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¿Qué te ha pasado, ‘The Walking Dead’?

Mover a la papelera

The Walking Dead, cómo ha cambiado la gran serie de zombies

Hace unas semanas se despedía hasta octubre The Walking Dead, una de las series que más controversia está generando en la blogosfera y las redes sociales. El debate sobre su calidad está en boga ahora que sus defensores más acérrimos (entre los que me encuentro) también empiezan a cansarse de su lentitud, sus capítulos de relleno, personajes que no van a ningún sitio y una trama muy previsible. En algún punto del camino, la serie de AMC (FOX en España) se ha convertido en Smallville, es decir, sólo ocurren cosas en el primer y último episodio de la temporada. Ha llegado el momento de hacernos unas preguntas.

Nuestra percepción de The Walking Dead

Es posible que muchos de nosotros hayamos crecido viendo películas de zombies y en el momento en que llegó The Walking Dead nos fascinó la idea de trasvasar el género a la televisión. Después de un comienzo prometedor capitaneado por Frank Darabont, la serie entró en una dinámica en la que los personajes intentaban establecerse en un sitio seguro sin éxito. Se convirtieron así, temporada tras temporada en un grupo errante, nómadas exprimiendo todo lo que el terreno podía ofrecerles y marchándose a otro sitio en cuanto la cosa se ponía imposible.

Entonces, la psicología de los personajes y su adaptación a la nueva realidad del mundo fue lo que más me interesó de The Walking Dead, por encima de la acción, de los zombies y de los villanos de turno. Ese momento introspectivo se produjo desde la huida de la cárcel hasta la llegada a Alexandria. Muchos fans creen que éste momento es el más aburrido de la serie, más que nada porque hay poca acción y muertes. Yo discrepo porque es durante la sexta y la séptima temporada cuando la serie entra en tierra de nadie. Capítulos vacíos de contenido, tramas estiradas hasta el aburrimiento y personajes mal desarrollados.

Llegados a este punto, tras analizar por qué no me han gustado la sexta y la séptima temporada, he descubierto que tampoco hay tantas diferencias con las demás. Entonces me hago la pregunta que creo que todos debemos hacernos: ¿The Walking Dead siempre fue una serie mediocre, o es que me he cansado de ella y la veo de forma diferente? Claramente, la serie se está agotando a marchas forzadas, por más que sigan ocurriendo cosas interesantes o que la imaginación de Kirkman en el cómic siga ofreciendo ocurrentes formas de morir o algún que otro villano temible, su momento ya pasó y todo lo que queda a partir de ahora será una trayectoria descendente.

Negan y los cliffhangers

Jeffrey Dean Morgan es Negan en The Walking Dead

Negan tiene su parte de culpa en la depresión colectiva tras la séptima temporada. La aparición “estelar” del nuevo villano (a mí no me pareció nada interesante, como expresé tras el 6×16) no era suficiente como para supeditar toda la sexta entrega a su “inminente” aparición. Las altas expectativas que nos crearon jugó en contra de la ficción, que tenía un reloj en cuenta atrás que nunca llegaba a cero. Esperábamos la llegada de Negan desde que se nombró al actor que lo encarnaría, y nos chafaron la sorpresa porque sabíamos que todas esas victorias parciales de Rick y compañía nos llevaban hacia ser apaleados por Lucille.

Después está el tema de los cliffhangersLos guionistas jugaron con nosotros para conseguir audiencia de forma poco éticaThe Walking Dead saltó el tiburón en aquel 6×03, cuando Glenn se zafó de la horda de caminantes escondiéndose bajo el contenedor de basura y no resolvieron el asunto hasta casi el final de la midseason. Después, un disparo a Daryl en el 6×15 o la víctima indeterminada de Lucille en el 6×16, nos obligaba a maldecir a los guionistas. Como vimos en octubre, el 7×01 habría sido una excelente season finale.

Zombies inofensivos

Mucha de la fuerza de The Walking Dead siempre ha residido en la supervivencia ante una amenaza tan desconocida como los muertos vivientes y la escasez de víveres, un poco como en Perdidos, cuando buscar agua era el drama. Con el paso de las temporadas, los otros grupos de supervivientes se han convertido en el gran problema de los protagonistas. Algo lógico e interesante, por supuesto, pero se han olvidado de que los caminantes son letales, que un simple arañazo o entrar en contacto con sus fluidos te podían costar la muerte. Ahora, las refriegas con caminantes se resuelven fácilmente y los revolcones no tienen ninguna consecuencia. Se echa de menos que perdamos más personajes por el camino, lo cual ha convertido a la serie en predecible y sólo podemos esperar algo inesperado en los primeros y últimos episodios. Curioso concepto que lo resume todo: esperar lo inesperado.

Carol (Melissa McBride) cuando en The Walking Dead los zombies eran peligrosos

La séptima temporada, siempre en mi opinión, se ha movido en tierra de nadie, mezclando episodios insulsos unipersonales, como aquel de Tara, los monólogos de Negan, la cara traumatizada de Rick y la aparición de un rey que tiene un tigre. Por supuesto, ha habido momentos muy interesantes, eso no lo va a perder The Walking Dead, y por eso seguimos viéndola. O quizá todo esté bien y sea nuestra percepción y entonces tengamos que hacernos la siguiente pregunta: ¿Eres tú o soy yo?

El cine y las series de televisión son mi pasión, aunque la Edad de Oro de la pequeña pantalla me tiene conquistado del todo. En Cultura Seriéfila analizo toda ficción que lo merezca con una dosis muy alta de opinión. También me podéis leer en tvspoileralert.com. Y no olvidéis seguirme en las redes sociales.

Wayward Pines: el regreso innecesario de una serie muy adictiva

Wayward Pines regresa desde donde lo dejó

Esta noche a las 21.30h se estrena en FOX la segunda temporada de Wayward Pines, producida por M. Night Shymalan pensada para tener una sola temporada y que fue salvada de la quema meses después de haber sido cancelada oficialmente. Aunque su final fue satisfactorio, dentro de lo cabe, la cadena ha decidido continuar con ella a pesar de que parece del todo agotada.

La primera generación ha tomado el control de Wayward Pines tras el sacrificio de Ethan Burke (Matt Dillon), que salvó al pueblo in extremis de ser totalmente arrasado por los abbies. Su hijo Ben (Charlie Tahan) encabeza una sublevación que intenta democratizar en cierto modo el sistema de gobierno del pueblo, que se ha convertido en una dictadura. Con este caldo de cultivo, el Doctor Theodore Yedlin (Jason Patric, Jóvenes Ocultos) ha sido despertado para salvar la vida de Kate Hewson (Carla Gugino) y para recoger el testigo de Burke como protagonista de la serie. El médico será esencial para el pueblo pero no se quedará con los brazos cruzados y luchará por cambiar las cosas.

La segunda temporada de Wayward Pines nos presenta una continuación de la historia por donde se quedó, aunque pronto empieza a romper los lazos que la ataban con la anterior entrega, principalmente matando personajes a diestro y siniestro. Está bien hecho, porque ofrece una especie de epílogo mientras vamos conociendo a todos los nuevos, aunque también es cierto que da la sensación de estar cambiando piezas por otras exactamente iguales, lo que provoca que la trama permanezca inmóvil. Tenemos al héroe recién llegado que tendrá que descubrirlo todo y luchar contra las injusticias de un poder que entiende la supervivencia de un modo diferente al que tenemos en la actualidad.

Nuevo protagonista para la segunda temporada de Wayward Pines

En esta nueva entrega, sin embargo, vamos conociendo mejor a la llamada primera generación y a su autoproclamado líder Jason (Tom Stevens, Cedar Cove). Son los primeros que han crecido en Wayward Pines y en esta ocasión sí consiguen que empaticemos en cierto modo con ellos. Los chicos no conocen nada parecido a la democracia ni a la civilización sino que han sido educados con la doctrina del fundador Pilcher, quien cree que mantener el orden de forma coercitiva es lo mejor para la supervivencia. Explotar esa encrucijada entre entender que el mundo ha cambiado e intentar recuperar los valores que hicieron desaparecer la especie sería el movimiento más inteligente para la serie pero apuesto a que no profundizará en el tema. Por el contrario, esperamos muchos giros en el guión y una gran cantidad de muertes que importarán muy poco para acabar con un clímax similar al del año pasado.

En efecto, la segunda temporada de Wayward Pines era totalmente innecesaria y debería haberse quedado en miniserie ya que, sin gran parte de su notable reparto y despojados de todo el misterio que rodeó los primeros episodios, se convierte en algo prescindible. Para FOX puede ser un producto rentable porque incluso en verano consigue mantener unos índices de audiencia más que aceptables. Y para el espectador, una serie sin fundamento pero muy adictiva para las noches estivales. 

El cine y las series de televisión son mi pasión, aunque la Edad de Oro de la pequeña pantalla me tiene conquistado del todo. En Cultura Seriéfila analizo toda ficción que lo merezca con una dosis muy alta de opinión. También me podéis leer en tvspoileralert.com. Y no olvidéis seguirme en las redes sociales.

Robert Kirkman nos quiere acojonar con Outcast

La nueva serie de FOX España se llama Outcast

Las noches veraniegas de 2016 dan la bienvenida a Outcast, la nueva serie del creador de The Walking Dead, Robert Kirkman, que abandona los zombies momentáneamente para centrarse en las posesiones demoníacas pero sin perder sus señas de identidad. En Estados Unidos se estrena hoy en Cinemax, una cadena de cable que no hace ascos a la violencia explícita y escatólogica. En el piloto, la primera se pasa por el arco del triunfo la ley del menor, y la segunda nos hará volver la cara en más de una ocasión. En España, FOX será la encargada de emitirla a partir del próximo lunes 6 de junio.

Kyle Barnes (Patrick Fugit, Casi Famosos) es un hombre destrozado por un hecho traumático que le costó el matrimonio. Ahora vive confinado en su casa sin contacto con el exterior hasta que su hermana Megan (Wrenn Schmidt, The Americans) consigue sacarle de casa y se empieza a interesar por un chico que muestra claros síntomas de estar poseído por una fuerza oscura. Con la ayuda del reverendo Anderson (Philip Glenister, Life On Mars), intentará salvarlo y buscar respuestas.

Si hay una referencia clara en materia de posesiones está claro que es El Exorcista y, por tanto, Outcast está claramente influenciada por la película de William Friedkin pero, aunque se pudiera esperar una vuelta de tuerca viniendo de un escritor de cómics para adultos, me ha sorprendido que la respete tanto, casi la reverencia. Y puede ser porque Kirkman cree realmente que el diablo y las posesiones existen, por lo que su aproximación al tema no contiene nada de humor, aunque algunos puedan interpretar que haya cierta ironía en el relato.

Outcast está creada por Robert Kirkman y su universo se ve reflejado claramente en el episodio piloto

Viniendo del creador de The Walking Dead esperaba algo menos serio, con más acción y más comercial aunque esté programada en una cadena tan minoritaria como Cinemax. Por poner un ejemplo, esperaba que fuera la sucesora de Banshee, pero en Outcast la violencia no es gratuita y la trama se cuece más a fuego lento, no es tan literal, no lo cuenta todo, por lo que hay que estar muy atento a los detalles. Por otro lado, la serie consigue hacernos sentir terror del bueno, algo que no esperaba, y aunque vaya cumpliendo tópico tras tópico consigue sorprendernos gracias a la inagotable imaginación de Kirkman.

A nivel estético, el piloto de Outcast está muy bien dirigido por un experto en el cine de terror como es Adam Wingard. La iluminación en las escenas claves es extraordinaria, como en las que el niño está encerrado en su habitación a oscuras y los haces de luz entran entre las cortinas. La planificación en el terror suele dar un paso adelante, así como el montaje, pero además se puede observar cómo ciertos planos recuerdan a las viñetas de un cómic. Por último, como para crear ambiente todos los elementos son pocos, la música que funciona perfectamente con esos pequeños punteos pero también con los silencios ha sido obra de Atticus Ross.

Outcast tiene niños poseídos, sí.

El piloto presenta a los personajes de forma efectiva y sin contarnos demasiado sobre ninguno de ellos, sólo dejándonos ciertos detalles que van completando la historia de cada uno. En mi opinión, todo un acierto pues mantiene al espectador en constante incertidumbre y logra una mayor conexión, sobre todo con un protagonista al que no entendemos en la primera secuencia y, sin embargo, en la última ya nos tiene ganados a todos. La elección de Patrick Fugit me parece muy acertada, cumple en el primer episodio y el resto del reparto, aunque no tan conocido para el gran público, tienen mucho recorrido por delante sobre todo cuando empecemos a saber más de sus vidas.

En definitiva, Outcast ha empezado con muy buen pie y todo hace indicar que mejorará con su desarrollo. Por ahora, junto con Preacher puede ser lo más atractivo que se ha estrenado de cara a este verano, por ser series diferentes cuando las demás empiezan a repetirse demasiado. Al final va a ser más productivo inspirarse en el mundo del cómic que en el cine.

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The Walking Dead: una temporada sacrificada por Negan

Protagonista absoluto de la sexta temporada de The Walking Dead

La sexta temporada de The Walking Dead echó el cierre anoche con un episodio impactante por su contenido, pero sobre todo por la presentación del villano que está destinado a cambiar el rumbo de una serie a la que le hacía muchísima falta un golpe de efecto. El camino hasta aquí ha sido muy largo y Kirkman y Gimple, como responsables directos, han descuidado las tramas de personajes durante demasiados episodios pensando en la última secuencia de la season finale. El fin no justifica los medios, es poderoso sí, pero hubiera sido mítico si hubieran trabajado más durante todo el año.

La aparición de Negan

Es el mejor momento de la sexta temporada de The Walking Dead, y probablemente de toda la serie. Esperado por los lectores del cómic, quienes ya conocen al villano más importante del drama postapocalíptico. Jeffrey Dean Morgan es un acierto total de casting, pues se necesitaba una cara conocida y carismática que consiguiera dar vida a un personaje diabólico y encantador al mismo tiempo. Su discurso elocuente nos introduce en qué va a consistir la séptima entrega y en qué posición quedarán los supervivientes tras la tremenda encerrona que han sufrido. Gran parte del peso de la aparición de Negan se lo llevan los protagonistas, sobre todo Andrew Lincoln, que nos muestra un rostro descompuesto que no habíamos visto hasta el momento, del que sabe que es el final y del que ha subestimado una amenaza que era enorme. Junto a él, todos los demás han estado muy convincentes, lo que le ha dado un plus a la secuencia.

Los problemas de la sexta temporada

La sexta temporada de The Walking Dead partía con una premisa muy atractiva, con el regreso de Morgan viendo cómo Rick ajusticia a Pete. El nacimiento de Alexandria como una nueva civilización controlada por los supervivientes tardó demasiado en materializarse, sobre todo después del desastre que supuso el plan de Rick de desviar a los caminantes. El primer capítulo con los flashbacks en blanco y negro y los tres siguientes me parecieron muy interesantes, sobre todo aquel con Morgan, Here’s Not Here, que funcionaría igual de bien como pieza separada. Pero después todo empezó a desmoronarse poco a poco, sobre todo por culpa de la no muerte de Glenn, ejemplo perfecto de lo que es un deux ex machina de manual.

Escena de acción en la sexta temporada de The Walking Dead

Los episodios de acción nos devolvían la tensión y la incertidumbre que sólo The Walking Dead sabe crear, pero siempre me daba la sensación de que faltaba algo, que los personajes actuaban de forma incoherente, olvidando en ocasiones lo que han aprendido en todo este tiempo, echando por tierra todo lo que se había cimentado con maestría en la segunda parte de la cuarta temporada y la quinta, donde los personajes lograron una profundidad tremenda y nos hicieron vivir algunos de los mejores momentos de la serie. Es posible que con los años The Grove se recuerde como el mejor episodio de The Walking Dead, y no hicieron falta fuegos artificiales.

Las decisiones equivocadas y el piloto automático en la sala de guionistas ha provocado que la secuencia de la aparición de Negan no fuera tan magistral como podría haber sido. Las excursiones al bosque mientras hay una amenaza latente, las idas y venidas de Carol y su cambio de actitud respecto a lo de matar gente para sobrevivir, las ganas de venganza de Daryl contra Dwight y la búsqueda que emprenden Michonne, Glenn y Rosita tras él se antojan injustificadas. Todo por llevar a todos ellos hasta el punto marcado por Negan.

Los malditos cliffhangers

Me encantan los cliffhangers, los considero un recurso muy valioso en las series de televisión para crear expectación semana a semana, pero esta sexta temporada de The Walking Dead será recordada como la de los cliffhangers criminales, tres tomaduras de pelo al espectador que no tienen precedentes. Primero la no muerte de Glenn, resuelta de aquella forma, el disparo que sufre Daryl en el penúltimo episodio, sin consecuencias narrativas visibles y, sobre todo, el apagón de la season finale sin que sepamos quién es la primera víctima de Negan. Como dije en la review que hice para TV Spoiler Alert (la podéis leer aquí), a los guionistas les parecerá poco cliffhanger la aparición de Negan y el giro que va a dar la serie, y cómo va a afectar al grupo la muerte de dicho personaje, como para que además nos oculten a la víctima. No estoy indignado por no saberlo, sino porque creo que narrativa y estéticamente han tirado a la basura la oportunidad de hacer algo mucho mejor.

Final de la sexta temporada de The Walking Dead

Por todos estos motivos, creo que la sexta temporada de The Walking Dead ha saltado el tiburón. Ha perdido el crédito que se había ganado con mucho esfuerzo, siendo aclamada por la crítica y adorada por sus seguidores. Sinceramente creo que pueden volver a hacerlo muy bien en el futuro, tampoco es tan difícil de corregir, pero parece que la productora ha desviado su rumbo hacia la parcela comercial en lugar de una obra más creativa. Cuando su companion series llegó, Fear The Walking Dead, muchos sospechábamos que iba a ser la versión más comercial de la franquicia pero creo que nos equivocamos y sea ésta la que explorará una faceta más intimista.

¿Qué te ha parecido la aparición estelar de Negan? ¿Qué opinas del cliffhanger final? ¿Te ha gustado la sexta temporada en términos generales?

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The Walking Dead: ¿frenará el declive la llegada de Negan?

La nueva pareja de The Walking Dead

Durante varias temporadas, los seguidores de The Walking Dead, del drama postapocalíptico de personajes que reaccionan ante una invasión zombie como animales humanos que son, hemos tenido que soportar las críticas de otros seguidores de The Walking Dead, de la serie de acción en la que un grupo de supervivientes se convierten en asesinos implacables de caminantes y todo lo que no sea eso es un soberano aburrimiento. Esta diferencia de criterio habla muy bien de la serie y del público tan heterogéneo que la sigue, incluso desde el hate-watching, o hablaba, porque la sexta temporada ha alternado grandes episodios de acción con otros que han estado vacíos de contenido y repleto de errores e incoherencias.

Como cualquier producto de ficción distópico, lo más interesante de The Walking Dead al principio fue ver cómo los caminantes se iban apoderando del mundo, de cómo la muerte siempre andaba al acecho y cómo se las apañaban los supervivientes. Después, la serie se volvió más introspectiva, analizando el comportamiento humano de una forma precisa y realista, y llevando a los personajes hasta el límite psicológico y moral (mi parte favorita sin lugar a dudas). Durante todo este tiempo, el equilibrio entre la acción y el drama ha llevado a la serie a ser aclamada por la crítica y por el público, pero en esta sexta temporada The Walking Dead parece haber entrado en una fase de indefinición que me tiene un poco desencantado.

La primera parte de esta nueva entrega tuvo cuatro episodios brillantes, con mucha acción los dos primeros y otro genial sostenido sólo con dos soberbios actores, pero a partir de ahí parece haber abandonado el drama psicológico más intenso y empieza a caer en errores de guión que han llevado a los personajes a actuar de forma incoherente. Tampoco ha ayudado la no muerte de Glenn, que ya comentamos hace unos meses, y un midseason finale anticlimático indigno de la serie de la que estamos hablando, que arregló en parte el regreso fulgurante de hace casi un mes. Desde entonces, hemos visto un cambio de géneros que no le ha sentado nada bien en The Next World (6×10), que se convierte en una comedia y Knots Untie (6×11), donde las nuevas parejas comparten protagonismo con la gestación de una de las tramas más esperadas de la serie.

Rick, Daryl y Jesus

¿Qué debemos esperar a partir de ahora? Yo espero que la llegada de Negan y Los Salvadores fuercen situaciones que vuelvan a poner a los personajes al límite psicológicamente y nos mantengan en tensión como sólo The Walking Dead sabe hacer. Pero sólo lo conseguirá si da protagonismo a los personajes y a su psicología porque sólo de esa forma la acción y las muertes cobran sentido, consiguiendo el equilibrio que la ha convertido en la gran serie que es.

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Tráilers de la cuarta temporada de The Americans

Póster de la cuarta temporada de The Americans

Hace un año ya estábamos disfrutando de la impresionante tercera temporada de The Americans, sin embargo, FX ha decidido posponer el estreno de la cuarta por motivos que no han trascendido. Sea como sea, la maquinaria de marketing ya se ha puesto en marcha con unos teasers muy interesantes, un póster francamente bonito y, sobre todo, dos tráilers que avanza lo justo como para que nos estemos mordiendo las uñas compulsivamente.

El pasado lunes, durante el estreno de American Crime Story: People vs. O.J Simpson, FX estrenó el suculento tráiler de la cuarta temporada de The Americans, dándole la importancia que la cadena le da al drama de espías soviéticos, una confianza que agradecemos porque a pesar de los bajos índices de audiencias, Joe Weisberg y Joel Fields tendrán carta blanca para terminar la serie cómo y cuando quieran.

En el panel que ofreció la cadena FX en el pasado Winter TCA los creadores de la serie dijeron que la cuarta temporada de The Americans supondría el final del segundo acto y que la quinta o sexta servirían como desenlace, por lo que no se extenderá más allá. Aunque como vemos en los dos tráilers, cuesta creer que los Jennings puedan tener más problemas que los que se le avecinan este año, con todo el asunto de Paige y con el FBI pisándole los talones.

En definitiva, parece que la cuarta temporada de The Americans pinta muy bien. Algunos críticos americanos que han visto los dos primeros episodios afirma que la serie sigue por los mismos derroteros, es decir, mucha intensidad emocional, momentos en los que no hay más remedio que apartar la mirada y, por supuesto, una banda sonora estupenda y muy bien ensamblada en la historia. Y vosotros, ¿tenéis ganas de que empiece? ¿Qué esperáis de esta temporada?

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The Walking Dead, ¿síntomas de agotamiento?

Foto promocional de The Walking Dead

Este artículo contiene spoilers hasta el 6×08 de The Walking Dead. Si no lo habéis visto, leedlo después de hacerlo.

Ayer finalizó en España la primera mitad de la sexta temporada de The Walking Dead, la celebérrima serie de zombies se despidió hasta febrero con un episodio un poco soso, sin grandes sorpresas ni muertes dolorosas. De hecho, lo más destacado de Start to Finish es ese final que se nos presenta de oídas Negan, uno de los villanos más esperados por los fans de los cómics de Robert Kirkman.

En general, la sexta temporada de The Walking Dead ha sido muy buena. Tras un comienzo tan abrumador como inesperado el ritmo ha seguido siendo muy alto en casi todos los capítulos, y los que han sido más reposados han estado a muy buen nivel, sobre todo el cuarto Here’s Not Here, centrado en Morgan y que es un duelo interpretativo enorme entre dos actorazos como Lennie James y John Carroll Lynch. La acción ha centrado gran parte del metraje, y eso no es malo, pero se ha descuidado el gran drama de personajes que es la serie de AMC y la introspección de personajes ha sido muy escasa y cuando lo han intentado, ha quedado muy difusa y superficial en parte por su elenco tan numeroso y el hecho de tener que repartir minutos y frases entre todos.

Morgan ha tenido un papel destacado en la sexta temporada de The Walking Dead

Siempre hay que tener en cuenta que The Walking Dead es una gran serie (lo ha sido casi siempre) que nos tiene en tensión durante todo el tiempo, un desasosiego que no consigue ninguna otra, bueno, The Leftovers sí, de la que ya hablamos. El propio género postapocalíptico ya nos mantiene en tensión por su propia naturaleza pero Kirkman, Gimple y compañía han creado una historia muy creíble y unos personajes carismáticos y psicológicamente complejos que siguen unas pautas que parecen realistas sobre lo que nos ocurriría a nosotros en una situación así. Si la quinta temporada fue más filosófica, en la sexta ha primado la trama sobre cualquier otra cosa. Quizás ese exceso de trama más que de drama haya provocado que la serie sea más divertida para el gran público pero ha descuidado ciertos aspectos que la convertían en una mejor serie.

Muerto no significa muerto

Sin duda, el hecho que ha marcado esta tanda de ocho episodios es la no muerte de Glenn, un cliffhanger que se prolongó durante cuatro episodios en los que no dejó de haber conjeturas sobre uno de los personajes favoritos de la audiencia. No me ha gustado la forma en que AMC llevó este asunto como ya dije en este artículo, porque entre otras cosas, The Walking Dead es una serie demasiado exitosa como para que sus productores anden mendigando audiencias y ruido social. Ya sé que se basa precisamente en el juego de la vida y la muerte de sus protagonistas como Juego de Tronos, pero creo que lo que importa es lo que ocurre dentro de la ficción y no se debería dar tanta relevancia a circunstancias externas.

Fallos frecuentes

En más de una ocasión nos han llamado la atención lo poco logrados que están los efectos digitales de The Walking Dead, algo imperdonable en una serie postapocalíptica pero sobre todo imperdonable para una serie con más de 15 millones de espectadores por semana, algo que se debería notar en su presupuesto y no, recordemos las explosiones de la cantera en el primer episodio de la temporada. El apartado técnico debería considerarse mucho más pero el que no puede descuidarse ni un ápice es el de la historia, en la que los personajes actúan algunas veces como sacados de una película de terror adolescente. Véase el ejemplo de este episodio octavo, cuando Rosita quiere disparar para abrir una cerradura cuando el pueblo está acechado por zombies.

Los grandes protagonistas de The Walking Dead

La segunda parte de la sexta temporada de The Walking Dead promete seguir en la misma línea, sin darnos un minuto de tregua sobre todo ahora que se acerca Negan y sus secuaces, pero me encantaría volver a ver episodios en los que los personajes vuelvan a sufrir como antes, vuelvan a tener conflictos morales y vuelvan las famosas muertes que tanta chispa le dan a la serie. No quiero decir que sea mejor que vuelvan a dar vueltas por el bosque pero sí debe buscar un equilibrio para seguir siendo una de las ficciones más destacadas del momento.

¿Qué te han parecido los primeros ocho episodios de la sexta temporada? Crees que The Walking Dead empieza a dar síntomas de agotamiento?

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¿Nos ha contado Wayward Pines toda la verdad?

Quinto capítulo de Wayward Pines, The Truth

Una de las grandes revelaciones de esta temporada de primavera-verano está siendo Wayward Pines, que incluimos en la lista de los mejores estrenos de mayo y de la que no esperaba mucho ya que últimamente nadie parece manejar con solvencia los misterios en las series en general y ciencia ficción en particular. Sobre todo esta producción de FOX, tan llena de referencias y referentes tan manidos como Lost y Twin Peaks y con un director de capa caída ejerciendo como productor ejecutivo como M. Night Shymalan. A partir de aquí hay spoilers hasta el quinto episodio The Truth.

Las premisas del piloto indicaban que estábamos ante un complejo drama conspirativo en el que nuestro protagonista Ethan Burke iba a tener que luchar contra viento y marea para sacar la verdad a la luz. De hecho, me parece increíble que el piloto y el quinto episodio pertenezcan a la misma serie. Esa atmósfera terrorífica, esa sensación de que nadie dice la verdad, los misterios inexplicables como la diferente sensación del paso del tiempo en unas personas y otras. Y, sobre todo, ese sheriff interpretado por Terrence Howard juntos con sus absurdas reglas queda tan fuera de lugar en estos momentos.Tal ha sido el giro argumental que nos han dado una semana de parón para que lo asimilemos.

La estructura del capítulo es sobresaliente pues nos cuenta y nos muestra al mismo tiempo. La explicación de la profesora, que en un principio parecía que se trataba de un lavado de cerebro mediante hipnosis se complementa perfectamente con la aventura de Ethan en la montaña cuando se topa con esos seres que suponen la evolución natural del ser humano hasta el año 4028. El buen montaje paralelo no sólo le da una coherencia narrativa y estética sino que acaba de un plumazo con las dudas que pudiera tener el espectador de que lo que se cuenta sea una sofisticada mentira. Por último está el arco argumental de Theresa y su debut en el mercado inmobiliario que también sirve como contraste a las otras dos largas secuencias del episodio. La señora Burke sigue dando palos de ciego como su marido y otros dieron antes que ella, al mismo tiempo que nos presenta a un personaje muy enigmático que forma parte de la vieja Wayward Pines.

Quinto episodio de Wayward Pines

Manejar toda esta información puede ser muy peligroso para los guionistas, si no saben manejar bien el universo que se abre ante nosotros pueden cargarse la serie. Varias preguntas que teníamos ante nosotros se unen a otras nuevas. Por ejemplo: ¿cuánto tiempo lleva Wayward Pines funcionando? Suponemos que el momento en que despiertan a los habitantes varía como podemos comprobar en el caso de Kate, quien aparenta más edad que cuando desapareció, por tanto siempre ha tenido que haber alguien trabajando en el pueblo para conseguir mantenerlo intacto y parece que tampoco ha sido el científico Pilcher, pues no ha podido vivir durante todos estos años supervisando un proyecto que sin supervisión habría sido pasto de los aberrantes.

También es discutible que la raza humana devenga en unos seres salvajes y, al parecer, sin ningún tipo de raciocinio. Los millones de años que ha tardado el homo sapiens en convertirse en lo que es en hoy, evoluciona, o involuciona mejor dicho, en un ser descerebrado y salvaje en tan sólo 2014 años. Muy buena debe ser la explicación para que guarde coherencia, pero me resisto a pensar que lo que veamos a partir de ahora sea simplemente una lucha por salvar al último reducto de la humanidad. En Wayward Pines hay gato encerrado y todavía no nos han contado todo. Si es una elaborada mentira, desde luego han conseguido engañarnos a todos. Sinceramente, me importa poco hacia dónde nos estén llevando, mientras lo hagan como hasta ahora, me creo lo que haga falta.

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Wayward Pines, referencias y más referencias

La nueva miniserie de M. Night Shymalan para FOX

Hace unos días se estrenaba la esperada miniserie de M. Night Shymalan para FOX, que se ha hecho esperar más de un año, algo que no suele ser buen presagio para un producto que con sus nombres se vendía solo. Pero la verdad es que tras ver el primer episodio lo que puedo decir es que no ha sido ningún desastre, y sus múltiples referencias, lejos de caricaturizar su ya de por sí caricaturizable obra, resultan interesantes para conseguir que Wayward Pines funcione.

El agente especial Ethan Burke (Matt Dillon) llega a un pequeño pueblo llamado Wayward Pines tras sufrir un accidente con su compañero. Tras varios intentos de contactar con su familia sin éxito, se da cuenta de que algo raro pasa en ese sitio de apariencia idílica pero que esconde secretos. Allí encuentra a una compañera del FBI desaparecida desde hace algunas semanas, aunque parece que para ella han pasado doce años. Junto a Ethan, nosotros como espectador iremos descubriendo qué es lo que pasa allí y por qué él ha sido uno de los elegidos para ser su nuevo habitante.

La miniserie de M. Night Shymalan para FOX

Las series que suelen utilizar referentes tan claros, lo hacen para tratar de reeditar el éxito de dicho referente, para copiar lo que funciona, y quizás por eso la mayoría fracasen. En Wayward Pines, Shymalan utiliza como base la forma de mantener el misterio de Lost, que utilizaba una gran cantidad de giros para complicar más las tramas sin desvelar los misterios anteriores. La serie de Abrams es quizá la guía sobre la que se construye la narración. Por tanto, el director toma ciertos elementos pero no se puede decir que copie porque consigue dotarla de entidad independiente.

Lost no es el único referente que utiliza Wayward Pines, sino muchos más. Se ha hablado mucho de su parecido con Twin Peaks, pero la verdad es que salvo algunos detalles no me parece tan relevante. Sus parecidos razonables los podemos encontrar en que Matt Dillon es un agente especial, los planos de entrada al pueblo y el general de la comisaría son clavados a los que utilizaba Lynch. Quizás su atmósfera y el hecho de estar ambientada en un pueblo rodeado de bosque ayuda a crear la ilusión.

Algo más que un guiño a Twin Peaks

Sin embargo, le veo mucho más de El Show de Truman. El comportamiento de los vecinos, que sí saben lo que pasa en el pueblo y fingen para que el protagonista acabe dándose por vencido, por no hablar de la constante vigilancia a la que son sometidos en todo momento. Los primeros momentos en el hospital y el comportamiento de la enfermera y el médico me recuerdan muchísimo a Shutter Island de Martin Scorsese, que también estaba ambientada en un lugar donde no había escapatoria y todos los personajes formaban parte del engaño.

Todas estas múltiples referencias enriquecen muchísimo a Wayward Pines, pues incluso resulta divertido descubrir nuevos guiños como el que hace a Kill Bill cuando la enfermera silba por los pasillos. Pero en algún momento la serie tendrá que echar a volar por sí misma y tener entidad propia. Por lo pronto su piloto nos deja con ganas más, presenta personajes interesantes y su atmósfera es muy atractiva, pero su mayor reto va a ser mantener el nivel de intriga del piloto y eso no es nada fácil. Espero que el segundo capítulo y sucesivos resistan y podamos ver una buena miniserie. Ya veremos.

Wayward Pines se emite en FOX España todos los jueves a las 23:05h, al mismo ritmo que en Estados Unidos. 

El cine y las series de televisión son mi pasión, aunque la Edad de Oro de la pequeña pantalla me tiene conquistado del todo. En Cultura Seriéfila analizo toda ficción que lo merezca con una dosis muy alta de opinión. También me podéis leer en tvspoileralert.com. Y no olvidéis seguirme en las redes sociales.

Las 10 escenas más brutales de The Americans

Elizabeth va al dentista

The Americans no es una serie que se caracterice precisamente por su efectismo ya que su objetivo es siempre dar prioridad a los personajes por encima de las acciones. Quizás por este motivo, las escenas violentas son realmente efectivas y sorprendentes no sólo por su violencia física sino también emocional. He aquí 10 escenas que nos hacen apartar la vista de la pantalla. Por supuesto, hay spoilers sobre las mismas.

10. El asesinato de Emmett y Leanne

Al igual que Philip y Elizabeth, Emmett y Leanne pertenecían al Directorio S y encontraron la muerte en un hotel de Alexandria tras pasar el día con los Jennings. A pesar de que no vemos cómo se produce, la escena del crimen es aterradora y cuando sabemos que ha sido su hijo Jared quien la ha perpetrado, más aún.

9. Lucía envenena a Carl

En la segunda temporada se nos presentó a una joven espía nicaragüense llamada Lucía, que se encargaba de trabajarse a un joven asesor, Carl, cuya relación se va de las manos tanto emocionalmente como con las drogas, la excusa perfecta para deshacerse de él cuando ya no le servía. Eso sí, muy a su pesar. Con esta muerte, The Americans inaugura su ciclo de muertes lentas, agonizantes y emocionalmente devastadoras.

8. Stan mata a Vlad

Tras la muerte de su compañero en el FBI, Stan pierde la cabeza tratando de encontrar al responsable. Por el camino secuestran a Vlad, un empleado de la Rezidentura, cuya muerte es muy sentida por sus compañeros. Tras un duro interrogatorio, Stan le ofrece comida, un sándwich que jamás llegó a probar pues recibió un disparo por la espalda. Como vemos, los americanos también saben jugar sucio.

7. Nina recibe una brutal paliza

Penúltimo capítulo de la segunda temporada

Desde que Nina se descubrió ante Arkady al final de la primera temporada como espía americana, empezó a ejercer la arriesgada tarea de agente doble hasta que el Rezident le pide que intente volver a Stan de su parte sin éxito, así que intentan usar su conexión emocional con ella, por lo que le propinan una señora paliza que acaba con su bella cara llena de moratones y sus ojos hinchados. Por cierto, ya vimos que tampoco sirvió de nada. Beeman jamás traicionaría a su país.

6. Reuben y la tradición sudafricana

En esta tercera temporada hemos conocido a Reuben, un activista sudafricano que trabaja por el fin del apartheid en su país. Es habitual que The Americans nos presente personajes de países aliados de la Unión Soviética. El caso es que cuando un sanguinario opresor llamado Eugene Venter se niega a colaborar con ellos está sentenciado a muerte pero cuando Elizabeth está a punto de dispararle, Reuben decide darle muerte rodeándole de neumáticos y prendiéndole fuego. Una de las ejecuciones más violentas de la serie pero sin esa conexión emocional que la hubiera hecho mucho más impactante.

5. Elizabeth la toma con Claudia

Claudia es uno de los personajes más interesantes de The Americans a pesar de que sus apariciones son esporádicas. En la primera temporada somete a los Jennings a un duro interrogatorio y tras darse cuenta de que su contacto con la Central estaba detrás de todo, Elizabeth no reacciona precisamente bien, sumergiendo su cabeza en agua caliente para después propinarle una ingente cantidad de puñetazos. Muy impactante fue ver la cara de una señora mayor totalmente desfigurada por los golpes.

Margo Martindale

4. Larrick estrangula a Lucía

Antes verdugo y ahora víctima, Lucía pecó de impulsiva ante uno de los personajes más despiadados que hemos visto en The Americans hasta la fecha, que no duda en estrangularla ante la presencia de Elizabeth, quien elige la misión y la información que Larrick pueda aportar antes que salvar a su compañera, lo cuál añade mucho más dramatismo y violencia a la escena pues vemos cómo la chica se ahoga con todo lujo de detalle.

3. Philip, el dentista

La tercera temporada nos ha servido en bandeja momentos realmente perturbadores de gran violencia emocional, y algunos realmente incómodos como la extracción dental que Philip le practica a su esposa. La secuencia es impresionante, en el garaje a oscuras se suceden las caras de dolor, pero también de alivio y también cierto placer. Yo diría que es una escena a medias entre la violencia y el erotismo por esas miradas y esos primeros planos espectaculares.

2. La muerte dulce de Betty

Comentábamos antes la falta de implicación en la muerte de algunos personajes como Eugene Venter, pero en un sólo capítulo hemos llegado a cogerle cariño a Betty, quien sabíamos desde la mitad del mismo que estaba sentenciada a muerte. Ella también lo sabía así que Elizabeth le prescribe una sobredosis de su medicación que acabó con ella lentamente pero sin sufrir demasiado y mientras charlaban. Una secuencia emocionalmente terrorífica.

1. La contorsión de Annelise

Annelise en la maleta

Al principio de la tercera temporada asistimos a la muerte de Annelise, un personaje que había aparecido con cuentagotas desde el principio de The Americans y que también muere estrangulada por Yousaf. Con el fin de seguir contando con sus servicios, Philip y Elizabeth se ofrecen a ayudarle a deshacerse del cadáver, metiéndolo en una maleta. Lo peor de la escena es absolutamente todo, desde sus rostros impasibles, como quien va a la oficina todos los días, hasta los sonidos de los huesos de la chica al romperlos para que cupieran en dicha maleta. Espectacularmente desagradable y merecedora del primer puesto de este siniestro ranking.

El cine y las series de televisión son mi pasión, aunque la Edad de Oro de la pequeña pantalla me tiene conquistado del todo. En Cultura Seriéfila analizo toda ficción que lo merezca con una dosis muy alta de opinión. También me podéis leer en tvspoileralert.com. Y no olvidéis seguirme en las redes sociales.