con un asesinato, van cogidos de la mano.

La primera temporada, de ocho episodios, nos cuenta lo que sucede en un exclusivo colegio, Las Encinas, con la llegada de tres nuevos estudiantes de clase socioeconómica baja. Entre el variopinto alumnado, por supuesto veremos todos los estereotipos y clichés conocidos. Al inicio, ocurre un incidente y a partir de ese momento, tendremos que que averiguar qué ha sucedido realmente, acompañado de sorprendentes giros de los hechos, en cada episodio. En la serie vemos que se tocan temas relacionados con la xenofobia y religión, la diferencia de clases, la manipulación social y la falta de aceptación de uno mismo.

El elenco de 'Élite' será una de las claves de su éxito

Entre los personajes, tenemos a: Carla (Ester Espósito), una chica manipuladora que mantiene un triángulo amoroso con Polo (Álvaro Rico), un chico sin personalidad y muy maleable, cuyas madres llevan una empresa bodeguera y es influencer, y con Christian (Miguel Herrán), chico guaperas de barrio humilde, que utiliza su labia para tener lo que quiere.

Por otro lado, Omar (Omar Ayuso) y Nadia (Mina El Hammani), dos hermanos de religión musulmana. Omar es traficante de hachís, que oculta su homosexualidad, para no deshonrar a su familia. Está enamorado de Ander (Arón Piper), un chico que su padre quiere que sea “el mejor tenista del mundo”, aunque él no desea serlo. Además, Ander, también oculta su homosexualidad, por temor a que sus padres no lo acepten Nadia, por el contrario, es una chica inteligente que quiere ser una mujer independiente, a pesar de no querer tener ninguna relación con los pijos del colegio, se enamora de Gúzman (Miguel Bernadeu).

Y no dejemos atrás al personaje central de la historia, estamos hablando de Marina (María Pedraza), cuyo padre trabaja en una empresa constructora, que se enamora de Samuel (Itzan Escamilla). Marina es una chica incomprendida por su familia, un poco díscola y que oculta un secreto. Ella es la hermana pequeña de Guzmán (Miguel Bernadeu), el niño rico que castiga a los nuevos alumnos, porque un chico destrozó la vida de su hermana. Guzmán, al principio de la temporada está saliendo con Lucrecia (Danna Paola), una chica procedente de Venezuela, que quiere ser la mejor de la  clase y que humilla sistemáticamente a Nadia (Mina El Hammani).

La segunda serie española original de Netflix es 'Élite'

Samuel (Itzan Escamilla), el chico humilde, trabaja de camarero y vive con su madre Pilar, pero con la llegada de su hermano Nano, su vida se desequilibra. Nano (Jaime Lorente), que acaba de salir de la cárcel, quiere proteger a toda costa a su familia y no dejar que nada la destruya. Samuel se enamora perdidamente de Marina, queriendo conquistarla a toda costa. A primera vista, Élite puede pasar como otra serie más de instituto, con sus personajes estereotipados, pero aquí no es así, ya que le han dado a cada personaje unos atributos, que a lo largo de la temporada, entenderemos la toma de decisiones y el porqué de las consecuencias de sus acciones.

La nueva serie de Netflix nos ofrece una producto de rápido consumo y seguramente para muchos, fácilmente olvidable. La serie, es una mezcla entre las recordadas: Física y Química, por la relación entre los adolescentes y El Internado. Si buscáis cosas más profundas, es el sitio equivocado, pero sí queréis disfrutar de algo ligero, en la que ver fiestas adolescentes, sexo, lujo y desenfreno, ésta es vuestra serie.

Élite se estrena el próximo 5 de octubre en Netflix

Soy una persona inquieta con muchos sueños. presento los podcasts de Monográficos Mockingbird, El Desván de doc y sus critidoc, Eventos Mockingbird, Series Mockingbird y sus reviews  y  soy corresponsal en series reality.

‘Fariña’, de la Ría a la cárcel

Portada del libro 'Fariña', que da nombre a la serie.

Fariña, la última gran producción de Atresmedia en colaboración con Bambú Producciones dirigida por Carlos Sedes (Gran hotel) y Jorge Torregrosa (La vida inesperada), basada en la novela homónima del mismo nombre escrita por Nacho Carretero, autor de la obra Nos parece mejor que habla sobre la historia del Deportivo de A Coruña. Cuenta con una temporada de final cerrado y 10 capítulos y donde cada capítulo hace referencia a un año en la vida del protagonista Sito Miñanco, cuya interpretación corre a cargo de Javier Rey (Velvet). (PUEDE CONTENER SPOILERS)

A principios de los años ochenta, la evolución de la pesca en Galicia deja a cientos de pescadores tradicionales sin trabajo, por lo que algunos empiezan a buscar alternativas, primero empezó con el tráfico de tabaco y finalmente con el de cocaína, ante la mirada indiferente de las fuerzas del orden, con policía, jueces y fiscales sobornados, convirtiendo la Ria de Arousa en su negocio personal. La trama central se centra en Sito Miñanco y en como evoluciona de un simple pescador de ria a traficante de tabaco ilegal, aunque por aquel entonces el tráfico de este producto no era ilegal en España y la pena mas dura era una multa económica.

Sito Miñanco y su 'cooperativa', protagonistas de Fariña

Pero eso iba a cambiar cuando a mediados de los ochenta el gobierno español aprueba una ley que prohíbe el narcotrafico de tabaco en territorio nacional, aquí se le abre una puerta a uno de los pocos policías honrados de la época, el teniente de la guardia civil Darío Castro interpretado por el actor Tristan Ulloa (El Comisario). Uno de los pocos policías que seguían creyendo en la justicia y en su trabajo, pero con la aprobación de la ley antes mencionada, el ‘Cartel del Tabaco‘ de Sito y su ‘cooperativa‘, veía como cada vez era mas y mas difícil traficar con este producto.

Por lo que se les abre una posibilidad a un nuevo mundo, el mundo de la Fariña, un nuevo producto que puede reventar el mercado y que puede hacer que Sito y sus socios amasen fortunas astronómicas, pero el líder de la ‘cooperativa’, Terito, interpretado por el actor Manuel Lourenzo (Mareas Vivas) un hombre de costumbres y consolidado en el negocio del tabaco no estaba del todo seguro de si era buena idea abandonar este mundo para dedicarse a las drogas, por lo que decide echarse a un lado. Un mundo el de las drogas que pone a prueba la entereza de los socios de Sito, entre los que podemos encontrar a actores tan destacados como Antonio Duran ‘Morris’ (Padre Casares) en el papel de Manuel Charlín el patriarca de los Charlín, o a Carlos Blanco (Una Mujer Invisible) interpretando a Laureano Oubiña.

Vicente Otero Perez 'Terito', el jefe del clan, uno de los contrabandistas de Fariña

A partir de este punto podemos ver una gran evolución en la personalidad de diversos personajes, el más destacado es sin duda alguna Sito Miñanco, que empezó siendo un hombre de familia, con mujer e hijos, un hombre con unos principios claros, para acabar siendo un hombre sin valor ninguno, acabando en la cama con la primera que pudo y capaz de hacer cualquier cosa para sacar adelante su negocio ilegal y para satisfacer su propio ego, aunque a veces parecía un hombre generoso y que solo quería el bien de los suyos, pero detrás escondía a un ser capaz de hacer lo que fuese necesario para cumplir con sus objetivos.

También podemos ver un gran cambio en el papel del teniente de la guardia civil Darío Castro, al cual podemos ver al principio de temporada como un hombre terco e incapaz o que al menos  lo quiere parecer, pero conforme avanzan los capítulos podemos ver a un hombre mas seguro de si mismo, con una convicción clara de lo que tiene que hacer y cono hacerlo, un hombre que como podemos ver no descansó ni un momento hasta que los vio a todos entre rejas.

Pocos peros le podemos poner a esta producción de Atresmedia, la dirección, la fotografía, la música y los diálogos de los personajes me han parecido sublimes, la ambientación, con ese aire marinero y esa frescura han sido lo que mas me ha enamorado de esta serie. Realmente pienso que deberían haber mas series de este corte, series que narrasen un hecho o una serie de hechos reales, series que nos acercasen un poco mas a la historia de nuestra raza.

23 años, aspirante a contable y con un amor muy fuerte por las series, soy un apasionado de la ciencia ficción, de los videojuegos y de la música rock alemana. FREI UND WILD!

‘The Marvelous Mrs. Maisel’, la joya de Amy Sherman Palladino y Rachel Brosnahan

The marvelous Mrs. Maisel es la serie de Rachel Brosnahan que emite Amazon

Vaya sorpresa me llevé cuando supe que Amy Sherman Palladino estaba detrás de una nueva serie para Amazon Prime Video. Además que no tenía ninguna información hasta que preparamos el guión del podcast del mes de noviembre. Las expectativas, que subieron como la espuma, se vieron superadas por una serie que me reencontraba con una forma de escribir situaciones, diálogos y personajes que echaba mucho de menos. No es un secreto que soy un gran amante de Las chicas Gilmorepor tanto, The Marvelous Mrs. Maisel me ha encantado.

Miriam Maisel es la típica esposa perfecta de clase alta del Nueva York de finales de los años 50. Su dedicación por su marido, un empresario cuyo sueño es ser cómico, es total hasta que éste la abandona por su secretaria, momento en el que se da cuenta que es ella la que tiene el talento para hacer chistes. Como es sabido, no era una época favorable para que una mujer cambiara de forma de vida tan radical y menos que se exponga ante el público que llena los bares. Sobre todo en su posición social. Midge, con un desparpajo y una gracia fuera de lo normal, se va abriendo camino entre todas las vicisitudes que se le van presentando.

Como ya hemos mencionado, The Marvelous Mrs. Maisel está producida y escrita por Amy Sherman Palladino junto con su esposo Daniel Palladino y Scott Ellis (Weeds). Delante de las cámaras, la gran protagonista es Rachel Brosnahan, que consigue crear un personaje tan adorable como hilarante, además de carismática y fresca. Junto a ella, Alex Borstein (Padre de Familia, Las chicas Gilmore), que interpreta a su agente, Michael Zegen (Boardwalk Empire), su marido, y Tony Shalhoub (Monk), su padre.

No es que la historia de una mujer que cambie su vida y se meta a cómica de stand-up me llame la atención a las primeras de cambio. De hecho los precedentes tampoco me han dicho gran cosa a excepción de Louie, Seinfield El fin de la comedia. Pero claro, en realidad The Marvelous Mrs. Maisel no tiene nada que ver con esas series. No trata de una cómica y su forma de entender la vida cuando se baja de las tablas. Sino una historia donde la comedia está presente pero lo importante son los personajes, o mejor dicho, la protagonista. Y eso a mí me llama más la atención. Tampoco me apetecía demasiado volver a los años de Mad Men, pero tengo que decir que a la historia le viene fenomenal estar situada a finales de los 50.

The Marvelous Mrs. Maisel, como le pasaba a Mad Men, es una serie feminista. Aunque en este caso su protagonista absoluta es una mujer, aquí ellas también tienen que luchar contra los convencionalismos y el machismo imperante. Es cierto que su lucha empieza cuando su marido la abandona y cuando su abnegada dedicación se ve penalizada por su parte. Pero a partir de ahí vemos a otra Midge, que siempre estuvo ahí pero que ahora no se mueve bajo la sombra de nadie. Ella empieza a romper barreras, de forma accidental, en un negocio en el que impera el humor políticamente correcto y es un sector acotado al género masculino. A pesar de tenerlo todo en contra, incluso a la ley, no se da por vencida hasta conseguir el éxito que merece. Por el camino, Rachel Brosnahan, nos regala un carisma y una vis cómica que francamente creía que no tenía. Claro que está apoyada por los maravillosos guiones de Amy Sherman Palladino, pero consigue construir un personaje al que ella le ha aportado mucho.

 

Técnicamente, la serie no se queda atrás en cuanto a calidad. La buena ambientación se ve apoyada por una selección de temas musicales que no somos capaces de dejar de tararear, una fotografía colorista y positiva como es ella y un vestuario muy atrevido usando mucho color, que va a muy acorde con la época. Hay que estar atentos a los modelitos que luce Brosnahan porque son geniales. Pero si tengo que destacar sólo una cosa de la parte técnica, ésta sería la dirección de los episodios, a nivel de actores y a nivel de manejo de la cámara. Los movimientos de cámara son impresionantes en algunas partes de la serie, que no se conforma con contarnos una historia sino que nos la cuenta muy bien.

Rachel Brosnahan y Alex Bornstein en The Marvelous Mrs. Maisel, de Amazon Prime Video

Me gustaría destacar varios movimientos de cámara absolutamente deliciosos. El primero transcurre en el primer episodio, cuando Midge y su marido llegan al bar de monólogos tenemos un plano secuencia desde que entran hasta que se sientan en su mesa que recuerda a Uno de los nuestros, salvando las distancias. No es el único, también hay otro que aporta teatralidad a la situación y juega muy en favor de la comedia, y se trata de una secuencia en la cocina de sus padres en la que los personajes van entrando y saliendo de escena mientras Miriam se va moviendo. Y por último, destaco creo que también en el primero, una secuencia en la que nuestra protagonista recoge a su bebé de casa de su madre, en la que la cámara estática va grabando mientras ellas dos hacen un poco el juego de las puertas, entrando y saliendo de habitaciones. Dos buenas pruebas de que no sólo con un buen guión y trabajo actoral se puede hacer buena comedia. También el lenguaje audiovisual puede contribuir. 

La historia de la señora Miriam “Midge” Maisel no ha hecho más que empezar pero a lo largo de los ocho episodios que componen la primera temporada nos ha hecho pasar un buen rato y nos ha hecho reír. Y además nos ha dado una serie muy bien hecha desde todos los puntos de vista. Sólo me queda decir que ya está renovada para una segunda entrega de diez episodios. Gracias y buenas noches.

The Marvelous Mrs. Maisel está disponible en Amazon Prime Video.

El cine y las series de televisión son mi pasión, aunque la Edad de Oro de la pequeña pantalla me tiene conquistado del todo. En Cultura Seriéfila analizo toda ficción que lo merezca con una dosis muy alta de opinión. También me podéis leer en tvspoileralert.com. Y no olvidéis seguirme en las redes sociales.

‘The End of The F***ing World’: el todo o nada de Alyssa y James

El exitazo de enero en Netflix, The End of The F***ing World

Que salga este artículo en marzo de una serie que se emitió en enero no es casual. Bueno, un poco sí, pero aprovecho la tesitura para reflexionar sobre esta bulimia cultural que provoca que nos olvidemos de ficciones que han hecho mucho ruido casi al instante, daños colaterales de lo que hemos venido a llamar Peak TV. El “marcar como visto” de TV Time se ha convertido en deporte nacional y eso nos impide reflexionar sobre lo que hay detrás de las historias que vemos a diario. The End of The F***ing World ha gustado mucho en general, pero no todo el mundo ha llegado a la raíz de lo que quería contar en realidad.

The End of The Fucking World (así, sin censura) nos cuenta la historia de dos adolescentes, James y Alyssa. James cree que es un psicópata y hasta ahora ha dado rienda suelta a su instinto matando animales, pero cree que ha llegado el momento de escoger una víctima humana, que donde entra ella. Alyssa es una chica una chica enfadada con el mundo a la que se le ha juntado la adolescencia con carencias afectivas graves. Juntos iniciarán un loco viaje en el que cada uno busca una cosa pero en el que encontrarán mucho más de lo que esperaban. Está basada en una novela gráfica escrita por Charles S. Forsman, adaptada por Charlie Covell, conocida como actriz de Marcella y escritora de un par de episodios de Banana. Los protagonistas son Jessica Barden (Penny Dreadful) y Alex Lawther (Black Mirror, Howard’s End).

Jessica Barden y Alex Lawther, protagonistas de El maldito fin del mundo (The End of The Fucking World)

Para mi gusto, El fin del maldito mundo es una serie fea, muy incómoda de ver. Y es curioso porque lo tiene todo para ser muy atractiva, incluso tiene el toque indie que tanto me gusta y otros criterios objetivos, bueno, los más objetivos posible. Tiene una fotografía y una realización muy arriesgadas, un ritmo muy interesante gracias a su montaje, una colección de temas musicales genial y una narrativa muy llamativa, que dista mucho de productos recientes de temática similar como Everything Sucks. Todo bien, excepto una cosa: los personajes. Durante los ocho episodios me he preguntado si el psicópata soy yo porque ambos me han parecido asesinables. Están escritos de forma muy extrema, tanto que me cuesta comprender sus motivaciones incluso después de haber vivido semejantes traumas que no voy a desvelar. Es decir, la vida no te puede hacer nada para que seas así de gilipollas, dicho con toda la frivolidad del mundo, lo sé.

Ahora bien, como metáfora funciona a las mil maravillas. La exposición de sus traumas y sus consecuencias sirven para contarnos cómo son los sentimientos a los que los adolescentes se enfrentan a menudo, como la falta de comprensión por parte de los adultos, los problemas de identidad o la falta de pertenencia. Pero no sólo ellos son extremos, sino también el mundo en el que se mueven y la gente con la que se van encontrando en su road trip particular. Y a pesar de todo lo anterior le vas cogiendo cariño a James y Alyssa, porque realmente lo que tienen alrededor está podrido y les está pudriendo por dentro, aunque por más que huyen no consiguen dejar atrás la putrefacción de la sociedad.

Jessica Barden y Alex Lawther hacen un gran trabajo en El maldito fin del mundo

Por eso, y porque te das cuenta de que los adultos son horribles y ellos al fin y al cabo son sólo niños, adolescentes a punto de cambiar su punto de vista sobre el mundo. Aunque parezca que Alyssa y James no tienen ni pizca de inocencia, el viaje que emprenden no es más que su salida del cascarón y comprobar lo duro que es el mundo por mucho que sus vidas ya sean una mierda. Eso les hará madurar definitivamente. O no. Ese es el valor de The End of The F***ing World, el trasfondo que tiene la historia, que ha sido contada de forma muy exagerada para llamar la atención de los jóvenes y no tan jóvenes, aunque puede que yo me esté haciendo viejo y no me guste nada la forma.

The End of The F***ing World (El maldito fin del mundo) está disponible en Netflix

El cine y las series de televisión son mi pasión, aunque la Edad de Oro de la pequeña pantalla me tiene conquistado del todo. En Cultura Seriéfila analizo toda ficción que lo merezca con una dosis muy alta de opinión. También me podéis leer en tvspoileralert.com. Y no olvidéis seguirme en las redes sociales.

‘Todo es una mierda’, los noventa eran cuquis

Todo es una mierda se ha convertido en una de las sopresas de este invierno en Netflix

A veces Netflix nos regala algunas series sorpresa de las que esperábamos poco o nada. Está claro que la plataforma no puede dar la misma publicidad a todas las ficciones que estrena pero es que además este handicap a priori lo convierte en una virtud. El factor sorpresa juega un papel muy importante para series como Everything Sucks, que son capaces de absorber la conversación en las redes, aunque sea durante muy poco tiempo. Y eso que se trata de un producto que tiene unos ingredientes que podríamos considerar como apuesta segura: adolescentes, nostalgia, identidad sexual, buena música, ternura…

Todo es una mierda está creada por Michael Mohan, que además dirige siete episodios, y Ben York Jones, que además interpreta al personaje de Mr. Stargrove. Ambos nacieron aproximadamente en la misma época que los protagonistas de la serie por lo que hablan desde el conocimiento y cuentan la historia desde sus ojos. Está protagonizada por adolescentes de primer año de institutos interpretados por Jahi Di’Allo Winston (Feed The Beast), Peyton Kennedy (Odd Squad), Elijah Stevenson (Captain Fantastic) y Sidney Sweeney, que veremos en este año ni más ni menos que en The Handmaid’s Tale y en Heridas abiertas (Sharp Objects), la serie de Amy Adams en HBO.

Todo es una mierda nos cuenta la historia de Luke, que junto a sus amigos Tyler y McQuaid, se apuntan al club de audiovisuales. Allí conocerá a una chica, Kate, de la que se enamora a primera vista y que además es la hija del director. Junto a los integrantes del club de teatro iniciarán el rodaje de una loca película de extraterrestres en la que descubrirán muchas cosas sobre sí mismos y sobre la vida en general. La serie contiene muchos toques de drama, personajes entrañables y mucho humor en los 25 minutos de duración de cada episodio de esta comedia.

La pareja protagonista de Todo es una mierda ha sido lo mejor de la serie

Nostalgia… Noventera

Reconozco que estoy hasta el último pelo de la nostalgia de los años 80 e incluso gente como yo hemos aborrecido la palabra “nostalgia” en sí misma. Hasta que nos toca la nuestra claro, porque a la generación de los treinta y tantos no nos pillan tan cerca los ochenta, que es más una cosa cosa de la infancia. Pero los 90 son nuestra época, la de la adolescencia, y estar en el mismo punto que los protagonistas de Todo es una mierda es un plus muy especial. Objetos como los Discman, las cintas VHS, el antiguo módem con el que navegábamos por la red, expresiones, la música… todos ellos son capaces de darle la vuelta a la serie.

Porque la serie no es gran cosa, no tiene nada de especial a simple vista. Una dramedia adolescente que en ocasiones busca la lágrima fácil, personajes odiables y otros entrañables interactuando en un happy place de manual. Sólo que a medida que avanzan los episodios no son tan happy como pensábamos, que los personajes sufren carencias afectivas, crisis de identidad y amores frustrados. Y además sufren como lo hacíamos nosotros, con una inocencia que no tienen los adolescentes de ahora, cuando las relaciones cara a cara eran más importantes que las que se establecen a través de la pantalla. Por eso funciona tan bien Esto es una mierda, porque consigue que los elementos noventeros no sean sólo accesorios, por mucho que puedan ser excesivos, sino que son una herramienta con la que contar la historia de siempre de la forma en que se hace ahora, añadiendo diversidad sexual racial y dando más poder a los personajes femeninos.

Los antagonistas de Todo es una mierda

Otra muestra más, por tanto, del valor de la serie, que pasa por ser de los noventa incluso en la forma de rodar y que sus referencias están mejor insertadas que en otras ficciones nostálgicas. Podríamos decir que Todo es una mierda hace lo mismo que Stranger Things, pero en otra época y con otro género. A pesar de todo, lo que mejor funciona es la música, capaz de mejorar algunos episodios mediocres, capaz de cambiar nuestra percepción sobre los personajes y algunas tramas realmente aburridas o ridículas, directamente.

No podemos sacar la vara de medir las grandes series, no sería justo, simplemente sentémonos en el sofá y dejemos que nos entretengan con un producto sin más pretensión que gustar a la generación que se hizo mayor en los noventa, y aportar elementos modernizados como parejas interraciales, protagonistas homosexuales o bisexuales, o que el clásico personaje graciosete sea un blanco esta vez. Todo esto, además de hacernos pasar un buen rato, sirve para echar una mano a los colectivos que lo necesitan. Y eso está muy bien.

Todo es una mierda está disponible en Netflix.

El cine y las series de televisión son mi pasión, aunque la Edad de Oro de la pequeña pantalla me tiene conquistado del todo. En Cultura Seriéfila analizo toda ficción que lo merezca con una dosis muy alta de opinión. También me podéis leer en tvspoileralert.com. Y no olvidéis seguirme en las redes sociales.

‘McMafia’: el crimen franquiciado

McMafia es una de las mejores series hasta el momento de 2018

McMafia es una de las mejores series de lo que llevamos de 2018. No es que hasta el momento esté siendo un gran año pero muchas de las ficciones estrenadas prometían más. Y entonces esta producción británica de la BBC, como casi todo lo que viene de las islas, llegó haciendo poco ruido excepto para los tres o cuatro que lo sigan todo demasiado al día. Quizás llamarla sorpresa parece excesivo, pero después de un inicio un poco titubeante, ha terminado por ganarme del todo.

Vamos a empezar por los nombres al frente de McMafia. Está dirigida, producida y escrita por James Watkins entre otros guionistas, basándose en un libro del mismo nombre escrito por Mischa Glenny hace diez años. Para hacer la serie sólo se han adaptado los episodios referentes a la mafia rusa y los personajes y situaciones están sacados de la realidad. El nombre hace referencia a cómo las bandas mafiosas franquician a bandas más pequeñas para que usen su nombre a cambio de un porcentaje, en una estrategia que recuerda mucho a la famosa marca de comida rápida McDonald’s.

McMafia nos sitúa en Londres, donde vive la familia Godman, expatriados de Rusia. El padre, Dmitri, se dedicaba a negocios ilícitos hasta que decidió retirarse y criar a sus hijos en la alta sociedad británica. Ahí entran en juego Katya, la oveja negra de la familia, niña mimada enganchada al alcohol y la juerga, y Alex, el hijo perfecto que estudió en Harvard y dirige un fondo de inversión que respeta la legalidad y la ética profesional. Pero las circunstancias provocan que se vea en el ojo del huracán y tenga que tomar decisiones para saldar deudas con un mafioso ruso.

Buenas interpretaciones y gran reparto el de McMafia

La serie está protagonizada por James Norton, un actor muy prolífico de la ficción británica, al que hemos podido ver en Happy Valley, Grantchester Guerra y Paz. Pero además de Norton como protagonista absoluto, podemos ver a David Strathairn (Billions, The Blacklist) o Juliet Rylance (American Gothic, The Knick). Además de algunos actores rusos e incluso uno español, Fernando Cayo, que vimos recientemente en Mar de Plástico y otras como La Señora, Amar es para siempre, Punta Escarlata El Caso. Crónica de Sucesos.

En McMafia vamos a encontrar lo que esperamos de cualquier ficción de la BBC, una producción exquisita y una historia contada con la precisión de un reloj pero eso sí, sin muchos fuegos artificiales, que algunas veces es mejor prescindir de ellos pero otras pueden mejorar un producto soso o plano. Como es habitual en las producciones britanicas no sobra ni falta nada, pero a veces se echa de menos que se desaten como hacen las estadounidenses aunque la perfección nos embelese tanto. Tras un par de capítulos en los que la premisa resulta de lo más sugerente, la serie se va perdiendo entre aeropuertos y conversaciones de alto nivel sin saber qué función podía cumplir la trama de la familia de Alex, por poner un ejemplo. Sin embargo, en los últimos tres o cuatro episodios mete la directa hacia la historia que queríamos que nos contaran. No es nada novedosa, no esperemos nada del otro mundo, y además recuerda mucho a otras producciones recientes como El Infiltrado (The Night Manager) y otras que no voy a nombrar para no marcaros el camino del protagonista.

En cuanto a interpretaciones más o menos lo mismo. Norton compone a un Alex muy sobrio y contenido, reflejando a la perfección lo que los escritores buscaban del personaje, que contrasta con la tragedia y el histrionismo del resto de la familia Godman. Mención especial merece el villano de la historia, Vadim Kalyagin, interpretado por Merab Ninidze (Berlin Station) que se va humanizando a lo largo de los episodios mostrándonos su vida privada, al mismo tiempo que sus enemigos se van volviendo más villanos. Y al contrario, el personaje de David Strathairn, Semiyon Kleiman, que se ofrece en un principio como una cara amable, va mostrando su reverso más oscuro mientras mantiene su sonrisa.

Protagonistas de McMafia, de Amazon y BBC

Como otras tantas series británicas nos muestra en un principio cómo deberían ser las cosas, me refiero a banqueros éticos, y en lo que se puede convertir cuando se acumulan malas decisiones. Me gusta la cantidad de temas que se presentan en McMafia, desde explicarnos cómo funciona el movimiento de dinero hasta que se le pierde el rastro, en la serie ejemplificado en el narcotráfico aunque sospecho que nos quieren contar cómo lo hacen los ricos, futbolistas, políticos, etc. para evadir impuestos. Además, vemos cómo las redes secuestran chicas para la prostitución o cómo los narcotraficantes están avalados por las altas esferas. Todos temas actuales e interesantes.

En definitiva, McMafia es una serie muy recomendable para quien busque una serie británica que no se quede en la superficie, con el habitual rigor de la BBC. Ocho episodios que se dejan ver de forma ágil, sin hacerse pesada y que está disponible en Amazon Prime Video.

El cine y las series de televisión son mi pasión, aunque la Edad de Oro de la pequeña pantalla me tiene conquistado del todo. En Cultura Seriéfila analizo toda ficción que lo merezca con una dosis muy alta de opinión. También me podéis leer en tvspoileralert.com. Y no olvidéis seguirme en las redes sociales.

‘Mindhunter’: un viaje a la mente del asesino en serie

Mindhunter se ha convertido en uno de los grandes aciertos de Netflix en 2017

Hemos tenido que esperar hasta octubre para ver una de las series más esperadas de este 2017. Mindhunter ha llegado tarde pero quizás gracias a eso estará en los primeros puestos de todas las listas de mejores ficciones del año, en detrimento de otras que pueden haber quedado más atrás en el tiempo. La propuesta de David Fincher y Joe Penhall, que no olvidemos que es el showrunner no ha decepcionado a nadie y lo mejor es que su progreso en los próximos años puede ser estratosférico.

Holden Ford (Jonathan Groff) es un agente del FBI que se dedica a formar a los futuros agentes en Quantico. Con el fin de formarlos mejor, intenta descifrar la mente de lo que entonces se conocían como “asesinos secuenciales”. Para ello le asigna al agente Bill Tench (Holt McCallany), otro agente encargado de dar cursos a las policías locales de todo el país. Con la excusa de ayudarlo, Holden puede viajar a las prisiones donde están encerrados esos monstruos y así poder entrevistarlos. Más tarde reciben la ayuda de una profesora de universidad, Wendy Carr (Anna Torv), que dotará al equipo de un método científico y pondrá orden en el proyecto.

Lejos de ser un “whodunnit” (“quienlohizo”), Mindhunter va mucho más allá de capturar asesinos y resolver crímenes. Los agentes Ford y Tench buscan hacer un perfil psicológico de los asesinos más famosos del país para elaborar así un patrón que les permita detectar y prevenir futuros asesinatos secuenciales. Por tanto, llama la atención la celeridad con la que sus protagonistas descubren a los culpables, porque ese no es el fin de la serie. Ésta tiene dos partes bien diferenciadas, la primera es estudiar, entrevistar a los psicópatas que ya están entre rejas, elaborar una serie de pautas; y la segunda es ponerlas en práctica en los casos que se van encontrando allá por donde viajan.

Holt McCallany y

Un aliciente al que hay que sumar un buen puñado más. Mindhunter tiene muchas aristas, y todas ellas interesantes por igual. La investigación en su doble vertiente es una de ellas. Los diálogos con los asesinos pueden hacerse tediosos si no se presta la debida atención. En ellos descubrimos multitud de detalles de la personalidad de éstos pero también de los protagonistas. El cambio en ambos a medida de que se dan cuenta de que el estudio funciona y también la forma en la que afecta las aberraciones que les están contando a sus vidas privadas. No es que éstas formen una parte esencial de la serie pero sí ayuda a configurar, a hacer un perfil de los personajes más completo, por lo que nos cuentan también una parte muy interesante de la historia. El contexto histórico nos hace comprender mucho de lo que ocurre, sobre todo dentro del FBI, donde consideran una pérdida de tiempo que dos agentes se dediquen a hurgar en las mentes criminales en lugar de entregar datos fehacientes, pruebas, que es lo que se suponía que debía hacer un policía.

Hay quien puede decir que Mindhunter tiene un ritmo muy lento, sobre todo al principio, pero éste es fruto de una presentación de la trama y de exposición inicial de sus intenciones, lo que puede parecer un poco pesado al principio. A mí tampoco me lo parece demasiado. Pero es a partir de la segunda mitad cuando se recogen los frutos, cuando la maquinaria ya ha echado a rodar, cuando todo empieza a encajar. A partir de ahí, cuando los protagonistas empiezan a aplicar, de forma un poco inconsciente todavía, lo que han estado aprendiendo. Sinceramente, la serie ha sido planificada al milímetro y el guión no tiene fisuras de ningún tipo.

Técnicamente, no podíamos esperar menos de David Fincher, que aunque no es el showrunner, sí dirige cuatro episodios y ha tenido voz y voto como productor ejecutivo que es. Los que dirige el maestro son todos sublimes en planificación, fotografía, ritmo, dirección de actores, sin desmerecer al resto, que han hecho un trabajo tremendo y me ha sorprendido bastante. La fotografía, que acentúa el color amarillento sepia propio de la evocación de épocas pasadas, es espectacular, bella y muy bien encuadrada. El montaje es otro de sus puntos fuertes, siempre hago referencia al rápido montaje de imágenes en el segundo episodio cuando Fincher busca contarnos la rutina de los viajes de Tench y Ford, una maravilla que recuerda a Scorsese o Guy Ritchie. Y no nos podemos ir de aquí sin comentar la maravillosa música de la serie, fruto, claro está, de la época en la que está ambientada, un repaso a grandes clásicos del rock y el glam de los 70.

Jonathan Groff y Anna Torv en Mindhunter, de Netflix

El resultado que nos queda después de todo lo que hemos comentado es una de las mejores series de 2017Mindhunter no decepcionó a los que esperábamos algo grande de Fincher y Netflix. Su renovación, que estaba cantada, ya ha sido confirmada y toca esperar para poder ver cómo sigue. Por último, recordar que ya hablamos de ella en nuestro podcast, que os dejo aquí abajo para quien quiera escucharlo.

 

El cine y las series de televisión son mi pasión, aunque la Edad de Oro de la pequeña pantalla me tiene conquistado del todo. En Cultura Seriéfila analizo toda ficción que lo merezca con una dosis muy alta de opinión. También me podéis leer en tvspoileralert.com. Y no olvidéis seguirme en las redes sociales.