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Categoría: Opinión

Reflexionaremos sobre el panorama seriéfilo con concienzudos artículos de opinión, que deben ser el punto fuerte del blog.

¿Debemos esperar mucho del regreso de ‘Twin Peaks?

Sheryl Lee, David Lynch, Kyle MacLachlan y Sherilynn Fenn en la neva Twin Peaks

Quedan horas para que la nueva Twin Peaks alce el telón y la expectación está en unos niveles nunca vistos. La campaña publicitaria de Movistar+ está siendo muy intensa, con una programación especial donde David Lynch tiene un papel protagonista absoluto. A estas alturas todos sabemos que es el evento seriéfilo del año, pero casi nadie sabe qué nos vamos a encontrar exactamente. La promoción se ha basado en unos cuantos teasers y tampoco tenemos detalles del argumento, ni siquiera una pequeña sinopsis de la que podamos tirar del hilo. Resulta admirable que en la era del smartphone se haya conseguido guardar un secreto tan celosamente.

Hace más de un mes se publicaba este artículo en El País, en el que su autor, Eneko Ruíz Jiménez, pronosticaba que Twin Peaks será un fracaso basándose en que la libertad que da Showtime a David Lynch puede hacerla más minoritaria, más onírica, incomprensible y demás adjetivos que se suelen aplicar a su cine. Y tiene razón porque quien abandonó la serie tras la resolución del asesinato de Laura Palmer, también abandonará esta tercera temporada, aunque vuelvan. Porque la nostalgia es poderosa, y lo saben los productores, que llevan años resucitando películas y series.

Pero siguiendo esta argumentación, ¿qué consideramos fracaso? Obviamente, para Showtime lo será si no consigue recuperar la enorme inversión que ha hecho para traerla de vuelta, incluido el sueldo de Lynch, para quien habrá sido todo un éxito sí o sí. Pero nosotros nos debemos ocupar de lo nuestro, de ser espectadores. Habrá algún sector de la audiencia a la que la nueva Twin Peaks se le haga muy cuesta arriba, pero su numerosa legión de fans estarán contentos si al director no le sale un despropósito como fue su última película, Inland Empire. Y a nivel de crítica, si estéticamente es poderosa (no tengo dudas de ello) y si Mark Frost consigue frenar un poco a Lynch a nivel de guión, será todo un éxito. 

El final de Twin Peaks nos dejó a Cooper siendo poseído por Bob

¿Qué nos vamos a encontrar en Twin Peaks 2017?

Como hemos dicho, nadie sabe realmente lo que nos vamos a encontrar. Yo me puedo aventurar a grandes rasgos a dar mi opinión. No creo que nos vayamos a encontrar una locura sin sentido lynchiana, más que nada porque porque Mark Frost es el otro 50% de Twin Peaks, algo que a menudo se obvia injustamente. La influencia del creador de Canción triste de Hill Street es mayor de lo que la gente piensa. Tampoco creo que la libertad de Lynch haya sido tan total como para dar al traste con el proyecto. La colección de ceros de su cheque con Showtime debería llevar una cierta autocensura por su parte implícita (o igual incluso por escrito).

Soy muy optimista, aunque mantengo a raya las expectativas. El factor nostalgia se usa para vender muy bien los productos, pero a menudo se suele caer más en el homenaje, en los guiños y referencias a las series originales, que en crear una buena historia que enganche a los fans de toda la vida, pero también a los nuevos. Éste es mi mayor miedo, a juzgar por el amplísimo reparto lleno de caras conocidas. Por un lado temo que los papeles de grandes como Laura Dern o Naomi Watts sean meramente testimoniales y tengan poco que ver con la historia, pero por otro temo que las caras nuevas se lleven más minutos en pantalla que las del cast original, como creo, a excepción de Kyle MacLachlan.

Reparto de la nueva Twin Peaks

En líneas generales, creo que vamos a ver una serie más correcta e interesante de lo que muchos esperan. A nivel artístico, de ambientación, musical e interpretativo tengo pocas dudas de que va a ser impresionante. Mi consejo es que se afronte el visionado de los dos primeros episodios con la mente abierta y las expectativas controladas, dejarse llevar por el universo Twin Peaks y hacer poco caso a las opiniones del cuñado de turno.

El cine y las series de televisión son mi pasión, aunque la Edad de Oro de la pequeña pantalla me tiene conquistado del todo. En Cultura Seriéfila analizo toda ficción que lo merezca con una dosis muy alta de opinión. También me podéis leer en tvspoileralert.com. Y no olvidéis seguirme en las redes sociales.

¿Qué te ha pasado, ‘The Walking Dead’?

Mover a la papelera

The Walking Dead, cómo ha cambiado la gran serie de zombies

Hace unas semanas se despedía hasta octubre The Walking Dead, una de las series que más controversia está generando en la blogosfera y las redes sociales. El debate sobre su calidad está en boga ahora que sus defensores más acérrimos (entre los que me encuentro) también empiezan a cansarse de su lentitud, sus capítulos de relleno, personajes que no van a ningún sitio y una trama muy previsible. En algún punto del camino, la serie de AMC (FOX en España) se ha convertido en Smallville, es decir, sólo ocurren cosas en el primer y último episodio de la temporada. Ha llegado el momento de hacernos unas preguntas.

Nuestra percepción de The Walking Dead

Es posible que muchos de nosotros hayamos crecido viendo películas de zombies y en el momento en que llegó The Walking Dead nos fascinó la idea de trasvasar el género a la televisión. Después de un comienzo prometedor capitaneado por Frank Darabont, la serie entró en una dinámica en la que los personajes intentaban establecerse en un sitio seguro sin éxito. Se convirtieron así, temporada tras temporada en un grupo errante, nómadas exprimiendo todo lo que el terreno podía ofrecerles y marchándose a otro sitio en cuanto la cosa se ponía imposible.

Entonces, la psicología de los personajes y su adaptación a la nueva realidad del mundo fue lo que más me interesó de The Walking Dead, por encima de la acción, de los zombies y de los villanos de turno. Ese momento introspectivo se produjo desde la huida de la cárcel hasta la llegada a Alexandria. Muchos fans creen que éste momento es el más aburrido de la serie, más que nada porque hay poca acción y muertes. Yo discrepo porque es durante la sexta y la séptima temporada cuando la serie entra en tierra de nadie. Capítulos vacíos de contenido, tramas estiradas hasta el aburrimiento y personajes mal desarrollados.

Llegados a este punto, tras analizar por qué no me han gustado la sexta y la séptima temporada, he descubierto que tampoco hay tantas diferencias con las demás. Entonces me hago la pregunta que creo que todos debemos hacernos: ¿The Walking Dead siempre fue una serie mediocre, o es que me he cansado de ella y la veo de forma diferente? Claramente, la serie se está agotando a marchas forzadas, por más que sigan ocurriendo cosas interesantes o que la imaginación de Kirkman en el cómic siga ofreciendo ocurrentes formas de morir o algún que otro villano temible, su momento ya pasó y todo lo que queda a partir de ahora será una trayectoria descendente.

Negan y los cliffhangers

Jeffrey Dean Morgan es Negan en The Walking Dead

Negan tiene su parte de culpa en la depresión colectiva tras la séptima temporada. La aparición “estelar” del nuevo villano (a mí no me pareció nada interesante, como expresé tras el 6×16) no era suficiente como para supeditar toda la sexta entrega a su “inminente” aparición. Las altas expectativas que nos crearon jugó en contra de la ficción, que tenía un reloj en cuenta atrás que nunca llegaba a cero. Esperábamos la llegada de Negan desde que se nombró al actor que lo encarnaría, y nos chafaron la sorpresa porque sabíamos que todas esas victorias parciales de Rick y compañía nos llevaban hacia ser apaleados por Lucille.

Después está el tema de los cliffhangersLos guionistas jugaron con nosotros para conseguir audiencia de forma poco éticaThe Walking Dead saltó el tiburón en aquel 6×03, cuando Glenn se zafó de la horda de caminantes escondiéndose bajo el contenedor de basura y no resolvieron el asunto hasta casi el final de la midseason. Después, un disparo a Daryl en el 6×15 o la víctima indeterminada de Lucille en el 6×16, nos obligaba a maldecir a los guionistas. Como vimos en octubre, el 7×01 habría sido una excelente season finale.

Zombies inofensivos

Mucha de la fuerza de The Walking Dead siempre ha residido en la supervivencia ante una amenaza tan desconocida como los muertos vivientes y la escasez de víveres, un poco como en Perdidos, cuando buscar agua era el drama. Con el paso de las temporadas, los otros grupos de supervivientes se han convertido en el gran problema de los protagonistas. Algo lógico e interesante, por supuesto, pero se han olvidado de que los caminantes son letales, que un simple arañazo o entrar en contacto con sus fluidos te podían costar la muerte. Ahora, las refriegas con caminantes se resuelven fácilmente y los revolcones no tienen ninguna consecuencia. Se echa de menos que perdamos más personajes por el camino, lo cual ha convertido a la serie en predecible y sólo podemos esperar algo inesperado en los primeros y últimos episodios. Curioso concepto que lo resume todo: esperar lo inesperado.

Carol (Melissa McBride) cuando en The Walking Dead los zombies eran peligrosos

La séptima temporada, siempre en mi opinión, se ha movido en tierra de nadie, mezclando episodios insulsos unipersonales, como aquel de Tara, los monólogos de Negan, la cara traumatizada de Rick y la aparición de un rey que tiene un tigre. Por supuesto, ha habido momentos muy interesantes, eso no lo va a perder The Walking Dead, y por eso seguimos viéndola. O quizá todo esté bien y sea nuestra percepción y entonces tengamos que hacernos la siguiente pregunta: ¿Eres tú o soy yo?

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El ‘prime time’ a las once de la noche no existe

Hace unos días, leyendo este artículo de Borja Terán, Pablo Motos, el amo del prime time (imprescindible como siempre sus reflexiones sobre la industria televisiva), se insistía en que Pablo Motos estaba coleccionando un buen número de minutos de oro. El último, el del jueves 16 de febrero, cuando reunió frente al televisor a 4.181.000 espectadores a las 22.36h, un 21,4% de cuota de pantalla. Teniendo en cuenta que se trata de un programa de access prime time es todo un éxito y, además, la confirmación de que el prime time a las once de la noche no existe, o no debería.

Las grandes cadenas generalistas siguen jugando a un juego peligroso para ellos mismos y para la industria televisiva en general. Ambos gigantes Mediaset y Atresmedia parecen empeñados en comprobar quién acaba antes con el otro. Y en medio estamos nosotros, los espectadores (los de siempre), que poco a poco vamos abandonando el consumo lineal en favor de las plataformas de contenido online o la televisión de pago. No hablemos ya de los adolescentes. Pese a nuestras quejas al respecto, ellos han respondido retrasando aún más el comienzo de programas o series que estamos esperando ver.

La gente en España, aunque haya muchos que no, trabajamos, comemos, dormimos, sentimos y nos gustan algunas series de las que Antena 3 y Telecinco emiten. Cuando empiezan Sé quien eres Pulsaciones yo ya no sé quien soy y mis pulsaciones son tan bajas que no puedo levantar los párpados. Así nos empujan hacia sus plataformas de contenido a ver los episodios sin tanto corte publicitario y cuando nosotros queremos. Es cierto que es una ventaja para nosotros pero no para ellos, porque allí sus productos no serán tan rentables como en la lineal. Imagino que, por tanto, otra solución para rentabilizarlas es venderlas a HBO España, caso de la primera, o al mercado exterior, caso de la segunda.

Hasta que los anunciantes no reaccionen no tenemos nada que hacer. A ellos les convienen que les vean el mayor número de gente posible, y no el mayor porcentaje posible. Sobre todo cuando ese porcentaje son cuatro gatos que probablemente ni estudien ni trabajen, o que no esté en la franja de edad de 18-49 años que en Estados Unidos tanto se busca. Desde nuestra humilde posición, creo que los periodistas, los blogueros y demás analistas televisivos deberíamos dejar de usar el lenguaje que ellos quieran. Llamemos a cada cosa por su nombre y prime time no empieza a las 23h, eso ya es late night. El prime time es cuando el señor Pablo Motos emite su programa. Y él es quien gana.

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Predicciones para los Emmy 2016

Predicciones para los Emmy 2016

Como cada año antes del comienzo de la temporada otoñal en Estados Unidos, la Academia de Televisión se dispone a ajustar cuentas con las series que ellos creen que han sido las mejores en cada categoría. Y nosotros, también cada año, nos aventuramos a predecir quiénes saldrán del Microsoft Theater con su estatuilla en la mano. La ceremonia estará conducida por el gran Jimmy Fallon en la madrugada del domingo 18 al lunes 19 de septiembre. Estas son nuestras predicciones para los Emmy 2016:

Drama

Tras la victoria total de Juego de Tronos el año pasado, todo parece indicar que poco va a cambiar la tendencia. La serie de HBO se postula como clara favorita muy por delante de The Americans, que aparece segunda en las apuestas contra todo pronóstico. Si el gran drama de FX consiguiera alzarse con el premio sería… una utopía. No va a ocurrir. En cuanto a la dirección, Battle of Bastards de Juego de Tronos tiene todas las papeletas para ganar. También en guión pero aquí no está tan claro porque el piloto de Mr. Robot y la season finale de la cuarta temporada de The Americans se postulan como posibles ganadores.

El dominio de Juego de Tronos parece tan claro que este año incluso sus actores son favoritos para ganar, eso sí, en categoría de reparto. La coralidad de su elenco les dificulta obtener premios en los intérpretes protagonistas pero parece que ha llegado el momento de Kit Harington y Lena Heady. A ella no le hace sombra nadie, a él sólo Jonathan Banks podría arrebatarle el Emmy. En cuanto a los protagonistas, todo parece indicar que Robin Wright (House of Cards) ha tomado la delantera a la actual reina del drama, Viola Davis. El mejor actor protagonista será casi seguro para Rami Malek, por Mr. Robot porque Bob Odenkirk (Better Call Saul) y Kevin Spacey (House of Cards) pueden sorprender aún.

Ya sabemos quiénes fueron los mejores actores invitados, premios que se dan en los Creative Emmy Awards y fueron para Hank Azaria por Ray Donovan en el lado masculino y Margo Martindale por The Americans en el femenino.

Comedia

Desde que desbancara a Modern FamilyVeep no ha hecho más que acumular premios y este año no parará la tendencia. La comedia de HBO parece invencible y en año de campaña electoral en Estados Unidos, más aún. Su actriz, Julia Louis Dreyfus, va lanzada hacia su quinto Emmy interpretando a Selina Meyer y ninguna otra tiene opciones de destronarla. También en dirección parece tener todas las papeletas la comedia de HBO con el episodio Mother, que también es favorito en mejor guión pero con más posibilidades para sus rivales.

En cuanto a las categorías interpretativas, dejando a un lado a Dreyfus, Jeffrey Tambor (Transparent) parte con ventaja para volver a ganar la estatuilla como protagonista masculino. Pocas opciones para Aziz Ansari (Master of None) y Anthony Anderson (Black-ish). La actriz de reparto en comedia está muy disputada este año. Aunque la favorita sigue siendo Alison Janney (Mom), Anna Chlumsky (Veep) puede acabar con su reinado. En el lado masculino hay una ligera ventaja a favor de Tony Hale (Veep) pero es posible que Louie Anderson (Baskets) o Tituss Burgess (Unbreakable Kimmy Schmidt) den la sorpresa.

Como suele ser habitual, Saturday Night Live copaba las nominaciones de actores y actrices invitadas. Ganaron Amy Poehler y Tina Fey. Sin embargo en el lado masculino la sorpresa la dio Peter Scolari, que ganó por Girls.

Mini Serie

Pocas dudas hay sobre la victoria de American Crime Story: The People vs. O.J. Simpson, favorita en todas las quinielas por encima de Fargo. La serie producida por Ryan Murphy amenaza con arrasar en casi todas las categorías. Courtney B. Vance y Sarah Paulson se harían con los protagonistas y Sterling K. Brown ganaría el secundario. Jean Smart (Fargo) parece la única capaz de colarse en la fiesta como mejor actriz de reparto. Además, su primer episodio, From The Ashes of Tragedy es el favorito para ganar el mejor guión y la mejor dirección, aunque no perdamos de vista a la TV Movie All The Way.

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Opinión: Netflix baja el nivel en 2016

La sobreproducción de ficción de Netflix ha bajado su canon de calidad considerablemente

Hace un par de años, Netflix prometió inundar el mercado con un montón de ficciones originales cada año, concretamente iban a intentar estrenar una temporada o una nueva serie cada dos semanas. Los seriéfilos empezamos a salivar porque los únicos referentes que teníamos de la plataforma eran House of Cards y Orange Is The New Black, ambas cotizando muy al alza. Después de un 2015 sobresaliente, con algunos estrenos destacados como Daredevil, Sense8, Narcos, Unbreakable Kimmy Schmidt o Jessica Jones, 2016 no está siendo todo lo productivo que cabría esperar.

Obviamente, el nivel sigue muy alto porque todas esas series siguen en activo y poco a poco van estrenando nuevas temporadas pero me gustaría centrarme en el material nuevo de lo que llevamos de año. Tan sólo se ha estrenado un drama, Marseille, del que hablaremos un poco más adelante, y cinco comedias, Love, Flaked, The Ranch, Fuller House y Lady Dynamite, que han pasado sin pena ni gloria, más bien con un poco de pena. Y eso que todas ellas vienen con nombres populares entre el público norteamericano y un revival de una sitcom que, aunque arrasó en los noventa, tenía (y tiene) un nivel bastante bajo. Esos nombres de relumbrón han servido para que su público se mantenga fiel pero poco más. Todas ellas me parecen series del montón, de relleno para un catálogo cada vez más extenso, y más disperso.

Hace unos meses supimos que Netflix preparaba su primera serie original hecha en España con el apoyo de la productora Bambú, un drama de 16 episodios sobre cuatro operadoras de la compañía telefónica en los años 20 del siglo pasado, algo muy positivo porque la plataforma es una recién llegada al mercado y darle proyección internacional podría ser un gran impulso para nuestra ficción, que podría dar varios pasos adelante. El problema es que el único referente de serie europea que tenemos es Marseille, una de las peores de lo que llevamos de año a pesar de que ha sido renovada, y claro, nos llena de incertidumbre sobre lo que puede hacer Netflix a nivel internacional. Tendremos que esperar para ver otras como la japonesa Hibana.

Pero el drama francés ha sido novedoso en una cosa, ha sido la primera vez que público y críticos han alzado la voz unánimemente en su contra, algo que no es tan fácil de conseguir con las series de Netflix. Es cierto que el nivel de la plataforma es alto pero hay una tendencia de estimar en exceso sus productos. A HBO se le han dado bastantes palos por dar luz verde a series como Vinyl que, si bien no es lo mejor de la cadena, sigue siendo muy superior a la mayoría de dramas que día sí, y día también, se estrenan en todo el mundo pero da la sensación de que ésta habría sido mejor valorada si fuera de Netflix. HBO se ha ganado el derecho a ser criticada por hacer un producto inferior a sus estándares, pero también creo que la plataforma se ha ganado un prestigio a pulso que debe mantener y con lo que llevamos visto este año, parece que en su agenda prima la cantidad sobre la calidad.

El algoritmo de Netflix es muy efectivo para conocer los gustos de sus suscriptores y parte de su éxito reside en esta capacidad de anticipación, pero ha llegado el momento de que responda sobre qué tipo de series producir. Si el modelo son las House of Cards, Orange Is The New Black, etcétera, o las Flaked, Fuller House o Marseille.

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Cuando ver una serie se convierte en un evento

Cuando ver una serie se convierte en un evento

La labor de blogs como este es la de separar el grano de la paja, más si cabe en un momento en que se están estrenando ficciones por encima de nuestras posibilidades que han elevado el nivel exponencialmente en la última década. A nadie se le escapa que hay muchas series que consideramos buenas o recomendables, pero cuando aparecen títulos como Juego de Tronos, El Ministerio del Tiempo o The Americans automáticamente se nos olvidan. Cuando ver una serie se convierte en un evento.

Juego de Tronos

He puesto estos tres ejemplos porque son las tres mejores series en emisión a estas alturas de año y porque cada una es disfrutable a distintos niveles, al menos en mi opinión (cada uno tendrá su propia terna). En el caso de Juego de Tronos, las razones son más que obvias, se trata del blockbuster televisivo del momento, la serie que todo el mundo ve y debe ver, más si cabe cuando la sexta temporada es terreno virgen para lectores y espectadores. Y lo ha conseguido adaptando unas novelas de género fantástico de George R.R Martin sin que la serie pierda un ápice del sello HBO, la calidad está asegurada y es capaz de atraer a diferentes perfiles de público, mientras a unos le gustan los dragones o Khaleesi, a otros le gustan las traiciones y los juegos de tronos de los Lannister. Audiencia heterogénea pero a todos se nos eriza el vello cuando suenan los primeros acordes de la cabecera.

El Ministerio del Tiempo

El caso de El Ministerio del Tiempo es diferente, su segunda temporada pierde espectadores semana a semana pero su ruido social no hace más que aumentar. La crítica y las redes sociales están totalmente volcadas con la serie de los hermanos Olivares, y eso debería valer su renovación pero en su contra tiene los obsoletos métodos para medir las audiencias, que benefician a los mismos que no quieren dejar de utilizarlos. Pero lo que nos importa a sus seguidores es la capacidad que tiene para sorprendernos semana a semana, cambiando de género sin que ello no sólo no suponga un problema, sino que va enriqueciendo a los personajes, sin contar a los invitados tanto delante como detrás de las cámaras. El Ministerio del Tiempo es endiabladamente entretenida, didáctica pero sobre todo, buena.

The Americans

El caso de The Americans quizás sea el más desconocido de los tres, pero no por ello el menos importante. La serie de FX, que en España emite FOX Life, ha ido creciendo con el paso de las temporadas a fuego lento, componiendo a sus personajes con sutiles pinceladas que han acabado explotando en la cuarta temporada, no sólo las tramas, también visualmente es exquisita y los montajes musicales son aún mejores. Si quieres ver una serie que te haga sentir inteligente, reflexionar y disfrutar con pequeños detalles te recomendamos que no te la pierdas.

Hay series buenas, otras que no tanto, pero hay otras cuyo visionado merece un ritual, un sofá cómodo, una pantalla grande y desconectar el teléfono para que nadie te moleste. De éstas últimas hay muy pocas, y cuando llegan hay que aprovecharlas. A veces nos olvidamos de que lo que buscan la mayoría es crear sentimientos en nosotros. Juego de Tronos, El Ministerio del Tiempo o The Americans son las que hacen que ver una serie se convierta en un evento para mí. ¿Cuáles son las tuyas?

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The Walking Dead: ¿frenará el declive la llegada de Negan?

La nueva pareja de The Walking Dead

Durante varias temporadas, los seguidores de The Walking Dead, del drama postapocalíptico de personajes que reaccionan ante una invasión zombie como animales humanos que son, hemos tenido que soportar las críticas de otros seguidores de The Walking Dead, de la serie de acción en la que un grupo de supervivientes se convierten en asesinos implacables de caminantes y todo lo que no sea eso es un soberano aburrimiento. Esta diferencia de criterio habla muy bien de la serie y del público tan heterogéneo que la sigue, incluso desde el hate-watching, o hablaba, porque la sexta temporada ha alternado grandes episodios de acción con otros que han estado vacíos de contenido y repleto de errores e incoherencias.

Como cualquier producto de ficción distópico, lo más interesante de The Walking Dead al principio fue ver cómo los caminantes se iban apoderando del mundo, de cómo la muerte siempre andaba al acecho y cómo se las apañaban los supervivientes. Después, la serie se volvió más introspectiva, analizando el comportamiento humano de una forma precisa y realista, y llevando a los personajes hasta el límite psicológico y moral (mi parte favorita sin lugar a dudas). Durante todo este tiempo, el equilibrio entre la acción y el drama ha llevado a la serie a ser aclamada por la crítica y por el público, pero en esta sexta temporada The Walking Dead parece haber entrado en una fase de indefinición que me tiene un poco desencantado.

La primera parte de esta nueva entrega tuvo cuatro episodios brillantes, con mucha acción los dos primeros y otro genial sostenido sólo con dos soberbios actores, pero a partir de ahí parece haber abandonado el drama psicológico más intenso y empieza a caer en errores de guión que han llevado a los personajes a actuar de forma incoherente. Tampoco ha ayudado la no muerte de Glenn, que ya comentamos hace unos meses, y un midseason finale anticlimático indigno de la serie de la que estamos hablando, que arregló en parte el regreso fulgurante de hace casi un mes. Desde entonces, hemos visto un cambio de géneros que no le ha sentado nada bien en The Next World (6×10), que se convierte en una comedia y Knots Untie (6×11), donde las nuevas parejas comparten protagonismo con la gestación de una de las tramas más esperadas de la serie.

Rick, Daryl y Jesus

¿Qué debemos esperar a partir de ahora? Yo espero que la llegada de Negan y Los Salvadores fuercen situaciones que vuelvan a poner a los personajes al límite psicológicamente y nos mantengan en tensión como sólo The Walking Dead sabe hacer. Pero sólo lo conseguirá si da protagonismo a los personajes y a su psicología porque sólo de esa forma la acción y las muertes cobran sentido, consiguiendo el equilibrio que la ha convertido en la gran serie que es.

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Las mejores series de estreno del inicio de 2016

Series de estreno, Bobby Cannavale y Olvia Wilde son la pareja de Vinyl

El año 2016 tiene sólo dos meses de vida pero ya lleva a sus espaldas una gran cantidad de series de estreno debido a este boom seriéfilo que parece no tener fin. De hecho, llamar midseason a esta época del año no tiene demasiado sentido cuando la línea que separa las temporadas es inexistente. Con el fin de poner un poco de orden en nuestras cabezas, hoy queremos hacer balance de lo más destacado que nos han dejado estos meses de enero y febrero. En términos generales no podemos decir que esté siendo una gran midseason, aunque la lista de series de estreno que voy a repasar a continuación parezca decir lo contrario, bien porque la cantidad empobrece la media o bien porque los mejores estrenos no están destinados a pasar al selecto club de lo mejor de lo mejor y en el que, por cierto, cada vez está más caro entrar. Otras, en cambio, son más o menos interesantes, están pensadas para un público específico, o directamente no hay por dónde cogerlas.

Imprescindibles

La nueva serie de AMC y BBC, El Infiltrado (The Night Manager)

Las cadenas de cable premium han hecho bien sus deberes y han presentado dos buenos dramas como Vinyl (HBO) y Billions (Showtime). En ambos casos, los nombres son su mejor carta de presentación y quizás necesiten un poco más de recorrido para evaluarlas en su justa medida aunque sus respectivos inicios apuntan muy alto. La primera tiene a Scorsese, Mick Jagger y Terence Winter como productores ejecutivos y la segunda cuenta con un duelo interpretativo de altura entre Damian Lewis y Paul Giamatti. Otra de las grandes sorpresas de la temporada es muy reciente, El Infiltrado (The Night Manager), una coproducción entre la BBC y AMC que cuenta con Tom Hiddleston y Hugh Laurie y está basada en una novela de John Le Carré. Su episodio piloto es una gozada dirigida por la cineasta danesa Susanne Bier, precioso estéticamente y narrativamente muy efectivo. American Crime, que no es nueva en sí, pero al ser una antología así podríamos considerarla, ha explorado temas tan incómodos como el bullying, el racismo, las violaciones y los peligros de las redes sociales, entre otros. Una serie muy dura pero imprescindible. También de la BBC ha llegado la brillante adaptación de Guerra y Paz, una miniserie que se va a emitir en España a través de #0.

Interesantes

Las anteriores tienen posibilidades de convertirse en grandes series de referencia, lo cual no quiere decir que las siguientes no sean interesantes. La primera de este grupo es American Crime Story: People vs. O.J Simpson, la visión de Ryan Murphy del juicio más mediático de la historia. El creador de American Horror Story o Scream Queens se presenta más comedido en esta ocasión precisamente cuando podría rizar un poco el rizo. De SyFy llegó The Magicians, otra adaptación de una novela de aventuras para jóvenes pero con mejores efectos especiales y una trama apta para todos los públicos. El retorno de Expediente X ha sido uno de los eventos más destacados del año gracias al factor nostálgico y a que los seis episodios han funcionado a la perfección. Por último, la semana pasada se estrenó en Hulu otra miniserie basada en un libro de Stephen King, 11.22.63, producida por J.J Abrams y protagonizada por James Franco, que tendrá que viajar al pasado para evitar la muerte de Kennedy, una propuesta interesante que echa más leña al fuego a los viajes temporales. En España se estrenará en abril de la mano de FOX.

Series de estreno. Protagonista de The Magicians

Se dejan ver

En el tercer grupo voy a incluir algunas series de estreno que me han parecido dignas de mención aunque no las puedo considerar como grandes obras. La primera es Mad Dogs, remake de una comedia homónima británica que finalmente no obtuvo una renovación que esperábamos todos, pues su final dejó buenos mimbres para su continuación. Para pasar el rato y echar unas carcajadas tontas es Angie Tribeca, la serie de TNT es heredera directa de las comedias locas de Leslie Nielsen y compañía, perfecta para desengrasar. Otra de esas comedias de nicho es Baskets, creada por Louis C.K y protagonizada por Zach Galifianakis, sobre los payasos y su mundo, una de esas series que no todos podemos apreciar. Por último, me parece atractiva Colony, una serie distópica sobre un mundo colonizado por extraterrestres con presencia de dos ex de Lost como Carlton Cuse en el guión y Josh Holloway como protagonista junto con Sarah Wayne Callies otra ex, de The Walking Dead y Prison Break.

¿Qué os han parecido las series de estreno del inicio de 2016? ¿Creéis que falta, o sobra, alguna serie que lo merezca? No dudéis en participar aquí debajo en los comentarios.

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El anuncio del final de The Good Wife nos provoca sentimientos encontrados

The Good Wife finalizará este año

El sentido del espectáculo de los americanos no tiene límites, ni siquiera a la hora de anunciar el final de una serie. La Superbowl fue el momento elegido por la CBS para emitir un spot en el que pone fecha de caducidad a una de las mejores ficciones de la televisión actual, The Good Wife, algo que todos esperábamos después de que el matrimonio King, y después Julianna Margulies, anunciaran que no estarían en una hipotética octava temporada. Una cancelación no suele ser una buena noticia pero en este caso, creo que todos sabemos que es mejor así.

Los creadores de The Good Wife, Michelle y Robert King, dijeron tiempo atrás que la historia de Alicia Florrick y compañía no daba para más de siete temporadas, un tiempo que se habían fijado como tope para un trabajo en el que han estado volcados durante muchos años. Eso, y que ya tienen otro proyecto desarrollado para CBS, Braindead, radicalmente opuesta, que verá la luz este mismo verano. En una entrevista, el matrimonio desveló que la decisión de la cadena honraba a la serie porque podría acabar como ellos tenían pensado.

En cuanto al regreso de personajes que salieron, como el de Kalinda (Archie Panjabi), los guionistas la descartan por completo, sin embargo sí veremos a otros como Robyn (Jess Weixler) o Kurt McVeigh (Gary Cole). Sobre el final han comentado que será inevitable y sorprendente al mismo tiempo, buscando uno de esos finales relevantes que son finales felices y tristes al mismo tiempo.

Mujeres poderosas en The Good Wife

Personalmente, la decisión de poner fin a The Good Wife por parte de la cadena y sus productores ejecutivos me parece muy acertada. Por un lado, la serie estaba dando síntomas de agotamiento desde la sexta temporada y nunca se ha llegado a reponer del todo de la salida de uno de sus personajes más importantes. Pero también es cierto que incluso en sus momentos más bajos, sus episodios brillan por encima de la media de sus competidores, y eso no es fácil. Por eso siempre digo que The Good Wife podría durar para siempre, porque no sólo es la trama de Alicia Florrick sino la cantidad de temas que puede tratar, sus ramificaciones políticas, judiciales, empresariales, raciales, sociales o el feminismo son un máster en funcionamiento del mundo en general y de Estados Unidos en particular.

Los guionistas nos sorprenden con casos y episodios que van tan de la mano con la actualidad que incluso parecen premonitorios, y lo hacen creando debate en boca de los personajes sin posicionarse de uno u otro lado y poniendo al espectador ante una disyuntiva que puede hacerle cambiar su perspectiva sobre el tema, haciéndonos sentir inteligentes. The Good Wife también nos ha demostrado que en una televisión generalista como CBS se pueden hacer productos de la misma (o mayor) calidad que en las cadenas de cable. En esta serie, la sutilidad y la inteligencia han sido las armas más importantes de sus guionistas, que nos han contado de todo sin desnudos ni tacos, y en veintitantos capítulos por temporada el desgaste ha sido mínimo. Por eso tenemos sentimientos encontrados, porque por un lado sabemos que las series deben tener un final digno, pero por otro sabemos que en realidad The Good Wife podría ser eterna. 

El cine y las series de televisión son mi pasión, aunque la Edad de Oro de la pequeña pantalla me tiene conquistado del todo. En Cultura Seriéfila analizo toda ficción que lo merezca con una dosis muy alta de opinión. También me podéis leer en tvspoileralert.com. Y no olvidéis seguirme en las redes sociales.

La llegada de HBO Now abrirá de verdad el mercado español

El canal de cable HBO llega a España

Llevaba algún tiempo pensando en pagar por ver series de televisión y pasar de una vez de las descargas ilegales que por un lado son moralmente reprobables y por otro un verdadero coñazo a la hora de buscar el episodio, subtítulos y que encima lo reproduzca mi televisor o disco duro porque soy de los que les gusta ver las series en pantalla grande. Finalmente, y gracias a la fusión entre Movistar y Canal+ me decidí por la plataforma resultante, Movistar+, por su catálogo imbatible hasta el momento. Es por eso que la llegada de HBO Now a España no me ha sentado muy bien porque la plataforma se había convertido en la sucursal directa del gigante de cable en España con casi todos sus estrenos simultáneos.

La tardía llegada de Netflix al mercado de piratas que pensaban que era España ha demostrado que aquí hay negocio, que los que descargaban contenidos eran minoría y que además estaban dispuestos a pagar si se ofrecía una oferta relativamente interesante. HBO se ha dado cuenta rápidamente de esta circunstancia y ha decidido contraatacar para competir en un mercado en el que todavía su principal competidor no está tan arraigado y es posible ganarle mucho terreno. Un terreno que va a robar directamente a la operadora española, que va a perder muchísimo títulos de su catálogo más los que ambas producirán en el futuro.

A Movistar+ no le queda otra que mirarse a sí misma y para jugar en la misma liga que Netflix y HBO Now tiene que hacer lo mismo que ellas, diferenciarse gracias al contenido propio para así no depender de éstas y otras cadenas. De hecho, hoy mismo ha presentado la que será su primera serie de producción propia, La Peste, creada por Alberto Rodríguez (La Isla Mínima) y su equipo, ambientada en la Sevilla del siglo XVI, pero junto a ella ya tiene 20 proyectos en desarrollo y la ambiciosa intención de estrenar entre ocho y diez nuevas ficciones al año. Entre ellas, habrá también coproducciones internacionales rodadas en inglés, por lo que el proceso de internacionalización puede ser muy importante para amortizar las inversiones.

Movistar+ quiere competir con Netflix y HBO

Movistar+ ha previsto con acierto que el futuro iba a pasar por una mayor competencia internacional en el sector y se ha estado preparando para crear contenido de calidad, sabiendo que iba a perder poco a poco varias de las series más destacadas de su catálogo e iba a ser incapaz de comprar nuevos títulos. La llegada de HBO Now abre el mercado y aumenta la competencia y la competitividad entre las plataformas, algo que siempre se ha dicho que es bueno para el espectador. A corto plazo creo que los usuarios seriéfilos pierden porque tendremos que estar suscritos a varios servicios si queremos ver todo el contenido de calidad y quien no lo esté tendrá que recurrir otra vez a Internet, un regreso cada vez más difícil e indeseable que será la única alternativa para muchos en este país, más en los tiempos que corren.

El cine y las series de televisión son mi pasión, aunque la Edad de Oro de la pequeña pantalla me tiene conquistado del todo. En Cultura Seriéfila analizo toda ficción que lo merezca con una dosis muy alta de opinión. También me podéis leer en tvspoileralert.com. Y no olvidéis seguirme en las redes sociales.