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‘Girlboss’, la historia detrás de Nasty Gal ha resultado ser graciosa

Girlboss, protagonizada por Britt Robertson como Sophia Amoruso. La nueva comedia de Netflix

Hoy se estrena la nueva comedia de Netflix, Girlboss, una adaptación libre del libro homónimo (pero con hashtag, #Girlboss) de Sophia Amoruso, fundadora de la marca de ropa Nasty Gal. Ya hemos podido ver los cuatro primeros episodios y, siendo honestos, si no hubiera visto el cuarto, esta sería una mala crítica. Tras verlo, creo que todavía hay esperanza para ella.

Girlboss nos sitúa en San Francisco en el año 2006, donde una joven y despreocupada Sophia (Britt Robertson) malvive de trabajo en trabajo buscando su verdadera vocación sin éxito. Su objetivo es encontrarla para no tener que volver a trabajar nunca más, como decía Steve Jobs. Tras hacerse con una ganga, decide venderla en una subasta de Ebay, donde consigue una gran suma de dinero. Sophia ha encontrado su vocación, ahora tendrá que hacerlo su modo de vida. La joven empresaria montó una gran marca tras haber empezado revendiendo ropa de segunda mano robada o encontrada en contenedores de basura. Nasty Gal llegó a facturar 100 millones de dólares y tenía 300 empleados. Una historia que bien merece ser contada. 

El libro de Sophia Amoruso llegó a las manos de Charlize Theron y ésta decidió convertirla en serie de televisión con la ayuda de Kay Cannon, que ya había trabajado en otras importantes comedias como 30 Rock, New Girl o la saga cinematográfica Dando la nota. Todas sus obras se caracterizan por tener personajes femeninos protagonistas y esa visión le venía muy bien a Girlboss, por lo que fue perfecta para liderar el proyecto. Tras unos cuantos portazos de las principales networks, que querían hacer algunos cambios incluso en el título, Netflix apostó finalmente por ella, ávidos de nuevos títulos para engrosar su catálogo. Theron, Cannon y la propia Amoruso acabaron al frente de la producción ejecutiva.

Gurlboss, con Britt Robertson y producida por Charlize Theron

Efectivamente, Girlboss es otra de esas historias que tanto el cine como la televisión americana nos ha contado en múltiples ocasiones. Por tanto, la serie de Netflix no nos va a aportar nada nuevo en cuanto a su temática. Una chica joven, excéntrica, despreocupada y casi delincuente habitual consigue dar el pelotazo en el país de las oportunidades, cumpliendo así su sueño americano. Sí es cierto que su narrativa es atractiva, no busca ser la clásica comedia de situación, sino que intenta ir un poco más allá (pero no mucho). Episodios contados en cuenta atrás, otros en flashbacks casi al completo y una recreación muy interesante del pasado reciente. Hay muchas series ambientadas en 2006 que parecen prácticamente la actualidad cambiando únicamente teléfonos móviles y ordenadores, sin embargo, con la excusa de la moda, Girlboss refleja a la perfección que ya han pasado más de diez años de aquello y que en los 2000 también se cometían algunos atentados a la hora de vestir.

El principal problema de la serie es su precisamente su personaje principal, Sophia, no por culpa de la actriz sino de las directrices que le habrán marcado los directores. Kay Cannon quería deformar aún más a la protagonista, hacerla más excéntrica de lo que ya era. En mi opinión, se han pasado de frenada. Britt Robertson está sobreactuada al menos en los tres primeros episodios, cuando más que excéntrica, estaba totalmente eufórica, fuera de control. Puede que la intención sea descolocar al espectador, y lo consiguen, pero a mí me sacaron de la narración a las primeras de cambio. Su hiperactividad te pone de los nervios hasta el cuarto episodio, cuando la historia se centra más en ver cómo trabaja Sophia que en describirla. Es ahí cuando el personaje se asienta y la comedia empieza a funcionar, teniendo detalles más que interesantes.

Girlboss sigue la línea de las últimas comedias de Netflix, que busca series para todos los gustos. Con esta, busca reforzar un segmento femenino por el que está haciendo mucho, con personajes fuertes, que realmente llevan el peso de la historia, lo cual sigue haciendo falta. No es que sea ninguna maravilla pero es entretenida y, puestos a ver series que aporten poco, prefiero quedarme con ella antes que con otras.

Girlboss se estrena hoy, viernes 21 de abril, en Netflix.

El cine y las series de televisión son mi pasión, aunque la Edad de Oro de la pequeña pantalla me tiene conquistado del todo. En Cultura Seriéfila analizo toda ficción que lo merezca con una dosis muy alta de opinión. También me podéis leer en tvspoileralert.com. Y no olvidéis seguirme en las redes sociales.
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